Mostrando entradas con la etiqueta nuevo aeropuerto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta nuevo aeropuerto. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de abril de 2016

TEXCOCO ES “EL PEOR LUGAR POSIBLE” PARA EL NUEVO AEROPUERTO: UAM

Proyecto_nuevo_aeropuerto_02
A La Carta Revista.- El programa de Estudios Metropolitanos de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), ejecutó un análisis territorial, así como un planteamiento de ordenación en la relación a la construcción de la nueva terminal aérea de la Ciudad de México a erigirse en Texcoco.
De acuerdo a lo señalado por los expertos, la zona del ex lago de Texcoco es “el peor lugar posible” para construir el nuevo aeropuerto capitalino en términos de desarrollo urbano, pues se prevé un repunte del crecimiento poblacional alrededor del sitio.
Asimismo, los especialistas expusieron una inminente afectación de la dinámica en los municipios mexiquenses de Nezahualcóyotl, Chimalhuacán, Texcoco, Ecatepec y Chiconcuac, así como en las delegaciones Iztapalapa, Iztacalco, Gustavo A. Madero de la capital.
“Una obra de tal magnitud obliga a anticipar las consecuencias en zonas aledañas al Lago de Texcoco”, advirtió el maestro Roberto Eibenschutz Hartman, investigador del Programa de Estudios Metropolitanos de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
“¿Dónde van a vivir los 150 mil trabajadores que serán contratados temporalmente durante las obras de construcción del nuevo aeropuerto internacional? y, si decidieren quedarse a vivir en la zona, ¿está calculado el impacto social, urbano y económico del megaproyecto puesto en marcha por el gobierno federal?”, advirtió Eibenschutz Hartman.
Además, el ex rector de la UAM expuso que en los municipios mexiquenses y las delegaciones capitalinas aledañas al complejo aéreo, serán mayores las demandas de servicios de agua potable, drenaje, dotación de escuelas y edificación de vivienda, entre otros tipos de equipamiento e infraestructura.
Aunado a lo anterior, se espera un despunte desequilibrado en el tema de la especulación en el uso del suelo, pues cuando hay una gran inversión, como es el caso del puerto aéreo, el valor del suelo cambia y, por lo tanto, se genera el interés de personas o grupos para adquirir terrenos, aprovechar la plusvalía y construir grandes centros comerciales y hoteles.

sábado, 30 de enero de 2016

Atroz el pronóstico de CONAGUA sobre el nuevo aeropuerto


Vaso de Texcoco
Tenemos que frenar “a como dé lugar” el nuevo aeropuerto y construirlo en otra parte, porque no sólo es inconstitucional, incompatible y muy costoso, sino que dicho “botín” de la Presidencia implica un altísimo riesgo para la población y la infraestructura de la Ciudad de México. Lo anterior es afirmado por el exdirector de la Comisión Nacional del Agua José Luis Luege, quien sostiene que ese aeropuerto provocará enormes inundaciones y hundimientos de suelo en la ciudad.
El Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), la obra emblema del sexenio de Enrique Peña Nieto, esconde numerosos efectos nocivos, uno potencialmente catastrófico: las inundaciones que afectarían a millones de habitantes del área metropolitana de la capital del país y del Estado de México.
Estudios hidrológicos y geológicos, realizados por técnicos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y que el gobierno de Peña Nieto ha desdeñado, advierten que los terrenos del vaso del ex Lago de Texcoco no son aptos para ninguna construcción, menos para una obra con las dimensiones del nuevo aeropuerto.
La zona lacustre tiene una función regulatoria de inmensos volúmenes de agua de lluvia y drenajes que ha impedido inundaciones de grandes proporciones en el área metropolitana, pero también es estratégica para evitar que siga el hundimiento del suelo –que en esa parte es de hasta 40 centímetros anuales y que afectaría inclusive a la infraestructura del NAICM.
“La propuesta específica para construir en el sitio el NAICM conlleva grandes riesgos hidrológicos para la propia infraestructura y para la ciudad”, alerta la investigación “Consideraciones hidrológicas y ambientales para el posible desarrollo de infraestructura aeroportuaria en el Lago de Texcoco”.
El documento, elaborado durante dos años por los expertos de la Conagua tras la decisión de Felipe Calderón de anteponer el proyecto aeroportuario a un gigantesco parque ecológico y recreativo, recomienda no edificar el NAICM en Texcoco, sino explorar otras opciones para realizar una obra que estima necesaria, como Tizayuca, Hidalgo.
“Seguir fomentando el centralismo puede llevar al colapso de varios componentes de la zona metropolitana que ahora se encuentran en una situación crítica, particularmente el control de inundaciones y el abasto de agua”, establece el estudio, fechado en 2011 y del que Proceso tiene copia.
La conclusión es rotunda: “La construcción del NAICM representa un alto riesgo para la ciudad en términos de inundación, y es incompatible con la vocación reguladora de grandes volúmenes de agua de lluvia y drenajes que tiene el vaso del Lago de Texcoco. Es igualmente incompatible con los servicios ambientales que presta el Lago Nabor Carrillo como refugio de aves migratorias”.
Los análisis fueron entregados por José Luis Luege, director general de la Conagua en el gobierno de Calderón, al equipo de transición de Peña Nieto, durante una reunión celebrada el 18 de octubre de 2012 con funcionarios encabezados por Gerardo Ruiz Esparza, actual secretario de Comunicaciones y Transportes, responsable del nuevo aeropuerto.
“Continuar con este proyecto representa un riesgo catastrófico para la ciudad”, ratifica Luege en entrevista, y afirma que el NAICM prevé también la destrucción del sistema “Casa Colorada”, una infraestructura de seguridad contra una inundación generalizada en la zona oriente de la Ciudad de México.
“¡Costó mil 600 millones de pesos, que se van a ir a la basura!”, revela, y explica que el proyecto contempla construir una de las pistas sobre la laguna de regulación y la planta de bombeo profunda del sistema “Casa Colorada”, obra que él hizo. “¡Si cae una tormenta se va inundar todo!”.
De hecho, tras los anegamientos de 2011 en los municipios de Ecatepec y Nezahualcóyotl, Estado de México, así como en delegaciones del Distrito Federal, como consecuencia de la tormenta tropical Arlene, los estudios de la Conagua prevén tormentas de mayores dimensiones, sobre todo por el cambio climático.
“A pesar de su intensidad, esta tormenta (Arlene) no tuvo el potencial de daño que se espera tenga una tormenta que ocurrirá en el futuro de acuerdo a las proyecciones estadísticas”, alerta la investigación de la Conagua.
El exfuncionario recuerda que, en la reunión con Ruiz Esparza, le hizo tal advertencia, pero él la desestimó y más bien lo quiso cooptar: “Yo le dije en la transición: ‘¡No quiero ser profeta del desastre, pero nos va a llevar la chingada a todos!’”.
–¿Y qué le respondió?
–Ruiz Esparza me dijo una frase que en lo personal más me ha molestado en mi carrera como político: “No, José Luis, dinos cómo sí”.
Pero “cuando una cosa es no, no se debe hacer y punto. Me querían contratar para que yo les dijera el know how (saber cómo) de la cuestión hidrológica. Le dije: ‘Yo te doy el know how de hacer las cosas bien y no una chambonada’. Entonces, el tema es muy grave, muy serio”.
Otra preocupación fundamental, expone, es el hundimiento del suelo, ya que, según los geólogos, si se coloca un kilo de peso, se va hundir entre 20 y 40 centímetros por año: “Este hundimiento es catastrófico para la infraestructura de la cuidad, tanto la civil de comunicaciones, carreteras, caminos, como toda la infraestructura de obra pública y de edificios”.
Puro negocio
Ingeniero por la UNAM, con especialidad en metalurgia en México y en España, Luege fue titular de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), en el sexenio de Vicente Fox, así como director general de la Conagua a lo largo del sexenio de Calderón.
Vinculado desde estudiante con el plan de rescate del Lago de Texcoco, que comenzó en 1971 por un decreto presidencial que sigue vigente, Luege afirma que existe mucha desinformación y que se ocultan las graves consecuencias que tendrá para millones de personas la construcción del NAICM, en especial lo que tiene que ver con el agua.
Pero además existen disposiciones constitucionales y legales que lo prohíben.
Por ejemplo, de acuerdo con la Ley de Aguas Nacionales, “el vaso del ex Lago de Texcoco tiene el carácter de ‘depósito natural de aguas nacionales’ y, por lo tanto, no se puede hacer ningún tipo de construcción sobre estos terrenos”.
Esa misma ley indica que la Conagua “establecerá las normas o realizará las acciones para evitar que la construcción y operación de una obra altere desfavorablemente las condiciones hidráulicas de una corriente o ponga en peligro la vida de las personas y la seguridad de sus bienes o de los ecosistemas vitales”.
Justamente el 17 de octubre de 2012 –un día antes de la reunión que Luege tuvo con Ruiz Esparza–, el director técnico del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México (OCAVM), Martín Ortiz Montes, emitió el “Dictamen técnico de riesgo hidrometeorológico de la zona federal del ex Lago de Texcoco, municipio de Ecatepec, Estado de México”.
En él, transmitió dos recomendaciones a la Conagua para cumplir con el mandato de la Ley de Aguas Nacionales:
La primera: “Es indispensable realizar acciones necesarias para evitar que se alteren las funciones de regulación de las áreas de inundación y con ello se ponga en peligro la vida de las personas, la seguridad de sus bienes y se afecten los ecosistemas”.
Y la segunda: “No debe modificarse el uso del suelo en la zona federal del Lago de Texcoco, porque se perderá una zona de regulación y control de avenidas. Esta zona es fundamental para evitar sobrecargar el Sistema de Drenaje Metropolitano con las avenidas de los ríos de la Cuenca Tributaria del Valle de México, mismas que tienen como su zona de regulación natural en dicho lago”.
Pero la magnitud de las implicaciones negativas de dicho proyecto no sólo ha sido menospreciada por el gobierno de Peña, sino también por otros impulsores del mismo, como Mitre Corporation, la empresa trasnacional que asesora la obra.
Acompañado del entonces subsecretario de Gestión Ambiental de la Semarnat, Mauricio Limón Aguirre, Luege viajó a la ciudad de McLean, Virginia, para entrevistarse, el 28 de julio de 2011, con Bernardo Lisker, director de proyectos internacionales de Mitre.
El objetivo del encuentro fue analizar las repercusiones hidrológicas del nuevo aeropuerto y que, según el reporte oficial de la visita, no habían sido consideradas por Mitre:
“Pudimos advertir durante las discusiones con personal de Mitre que ellos no habían tomado en cuenta en toda su magnitud el problema hidrológico que implica la construcción del NAICM en el exvaso del Lago de Texcoco y su relación con el sistema de drenes del Valle de México. También pareciera que no tenían muy clara la configuración de las nuevas capacidades de regulación que se han propuesto por parte de la SCT, de diversas maneras, al sur de la zona de interés”.
Lisker y los miembros de su equipo, asienta el reporte, “estuvieron de acuerdo en que el problema de la protección contra inundaciones a las poblaciones vulnerables en las partes bajas de la zona metropolitana tiene prioridad de resolverse antes que pensar en otras infraestructuras”.
Otro obstáculo, se destacó, son las especies de aves del área, “algunas de las cuales se consideran muy peligrosas para efectos de la aeronavegación. En este tema, el panorama se antoja complicado para las poblaciones de aves permanentes y temporales en los diversos cuerpos de agua del exvaso y su potencial convivencia con el NAICM”.
Calderón avaló
Presidente del Partido Acción Nacional (PAN) capitalino en la primera parte del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, del que fue tenaz crítico, Luege urge a crear un movimiento de oposición al presente plan del NAICM –cuyas inversiones serán de 169 mil millones de pesos– proponiendo que se edifique en otra parte.
Aunque él cree que la mejor opción es Tizayuca, Hidalgo, también respalda la opción de López Obrador, consistente en utilizar la base aérea de Santa Lucía, en Zumpango, Estado de México, que fue descalificada por el gobierno de Peña Nieto.
“Tiene razón López Obrador: Es completamente compatible operar el actual aeropuerto con el de Santa Lucía, y la SCT está mintiendo”, enfatiza Luege, y asegura que detrás del NAICM existen sólo “negocios inmobiliarios” que él identificó al crear el proyecto Parque Ecológico Lago de Texcoco, que combatió invasiones y adquirió terrenos.
Mas Calderón, declara, prefirió impulsar el nuevo aeropuerto que le planteó el entonces titular de la SCT, Luiz Téllez, en una reunión del gabinete de infraestructura, de la que Luege formaba parte como titular de la Conagua. “A la mitad del sexenio, Calderón y Téllez me cambiaron la jugada”, dice.
Por eso, cuando Téllez plantea el nuevo aeropuerto, él intervino: “Frente al presidente dije: ‘Ese proyecto es absolutamente incompatible con lo que estamos haciendo’. Yo tenía registrado el Parque Ecológico como proyecto del bicentenario, pero lo cambiaron”.
–¿Por qué no se hizo el parque ecológico?
–Habría que preguntarle a Calderón como presidente. Yo le dije a Felipe: Este proyecto es incompatible, es contrario a nuestra política ambiental. Entonces la presión muy fuerte de la SCT hizo que Calderón  dejara correr. Corrimos en dos pistas: yo con el parque ecológico, y Téllez con el proyecto del aeropuerto. Me bloquearon económicamente.
La única explicación, especula, es que el NAICM “responde a intereses de carácter económico de unos cuantos” para proyectos inmobiliarios y desarrollo de servicios, algo que viene desde los gobiernos estatales de Peña Nieto y su antecesor, Arturo Montiel. “El nuevo aeropuerto es el gran negocio de esta Presidencia. Hay funcionarios que dicen que si Carlos Salinas se enriqueció, si Miguel Alemán se enriqueció, por qué ellos no. Sí es un botín –delata–, y tenemos que frenarlo a como dé lugar.”
–¿Aún es posible frenarlo?
–¡Claro! Es un proyecto inviable, es incompatible, muy costoso y de un altísimo riesgo para la ciudad.

martes, 17 de noviembre de 2015

Nuevo Aeropuerto es “vulnerable a la corrupción”, alerta OCDE

La maqueta del nuevo aeropuerto para el DF. Foto: Octavio Gómez
La maqueta del nuevo aeropuerto para el DF. 

MÉXICO, DF (apro).- El proyecto del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México (NAICM), impulsado por el gobierno de Enrique Peña Nieto, es vulnerable a la corrupción, por lo se pone en riesgo su credibilidad y eficacia, advirtió la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Al dar a conocer el estudio Desarrollo efectivo de mega-proyectos de infraestructura: El caso del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el organismo encabezado por José Ángel Gurría alertó:
“La experiencia mundial indica que los proyectos de infraestructura son especialmente vulnerables a la corrupción. La construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México no está exenta de ese riesgo. Es fundamental poner en marcha una estrategia integral para evitar la corrupción y la gestión deficiente durante las distintas etapas del proyecto”.
Es más, la OCDE señaló que pese a las medidas que instituyó el gobierno mexicano a principios de año para reforzar la lucha contra la corrupción, quedan pendientes que, de no atenderse, colocan “en riesgo la credibilidad y la eficacia del proyecto”.
El documento elaborado por el organismo precisó que el modelo de gobierno del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) es el de una institución pública, contrario a una estructura de corte corporativo que le permitiría mejorar su eficiencia y sus ventajas operativas.
Es decir, la estructura orgánica del GACM se diseñó conforme a los principios de austeridad y disciplina en el gasto público.
Sin embargo, acotó, afronta fuertes limitaciones de recursos humanos y de capacidades, lo que es evidente al evaluarlo en comparación con otros proyectos aeroportuarios.
“Un proyecto de esta magnitud exige un trabajo coordinado entre diferentes instituciones públicas y varios niveles de gobierno. Además, una buena gobernanza del nuevo aeropuerto requiere la participación sistemática de los actores interesados. Por ejemplo, la evaluación y gestión de riesgos deberá incluir a la sociedad civil y beneficiarse de su experiencia”, precisó.
En la opacidad, el modelo de negocios
Aunque la contratación pública en proyectos de infraestructura ofrece ventajas, consideró la OCDE, es una actividad muy delicada por la cantidad de recursos involucrados y por la estrecha interacción entre los ámbitos público y privado.
Según el organismo, esta práctica limita el riesgo de relaciones inviables de largo plazo con agentes económicos, sin embargo, también reduce el compromiso de los proveedores con el proyecto, lo que podría moderarse mediante una gestión contractual eficaz.
En una segunda decisión estratégica, según el organismo que representa a los países más ricos del mundo, el GACM decidió sincronizar las principales actividades de construcción en un conjunto de 21 paquetes de contratación pública “para cumplir con un cronograma muy ambicioso”.
En el ojo del huracán
El proyecto del NAICM ha generado controversia política luego de que el líder de Morena, Andrés Manuel López Obrador, ha reiterado que esta obra sólo beneficiará a los contratistas cercanos al gobierno federal.
El excandidato presidencial presentó su propuesta para un aeropuerto alterno que significaría un ahorro de 100 mil millones de pesos, en comparación con el plan original que costará 169 mil millones.
En medio de este debate, el director del Instituto Mexicano para la Competitividad, Juan Pardinas, señaló en un artículo que “el presidente Peña Nieto debería hacer algo que no ha hecho: reconocer que su gobierno está marcado por hechos y escándalos de corrupción”.
Y citó a México Evalúa:
De los primeros 5 mil millones de pesos invertidos en el nuevo aeropuerto, 79% de estos recursos se asignó por adjudicación directa, el 20% fue por invitación restringida a tres proveedores y sólo 1% se asignó por vía de licitación pública.
“Con el argumento de que se pone en riesgo la seguridad nacional, el gobierno justificó las asignaciones directas y la cancelación del uso de Compranet para difundir la información de estos contratos”, acotó.
Sin embargo, México Evalúa revisó estudios sobre la construcción de 4 mil proyectos aeroportuarios en Estados Unidos, en los que “en ningún caso se usó el argumento de la seguridad nacional para otorgar una adjudicación directa”, aseguró Pardinas.
En este sentido, la OCDE dejó en claro que el nuevo aeropuerto constituye el núcleo del plan de infraestructura de la administración actual (2012-2018), y la opinión pública respalda el proyecto.
Eso sí, señaló que los elementos fundamentales de los megaproyectos exitosos los constituyen un modelo adecuado de gobernanza, la gestión eficaz y eficiente de la contratación pública, las garantías de integridad para reducir las oportunidades de corrupción, así como una estrategia de comunicaciones integral.
“No cumplir con los compromisos del proyecto en materia de tiempo y presupuesto implicaría enormes costos para el país”, alertó el organismo internacional.

sábado, 14 de noviembre de 2015

El proyecto de AMLO para el aeropuerto de la capital es inviable, SCT y Semarnat

El martes pasado, el presidente del Consejo Nacional de Morena presentó su propuesta alterna al proyecto del NAICM, el que dijo que costaría una tercera parte de lo que el gobierno federal planea invertir en su obra, además de que serán terminado en tal sólo 30 meses.

El titular de la SCT ofreció la noche de este viernes una conferencia de prensa para echar por tierra el proyecto de Obrador. Foto: Cuartoscuro
El titular de la SCT ofreció la noche de este viernes una conferencia de prensa para echar por tierra el proyecto de Obrador. Foto: Cuartoscuro
- Información en desarrollo
Ciudad de México, 13 de noviembre (SinEmbargo).–  El gobierno federal rechazó la propuesta de nuevo aeropuerto para la Ciudad de México que hizo Andrés Manuel López Obrador al considerar que es técnicamente inviable, además de que en tan sólo cinco años su capacidad para otorgar servicios se vería sobrepasada.
En conferencia de prensa, el Secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, y de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Rafael Pacchiano Alamán, dijeron que según un análisis de expertos “la operación simultánea de los dos aeropuertos es incompatible, ya que genera interferencia en el espacio aéreo”.
Ruiz Esparza dijo que para llevarse a cabo un aeropuerto de esta naturaleza se requiere un estudio especializado, que lleva por lo menos 5 años en realizarse. Aunque el proyecto de el ex candidato presidencial dijo que en un lapso de 30 meses podría concluirse.
Aseguró que consultaron a las aerolíneas, que observaron que el Aeropuerto de la Ciudad de México, bajo la propuesta de Obrador, en cinco años el pasaje quedaría totalmente saturado. Además de que que se duplicarían las tripulaciones y los trabajadores para poder operar los vuelos.
“El Aeropuerto es una decisión ya tomada”, dijo Ruiz Esparza, quien además agregó que ya se ha hecho inversiones y realizado los primeros trabajos para su construcción.
El martes pasado Obrador presentó su proyecto. Foto: Cuartoscuro
El martes pasado Obrador presentó su proyecto. Foto: Cuartoscuro

El martes pasado, el presidente del Consejo Nacional de Morena presentó su propuesta alterna al proyecto del NAICM, el que dijo que  costaría una tercera parte de lo que el gobierno federal planea invertir en su obra, además de que serán terminado en tal sólo 30 meses.
El costo de la obra propuesta por Obrador es de 57 mil millones de pesos, menos que los 169 mil millones que el gobierno tiene previsto emplear en su primera etapa.
El proyecto planteaba que las dos terminales del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y la base militar de Santa Lucía, ubicada en el Estado de México, podrían ser habilitados para trabajar en conjunto y brindar el servicio a miles de usuarios.
Para ello se habilitaría dos pistas adicionales en la base de Santa Lucia, una para vuelos internacionales de pasajeros y la otra para carga también del extranjero.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Cuando los patitos le tiran a las escopetotas DESFILADERO - Polemon

El "patito bonito" de EPN 
Por: Jaime Avilés @Desfiladero132
México, 6 de noviembre de 2015.- Una propuesta para ahorrar 100 mil millones de pesos en la construcción de un nuevo aeropuerto internacional para el valle de México sacó de sus casillas al número dos de la revista Nexos, Héctor de Mauleón, un experto en visitas guiadas por el Centro Histórico del DF.
En un artículo publicado ayer por El Universal, el hermano mellizo de Genaro García Luna dijo que la idea –presentada por Andrés Manuel López Obrador–, de que los vuelos internacionales aterricen y despeguen en Santa Lucía, y que los nacionales se queden en el Benito Juárez, es absurda.
“Es como si al llegar al aeropuerto de Madrid usted tuviera que viajar a Toledo para tomar un vuelo a Barcelona. ¿A quién se le ocurriría? A nadie. A López Obrador sí”, escribió el brazo derecho de Héctor Aguilar Camín. ¿Cómo explicarle que, anualmente, millones de pasajeros aterrizan en el John F. Kennedy de Nueva York y se trasladan al aeropuerto de La Guardia para abordar otros aviones?
¿Cómo decirle que otros millones de personas aterrizan día a día al mismo tiempo en el aeropuerto Sheremétievo de Moscú y se trasladan por tierra hacia los aeropuertos Vnúkovo, Domodédono y los otros dos que hay –hasta sumar un total de cinco– en la capital de Rusia? ¿Cómo hacerle entender que las mujeres y los hombres que en el ombligo cultural del Cono Sur aterrizan en el aeropuerto internacional de Ezeiza, necesitan ir a Aeroparque, el segundo aeropuerto de Buenos Aires, cuyo uso es exclusivo para vuelos dentro de Argentina?
Según el falso cosmopolita de Mauleón, es un “caso insólito en el mundo que los viajeros que deban hacer una conexión entre vuelos internacionales, tengan que salir de un aeropuerto y recorrer 48 torturantes kilómetros de tráfico urbano para abordar otro avión”. ¿En qué planeta será “insólito” esto, considerando que en París la gente baja en el aeropuerto Charles de Gaulle y se desplaza para seguir su viaje a los aeropuertos de Orly o Beauvais?
Con franqueza, no creo que Héctor de Mauleón sea una persona calificada para aprobar o reprobar nada relacionado con aeropuertos, un tema que evidentemente desconoce y peor tantito, en el caso que nos ocupa, es notorio que ni siquiera leyó la propuesta alterna, pues imagina que la edificación de una nueva terminal aérea en Santa Lucía –y su consecuente derrama millonaria en dólares– no modificaría en absoluto el entorno.
Sería, según él, un despropósito, “abrir un aeropuerto en un lugar remoto y carente de vialidades, incluso de transporte público: un lugar cuyo acceso ha estado restringido a los civiles desde casi 40 años (sic), a causa de lo cual no ha desarrollado más infraestructura que la que conviene a los militares del Ejército mexicano”.
No pos sí. Ya me imagino a Héctor de Mauleón saliendo del Santa Lucía Tecamac International Airport con sus maletas Louis Vutton a buscar un burro, un caballo, un triciclo que lo lleve al primer mundo de la colonia Condesa, porque desde luego afuera del nuevo aeropuerto no habrá sino “bancos de niebla”, indios folclóricos dormidos bajo un sombrero de petate y poco más.
Nuestro agudo analista se niega a hilar fino. Pasa por alto, ignora o pretende tapar que los militares acantonados en Santa Lucía dieron todas las facilidades a los expertos de Morena para que estudiaran las instalaciones, la topografía, las condiciones climáticas y demás etcéteras porque se oponen a que se cierre la base aérea más importante del México. Detalle que podría haber sido exigido por la embajada de Obama…
La ubicación del mega magno aeropuerto que Peña Nieto quiere construir en Atenco sobre un terreno susceptible de inundaciones frecuentes, en cuyo subsuelo hay vasos reguladores del lago de Texcoco –cuando está por desbordarse retiran el agua sobrante y la expulsan sobre los campos donde quieren implantar el mega magno–, además de ser un proyecto inviable, afectaría las operaciones aéreas de Santa Lucía y obligaría al gobierno a cerrar la base y gastar más aun en levantar otra.
Con excepción del general Cienfuegos y otros altos mandos castrenses, en el Ejército no todo el mundo está de acuerdo con el Nuevo Aeropuerto Internacional “Enrique Peña Nieto” de Atenco. Éste es un disparate que implicaría el desplazamiento forzado de los habitantes de San Salvador Atenco, con toda la carga de sangre y muerte que sería derramada si algún día el proyecto avanza, lo cual es altamente improbable.
En vez de demoler la horrorosa pero funcional y costosísima terminal 2 del Benito Juárez y borrar del mapa la base aérea de Santa Lucía, Morena propone que en el valle de México haya un total de cinco pistas: esas dos que los aviadores identifican como las “23 derecha 5 izquierda” a la sombra del Peñón de los Baños, más la pista que ya existe y funciona muy bien en Santa Lucía y dos pistas más que serían añadidas a ésta.
Una nueva carretera (ojo, Héctor) conectaría el Santa Lucía con el Benito Juárez en 45 minutos y, paralelamente(propongo yo) debería de haber un tren como el que Fox hizo para conectar las dos terminales del DF, pero más amplio y más rápido, como el que va del centro de París al aeropuerto Charles de Gaulle.
La obra que Morena ofrece como alternativa al disparate de Atenco estaría terminada en 30 meses y costaría 69 mil millones de pesos, es decir, 100 mil millones de pesos menos que el mega magno espantoso aeropuerto imaginado por Peña Nieto, otro “experto” en infraestruchur, quien ayer, con base en sus amplísimos conocimientos geográficos, dijo que del Distrito Federal se puede llegar al aeropuerto de Los Cabos, península de Baja California Sur, “en una hora y 25 minutos por carretera”.
Con el fino sentido del oportunismo que lo caracteriza, Ciro Gómez Leyva alabó ayer la propuesta de Andrés Manuel, en el mismo periódico donde Héctor de Mauleón publicó su artículo titulado “AMLO y su aeropuerto patito”. El intento de acercamiento de uno de los más ardientes defensores de la dictadura coincide con la postura de otros dos intelectuales orgánicos del salinismo, Jorge Castañeda y Héctor Aguilar Camín.
Castañeda escribió en Milenio que “ojalá AMLO haya madurado y de llegar al poder no eche por tierra las reformas de Peña Nieto” y Aguilar Camín elogió la campaña de Morena que está “llena de ideas”. ¿Qué tal? ¿Quién lo diría?
En cambio, al referirse a otro de los proyectos de Morena que, gracias a la dieta de sus legisladores, ya está creando escuelas de estudios superiores para formar profesionales en Agricultura, Contabilidad y Administración Pública, Derecho, Ingeniería, Medicina, además de una Normal y una Normal Intercultural Bilingüe, el nuevo titular de la Secretaría de Educación Pública, Aurelio Nuño, se refirió con desdén a “las universidades patito” de López Obrador.
La antipática palabra “patito” es pues –para los salinistas indavertidos de los cambios que se están dando en las altas esferas de la política–, la etiqueta del momento que a sus vez los describe: Mauléon es un aeropuertólogo patito y Nuño un “pedagogo” patito que sin el menor instinto de conservación se comporta como el nuevo Juan Camilo Mouriño. Allá él…

jueves, 5 de noviembre de 2015

Ciro Gómez Leyva pide disculpas a AMLO por el 2012

Militares colaboraron con proyecto alterno del nuevo Aeropuerto porque no están conformes con plan oficial
ciro.amlo
Regeneración, 5 de noviembre .- Andrés Manuel López Obrador en entrevista telefónica con Ciro Gómez Por la Mañana, conductor de Radio Fórmula, 104.1, F.M., platicó mayores detalles de su propuesta alternativa de aeropuerto internacional de la Ciudad de México, elaborado por los ingenieros José María Rioboó y Sergio Samaniego Huerta, representa un ahorro de 100 mil millones comparado respecto al  que propone el gobierno federal y la obra duraría solo 30 meses y el aprovecharía la infraestructura ya existente.
En la conversación, López Obrador dio a conocer que la base militar aérea de Santa Lucía abrió sus puertas y facilitó a los representantes de MORENA y a los ingenieros José María Rioboó y Sergio Samaniego Huerta para la realización de su proyecto alterno del nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
A mitad de la entrevista el Ciro Gómez Leyva le recordó a Andrés Manuel que ahorita se encuentra en primer lugar de la encuestas rumbo al 2018 y de paso se disculpó con el excandidato por el 2012“la vergüenza aquí la tengo” dijo el conductor.
También cabe señalar que en su artículo de hoy en el Universal, Ciro señala que es: “Estratégica y políticamente genial la propuesta alterna para el Nuevo aeropuerto que ha presentado Andrés Manuel López Obrador”.
“Lo es porque obliga al gobierno federal al menos a dar una respuesta. Y no es solo el hecho de que las encuestas que López Obrador podría ser el presidente de la República que concluyera la obra iniciada por EPN. Es que la propuesta del poderoso líder de Morena parece tener sentido, lógica, pies y cabeza, continua Gómez Leyva en su columna explicando en cinco puntos la propuesta de AMLO.
La entrevista telefónica y el artículo completos se encuentran en los siguientes links.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Presenta AMLO propuesta alternativa al nuevo aeropuerto y plantea reunión con el Presidente

Remodelar el AICM y la base aérea de Santa Lucía resulta más eficaz y más barato que el despropósito de construir un nuevo aeropuerto en Texcoco, dijo el excandidato presidencial.

morena


El presidente del Consejo Nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador, presentó este martes una propuesta alternativa para resolver la saturación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), ahorrando 100 mil millones de pesos de los 170 mil millones estimados por el gobierno federal para la construcción del nuevo aeropuerto en Texcoco.
El excandidato presidencial afirmó que es un despropósito el gasto planteado por el Ejecutivo federal, pues incluye cerrar el AICM y la base aérea de Santa Lucía, en el Estado de México, de acuerdo con La Jornada.
Consideró que la alternativa que trabajó junto con dos especialistas -el ingeniero Sergio Samaniego y el estructurista José María Rioboo- es más eficaz y más barata, pues contempla remodelar el actual AICM y la base aérea de Santa Lucía.
Anunció que solicitó a los coordinadores de Morena en la Cámara de Diputados y en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, Rocío Nahle y César Cravioto, que pidan una audiencia con el presidente Enrique Peña Nieto.
“Independientemente de nuestras diferencias estamos hablando del patrimonio nacional(…) Ojalá esto pueda convertirse en realidad y Enrique Peña Nieto inaugure antes de que termine (su sexenio) el proyecto que estamos presentando”, resaltó
La propuesta incluye  mejorar  vialidades existentes y establecer transporte de línea directa de 35 minutos entre el AICM y la Base de Santa Lucía. La diferencia de costo calculado para este propuesta alterna es de 69 mil millones por la construcción de dos pistas más, para movilizar a 50 millones de pasajeros al año.
El calendario de construcción es de 30 meses.

jueves, 19 de febrero de 2015

Presidencia recrimina a la SCT por proyecto gerencial del nuevo aeropuerto

Peña y la maqueta del nuevo proyecto de aeropuerto. Foto: Presidencia
MÉXICO, D.F., (proceso.com.mx).- Francisco Pantoja, secretario particular adjunto de la presidencia de la República, cuestionó a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) por realizar una adjudicación directa “que supera por mucho los montos permitidos en la legislación vigente” en el documento para la gerencia de proyectos del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM).
“Sin explicar jurídica o técnicamente la razón de realizar una adjudicación directa, y no una licitación, se adjudica un contrato de Gestión de Proyectos -a Parsons International- que supera por mucho los montos permitidos en la legislación vigente para la excepción a licitaciones, con el argumento de tratarse de cuestiones propias de Seguridad Nacional”, censura Pantoja en una carta que fue publicada este jueves por el periódico Reforma.
En la misiva fechada el pasado 20 de enero, el secretario particular adjunto de la presidencia de la República señala que “sin argumentos sólidos” fueron excluidas empresas nacionales del proyecto.
El pasado tres de septiembre, el presidente Enrique Peña Nieto presentó el proyecto del NAICM en la el que se invertirían 169 mil millones de pesos y sería financiada en su primera etapa exclusivamente con recursos federales, y 71 mil millones provendrán de créditos bancarios y emisiones de bonos.
No obstante, en enero pasado, el Secretario de Hacienda, Luis Videgaray anunció el recorte al gasto federal por124 mil millones de pesos, mismo que incluye al NAICM.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

El ayuntamiento de Texcoco podría negar los permisos de construcción

Pide la alcaldesa que el Presidente informe detalles de la obra
Javier Salinas Cesáreo
Corresponsal
Periódico La Jornada
Miércoles 10 de septiembre de 2014, p. 3
Texcoco, Méx., 9 de septiembre.
El ayuntamiento de Texcoco no dará permisos ni licencias de construcción para la edificación de la terminal aérea en la zona, debido a que no conoce a fondo el proyecto, advirtió la alcaldesa de este municipio, Delfina Gómez Álvarez, quien solicitó una audiencia con el presidente Enrique Peña Nieto para que se le den a conocer los detalles de esta megaobra.
‘‘El artículo 115 de la Constitución, en su fracción V, señala que los ayuntamientos, aunque sea zona federal, tienen la facultad de expedir licencias de uso de suelo y ver las cuestiones de su territorio. A nosotros nos interesa mucho sostener esta plática (con el mandatario), para que no vayamos a tener malos entendidos ni vernos en la necesidad de que al no conocer de manera precisa estos trabajos obviamente tendríamos nuestras reservas para dar esos permisos. No daremos ningún permiso, porque no podemos poner en riesgo el desarrollo urbano de nuestro municipio’’, dijo.
Acompañada por el diputado local Higinio Martínez, la alcaldesa Gómez Álvarez, elegida bajo la coalición Movimiento Ciudadano-Partido del Trabajo, realizó un recorrido por la autopista Peñón-Texcoco y por los terrenos que serían ocupados para el nuevo aeropuerto.
‘‘Ya pedimos audiencia con el presidente Enrique Peña Nieto; mandé un oficio y llevamos dos peticiones para que nos dé una entrevista y nos explique de manera clara y precisa el impacto ambiental, el impacto en el desarrollo económico y urbano en lo que respecta a Texcoco’’, dijo la funcionaria.
‘‘Hasta el momento no he sido informada oficialmente y no he tenido ningún documento que me establezca de manera precisa la ubicación; por eso tenemos dudas y, si bien es cierto que nos hicieron una invitación inicial para acudir el sábado pasado a un evento donde se presentó de manera muy general el proyecto, existen muchas inquietudes, hay muchas dudas.
‘‘Por eso el ayuntamiento está solicitando mesas de trabajo y una entrevista con el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, para que nos aclare cómo va a estar la situación’’ del municipio, apuntó.
Insistió en que, como alcaldesa de Texcoco, sus funciones incluyen salvaguardar y controlar el crecimiento urbano, además de velar por el medio ambiente de la región; si un proyecto aeroportuario no cumple con estos requisitos ‘‘nos tendremos que oponer.
Los otros vecinos
‘‘A mí lo que más me inquieta como presidenta municipal es el impacto que (la obra del nuevo aeropuerto) pueda tener hacia Texcoco y nuestros municipios vecinos como Chiautla, Papalotla o San Salvador Atenco.
‘‘Cada uno de los presidentes municipales manifestará su preocupación; pero lo que me preocupa a mí particularmente es el impacto que pueda tener en Texcoco, porque si bien el aeropuerto no estará en su mayor parte en este territorio, finalmente sí nos afecta.
‘‘Lo estamos viendo ahorita, en el recorrido, con el posible daño al medio ambiente, en las aves que llegan, y nos preguntamos: ¿qué va a pasar con esas aves?, ¿se tiene contemplado qué va a pasar con el cuidado del medio ambiente y la cuestión hidráulica?’’
Destacó que el municipio no está preparado para un aeropuerto, ‘‘porque Texcoco tiene muchos retos de vialidad, educación, protección al medio ambiente; por ello es importante que nos sentemos (a dialogar) para que precisamente nos generen más presupuesto y poder cubrir todas las necesidades de un aeropuerto, como debe ser a nivel nacional e internacional’’

lunes, 8 de septiembre de 2014

Las obras –y las trampas– del aeropuerto, empezaron hace meses...

PROCESO 1975

SAN SALVADOR ATENCO, MÉX.- Seis meses antes de que el presidente Enrique Peña Nieto anunciara el proyecto para el nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, ya se había encendido la maquinaria para edificarlo sobre el lecho seco del antiguo Lago de Texcoco: Desde marzo pasado las excavadoras y camiones trajinan sobre la zona ejidal, junto a un canal de agua. Manejan la tierra para formar un camino por donde entrará la maquinaria pesada.
En las orillas del canal amontonaron enormes montañas de arena. Desde una caseta policiaca dos uniformados vigilan el lago desecado, donde, según las crónicas prehispánicas, los aztecas encontraron un águila posada en un nopal devorando una serpiente.
Entrevistado por Proceso, Adán Espinosa, representante legal del Frente de los Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), afirma que con el proyecto del nuevo aeropuerto –presentado el miércoles 3– el gobierno federal pretende despojarlos de sus ejidos, como se ha intentado desde 2001, cuando se echó a andar la iniciativa México, Ciudad Futura, creada por el arquitecto Teodoro González de León y su equipo.
Durante un recorrido de cinco kilómetros por el lago que devino ejido, Espinosa explica que estas tierras, una vez construido el campo de aviación, ya no serán de quien las trabaje, y asevera que el proceso de compraventa se inició con sigilo en 2008. La Comisión Nacional del Agua (Conagua) fue la encargada de hacer esta transacción y la dependencia espera concluir la adquisición de ocho ejidos en 2016.
En 2014, con un incremento de 30% de su presupuesto –autorizado por el Congreso– se intensificó la compra en Santa María Chimalhuacán, San Luis Huexotla, Santa María Chimalhuacán, San Bernardino, San Felipe, Santa Cruz de Abajo, San Cristóbal Nexquipayac y Francisco I. Madero, de acuerdo con información del Colegio de Ingenieros Civiles de México A.C. (CIC).
“La silenciosa compra de terrenos, la recuperación de predios ocupados de manera irregular y las campañas de vinculación comunitaria que alertan sobre la urgencia de poner en marcha un programa de remediación ambiental en la zona lacustre del Valle de Texcoco son el telón de fondo para regresar a esa zona y volver a intentar en el gobierno de Enrique Peña Nieto la construcción de un nuevo aeropuerto para la capital del país”. El precio por metro cuadrado oscila en torno a los 200 pesos, según un artículo del CIC.
Espinosa insiste en que el plan actual es muy parecido al bautizado como México, Ciudad Futura, de 2001, porque emplea los mismos conceptos disfrazados de proyectos ecológicos, cuando lo que se quiere es despojar a los habitantes de sus ejidos.
En dicho documento, difundido el 11 de agosto de 2002 por la agencia informativa Apro, se mencionaba que, de concretarse, ese proyecto generaría un sistema de lagos contiguos e interconectados que serían alimentados con aguas residuales. Dentro del lago habría islas vinculadas por calzadas y vías rápidas.
“En una de las islas se ubicaría el nuevo aeropuerto, más o menos situado a 25 kilómetros de su centro de demanda, y localizado en el centro geográfico de un sistema megalopolitano que incluye a Toluca, Puebla, Cuernavaca, Pachuca y la Ciudad de México”, señaló la nota que citaba partes del documento original.
“Para el aeropuerto se contempla un área de 3 mil 900 hectáreas, de las que en un inicio sólo se ocuparían mil 900. El diseño aeroportuario permitirá un crecimiento con eficiencia y flexibilidad. Sus dos pistas satisfarán la demanda pudiéndose construir una tercera pista de ser requerida. El actual aeropuerto Benito Juárez será convertido en un parque metropolitano con áreas para desarrollo de uso mixto”, se leía.
El plan destacaba que la localización del aeropuerto en una isla era para seguir la tendencia mundial de construir aeropuertos sobre el agua. El área donde se localizaría la terminal posee una mejor calidad de subsuelo que el actual aeropuerto Benito Juárez, así como de buena parte de la zona centro de la Ciudad de México. “Además, cuenta con una enorme tradición, así como la tecnología necesaria para resolver técnicamente las necesidades de ingeniería y de mecánica de suelos”, se indicó.
El documento refirió que el sistema de lagos daría sustentabilidad a un proyecto aeroportuario de ese nivel, generaría empleos, elevaría la calidad de vida de los ciudadanos e incluso mejoraría el clima y evitaría el hundimiento de la ciudad.
“Ciudad Futura es la última oportunidad que existe de intervenir en el corazón de la metrópoli y el Valle (de México) con un proyecto urbanístico integral. Es un proyecto que comprenderá la escala de nuestra capital y que va a proporcionarnos el espacio para los servicios y el equipamiento que requerirá esta ciudad en las próximas décadas”, se añadió.
Esta iniciativa haría a la urbe “socialmente más justa”. El plan era beneficiar a toda la población, pero especialmente a los habitantes de las áreas más deprimidas del oriente, según explicaron los miembros del despacho Futura Desarrollo Urbano: Alberto Kalach, José Manuel Castillo Olea y Gustavo Lipkau, encabezados por Teodoro González de León.
México, Ciudad Futura fue promovido por el profesor Carlos Hank González durante las últimas semanas de su vida; envió discos compactos con el mismo a inversionistas y políticos, en lo que se interpretó como un claro apoyo a la construcción del nuevo aeropuerto del Distrito Federal en Texcoco, en coordinación con el gobierno del Estado de México (Proceso 1289 y 1293)
En 2001, el arquitecto Teodoro González de León y su equipo declararon a este semanario (Proceso 1308): “Nosotros decimos que debe ser lago más que aeropuerto, no aeropuerto más rescate ecológico. Es al revés, el aeropuerto pone el rescate del lago en el centro de la discusión y nosotros creemos que puede beneficiar a impulsar el proyecto del lago. La diferencia es que para nosotros es fundamental rescatar el lago y, para el gobierno, hacer un aeropuerto”.
Los hechos
Adán Espinosa critica el plan actual, pues, dice, con el pretexto de defender el entorno y rescatar el lago pretende apropiarse desde el municipio de Chimalhuacán hasta Texcoco, afectando, “aunque digan lo contrario”, a San Salvador Atenco.
Por eso, el FPDT tramitó una solicitud de amparo indirecto (número 514/2014) ante el juez quinto de distrito del Segundo Circuito con sede en Ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México, y el 3 de septiembre presentó una ampliación de sus argumentos. Ahí, Hermenegildo Márquez del Valle reseña un recorrido hecho por la zona para conocer el alcance del plan peñanietista.
En este documento, del que Proceso tiene copia, Márquez del Valle señala: “Fue en dicho recorrido que me percaté de la existencia de dos maquinarias pesadas que realizan trabajos de excavación en las tierras de uso común, motivo del presente juicio de amparo. Los trabajadores que operaban las mismas manifestaron que consistían en obras ordenadas por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), sin dar mayor información al respecto”.
Expresó que estas obras son realizadas en territorios de San Salvador Atenco sin el consentimiento de la Asamblea General de Ejidatarios. Esto significa, acusó, actos privativos de las tierras de uso común, utilización de maquinaria pesada en esta zona y daños a los recursos naturales del subsuelo. Solicitó la suspensión provisional –y luego definitiva– de la obra.
Hacer lo anterior “permitirá resguardar y proteger los derechos colectivos agrarios del ejido de San Salvador Atenco”. Puntualizó que cualquier miembro de la comunidad puede solicitar la protección de las tierras de uso común.
Por su parte, Adán Espinosa asegura que el plan gubernamental se aceleró desde que fueron encarcelados los líderes del Frente en 2006 a causa de su resistencia a lo que consideraron un despojo. Enrique Peña Nieto era gobernador del Estado de México y desde entonces se le ha responsabilizado de la brutalidad con que la policía mexiquense reprimió las manifestaciones, violando incluso a mujeres.
Espinosa resalta que desde 2008 se relanzó el plan México, Ciudad Futura. Una diferencia es que ahora se afectará, además de Atenco, a Acuexcomax, Tocuilac y San Felipe, poblaciones a las que la nueva Junta del Comisariado “infunde miedo para orillarlas a firmar” –en hojas en blanco– un acuerdo para vender las partes de uso común a cambio de regularizar sus posesiones particulares.
Y sí: en el Comisariado Ejidal ubicado en el centro de Atenco hay unas cuantas personas recibiendo a la gente que pretende vender sus terrenos para la construcción del magno proyecto.
Cuando Proceso solicitó la postura oficial del nuevo Comisariado Ejidal, la respuesta de una mujer fue que los responsables sólo acuden los martes y jueves a las 7 de la noche; además, la oficina no tiene teléfono local.
“El gobierno quiere que nos enfrentemos como pueblo. Trataremos de evitar una provocación. Ya fuimos a pedirle ayuda al obispo, a Derechos Humanos, para que el 8 de septiembre sean observadores en la marcha que realizaremos al Tribunal Agrario en el Distrito Federal”, añade el representante legal del Frente.
Sostiene que hay personas que ya vendieron sus parcelas en La Mojanera, Nexquipaya y Francisco I. Madero, entre otras localidades. “Desde el cerro del Tepezingo todo se quieren llevar. Ahorita hay gente que está aceptando la compraventa. Yo fui comisario ejidal de 1995 a 1998, y desde entonces ya se venía fraguando el despojo. Está pasando el fenómeno de represión de 2006 y la gente tiene miedo, aunque no acepta el proyecto”, añade.
La participación de la gente en el FPDT ha bajado, pero pronostica que el descontento aumentará “cuando se les despoje de sus cosas”.
Entre los problemas que se temen si se construye la terminal aérea, dice, “está el asunto del agua. Las (vías) pluviales descargan en Atenco, pero también drenajes de otros municipios. Se cree que se van a inundar. El primer paso debió ser pensar cómo iban a quedar los pueblos aledaños. Somos originarios, tenemos historia. Este pueblo lo fundó Nezahualcóyotl porque su reinado estaba en Texcoco”.

Aerouerto, el gran negocio del Grupo Atlacomulco

PROCESO 1975

Lo imaginó hace muchos años Carlos Hank González y lo anuncia ahora su heredero natural, Enrique Peña Nieto, quien alcanzó el sueño que ninguno de los integrantes del Grupo Atlacomulco había logrado: llegar a la Presidencia de la República. Sus impulsores se refieren a él como un “aeropuerto épico”, pero lo cierto es que el gran proyecto del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México será un filón de ingresos multimillonarios lo mismo para  firmas extranjeras que para magnates nacionales y de poder político para funcionarios que se irán colgando de él. Más allá de la cauda de corrupción y de los conflictos sociales que puede traer, la iniciativa, que venía tramándose en el hermetismo desde casi dos años atrás, anuncia bonanza para los cercanos al grupo en el poder.
Negociado con absoluto hermetismo los últimos 20 meses, el proyecto del nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México es transexenal, pues viene desde la época de Ernesto Zedillo. El anuncio presidencial del miércoles 3 confirmó el plan de negocios imaginado por Carlos Hank González, el patriarca del Grupo Altacomulco, que ahora emprenderá su paisano Enrique Peña Nieto en lo que fuera el lago de Texcoco.
Junto con la terminal de seis pistas –a construirse en 50 años– y la inversión hidrológica para darle sustentabilidad al oriente del Valle de México, vendrán los grandes negocios de transporte, inmobiliarios, turísticos y de servicios, pese a las resistencias de grupos sociales y dudas por el impacto ambiental y social que generará la obra.
Desde enero de 2000, al final del sexenio de Zedillo, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) ya tenía un estudio preliminar sobre la ampliación de la terminal aérea de la Ciudad de México y todo estaba orientado hacia un sitio: la cuenca de lo que fuera el lago de Texcoco, con un costo de más de 10 mil millones de dólares de esa época (Proceso 1275).
El gobierno zedillista pospuso la decisión por las implicaciones políticas que ésta tendría. Su sucesor, el panista Vicente Fox, lanzó una convocatoria en la cual se plantearon dos opciones: Tizayuca, en Hidalgo, y Texcoco, en el Estado de México. Ganó la segunda, pero nunca se concretó por los problemas derivados del conflicto con los comuneros de San Salvador Atenco.
Ahora, por tercera vez, desde la Presidencia de la República, el grupo político y financiero mexiquense presentó un magno proyecto, considerado el más importante en infraestructura de todo el sexenio. Su costo total será de 169 mil millones de pesos, de los cuales 120 mil millones serán para la construcción de la infraestructura aeroportuaria (terminal, torre de control, pistas e instalaciones auxiliares).
Cuando termine la gestión de Peña Nieto, sólo estarán terminadas dos o tres pistas. Sus promotores sostienen que se trata de un proyecto transexenal que se terminará en 50 años y será edificado en una superficie de 4 mil 600 de las 12 mil 500 hectáreas de reserva ecológica en los terrenos federales contiguos a las actuales terminales 1 y 2; pero sobre todo insisten en que se tratará de un “aeropuerto verde” y “de clase mundial”.
La primera partida presupuestal para 2015 ya fue definida por la Secretaría de Hacienda. En su presupuesto de egresos para el próximo año se destinarán 16.2 mil millones de pesos al proyecto anunciado con un gran despliegue mediático.
El gobierno insiste en que será autofinanciable y autosustentable: parte del financiamiento provendrá de los propios ingresos totales del actual aeropuerto, que ascienden a 8 mil 300 millones de pesos anuales, 55% de los cuales proviene del cobro de la Tarifa Única de Aeropuerto (TUA). Desde el 3 de enero pasado, la TUA para vuelos domésticos se incrementó 39.4%, y para vuelos internacionales 75.1%.
Según el titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, “una parte de los ingresos del actual aeropuerto y del nuevo, en su momento, contribuirán a su financiamiento”, pero hasta ahora se desconocen los detalles.
En el documento oficial del proyecto se aclara que el financiamiento de los 169 mil millones de pesos será “mixto”: 98 mil millones provendrán del Presupuesto de Egresos de la Federación, y 71 mil millones del sector privado a través de “créditos bancarios y emisiones de bonos” que “no es deuda pública”.
En torno a la principal duda –el impacto ambiental– no se ofrecen datos. El gobernador mexiquense, Eruviel Ávila Villegas, afirmó que será un “aeropuerto verde” que considerará cuatro aspectos: la eficiencia energética, el manejo adecuado de residuos sólidos, el aprovechamiento racional del agua y la movilidad sustentable. Los detalles no se han hecho públicos.
Gustavo Alanís, director del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), dice a Proceso que aún falta conocer la Manifestación del Impacto Ambiental (MIA) y la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) que deberá emitir la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
El Cemda, junto con el Centro de Transporte Sustentable y el Instituto Mexicano de la Competitividad (Imco), está organizando para octubre próximo una serie de foros con especialistas y organizaciones involucradas a fin de conocer el impacto ambiental de la obra y formar un observatorio. Es posible que se sumen el Centro Mario Molina y el Centro de Colaboración Cívica, agrega.
–¿No temen que utilicen sus opiniones para legitimar el proyecto? –se le cuestiona a Alanís.
–No se trata de legitimar. Nosotros nunca nos prestaríamos a eso. Se trata de que la autoridad vea estas opiniones y puntos de vista como una oportunidad para incorporar nuestras inquietudes. Nuestro objetivo es ser un espacio neutro, objetivo para que se expresen tanto en contra como a favor de este proyecto.
En el Senado también surgieron dudas y reclamos para obtener más información respecto de los impactos sociales y políticos. Luis Sánchez, senador del PRD y exdirigente estatal de ese partido en el Estado de México, recordó en un punto de acuerdo presentado el jueves 4 que “la estrategia de ampliar el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México hacia Texcoco, Nezahualcóyotl, Chimalhuacán, Ecatepec y Atenco falló debido a la falta de sensibilidad del gobierno federal para socializar de forma correcta el proyecto, y a las arbitrariedades que se cometieron con los habitantes del municipio de Atenco”.
Las arbitrariedades cometidas en esta última localidad “desencadenaron una fuerte reacción en las comunidades originarias de la zona, que fueron injustamente reprimidas tanto por el gobierno del entonces presidente Vicente Fox como por el gobierno del Estado de México, entonces a cargo de Enrique Peña Nieto”, abundó Sánchez.
El grupo impulsor
El grupo político que ha defendido este proyecto es el mismo desde hace dos décadas: el Grupo Atlacomulco. Los artífices también vienen del sexenio zedillista: Aarón Dichter, quien fuera subsecretario de en la SCT; Alfredo Elías Ayub, exdirector general de Aeropuertos y Servicios Auxiliares y de la Comisión Federal de Electricidad, y Alfredo del Mazo González, exgobernador del Estado de México y tío de Peña Nieto.
Las otras cabezas del proyecto están estrechamente relacionadas con Del Mazo: Ruiz Esparza fue subsecretario de Gobierno durante la gestión de Del Mazo y responsable de los proyectos de infraestructura en el gobierno estatal de Peña Nieto, mientras que el director del actual aeropuerto internacional, Alfonso Sarabia de la Garza, fue el secretario particular del entonces mandatario mexiquense.
En los últimos meses de negociaciones tras bambalinas, Sarabia de la Garza cometió un error fundamental, según distintas fuentes de la SCT consultadas por Proceso: promovió la opción de “ampliación” y no de construcción de una nueva terminal, como la más viable para 2018. Por esta razón, el funcionario fue marginado de la presentación del proyecto el miércoles 3.
El actual director de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), Gilberto López Meyer, participa en el proyecto de la nueva terminal desde el gobierno foxista. Oriundo de Sinaloa, ha enfrentado varias investigaciones de la Auditoría Superior de la Federación por presuntas irregularidades en ASA. Algunos de sus colaboradores fueron asesores o colaboradores de otro exgobernador mexiquense: Emilio Chuayfett, actual titular de la SEP.
Un cuarto personaje clave para el Grupo Estado de México es el titular de la Comisión para la Regularización de la Tenencia de la Tierra (Corett), Jesús Alcántara Núñez, amigo de Peña Nieto, su suplente como diputado local en la LV Legislatura y expresidente municipal de Acambay. Desde su discreta posición, Alcántara Núñez coordinará la sustentabilidad de los suelos y terrenos aledaños al aeropuerto.
La diferencia entre la pugna por el aeropuerto en 2001 y ahora es que el exgobernador de Hidalgo Manuel Ángel Núñez Soto ya no compite con los mexiquenses para impulsar su proyecto alterno en Tizayuca. Ahora trabaja para ellos y se coordina directamente con el primer mandatario.
Núñez Soto es el director general del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, la empresa controladora tanto del diseño como de la construcción de la magna obra.
En la misma presentación del diseño arquitectónico del aeropuerto, Núñez Soto afirmó que el proyecto “fue planteado por primera vez al Estado mexicano hace dos décadas y hoy se cristaliza como la que será una palanca de desarrollo para todo México”.
Y abundó: “En su evaluación, se consideraron aspectos esenciales, tales como el diseño y concepto, la eficacia y funcionalidad, la ingeniería y geotecnia, el plan de trabajo para realizarlo, su control de calidad, su sustentabilidad y el costo del mismo.”
Los detalles del proceso de selección y la deliberación para apostar por el proyecto ganador se desconocen hasta ahora. Sólo hubo una “filtración” previa a algunos medios, del grupo encabezado por el arquitecto Enrique Norten, poco antes de que se diera a conocer el resultado.
Negocio monumental
Con un gran despliegue mediático y una puesta en escena con enormes maquetas y proyecciones digitales, el miércoles 3 se dio a conocer la propuesta ganadora del diseño arquitectónico en el Salón Adolfo López Mateos de Los Pinos.
La firma ganadora, Romero Havauz-Foster and Partners, desplazó a otras firmas que participaron desde la época de Zedillo, en particular al grupo Mitre, empresa estadunidense que presentó en octubre de 2000 una investigación denominada “Futuro aeroportuario de la Ciudad de México”. Mitre estuvo asociada a ICA para este proyecto (Proceso 1275).
Mitre fue contactada desde 1996 por el entonces subsecretario de la SCT, Aaron Dychter, y trabajó en coordinación con el grupo Interacciones, de Carlos Hank Rhon. Desde hace casi dos décadas la compañía cuenta con el conocimiento más detallado del impacto en la zona de Texcoco. Ahora se integrará en otros de los trabajos alternos, junto con los poderosos despachos de Teodoro González de León, Legorreta Hernández, Norten y Bringas, que participaron en la licitación, según confirmaron a Proceso las fuentes de la SCT consultadas.
El proyecto de diseño arquitectónico pretende convertir al nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México en el tercero más grande del mundo en capacidad, sólo por debajo del de Londres, con 172 millones de pasajeros al año, y de Estambul, con 150 millones de pasajeros.
Está pensado en tres fases. En la primera, garantizará 50 millones de pasajeros al año, 550 mil operaciones anuales, tres pistas paralelas de operación, 94 puertas de embarque de contacto y 42 remotas, en un terreno de 4 mil 430 hectáreas.
De acuerdo con el documento de la presentación de la SCT, la mayor parte de los 169 mil millones de pesos de la inversión total de la obra se destinará a la construcción de la infraestructura aeroportuaria (terminal, torre de control, pistas, instalaciones auxiliares) con un monto inicial de 120 mil millones.
En segundo término,  20 mil 500 millones se destinarán a “diseño, ingeniería y gestión del proyecto”; el tercer monto, de 16 mil 400 millones de pesos, será para obras hidráulicas (lagunas, túneles y canales), y sólo 4 mil 700 millones serán para obras sociales.
Entre los múltiples consorcios nacionales e internacionales interesados en la construcción, todo parece indicar que el ganador de la licitación más importante sería Grupo Carso, del magnate Carlos Slim, en conjunto con otras decenas de grandes y medianas constructoras que se involucrarían en las distintas fases del proyecto.
Slim, a quien algunos consideran el más afectado por la reforma en telecomunicaciones, en realidad saldría compensado con estas y otras jugosas licitaciones para la construcción de infraestructura en el sexenio peñista. Su yerno es Fernando Romero Havaux, el arquitecto ganador del concurso.
Sobre el viejo aeropuerto
A pesar de la puesta en escena y la reacción positiva entre instituciones financieras y compañías aéreas frente al anuncio del proyecto transexenal, el problema actual es la saturación de las dos terminales que forman parte del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y los problemas de hundimiento y filtraciones de agua que presenta la Terminal 2, construida durante los gobiernos panistas.
El propio titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, admitió que deberán invertir más de mil millones de pesos en resolver los problemas de la mala construcción de la Terminal 2, según sus declaraciones en distintos medios electrónicos.
Desde el 17 de abril de 2013, en el Diario Oficial de la Federación se hizo la declaratoria de “saturación del campo aéreo del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México Benito Juárez”, que sustituyó a la declaratoria del 26 de julio de 2007.
Esta declaratoria ya anunciaba la necesidad de ampliar o construir una nueva terminal aérea, pero aún no se sabía por cuál de las dos opciones se inclinaría finalmente el gobierno federal.
Aunado al problema de la saturación actual del aeropuerto, el impacto ecológico y urbano de la construcción de una nueva terminal está presente en distintos estudios que se han divulgado en revistas y estudios especializados.
En el ensayo “Texcoco: un Shangri-La aeronáutico”, la revista Obras advirtió en junio pasado:
“El proyecto de ampliación del AICM no se había licitado oficialmente; desde diciembre de 2013 el titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, ha mencionado en diversas ocasiones la ventaja de contar con los terrenos de Texcoco (la reserva federal cuenta con más de 4 mil 500 hectáreas, que incluyen la zona del Bordo Poniente). También es un hecho la pasarela ante la SCT de despachos nacionales e internacionales de arquitectura para concursar su propuesta de diseño.”
La revista especializada advirtió que las experiencias recientes de la Línea 12 del Metro en la Ciudad de México, la Terminal 2 y la Estela de Luz, que arrancaron sin las previsiones necesarias, pueden convertir al nuevo aeropuerto en “uno de los dolores de cabeza logística”.
Y concluye: “Texcoco podría seguir su leyenda del santo grial aeronáutico, ante la pesadilla de miles de viajeros”.
El proyecto del “aeropuerto épico” que durará para los próximos 100 años y generará 160 mil empleos, según la propaganda gubernamental, está más lleno de dudas que de buenos deseos.

Green Go