sábado, 28 de agosto de 2010

Luis Villoro y Julieta Fierro Los Valores para una Sociedad Contemporanea UNAM

¡Es un Honor Estar con Obrador!

Luis Villoro y Julieta Fierro




Julieta Fierro ¿Qué contesto cuándo me preguntan en qué creo?



Con la premisa central de revivir la gran tradición de la cultura humanista, la UNAM organiza el Coloquio Valores para la sociedad contemporánea cuyo objetivo es proponer una discusión informada acerca de uno de los temas centrales del mundo contemporáneo: la posibilidad de plantear un sistema de valores y una ética adecuados a nuestros días



Los participantes en este foro reflexionarán sobre la posibilidad de elaborar un sistema de valores que no estén necesariamente relacionados con la religión.

El coloquio, que se efectuará del 23 al 27 de agosto en el Auditorio Alfonso García Robles del Centro Cultural Universitario Tlatelolco, contará con la participación de destacados especialistas en diversas ramas del conocimiento humanista y científico, como los filósofos Rob Riemen y Juliana González, quienes dictarán las dos conferencias magistrales del coloquio. Más información sobre el Coloquío Link

Si quieren ver los videos aquí Coloquio 'Valores para la sociedad contemporánea'

Carlos Fazio Militarizacion y Paramilitarización en México



Agradecemos a Video AMLO la obtención del material.

La disputa por la Cámara y el cobro de facturas


Jesusa Cervantes



MÉXICO, D.F., 27 de agosto (apro).- La disputa entre el PRI y el PRD por la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados parece ser hoy parte de las consecuencias de la alianza electoral que establecieron PRD y PAN en las pasadas elecciones del 4 de julio, donde le arrebataron al PRI las gubernaturas de Oaxaca, Sinaloa y Puebla.

La factura seguramente fue calculada por quien se considera fue uno de los operadores de dicha alianza, el expriista Manuel Camacho Solís; pero del otro lado, la corriente del PRD, encabezada por Nueva Izquierda y la cual tiene hoy la presidencia de ese partido, se resiste a pagarla, seguramente porque del lado del PRD está la ley.

De acuerdo con la Ley Orgánica del Congreso general, modificada el 13 de septiembre de 2006, el segundo y tercer año de la presidencia de la Mesa Directiva debe recaer, “en orden decreciente”, en uno de los integrantes de los dos grupos parlamentarios con mayor número de diputados que no la hayan ejercido; es decir, en el PAN o en el PRD.

Además del citado articulo, el 17 en su numeral séptimo, está el número ocho, que establece claramente que “en ningún caso la presidencia de la Mesa Directiva recaerá en el mismo año legislativo en un diputado que pertenezca al grupo parlamentario que presida la Junta de Coordinación Política”.

Como dicha presidencia de la Jucopo esta aún en el PRI, entonces éste partido no puede continuar ahí, pero tampoco el PAN, a menos que le corresponda la mesa al PRI en este segundo año. De ser así, el tercer año, al PRD le tendría que corresponder tanto la presidencia de la Junta como de la Mesa, pues hasta ese momento no habría contado con ninguna de las dos. Sin embargo, como la ley, modificada el 13 de septiembre de 2006, impide que ambos órganos sean presididos por un mismo partido, pues sólo queda una forma de solucionar este vericueto legal: que el PRD tenga hoy la presidencia de la Mesa Directiva.

Pero el PRI se resiste a ello, la razón es simple: le está cobrando el “pecado” de haberse aliado con el PAN en las pasadas elecciones y, con ello, el haberle arrebatado las tres gubernaturas antes mencionadas.

Y aunque legalmente la Mesa le corresponde al PRD, parece que hoy al PRI no le interesa respetar la ley, sino más bien cobrarles la pifia a los llamados “chuchos”.

El pleito entre el PRI y el PRD no parará en la designación de la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados. Será un asunto que se extenderá seguramente a la discusión del paquete económico para el próximo año y que empezará a discutirse a partir del próximo 9 de septiembre, un día después de que el Ejecutivo federal lo entregue a la Cámara.

Me explico: el PRI cuenta con 237 legisladores más los 21 del Partido Verde Ecologista de México, lo que suma 258 diputados, suficientes para condicionar la entrega de los recursos que el próximo año utilizarán las 32 entidades federativas.

Esto significa que el endurecimiento del PRI influirá notablemente a la hora de autorizar el presupuesto para Oaxaca, Sinaloa y Puebla, entidades que el PRD y el PAN tratarán de impulsar con un buen número de recursos. a la vez que pretenderán una disminución para el estado de México.

La razón de esto último es porque el PRI se cobrará con ello la audacia del PRD de haber hecho alianza con su enemigo político histórico: el PAN. A la vez que los “chuchos” y los 143 diputados del partido del Ejecutivo federal intentarán frenar los millonarios recursos para el Edomex, entidad que tendrá comicios para renovar la gubernatura.

En el ámbito político siempre se ha considerado la gubernatura del Edomex como “la corona” de todas las elecciones, debido a que es la entidad con el mayor número de votantes.

En 2011 quien gane el Edomex podrá llegar mejor posicionado a la elección presidencial. El PRI desea mantener dicha entidad, en tanto que el PRD ya anunció que probablemente se alié nuevamente con el PAN para quitársela al PRI.

Como sea, los frutos de la alianza PRD-PAN en las pasadas elecciones y la futura en el Edomex, serán sin duda lo que haga al partido tricolor imponérsele al PRD.

Quizá entregue a los “chuchos” la presidencia de la Mesa Directiva, pero lo que de ninguna manera hará será darles todos los recursos que pidan para los tres estados antes mencionados y, por supuesto, para el Distrito Federal, entidad que, por cierto, hoy más que nunca, el PRI considera que puede recuperar en 2012 ante el desprestigio político en que se ha sumido el PRD desde la llegada de “los chuchos” a la presidencia, según opinan hasta los propios perredistas.

Pero regresando a la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, en caso de no haber acuerdo entre el PRI y el PRD para el 31 de agosto, deberá ser la Mesa de Decanos la que dirija los trabajos los cinco primeros días de septiembre y, por ende, ser ellos quien reciban el cuarto informe del Ejecutivo federal.

El secretario de Gobernación, Francisco Blake, ya anunció que Felipe Calderón no irá al Congreso, por lo que puede ser que el propio secretario únicamente entregue a la Oficialía de Partes el documento y no sea ni el PRD ni la Mesa de Decanos quien lo reciba.

El resultado del endurecimiento del PRI lo veremos el 31 de agosto, pero serán sin duda los siguientes meses, octubre y noviembre momentos de la verdadera disputa, porque no sólo estarán en juego los millonarios recursos presupuestales para los estados y la federación; también se habrá de discutir la Ley Nacional de Seguridad que al Ejecutivo federal tanto interesa para seguir “su” guerra contra el narcotráfico, sino que también están en puerta las modificaciones en materia de derechos humanos.

Puede ser que el PRI evite seguir dándole más herramientas al Ejecutivo federal para atacar al crimen organizado pues, hasta la fecha, a pesar de todas las leyes que le ha aprobado, no ha habido avance en ello, sino que, por el contrario, la violencia y el aumento de pérdida de vidas no ha parado.

Pero también puede ser que el PRI haga uso de toda su fuerza para aplastar no sólo al PAN, sino también al PRD, ya sea de los “chuchos” o al PRD simpatizante de Andrés Manuel López Obrador, porque el premio que buscan en todo esto es solo uno: la presidencia de la República en 2012.



mjcervantes@proceso.com.mx

Infancia y sociedad Andrea Bárcena

i la heterosexualidad de los padres fuera garantía de buena crianza y desarrollo mental de los hijos no habría tanta ineptitud y perversión en los políticos, ni la Iglesia católica estaría llena de pederastas, ni habría tantos niños abandonados, maltratados y explotados.

Cualquier ser humano, independientemente de su orientación sexual, puede desempeñar con éxito el papel de madre o padre, si es capaz de generar y ofrecer lo que el doctor Daniel Nares, médico y siquiatra infantil mexicano, bautizó como amorcilina: estimulación sicoafectiva para crear vínculos amorosos, que son tan importantes como el alimento para sobrevivir y desarrollarse.

El estudio clásico al respecto, realizado en 1946 por el médico sicoanalista René Spitz, demostró con dos grupos de neonatos que recibieron los mismos cuidados higiénicos y nutricionales, que el grupo de niños que no recibió estimulación afectiva a través de caricias y palabras presentó el síndrome de depresión anaclítica que, pese a la buena alimentación, puede producir desnutrición, enfermedad y hasta la muerte. En México, el doctor Joaquín Cravioto demostró, a su vez, que si no fuera por la capacidad afectiva de las madres humildes, el número de niños con desnutrición de tercer grado sería mucho mayor.

Hay que considerar que nuestro país ocupa el segundo lugar de niños huérfanos en América Latina, con 1.6 millones de menores en esa condición, cifra que seguramente está aumentado con las guerritas de Calderón. De ahí la importancia de promover una cultura de la adopción como parte de los derechos fundamentales de la infancia.

Debemos apoyar adopciones por parejas homo y heterosexuales e, incluso, promover la organización de familias comunitarias formadas por jóvenes capaces de hacerse cargo de niños huérfanos que ya no son muy pequeños, y apoyar este modelo con subvenciones del Estado. Porque lo importante es garantizar un microambiente social de amor para todos los menores. Eso sí puede reducir la delincuencia.

Una buena política de adopciones debe facilitar los trámites, detectar la salud mental y el potencial afectivo de quienes desean adoptar, además de dar seguimiento a cada caso.

La sabiduría popular ha creado la expresión tener poca madre o de plano no tenerla, para identificar a personas que aunque no fueron huérfanos en la infancia y aunque hayan sido criados por padres heterosexuales, no pudieron desarrollar la capacidad de amar y respetar al prójimo. Seguramente, porque no recibieron en su niñez dosis suficientes de amorcilina.

(No a la impunidad para todos los responsables del crimen en la guardería ABC de Hermosillo)

Andrés Manuel López Obrador universitarios de la UNAM AMLO 4

Andrés Manuel López Obrador universitarios de la UNAM AMLO 3

Andrés Manuel López Obrador universitarios de la UNAM AMLO 2

Desfiladero La guerra de Calderón: cine, hot-dogs y narcotráfico


Jaime Avilés

Un boleto para entrar al cine, en el Distrito Federal o en Monterrey, cuesta 61 pesos. Un hot-dog, 40. Un chocolate, 42. Una botella de agua, 20. Para comprar la salchicha, la golosina y la bebida, faltan 100 pesos más. El chiste, bajita la mano, sale en 163 pesos. En el DF, el salario mínimo es de 57.5 pesos al día; en Monterrey, de 54.5. Ni aquí ni allá, un trabajador puede gastar íntegramente lo que gana en tres días tan sólo para ver una película (por lo general estadunidense y mala), atiborrándose de comida chatarra.

Hace dos semanas, en este periódico, el investigador y cineasta Víctor Ugalde reveló que de cada 100 mexicanos, 92 ya no van al cine porque carecen de dinero suficiente para darse tamaño lujo. La desigualdad social es rotunda, pero se siente orgullosa de sí misma y se deleita urdiendo espots, cada uno más idiota que el anterior, contra los que compran películas piratas.

Si la religión, como escribió Marx, es el opio del pueblo, el cine, añadió Cabrera Infante, es el opio de los espectadores (y el opio, abundó, el cine de los ciegos). En México, las películas piratas son el cine de los pobres. Tanto en el Distrito Federal como en Monterrey, tres películas de estreno cuestan en la calle 50 pesos. ¿Quién puede rechazar esta oferta? Nadie desde luego, y por eso el auge de la piratería ha hecho de ésta una de las más pujantes ramas de la economía informal.

En Monterrey, sin embargo, con gran visión estratégica, el narcotráfico fue ganando, calle por calle, los puntos de venta de las películas piratas. Primero, obligando a los que atendían los puestos a pagar derecho de piso; después, sustituyéndolos por su propia gente. Esto le proporcionó, al más poderoso de los cárteles que actúa en el área metropolitana de Monterrey, un ejército de al menos 30 mil pandilleros militarmente organizados, que a una sola orden se movilizan con perfecta coordinación.

Si en la época de Emiliano Zapata los pobres de las haciendas de Morelos de repente dejaban de ser campesinos para convertirse en guerrilleros y, a la inversa, cuando llegaba la cosecha, desaparecían como guerrilleros para volver a ser campesinos, en Monterrey sucede algo similar. Los vendedores de películas piratas (y de otras mercaderías, por supuesto), cuando reciben la señal de su jefe cogen la pistola, el tubo o la navaja que tengan a la mano y, atacando en bola, despojan de sus vehículos a choferes de automóviles y autobuses, que en seguida atraviesan y abandonan en los cruceros de las avenidas más importantes.

Cuando Felipe Calderón fue incrustado en Los Pinos, un boleto para entrar al cine, en el Distrito Federal y en Monterrey, costaba 38 pesos. En menos de cuatro años subió a 61. Pero las salas que cobraban cuatro pesos, y que eran mayoritarias en el país, empezaron a desaparecer en el sexenio de Miguel de la Madrid y se extinguieron por completo en el de Zedillo.

Desde hace una década, en México la asistencia al cine pasó a ser privilegio de la clase media alta y de los de más arriba. Pero como durante el zedillato la clase media se empobreció de manera acelerada mientras la distribución de la riqueza se hacía más desigual y absurda, la piratería y la pobreza se fueron juntas a las nubes.

¿Qué defienden, pues, los exhibidores con sus ridículas campañas contra la piratería? No los intereses de los productores y distribuidores de las películas, sino los abusivos precios de la comida chatarra que venden en sus dulcerías. Dentro de un cine, por ejemplo, nos cuesta 20 pesos una botellita de agua que en la calle vale cinco, y 42 un chocolate que afuera se consigue por 10. Parafraseando a Benito Juárez, la victoria de los que luchan de dientes para afuera contra la piratería es moralmente imposible.

Pero en ninguno de los cónclaves de políticos, policías y soldados, que se efectúan cada vez que un nuevo fracaso los obliga a reunirse para fingir que el tema les preocupa, alguien ha sugerido crear circuitos de exhibición cinematográfica a precios populares y accesibles a todos los públicos, para desalentar la venta de películas piratas, esa floreciente actividad informal que hoy por hoy, en buena parte del país, controlan los cárteles del narcotráfico.

Monterrey y la franja fronteriza del noreste son una de las regiones donde se percibe con mayor claridad la supremacía del narco y la derrota política, económica y militar de lo que aún queda en pie del gobierno calderónico. Allí, en el poblado de San Fernando, Tamaulipas, una banda de traficantes de ilegales asesinó esta semana a 72 migrantes centro y sudamericanos.

En los periódicos del sur de América, la espantosa noticia compite con la tragedia de los 33 mineros atrapados a 700 metros bajo tierra en el norte de Chile, y con la guerra, ésta sí en serio, que Cristina Fernández ha emprendido contra los dueños de los periódicos Clarín y La Nación, voceros de la ultraderecha agroexportadora, que desde 2008 no ha cejado en su empeño de derrocarla.

Lo que no se dice en los diarios del cono sur –donde el invierno austral todavía es cosa seria– es que esos migrantes ecuatorianos, salvadoreños, hondureños y brasileños asesinados en Tamaulipas también fueron víctimas, en mil maneras, de los agentes del Instituto Nacional de Migración, que dirige Cecilia Romero, panista y yunquista de abolengo, y de los soldados de la Policía Federal, el ejército personal de Genaro García Luna, quienes sin duda los extorsionaron desde que entraron a México por Tapachula, y mientras viajaban hacinados en los vagones de carga del tren de la muerte, hacia la orilla inferior de Texas.

Según la ONU, el tráfico de indocumentados en México genera utilidades por 7 mil millones de dólares anuales. Parte de esa ganancia termina en las cuentas bancarias de los empleados al servicio de Calderón. Esto los convierte, junto con su mini jefe, en cómplices y corresponsables de la matanza de esos 72 migrantes, que ahora, desde la muerte, serán por toda América Latina embajadores de decenas de millones de mexicanos pobres que se encuentran a merced de la sanguinaria corrupción de un gobierno que en realidad nunca existió y nadie dirige.

De allí que, día tras día, cobre más fuerza la idea de organizar una gran protesta simbólica, al calor del bicentenario estilo Walt Disney con que planean robarnos tres mil millones de pesos más. Y no parece haber un tema, una fuente de angustia y de conflicto capaz de aglutinar al mayor número posible de inconformes, como la del caos del suministro de luz eléctrica en el centro del país. Los trabajadores del SME convocan a asambleas de usuarios, promoviendo una huelga de pagos en contra de la Comisión Federal de Electricidad. Otros insisten en quemar pública y colectivamente los recibos de esa empresa que no tiene contrato de servicio con nadie en esta región. Otros proponen no salir a las calles, ni celebrar nada el 15 de septiembre. Y otras continúan preparando el festival artístico del 26 de septiembre, dentro del penal de Puentecillas en Guanajuato, por la liberación de las mujeres presas por abortar y en solidaridad con las cuales esta columna sigue recibiendo traducciones de la denuncia de su caso a otros idiomas. (Visiten http://presasporabortar.blogspot.com).

Entre tanto, en Tlalpan, el delegado perredista Higinio Chávez impugnó el fallo del Tribunal Contencioso Administrativo que condenó al gobierno capitalino a demoler una gasolinera construida con permisos chuecos en Insurgentes Sur. Lo que parecía caso cerrado se reabre como una herida que supura y huele mal, muy mal...

Rechaza el SME que haya roto pláticas con Gobernación

Acusa a medios de pretender descarrilar las negociaciones

Carolina Gómez Mena
Periódico La Jornada
Sábado 28 de agosto de 2010, p. 19

El secretario de exterior del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) negó que el gremio haya decidido romper pláticas con la Secretaría de Gobernación (SG), tal como se afirmó en algunos medios electrónicos. Lo que pretenden, aseguró, es descarrilar las negociaciones.

Ante ello, indicó: el SME desea precisar que de ningún modo fue nuestro acuerdo en la asamblea general del 26 de agosto del año que corre.

Lo que sí se acordó, agregó, fue detener provisionalmente el cobro de prestaciones devengadas en 2009, como ahorro y aguinaldo, por diversas razones: el contenido del documento a través del cual se consulta lo que se pretende que cobremos no fue el acordado previamente entre las partes y dicho texto tiene diversos errores, como trabajadores que no aparecen en la base de datos, los tiempos de servicios de los trabajadores no son los correctos y el cobro de impuestos por dichas prestaciones está mal calculado, lo cual está fuera de la norma contractual.

De igual forma, abundó, debido a que la forma de pago no es la acordada, pues se pretende que sólo cobren 500 trabajadores diariamente, cuando en la mesa de negociación se estableció que se darían todas las facilidades para el cobro ágil y puntual de los empleados en resistencia.

Fernando Amezcua aseguró que el gremio resolvió comunicar a Gobernación que detenga dichos pagos, hasta que sean corregidos los errores señalados.

Recordó que la asamblea general del SME aprobó un plan de movilizaciones que se iniciará en septiembre. Éste incluye la realización de asambleas de usuarios y caravanas por todo el territorio, en el marco de la conmemoración obrera y popular del bicentenario de la Independencia.

Finalmente, aclaró: “seguimos manteniendo en pie nuestra voluntad de diálogo, con el propósito de alcanzar acuerdos firmes y serios entre nuestra organización sindical y la SG, el retorno al trabajo de nuestros compañeros en resistencia bajo la aplicación de la figura de patrón sustituto, la toma de nota al comité central y el cobro de las prestaciones devengadas, como ahorro, aguinaldo, vacaciones y tiempo extraordinario, entre otras.

Escándalos de Luis Mendoza Acevedo