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domingo, 14 de agosto de 2016

Nuño, responsable de asesinatos en Nochixtlán: diputada

NUÑO NOCHIXTLÁN

(12 de agosto, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- “La obstinada negativa de la Secretaría de Educación Pública a su cargo, a dialogar y negociar, dio como resultado el enfrentamiento y los asesinatos de Nochixtlán que movilizaron a la ciudadanía y a los maestros en más de 20 estados de la República, para exigir el cese a la violencia y el esclarecimiento de los crímenes”, dijo la diputada Rocío Nahle García a Aurelio Nuño, titular de la SEP, en una reunión que dicho funcionario sostuvo con legisladores de la Comisión de Educación y Servicios Educativos en San Lázaro.
La parlamentaria exigió que se suspendan o dejen sin efecto todas las acciones “de castigo” en contra de los maestros y pidió que la Secretaría de Educación se sume a la exigencia de libertad de todos los docentes encarcelados por defender la educación pública y sus derechos laborales.
Afirmó que después de más de tres años de movilizaciones, el gobierno federal –encabezado por Peña Nieto- continúa negándose a reconocer que parte importante de la sociedad y de la comunidad educativa, se opone a la reforma educativa. Sostuvo que la evaluación al desempeño docente ha tenido consecuencias como: amenazas, descuentos, persecución, encarcelamiento de dirigentes y el despido de miles de profesores.
Nahle García recordó que Morena advirtió que la reforma educativa era una reforma laboral y administrativa que tenía como objetivo la abrogación de los derechos laborales de los maestros, lo que, además, afectaría el derecho de los menores a recibir una buena educación; agregó que esta normatividad tiene como objetivo instaurar un sistema de evaluaciones estandarizadas, a pesar de que la experiencia internacional ha demostrado que en ningún caso este tipo de sistemas ha logrado elevar la calidad en la educación.
La diputada Patricia Aceves Pastrana, sostuvo que “el gobierno quiere justificar así la violación de sus derechos humanos y laborales, las sanciones y despidos para hacer nuevas contrataciones de los futuros maestros que no tienen ninguna formación pedagógica y, qué curioso, se habla de los privilegios de los maestros de combatirlos, pero no se habla nunca ni se critica al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación”.
La también diputada de Morena advirtió que es una contradicción que el gobierno federal pretenda hacer creer que mejorar la infraestructura educativa es una prioridad, cuando este año se realizó un recorte de 10 mil millones de pesos en el gasto de educación que solamente, que equivale al 3.7% del Producto Interno Bruto (PIB).
¿Quién evalúa a Peña?
Durante la reunión, el diputado Jorge Álvarez Máynez, de Movimiento Ciudadano (MC) sostuvo que la esquizofrenia del gobierno federal detiene la implementación de la reforma educativa y criticó que el coordinador de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), el priista César Camacho haya señalado que la reforma se aprobó por consenso en el Congreso de la Unión, cuando no fue así.
Ante el señalamiento de Aurelio Nuño respecto a que padres de familia desaprueban que sus hijos reciban clases de un maestro que reprobó en tres ocasiones la evaluación, el legislador por Jalisco cuestionó ¿qué hacemos con un presidente que es rechazado, que es evaluado en sentido negativo, por el 74% de los mexicanos?, en alusión a una encuesta publicada por un periódico de circulación nacional.
El secretario de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados criticó que el titular de la SEP haya sido el primero en politizar el tema educativo, al hacerlo un “argumento de precampaña presidencial” tras acusar a Andrés Manuel López Obrador -dirigente nacional de Morena- de bloquear la reforma educativa.
“Tiene que haber una rectificación en el discurso, en el tono, en las formas, y también en el proceso de acercamiento y de inclusión del diálogo. El secretario de Educación dijo que el modelo educativo y el planteamiento pedagógico son el corazón y el alma de la reforma, pero llegó tres años después. Si quería que fuera el corazón y el alma de la reforma debieron haber iniciado por ahí”, subrayó Álvarez.
En tanto, Marko Cortés, coordinador de los diputados del Partido Acción Nacional (PAN), pidió que los temas educativos “sean más sobre la educación y los estudiantes, y menos sobre los maestros y sus prestaciones” y agregó que a su partido le preocupa que el gobierno federal esté completamente rebasado.
“Lo que empezó con marchas, con bloqueos, hoy se ha convertido en una total incapacidad del gobierno como para garantizar la seguridad y el libre tránsito, un problema que ya lleva más de 90 días”, dijo el panista.
Limitaciones…
Rocío Nahle advirtió que la propuesta presentada por Nuño –contenida en tres textos titulados “Fines para la Educación”, “Modelo Educativo 2016” y “Propuesta Curricular por la Educación Obligatoria”- tiene metas ambiciosas que no son realizables en una sociedad tan desigual como la mexicana.
Calificó el planteamiento como “una nueva versión del enciclopedismo que desde hace décadas ha dado como resultado el bajo aprovechamiento escolar” y acusó al Estado mexicano de haber sido incapaz de resolver las necesidades más elementales de los planteles educativos, pues 20% de ellos no cuentan con agua potable, alrededor de 4 mil edificios escolares no tienen energía eléctrica, 36% de los planteles carece de drenaje y 10% de las escuelas no cuentan con mobiliario adecuado.
“La pretendida reforma educativa, en lugar de contribuir a mejorar los resultados educativos ha provocado un innegable deterioro. Morena se pronuncia por la necesidad de realizar una reforma a la reforma educativa que elimine el carácter punitivo de la evaluación al desempeño docente y sus consecuencias laborales y legales”, agregó la parlamentaria.
Sin embargo, su homólogo César Camacho difirió y sostuvo que “la reforma educativa es buena y lo que requiere es que se le permita, a sus anchas, desarrollarse en el terreno de los hechos”.

viernes, 5 de agosto de 2016

Nochixtlán fue otra matanza (impune)


Nochixtlan_Casquillos-3
Por Pablo Gómez
Los hechos ocurridos en Nochixtlán, Oaxaca, el19 de junio de este año, luego del rápido desbloqueo de una carretera por parte de la Policía Federal, conforman una matanza más. No tendría que haber decenas de muertos para nombrar de tal forma un acontecimiento sangriento, es suficiente la forma en que se comportó la autoridad, en especial la responsabilidad que recae sobre la misma.
El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, ha realizado uno de esos lances que le caracterizan: ordenar una investigación conociendo de sobra lo ocurrido, pues él es el jefe de la policía, quien presuntamente ordenó la operación de desalojo del bloqueo y tal vez también el ataque policial contra la posterior protesta popular.
No es creíble que el jefe de la policía se encuentre ignorante de los detalles de Nochixtlán.En realidad, hay que insistir, Osorio tenía el reporte de los acontecimientos de ese día en esa población, contaba con su cuarto de guerra y daba órdenes. Sin embargo, se busca aparentar que aun cuando el país entero pudo ver en video a un agente de policía federal disparando hacia la multitud, el único que no lo ha visto es el mismísimo jefe de los gendarmes.
El problema es aún más brusco desde el ángulo político, es decir, el de las decisiones que llevaron a la matanza en Nochixtlán. El primer paso se emprendió cuando el gobierno de Enrique Peña Nieto decidió cancelar negociaciones con la CNTE, luego de lo cual la PGR procedió a intensificar su programa de encarcelamientos de dirigentes magisteriales disidentes, detalladamente elaborado en la Secretaría de Educación Pública a cargo de Aurelio Nuño, quien al parecer sólo conversa con sus amigos y con escolares de primaria a quienes visita con harta frecuencia. Ambas acciones gubernamentales trajeron como consecuencia un incremento en los movimientos de los maestros, en especial el bloqueo de carreteras e, incluso, vías férreas. La respuesta oficial, largamente anunciada, consistió en ordenar la acción policial, tal como por el otro lado lo esperaban tanto manifestantes como la población de varios puntos críticos en Oaxaca y Chiapas.
No hay exageración al calificar esta forma de operar como algo kafkiano en referencia al libro El Proceso en el cual los enjuiciados ignoran de qué se les acusa, el procedimiento y el momento en que se les va a decretar la sentencia; aquí los responsables políticos se investigan a sí mismos y jamás se dictará nada en su contra, ni siquiera pronunciarán ellos alguna leve autocrítica. El gobierno de México supera a Kafka. Así lo vimos cuando Luis Echeverría mandó a investigar la matanza del 10 de junio de 1971 ordenada por él mismo. Claro está que nunca se inició siquiera la tal averiguación sino hasta 40 años después, luego de lo cual el Poder Judicial mexicano nos agravió de nuevo al declarar la prescripción. Cualquiera diría que nada ha cambiado aunque haya cambiado todo.
El hecho de que el diálogo se hubiera restaurado inmediatamente después de la matanza de Nochixtlán sólo indica que el gobierno no puede ocultar su responsabilidad por más investigaciones que simule realizar.Sin embargo, las negociaciones abiertas después de Nochixtlán parecen tener los mimos obstáculos que antes.
La tesis peñista de que las leyes no se negocian es de origen diazordacista. La legislación es por excelencia el terreno de la negociación política. Lo que hay que cancelar es justamente el estereotipo de la evaluación. Nunca la enseñanza ha dependido de exámenes aplicados a profesores y a estudiantes.
Por más que se hagan pruebas, la educación seguirá siendo buena, mala o regularcita. La nuestra es mala porque la escuela es autoritaria y, por tanto, los docentes y educandos no participan a plenitud en el proceso de enseñanza-aprendizaje o, bien, éste se encuentra escindido. Aurelio Nuño es el funcionario público que menos está dispuesto a tratar de entender esa realidad.

lunes, 1 de agosto de 2016

Fue una "masacre", denuncian heridos de Nochixtlán

‘‘Aquí estamos, tenemos rostro, tenemos miedo’’, dicen en la Plaza de las Tres Culturas
‘‘Hemos venido a exigir justicia, no dinero’’: víctimas de Nochixtlán
Decenas de heridos, viudas y niños aseguraron haber sido ‘‘agredidos’’ por la Policía Federal
Replican a legisladores priístas, como Mariana Benítez, quienes pusieron en duda los hechos
Víctor Ballinas
 
Periódico La Jornada
Lunes 1º de agosto de 2016, p. 3
Desde Asunción Nochixtlán, Oaxaca, llegaron ayer hasta la Plaza de las Tres Culturas, en la Ciudad de México, decenas de heridos, viudas y niños que –acusaron– fueron agredidos por la Policía Federal (PF) el 19 de junio pasado, en el operativo de desalojo de la autopista: ‘‘Aquí estamos, tenemos nombre, tenemos rostro, tenemos miedo. Aquí estamos, hemos venido a exigir justicia, no dinero’’.
Viendo de frente, uno a uno, más de 30 expusieron sus relatos con rabia, coraje, molestia, dolor e impotencia. Varios mostraron sus heridas, destaparon su cuerpo, se despojaron de su ropa y expusieron a las cámaras fotográficas, de televisión, ante tabletsy a los reporteros, las lesiones que les dejaron las balas, las ‘‘bombas de gases lacrimógenos que nos lanzaron de cerca policías federales y que también aventaron desde helicópteros contra nosotros’’.
Adultos, jóvenes, adolescentes y mujeres acudieron juntos a la simbólica Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco: narraron que en Nochixtlán ‘‘hubo balas que entraron por la boca y salieron por la oreja; disparos que impactaron en piernas, tobillos, ingles, en el estómago, en el pecho, en la espalda, en los pies, en los dedos’’.
Vinieron hasta la Ciudad de México para ‘‘responder a las voces de diputados y senadores (priístas, como Mariana Benitez, quien dijo el pasado martes que lo que señaló en el Senado el ombudsman de Oaxaca, Arturo Peimbert, no era verdad), que niegan lo que ocurrió. Aquí estamos, hay muertos, hay heridos y niños espantados que sufrieron los daños del gas lacrimógeno’’.
Casi un centenar de habitantes de Asunción Nochixtlán y otras comunidades, entre víctimas y sus familiares, estuvieron presentes en Tlatelolco: ‘‘No venimos a decirles lo que otros vieron, sino lo que nosotros vivimos y hemos padecido desde el 19 de junio pasado. No estamos hoy aquí todos, hay más compañeros heridos, pero tienen miedo de salir, tienen miedo de perder su libertad’’.
Algunos llegaron con muletas, otros con vendajes en pies, manos, tórax, piernas. Pero ahí estaban, a pleno sol. Trajeron desde Nochixtlán su palabra, ‘‘esa que no ha sido escuchada. Nosotros somos sobrevivientes de la matanza. Queremos que lo sepa el mundo, que lo conozca la opinión pública: fue una masacre’’.
‘‘Me despedazaron tres dedos’’
Felipe Montesinos Sánchez dijo: ‘‘Soy profesor en una pequeña escuela hecha de cartón, palos y hules, la cual está asentada en la colonia 20 de Noviembre, de Nochixtlán. A las 7:30 horas del día 19 de junio llegaron los federales a desbloquear la carretera. Desalojaron en 6 minutos, pero se siguieron a la población.
‘‘Traían gas lacrimógeno, equipo antimotines. Cuando empezaron a disparar bombas de ese gas, y una dio en la mano, me despedazó tres dedos y me quemó. Llegué al hospital regional y cuando me vieron con la mano casi despedazada no les quedó más que atenderme.
‘‘Pero la encargada se comunicó con su jefe por teléfono y le dijo: ‘ya están llegando los heridos del enfrentamiento’, y le respondieron: ‘cierra el hospital, ese no es problema nuestro’.
‘‘Uno de los enfermeros me dijo que por mi seguridad era mejor que me retirara de ese hospital, que iban a llegar los policías federales y el nosocomio no respondía. Me fui y al salir vi policías apostados en la azotea de la clínica, que nos disparaban.’’
‘‘Digan la verdad’’, piden a medios de comunicación
Clara Santiago, madre de Yalit Sánchez Santiago, ‘‘asesinado’’ por la Policía Federal el 19 de junio, según acusó su hermano, pidió a los medios de comunicación: ‘‘Digan la verdad. No sale la información como debe ser. Mataron a mi hijo y pido justicia para todos los muertos y heridos’’, dijo la mujer.
Ante decenas de heridos, viudas y niños, Gerardo Crisanto López Rojas expresó: ‘‘Estamos aquí para exigir justicia, verdad y castigo a los agresores. Nosotros somos gente de campo y fuimos agredidos por la Policía Federal, la Gendarmería y la policía estatal’’.
‘‘Estaba trabajando la tierra y los federales llegaron a golpearme’’
Pedro Valente Masa Cruz, campesino de más de 65 años de edad, señaló: ‘‘Estaba sacando zacate con un burro cuando llegaron los federales y me patearon, me arrastraron, me hicieron como quisieron.
‘‘Me dejaron tirado. No me da vergüenza decirlo, pero ahora tengo ese enojo; yo estaba trabajando y ahí me tundieron a golpes’’ los agentes.
Luis Bautista Hernádez denunció: ‘‘Desde un helicóptero me dispararon y también vi que lanzaban bombas de gas lacrimógeno a los niños’’.
Ante las cámaras de las televisoras, en vivo y en directo, los habitantes de Nochixtlán relataron ‘‘eso que no les gusta a los diputados y senadores priístas: que la Policía Federal disparó gas lacrimógeno contra 30 niños de la colonia 20 de Noviembre. Corrieron a protegerse y se fueron a otra colonia; ahí estuvieron hasta que al otro día nos mandaron a avisar que ahí había niños escondidos que se protegían’’.
Fueron más de 30 testimonios que coincidieron en que ‘‘la Policía Federal disparó contra nosotros; desenfundaban y nos decían: ‘no corran, no sean cobardes’’’.
El Comité de Víctimas 19 de Junio, de Nochixtlán, contó su verdad y pidió a las empresas Televisa y TvAzteca, y a todos los medios de comunicación, impresos y electrónicos: ‘‘Digan la verdad, no se vendan al gobierno’’.
Por su parte, el segundo visitador de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Enrique Guadarrama López, presente en el acto, dijo en entrevista a este diario:
‘‘Los testimonios de los heridos ya los tiene la comisión; tenemos videos y fotografías, quejas de ataque a menores con gases lacrimógenos, de que se negó la la atención médica en hospitales y también denuncias en que señalan que les dispararon desde helicópteros’’.

domingo, 10 de julio de 2016

La masacre de Nochixtlán y la reforma educativa

Luis Hernández Navarro
Las comunidades indígenas oa­xaqueñas están en alerta. Respaldan a Nochixtlán. Viven como propia la masacre del 19 de junio. Se saben agredidas por el Estado. Sus topiles están sobre aviso. La matanza fue un agravio para todas, pero especialmente para el pueblo mixteco.
Lejos de las grandes ciudades, triquis, zapotecos, mixes, mazatecos y chatinos han marchado por caminos serranos para expresar su dolor y solidaridad con sus hermanos de Nochixtlán. También, para exigir como demanda propia la abrogación de la reforma educativa. Los cerros pelones son testigos mudos de su rabia. No se trata de ser vistos por nadie salvo por sí mismos.
                                    

La protesta india ha dibujado un nuevo mapa de la insumisión. Las periferias oaxaqueñas cercan ahora al centro. El 23 de junio se movilizaron de Tamazulapam a Ayutla Mixe, en San Francisco Cajonos, y de Guelatao a Ixtlán. En otras fechas lo hicieron en Teojomulco, Juxtlahuaca, Tlaxiaco, Huajuapan, Huautla y varias regiones más.
En todo el territorio oaxaqueño autoridades municipales, comunitarias y agrarias celebran asambleas informativas. El ultimátum de la Secretaría de Gobernación disparó esta fiebre asociativa. En multitud de ellas condenan la agresión y apoyan a sus maestros. Disponen cerrar las pocas escuelas que siguen abiertas y reconvenir a los profesores que no se han sumado al movimiento. Estampan sus firmas y sus sellos en las actas para dejar constancia de sus acuerdos.
                                           

Las muchas inconformidades de la sociedad oaxaqueña han encontrado en el paro magisterial un punto de confluencia y encuentro. Oaxaca es un hervidero de problemas sin solución. También de resistencias. El gobierno de la alternancia de Gabino Cué resultó un fiasco. Las comunidades no se dejan de los embates de proyectos mineros depredadores y negocios energéticos en los que los beneficios no son para ellos.
La curva de deterioro de la calidad de vida se ha acentuado dramáticamente en los últimos años. Mucho antes de los bloqueos escaseaba el circulante. Unas 480 mujeres han sido asesinadas con lujo de violencia. En tres años murieron 4 mil 500 enfermos que padecían insuficiencia renal por carencia de equipos de diálisis.
                                   
                                 
La profunda imbricación entre maestros y comunidades no está mediada por el archipiélago de organizaciones sociales asentadas en el territorio oaxaqueño. Esas asociaciones, frentes, coaliciones, uniones y grupos no son la correa de transmisión entre la sociedad y los maestros. Desempeñan un papel importante en la construcción de un bloque magisterial-popular, pero la bisagra central que la articula es otra: la relación directa de los maestros con los padres de familia y con las autoridades comunitarias.
Por eso, ceremoniosos, los más de 40 alcaldes y autoridades agrarias mixtecas reunidos en Nochixtlán el pasado 2 de julio advirtieron: este movimiento ya no es magisterial, es popular. Y es que, como sucede en Chiapas, es el torrente comunitario y popular el que, cada vez con más frecuencia, arrastra a los maestros. No en balde esas autoridades firmaron la demanda de destitución de Aurelio Nuño como secretario de Educación sobre un cartel con la imagen de una mano izquierda empuñando un lápiz y la leyenda: Por la defensa de la educación.
                                         
  
Sí, esas comunidades defienden la educación pública. La demanda no es una im­posición de los profesores. A lo mejor es difícil entenderlo desde una oficina inteligente de la metrópoli, pero esa es una de las muy pocas vías de ascenso social que les quedan. Y la saben amenazada por una reforma educativa que persigue y castiga a sus profesores.
Las comunidades aprecian a sus maestros cuando les hablan en su lengua, les enseñan a sus hijos a rendir honores a la bandera, les ayudan con la redacción de engorrosos oficios, organizan las ligas de basquetbol y siembran en sus niños la semilla de que hay un futuro mejor para quienes se instruyen. Quieren a sus profesores cuando cooperan con las fiestas del pueblo.
                                     

No todo el movimiento magisterial a escala nacional ha tomado la forma que ha adoptado en Oaxaca, Chiapas, Guerrero o Michoacán. En otras entidades ha adquirido formas de ser distintas. Sin embargo, todas coinciden en la exigencia de abrogar la reforma educativa. Los sectores más consolidados rechazan la parte sustantiva de ésta: la evaluación punitiva, con consecuencias, como gustan decir los empresarios, que elimina la estabilidad en el empleo y sume a los maestros en la precariedad laboral y la desprofesionalización.
Otros rechazan aspectos particulares de la reforma, que no son su núcleo duro, pero que los afectan, como el fin de la carrera magisterial, la condena a muerte del normalismo, o la cancelación de mecanismos mixtos (autoridad y sindicato) para asignar los cambios de escuela.
La nueva norma enterró el programa de carrera magisterial, el más importante mecanismo de promoción laboral para los maestros de educación básica durante los últimos 20 años. Por esa vía podían incrementar su salario muy por arriba de su ingreso base. Sin embargo, esto se acabó. Con la nueva legislación, el monto que corresponde a carrera magisterial se desagregó del salario base de los profesores, afectando muy probablemente su jubilación, prima vacacional y aguinaldo. Peor aún, en casos como el de los maestros estatales de Nuevo León, el reciente aumento salarial de 3.5 por ciento se le otorgó solamente al salario tabular.
                                     

Irónicamente, el descontento con la reforma educativa llega incluso a los profesores que se evaluaron y obtuvieron buenos resultados. Muchos se sienten timados por las autoridades educativas, porque les condicionaron la entrega de nombramientos de las horas adicionales a la que se hicieron merecedores en la evaluación, a la renuncia a sus plazas anteriores y a derechos previos.
Pero, más allá de la genuina defensa de sus intereses laborales, los maestros mexicanos se están movilizando también para protestar por la masacre de Nochixtlán. Para ellos, la agresión policiaca contra esa comunidad oaxaqueña es hoy el símbolo de una reforma que se quiere imponer a sangre y fuego. Y que han decidido no dejar pasar.

En Nochixtlán, “crimen artero”: alcalde en CNN

"Tenemos conocimiento de que hubo infiltrados, que se posicionaron francotiradores en las azoteas de dos hoteles conocidos de acá... estaban de parte de la policía", reveló.

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Para Rubén Alcides Miguel, alcalde electo de Asunción Nochixtlán, los hechos de violencia del pasado 19 de junio son un “crimen artero”, “fue una batalla desigual, una carnicería”.
En entrevista para Aristegui CNN, expuso que los policías “al verse superados en número optaron porusar las armas para tratar supuestamente de intimidar a la gente y poderla replegar más, pero en lugar de que eso sucediera se abalanzó la gente contra ellos”.
El político no tiene duda: “el ataque fue directamente de la Policía Federal hacia la gente que estaba en ese momento repeliendo la agresión”.
“Tenemos conocimiento de que hubo infiltrados, que se posicionaron francotiradores en las azoteas de dos hoteles conocidos de acá, pero en el inicio del ataque no, el ataque fue directamente contra los maestros y ciudadanos de Nochixtlán”, sostuvo.
Los “francotiradores”, aseguró, “estaban de parte de la policía”. “Siempre se ha hablado de la policía federal, pero en realidad fueron las dos, la policía federal y la policía estatal, las dos policías participaron en el ataque”, agregó.
Sobre la emboscada que acusa la Policía Federal, comentó que “cuando los pueblos cercanos se enteran y empiezan a llegar de todos los puntos, a ayudar, y pues obviamente a atacar, con piedras, cohetones que utilizamos aquí para las fiestas. Emboscada como tal no la hubo, esa es una vil mentira”.
¿Cómo sucedieron los hechos el 19 de junio?
Alcides apuntó que era un domingo de tianguis en Nochixtlán, donde convergen muchos municipios, pues “es un punto estratégico porque convergen las dos carreteras, la federal y la supercarretera”.
“Aproximadamente a las 7:30 empieza un desalojo por parte de la policía federal, un desalojo fallido. Por la información que se ha recabado nunca llegaron ellos con una advertencia, sobre todo a las personas que en ese momento bloquearon la carretera, la supercarretera porque por la carretera federal sí había paso. Nunca llegaron con un ultimátum, ni les avisaron del desalojo, y así les dieran el tiempo y el espacio para poder retirarse o valorar si se retiraban. No lo hubo”. aseveró.
“El punto donde convergen las dos carreteras hacia el centro de Nochixtlán son aproximadamente 2 kilómetros que separan esos dos lugares. Inicia el enfrentamiento a las 7:30, donde había una minoría de maestros y de padres de familia por ser día domingo. Tenemos información que a las 8:30 empiezan a llegar heridos, a esa hora es cuando tenemos al primer caído por el ataque de la policía federal”, reveló.
“En ese momento se había iniciado en Nochixtlán la voz de auxilio, la voz de alerta para que fueran a ayudar a la gente atacada. Es un pueblo pequeño, donde tenemos amigos o familiares a maestros. Por sentido común, de solidaridad, hasta humano, fuimos a ayudar. Las balas ya llegaban al centro de la población, balas que no llevaban la misma fuerza pero estaban cayendo, entonces fue algo que preocupó, alertó a la ciudadanía. Y al ver que ya teníamos el conocimiento de que había caído un joven, es algo que molestó definitivamente a la población”, refirió.
“Todos fuimos a ayudar de una u otra forma al enfrentamiento, un enfrentamiento totalmente desigual, una masacre, prácticamente un crimen artero ahí”, indicó. 
“Ellos traían armas cortas y largas, y aquí en la población la única defensa que nosotros tuvimos fue con palos, piedras, resorteras, hasta las botellas. Se utilizaba todo con tal de protegerse. Fue una batalla totalmente desigual que inició en el punto en donde convergen las dos carreteras”, precisó.
El saldo fue de 8 muertos, más de cien heridos y dos desaparecidos. Todos los fallecidos son pobladores de Nochixtlán.
Respecto a la reunión del jueves con el subsecretario de Gobernación, Roberto Campa, señaló que “el punto básico es el de la reparación inmediata sobre todo a las víctimas que fueron afectadas el 19 de junio aquí en Asunción Nochixtlán”. 
“La mesa del jueves fue en ese sentido, que se buscaran los canales del gobierno federal para hacer la reparación del daño. Todo a vez que hasta el día de hoy  hubo un acercamiento por parte del gobierno federal con la comunidad de Asunción Nochixtlán y con el magisterio”, apuntó.
El alcalde electo mencionó que hay una “imperiosa necesidad de que se haga una valoración de los daños; que se busque un plan de acción que sea inmediato por parte del gobierno federal, para poder darle atención a esa parte porque no se ha aterrizado, no se ha visto la forma, el cómo, el dónde y el cuándo se va a dar ese proceso (reparación del daño)”.

jueves, 7 de julio de 2016

"Paramilitares ligados al PRI", en el desalojo de Nochixtlán

Participaron al menos 8 hombres armados vestidos de civil: testigos

Integrantes de la Ubisort se disfrazaron de maestros y dispararon
Foto
Maestros de la CNTE marcharon ayer desde varios puntos de la Ciudad de México hacia el Zócalo, pero fueron desviados por agentes hacia el Hemiciclo a JuárezFoto Jesús Villaseca
Arturo Cano
Enviado
Periódico La Jornada
Jueves 7 de julio de 2016, p. 5
Asunción Nochixtlán, Oax.
En el operativo de desalojo del pasado 19 de junio, que cobró nueve vidas y dejó más de 100 heridos, participaron –según testimonios de pobladores y de defensores de los derechos humanos– elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca y civiles armados pertenecientes a la Unión de Bienestar Social de la Región Triqui (Ubisort), grupo paramilitar ligado a facciones del PRI que ha cometido crímenes atroces que tienen en la cárcel a varios de sus dirigentes.
Los testimonios indican que en el choque que siguió al fallido intento de despejar el bloqueo carretero, participaron al menos ocho hombres armados que llegaron de la parte trasera del cementerio. Desde antes de arribar a ese punto habían comenzado a disparar. Luego, se pertrecharon en la loma, y desde ahí abrieron fuego tanto contra la policía como contra los pobladores que la enfrentaban con cohetones, piedras y bombas molotov.
Eran unos ocho hombres con sombreros y paliacates, o sea, se disfrazaron de maestros de la CNTE, dice un defensor de los derechos humanos que se ha entrevistado con decenas de testigos
Grupos radicalizados
Si se combinan esos testimonios con los registros que pobladores de Nochixtlán tienen en sus teléfonos celulares, los militantes de Ubisort habrían disparado desde la loma al filo de las 10:48 horas, cuando los agentes federales lograron su máximo avance, en el punto donde termina el panteón y donde el camión de pollos era consumido por las llamas. Esos de la loma fueron los que metieron el desmadre, dice un testigo.
El 20 de junio, en una entrevista con Denise Maerker, el gobernador Gabino Cué excluyó a la Ubisort cuando puso nombre y apellido a los grupos radicalizados que, dijo, han participado en los bloqueos de la CNTE. Mencionó, para el caso Nochixtlán, al Frente Amplio de Lucha Popular (FALP), al Movimiento Unificador de Lucha Triqui (MULT) y al Frente Popular Revolucionario (FPR).
Militantes del FPR viven en un asentamiento irregular, la colonia 20 de noviembre, que se ubica muy cerca del crucero de la emboscada, como funcionarios federales han preferido llamar a los hechos que la CNTE y presidentes municipales de la zona nombran masacre.
El 19 de junio, varios manifestantes huyeron hacia la loma donde se encuentra la colonia y fueron perseguidos por policías que lanzaron gases a las precarias viviendas del lugar. Veintiocho niños, con sus padres, pasaron una semana refugiados en el vecino municipio de San Andrés Sinaxtla, hasta que volvieron acompañados de personal de la CNDH y la defensoría local.
El FALP es una organización afín al Partido del Trabajo, que en los pasados comicios llevó como candidato al senador Benjamín Robles, a quien en el entorno del gobernador Cué consideran traidor por haber dividido el voto de las izquierdas y favorecido el triunfo de Alejandro Murat.
La Ubisort se ha enfrentado a lo largo de su historia con otras organizaciones del pueblo triqui, pero en la actualidad, dice un conocedor de los conflictos de la región, la Ubisort y su antiguo rival, el MULT, ya son la misma cosa.
Unos días antes de la balacera había llegado a Nochixtlán un numeroso contingente de habitantes de diversas comunidades de Tlaxiaco. La mayoría se fueron la noche del sábado, molestos porque veían escasa participación de los maestros en el bloqueo. Nos dijeron que los teníamos ahí sufriendo bajo el sol y que no veían apoyo, dice una maestra de la zona.
Pero los militantes de la Ubisort no habrían llegado necesariamente con ese grupo, pues antes del 19 de junio el bloqueo era muy relajado, muy flexible, como dice un profesor.
Ahora se ven pipas atravesadas, esqueletos de otros vehículos, montones de tierra y piedras en distintos puntos de la autopista y la carretera libre. Pero antes del domingo trágico, el bloqueo se limitaba a unas barricadas que daban paso libre a los vehículos ligeros, de modo que los pistoleros pudieron entrar –como según denuncias de los lugareños lo hicieron también policías– en vehículos del transporte público local.
La versión de la presencia de miembros de la Ubisort se nutre del testimonio de un joven que ha sido activo participante desde que iniciaron. Dice que, por casualidad, se acercó a un pequeño grupo que, en la barricada, estaba frente a una computadora abierta. Como la habían dejado quieta un rato, se activó la protección de pantalla y apareció el logotipo de la Ubisort. El joven avisó a sus compañeros y sacaron al grupo, en el cual no había ningún triqui.
En Nochixtlán, Tlaxiaco y otros municipios de donde procedían los muertos y los heridos, el terror no terminó el 19 de junio. Desde el día siguiente, grupos de desconocidos comenzaron a visitar a los deudos de los muertos y a los familiares de los heridos. En algunos casos, losinvitaron a que no acudieran a presentar denuncias; en otros, se dedicaron a rondar las casas de las familias con afectados. Mucha de la gente de aquí no tiene miedo a los policías, pero a los paramilitares les tiene terror.
Un dirigente de la CNTE en la región dice que por esa razón, algunos de los heridos, como un profesor que se encuentra hospitalizado en Tlaxiaco, y un joven que está en Tehuacán, Puebla, son permanentemente custodiados por sus compañeros.
¿Actuaron por la libre los miembros de la Ubisort?
Según defensores de los derechos humanos, es más que improbable, dado que la organización triqui tiene fuertes vínculos con sectores del PRI, particularmente con el entorno del ex gobernador Ulises Ruiz, cuyos operadores políticos en Nochixtlán son los hermanos Herminio y Daniel Cuevas, diputado local electo y presidente municipal electo, respectivamente.
El contacto histórico de la Ubisort con el poder estatal ha sido el ex diputado local y ex presidente municipal de Juxtlahuaca José Mejía, señalado públicamente por familiares de la activista Alberta Cariño como uno de los autores intelectuales de su asesinato, en un ataque en el que también pereció el finlandés Jyri Jaakkola (abril de 2010).
Los defensores de los derechos humanos consideran muy probableque el 19 de junio en Nochixtlán hayan actuado personas del grupo del ex alcalde de Santo Domingo Ixcatlán Fredy Eucario Morales, actualmente preso, quien en abril de 2008 ordenó el asesinato de tres personas a plena luz del día (a una la mataron a golpes y luego subieron el cuerpo a un vehículo y le prendieron fuego; a otra le cercenaron los genitales a machetazos).
Eucario Morales encabezaba un comando paramilitar de la Ubisort que, hasta la fecha, sigue operando en la región triqui y otras partes del estado. “Son un grupo paramilitar que también actúa en el narcomenudeolocal”, afirma un defensor de los derechos humanos, quien también cuestiona: A las tres horas del enfrentamiento, las autoridades estatales ya estaban diciendo que hubo civiles que dispararon. ¿Por qué? ¿Por qué ellos los metieron?
El miércoles 29 de junio, los afanes del alcalde electo y empresario de la construcción, Roberto Alcides, afin de congraciarse con la población, completaron la tarea de acabar con las posibles evidencias.

miércoles, 22 de junio de 2016

Liberan a 23 detenidos en Nochixtlán

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Los 23 detenidos el domingo 19 de junio, en Nochixtlán, fueron liberados, informó la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
De acuerdo con Hoja Pública, las personas fueron detenidas y trasladadas al cuartel de la policía estatal, en donde permanecían a disposición del Ministerio Público de la Fiscalía General de Oaxaca.
El Comité Ejecutivo de la Secretaría de Asuntos Jurídicos de la Sección 22 promovió juicios de amparo y quejas ante la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, pero no informó sobre las acusaciones contra los manifestantes.
Los nombres de los detenidos y liberados son: Alfonso Quiroz López, Jesús Manzano López, Juana Amaya Jiménez, Edgar Daniel Zárate López y Daniela María Moreno Mendoza.
Así como Claudia Alejandra Camacho Llaguno, Marcos Cruz Antonio, Sergio Jiménez López, Juan Carlos Pérez Silva, Juan Amaya Cruz, Arturo Quiroz López, Agustín Jiménez García, Emilio Amaya Cruz, Simón Pérez López.
También se incluyó a Alfredo Quiróz López, Pedro Antonio García, Tiburcio Luis García López, Pedro Sanpedro Méndez, Enrique Cruz López, Abundio Cruz Hernández, Cecilio López Velasco, Félix Rodríguez Martínez y Angélica Aldáz Galván.
La liberación ocurrió horas después de que fueran liberados dos policías federales que permanecían retenidos en Nochixtlán.
Sobre las personas arrestadas, el padre Alejandro Solalinde comentó que algunos de ellos se encontraban en un funeral, y no participaron en el enfrentamiento.

Un futuro sacerdote, un taxista, un comerciante, algunas de las víctimas de Nochixtlán

http://www.animalpolitico.com/2016/06/un-futuro-sacerdote-un-taxista-un-comerciante-algunas-de-las-victimas-de-nochixtlan/
Las familias de los jóvenes que murieron en el enfrentamiento entre manifestantes y policías los despidieron este martes. Sus amigos y conocidos los ven como héroes que ayudaron a su pueblo, Nochixtlán.

Un futuro sacerdote, un taxista, un comerciante, algunas de las víctimas de Nochixtlán


Jesús Cadena Sánchez quería ser sacerdote. La próxima semana concluiría el bachillerato y luego buscaría entrar al seminario. Desde los 15 años comenzó a dar clases sobre catecismo en la iglesia de Nochixtlán a otros niños casi de su edad; decía que todos debían conocer las enseñanzas de Dios: ayudar al prójimo como forma de vida.

El domingo 20 de junio, Jesús acudió alllamado del padre Adrián, quien repicó las campanas de la iglesia desde las 9 de la mañana. A esa hora, según los pobladores, policías federales lanzaban gases lacrimógenos contra los pobladores que mantenían una barricada en la carretera federal como parte de las protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
“Voy a ayudar”, le dijo a su madre al salir de su casa.
Él no estaba en la confrontación directa, dice la señora Avendaño, quien estaba en el lugar y fue herida de bala. Ella vio que Jesús bajaba botellas de agua y refresco de una camioneta proveniente de la iglesia para contrarrestar el picor del gas lacrimógeno en ojos y garganta. Estaba entregándolos a quienes participaban en la refriega y ahí “le atravesó la bala”, dice.
Jesús estaba a más de 50 metros de la hoguera en que se había convertido el tráiler atravesado en la autopista cuando fue herido con dos impactos de bala. Según Enriqueta y Miguel – pobladores de Nochixtlán – los disparos vinieron desde el Hotel Juquilita, por eso, dicen, los manifestantes quemaron el lugar.
Su hermana llevaba su foto de generación al frente del cortejo, mientras el cuerpo del joven de 19 años era llevado en un ataúd de tela blanca. Este martes 21 de junio, Jesús fue enterrado en el panteón municipal. 


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Su madre, Patricia Sánchez, vestida de negro, no lloraba, pero apenas podía hablar, solo miraba la fosa antes de colocaran el ataúd. Alrededor, los pobladores que acompañaban a la familia se referían a Jesús como un “héroe” que defendió a su pueblo, otros jóvenes entre lágrimas gritaban: “Por qué, por qué los asesinan, si son la esperanza de América Latina”.
Él es uno de los nueve fallecidos durante la confrontación entre pobladores y policías el domingo 20 de junio en Nochixtlán, Oaxaca, un municipio de la mixteca.

Foto: Nayeli Roldán

Óscar Luna Aguilar también fue sepultado este martes. Su cuerpo fue llevado al centro del pueblo, frente al kiosko. Los presenten se refirieron a él como un joven digno que defendió a Nochixtlán del ataque policiaco.
Sus padres, Blanca Aguilar y Sergio Luna, perdieron a su primogénito, “a su mano derecha”, dicen. Al ejemplo de sus dos hermanos menores. Aunque apenas tenía 22 años, era un pilar importante para la familia.
Apenas hace cuatro meses había iniciado su propio negocio, una juguería en la calle Libertad. Estaba contento de tener un ingreso extra para su familia.
Se levantaba desde las cuatro de la mañana para ayudar a su padre a cortar pastura que vendían afuera de su casa. Apenas amaneciendo, iba con su madre a vender tamales en el mercado del pueblo, mientras sus hermanos se preparaban para ir a la secundaria. El siguiente turno era su juguería, que tanto orgullo le daba.
El balazo que recibió el domingo 20 de junio le quitó la vida y su intención departicipar en la representación de la Pasión de Cristo durante el próximo festejo de Semana Santa.
Eran tan querido y conocido en el pueblo que su cortejo fue de cientos de personas que lo despidieron con coronas de flores blancas y una banda de música que acompañó al cortejo en su camino al panteón.
Yalid Jiménez Santiago tenía 29 años y dos hijos que apenas cursan el preescolar. Su familia es originaria de Santa María Apazco, una población con poco más de 400 habitantes, pero vivía en Nochixtlán.
En su taxi colectivo recorría una y otra vez los dos lugares en donde creció: Apazco-Nochixtlán. Él no siguió los pasos de sus padres, ambos maestros de primaria, pues desde los 19 años encontró en el taxi su forma de vivir.
Mucha gente de Nochixtlán acudió al sepelio el lunes 20 de junio en Apazco.  “Duele recordar”, dice Misael, un hombre de 60 años que cuenta que Yalid formó parte del comité para los festejos del pueblo en 2011. Lo conoció desde que era un niño y no duda en describir al joven como “tranquilo que no se metía con nadie”.
“¿Por qué los mataron? Nunca en mi vida había visto esto y duele, duele mucho”, dice Misael.

martes, 21 de junio de 2016

“¡Asesinos!”, gritan miles de oaxaqueños durante ‘marcha de la indignación’

Despiden a víctimas del enfrentamiento en Nochixtlán, Oaxaca. Foto: AP / Eduardo Verdugo

OAXACA, Oax. (apro).- “¡Asesinos, asesinos, asesinos!”. El grito retumbó durante la “marcha de la indignación” realizada hoy en esta capital, luego del violento desalojo perpetrado por policías federales y estatales contra maestros que bloqueaban la autopista Oaxaca-México en Nochixtlán.
Las miles de personas participantes en la manifestación, encabezada por integrantes de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), exigieron la renuncia del gobernador Gabino Cué Monteagudo “por el asesinato de nueve civiles”, y demandaron iniciar un juicio político contra el presidente Enrique Peña Nieto y el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Aurelio Nuño.
En respuesta a los hechos violentos de ayer en Nochixtlán y otros municipios oaxaqueños, cientos de maestros tomaron este lunes el centro histórico y colocaron diversas barricadas, lo que obligó al cierre de comercios, bancos, restaurantes y hoteles, pero también a la suspensión de labores de más de 10 mil empleados de las 72 dependencias del gobierno, la ciudad judicial y el Congreso local.
Mientras tanto, continúan 16 bloqueos carreteros en las ocho regiones del estado, ya no sólo en protesta por la reforma educativa, sino por la represión orquestada ayer que recuerda los hechos ocurridos en 2006.
La indignación alcanzó al propio gabinete de Gabino Cué: el secretario de Asuntos Indígenas, Adelfo Regino Montes, presentó su renuncia “voluntaria e irrevocable” por los lamentables acontecimientos suscitados en diversos municipios del estado, particularmente en Nochixtlán.
“La muerte y el dolor abrazan hoy a numerosas familias mixtecas y oaxaqueñas, se abre una vieja herida y un nuevo episodio de crispación entre el gobierno y la sociedad que nos duele e indigna a todos”, subrayó el ahora exfuncionario, quien demandó un diálogo urgente entre el gobierno y la CNTE.
A ese llamado se unió el pintor Francisco Toledo y la comunidad cultural, además de 81 organizaciones civiles, sindicatos y autoridades municipales.
Por otra parte, en una carta pública dirigida al presidente Enrique Peña Nieto y al gobernador Gabino Cué, el rector de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), Carlos Eduardo Bautista, expuso la grave situación que atraviesa la entidad por el conflicto magisterial, y exhortó a ambas partes a sostener un diálogo para encontrar una solución pacífica.
“La comunidad universitaria rechaza cualquier expresión de fuerza y de violencia, por lo que exige el respeto de la autonomía de los espacios académicos, deportivos y culturales de nuestra universidad, para que no se conviertan en extensiones de ese campo de conflicto de las fuerzas involucradas”, puntualizó.
El sepelio de las víctimas en Tlaxiaco. Foto: Xinhua / Max Nuñez
El sepelio de las víctimas en Tlaxiaco. Foto: Xinhua / Max Nuñez
Multitudinario adiós
En el municipio de Tlaxiaco, localizado al noroeste del estado, cientos de personas se dieron cita en el parque de la localidad para dar el último adiós a tres de las personas que murieron ayer durante el enfrentamiento en Nochixtlán.
Luego de colocar la bandera de México en cada uno de los ataúdes, la voz de una persona que fungió como orador en el acto resonó: “(…), en pie de lucha; Omar González, en pie de lucha; Anselmo Cruz, en pie de lucha”.
Subrayó: “En Tlaxiaco, Huajuapan y Nochixtlán se han armado de valor y se han unido a esta lucha”.
De acuerdo con el gobierno del estado, fueron seis las personas fallecidas en el enfrentamiento de ayer (ninguna de ellas de las filas del magisterio), sin embargo, la sección 22 y organizaciones de derechos humanos dan la cifra de nueve muertos. Una de las víctimas pereció esta mañana en el Hospital de Huajuapan de León, destacaron.
En la lista de fallecidos, según la CNTE, están: Óscar Aguilar Ramírez, Andrés Sanabria García, Anselmo Cruz Aquino, Yalit Jiménez Santiago, Óscar Nicolás Santiago, Omar González Santiago, Antonio Pérez García, Jesús Cadena Sánchez y César Hernández Santiago.
Luego de la “reaparición” del gobernador, que a cinco meses de que termine su gobierno ha preferido viajar a los eventos de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) que preside, en lugar de atender los reclamos de los maestros, el coordinador de la comisión política de la sección 22, Juan García, exigió su renuncia.
En los gobiernos estatal y federal, dijo, “tuvieron su oportunidad de resolver de manera pacífica y ordenada a través del diálogo, a través del debate, a través de las discusiones, a través de la participación de todos, para darle cause a este problema, sin embargo, mostraron no tener la capacidad política de resolver; por lo mismo Aurelio Nuño ya no es punto de equilibrio”, puntualizó.
De igual forma, las organizaciones Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT) y la Comuna exigieron la renuncia del “asesino” Gabino Cué porque –afirmaron– los acusó de ser agrupaciones violentas al llevar infiltrados a los bloqueos magisteriales.
Y tanto organizaciones civiles como la sección 22 consideraron que Cué ha sido rebasado y, por consiguiente, no están ya dispuestos a dialogar con él.

lunes, 20 de junio de 2016

¨Tiren a matar¨, fue la orden contra los pobladores de Nochixtlán, Oaxaca

http://desinformemonos.org.mx/%C2%A8tiren-a-matar%C2%A8-fue-la-orden-contra-los-pobladores-de-nochixtlan-oaxaca/

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Genaro Bautista / Franco Gabriel / AIPIN
Oaxaca. 7:15 de la tarde del domingo 19 de junio y en Nochixtlán, Oaxaca, se habla de seis muertos, cuatro de ellos confirmados, más de treinta heridos entre policías y maestros, 24 detenidos. Es el saldo de la agresión de las fuerzas armadas federales también contra pobladores de la Mixteca, en esta localidad.
A éstas se suma un muerto más, caído en Hacienda Blanca en las inmediaciones de la ciudad de Oaxaca.
Una auténtica guerra del Estado mexicano contra la población, es lo que se vivió en esa entidad sureña, quien continúa resistiendo la embestida militar y de otras fuerzas de seguridad federal, en apoyo a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
El preludio se dio a partir de las 8 de la mañana de este domingo 19 de junio en el bloqueo que sostienen contingentes de maestros en Nochixtlán, en la carretera federal y autopista a la ciudad de Oaxaca.
A las 8:30 horas, la Policía Federal, arremetió contra los manifestantes, disparando con armas de alto poder y lanzando gases lacrimógenos.
La orden fue contundente, “tiren a matar”.
En un principio, los uniformados tomaron por sorpresa a los paristas, replegándolos para abrir la supercarretera (Autopista), cerrada por más de seis días.
La represión fue brutal, narran los pobladores de municipios circunvecinos a Nochixtlán, como San Andrés Sinaxtla, Yanhuitlán, Suchixtlahuaca, Tilantongo.
Las fuerzas de seguridad federal arremetieron contra mujeres y hombres, niños, visitantes, nadie estuvo a salvo.
El Hospital Civil de Nochixtlán fue tomado por la gendarmería, quien impidió la atención de los heridos civiles en la conflagración. Éstos tuvieron que ser atendidos en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Nochixtlán, con paramédicos y voluntarios.
Los atropellos contra los mentores se viene incrementando a raíz de la denominada Reforma Educativa de México, que a vista de expertos es más una reforma laboral, que reduce los derechos del magisterio mexicano.
En la masacre cayeron, Antonio Pérez García, estudiante de secundaria, Andrés Aguilar Sanabria, profesor de Educación Indígena, Yalid Jiménez Santiago originario del municipio de Santa María Apazco, Anselmo Cruz Aquino del muncipio de Santiago Amatlán, Oscar Nicolás Santiago de las Flores Tilantongo y Jesús Cadena de 19 años, estudiante de Asunción Nochixtlán.
La Comisión Nacional de Seguridad, confirma los muertos.
Iván Canseco Jojardín de radio Zapote, se encuentra entre los desaparecidos.
El gobierno federal se ha negado a dialogar con los maestros agrupados en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en tanto éstos mantengan sus protestas.
El titular de la Secretaría de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, mantiene su postura de cerrazón al diálogo, ante lo que la clase política pide al presidente Enrique Peña Nieto atender el caso.
El ataque a maestros irritó a la población que procedió a incendiar el palacio municipal y amenazan con prenderle fuego al rancho del cacique del PRI Herminio Chávez Cuevas, presidente municipal, quien permitió el paso de la Policía Federal para reprimir.
El enfrentamiento continúa y las columnas de humo se alcanzan a ver en el valle de Nochixtlán, donde la población se concentró y evitó el avance de las fuerzas federales.
La tensión sigue porque los maestros pidieron refuerzos de las comunidades de la Mixteca y los federales también.
La Radio Tu un Ñuu Savi, (Palabra del Pueblo de la Lluvia), reportaba la resistencia de Asunción Nochixtlán, reportaba muchos heridos, llama a médicos y enfermeras a asistir a Nochixtlán, y llama a la población a donar materiales de curación. http://radiocomunitariasavi.radiostream123.com/
Un auténtico Estado de sitio se impuso en la entidad. Al cierre de esta nota, se reporta que las fuerzas federales fueron desalojadas de la autopista de nueva cuenta por los maestros.
La Asamblea Nacional de Enfermeras y Enfermeros de México (ANEM), exige al Doctor José Narro, Secretario de Salud, intervenir para que cese el cerco policiaco y repudian las acciones policiacas contra la población mixteca.
Parte del contingente de efectivos policiacos que se abrieron paso a fuego de metralla en Nochixtlán, está enfrentando la resistencia de pobladores y maestros de Etla y Huitzo.
En Hacienda Blanca, poblado a la entrada de la ciudad de Oaxaca, se reportaba que por tierra y aire, bombardeaban con balas y gases lacrimógenos a la población.
Los pobladores impedían el paso de los gendarmes, quienes mataron a otro ciudadano oaxaqueño.
La condena ha sido generalizada, presidentes municipales indígenas de Santa Catarina Ticua, Santa María Atzompa y Juchitán de Zaragoza, exigen al presidente Enrique Peña Nieto frenar la agresión en contra de los maestros y establecer una mesa de diálogo.

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