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viernes, 1 de agosto de 2014

Anuncia AMLO “ataque frontal” a reformas aprobadas en el Congreso


31 DE JULIO DE 2014 
DESTACADO

López Obrador en un acto en Ébano, San Luis Potosí. Foto: Especial.
López Obrador en un acto en Ébano, San Luis Potosí.
Foto: Especial.
MÉXICO, D.F. (apro).- El presidente del Consejo Nacional del partido Morena, Andrés Manuel López Obrador, anunció que emprenderá un feroz “ataque frontal” a las diversas reformas estructurales aprobadas en el Congreso de la Unión.
En entrevista, en el marco de su gira por Tampico, Tamaulipas, el dos veces excandidato presidencial advirtió que estas reformas, la energética, la laboral, la educativa y la fiscal, “no van a durar”, pues serán combatidas por la oposición.
Luego calificó al presidente Enrique Peña Nieto como “un vulgar mentiroso” que engañó a la población, al asegurarle que bajarían los precios de la luz y los combustibles con la reforma energética.
Peña Nieto, “en confabulación con diputados y senadores, quienes son empleados de los mercaderes, están entregando las riquezas del país y de la nación a particulares, sobre todo a extranjeros”, acusó.
No obstante, el político tabasqueño confió en que en 2015 se revertirán las llamadas reformas estructurales, comenzando por la energética, luego de que se consigan las 2 millones de firmas necesarias para la consulta ciudadana.
López Obrador consideró probable que al cumplir con el requisito y al realizarse la pregunta sobre la privatización del petróleo, la ciudadanía se negará a seguir con la entrega del sector energético al capital extranjero.
“En una encuesta realizada a nivel nacional, se dio a conocer que 80% de los mexicanos están en contra de la reforma energética. Lo que están haciendo en las cámaras, por instrucciones de Peña Nieto, es una vil imposición”, aseguró.
También agregó que en el último sondeo, del que no aportó el nombre de la encuestadora, se presume una calificación reprobatoria de 4.7 para la gestión de Peña Nieto.
Luego, para ejemplificar sobre lo que pasará con la reforma energética, mencionó el caso del municipio de Ébano, San Luis Potosí, donde el estadunidense Edward L. Doheny obtuvo una concesión para extraer petróleo a principios del siglo pasado. Poco después, fundó la Huasteca Petroleum Company, la cual llegó a poseer unas 610 mil hectáreas en esa región.
López Obrador también señaló que en los próximos cuatros días llevará a cabo una amplia gira en la huasteca potosina para encabezar mítines y asambleas de Morena en las ciudades de Ébano, Tamuín y San Vicente, entre otras.

domingo, 9 de febrero de 2014

Érase una vez... ¿una Constitución?. Rolando Cordera Campos

E
l pasado 5 de febrero se dieron cita en Querétaro los representantes de los tres poderes de la Unión: el presidente de la República, el de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el de la Cámara de Diputados y el del Senado de la República, con el propósito de conmemorar y, en alguna curiosa medida celebrar, los 97 años de la promulgación de la Constitución Política. Con ellos se reunieron diputados, senadores, gobernadores e invitados para llenar el Teatro de la República, donde los constituyentes de 1917 protagonizaron la hazaña de pactar y saber convertir en texto magno lo que a su buen leal y entender quería la República y el pueblo reclamaba para comprometerse con la paz y la reconstrucción institucional.
Los mencionados representantes de los poderes del Estado emitieron sendos discursos a los que se unieron los pronunciados por el gobernador de Querétaro y por el secretario de Educación Pública, destinado este último a recalcar la importancia que la educación ha tenido y tiene para los mexicanos y, desde la óptica del gobierno, la trascendencia que reviste la reforma en el sector recientemente promulgada.
No se trató de un acto más del santoral republicano, ni de conformidad con la liturgia y la retórica que solía acompañar ceremonias como esta durante la era del partido casi único. Tampoco podría nadie proclamar que la República está reunida, como gustaba hacerlo el presidente López Portillo cuando todo era promesa y abundancia. Sin que nada de esto haya estado ausente del todo, el ceremonial dejó el paso a un esfuerzo compartido, que muchos podrían ver como concertado, destinado a hacer pedagogía con un fin si no único sí unificador: la importancia crucial de las reformas y, con su aprobación y puesta en acto, el inicio de una nueva fase de nuestra evolución política, económica y social. De aquí su importancia y la conveniencia de discutirlos después de leerlos. Qué lástima que los medios informativos no hayan hecho referencia alguna a lo central de esos mensajes.
El Presidente sigue en su empeño de dar a las reformas una coherencia que vaya más allá de la racionalidad instrumental, pero no temió descansar en ella al enfatizar las implicaciones financieras de la reforma energética que fortalecerá los ingresos del Estado. Por ahí se deslizó también su discurso, cuando quiso ilustrar la importancia de dicha reforma con la decisión de Moddy’s de elevar su calificación de la nota crediticia de México.
Poco tenía que ver esta u otra puntuación de la calificadora, en un mensaje comprometido con hacer de México una sociedad de derechos y dedicado a convencer de que sus reformas no ponen en entredicho el pacto social, sino que lo actualizan y permitenmover a México para que nuestra Carta Magna sea cada vez menos una aspiración y cada día más una realidad efectiva. Salvo que la alusión a decisiones como la mencionada no sea tan ocasional como suena en primera instancia, sino que en realidad exprese, desde la visión del gobierno, la raíz prácticamente única de esta nueva ola reformista: poner al día no al país con todas sus complejidades, rezagos y contrahechuras, sino a una economía sumida en el letargo, pero no mediante una reforma de las reformas hechas antes, sino en fiel obediencia a los postulados del cambio estructural para hacer honor al decálogo del Consenso de Washington.
Nuestra experiencia con este peculiar evolucionismo vestido de modernizante no ha sido buena, y lo menos que podría esperarse es que se partiera de reconocerlo. Así podría emprenderse un esfuerzo serio y sistemático de revisión de lo hecho y lo ocurrido, que lleve al diseño de un proyecto nacional capaz de recoger las lecciones y los veredictos de la historia no para momificarlos, pero sí para usarlos como piedra de toque de nuevas y más ilustradas y robustas transformaciones.
En ausencia de un discurso de esta naturaleza, la reforma, en plural o en singular, corre el riesgo no sólo de rasgar lo que nos queda del original pacto social que fundó nuestra azarosa, nada lineal, política constitucional a lo largo del siglo XX y lo que va del actual, sino de afectar la gran empresa, ahora definida con precisión en el artículo primero de la Constitución, de hacer de México una verdadera sociedad de derechos, conforme a las definiciones acuñadas por la ONU y compartidas por buena parte de la comunidad internacional.
Lo que imperó en las comunicaciones de ese día fue un reiterado homenaje a un evolucionismo jurídico en algún caso sustentado en el recuento histórico cuidadoso, como ocurrió con el discurso de Chuayffet. Según sus proponentes, esta cualidad constitucional mexicana daría cauce y perspectiva a la realidad siempre cambiante, gracias a un voluntarismo político siempre al día y a la orden de la razón de y del Estado. Para el presidente del Senado, por ejemplo, todo parece caber en la caja moldeable de esta Constitución siempre en movimiento, abierta al tiempo, sin contradicciones fundamentales, salvo las apuntadas por el propio presidente entre el dicho y el hecho y que también mencionó el gobernador Calzada cuando nos recordó que en 1917 campeaban la pobreza y la violencia, que no se han ido.
Quien se llevó las palmas fue, sin duda, el entusiasta y ágil presidente de la Cámara de Diputados, que empezó por citar la definición clásica de Lassalle para luego resaltar las virtudes adaptativas e incluyentes de la forjada en 1917 que, por eso y más, está por encima de lo postulado por el alemán. No creo exagerar si digo que el diputado queretano militante de Acción Nacional nos ofreció el mejor discurso priísta clásico en mucho tiempo. Su apresurada declaración de que terminaron los tiempos de la competencia para empezar los de la construcción, así como su ferviente convocatoria a la unidad nacional al cerrar su alocución, hicieron las delicias de más de algún desvelado sobreviviente del priísmo histórico.
Aunque todo cambia, no todo cabe en un jarrito. Si en verdad queremos celebrar el aniversario de nuestra Carta Magna, habría que dar cauce a un verdadero debate nacional sobre qué país queremos los mexicanos y, entonces, a partir de los acuerdos alcanzados, ver si el cuerpo legal que nos dimos en 17, con todas las modificaciones sufridas, sigue siendo válido para ir en la ruta acordada. Asimismo, es buen momento para realizar una verdadera jornada pedagógica nacional sobre el significado, contenido y alcances de nuestro máximo ordenamiento.

viernes, 31 de enero de 2014

Marchan CNTE y SME contra reformas constitucionales


Maestros y electricistas marchan contra reformas estructurales. Foto: Eduardo Miranda
Maestros y electricistas marchan contra reformas estructurales.
Foto: Eduardo Miranda
MÉXICO, D.F., (proceso.com.mx).- Alrededor de mil miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) marchan de Reforma rumbo al Zócalo en protesta a las reformas impulsadas por el gobierno federal y aprobadas por el Poder Legislativo.
Entre los participantes de la marcha se encuentran Rubén Núñez, líder de la sección 22 de Oaxaca, así como Martín Esparza, principal dirigente del SME. Planean realizar un mitin en el Zócalo capitalino.
Entre los asistentes a la manifestación se encuentran algunas personas encapuchadas.
Los manifestantes marchan sobre Paseo de la Reforma, continuarán por Avenida Juárez e ingresarán al Zócalo por la calle 5 de Mayo. En consecuencia, autoridades de tránsito capitalino aplicaron cortes a la circulación en distintos puntos aledaños.

viernes, 24 de enero de 2014

México: Organizaciones ambientales llaman a “insurrección nacional” tras la reforma energética - See more at: http://produccioninformativa.aler.org/index.php?option=com_content&view=article&id=5466%3Amexico-organizaciones-ambientales-llaman-a-insurreccion-nacional-tras-la-reforma-energetica&catid=20&Itemid=101#sthash.sxXmsN1s.dpuf

México 22E

Las reformas impuestas por el gobierno de Enrique Peña Nieto, en el marco del Acuerdo Trans Pacifico, en materia de educación, salud, trabajo, energía, entre otras, implican un retroceso sin precedentes en los derechos humanos y entregan a las grandes corporaciones las tierras y el subsuelo del país a costa de la vida y el futuro del pueblo mexicano", dijo hoy la red de organizaciones del MOVIAC.

Indicó que la reforma energética implica la entrega de la tierra y los territorios de las comunidades indígenas y campesinas al capital privado privilegiando sus actividades de lucro por medio del aprovechamiento comercial de los bienes comunes naturales y de la apropiación de grandes extensiones de tierra. Y que privilegia también las ganancias de las empresas sobre la alimentación de la población y la protección y garantía de los derechos humanos.

Recordaron que el artículo transitorio octavo constitucional establece: "que las actividades de exploración y extracción del petróleo y demás hidrocarburos, así como el servicio público de transmisión y distribución de energía eléctrica se consideran de interés social y orden público, en virtud de su carácter estratégico. Y por esa razón tendrán preferencia sobre cualquier otra actividad que implique el aprovechamiento de la superficie y del subsuelo de los terrenos afectos a aquellas".

Y que en México, para garantizar la imposición de la reforma energética, el gobierno y los partidos políticos impulsan paralelamente reformas a la Ley General de Bienes Nacionales, a la Ley Agraria, a la Ley de Amparo; y a la Ley de Expropiación con el fin de incluir como causal de utilidad pública las obras y proyectos de infraestructura vinculados a las áreas estratégicas y prioritarias a que se refieren los Artículos 27 y 28 Constitucionales, que estén contemplados en el Presupuesto de Egresos de la Federación y sin necesidad de un Dictámen Técnico.

"Por si los comuneros o ejidatarios pretenden recurrir a un amparo, se prevé modificar la Ley de Amparo con el fin de no conceder la suspensión del acto reclamado. Los ejidatarios y comuneros sólo podrán recibir una indemnización determinada por una Institución de Crédito a la que se le otorga el poder de determinar el monto de la indemnización", dice el pronunciamiento firmado por el MOVIAC.

Denuncian que la reforma energética entrega el sector a las trasnacionales, favoreciendo el acaparamiento de tierras en total indefensión de campesinos, ejidatarios, comuneros y pequeños propietarios.

"Esto generará desplazamiento forzoso, pobreza, pérdida de acceso al agua, a la producción de alimentos; aceleramiento de la deforestación y de la emisión de Gases Efecto Invernadero y por tanto agudización del Cambio Climático. Por ello, esta Reforma Energética y su consecuente acaparamiento de tierras es un crimen de guerra", dicen las organizaciones.

Para ellos, "es indignante que tanto el gobierno mexicano como las empresas nacionales y extranjeras antepongan sus intereses económicos a los derechos de los pueblos, como el derecho a la salud, a un ambiente sano, al consentimiento previo, libre e informado, entre muchos otros poniendo en riesgo a gran parte de la población que se asienta en las regiones donde se pretende explotar diferentes fuentes energéticas".

Las organizaciones refieren que la reforma energética ha sido elevada a rango constitucional, por lo que con ello han dado un golpe letal a la soberanía nacional ya que el Estado mexicano renuncio a su soberanía sobre el viento, el sol, el agua y los recursos renovables mediante los cuales viven los pueblos y que esta reforma es un atentado directo contra la vida, los pueblos, la cultura.

"Un atentado directo en contra de nuestra madre tierra", dicen.
"Enrique Peña Nieto y los actuales senadores y diputados federales y estatales que se han prestado a sacrificar al país y los derechos humanos, son los responsables de tal decisión histórica que impacta a más de 100 millones de mexicanos y mexicanas", dicen los del MOVIAC.

Y es por ello que hicieron llamado "a la insurrección nacional en contra la guerra desatada de la clase política contra las mexicanas y los mexicanos".

"De igual manera hacemos un llamado a las organizaciones indígenas, campesinas, productivas, sociales; a redes y movimientos, a ejidatarios y comuneros, a todo el pueblo de México a declarar tierras, territorios y cualquier espacio libres de megaproyectos y ejercer mecanismos de defensa y protección de los mismos", concluyen.

El MOVIAC en Chiapas está conformado por la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA/CHIAPAS), el Movimiento Mexicano de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos (MAPDER/Chiapas), el Colectivo Educación para la Paz y los Derechos Humanos A.C. (CEPAZDH A.C.), el organismo Otros Mundos A.C./Chiapas., el Movimiento Campesina Regional Independiente – Coordinadora Nacional Plan de Ayala Movimiento Nacional (MOCRI CNPA MN), la Central de Organizaciones Campesinas y Populares – Chiapas. (COCYP – Chiapas), el Centro de Educación Integral de Base A.C. (CEIBA A.C.), Mujeres de Maíz A.C. y Kinal Antzetik A.C.
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viernes, 10 de enero de 2014

Las “victorias” de Peña Nieto. Epigmenio Ibarra

http://www.flickr.com/photos/presidenciamx



Enrique Peña Nieto debe estar feliz.

Una tras otra han sido aprobadas sus reformas. Su aplanadora mediático-legislativa se impuso. Hoy él y el PRI saben que han fincado, de nuevo, los cimientos para perpetuarse en el poder.
Incapaces fueron los movimientos de oposición de poner un alto al régimen. Para comunicar los alcances de estas reformas, para extender el sentido de alerta, la indignación ante el atraco entre la población.
Incapaces las ciudadanas y ciudadanos sin partido de movilizarse, de forma contundente, para evitar, para siquiera hacer más difícil, esta serie de “victorias” consecutivas del gobierno federal.
Y todo esto sucedió, además, al cabo de un primer año plagado de fracasos de Peña Nieto y su administración.
Un año de promesas incumplidas y mentiras.
Un año en el que Peña Nieto fue incapaz de poner en práctica su “nueva estrategia” de seguridad limitándose a ordenar a los medios, mientras el número de asesinados sigue creciendo y en muchos estados continúan los levantones y masacres, guardar, como cómplices, un ominoso silencio.
Un año con cero crecimiento económico, subejercicio histórico del gasto público y una alarmante y creciente cifra de desempleo.
Un año de gasolinazos y alza de precios, en el que los pobres han sido duramente golpeados y la clase media ha comenzado a desaparecer.
Un año de fallarle incluso a aquellos que votaron por él.
Y aun así, a pesar de sus fracasos, de la evidente incapacidad de su gobierno para garantizar la paz y la seguridad en el país, de generar bienestar para la mayoría, de aliviar los sufrimientos de millones, Peña Nieto impuso sus reformas.
¿Qué pasó? ¿Qué nos pasó?
Habría que reconocer, antes que nada, que la victoria más significativa y más largamente trabajada de este régimen, es el haber “domesticado” a gran parte de la población.
Más que adormecidos frente a la TV, amaestrados por el bombardeo incesante de la propaganda gubernamental, millones de mexicanas y mexicanos, son víctimas de un coma inducido.
Inermes no sólo toleran los abusos del poder sino que, en todos los órdenes de la vida, los replican.
No sólo comulgan con las ruedas de molino que el régimen les vende sino que se vuelven activos propagandistas de las mismas.
No sólo no se rebelan contra la impunidad y la corrupción sino que de ellas se benefician y las transforman, trágica paradoja, en “valores” que rigen su convivencia con los demás, su relación con el poder.
Desmemoriados soportan que los mismos de siempre los humillen, les mientan, los roben, los opriman. Conformidad ante el abuso y resignación ante el agravio son, en esta patria herida, virtudes teologales.
Por eso apoyan al que les falla, celebran al que les miente, abren la puerta de su casa a quien les roba. Héroes se vuelven los pillos como Raúl Salinas que logra que lo exoneren y le devuelvan el botín. Personajes de comedia aquellos que, como Vicente Fox, han traicionado a este país.
Pensar en que, algún día, la justicia alcance a los corruptos no sólo les parece a muchos inconcebible sino, incluso, indeseable. Mal anda este país. Mal andamos todas y todos. La violencia, el miedo, la ignorancia, nos han marcado.
Y no hemos sabido, no hemos podido, quienes nos sentimos libres, despiertos, vivos. A quienes nos indigna la mentira y el saqueo.
A quienes no toleramos la impunidad y la corrupción del régimen y no las concebimos como un destino manifiesto e ineludible.
Los que no nos resignamos a no tener paz, a no tener justicia.
No hemos sabido, no hemos podido, digo, organizarnos, articular un discurso eficaz, producir las ideas que despierten, que contagien de vida a esos millones de mexicanas y mexicanos hoy víctimas del coma inducido por el régimen.
También nosotros, es preciso reconocerlo, caemos con demasiada frecuencia en las trampas que el régimen nos tiende. A su imagen y semejanza nos moldea y tanto que, sin darnos cuenta, asumimos sus usos y costumbres.
No todo está perdido sin embargo. No si somos capaces de ser brutalmente autocríticos. Si somos audaces e imaginativos. Si primero y antes que nada nos liberamos de las ataduras que el régimen nos ha impuesto.
Las “victorias” de Peña Nieto pueden cambiar de signo y el régimen, que en ellas descansa y en ellas cifra su futuro, venirse abajo. De nosotros depende.
¿Le damos el empujón que necesita para derrumbarse?

miércoles, 25 de diciembre de 2013

El estilo personal de reformar


El titular del Ejecutivo, Enrique Peña Nieto. Foto: Octavio Gómez
El titular del Ejecutivo, Enrique Peña Nieto.
Foto: Octavio Gómez
A Raquel Tibol, artista de la agudeza y el rigor críticos.
MÉXICO, D.F. (Proceso).- La rapidez y el desaseo legislativo con que se aprobó la reforma energética lleva el sello indeleble de la casa priista, con un propósito claro: renovar una hegemonía que les permita permanecer en Los Pinos, si no otras siete décadas, por lo menos algunos sexenios más. Estamos ante la evidencia del proceso de restauración del antiguo régimen a través de la adaptación de las viejas artimañas del presidencialismo autoritario a la nueva realidad política del país: la de un pluralismo enteco, inmerso en la cultura del chanchullo.
En medio de una situación muy favorable, derivada del debilitamiento y de las pugnas internas de los dos principales partidos de oposición, los operadores políticos del gobierno y su partido echaron mano de su larga experiencia en el dominio de las malas artes de la política autoritaria para lograr, en un año, lo que no se consiguió durante los cuatro sexenios de Salinas, Zedillo, Fox y Calderón. Mediante un vertiginoso proceso legislativo plagado de irregularidades, el gobierno del presidente Peña cumplió su propósito fundamental de modificar el artículo 27 de la Constitución (además del 25 y el 28), pilar y último baluarte del nacionalismo revolucionario.
Nacido en y del poder, el PRI siempre estuvo acostumbrado a controlar la disidencia mediante las herramientas distintivas del autoritarismo presidencial: corporativismo, clientelismo y cooptación; sometimiento de los poderes Legislativo y Judicial, así como de los medios de comunicación, además del arte de la simulación, compra de voluntades, trampas y engaños, manipulación informativa (a la que ahora se agrega Twitter), violación de procedimientos legislativos y una novedad: la flagrante contradicción disfrazada en el texto de las reformas constitucionales.
La simulación jurídica se ha incrustado en la Constitución. Menciono un solo ejemplo: Mientras en el artículo 27 se mantiene que en cuanto a hidrocarburos “no se otorgarán concesiones”, en el artículo 4 transitorio de la reforma se permiten, “entre otros”, los contratos “de licencia”, que no es sino otra forma de llamar a las concesiones. No, pero sí. Argucia vil. (Diego Valadés, La Constitución desfigurada, Reforma, 10/12/13.)
Recordemos que, en la preparación para recuperar la Presidencia, los actuales detentadores del Poder Ejecutivo hicieron todo lo posible por implantar la cláusula de gobernabilidad que les permitiera tener una mayoría en el Congreso sin haberla obtenido en las urnas. Al no lograrlo, tuvieron que adaptarse a las incómodas reglas de la democracia. Lo que hemos visto en las últimas semanas es el resultado de la adecuación de añejos métodos y triquiñuelas a un pluralismo vulnerable y maleable.
Para beneficio del PRI, la defectuosa transición democrática está conformada por partidos débiles y proclives a ser cooptados. Tras el fracaso de la docena trágica, haber traicionado sus principios y ubicado como tercera fuerza, el PAN enfrenta divisiones y una implacable disputa por el poder. En ese campo, la rebatiña por el liderazgo partidario es aun más intensa y penosa en el PRD. Por su parte, ya se vio que Morena sin López Obrador es inviable y que su liderazgo carismático no es heredable. De los partidos rémora ni hablar. En esta coyuntura, la cooptación, en la que el PRI es experto, es pan comido.
En la reforma aprobada por los congresos federal y estatales prevaleció la propuesta del PAN, que permite una amplia variedad de participación del capital privado, nacional y extranjero en la exploración, extracción y venta de hidrocarburos (muy probablemente esto fue pactado por el PRI y el PAN desde antes de enviar sus respectivas propuestas al Congreso). Ello implica una transformación profunda de la soberanía del Estado mexicano sobre sus recursos naturales no renovables, así como la inhumación de lo que sobrevivía del nacionalismo revolucionario.
Ante ese hecho quedan dos opciones sensatas, no necesariamente excluyentes: Tratar de revertir la reforma energética mediante una consulta popular vinculatoria en 2015 o exigir que en la legislación secundaria se establezcan las normas regulatorias de transparencia, rendición de cuentas y auditoría, así como las sanciones a los corruptos.
Es indispensable que se definan, con rigor, claridad y de cara a la opinión pública, las nuevas funciones de la Comisión Nacional de Hidrocarburos y de la Comisión Reguladora de Energía, así como del Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo.
En el combate a la corrupción, un ejemplo indispensable a seguir es la empresa petrolera noruega Statoil, por su compromiso con la transparencia, la apertura y la tolerancia cero a la corrupción en sus operaciones. No basta con haber removido al sindicato del Consejo de Administración de Pemex. Asimismo, es imperativo que México se afilie a la Iniciativa de Transparencia de las Industrias Extractivas (EITI, por sus siglas en inglés), cuyo propósito es promover la transparencia y la rendición de cuentas en las industrias petrolera, minera y de gas a escala mundial.
El gobierno y sus aplaudidores presentan la reforma como una panacea. Sin embargo, sabemos bien que la privatización de empresas públicas no es garantía de beneficio para la nación y la sociedad en su conjunto, como tampoco lo es compromiso frívolo de “administrar la abundancia”. Cuidado con las llamadas paradoja de la abundancia (paradox of plenty) o maldición de la profusión (resource curse), cuyo ejemplo paradigmático es Nigeria, donde a causa de la corrupción producida por la riqueza petrolera no creció la economía, descendió el desarrollo social y se produjeron inestabilidad y conflictos violentos. También hay que evitar la enfermedad holandesa (Dutch disease), en la que la afluencia de ingresos provenientes del petróleo ocasiona el sobrecalentamiento de la economía.
Ha quedado claro el estilo personal de reformar del presidente Enrique Peña Nieto. Están por verse sus consecuencias.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Issste: ¿verdad que lareforma 2007 de Calderón fracasó?


Gustavo Leal F.*
S
egún el diputado Ricardo Monreal, el director del Issste designado por Peña Nieto, Sebastián Lerdo de Tejada, incurre en conflicto de intereses, porque sigue operando, de forma simulada, la empresa de cabildeo LTG-Lobbying México, de la que es fundador. A pesar de que haya notariado su separación, sigue siendo el que la maneja a través de su sobrino Ángel Lerdo de Tejada (Reforma, 12/10/13).
Días después entró en vigor la adición al Reglamento de la Cámara de Diputados que regula el cabildeo, estableciendo que no podrán realizar actividades funcionarios públicos y/o familiares (cónyuges y parientes por consanguinidad o afinidad hasta cuarto grado) y cuya infracción será castigada penalmente.
Lerdo asumió el cargo en diciembre de 2012. En febrero de 2013, declaró que podremos hacer más con menos recursos y en abril -derrochando malabarismos para justificar launiversalidad de pisos mínimos que promueve Peña-, apuntó que de no implementar cambios, el déficit financiero llegará a 8 mil 500 millones de pesos en 2020.
No sorprende que el tercer párrafo del Informe Financiero y Actuarial 2013 (IFA-2013) establezca que: la situación financiera global no refleja la realidad que encara el Issste en su actividad cotidiana como instituto, ya que enfrenta desequilibrios en la estructura de ingresos y gastos de algunos de los seguros y prestaciones, en particular el Seguro de Salud. El informe refleja una realidad de suficiencia económica limitada y de viabilidad financiera comprometida a largo plazo (p.7).
A pesar de que el Issste reformadoya no carga con el costo pensionario de todos aquellos derechohabientes que, por los exitosos amparos, quedaron cubiertos por el artículo décimo transitorio –ahora en responsabilidad plena de la SHCP–, ni tampoco de los jóvenes de nuevo ingreso que jugarán su futuro y recursos en la ruleta financiera de Pensionissste, las cuentas de los seguros del instituto no cuadran.
Frente a este escenario, el IFA 2013 sólo ofrece estimar posibles modificaciones a las cuotas y aportaciones para garantizar la viabilidad financiera del instituto (p.11). El éxitode la reforma Calderón y su aliviosobre las finanzas públicas fue propaganda. La Ley-2007 es más cara que la que abrogó (1983). Para ponerlo a flote, el PRI-Peña quiere, ahora, que los trabajadores paguen más cuotas con peores servicios.
El 9 de octubre Lerdo resumió ante la Comisión de Seguridad Social del Senado los resultados del IFA 2013 y documentó que el instituto enfrenta restricciones presupuestales que inciden en su viabilidad financiera futura. En 2012 recibió transferencias gubernamentales por 15 mil 765 millones de pesos para afrontar sus desequilibrios. En 2012, de los nueve fondos que opera el instituto, cuatro registraron déficit: el Seguro de Salud: 2 mil 471 millones de pesos; el de Retiro, Cesantía en Edad Avanzada y Vejez: 9 mil 487 millones de pesos; el de Prestaciones Sociales y Culturales: 2 mil 106 millones de pesos y el de Riesgos de Trabajo: 262 millones de pesos.
Lerdo aclaró a los senadores que el IFA 2013 por ningún motivo sustituye la obligación que establece el artículo 46 transitorio de la ley, para revisar la viabilidad futura del instituto, que debió haberse realizado en 2011. Para solventar esta omisión se presentará a nuestro órgano de gobierno como lo establece la ley y se le hará llegar a esta soberanía.
Y su solución es sencilla: la ley establece con toda claridad que en caso de requerirse recursos financieros adicionales para cubrir las necesidades de operación, éstas deberán provenir de las cuotas y aportaciones o de transferencias del gobierno federal.
A pesar de este incierto panorama –que confirma el fracaso de la reformaCalderón–, Lerdo no renuncia a seguir publicitando la demagogia de launiversalidad de Peña Nieto, que culminó en aprobaciones legislativas para establecer derechos universales de protección social mínima –o de piso básico, como petulantemente los ostenta la OIT– tales como la pensión y el seguro de desempleo temporal y que, por cierto, no son en absoluto universales al estar dirigidas exclusivamente a determinadas poblaciones.
Sostuvo ante legisladores que el Issste respalda las propuestas de reforma hechas por el presidente Peña para iniciar una nueva generación de políticas y seguridad social. Un estado social y democrático de derecho para garantizar el ejercicio efectivo de los derechos sociales para todos. Bienvenido el cambio de paradigma que implica la convicción de que el derecho a la salud no sólo es un derecho laboral, es fundamentalmente un derecho humano.
Lamentablemente la reforma hacendaria de Peña no da importantes pasos en materia de seguridad socialcomo declara la Cepal ( Reforma, 4/11/13). Es regresiva: eleva impuestos y reduce prestaciones. La universalidadde Peña, armada con paquetes básicos, se ciñe ahora sobre el IMSS y el Issste.
Pero siguiendo la hueca tónica de sus antecesores González Roaro, Moreno Cueto, Yunes, Villalobos e Hidalgo Monroy, Lerdo afirma ahora, por enésima ocasión, haber iniciado un proceso de transformación que ostenta como primera prioridad mejorar la atención al derechohabiente brindando servicios de calidad, calidez con cobertura y capacidad resolutiva oportuna en todas las áreas así comoreducir y atender con prontitud las quejas.
Es un instituto cruzado por el derroche, corrupción endémica, desfalcos y malversación de recursos a lo largo de los 12 largos años de la primeraalternancia panista.
El funcionario de Hacienda tras Calderón en la fallida reforma, dirige hoy el IMSS-Peña: José Antonio González Anaya. ¿Verdad que lareforma 2007 de Calderón fracasó?
*Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco

domingo, 14 de julio de 2013

La privatización de PEMEX: un crimen de lesa patria


PEMEX es la empresa más rentable de México. Los ingresos derivados del petróleo representan alrededor del 50 por ciento del presupuesto federal. Se trata de una gigantesca fuente de riquezas que siempre ha despertado el apetito de intereses privados de dentro y de fuera. La expropiación de la industria petrolera decidida por Lázaro Cárdenas buscaba convertirla en un puntal del desarrollo del país. La riqueza petrolera bien empleada es una palanca para nuestro futuro y factor de nuestra independencia.

¿Si se privatizara PEMEX, a dónde irían estas cuantiosas ganancias? ¿De qué otra fuente obtendría el gobierno mexicano los formidables ingresos fiscales que dejaría de percibir? En verdad, la planeada “reforma” de PEMEX significaría la transferencia de fabulosas riquezas a manos privadas, principalmente extranjeras. Son incalculables los daños que se producirían al país. Debe decirse sin tapujos que quienes impulsan el despojo de la principal riqueza de México, conspiran contra la nación.

La historia reciente

Durante el sexenio de Miguel de la Madrid se optó por la venta de petróleo crudo en lugar de construir refinerías para elaborar nuestras gasolinas, mientras se desalentaron las ramas de la petroquímica que permiten mayores ingresos y menor dependencia. Los sucesivos gobiernos priistas siguieron los dictados del Banco Mundial y de Estados Unidos: sabotear el desarrollo de PEMEX para ponerlo en punto de venta.

Lo lograron en parte al imponerle exacciones fiscales que ninguna empresa del mundo puede soportar, mientras se consiente al sector privado con una baja carga tributaria. Es por ello que en apariencia la empresa pública no gana y está en “crisis”. Saqueando a PEMEX vía impuestos, escondieron su incapacidad para lograr una economía sana con un crecimiento sostenido. Correspondía a sus intereses seguir sangrando a PEMEX, en lugar de implementar medidas juiciosas y a favor de la nación. Asimismo, parte del guión para extenuar el sector energético fue el desmantelamiento de centros de investigación y desarrollo como los Institutos Mexicano del Petróleo, de Investigaciones Eléctricas y de Investigaciones Nucleares.

Con los gobiernos panistas esta vía llegó a su clímax. Vicente Fox y su pequeño grupo derrocharon los recursos adicionales que ingresaron al país gracias al alza internacional del precio del petróleo. Esos fondos no se utilizaron para fortalecer el sector productivo (incluyendo el campo y la propia industria petrolera); se fueron al gasto corriente y a algunos bolsillos.

¿Por qué les urge privatizar PEMEX?
Este manejo ineficiente y sesgado de sucesivos gobiernos, tiene hoy a la economía del país en grave trance. Por un lado, hay una fuerte deuda interna que proviene de los Proyectos de inversión diferidos en el gasto, PIDIREGAS; por otro, es un hecho que la crisis económica de Estados Unidos tendrá un fuerte impacto, pues habrá menos compras de nuestros productos, menos empleos para nuestros paisanos allá y menos remesas de estos, que son nuestra segunda fuente de divisas.

Ante esta perspectiva, a la pequeña oligarquía dominante, al PAN y a sus aliados en el PRI, les urge privatizar a PEMEX, alegando que está en crisis. Según creen, llegaría dinero “fresco” que, una vez más, taparía sus ineficiencias y atenuaría la profundidad de los problemas. Y hasta sueñan que con ello podrían lograr en 2009 una votación que les permita acabar de saquear al país con leyes a modo dictadas en las cámaras.

Pero lo que está en crisis no es PEMEX sino el modelo socioeconómico que este grupo representa. Lo que quieren no es evitar una crisis al país, sino salvar el esquema económico y político que han impuesto, e incluso robustecer el régimen elitista mediante una nueva orgía de concesiones, negocios turbios y enriquecimiento fácil, mientras las mayorías se siguen empobreciendo.

Es evidente que el proceso de privatización impuesto desde hace 25 años no es el modelo a seguir. Carlos Salinas de Gortari reprivatizó la banca y vendió TELMEX, lo que trajo grandes flujos de capital (1991-1993); aún así, se dio la crisis a fines de 1994 y no hemos salido del estancamiento.

El proceso de privatizaciones ha continuado en la industria del acero, la aviación, la minería, la infraestructura, incluyendo la participación creciente de la inversión privada en la CFE y PEMEX desde 1997 hasta la fecha (en el 2007, del total de la inversión realizada en PEMEX, el 95% fue privada). A pesar de ello, la economía y con ella la sociedad, van de mal en peor. Lo que se requiere es el cambio del modelo; y la sustitución de ese grupo en el poder, que se ha caracterizado por su incompetencia, corrupción y carencia absoluta de sensibilidad social.

Estados Unidos y las grandes corporaciones son parte del festín que se prepara. A estos les interesa intervenir directamente en la industria petrolera mexicana y ser rectores en el negocio. Los grandes yacimientos de petróleo fácilmente extraíble de Estados Unidos y de Arabia Saudita han llegado a su punto de declive. Apoderarse de los más importantes yacimientos es parte de su estrategia de dominio global. Estamos en grave peligro como país. Una vez que sus empresas
se asentaran aquí, nada los detendría; pronto verían la manera de tener control, incluso militar, sobre nuestros yacimientos, plantas y gaseoductos.

Estimulados por el olor a negocios, desde el poder se ha comenzado a seducir o sobornar a funcionarios, legisladores, medios de comunicación y comunicadores para que se difundan mentiras o verdades a medias que impidan a la población tomar decisiones informadas. Falsedades como la carencia de recursos y de tecnologías propios para impulsar a PEMEX, campean cínicamente. Privatización y corrupción están indisolublemente hermanadas. Los mexicanos no nos dejaremos engañar con galimatías para encubrir la privatización. Con la pretensión de ocultar su verdadero propósito, los traidores a la patria juran que no quieren privatizar a PEMEX, sino tan sólo “reformarlo”, “democratizarlo”, “sanearlo”, “modernizarlo” o promover “asociaciones” y “alianzas”. Estos términos no son más que parte del nuevo Diccionario de Sinónimos Privatizadores. El fondo del asunto es que se permita a manos privadas aprovecharse de un recurso vital que es y debe seguir siendo público. Llámese como se llame, eso es privatizar nuestra empresa estratégica.


Qué ocurriría si se permite la abierta participación de capital privado en PEMEX?
Los que adquieran acciones de PEMEX u otras concesiones “legales”, empresarios en busca de máximos rendimientos, muy pronto elevarían aún más los precios de los combustibles, presionarían al gobierno para que los impuestos con que hoy se sangra a PEMEX no se aplicaran a ellos. Finalmente, las ganancias volarían lejos de aquí, como ya ocurre. Como consecuencia, se reduciría aún más el presupuesto para la educación pública, el sistema de salud, el campo, la cultura; habría mayor deterioro y pobreza. Los impuestos que no ingresen vía PEMEX tendrían que salir de nuestros bolsillos; hasta un sector de los empresarios se vería seriamente afectado.

Tendríamos un gobierno aún más débil y sin capacidad para defender los intereses de la nación.
Vulnerando la Constitución, ya se han dado pasos privatizadores en el sector energético. Se trataría ahora de violentar por completo el orden constitucional desde reformas secundarias. La privatización, no hay que olvidarlo, se haría contra la Carta Magna. En el momento en que Estados Unidos implementa medidas de protección desde el gobierno, Dinamarca fortalece la presencia del Estado en sus empresas de hidrocarburos y países como Holanda, Brasil y Argentina están dando marcha atrás con las privatizaciones, mientras Bolivia y Venezuela batallan contra la voracidad de las transnacionales petroleras, en México, a contracorriente, gobernantes obtusos y al servicio del gran capital, dan la espalda a la Constitución y se empeñan en privatizar lo que es de la nación.

Un gran peligro para la nación
Es un momento crucial. Con la privatización de PEMEX se cancelaría uno de los instrumentos fundamentales para proyectar nuestro futuro. Está en juego el porvenir de México como nación independiente y digna.

Vivimos uno de los momentos más graves de nuestra historia. Pero no nos cabe duda de que, con la Constitución en la mano, mexicanos y mexicanas de todas las edades, creencias y organizaciones, en todos los rincones del país, sabremos realizar una movilización nacional jamás vista para impedir este atropello, este descarado despojo. Levantaremos la meta combinada de impedir la participación privada en PEMEX e impulsar un cambio verdadero que logre desterrar el gran desorden económico, político, legal y social imperante. Que no se equivoquen los privatizadores. Si se aventuran a lanzar su iniciativa, el destino de PEMEX no se decidirá en las sombras de los gabinetes o los despachos, sino en las calles.

Guillermo Almeyra (politólogo y periodista)
Cristina Barros (opinionista y periodista)
Armando Bartra (antropólogo, UAM)
Marco Buenrostro (opinionista y periodista)
Elvira Concheiro (cientista politólogo, UNAM)
Héctor Díaz-Polanco (antropólogo, CIESAS)
Javier Flores (opinionista y periodista)
Víctor Flores Olea (cientista político)
Gerardo de la Fuente (filósofo, UNAM)
Rosa Elena Gaspar de Alba (antropóloga, UNAM)
Arturo Huerta (economista, UNAM)
Epigmenio Ibarra (guionista)
Massimo Modonesi (historiador, UNAM-UACM)
Lucio Oliver (sociólogo, UNAM)
Carlos Payán (director fundador de La Jornada)
Consuelo Sánchez (antropóloga, ENAH)
John Saxe-Fernández (sociólogo, UNAM)
Gabriel Vargas Lozano (filósofo, UNAM)

Sergio Zermeño (sociólogo, UNAM)

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