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martes, 9 de abril de 2019

Represor argentino admite haber sido entrenado por españoles para torturar

Adolfo Scilingo, condenado en España por crímenes de lesa humanidad, dijo que uno de ellos aseguró tener experiencia contra ETA.


Represor argentino condenado a más de 1.000 años afirma que militares españoles fueron enviados por el rey a la ESMA "a enseñar cómo torturar"

El exmilitar argentino Adolfo Scilingo, condenado en España a 1.084 años de prisión por su responsabilidad en torturas y desapariciones durante la última dictadura en su país (1976-1983), afirmó que personal de la Armada española visitó un centro clandestino de detención para "colaborar en la lucha contra la subversión" y "enseñar cómo se tortura". 
Scilingo habló este martes con el medio Voz Pópuli desde la prisión de Alcalá-Meco, en Madrid, donde cumple condena por su participación en los "vuelos de la muerte", práctica clandestina mediante la cual las Fuerzas Armadas argentinas arrojaban cuerpos de las personas secuestradas y desaparecidas al mar. Fue él mismo quien se encargó, en el 2007, de relatar al juez Baltasar Garzón cómo las personas eran arrojadas vivas, desnudas y drogadas desde los aviones. Antes, en 1996, lo había hecho en declaraciones a la televisión. 
El excapitán de corbeta estuvo involucrado en los secuestros y torturas ocurridos en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), el centro clandestino más emblemático de la represión ilegal, cuyo edificio funciona hoy como Museo de la Memoria. 

¿El rey de España estaba al tanto?

En la entrevista, el represor contó que llegaron allí tres personas, uno de los cuales dijo "pertenecer a la Armada Española" como "enviado personal del rey de España (Juan Carlos I)  para colaborar en la lucha contra la subversión por su experiencia contra ETA" (Euskadi Ta Askatasuna, la organización terrorista vasca).
"Vinieron a enseñar cómo se... En los reglamentos figuran los interrogatorios bajo acción compulsiva... [duda] Figura tortura, directamente", señala Scilingo.

Listado en poder del Gobierno argentino

También afirmó que las Fuerzas Armadas tenían un listado completo de las personas desaparecidas por esa fuerza, y que ese listado está en manos del Gobierno argentino, pero no quiere revelarlo. 
A más de 20 años de su último contacto con los medios, Scilingo negó los hechos por los que fue condenado, argumentando que no se le daba participación en los secuestros y torturas, entre otras razones, porque tenía una hermana perteneciente a la organización peronista armada Montoneros, cosa que lo avergonzaba entre sus colegas militares. 
Según reveló, pudo encontrarse con ella en la clandestinidad, y poco después murió de cáncer. 
RT

miércoles, 10 de enero de 2018

Corral, un gobernador que tortura y engaña: Meade

José Antonio Meade, precandidato del PRI a la Presidencia. Foto: Octavio Gómez
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El precandidato del PRI a la Presidencia, José Antonio Meade, acusó de mentiroso y torturador al gobernador de Chihuahua, Javier Corral, al decir que engaña a la ciudadanía con sus declaraciones de que el gobierno federal lo ha castigado con la retención de los recursos por la investigación que realiza contra su antecesor, César Duarte, por el desvío de dinero a candidatos priistas en la elección del 2016.
“Vemos en este país, por primera vez en muchos años, a un gobernador que tortura, vemos por primera vez en el país a un gobernador que engaña, vemos a un gobernador que en Chihuahua se le multiplicó por cuatro la inseguridad y que cada vez que tiene problemas inventa y confronta”, manifestó Meade Kuribreña en su gira de promoción en Querétaro.
El precandidato del PRI argumentó que desde 1979 hay un pacto federal que descansa en el rigor y la verdad en el cual, un comité integrado por todos los funcionarios fiscales, revisan escrupulosamente que se entreguen las aportaciones a todas las entidades del país.
“Un esfuerzo enorme es el que se ha hecho, que permitió que, tan sólo este año, a Chihuahua se le dieran mil millones de pesos por arriba de lo que se había presupuestado. De nuevo, desde Querétaro, decimos fuera a quien tortura, fuera a quien engaña, fuera a quien trae de vuelta a su estado inseguridad y violencia”, sostuvo el exsecretario de Hacienda.
En el acto, el aspirante presidencial arengó varias veces contra quienes mienten y dividen porque, aseguró, pueden desmoronar a México.
“Porque sabemos que cuando nos dividimos, nos desmoronamos y hay voces allá afuera que quieren dividir a México. A quien quiere dividir a México desde Querétaro le decimos ¡fuera! A quien quiere dividir a México con mentiras le decimos ¡fuera! A quien quiere dividir con engaños le decimos ¡fuera! A quien quiere dividir pensando que hay un ellos y un nosotros, le decimos ¡fuera! Porque en Querétaro nunca se va votar por la división”, dijo en Juriquilla.

martes, 28 de junio de 2016

AI: violencia sexual, "método preferido" durante el arresto de mujeres en México

Los abusos contra ellas están envueltos en la impunidad total, señala informe

Foto
Al lanzar la campaña Tortura Nunca Más, organizaciones no gubernamentales realizaron un performancefrente a la sede de la Procuraduría General de la RepúblicaFoto María Luisa Severiano
José Antonio Román
 
Periódico La Jornada
Martes 28 de junio de 2016, p. 7
En la detención y reclusión de mujeres, las policías y las fuerzas armadas en México tienen la práctica habitual de someterlas a malos tratos, incluida la tortura y la violencia sexual. Estas acciones son ya unescándalo en materia de derechos humanos, que están envueltas en elsilencio de unas investigaciones deficientes y la impunidad casi totalde los perpetradores.
Estas afirmaciones son parte de las conclusiones del informe Sobrevivir a la muerte. Tortura de mujeres por policías y fuerzas armadas en México, elaborado por Amnistía Internacional (AI), en el cual se revelan y analizan las historias de 100 reclusas en prisiones federales que denunciaron tortura y otras formas de violencia durante su arresto e interrogatorio a manos de los cuerpos de seguridad.
De estas 100 mujeres, todas afirmaron haber sufrido acoso sexual o maltrato sicológico. En arrestos practicados por las policías municipal, estatal y federal o por las fuerzas armadas, se denunció violación en más de la mitad de los casos. Pero el índice más alto se registró en cuanto a la Marina, donde en ocho de cada 10 arrestos documentados en dicho informe, las mujeres denunciaron haber sido víctimas de violación.
Palizas brutales, amenazas de abuso sexual a ellas y a sus familiares, semiasfixia, descargas eléctricas, manoseo de pechos y pellizcos en los pezones, violación con objetos, dedos, armas de fuego y penes, son sólo algunas de las formas de violencia infligidas a las mujeres, en muchos casos con la intención de hacerles confesar delitos graves, señala el informe que será presentado este martes.
Madelaine Penman, investigadora del secretariado internacional del AI y coordinadora del informe, señala que el documento demuestra que la violencia sexual es el método preferido de las fuerzas de seguridad cuando arrestan a mujeres. Y advierte que aun para quienes trabajan en estos temas de tortura, los resultados son verdaderamente alarmantes.
El informe de 62 páginas, resultado de ocho meses de investigación que incluye entrevistas sobre el terreno, documentación y análisis de casos, que oficialmente se dará a conocer, indica también que en la guerra contra el narcotráfico en México la tortura es generalizada, pero se resta importancia o se ignora en gran medida su impacto en las mujeres.
La respuesta de las autoridades a estas violaciones de derechos humanos ha sido sumamente desalentadora, dice el informe, y agrega que la tortura y otros malos tratos son una constante en la cotidianeidad mexicana, donde sus autores gozan de impunidad casi absoluta. De los miles de denuncias de tortura presentadas desde 1991 –solamente en 2014 la Procuraduría General de la República recibió 2 mil 403 quejas–, únicamente 15 han concluido en sentencias condenatorias a nivel federal.
En entrevista, la investigadora de AI comentó que la elaboración del informe enfrentó serios obstáculos por parte de la Secretaría de Gobernación para realizar el trabajo de campo en los reclusorios federales, pero aún más con el Ejército y la Marina, que ni siquiera recibieron a personal de Amnistía. Es una situación muy preocupante, pues son ellos, los integrantes de las fiuerzas armadas, quienes están en las calles haciendo trabajo polciaco, dijo.
Respecto de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), AI afirma que ha fallado a los sobrevivientes de tortura, pues aun cuando en los años recientes ha emitido varias recomendaciones sobre el tema, esta cifra es nada comparada con las quejas que ha recibido.
Además, destaca que la CNDH ha sido ampliamente criticada por el exceso de secreto durante sus investigaciones, que llega hasta el punto de impedir el acceso de las personas sobrevivientes o sus familiares a los expedientes. En varios casos en los que expertos de la comisión realizaron exámenes forenses a sobrevivientes de tortura, no entregaron los resultados ni a éstos ni a sus representantes.
En la larga lista de recomendaciones, AI sugiere al Estado mexicano retirar de inmediato a las fuerzas armadas de las labores de seguridad pública, para las que no han recibido formación y por las que no rinden cuentas.
También pide reconocer públicamente la magnitud del problema de la tortura y los malos tratos en México, en particular el uso de la violencia sexual contra las mujeres, y transmitir un mensaje que indique claramente que serán castigados los responsables.

viernes, 26 de junio de 2015

Policías asesinos en Chiapas, siguen tan campantes...


(26 de junio, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- José Rolando Pérez de la Cruz, salió de su trabajo aproximadamente a las tres de la tarde, caminaba acompañado de su esposa Lucía y su hija de año y siete meses, por el barrio Candelaria, ubicado en el municipio de Alcala, Chiapas; el camino era angosto, por lo que ocupaban todo el espacio de éste, cuando una patrulla les pidió que se hicieran a la orilla y los dejaran pasar, unos metros adelante el vehículo se detuvo, dio la vuelta y se dirigió hacia ellos.
Ocho elementos de la policía municipal se bajaron, detuvieron a Rolando sin motivo y comenzaron a golpearlo, a decir por las declaraciones de Lucía, quien en medio de los golpes, comenzó a gritar y a pedir ayuda, esto mientras suplicaba que soltaran a su esposo, los elementos al ver que ya habían testigos en el lugar, subieron a la patrulla al joven y se lo llevaron a los separos de la presidencia municipal.
Lucía se dirigió a casa de su suegra en busca de ayuda y una hora después supieron donde se encontraba Rolando, llegaron a las instalaciones de la policía municipal alrededor de las cinco de la tarde, cuando vieron que el joven era arrastrado por dos elementos en un estado de inconsciencia, sin camisa ni zapatos, lo que confundió a la familia, quienes no sabían si estaba desmayado o muerto.
Posteriormente fue subido a la góndola de una patrulla, sin reaccionar y trasladado a la clínica del municipio. Los familiares también fueron al sitio y al llegar una doctora salió a su encuentro y les informó que Rolando llegó muerto; “lo que significa que fue una muerte por custodia derivado de tortura. Sin embargo, el Ministerio Público de Alcalá únicamente abrió el expediente por abuso de autoridad, se le ‘olvidó’ que el joven murió por la tortura de los policías”, explica a Revolución TRESPUNTOCERO, Lorena Chávez Interiano, abogada de la familia, encargada del caso de Rolando.
Al mismo tiempo comenta que ninguna autoridad municipal, ni estatal aclararon los hechos, ya que los elementos no presentaron un delito por el cual detuvieron a Rolando, tampoco se sabe cuál fue la justificación que quedó asentada en el expediente, pues no se le permitió ni a los familiares, ni a la defensa, y tampoco a los organismos defensores de derechos humanos, tener acceso a éste.
La familia recurrió a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), quienes realizaron una nueva necropsia. Datos de ésta, en poder de Revolución TRESPUNTOCERO, informa que, el cadáver presentaba heridas en el labio, cuello y abdomen, además de un daño craneal, otros signos de lesiones de apaleamiento, moretones a la altura de las costillas derecha e izquierda, en el pómulo izquierdo, en la ceja y con sangrado en la nariz, lo anterior descrito en 7 fojas y 28 placas fotográficas, firmado por la doctora Lourdes Jiménez Hernández, encargada de la Dirección de Servicios médicos y psicológicos y de trabajo social de la CEDH.
Aún con estos resultados, SEMEFO determinó que “la causa de la muerte de José Rolando Pérez de la Cruz fue ASFIXIA MECANICA POR AHORCADURA, y el cuerpo no presentaba ni golpes externos, ni internos”, lo que no corresponde con las declaraciones de los testigos presenciales que vieron el cuerpo y la necropsia de la CEDH. “Es ahí cuando la familia ejerce mayor presión al exigir justicia. Y bajo mi representación jurídica, se pidió el expediente, en un sin número de ocasiones acudimos al penal de El Amate, pero siempre se nos negó; sin embargo sentíamos el respaldo de la CEDH, quienes habían asegurado que ellos darían el veredicto a favor de la familia, porque existían los suficientes elementos para demostrar tortura y por lo tanto muerte por custodia”, afirma Chávez Interiano.
Poco tiempo después la defensa se enteró que el expediente que se encontraba en el Amate había desaparecido, la abogada Chávez se comunicó a la CEDH, para solicitar una copia del documento que ellos habían armado por su cuenta, sin embargo, le informaron que ya se encontraba en la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en la ciudad de México.
Al comunicarse con el abogado José O. Baltazar, éste respondió que el caso se encontraba cerrado y por lo tanto no había expediente el cual enviar, esto a contraposición de cuando analizaron el cuerpo de Rolando, a quien derivado de no haber podido quitarle el pantalón para otros estudios, debido a la inflación en exceso, aseguró, “no deben de preocuparse por nada, con lo que tenemos analizado es suficiente, para determinar a favor de la familia”.
“No quedó de otra que ejercer mayor presión a las autoridades, pero la familia y yo como defensa, nos dimos cuenta que ni el presidente municipal y sin duda alguna, ni el gobierno estatal, nos querían ayudar, porque aunque se mantuvieron reuniones con este último, solamente nos engañó, asegurando que apoyarían la resolución del caso, pero nunca fue así”, comenta Chávez Interiano.
Según la abogada, como defensora de la familia, comenzó a recibir una serie de amenazas en contra de ella y de su familia. En un primer momento recibió notas donde se pedía, que dejara el caso ‘por su bien’; “poco tiempo después y tras haber pedido se investigara al presidente municipal, Dagoberto Santiago Román Flores, quien nunca le dio la cara a los familiares y tampoco planteó soluciones; al director de la policía, y a los ocho elementos, coludidos, tanto en la desaparición del expediente, en la muerte por tortura y en la protección de los culpables, nuevamente me amenazaron de muerte”.
Ella explica que aseguraban que después de asesinarla, no iban a encontrar su cuerpo; “esto me lo dijeron dos personas que llegaron a mi casa, sólo para dejarme ese mensaje. Después golpearon a mi hijo menor de 17 años y cuando mi esposo transitaba hacia mi casa, trataron de sacarlo del camino; luego llegaron los ofrecimientos de dinero a cambio de que yo me retirara y dejara a la familia sola, la negociación corrió a cargo del síndico municipal, Egrisel Sánchez Díaz y del regidor Raúl Robles, quienes me ofrecieron 200 mil pesos a mí y a otro regidor, que estaba apoyando a la familia, al no acceder, volvió la presión psicológica, ‘si no te alejas, te vamos a matar’, ‘los maridos muchas veces ya no regresan sus casas’”.
“Aunque no he dejado el caso, por lo anterior tuve que salir del municipio con mi familia, la presión era extrema, ya que todos los días vivíamos con el miedo que en cualquier momento nos iban a matar. Sin duda, al gobierno estatal la gente pobre le estorba mucho. Porque no solamente no brindaron ayuda, sino que nos hostigan, mientras que de los ocho policías denunciados, solamente se logró que metieran a la cárcel a uno, ante la presión de la familia y del pueblo que se levantó en manifestaciones y plantones”.
Sin embargo, lo dejaron salir rápidamente, y los otros continuaron trabajando en forma regular en el municipio de Alcala. Sobre el tema, el Centro de Derechos Humanos Frayba, afirma que la responsabilidad directa es de: elementos de la Policía Municipal; anuencia y omisión de: Enrique Martínez Meza, Fiscal del Ministerio Público; Dr. Adalberto Utrilla Moreno, Perito Médico Cirujano adscrito al Servicio México Forense; Dagoberto Santiago Román Flores, Presidente Municipal; el Director de Seguridad Pública Municipal de Acala y del gobierno estatal, por la desatención del caso.
Esto todo vez que se violaron los derechos a la: vida, libertad, integridad y seguridad personal, honra y dignidad, garantías judiciales, establecidos en convenciones y tratados internacionales, promovidos, signados y ratificados por los Estados Unidos Mexicanos entre ellos la Convención Americana sobre Derechos Humanos en sus artículos: 4°, 5°, 8°, 11° y 25°.
Asegurando que la principal preocupación e indignación proviene de “la actuación desproporcionada de policías municipales de Chiapas, quienes en lugar de actuar en apego al respeto de los derechos humanos, basados en protocolos y manuales guías, ejercen la fuerza de manera arbitraria con actos como tortura que llevan como consecuencia la muerte”.
A su vez afirman que no es un caso aislado, ya que el señor Gabriel Domínguez Escobedo falleció, luego de ser privado de su libertad de forma arbitraria, en el municipio de Reforma, donde se implicó a 13 policías municipales, un Fiscal del Ministerio Público y tres miembros de la Policía Especializada de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Chiapas.
Otros dos casos de muerte bajo custodia (derivado de tortura), se dieron en 2014, por parte de policías municipales, en el ayuntamiento de Tapachula, uno el 7 de enero, el otro el 1 de marzo, lo que representa un patrón recurrente en su manera de actuación.

jueves, 7 de agosto de 2014

Presentan ante TPP caso de ‘tortura sexual’ contra mujeres ejercida por fuerzas del Estado

El caso: “Claudia Medina Tamariz. Tortura sexual por agentes del Estado”, fue presentado por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, en voz de Anallely Álvarez y Narce Santibañez.


Detenida en su hogar por la madrugada junto con su esposo (el 7 de agosto del 2012), interrogada y torturada física y sexualmente durante 36 horas sobre asuntos de delincuencia organizada que le eran desconocidos, llegó el momento en que la tortura psicológica obligó a Claudia Medina Tamariz a aceptar firmar una confesión que la vinculaba con grupos delincuenciales. Quien interrogaba, entre un comando de elementos de la Marina, le dijo a Claudia Medina Tamariz, "si tu no aceptas que eres del cártel de Jalisco, voy a ir a buscar a tus hijos, nosotros sabemos donde están". Al parar las agresiones, los marinos obligaron a la víctima a limpiar el lugar y lavar la ropa de la tropa, antes de ser presentada ante medios de comunicación como parte de una banda de delincuentes que operaba en Veracruz.
El caso: “Claudia Medina Tamariz. Tortura sexual por agentes del Estado”, fue presentado por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, en voz de Anallely Álvarez y Narce Santibañez, en la Preaudiencia Violencia de Género y Feminicidio, Distrito Federal, Tribunal Permanente de los Pueblos, Capítulo México, ante quienes las peticionarias explicaron que la detención de Medina Tamariz, "sucede en Veracruz, donde la estrategia operada y heredada por el gobierno del expresidente Felipe Calderón, "recrudeció la violencia (con asesinatos de periodistas y defensores), proliferaron grupos del crimen organizado... y era (y sigue siendo) común, encontrar decenas de cadáveres abandonados o enterrados en fosas clandestinas".
El Centro Prodh recordó que "tan sólo en el 2012, el Ombudsman nacional recibió mil 921 denuncias contra las fuerzas armadas, 802 quejas contra la Policía Federal y, de acuerdo con el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, se cometieron 4 mil 112 asesinatos de mujeres en sólo 13 entidades del país... El caso de Claudia Tamariz se da en un contexto de impunidad y militarización, en donde los cuerpos de las mujeres son usadas como 'botín de guerra' y se convierten en el objeto perfecto para la fabricación de culpables".
Las peticionarias pidieron al TPP un pronunciamiento para que el Estado Mexicano "desista de las falsas acusaciones penales en contra de Claudia Medina Tamariz; investigue la tortura que padeció la víctima y sancione a los responsables; reconozca públicamente las graves violaciones a los derechos humanos de Medina Tamariz -de hecho, demandan que las autoridades reconozcan abiertamente la práctica de la tortura sexual sobre mujeres bajo custodia de las fuerzas del Estado- y la reparación del daño y otorgamiento real de la justicia para Medina Tamariz.

martes, 13 de mayo de 2014

La violencia sexual ya es considerada como tortura: representante de la ONU en CNN

Al presentar una campaña para acabar con la tortura sexual contra mujeres, Javier Hernández Valencia sostuvo que las autoridades deben tener "cuidado, atención y acción urgente". Además una víctima de tortura sexual relató su caso.
CNN 2
“La violencia sexual ha sido ya considerada como tortura”, por ello el representante de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los derechos humanos, Javier Hernández Valencia, explicó la campaña Todas juntas contra la violencia sexual, que busca erradicar estos actos contra las mujeres que son detenidas y encarceladas. Hernández Valencia estuvo acompañado por Claudia, una víctima de tortura.
El representante dijo que “hay varias cosas que hay que hilvanar; lo primero, es que los casos tienen diversos estados de retrasos en su resolución judicial pero que en conjunto revelan que ejercer violencia sexual contra las mujeres no parece generar una prioridad y una especialización para no sólo atender los casos en justicia, por lo tanto luchar contra la impunidad, sino reparar el daño y buscar que estos casos no se vuelvan a repetir, porque estos casos se siguen repitiendo”.
Recordó que “en su reciente visita a México el relator Juan Méndez de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), así lo señaló en sus observaciones preliminares” y eso es  algo que “queremos otra vez, con los casos, con las víctimas destacar, no sólo para que las autoridades tengan cuidado, atención, acción urgente, sino además para que las sociedades se despercudan de esta idea de que violar a las mujeres es parte del cuadro aceptable dentro de neutras sociedades, particularmente en América Latina, profundamente patriarcales, pero es que patriarcales pueden ser también las sociedades asiáticas o musulmanes, la diferencia es que las nuestras son patriarcales y violadoras de mujeres”.
Señaló que “si volvemos a otro de los casos emblemáticos en México, que es el del campo algodonero de mujeres asesinadas en la frontera de Chihuahua, pero que se extiende al conjunto de la frontera norte de México, la impunidad de crímenes de mujeres; que mujeres sean asesinadas o que sean violadas… y sobrevivan a la violación no es prioridad”.
Explicó que “están en boga en toda América Latina y en particular en la sub región centro americana, la idea de mano dura, de que todo vale contra el terrorismo, la delincuencia organizada, lleva la expresión institucional de que podemos violar derechos entonces se abre esta zona gris de que podemos hacer cualquier cosa, desde desaparecerlos, hasta matarlos y violar a las mujeres porque creemos que son muy malos, son delincuentes organizados o terroristas o guerrilleros, pero hay que tener cuidado porque no es porque seamos inocentes que tengamos que ser inmunes y protegidos de la tortura, la tortura es inaceptable como es inaceptable la desaparición forzada, como es inaceptable  una ejecución extra judicial, independientemente de la calidad de debate de seguridad ciudadana en la que estemos inmersos”.
“América Latina está viviendo importantes movimientos sociales… la represión de los gobiernos sobre estos movimientos se ha puesto en evidencia, por el uso desmedido de la fuerza. En el caso de Atenco la detención y violación sexual de un grupo de mujeres, sí se sale de marco, decir Atenco no sólo es decir México y la impunidad, sino la alerta a todos los movimientos sociales que tienen espacios de confrontación”, enfatizó.
Además contó que actualmente “tenemos ya una serie de sistemas forenses que nos permiten tiempo después sustentar y probar medicamente la existencia del trauma por violación sexual”.
Por su parte Claudia, víctima de tortura sexual, explicó que “el 7 de agosto de 2012, yo me encontraba en mi domicilio, era de madrugada, de repente elementos de la Secretaría de Marina Armada de México adscritos al estado de Veracruz, entran a mi domicilio sin una orden, sin decirme que estaba sucediendo, entraron a mi recamara, rompen la puerta de la recamara, me detienen junto con mi esposo, desde ese momento me vendan los ojos y me amarran las manos hacia atrás fui trasladada a una oficina. Deduje que era la oficina de la zona Naval, que está a un lado del Aeropuerto de Veracruz, estuve aproximadanment6e 36 horas incomunicada. Dentro de esas 36 horas a mi me torturan psicológicamente, físicamente y sexualmente”.
Hoy en día, dijo, “estoy enfrentando un proceso, estamos en compañía de mis abogados interponiendo recursos, amparos, para poder llegar a la veracidad de los hechos, yo soy inocente, nunca cometí ningún delito, por eso le pido me permitan la justicia, que lleguen ellos a darse cuenta que han cometido un gran error”.
“Tengo dos delitos todavía no me los han podido esclarecer toda vez que ellos siguen afirmando que yo tengo que ver en relación a la detención,  sin embargo no tienen ellos ni algo con veracidad que digan verdaderamente, la única prueba que ellos tienen es la puesta a disposición, puesta a disposición o parte informativo que se realizó después de la tortura que a mí me realizaron”, agregó.
Sobre la campaña explicó que decidió participar “porque me doy cuenta que no soy la única mujer que ha sido torturada sexualmente, yo decido alzar mi voz, decido hablar , como dice la campaña Romper el Silencio, entonces en esta campaña estamos invitando a todas las mujeres que hayan sido torturadas se unan con nosotros, que hablen y que digan, yo me muero de miedo pero para mí no va a quedar aquí porque voy a seguir adelante, voy a seguir en mi lucha y sin embargo no me van a detener para seguir exponiendo estos casos, lo que yo quiero dejarle a las personas que hayan tenido torturas es que se unan, que hablen, que no se queden calladas”.

domingo, 9 de febrero de 2014

A juicio internacional por tortura, la iglesia católica

Víctimas de curas acuden al Comité Contra la Tortura de la ONU
ONG: están contados los días de impunidad de la Iglesia
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Pamela Spees, abogada del Centro de Derechos Constitucionales (derecha), durante un acto reciente junto con otros activistasFoto La Jornada
Sanjuana Martínez
Especial para La Jornada
Periódico La Jornada
Domingo 9 de febrero de 2014, p. 9
Las víctimas de abusos sexuales por sacerdotes continúan en su ca­mino hacia la justicia y la reparación para terminar con décadas de impunidad en torno a los crímenes de curas en el mundo. Esta vez, 10 expertos del Comité Contra la Tortura (CAT) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con sede en Ginebra, interrogarán a las autoridades de la Santa Sede el próximo 28 de abril, para determinar si están cumpliendo con dicho tratado internacional.
Los días de impunidad del Vaticano están contados, dice de manera categórica en entrevista con La Jornada,Pamela Spees, abogada del Centro de Derechos Constitucionales (CCR), organización sin fines de lucro, que junto a la Red de Sobrevivientes de Abusos Sexuales de Sacerdotes (SNAP, por sus siglas en inglés) han denunciado al Vaticano ante la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes de lesa humanidad y ante la ONU por crímenes sexuales y el encubrimiento de miles de sacerdotes pederastas y desprotección de niños.
Spees es el cerebro legal de la demanda internacional y los informes presentados en la ONU, primero ante el Comité de los Derechos del Niño y ahora ante el Comité Contra la Tortura:El Comité es muy claro: la violación y los distintos tipos de violencia sexual constituyen una forma de tortura, trato cruel e inhumano. El Vaticano ratificó la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, y existe claramente una preocupación de que realmente la Santa Sede esté cumpliendo con ese tratado.
Nivel de crueldad no visto
Especializada en derechos humanos, Spees ha llevado casos de violencia sexual y defendido minorías sexuales en diferentes partes del mundo, pero dice que nunca había visto el nivel de crueldad como en los crímenes sexuales de curas:
Durante muchos años he trabajado en casos de violencia sexual en tribunales internacionales y en distintas jurisdicciones, pero ahora estoy consternada y sorprendida con el tipo de casos que nos encontramos en el contexto de la Iglesia porque tiene unos niveles impactantes de violencia sexual; algunas veces están involucrados más de un sacerdote; a veces hay casos de niñas que violan, embarazan y las obligan a abortar. Tenemos el caso de un sacerdote en Estados Unidos que violó a una niña de 11 años, quedó embarazada y la llevó a abortar. En otro caso también en Estados Unidos, participaron siete sacerdotes.
El pasado 5 de febrero, el Comité de los Derechos del Niño de la ONU emitió un duro informe contra el Vaticano por haber permitido miles de casos de abuso sexual contra menores y protegido a los sacerdotes agresores: El reporte de la ONU es muy claro, porque expone lo que las víctimas sobrevivientes de violencia sexual han dicho durante años. Ellos han hecho un exhaustivo trabajo en el año reciente desde que el Vaticano fue objeto de examen. Trabajaron en el informe presentado por grupos de víctimas y han llegado a las mismas conclusiones: la prioridad del Vaticano ha sido proteger la Iglesia, bajo el riesgo de exponer a más niños a la violencia sexual.
La estrategia legal de Spees será presentar miles de casos, donde las víctimas de abusos sexuales de sacerdotes han sufrido tortura física y sicológica, un daño a veces infligido durante años.
En su informe Luchando por el futuro. Sobrevivientes adultos trabajando para proteger a la niñez y terminar con una cultura de abuso sexual clerical, presentado ante la ONU, explica cómo las políticas y prácticas de la Santa Sede ayudaron a perpetuar las violaciones y expone de manera detallada las torturas y otros tratos crueles e inhumanos en los distintos tipos de violencia sexual contra los menores.
Advierte que la descripción de cada delito de abuso sexual no debe minimizar la gravedad de la conducta, cuando es cometido por un cura y que ese tipo de máscaras de terminologíaesconden el verdadero alcance de los daños que causan tales actos, como el dolor severo, aunado al sufrimiento asociado con el abuso de poder, la traición, la autonomía corporal, la alienación, el aislamiento de la familia, los amigos y otras fuentes de apoyo.
Para exponer el impacto devastador de la violencia contra los niños, Spees hace referencia al dictamen de un gran jurado en Filadelfia, donde hubo 265 víctimas de abusos sexuales de sacerdotes, que señala que los llamadosabusos no es tocar de manera inapropiada, como intentan hacer creer algunos obispos o sacerdotes: Estamos hablando de los niños que fueron violados vía oral y anal; las niñas que fueron violadas vía vaginal. Pero incluso aquellas víctimas cuyos abusos físicos no fueron una violación, es decir, los que fueron sometidos a caricias, a la masturbación, a la pornografía; han sufrido un abuso sicológico que les han dejado cicatrices en sus vidas y minado la fe.
Los ejemplos del daño causado a los niños por sacerdotes pederastas que fueron encubiertos por las autoridades eclesiásticas son estremecedores: una niña víctima de abuso sexual por su sacerdote dentro del confesionario; una adolescente enferma en un hospital cuyo sacerdote intentó tocarla mientras yacía inmovlizada; un niño violado en repetidas ocasiones en el auditorio de la escuela donde su sacerdote profesor se inclinó sobre él, para frotarse los genitales hasta eyacular; un sacerdote que forzaba a dos niños a la vez a tener relaciones sexuales con él en su cama; un niño que despertó embriagado en la cama de un sacerdote que lo obligó a hacerle sexo oral mientras otros tres sacerdotes observaban y se masturbaban; un sacerdote que ofreció dinero a niños a cambio de sadomasoquismo y de convertirlo en suesclavo para que defecaran encima de él y poder lamer su excremento; un sacerdote que le dijo a un niño de 12 años que su madre conocía y estaba de acuerdo en que fuera violado por él; un niño que dice a su padre los abusos sexuales que sufre su hermano menor por el sacerdote y a cambio recibe una paliza hasta perder el conocimiento, pues los sacerdotes no hacen eso, según dijo el padre que castigó a su hijo por decir una mentira viciosa contra el clero...
Frente al Comité de la Tortura, Spees ha hecho énfasis en su informe en llamar a las víctimas sobrevivientesprecisamente para mostrar la gravedad del daño cometido contra miles de menores: Tenemos la esperanza de que este comité también tome los casos de manera muy seria. Queremos demostrar que se trata de un problema extendido apoyado en las políticas y prácticas sistémicas que salen del Vaticano. Vemos que no sólo han cometido directamente violencia sexual contra los niños u otros grupos vulnerables, lo cual es un daño; vemos que lo peor de ese daño, es la respuesta de las autoridades eclesiásticas. Esa respuesta conduce a las víctimas a la desesperación, pues los aísla y causa tragedias como los suicidios. La violencia sexual combinada con este tipo de respuesta institucional es muy grave.
Para exhibir el nivel de tormento padecido como consecuencia de los abusos sexuales, Spees expondrá la forma en que algunas víctimas no han podido sobrevivir a los asaltos sexuales y decidieron suicidarse, como en Bélgica, donde hubo 13 autoinmolaciones y seis más lo intentaron sin éxito.
Por ejemplo, en Australia a consecuencia de los abusos sexuales de curas hubo 45 suicidios de víctimas. Y la jerarquía católica sabía que esa gente había denunciado los abusos y conocía la tasa de suicidios y nunca hizo nada, nunca apoyó una investigación policial. Este es el nivel de daño del que estamos hablando, dice.
Crímenes de lesa humanidad
La clave de la comparecencia ante el CAT, será presentar el daño que han sufrido las víctimas en el contexto de la violencia sexual: El comité ya ha abordado esta situación en el caso de las monjas de la Lavandería de las Magdalenas en Irlanda, manejada por la Iglesia católica, y determinaron claramente que lo que pasó allí fue básicamente esclavitud con mucha tortura, tratos crueles e inhumanos. Estamos anticipando que, al igual que el Comité de los Derechos del Niño, este comité considere que la máxima responsabilidad en el caso de las Magdalenas y de los crímenes sexuales de sacerdotes, es el Vaticano.
Tras obtener una resolución del CAT, Spees planea volver a la Corte Penal Internacional (CPI) donde en septiembre de 2011 interpuso junto a SNAP una denuncia contra el Papa y altos funcionarios del Vaticano por crímenes contra la humanidad. En mayo del año pasado, la fiscal Fatou Bensouda, de Gambia, desechó la demanda, pero dejó la puerta abierta a nuevas evidencias.
Cuando tengamos las dos resoluciones de los comités de la ONU planeamos volver para la admisión de pruebas adicionales. Son dos entes independientes que analizaron las mismas evidencias en diferentes países a lo largo de los años y esperamos similares conclusiones. Tenemos muy claro que lo que sucedió en la Iglesia sigue sucediendo; no es cosa del pasado. Las violaciones y la violencia sexual continúan, al igual que el encubrimiento y el desprecio a los sobrevivientes. La violación y la violencia sexual son delitos que siguen siendo alimentados por el sistema del Vaticano, son crímenes contra la humanidad. Y nosotros estaremos llevando evidencia adicional a la CPI en un futuro, tal vez, en un año.
Para Spees la respuesta del Vaticano al informe de la ONU coincide con su línea de negación reiterada y sistemática sobre su responsabilidad. Confiesa que el caso de los crímenes sexuales de curas representan un gran desafío en su carrera y dice que trabajar desde hace cuatro años con las víctimas le ha cambiado la vida.
Es muy inspirador, muy estimulante estar con ellos. Durante muchos años han sufrido el desprecio de las autoridades de la Igle­sia, el silencio, la crítica social; han caminado solos y ahora, finalmente, les reconocen su lucha.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Confrontan versiones en MVS sobre liberación de “implicado” en masacre de Salvárcar

La madre de una de las víctimas de la masacre en Villas de Salvárcar, en Ciudad Juárez, Chihuahua, asegura que "no hay duda" de que Israel Arzate es el asesino; el abogado lo niega y asegura que fue torturado por militares para autoinculparse.
salvarcar
La Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó ayer la liberación de Israel Arzate Meléndez, acusado de participar en la  la masacre de Villas de Salvárcar, en Ciudad Juárez, Chihuahua, en enero de 2010, pues tomó como una prueba ilícita que la confesión donde se autoincrimina él mismo se rindió ante militares y no ante la autoridad civil.
María Guadalupe Dávila, madre de Rodrigo Cadena Dávila (quien falleció en la masacre), lamentó la liberación pues aseguró que Arzate está “plenamente” identificado por las víctimas sobrevivientes.
Arzate fue capturado por militares y se le acusó de los delitos de homicidio calificado y homicidio en grado de tentativa por la masacre en la que murieron 15 jóvenes y 10 más resultaron heridos.
En Noticias MVS, primera emisión, la señora Dávila sostuvo que no tienen “la menor duda” de que Israel fue el “asesino”.
“Fue bastante doloroso para nosotros identificarlo”, aseguró. “Como víctimas en este país no tenemos un centro de derechos humanos que nos venga a apoyar… fue identificado en un juicio hace 2 años, nos dijeron que nos preocupáramos, que no había elementos para que el amparo se lo fueran a conceder”, expuso.
Agregó que la madre de Arzate incluso los ha amenazado y se ha burlado de los familiares de las víctimas.
“Creímos en las autoridades, hoy estoy decepcionada de mis autoridades”, dijo.
“Tal vez nos faltó asesoría jurídica en alguien que estuviera interesado… ahora resulta que el señor fue víctima de tortura”, comentó.
Sobre porqué Israel fue detenido por militares, indicó que en ese año el Ejército Mexicano había tomado Ciudad Juárez y se encargaba de la seguridad.
Exigió que tanto el fiscal general del Estado, Jorge González Nicolás, y el gobernador de la entidad expliquen qué ocurrirá ahora, tras la liberación de Israel y con las investigaciones del caso.
Mencionó que Arzate ya solicitó asilo político a España por lo que no se quedará en México.
“¿Qué mensaje se le deja a los jóvenes sobrevivientes, a los que lograron salir aquella terrible noche, qué mensaje de justicia le dejan a nuestros jóvenes?”, cuestionó.
Así fue la entrevista con María Guadalupe Dávila, madre de Rodrigo Cadena Dávila (quien falleció en la masacre)

Abogado refuta acusaciones
El abogado de Arzate, Simón Hernández León, se comunicó con Noticias MVS, primera emisión, para refutar las acusaciones de la madre de una de las víctimas de la masacre de Salvárcar.
“Compartimos el dolor e indignación, siempre hemos defendido la demanda de justicia perono puede ser satisfecha con una persona inocente, procesarla por un delito que no cometió“, aseveró.
“Para nosotros hay una responsabilidad del Estado y actitud de mentir sobre la responsabilidad de Israel”, agregó.
Sostuvo que el gobierno de Chihuahua no tiene la “mínima credibilidad” para acusar a Israel, pues al principio dijo que los asesinados eran pandilleros.
“¿Cómo podemos creer en un gobierno que dice que tiene pruebas, que lo primero que dijo es que eran pandilleros? Se dice que tienen pruebas pero esto es totalmente falso”, dijo.
El abogado retoma investigaciones de la CNDH y de centros de derechos humanos que concluyen que Israel fue torturado y rindió su primera declaración bajo esa condición.
Reconoció que una sobreviviente inculpó a su cliente, pero aseveró que esta no recordaba bien los hechos y los refirió de forma “vaga e imprecisa”.
“Hay una responsabilidad muy grave de autoridades para no investigar”, apuntó. Y sostuvo que le han mentido a las familias, responsabilizando a Israel de crímenes que no cometió.
“Lejos de una investigación exhaustiva, declaran que existen pruebas sin que hayan sido presentadas a ningún juez”, aseguró.
Consideró que el gobierno de Chihuahua, en lugar de reconocer que mintió, ha polarizado a la sociedad, sin dar aún con los “verdaderos responsables” para llevarlos ante la justicia.
Así fue la entrevista con Simón Hernández León, abogado de Arzate.


lunes, 1 de abril de 2013

Las mazmorras del sexenio pasado



Brenda Quevedo Cruz, una de las personas acusadas por Isabel Miranda de Wallace del secuestro y asesinato de su hijo, Hugo Alberto Wallace, fue torturada en 2010, cuando estaba presa en el penal de las Islas Marías y, por lo tanto, bajo la custodia de la Secretaría de Seguridad Pública encabezada por Genaro García Luna. Un año después la CNDH evaluó a la mujer y, de acuerdo con los parámetros del Protocolo de Estambul, concluyó que había padecido castigos crueles, inhumanos y degradantes, un informe que la propia CNDH ocultó. Pero el historial de García Luna y su gente durante el sexenio pasado abarca otros casos de abuso de autoridad, maltrato y tortura.
El viernes 15 de marzo la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) interpuso ante la Procuraduría General de la República una denuncia penal contra Genaro García Luna y otros exfuncionarios de la desaparecida Agencia Federal de Investigación (AFI) por las violaciones a los derechos humanos de la francesa Florence Cassez.
Pero el caso de Cassez es sólo uno en el historial de García Luna. Bajo su mando, la AFI y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal violaron de manera constante los derechos humanos. Han comenzado a documentarse abusos de autoridad y torturas en algunos complejos penitenciarios administrados por la SSP durante el sexenio pasado. Algunos ya están siendo investigados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Proceso tiene copia del resultado de la evaluación realizada a Brenda Quevedo Cruz –acusada del presunto secuestro y asesinato de Hugo Alberto Wallace– bajo los términos del Protocolo de Estambul (Manual de Investigación y Documentación Efectiva sobre Tortura, Castigos y Tratamientos Crueles, Inhumanos o Degradantes).­
El resultado –hasta ahora inédito– de la evaluación hecha por la CNDH en 2011 prueba que Brenda Quevedo fue brutalmente torturada en el complejo penal federal de las Islas Marías estando bajo custodia de la SSP.
Otro caso: en febrero de 2012 la familia de Javier Herrera Valles, excomisionado de la Policía Federal, principal crítico de la gestión de García Luna y quien fue encarcelado con base en testimonios falsos, presentó una queja ante la CNDH por la golpiza que asegura sufrió, meses antes de ser puesto en libertad, en el penal de máxima seguridad de Tepic, Nayarit, también bajo custodia de la SSP.
Aún más: Proceso recabó declaraciones de familiares de presos del Centro Federal de Readaptación Social número 3, Noreste, localizado en Matamoros, Tamaulipas, quienes se quejan de trato inhumano, vejaciones y abusos sexuales de custodios y comandantes contra presos durante el sexenio anterior (el penal de las Islas Marías, otras cuatro cárceles federales y un centro federal de rehabilitación psicosocial estaban bajo la administración, custodia y operación del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social, que dependía de la SSP, encabezada por García Luna).
Brenda Quevedo

En el complejo federal penitenciario de las Islas Marías –donde por ley sólo pueden estar presos los sentenciados–, Brenda Quevedo Cruz, acusada y aún no sentenciada por el presunto secuestro y homicidio de Hugo Alberto Wallace, estaba apartada del resto de la población femenil en un área conocida como La Borracha.
La madrugada del 13 de octubre de 2010 el comandante de custodios Javier Jiménez Santana y las custodias Verónica Chávez Rojas y Eneyda Pérez sacaron a Quevedo de La Borracha y la subieron a una camioneta.
El vehículo avanzó por una carretera que bordea la isla María Madre (la mayor del archipiélago y que alberga la prisión), según consta en la declaración hecha por Brenda el 30 de junio de 2011 en el consultorio del Centro Femenil Noroeste, en Tepic, durante la evaluación aplicada por la visitadora adjunta adscrita a la Tercera Visitaduría General de la CNDH.
Fue ese día cuando la CNDH pudo entrevistar directamente a Quevedo y escuchar su denuncia. Ahí se corroboró la tortura de la que fue víctima la joven, cuando la SSP, con García Luna como titular, era responsable de la administración y manejo del centro penitenciario. La directora del anexo femenil del penal de las Islas Marías era María Teresa López Aboites.
Brenda, expareja de Jacobo Tagle, fue extraditada de Estados Unidos el 26 de septiembre de 2009 acusada del secuestro y homicidio de Hugo Alberto Wallace, quien según su madre, Isabel Miranda de Wallace, ocurrió el 11 de julio de 2005. Miranda de Wallace acusa a Quevedo, Tagle, César Freyre, Juana Hilda González y a los hermanos Tony y Alberto Castillo de haber hecho desaparecer a su hijo.
–¿A dónde me llevan? –preguntó Brenda.
–No tienes derecho a decir nada, sabes que estás en un caso muy fuerte y unas personas quieren hablar contigo.
–No me dejen sola…
–Nadie va a tocarte
–dijo Jiménez Santana. Esa promesa no la cumplió.
La dejaron sola en una casa en obra negra donde había muchas ratas. La metieron a un cuarto pequeño donde no había muebles, sólo una cobija en el suelo. La puerta no tenía cerradura.­
Hacia la una de la tarde del 14 de octubre de 2010 llegó al lugar una camioneta de la que bajaron cinco o seis hombres encapuchados con pantalones de mezclilla y camisas blancas.
–¡Chingaste a tu madre otra vez!, ¡creíste que no nos volverías a ver! –gritó uno de ellos al entrar al cuartito.
Le vendaron los ojos, la envolvieron con una cobija a la altura del torso y la ataron con cinta para inmovilizarla. La tiraron al piso boca arriba, le quitaron los zapatos y las calcetas y le pusieron en el dedo gordo de un pie un alambre. Le echaron agua en la cara; sin poder moverse Quevedo sentía que se ahogaba. También mojaron la cobija.
–¡Ahora sí pides perdón, perra! Vamos a hacerte respetar a la gente –le dijo uno de los hombres.
La golpearon con los codos en el pecho, le pegaron en las orejas y la amenazaron con dañar a su madre, la señora Enriqueta Cruz, y a su hermano.
–Te crees edecán pero eres una prostituta. Un perro vale más que tú –la insultaban.­
Uno de los hombres le bajó el pantalón, le separó las piernas y le metió el puño en la vagina. Lo hizo varias veces.
–¿Qué se siente? –le preguntaba mientras repetía la acción.
Después le dieron toques eléctricos con el alambre que le pusieron en el pie.
–Vas a sentir como que te vas quemando poco a poco –le dijo uno de ellos.
El propósito de la tortura era obligarla a confesar que había participado en el secuestro y homicidio de Hugo Alberto Wallace. La madre de éste, María Isabel Miranda, excandidata del PAN a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, era muy cercana al entonces presidente Felipe Calderón y al titular de la SSP, Genaro García Luna. Quevedo no confesó y en todo el proceso se ha declarado inocente de los cargos que se le imputan.
La tortura duró cerca de tres horas. Después los encapuchados la desataron y se fueron. Brenda Quevedo se quedó hasta la madrugada del 15 de octubre en esa casa. Al amanecer de ese día Jiménez Santana fue por ella y la llevó de regreso a La Borracha.
Ningún médico certificó el estado de salud de Brenda Quevedo pese a que estaba visiblemente lastimada, tenía sangrado vaginal y un absceso en el seno derecho. Estuvo incomunicada de su familia durante un mes, hasta que finalmente pudo hablar con su madre, Enriqueta Cruz, quien recurrió a la CNDH. Brenda actualmente está recluida en el penal federal de Tepic.

La CNDH ocultó evidencias

En la evaluación realizada por la CNDH, se le aplicaron a Brenda Quevedo las escalas de Beck, para medir la depresión y la ansiedad, y la de Impacto del Evento de M. Horowitz. “Se realizó la interpretación de los hallazgos clínicos y se establecieron las conclusiones”, según se indica en el documento certificado por la CNDH al que este semanario tuvo acceso.
La evaluación se realizó el 30 de junio de 2011 para establecer el grado de concordancia entre los hallazgos psiquiátricos y la descripción del “presunto maltrato físico o mental” sufrido por Brenda Quevedo Cruz. Los resultados fueron elaborados por la visitadora adjunta adscrita a la Tercera Visitaduría General de la CNDH, cuyo nombre se mantiene en reserva en el documento en poder de Proceso y que forma parte del expediente CNDH/3/2010/6007/Q.
La visitadora adjunta señala que en el Protocolo de Estambul se afirma que tanto el uso de corriente eléctrica como la sofocación y la agresión sexual son prácticas recurrentes en la tortura.
“La sofocación hasta casi llegar a la asfixia es un método de tortura frecuente que en lo general no deja huellas y la recuperación es rápida.
“Las amenazas, los malos tratos verbales y las burlas sexuales forman parte de la tortura sexual pues incrementan la humillación y sus aspectos degradantes, todo lo cual forma parte del procedimiento (de tortura)”, explica el documento.
La evaluación señala que Quevedo, actualmente de 32 años, a raíz de la tortura que sufrió presentó “depresión” y “ansiedad” aguda y en la Escala de Impacto del Evento de M. Horowitz tiene un “rango severo”.
“Durante la valoración se encontró que la señora Brenda Quevedo Cruz presentaba trastorno por estrés postraumático crónico, depresión y ansiedad severas, así como un rango severo de impacto del evento.”
También se encontró que existe concordancia entre los hallazgos psiquiátricos y la descripción del maltrato físico y mental que sufrió. Se afirma que lo padecido por Quevedo “rebasó la capacidad de respuesta de su psique y dio lugar a la sintomatología descrita en el rubro correspondiente de este documento”.
“Emito la presente opinión con base en mi experiencia y conocimientos sobre la materia, para los efectos a que haya lugar”, firmó la visitadora.
Pero inexplicablemente la Tercera Visitaduría General de la CNDH aseguró en un escrito enviado el 30 de septiembre de 2011 a Enriqueta Cruz, madre de Brenda, que hasta ese momento la Comisión no tenía elementos suficientes para acreditar las agresiones sufridas por Brenda. En realidad ya tenía los resultados de la evaluación realizada conforme al Protocolo de Estambul.
En entrevista la señora Cruz señala que incluso la Visitaduría le negó que el Protocolo de Estambul aplicado a su hija hubiera resultado positivo, pero hace apenas unas semanas la misma CNDH tuvo que entregarle una copia certificada de los resultados de dicha evaluación practicada a su hija, en la que se demuestra que sí fue torturada.
La madre de Brenda Quevedo exige a las autoridades que se castigue a las autoridades del penal de las Islas Marías que permitieron la tortura y se investigue quiénes fueron los hombres que atacaron a su hija y quién les facilitó el ingreso al complejo penitenciario. Afirma que su hija es inocente, lleva presa cuatro años sin que exista ninguna prueba en su contra, sólo declaraciones de Juana Hilda González y de César Freyre, quienes presuntamente también fueron torturados.

Herrera Valles

A las 11 de la noche del 13 de febrero de 2012, 20 custodios vestidos de azul entraron al módulo 11 del Cefereso de Tepic, administrado y controlado por la SSP. La directora era Lorena Campuzano.
Quien iba al frente del grupo, el general Mario Antonio Bonifaz Guillén, entonces director general de Seguridad y Custodia de la Subsecretaría del Sistema Penitenciario Federal, se paró ante una de las celdas y en voz alta preguntó quién era Herrera Valles.
Buscaba al excomisionado Javier Herrera Valles, quien en 2008 fue detenido bajo falsos cargos de delincuencia organizada después de haber denunciado y documentado durante meses la corrupción de la SSP y de la Policía Federal que comandaba García Luna.
Herrera Valles, con 20 kilos menos luego de más de tres años de encierro, se puso de pie. Bonifaz lo observó y se retiró. Enseguida entraron a la celda –donde había dos presos además de Herrera– ocho custodios quienes los pusieron contra la pared y les ordenaron desnudarse para hacerles una revisión.
Dos de los custodios comenzaron entonces a golpear a Herrera Valles. Uno le jalaba una pierna, uno más le jalaba y abría la otra mientras le daban rodillazos en la zona genital así como codazos en la nuca y en el cuello. Aparentemente esperaban que el excomandante reaccionara violentamente para poder justificar así el uso de las pistolas eléctricas que llevaban.
La queja por estos hechos fue presentada el 15 de febrero de ese año ante la CNDH por David Herrera Valles, hermano del excomandante. Uno de los dos testigos que había en la celda ratificó la golpiza recibida por Herrera Valles. Aún está pendiente la recomendación correspondiente.
No era la primera vez que la SSP federal actuaba por consigna contra Herrera Valles. En 2009 la CNDH emitió la recomendación 30/2011 por “tratos crueles” dirigida a Genaro García Luna, titular de la SSP, porque policías federales golpearon brutalmente a Herrera Valles (incluso le rompieron una costilla) el 17de noviembre de 2008, cuando lo detuvieron en la Ciudad de México sin contar con orden de aprehensión o presentación.
En septiembre de 2012, siete meses después de esa última golpiza, Herrera Valles fue liberado por orden de un juez. Se le absolvió de todos los cargos que se le impu­taron falsamente.
Actualmente la CIDH está en el proceso de recolección de pruebas e investigación del caso de la violación a los derechos humanos sufridos por Brenda Quevedo Cruz y por Javier Herrera Valles en las cárceles federales de las Islas Marías y de Tepic; los expedientes de los casos son los MC-305-12 y P-1413-08, respectivamente.

El “paquete Calderón”

Este semanario pudo recabar testimonios de familiares de presos del Cefereso Noreste, de Matamoros. Las denuncias revelan una sistemática violación a los derechos humanos de los detenidos –muchos de ellos aún sin sentenciar– a quienes se les dio un trato inhumano durante el sexenio pasado.
Familiares del preso Miguel Jiménez Barrera cuentan que éste fue brutalmente golpeado cuando opuso resistencia ante un intento de abuso sexual por parte de un comandante del Cefereso al que apodan El Chabelo. Al día siguiente de esos hechos el reo tuvo una diligencia frente al Ministerio Público federal y ahí denunció lo ocurrido e incluso se levantó la camisa para mostrar las huellas de los golpes.
El Ministerio Público asentó en actas lo ocurrido y el interno fue cambiado de módulo presuntamente para garantizar su seguridad, según palabras del entonces director de esa prisión, Julio César Cué Busto.
De acuerdo con los testimonios recabados entre los familiares de los presos del Cefereso de Matamoros, durante el sexenio anterior se hizo célebre “el paquete Calderón” que consiste en la “fabricación” del auto de formal prisión por delitos como delincuencia organizada, portación de armas de uso exclusivo del Ejército y delitos contra la salud. Gracias a la “fabricación” de delitos, afirman, la PGR encerró a muchos inocentes.
Aseguran que en el “paquete Calderón” los autos de formal prisión son iguales, sólo cambian los nombres del detenido y de los testigos; pero se trata, dicen, de machotes en los que todo es idéntico, hasta las declaraciones de cargo.
Cuentan que las palizas eran frecuentes. Para ocultar las huellas de las vejaciones y dejar a los presos en un estado de indefensión total, los incomunicaban y les quitaban sus pertenencias.­
“Le señalan a uno como familiar que cometieron una falta y que por esa razón fueron aislados en celdas de castigo de 36 a 72 días o quizás más. Este tiempo (…) es necesario para que puedan desaparecerles los golpes visibles y pueda seguir siendo amenazado para que desista de denunciar dichos actos frente a sus familiares o frente a alguna otra autoridad cuando los reintegren a su módulo”, acusa uno de los familiares entrevistado por Proceso. “Los días pasan entre golpes, hambre y amenazas y el miedo latente de ser violado”, añade.

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