Mostrando entradas con la etiqueta GENARO GARCIA LUNA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GENARO GARCIA LUNA. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de agosto de 2019

Guerra vs el narco, una farsa; se trató de un apoyo de Calderón al Cártel de Sinaloa

La periodista Anabel Hernández reveló para el programa de radio de Julio Hernández López, “Astillero” que la Policía Federal y Genaro García Luna, trabajaban para el cártel de Sinaloa, todo esto durante el sexenio y al amparo del ex presidente Felipe Calderón.
Cabe recordar que el ex presidente Calderón, hoy se encuentra apoyando las “demandas” de un grupo de inconformes que no quieren que se le realicen exámenes de confianza para pertenecer a la Guardia Nacional del gobierno de López Obrador.
La periodista dijo que la Policía Federal se trataba de “otro cártel en México”.
“Él y todos los mandos superiores trabajaban para el cártel de Sinaloa. Calderón les confirió más autoridad y poder, control de carreteras, la propia Policía Federal eran por la noche delincuentes y por la mañana, policías”
En entrevista para Julio Hernández, Anabel Hernández reiteró que Felipe Calderón dio todo el poder a la Policía Federal, dejando prácticamente fuera a la Secretaría de Marina y que la llamada guerra vs el narco fue una farsa, pues lo que hizo fue la protección al cártel de Sinaloa.
Con Peña Nieto la Policía Federal ya era inservible
De acuerdo con investigaciones de la Anabel Hernández, la Policía Federal en el sexenio de Peña Nieto, era prácticamente inservible, pues ya se encontraba corrompida.
🔴 | "Sabemos gracias a diversos expedientes que la guerra contra el narcotráfico fue una farsa, se trató de un apoyo de @FelipeCalderon al cártel de Sinaloa", Anabel Hernández.

Escucha a @julioastillero en ▶ http://bit.ly/2xDqXAY 
Ver imagen en Twitter
2.679 personas están hablando de esto

Con información de Radio Centro

miércoles, 18 de diciembre de 2013

García Luna responde a ‘Forbes’ por incluirlo en la lista de “los más corruptos”


El ex secretario de Seguridad Pública envía carta a la revista, para responder por la inclusión de su nombre en el artículo “Los 10 más corruptos en México”, de la periodista Dolia Estévez. “He sido objeto de campañas de desinformación y desprestigio”, dice.
ing genaro g luna
(Foto: Cuartoscuro)


El ex secretario de Seguridad Pública Federal, Genaro García Luna, envió una carta a Steve Forbes, editor en jefe de la revista de negociosForbes, para rechazar su inclusión en la lista de ‘Los diez más corruptos de México en 2013′, publicada el lunes 16 en la edición estadounidense por la periodista mexicana Dolia Estévez,corresponsal de Noticias MVS en Washington, DC.  
En su carta, escrita en español y fechada también el 16 de diciembre, el ex funcionario encargado de la estrategia contra la delincuencia organizada durante el sexenio de Felipe Calderón, afirma que “el juicio de valor que hace la reportera a mi persona, no corresponde a la realidad, son mentiras y carecen de rigor periodístico propio de su revista”. Asimismo, afirma que “los argumentos de la fuente en la que se sustenta son falsos”.
García Luna hace también un recuento de los reconocimientos, nacionales e internacionales que recibió durante 24 años de carrera, ”como testimonio oficial internacional de más de dos décadas de trabajo profesional en el combate sistemático a las estructuras criminales“.
Para finalizar, el ex secretario de Seguridad Pública afirma: “durante mi desempeño afecté los intereses de las estructuras del narcotráfico y secuestro, motivo por el cual de manera reiterada he sido objeto de campañas de desinformación y desprestigio“.
Agrega: “Sería ingenuo no esperar reacciones de los intereses afectados de estas organizaciones delictivas que buscan lucro e impunidad en sus crímenes contra la sociedad”.
Finalmente, García Luna señala que “en su momento, ante el Congreso de la Unión, la más alta tribuna parlamentaria de mi país, comparecí y bajo juramento de ley, desmentí las calumnias en mi contra“.
A continuación la carta íntegra de García Luna, enviada a Forbes:



lunes, 29 de abril de 2013

García Luna prestó policías, ambulancias, ‘Black Hawk’… a Televisa: ‘Emeequis’



el-equipo-televisa
Foto: Televisa  Serie El equipo
La serie costó 118 millones de pesos por la producción y difusión de la serie; la televisora ganó más al comercializarla. Ahora, la revista publica el reportaje: “SSP Producciones: Cuando García Luna le prestó rinocerontes y halcones negros a Televisa”.
 Zorayda Gallegos, periodista de la revista Emeequis, reveló más detalles sobre la relación entre Televisa y la extinta Secretaría de Seguridad Pública, dirigida por Genaro García Luna, sobre la que apuntó que para la serie ‘El Equipo’ se utilizaron policías, uniformes, ambulancias, y hasta helicópteros, los cuales fueron prestados por la dependencia que estaba encargada de la seguridad en el país.
En entrevista en la primera emisión de Noticias MVS, la periodista habló sobre el reportaje que publica su revista en el que se recuerda que la SSP pagó a la televisora 118 millones de pesos por la producción y difusión de la serie, no obstante que le prestaron parte del equipo que se utilizó en la misma, además de que la empresa comercializó con ella.
“Lo que se desconocía: 39 oficios obtenidos por emeequis documentan lo que la SPP había negado: que la institución se prestó a casi todo, desde dejar que grabaran en elCentro Nacional de Inteligencia hasta facilitar “rinocerontes”, helicópteros Black Hawk y a elementos de élite como extras”indica la publicación.
La periodista indicó que a la Policía Federal se le ordenó aleccionar y capacitar a los actores que participaron en la serie de televisión, mientras que a decenas de agentes decuerpos de élite se les instruyó a que respondieran a los llamados de la producción y que incluso participaran de extras.
“Por órdenes de Facundo Rosas Rosas (exmando de la PF), se prestaron patrullas, vehículos blindados y rinocerontes, helicópteros Black Hawk, ambulancias, uniformes tácticos, bombas de humo, herramienta para la apertura de puertas y ventanas; escudos balísticos y blindados; caretas antibalas, así como cámaras de fibra óptica y de espionaje, para que en cada una de los capítulos se encargaran de enaltecer la labor de la Policía Federal”, resalta el reportaje.
Al dato de lo que Televisa cobró por la serie (118 millones 166 mil pesos por 15 capítulos de 25 minutos en horario estelar del Canal 2) se le agrega que en el contrato modificatorio, firmado el 2 de mayo de 2011, se estableció que la televisora tendría derecho a comercializar los cinco minutos de cortes de cada capítulo.
Emeequis calcula que si se toma en cuenta que un anuncio de 20 segundos en horario estelar cuesta en promedio 278 mil pesos, por comercializar los 75 minutos de los 15 capítulos la serie, Televisa habría obtenido, además del dinero público, otros 62 millones 550 mil pesos.

sábado, 20 de abril de 2013

Cita de Genaro García Luna en café La Habana



Foto
Foto Víctor Camacho
Foto
Foto Víctor Camacho
Fabiola Martínez y Gustavo Castillo
 
Periódico La Jornada
Sábado 20 de abril de 2013, p. 8
El ex secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, estuvo ayer en la ciudad de México. Por la tarde ocupó una mesa del café La Habana, ubicado en la esquina de Bucareli y Morelos, a unos 200 metros de la Secretaría de Gobernación.
El acompañante del ex funcionario fue –según fuentes consultadas– José Antonio Polo Oteyza, ex coordinador de asesores y director de Asuntos Internacionales de García Luna, entonces brazo derecho del presidente Felipe Calderón en la estrategia contra la delincuencia organizada.
García Luna llegó al local cerca de las 17:40 horas, custodiado por varios hombres; conversó con quien aparentemente era Polo Oteyza, y al percatarse de la presencia del fotógrafo de este diario salió de manera intempestiva del lugar y abordó uno de los tres vehículos que lo esperaban afuera del restaurante.
Su presencia ocurre tras la revocación de procesos penales alentados por autoridades de seguridad, durante el sexenio de Felipe Calderón, en contra de altos mandos del Ejército.

lunes, 1 de abril de 2013

Las mazmorras del sexenio pasado



Brenda Quevedo Cruz, una de las personas acusadas por Isabel Miranda de Wallace del secuestro y asesinato de su hijo, Hugo Alberto Wallace, fue torturada en 2010, cuando estaba presa en el penal de las Islas Marías y, por lo tanto, bajo la custodia de la Secretaría de Seguridad Pública encabezada por Genaro García Luna. Un año después la CNDH evaluó a la mujer y, de acuerdo con los parámetros del Protocolo de Estambul, concluyó que había padecido castigos crueles, inhumanos y degradantes, un informe que la propia CNDH ocultó. Pero el historial de García Luna y su gente durante el sexenio pasado abarca otros casos de abuso de autoridad, maltrato y tortura.
El viernes 15 de marzo la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) interpuso ante la Procuraduría General de la República una denuncia penal contra Genaro García Luna y otros exfuncionarios de la desaparecida Agencia Federal de Investigación (AFI) por las violaciones a los derechos humanos de la francesa Florence Cassez.
Pero el caso de Cassez es sólo uno en el historial de García Luna. Bajo su mando, la AFI y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal violaron de manera constante los derechos humanos. Han comenzado a documentarse abusos de autoridad y torturas en algunos complejos penitenciarios administrados por la SSP durante el sexenio pasado. Algunos ya están siendo investigados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Proceso tiene copia del resultado de la evaluación realizada a Brenda Quevedo Cruz –acusada del presunto secuestro y asesinato de Hugo Alberto Wallace– bajo los términos del Protocolo de Estambul (Manual de Investigación y Documentación Efectiva sobre Tortura, Castigos y Tratamientos Crueles, Inhumanos o Degradantes).­
El resultado –hasta ahora inédito– de la evaluación hecha por la CNDH en 2011 prueba que Brenda Quevedo fue brutalmente torturada en el complejo penal federal de las Islas Marías estando bajo custodia de la SSP.
Otro caso: en febrero de 2012 la familia de Javier Herrera Valles, excomisionado de la Policía Federal, principal crítico de la gestión de García Luna y quien fue encarcelado con base en testimonios falsos, presentó una queja ante la CNDH por la golpiza que asegura sufrió, meses antes de ser puesto en libertad, en el penal de máxima seguridad de Tepic, Nayarit, también bajo custodia de la SSP.
Aún más: Proceso recabó declaraciones de familiares de presos del Centro Federal de Readaptación Social número 3, Noreste, localizado en Matamoros, Tamaulipas, quienes se quejan de trato inhumano, vejaciones y abusos sexuales de custodios y comandantes contra presos durante el sexenio anterior (el penal de las Islas Marías, otras cuatro cárceles federales y un centro federal de rehabilitación psicosocial estaban bajo la administración, custodia y operación del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social, que dependía de la SSP, encabezada por García Luna).
Brenda Quevedo

En el complejo federal penitenciario de las Islas Marías –donde por ley sólo pueden estar presos los sentenciados–, Brenda Quevedo Cruz, acusada y aún no sentenciada por el presunto secuestro y homicidio de Hugo Alberto Wallace, estaba apartada del resto de la población femenil en un área conocida como La Borracha.
La madrugada del 13 de octubre de 2010 el comandante de custodios Javier Jiménez Santana y las custodias Verónica Chávez Rojas y Eneyda Pérez sacaron a Quevedo de La Borracha y la subieron a una camioneta.
El vehículo avanzó por una carretera que bordea la isla María Madre (la mayor del archipiélago y que alberga la prisión), según consta en la declaración hecha por Brenda el 30 de junio de 2011 en el consultorio del Centro Femenil Noroeste, en Tepic, durante la evaluación aplicada por la visitadora adjunta adscrita a la Tercera Visitaduría General de la CNDH.
Fue ese día cuando la CNDH pudo entrevistar directamente a Quevedo y escuchar su denuncia. Ahí se corroboró la tortura de la que fue víctima la joven, cuando la SSP, con García Luna como titular, era responsable de la administración y manejo del centro penitenciario. La directora del anexo femenil del penal de las Islas Marías era María Teresa López Aboites.
Brenda, expareja de Jacobo Tagle, fue extraditada de Estados Unidos el 26 de septiembre de 2009 acusada del secuestro y homicidio de Hugo Alberto Wallace, quien según su madre, Isabel Miranda de Wallace, ocurrió el 11 de julio de 2005. Miranda de Wallace acusa a Quevedo, Tagle, César Freyre, Juana Hilda González y a los hermanos Tony y Alberto Castillo de haber hecho desaparecer a su hijo.
–¿A dónde me llevan? –preguntó Brenda.
–No tienes derecho a decir nada, sabes que estás en un caso muy fuerte y unas personas quieren hablar contigo.
–No me dejen sola…
–Nadie va a tocarte
–dijo Jiménez Santana. Esa promesa no la cumplió.
La dejaron sola en una casa en obra negra donde había muchas ratas. La metieron a un cuarto pequeño donde no había muebles, sólo una cobija en el suelo. La puerta no tenía cerradura.­
Hacia la una de la tarde del 14 de octubre de 2010 llegó al lugar una camioneta de la que bajaron cinco o seis hombres encapuchados con pantalones de mezclilla y camisas blancas.
–¡Chingaste a tu madre otra vez!, ¡creíste que no nos volverías a ver! –gritó uno de ellos al entrar al cuartito.
Le vendaron los ojos, la envolvieron con una cobija a la altura del torso y la ataron con cinta para inmovilizarla. La tiraron al piso boca arriba, le quitaron los zapatos y las calcetas y le pusieron en el dedo gordo de un pie un alambre. Le echaron agua en la cara; sin poder moverse Quevedo sentía que se ahogaba. También mojaron la cobija.
–¡Ahora sí pides perdón, perra! Vamos a hacerte respetar a la gente –le dijo uno de los hombres.
La golpearon con los codos en el pecho, le pegaron en las orejas y la amenazaron con dañar a su madre, la señora Enriqueta Cruz, y a su hermano.
–Te crees edecán pero eres una prostituta. Un perro vale más que tú –la insultaban.­
Uno de los hombres le bajó el pantalón, le separó las piernas y le metió el puño en la vagina. Lo hizo varias veces.
–¿Qué se siente? –le preguntaba mientras repetía la acción.
Después le dieron toques eléctricos con el alambre que le pusieron en el pie.
–Vas a sentir como que te vas quemando poco a poco –le dijo uno de ellos.
El propósito de la tortura era obligarla a confesar que había participado en el secuestro y homicidio de Hugo Alberto Wallace. La madre de éste, María Isabel Miranda, excandidata del PAN a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, era muy cercana al entonces presidente Felipe Calderón y al titular de la SSP, Genaro García Luna. Quevedo no confesó y en todo el proceso se ha declarado inocente de los cargos que se le imputan.
La tortura duró cerca de tres horas. Después los encapuchados la desataron y se fueron. Brenda Quevedo se quedó hasta la madrugada del 15 de octubre en esa casa. Al amanecer de ese día Jiménez Santana fue por ella y la llevó de regreso a La Borracha.
Ningún médico certificó el estado de salud de Brenda Quevedo pese a que estaba visiblemente lastimada, tenía sangrado vaginal y un absceso en el seno derecho. Estuvo incomunicada de su familia durante un mes, hasta que finalmente pudo hablar con su madre, Enriqueta Cruz, quien recurrió a la CNDH. Brenda actualmente está recluida en el penal federal de Tepic.

La CNDH ocultó evidencias

En la evaluación realizada por la CNDH, se le aplicaron a Brenda Quevedo las escalas de Beck, para medir la depresión y la ansiedad, y la de Impacto del Evento de M. Horowitz. “Se realizó la interpretación de los hallazgos clínicos y se establecieron las conclusiones”, según se indica en el documento certificado por la CNDH al que este semanario tuvo acceso.
La evaluación se realizó el 30 de junio de 2011 para establecer el grado de concordancia entre los hallazgos psiquiátricos y la descripción del “presunto maltrato físico o mental” sufrido por Brenda Quevedo Cruz. Los resultados fueron elaborados por la visitadora adjunta adscrita a la Tercera Visitaduría General de la CNDH, cuyo nombre se mantiene en reserva en el documento en poder de Proceso y que forma parte del expediente CNDH/3/2010/6007/Q.
La visitadora adjunta señala que en el Protocolo de Estambul se afirma que tanto el uso de corriente eléctrica como la sofocación y la agresión sexual son prácticas recurrentes en la tortura.
“La sofocación hasta casi llegar a la asfixia es un método de tortura frecuente que en lo general no deja huellas y la recuperación es rápida.
“Las amenazas, los malos tratos verbales y las burlas sexuales forman parte de la tortura sexual pues incrementan la humillación y sus aspectos degradantes, todo lo cual forma parte del procedimiento (de tortura)”, explica el documento.
La evaluación señala que Quevedo, actualmente de 32 años, a raíz de la tortura que sufrió presentó “depresión” y “ansiedad” aguda y en la Escala de Impacto del Evento de M. Horowitz tiene un “rango severo”.
“Durante la valoración se encontró que la señora Brenda Quevedo Cruz presentaba trastorno por estrés postraumático crónico, depresión y ansiedad severas, así como un rango severo de impacto del evento.”
También se encontró que existe concordancia entre los hallazgos psiquiátricos y la descripción del maltrato físico y mental que sufrió. Se afirma que lo padecido por Quevedo “rebasó la capacidad de respuesta de su psique y dio lugar a la sintomatología descrita en el rubro correspondiente de este documento”.
“Emito la presente opinión con base en mi experiencia y conocimientos sobre la materia, para los efectos a que haya lugar”, firmó la visitadora.
Pero inexplicablemente la Tercera Visitaduría General de la CNDH aseguró en un escrito enviado el 30 de septiembre de 2011 a Enriqueta Cruz, madre de Brenda, que hasta ese momento la Comisión no tenía elementos suficientes para acreditar las agresiones sufridas por Brenda. En realidad ya tenía los resultados de la evaluación realizada conforme al Protocolo de Estambul.
En entrevista la señora Cruz señala que incluso la Visitaduría le negó que el Protocolo de Estambul aplicado a su hija hubiera resultado positivo, pero hace apenas unas semanas la misma CNDH tuvo que entregarle una copia certificada de los resultados de dicha evaluación practicada a su hija, en la que se demuestra que sí fue torturada.
La madre de Brenda Quevedo exige a las autoridades que se castigue a las autoridades del penal de las Islas Marías que permitieron la tortura y se investigue quiénes fueron los hombres que atacaron a su hija y quién les facilitó el ingreso al complejo penitenciario. Afirma que su hija es inocente, lleva presa cuatro años sin que exista ninguna prueba en su contra, sólo declaraciones de Juana Hilda González y de César Freyre, quienes presuntamente también fueron torturados.

Herrera Valles

A las 11 de la noche del 13 de febrero de 2012, 20 custodios vestidos de azul entraron al módulo 11 del Cefereso de Tepic, administrado y controlado por la SSP. La directora era Lorena Campuzano.
Quien iba al frente del grupo, el general Mario Antonio Bonifaz Guillén, entonces director general de Seguridad y Custodia de la Subsecretaría del Sistema Penitenciario Federal, se paró ante una de las celdas y en voz alta preguntó quién era Herrera Valles.
Buscaba al excomisionado Javier Herrera Valles, quien en 2008 fue detenido bajo falsos cargos de delincuencia organizada después de haber denunciado y documentado durante meses la corrupción de la SSP y de la Policía Federal que comandaba García Luna.
Herrera Valles, con 20 kilos menos luego de más de tres años de encierro, se puso de pie. Bonifaz lo observó y se retiró. Enseguida entraron a la celda –donde había dos presos además de Herrera– ocho custodios quienes los pusieron contra la pared y les ordenaron desnudarse para hacerles una revisión.
Dos de los custodios comenzaron entonces a golpear a Herrera Valles. Uno le jalaba una pierna, uno más le jalaba y abría la otra mientras le daban rodillazos en la zona genital así como codazos en la nuca y en el cuello. Aparentemente esperaban que el excomandante reaccionara violentamente para poder justificar así el uso de las pistolas eléctricas que llevaban.
La queja por estos hechos fue presentada el 15 de febrero de ese año ante la CNDH por David Herrera Valles, hermano del excomandante. Uno de los dos testigos que había en la celda ratificó la golpiza recibida por Herrera Valles. Aún está pendiente la recomendación correspondiente.
No era la primera vez que la SSP federal actuaba por consigna contra Herrera Valles. En 2009 la CNDH emitió la recomendación 30/2011 por “tratos crueles” dirigida a Genaro García Luna, titular de la SSP, porque policías federales golpearon brutalmente a Herrera Valles (incluso le rompieron una costilla) el 17de noviembre de 2008, cuando lo detuvieron en la Ciudad de México sin contar con orden de aprehensión o presentación.
En septiembre de 2012, siete meses después de esa última golpiza, Herrera Valles fue liberado por orden de un juez. Se le absolvió de todos los cargos que se le impu­taron falsamente.
Actualmente la CIDH está en el proceso de recolección de pruebas e investigación del caso de la violación a los derechos humanos sufridos por Brenda Quevedo Cruz y por Javier Herrera Valles en las cárceles federales de las Islas Marías y de Tepic; los expedientes de los casos son los MC-305-12 y P-1413-08, respectivamente.

El “paquete Calderón”

Este semanario pudo recabar testimonios de familiares de presos del Cefereso Noreste, de Matamoros. Las denuncias revelan una sistemática violación a los derechos humanos de los detenidos –muchos de ellos aún sin sentenciar– a quienes se les dio un trato inhumano durante el sexenio pasado.
Familiares del preso Miguel Jiménez Barrera cuentan que éste fue brutalmente golpeado cuando opuso resistencia ante un intento de abuso sexual por parte de un comandante del Cefereso al que apodan El Chabelo. Al día siguiente de esos hechos el reo tuvo una diligencia frente al Ministerio Público federal y ahí denunció lo ocurrido e incluso se levantó la camisa para mostrar las huellas de los golpes.
El Ministerio Público asentó en actas lo ocurrido y el interno fue cambiado de módulo presuntamente para garantizar su seguridad, según palabras del entonces director de esa prisión, Julio César Cué Busto.
De acuerdo con los testimonios recabados entre los familiares de los presos del Cefereso de Matamoros, durante el sexenio anterior se hizo célebre “el paquete Calderón” que consiste en la “fabricación” del auto de formal prisión por delitos como delincuencia organizada, portación de armas de uso exclusivo del Ejército y delitos contra la salud. Gracias a la “fabricación” de delitos, afirman, la PGR encerró a muchos inocentes.
Aseguran que en el “paquete Calderón” los autos de formal prisión son iguales, sólo cambian los nombres del detenido y de los testigos; pero se trata, dicen, de machotes en los que todo es idéntico, hasta las declaraciones de cargo.
Cuentan que las palizas eran frecuentes. Para ocultar las huellas de las vejaciones y dejar a los presos en un estado de indefensión total, los incomunicaban y les quitaban sus pertenencias.­
“Le señalan a uno como familiar que cometieron una falta y que por esa razón fueron aislados en celdas de castigo de 36 a 72 días o quizás más. Este tiempo (…) es necesario para que puedan desaparecerles los golpes visibles y pueda seguir siendo amenazado para que desista de denunciar dichos actos frente a sus familiares o frente a alguna otra autoridad cuando los reintegren a su módulo”, acusa uno de los familiares entrevistado por Proceso. “Los días pasan entre golpes, hambre y amenazas y el miedo latente de ser violado”, añade.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Cobijado por PRI y PAN, elude García Luna quejas por abusos

Evade hablar de presuntos montajes en el caso Tres Marías y sobre denuncias de La Barbie
 
La SSP no tuvo competencia en relación con recomendaciones rechazadas a la CNDH, sostiene
Foto
El titular de la SSP, Genaro García Luna, compareció ante comisiones del Senado. Lo acompañan en la imagen los legisladores Omar Fayad, del PRI, y Angélica de la Peña, del PRDFoto Francisco Olvera
Gustavo Castillo, Andrea Becerril y Víctor Ballinas
 
Periódico La Jornada
Viernes 30 de noviembre de 2012, p. 5
Protegido por senadores de PRI y PAN, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal, Genaro García Luna, sostuvo que rechazó tres recomendaciones emitidas por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) porque la dependencia a su cargo no tuvo responsabilidad en los hechos que se le imputan.
Durante su comparecencia ante integrantes de las comisiones de Derechos Humanos y Seguridad Pública del Senado, García Luna fue protegido una y otra vez con el argumento de que sólo debía responder cuestionamientos en torno a su negativa a aceptar las recomendaciones del ombudsman nacional.
Así, eludió contestar preguntas relacionadas con actos de corrupción en la Policía Federal (PF), los presuntos montajes en los casos Tres Marías y Florence Cassez, su supuesta vinculación con cárteles de las drogas, los presuntos sobornos que Édgar Valdez Villarreal, La Barbie, dijo haberle entregado desde 2000, y una denuncia que tiene en Estados Unidos por la compra de vehículos con sobreprecio.
García Luna fue citado para explicar las causas de su rechazo a las recomendaciones 62/2010, 43/2011, 38/2012 y el incumplimiento de la 1VG/2012.
Se trata de asuntos que tienen relación con la muerte de 28 reos en el penal de Mazatlán, Sinaloa, el 14 de junio de 2010; la privación ilegal de la libertad de tres personas por un grupo de hombres armados en el ejido Juárez, municipio de Buenaventura, Chihuahua, el 29 de diciembre de 2009; la muerte de Jethro Ramsés Sánchez Santana, en Cuernavaca, Morelos, en mayo de 2011, y las violaciones a derechos humanos en el caso Ayotzinapa.
García Luna se limitó a responder: no fueron aceptadas porque los hechos que se mencionan no eran competencia de la secretaría, y en el caso de Sánchez Santana los responsables ya están detenidos y se encuentran sentenciados por tribunales militares.
El perredista Fidel Demédicis confrontó a García Luna: miente, porque personal de la Policía Federal detuvo a Jethro y lo entregó a los militares. Exhibió dos informes que acreditan esa situación, y dijo que cuando fue entregado a la 24 Zona Militar por los agentes federales el joven iba con vida.
La senadora del Movimiento Ciudadano Layda Sansores dijo al funcionario que “si no se ha podido combatir la delincuencia organizada es porque aquí la ciudadanía cree que el cártel más poderoso de la delincuencia organizada está dentro de la SSP federal, y que quien la encabeza es el señor que está aquí presente (García Luna). Por eso se debe investigar esta denuncia, y si se le dio toda la credibilidad a un testigo protegido (identificado como Pitufo) para llevar a la cárcel al comandante (de la PF Javier) Herrera Valles, por qué no darle credibilidad a los comentarios de una persona (Édgar Valdez Villarreal) que está dando el rostro y firma. Por lo menos debe ser investigado para satisfacción de todos los ciudadanos”.
Alejandro Encinas, del PRD, insistió en las denuncias en Estados Unidos contra el titular de la SSP y la acusación que hizo Valdez Villarreal.
El pevemista Pablo Escudero cuestionó: “¿cuántas veces usted se reunió con el ombudsman para atender estos asuntos?” García Luna respondió que varias en actos públicos, pero que la CNDH decidió que los casos fueran tratados directamente por un visitador.
Para frenar los cuestionamientos de los senadores de izquierda, los legisladores de PRI y PAN declinaron participar en la segunda ronda de preguntas, y así provocar que terminara el encuentro con García Luna.
Durante la comparecencia estuvo presente el ex comandante Javier Herrera Valles, quien pasó tres años encarcelado por haber sido imputado falsamente por un testigo protegido de recibir dinero de los cárteles de Sinaloa y de Los Zetas.
El ex funcionario de la SSP federal dijo que su proceso penal fue impulsado por García Luna, ya que él informó a Felipe Calderón de los actos de corrupción en que incurrían el secretario y sus hombres más cercanos.

martes, 27 de marzo de 2012

García Luna, el espía, a la cárcel


Genaro García Luna, titular de la SSP. Foto: Octavio Gómez
Genaro García Luna, titular de la SSP.
Foto: Octavio Gómez

 
MÉXICO, D.F. (apro).- El más reciente escándalo de espionaje político, detonado en vísperas del inicio de la campaña electoral, tiene todos los elementos para que los autores vayan a la cárcel: El delito es la intervención de comunicaciones privadas y la víctima, Josefina Vázquez Mota, ha identificado como el criminal a Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública.
Más aún, de acuerdo con la propia Vázquez Mota, García Luna tiene un cómplice en esta conducta delincuencial: Alejandra Sota Mirafuentes, vocera de la Presidencia de la República, y también, portavoz en materia de seguridad del gobierno de Felipe Calderón.
Luego de que este mismo lunes 26 presentó la denuncia de hechos Agustín Torres Ibarrola, coordinador de Redes Sociales de la campaña de Vázquez Mota y quien fue grabado en una conversación con ella, las investigaciones de la Procuraduría General de la República (PGR) deben determinar la responsabilidad de ambos funcionarios, si actuaron por su cuenta o si se los ordenó su jefe.
Si Calderón no sabía del espionaje y la difusión que de esa ilícita actividad hacen García Luna y Sota Mirafuentes mediante filtraciones, como acusa Vázquez Mota en la conversación con Torres Ibarrola obtenida ilegalmente, es algo muy grave, pero si lo efectúan con su aval es todavía peor, porque conciente actos delictivos a sabiendas.
Es cierto, no sorprende y en todo caso es un elemento más que explica la impunidad con la que ha actuado García Luna a lo largo del sexenio, como el caso de la ciudadana francesa Florence Cassez, que cuatro de los cinco ministros de la Primera Sala acreditaron la conducta delictuosa de ese funcionario favorito de Calderón.
No extraña, por eso, el silencio de los implicados y el presuroso afán de Javier Lozano, uno de los portavoces del Partido Acción Nacional (PAN), de culpar del espionaje al PRI, partido en el que militó hasta 2006 y cuyas prácticas conoce muy bien, pero sobre todo de encubrir a García Luna, prototipo de la delincuencia desde el poder: “Estoy aquí para defenderlo”.
Y añadió: “Yo sí le tengo respeto y afecto, y consideración a Genaro García Luna, y creo que si el presidente de la República le ha brindado su confianza es porque es un hombre leal a la institución a la que sirve, al país para el que trabaja y al presidente que lo nombró.”
Es sabido que Lozano no actúa por sí solo ni tiene criterio propio y que si defiende a García Luna es porque lo mandó su jefe, sobre todo cuando es Vázquez Mota la que lo acusa, como queda claro en la grabación dada a conocer este lunes por el portal La silla rota, en la charla con Torres Ibarrola –por cierto sobrino de Calderón– al final del último debate con Ernesto Cordero y Santiago Creel.
“Vamos a ganar, ¿y luego qué vamos a hacer?”, dice Vázquez Mota en una expresión muy reveladora también de su verdadera estatura política, y enseguida le comparte a su colaborador: “Como nos están grabando, mándale un saludo a Alejandra Sota”.
Poco después, la candidata del PAN insiste en que la conversación está siendo grabada –“los dos les mandamos saludos a Alejandra Sota y a Genaro García Luna”–, y enseguida hace imputaciones inequívocas: “Un saludo cariñoso para Genaro García Luna, que nos graba en lugar de grabar al Chapo. Y un saludo muy amoroso a Alejandra Sota, que filtra todas nuestras llamadas telefónicas. ¡Pinche Sota!”.
La acusación, entonces, está hecha y la Constitución, en su artículo 16, establece: “Las comunicaciones privadas son inviolables. La ley sancionará penalmente cualquier acto que atente contra la libertad y privacía de las mismas. Exclusivamente la autoridad judicial federal, a petición de la autoridad federal que faculte la ley o del titular del Ministerio Público de la entidad federativa correspondiente, podrá autorizar la intervención de cualquier comunicación privada.”
El Código Penal Federal, en el artículo 177, señala: “A quien intervenga comunicaciones privadas sin mandato de autoridad judicial competente, se le aplicarán sanciones de seis a 12 años de prisión y de 300 a 600 días multa.”
De manera que, si hay voluntad, la PGR puede investigar y dar con los responsables que, conforme a lo que dice Vázquez Mota, son García Luna y Sota Mirafuentes, como deben hacerlo los abogados que ella contrató: Germán Martínez y Fernando Gómez Mont.
La otra opción es que la acusadora, candidata presidencial del PAN, quede como una falsaria…
Apuntes
Hace tres semanas, el 5 de marzo, en este espacio se informó de la demanda que el abogado Pedro Leblic, en representación de decenas de padres de familia, presentó ante los tribunales de España contra la organización secreta El Yunque, debido a que viola el artículo 22.5 de la Constitución de ese país, que prohíbe “las asociaciones secretas y de carácter paramilitar”. Pues bien, un juez civil ha decidido admitir la demanda, una decisión inédita que permitirá conocer el nivel de penetración de ese entramado ideológico que opera, también, en otros países. En México, mientras tanto, los juramentados hicieron valla y cantaron loas a Joseph Ratzinger, el Papa que dio la comunión a un sujeto que la historia juzgará por las matanzas que propició…
Comentarios: delgado@proceso.com.mx y Twitter: @alvaro_delgado

viernes, 23 de marzo de 2012

El trabajo sucio de García Luna


El titular de la SSP, Genaro García Luna. Foto: Germán Canseco
El titular de la SSP, Genaro García Luna.
Foto: Germán Canseco

 
MÉXICO, D.F. (apro).- Durante el régimen del PRI, cada gobierno tuvo sus encargados de hacer el trabajo sucio para la defensa del sistema autoritario y que se disfrazaba con el nombre de seguridad del Estado. Eso mismo es lo que han hecho los dos gobiernos del PAN con Genaro García Luna.
Cuando Vicente Fox, en 2001, le entregó la corrupta y temida policía de la Procuraduría General de la República –la Policía Judicial Federal– para convertirla en la Agencia Federal de Investigación (AFI) no hizo más que simular, con un simple cambio de nombre, la transformación de esa vieja corporación a una “policía científica e investigadora”.
Como en su momento hicieron los directores de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) o el más conocido jefe de la Policía del DF, Arturo El Negro Durazo, García Luna se encargó de defender los intereses de los gobernantes en turno, también a nombre de la seguridad del país.
Con la diferencia de que ya no se trata de corporaciones perdidas en oscuros organigramas –pues eso cambió en el último tramo del sistema priista– las actuales instituciones de seguridad no difieren mucho en los métodos de “investigación” del antiguo régimen. García Luna se ha encargado de preservarlos.
Los montajes sobre detención de delincuentes y no delincuentes no los inventó el ahora secretario de Seguridad Público. Lo que sí, los perfeccionó acorde con la era mediática.
Durante el sexenio pasado, con un repunte del secuestro a cuestas y una fuerte presión en la opinión pública sobre las actividades de su esposa, Marta Sahagún, y los hijos de ésta, Fox le dio libertad a García Luna y a sus hombres para operar a sus anchas.
Durante la pasado administración, cada que arreciaban las críticas al gobierno foxista o se encontraba en medio de una crisis, el ingeniero salía a dar “resultados”.
El más evidente ocurrió en septiembre de 2005. Cuando el gobierno de Fox estaba rebasado por la caída del helicóptero en el que viajaba el secretario de Seguridad Pública, Ramón Martín Huerta, el ingeniero sacó un as de la manga: la liberación del exfutbolista argentino Rubén Omar Romano.
El rescate a cargo de la AFI se dio a conocer en el momento oportuno. Las versiones sobre un atentado por parte de la delincuencia organizada dominaban entre la opinión pública. Así es que había que salir, rápido, con una demostración de autoridad, de fuerza. García Luna hizo ese trabajo y de paso ponía a su corporación como una policía efectiva y eficiente.
En ese impulso político mediático fue que urdió el montaje de la detención de Florence Cassez. Era diciembre de 2005 y el gobierno de Fox requería dar muestras de tener el control de la seguridad del país porque en ese año había comenzado la vorágine de la violencia del narcotráfico.
Durante la campaña presidencial, el ingeniero le hizo el trabajo a Calderón. Servidor de un gobierno del PAN estaba interesado en mantener el control del poder por parte de ese partido.
Calderón lo premió y quiso encumbrarlo como superpolicía. Le dio la secretaría de Seguridad Pública, le entregó 36 mil hombres para la Policía Federal y le puso “los juguetes” de “una superpolicía científica e investigadora”. Pero no pudo darle el control de todas las policías del país a través del Mando Único ni la unificación de mandos entre las corporaciones policiacas federales.
García Luna tuvo casi todo, incluido el caro favor del duopolio televisivo. Pero ahora se encuentra en uno de los peores momentos de su carrera policial. Ha quedado expuesto como violador no sólo del debido proceso judicial, sino de la Constitución.
Ese señalamiento, hecho en el máximo tribunal del país, la Suprema Corte de Justicia de la Nación a raíz del caso Cassez, le puede hacer más daño que las intrigas palaciegas, las malquerencias de los militares o de las filtraciones periodísticas sobre sus alegados acuerdos con la delincuencia.
El ingeniero no entendió que por más hombres, recursos tecnológicos o protección política a su favor, en una separación de Poderes, sus actos como policía tarde o temprano serían revisados por otro Poder. Su jefe, Felipe Calderón, tampoco creyó que eso pudiera pasar.
Aunque no hay nada definitivo respecto al asunto Cassez, ya hay evidencias públicas de la actuación abusiva y manipuladora de la policía que comando García Luna. Y ya hay una mayoría legal de ministros que resolvió sobre la existencia de violaciones constitucionales, lo que prefigura, por lo menos, malos ratos para el secretario.
jcarrasco@proceso.com.mx

jueves, 13 de octubre de 2011

García Luna está vinculado al narco: Noroña

SDPnoticias.com
García Luna calla ante acusaciones de Noroña


2011-10-13 07:33:00

México.- En una ríspida comparecencia ante diputados, el secretario de Seguridad Pública federal (SSP), Genaro García Luna, fue acusado por el legislador del Partido del Trabajo (PT) Gerardo Fernández Noroña de tener vínculos con el narcotráfico, por lo que esperaba que estuviera en la cárcel.



“Yo le he dicho en su cara, permanentemente, que es un asesino, que está vinculado al narco, al grupo de 'El Chapo' Guzmán, que es uno de los peores delincuentes que hay en el país, de los más peligrosos, se lo he dicho reiteradamente”, manifestó.



Y le mandó un mensaje a Calderón cuestionando “por qué ha simulado una lucha contra el narco para meter miedo en la gente, para generar terror, para generar un trato permanentemente de lesión al a dignidad de los mexicanos”.



Noroña en sus acusaciones lanzó: “El mentiroso es usted, el asesino es usted, el criminal es usted el hampón es usted, el desalmado es usted”, al funcionario, quien presentó avances en la capacitación policiaca, el combate al delito ante la Comisión de Seguridad Nacional en San Lázaro.



“Le voy a decir a García Luna, en su cara, que es un hampón, que es un asesino, que es uno de los criminales más peligrosos que está en el país, y que debería de estar en la cárcel y que bueno está ya dado que los tribunales nacionales no hacen justicia en los tribunales internacionales una denuncia contra él por crímenes de lesa humanidad”, expresó el diputado.



Le legislador rebatió las cifras del funcionario y calificó a Plataforma México como un sistema de “engaña bobos”, porque, dijo, a través de su utilización no se han podido resolver los casos de impacto.



Noroña acusó al funcionario federal de gastar grandes cantidades de dinero en la promoción institucional como ocurrió con la serie televisiva “El Equipo”, situación que contrasta con los pocos resultados de la corporación.



“Lo voy a denunciar ante la PGR. Espero que usted acabe en la cárcel”, dijo Noroña.



Por su parte, Genaro García luna respondió a los señalamientos de Fernández Noroña: “usted miente impunemente de que soy asesino y criminal. No hay ningún vínculo, he tenido el orgullo de combatir el delito, el secuestro y de proteger a la comunidad. Usted, tal vez sin querer, apoya la posición de los narcos que quieren parar de inmediato el combate a la delincuencia”.

martes, 23 de agosto de 2011

Por esta publicación, Christian Ramírez recibió amenazas de muerte

¡RENUNCIA! García Luna

agosto 21, 2011
Más de 50 mil muertos en lo que va del sexenio, muchos de ellos inocentes, una estrategia de seguridad que declaró abiertamente la guerra contra el narcotráfico que tiene al país en un clima de violencia incontenible, que lo ha colocado en el 1er lugar con asesinatos a nivel mundial y aumenta cada día más, la estrategia que tiene al país en un baño de sangre y que Calderón solapa fue ideada y es comandada por Genaro García Luna, Secretario de Seguridad Pública.
Una “estrategia” si así se le puede llamar ideada por el Secretario de Seguridad Pública Genaro García Luna, pero como se podrá combatir la criminalidad en México cuando al frente de esta tarea esta un hombre que más que combatirlo podría estar inmerso dentro de este crimen organizado.
Genaro García Luna, siendo director de la AFI ideo el mega montaje mediático de Florence Cassez, que no se duda de la presunta culpabilidad de Florence Cassez pero en el tema surgen muchas incongruencias ya que sus víctimas cambiaron su declaración inicial, el 10 de febrero de 2006 cuando el señor García Luna tuvo que admitir públicamente que la detención de Cassez se trato de un montaje mediático 2 de las victimas Cristina y Cristian quienes hasta ese momento mantenían que no había ninguna mujer entre sus captores ni reconocían a Cassez, el día 10 son convocados a la SIEDO sin hacer ninguna declaración y tres días después son enviados a Estados Unidos y desde allá declararon contra Cassez todo esto documentado con claridad en el libro “Peines Mexicaines” una investigación de Alain Devalpo y Anne Vigna que documentan con claridad las inconsistencia en el caso.
Así mismo sucedió con el secuestro y asesinato de Alejandro Marti quien una de las detenidas Lorena González “la lore” al momento de ser detenida seguía en activo en la AFI al mando directo de García Luna.
El famoso “michoacanazo” que no fue más que una mala estrategia ya que el 98% de los funcionarios detenidos resultaron ser inocentes pero se armó todo un espectáculo para la televisión que el Secretario a permitido.
Javier Herrera Valles ex coordinador de Seguridad Regional de la Policía Federal Preventiva le hizo llegar a Calderón varias cartas señalando con pruebas que García Luna ha incurrido en irregularidades en su administración al frente de la AFI, así mismo la periodista Anabel Hernández con sus investigaciones y publicación de sus libros “Los Cómplices del Presidente” y “Los Señores del Narco” ha documentado los vínculos de García Luna con bandas de secuestradores y con el Cártel de Pacifico encabezado por Joaquín “el chapo” Guzmán. Lo que le ha costado a la periodista amenazas de muerte directas del Secretario García Luna además de considerar que el flamante secretario tiene 2 averiguaciones previas en la PGR y la DEA quien además en el senado estadounidense han hecho especial énfasis en la administración de García Luna y sus vínculos con bandas delictivas.
Además se ha documentado que Joaquín “el chapo” Guzmán utiliza agentes y vehículos de la Policía Federal como escoltas.
Se ha documentado su enriquecimiento ilícito con un sueldo de 145 mil pesos y poseer una residencia de 20 millones de pesos que se comenta es un verdadero bunker, una residencia en Morelos de 15 millones de pesos y un restaurante de 7,5 millones.
El despilfarro de 108 millones de pesos que la Secretaria de Seguridad Pública entregó directamente a Televisa para la creación de la serie televisiva “El Equipo” en la que además se usaron vehículos, armas oficiales para la filmación y además a los agentes se les obligo a trabajar como extras en dichas filmaciones desviándolos de sus funciones que es proteger a la ciudadanía.
La Secretaría a incrementado en 300% el presupuesto más de 40 mil millones de pesos y ¿Cuáles han sido los resultados?. El grupo compacto de García Luna: Luis Cárdenas Palomino, Edgar Eusebio Millán Gómez, Francisco Javier Garza Palacios, Igor Labastida Calderón, Facundo Rosas Rosas y Gerardo Garay Cadena son acusados de ser cómplices y/o perpetradores de secuestros, robo de coches y tortura; todo con anuencia y aprobación de Genaro García Luna.
García Luna se ha convertido en la mano derecha de Calderón y el autor intelectual de la fallida guerra contra el narcotráfico se cree que más que amistad con Calderón existe un compromiso ya que el Secretario siendo director de la AFI descubrió el espionaje de Calderón hacía los demás candidatos y personajes de la política en las elecciones en 2006 y lejos de aplicar la ley como se debe decidió ayudarlo y hacerle él el trabajo.
Es tan grave tanto que altos mandos militares así como los secretarios de Marina y SEDENA le han hecho saber a Calderón su preocupación por el actuar de García Luna y sus vínculos con el narcotráfico; así como también le han pedido cese de sus funciones al secretario, pero Calderón ha hecho oídos sordos a estas acusaciones.

Genaro García Luna el hombre al cual le han asesinado a 5 de sus hombres más cercanos en circunstancias extrañas sin que se haya podido explicar uno sólo de los casos, el que negó los vínculos con “la lore” quien secuestro y asesino al joven Marti, el que compro las voluntades de María Elena Morera y de México Unido contra la delincuencia por medio de poner en un cargo relevante al hijo de esta, quien esta abiertamente enfrentado con los militares, quien se ha hecho del control de los organismos de justicia del país por medio de sus colaboradores en el CISEN con Guillermo Valdés y la PGR con Marisela Morales, además es el hombre que busca el control e implementación de una policía nacional.
Es él, Genaro García Luna el encargado de la seguridad nacional, un criminal, que no debería estar en un cargo público sino en la cárcel pagando por sus crímenes. Se ha convertido en un hombre con un poder impresionante que hace lo que le plazca sin importarle la ley y no hay nadie que pueda pararlo.
Felipe Calderón y Genaro García Luna lejos de combatir la criminalidad, la ADMINISTRAN, no combaten la impunidad, ni la corrupción y ese es el eja que ha permitido a los grupos criminales adquirir poder.
García Luna ¿es inepto o es corrupto? cual sea debería ser relevado de su cargo.
¡Salvemos a México! ¡Renuncia García Luna!

http://christianramirezpina.wordpress.com/2011/08/21/renuncia-garcia-luna/

domingo, 12 de junio de 2011

México: Genaro García Luna, un agente de EEUU en el Gobierno de Calderón


La crisis de la política derechista en México, coronada con la presencia norteamericana de Genaro García Luna; un mercenario a disposición de la invasión.


LES SIGUE LLOVIENDO sobre mojado a los políticos de la ultraderecha panista. Los organismos financieros internacionales continúan comparando el desempeño económico de México con los desempeños de China, India, Rusia, Argentina, Brasil, Perú, Colombia y Sudáfrica, y, como no podía ser de otro modo, nuestro país sale mal parado, gracias a la política desastrosa y antinacional de los Salinas de Gortari y los Zedillo Ponce de León, aunque en primer lugar y sobre todo de los ineptos, corruptos y agentes de los monopolios y gobiernos de Estados Unidos que responden a los apellidos de Fox Quesada y Calderón Hinojosa. Tampoco brillan sus luces en democracia y derechos humanos, por lo que se justifican los señalamientos críticos de la ONU, Amnistía Internacional y la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Referente a la solidaridad latinoamericana y la soberanía nacional, la reprobación de los gobiernos neoliberales priístas y panistas es total. En fechas recientes, por las revelaciones deWikileaks publicadas por La Jornada, ha quedado evidenciado el retroceso general ocurrido en la política exterior de México: la subordinación a los proyectos y planes norteamericanos, la búsqueda del rompimiento de la unidad de los países de América Latina y el Caribe, la entrega de la dirección de la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado a las agencias norteamericanas correspondientes y la intervención abierta de la DEA, la FBI, la CIA y otras dependencias del gobierno de Estados Unidos en territorio mexicano y el espionaje de losdrones en el espacio aéreo de México. El colaboracionismo y entreguismo del gobierno ilegítimo de Calderón no tienen precedentes en México.

De acuerdo con el marco jurídico imperante en el país, el ingeniero Genaro García Luna, titular de la Secretaría de Seguridad Pública, debería velar por la seguridad de los habitantes de México, de la nación mexicana y de las instituciones del Estado mexicano. Sin embargo, no es así. El señor Genaro García Luna está preocupado, dedicado y decidido a velar por la seguridad del país que arrebató a México Texas, Nuevo México, Arizona, California y fracciones de Colorado, Nevada y otros estados que integran hoy día la Unión Americana; que ha intervenido en nuestro suelo patrio no en tres o cuatro ocasiones, sino decenas de veces, y que ha asesinado entre 1846 y 2011 varias decenas de miles de mexicanos. Cabe recordarle al secretario de Seguridad Pública que el país de que se habla es Estados Unidos.

Con un desconocimiento grave de la historia de las relaciones entre México y Estados Unidos, con una ignorancia supina del marco legal en que se ubica la dependencia a su cargo y con un servilismo propio de subordinados, García Luna le ofreció en 2007 a Michael Chertoff, secretario en ese entonces de Seguridad Interior de la potencia imperialista al sur de Canadá: “Usted tendrá libre acceso a nuestra información de inteligencia en seguridad pública”, conforme a mensajes de Wikileaks publicados en La Jornada.

Es difícil encontrar una expresión de mayor entreguismo y colaboracionismo que la manifestada por este “cuadro” del Partido Acción Nacional. Quizá sólo lo haya superado su jefe, el presidente espurio, cuando, sin venir al caso y en un arranque sincero de proyanquismo descarado, se atrevió a homenajear a los asesinos de mexicanos, latinoamericanos y asiáticos enterrados en el Cementerio Nacional de Arlington, en Virginia, Estados Unidos.

Genaro García Luna, corresponsable de la muerte de más de 40 mil compatriotas por la guerra de los gringos contra el narcotráfico y el crimen organizado; de la expulsión de sus casas y lugares de nacimiento y residencia de miles de pobladores de Chihuahua, Tamaulipas y otras entidades; del apogeo de los capos del contrabando de drogas en extensas zonas del país; de la proliferación de grupos paramilitares y guardias blancas en Sinaloa, Sonora, Chihuahua, Tamaulipas, Guerrero, Oaxaca, Chiapas y otros estados, y de la invasión “silenciosa” de México por la DEA, la FBI, la CIA y otras agencias antimexicanas y antilatinoamericanas del imperialismo norteamericano.

Pero no todo permanece inmutable y los hechos salen a la luz. De esta manera, el secretario de Seguridad Pública dio un resbalón por donde menos se lo esperaba: la vanidad.

En efecto, García Luna, sin medirse, piensa al estilo usamericano que es honroso y positivo recibir preseas de los represores del heroico y combativo pueblo hermano de Colombia: los Santos Calderón y sus cuerpos policíacos que llenan de presos políticos y sociales las cárceles de ese país sudamericano; que inundan de sangre el suelo de la patria de Marulanda con el asesinato de sindicalistas, líderes campesinos, comunistas, guerrilleros e indígenas, y que permiten la existencia de bases militares de Estados Unidos en territorio colombiano.

Sin autorización del Congreso de la Unión o de la Comisión Permanente del mismo, Genaro García Luna tuvo la osadía de aceptar la Medalla al Mérito Categoría Excepcional de la Policía Nacional de Colombia, con lo que violó el artículo 37 de la Constitución General de la República y puede perder la ciudadanía y ser sometido a juicio político.

Y, claro, estalló la bronca.

En virtud de la cortedad de miras de la derecha proyanqui y de su histórica ignorancia, así como de su gigantesca insensibilidad política, las cosas se esclarecieron rápidamente. La guerra de los gringos contra el narcotráfico y el crimen organizado, se preparó mediante conciliábulos en la embajada estadunidense en México desde 2006. Cómo organizar, desarrollar y cumplir la matanza de decenas de miles de mexicanos se fraguó, pues, en la representación diplomática mencionada.

En abierta sumisión ante EU y en contra de los intereses vitales de México, el ingeniero Genaro García Luna entrega información a los usamericanos sobre el crimen organizado, el narcotráfico, los indocumentados de los países hermanos de Centroamérica y el “terrorismo”, como llaman los gabachos a la lucha antimperialista y revolucionaria. En estas circunstancias, ¿qué información de inteligencia no es entregada a los mayores intervencionistas y guerreristas del mundo?

De cara a estos hechos, es correcta la posición adoptada por la Comisión Permanente del Congreso de la Unión de rechazar que García Luna use la condecoración colombiana. Paralelamente, algunos senadores y diputados de diversos partidos han propuesto hacer intervenir a la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional para que someta a análisis las notas deWikileaks publicadas por La Jornada y enterarse a plenitud qué información de inteligencia se ha regalado a Washington. La gravedad del asunto así lo amerita.

El ingeniero Genaro García Luna siente un profundo desprecio hacia la Carta Magna y el Poder Legislativo, por eso aceptó, sin el permiso del Congreso de la Unión o de su Comisión Permanente, la Medalla al Mérito Categoría Excepcional que le otorgó la Policía Nacional de Colombia, dependencia especializada en secuestrar, torturar, “desaparecer” y asesinar a los opositores del régimen oligárquico de ese país hermano de América del Sur.

Es obvio que los ultraderechistas en el poder piensan al revés y de espaldas a la historia patria. El país que amenaza con intervenir militarmente en México es Estados Unidos, no Irán ni Venezuela. Tan es así que en el vecino del norte sus generales y almirantes, jefes policíacos, secretarios del gobierno, “parlamentarios”, plumíferos chovinistas, académicos tipo Woodrow Wilson y escritores de textos “futuristas” han hablado y escrito, hablan y escriben sobre el Estado fallido al sur de su frontera y la “necesaria” intervención en nuestro país.

En política internacional nadie se llama a engaño. La guerra de los gringos contra el narcotráfico y el crimen organizado persigue el objetivo central de regular el mercado mundial de estupefacientes, bajo la batuta yanqui. En cuanto a México, se avanza en el proyecto de descomponer al máximo el tejido social, permitir que los capos del trasiego de drogas se apoderen de extensas áreas de la geografía nacional e impedir que el Estado mexicano controle todo el territorio de la República, para así tener el pretexto para intervenir y enviar a su Ejército, Marina y Aviación, con sus mandos de genocidas y criminales de guerra al frente. Es de sobra sabido que las fuerzas armadas gringas no tienen nada que ver con la defensa nacional de EU, ya que son un instrumento para la agresión externa, desde 1846, para el robo de territorios, el saqueo de recursos estratégicos como el petróleo, la eliminación de sus competidores y opositores, la imposición de regímenes cipayos y el estallido de guerras a propósito para la realización de la producción de la industria militar gabacha, que es la principal de esa rama en todo el mundo.

A ese siniestro juego se han prestado y se prestan los politiqueros desnacionalizados del gobierno espurio de Felipe Calderón. De ahí la entrega de información de inteligencia sobre seguridad pública a los belicistas del norte. Por ello, Genaro García Luna debe ser destituido y sometido a juicio político. Es más, debe incoársele un juicio penal.

Green Go