Mostrando entradas con la etiqueta dictadura argentina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dictadura argentina. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de abril de 2019

Represor argentino admite haber sido entrenado por españoles para torturar

Adolfo Scilingo, condenado en España por crímenes de lesa humanidad, dijo que uno de ellos aseguró tener experiencia contra ETA.


Represor argentino condenado a más de 1.000 años afirma que militares españoles fueron enviados por el rey a la ESMA "a enseñar cómo torturar"

El exmilitar argentino Adolfo Scilingo, condenado en España a 1.084 años de prisión por su responsabilidad en torturas y desapariciones durante la última dictadura en su país (1976-1983), afirmó que personal de la Armada española visitó un centro clandestino de detención para "colaborar en la lucha contra la subversión" y "enseñar cómo se tortura". 
Scilingo habló este martes con el medio Voz Pópuli desde la prisión de Alcalá-Meco, en Madrid, donde cumple condena por su participación en los "vuelos de la muerte", práctica clandestina mediante la cual las Fuerzas Armadas argentinas arrojaban cuerpos de las personas secuestradas y desaparecidas al mar. Fue él mismo quien se encargó, en el 2007, de relatar al juez Baltasar Garzón cómo las personas eran arrojadas vivas, desnudas y drogadas desde los aviones. Antes, en 1996, lo había hecho en declaraciones a la televisión. 
El excapitán de corbeta estuvo involucrado en los secuestros y torturas ocurridos en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), el centro clandestino más emblemático de la represión ilegal, cuyo edificio funciona hoy como Museo de la Memoria. 

¿El rey de España estaba al tanto?

En la entrevista, el represor contó que llegaron allí tres personas, uno de los cuales dijo "pertenecer a la Armada Española" como "enviado personal del rey de España (Juan Carlos I)  para colaborar en la lucha contra la subversión por su experiencia contra ETA" (Euskadi Ta Askatasuna, la organización terrorista vasca).
"Vinieron a enseñar cómo se... En los reglamentos figuran los interrogatorios bajo acción compulsiva... [duda] Figura tortura, directamente", señala Scilingo.

Listado en poder del Gobierno argentino

También afirmó que las Fuerzas Armadas tenían un listado completo de las personas desaparecidas por esa fuerza, y que ese listado está en manos del Gobierno argentino, pero no quiere revelarlo. 
A más de 20 años de su último contacto con los medios, Scilingo negó los hechos por los que fue condenado, argumentando que no se le daba participación en los secuestros y torturas, entre otras razones, porque tenía una hermana perteneciente a la organización peronista armada Montoneros, cosa que lo avergonzaba entre sus colegas militares. 
Según reveló, pudo encontrarse con ella en la clandestinidad, y poco después murió de cáncer. 
RT

sábado, 19 de marzo de 2016

Alentó Kissinger la represión golpista argentina en 1976

Difunden documentos sobre nexos de Washington con Buenos Aires
Kissinger dio luz verde a la represión de la junta golpista de los militares
David Brooks
Corresponsal
Periódico La Jornada
Sábado 19 de marzo de 2016, p. 21
Nueva York.
Henry Kissinger dio luz verde a la ola de represión de la junta golpista de Argentina en 1976, según documentos secretos estadunidenses desclasificados anteriormente, y ahora, con la visita del presidente Barack Obama a ese país la semana próxima, justo en el 40 aniversario de ese golpe, su gobierno promete que revelará más sobre la historia secreta de la relación entre Washington y Buenos Aires.
Después de que el canciller argentino, el almirante César Guzzetti, informó que su gobierno estaba persiguiendo a los terroristas, Kissinger, entonces secretario de Estado, le respondió que si hay cosas que se tienen que hacer, usted debería hacerlas rápidamente, con el estadunidense enterado de que ello implicaría sangre. Fue el embajador estadunidense en Argentina quien reportó que las palabras de Kissinger fueron interpretadas como luz verdepor la junta argentina, que comenzaba la llamada guerra sucia, en la que más de 20 mil personas fueron desaparecidas, ejecutadas y torturadas.
Cuando Kissinger fue informado por funcionarios estadunidenses, sólo dos días después del golpe, de que se espera un buen monto de represión y bastante sangre en Argentina, el estadunidense giró instrucciones sobre la política de su país con la junta militar. Cualquier oportunidad que tengan necesitarán un poco de aliento, porque sí quiero alentarlos. No les quiero dar la sensación de que son hostigados por Estados Unidos.
Estas frases están en una selección de documentos previamente desclasificados que el centro de investigaciones independientes National Security Archive (NSA) obtuvo y que hoy difundió para ofrecer un contexto histórico (ver:http://nsarchive.gwu.edu/NSAEBB/ NSAEBB545-Obama-brings-declassified-diplomacy-to-Argentina-on-40th-anniversary-of-coup/).
En 2002 el gobierno estadunidense desclasificó unos 4 mil 700 documentos del Departamento de Estado relevantes sobre la guerra sucia en Argentina y el archive ha conseguido otros a través de procesos de la Ley de Libertad de Información. Pero aún faltan los de ese periodo que están en manos de la CIA, el Pentágono y otras instancias del gobierno estadunidense.
El propio gobierno argentino y organizaciones civiles, así como defensores de derechos humanos, las Abuelas de Plaza de Mayo, políticos e intelectuales argentinos y estadunidenses han exigido la desclasificación de esos documentos durante años, lo cual se intensificó con el anuncio de la visita de Obama, como reportó Stella Calloni en La Jornada(www.jornada.unam.mx/2016/03/18/ mundo/023n2mun).
El National Security Archive elogió este viernes la decisión de la Casa Blanca de desclasificar cientos de documentos secretos de la CIA y del Departamento de Defensa.
Peter Kornbluh y Carlos Osorio, analistas en el Archive, subrayaron que esto no sólo es importante como un gesto diplomático, sino que ayudará a avanzar hacia la justicia y la verdad en Argentina.
El jueves, en un editorial del New York Times, se subrayó la necesidad de esa desclasificación, ya que ofrece un conocimiento más a fondo delperiodo vergonzoso de la política exterior estadunidense, durante la cual Washington toleró y en algunas instancias apoyó las tácticas brutales de los gobiernos derechistas de la región. Es hora de que el gobierno estadunidense ayude a llevar a los culpables ante la justicia y dar a las familias de las víctimas algunas respuestas que necesitan.
Por otro lado, vale recordar que la precandidata demócrata Hillary Clinton ha afirmado que Kissinger es un amigo, y dependí de su asesoramiento cuando serví como secretaria de Estado.

lunes, 20 de enero de 2014

Macarena Gelman: con mi abuelo recuperé mi identidad

Para mí, leer a Juan Gelman tiene otros matices
El pasado sábado se realizó la despedida al escritor
Para los niños robados en Argentina y luego recuperados es reconfortante platicar nuestras historias. Es justo ahí, en ese recuperarnos, donde empieza a ponerse en evidencia el fracaso de lo que fue ese plan de exterminio de las dictaduras militares
Blanche Petrich
 
Periódico La Jornada
Lunes 20 de enero de 2014, p. 13
En una carta fechada en 1995, Juan Gelman se preguntaba si su nieta o nieto tendría los ojos marrón claro de su nuera Claudia, o verde-grises de su hijo Marcelo. Al final resulta que Macarena, su nieta, robada al nacer, los tiene verde-gris. Y que se parece al abuelo. Es lindo saberlo. Una de las primeras cosas que uno busca cuando descubre, como yo lo hice, su verdadera identidad, son los parecidos con la familia biológica.
Entre Juan Gelman y su nieta recuperada abundan los parecidos, no sólo físicos: timidez, una cierta gravedad que se despeja cuando fluyen las palabras, celo por la vida privada. Y otras cosas que Macarena Gelman García Iruretagoyena cuenta en entrevista: Mi abuelo y yo bromeábamos. Él llegó a estudiar química antes de decidir que lo suyo era la poesía. Yo escribí cosas antes de ingresar a la Facultad de Química, pero nunca se las enseñé. Imagina lo que es enseñarle a tu abuelo un texto y tener que esperar la crítica de Gelman. No, gracias.
Macarena, que hoy tiene 37 años, pudo despedirse del abuelo. Sentada en el estudio de Gelman, en el departamento de la calle Atlixco, cuenta que en diciembre estuvo en la ciudad de México, un grato encuentro con la familia Gelman en pleno. Hace unos días regresó, apenas recibió la noticia de su muerte, para asistir a su velorio. Un viaje difícil, ya que en un hospital de Montevideo convalece su madre adoptiva, Esmeralda, una mujer mayor y muy enferma.
Actualmente Macarena trabaja en la Secretaría de Derechos Humanos de Argentina y colabora con Abuelas de la Plaza de Mayo. Es responsable, precisamente, de la búsqueda e identificación de otros niños apropiados en Uruguay o de uruguayos trasladados a Argentina. Estos encuentros son algo más que una gran alegría. No sólo es reconfortante reconocernos, sino platicar nuestras historias. Es justo ahí, en ese recuperarnos, donde empieza a ponerse en evidencia el fracaso de lo que fue ese plan de exterminio de las dictaduras militares.
Se presume que la dictadura argentina robó entre 400 y 500 niños de víctimas de la represión, que fueron entregados a familias de represores. Hay hasta la fecha 109 hijos recuperados. Un solo caso en Uruguay, el de Macarena. Hay otros 14 de hijos de uruguayos localizados en Argentina.
Sus padres fueron capturados por militares argentinos en Buenos Aires, en agosto de 1976. Marcelo Gelman Schuberoff, de 20 años, fue ejecutadodías después. Su madre, Claudia, entonces de 19 años y embarazada, fue llevada en secreto, ilegalmente, en un avión militar a Montevideo. La niña nació en un hospital castrense y fue entregada a un comisario que la registró como hija propia.
Bajo la mirada amorosa de Galeano
Cuando se produjo el encuentro con Juan Gelman, en 2000, Macarena tenía 23 años.
“Su búsqueda duró tres años. La mujer de Gelman, Mara Lamadrid, fue imprescindible en la investigación. Un día me citaron en la oficina de una congregación religiosa en Montevideo. Ahí estaba Gelman con mucha curiosidad. Todos estábamos muy nerviosos, pero la conversación fluyó. Los días siguientes tuvimos otros encuentros en casa de Eduardo Galeano y su esposa Elena, todo muy reservado, porque alrededor, en los medios, había mucho ruido, mucha expectación.
“Mis abuelos fueron sumamente cuidadosos. Y esa fue la diferencia para que todo se diera lo más naturalmente posible, dentro de lo antinatural de la situación. De a poco nos fuimos conociendo y nuestra relación de ese primer tiempo estuvo signada más que nada por las cosas que había que hacer, presentaciones judiciales, los análisis de ADN…”
–¿Cómo vivió el momento de reconocer la verdad que revelaba el ADN?
–En realidad, contrario a lo cautelosa que soy yo siempre; había algo que me decía que sí, que eso era así, antes de tener la certeza.
–¿Para usted se trató de construir una nueva identidad?
–Más que encontrar una nueva identidad, era como recomponer esa identidad robada y conciliarla con la que me fue dada y que viví en 23 años de vida. Es un trabajo de reconocer, de reintegrar, de conciliar, de deshacerse de cosas que a uno no le hacen bien.
Foto
María Macarena Gelman García Iruretagoyena, en el domicilio de su abuelo en la colonia Condesa de la ciudad de MéxicoFoto María Luisa Severiano
–¿Cómo se fue revelando el abuelo, Juan Gelman?
–A quien tenía que conocer yo era a mi abuelo, y resulta que era el poeta, el hombre con trayectoria pública. Lo que nos tocó hacer a los dos es recuperar nuestra historia en común y agregarle más vivencias. Ese es el abuelo que quedará en mi corazón.
–¿Se ha acercado a su poesía?
–No tanto como hubiera querido. Para mí, leerlo tiene otros matices. Muchas cosas tienen que ver con mi padre y lo he leído más desde ese lugar. Es algo que me ha llevado tiempo.
–En los medios la definen muchas veces como la niña nacida en cautiverio.
–Todo empezó con el relato de mi historia personal. Empecé a informarme, a leer, a vincularme con personas que estaban en ese tiempo, sobrevivientes, con gran avidez de allegarme la mayor información posible. Es una mezcla de reconstrucción individual, personal y a la vez colectiva, porque nuestra historia es la misma de muchas familias argentinas que pasaron por situaciones similares, y con muchos otros hijos y nietos.
Claudia y Marcelo a través de los ojos de sus amigos
–Además de descubrir la historia de la represión y dictadura, hubo otras cosas que ir descubriendo. Por ejemplo, Claudia, Marcelo, ¿cómo eran?
–Tanto de mi mamá como de mi papá, la fuente fundamental de información han sido sus amigos. Fue muy lindo cómo se acercaron muchos de ellos en distintos momentos. Mis padres estaban en esa edad en la que pasaban mucho más tiempo con los amigos que con la familia, entonces había cosas que mis abuelos apenas sabían.
¿Cómo era mi mamá? Me dicen que divertida, muy solidaria. Es difícil verbalizarlo. De mi papá me dicen que era muy inteligente, muy introvertido también. Vivían con mucha intensidad. Los dos, muy inquietos, con una conciencia social que en mi generación fue quizá menos frecuente.
–¿Cómo tomó la decisión de cambiar sus apellidos, los de su familia adoptiva, por los de su familia biológica, Gelman García Iruretagoyena?
–Decidí conservar los nombres que me dieron, María Macarena. Pero el cambio de filiación fue todo un proceso. Quizá la decisión la tomé bastante antes de concretarla, pero bueno, era como tenía que ser. Las cosas estaban lo suficientemente cambiadas, de por sí. Después del análisis del ADN, era una historia totalmente asumida.
Macarena insiste: “No es lo mismo conocer al poeta, al escritor que hizo tantas cosas en su vida y merecedor de reconocimientos inmensos, que al abuelo Juan. Me resulta difícil hablar de él, porque se espera que hable del hombre público. Y para mí, es parte de mi intimidad.
“Por la distancia, aprovechábamos todas las oportunidades para vernos. A México habré venido unas cinco veces. Y nos veíamos en Buenos Aires; lo acompañé cuando el premio Cervantes en España.
–Le dio una gran felicidad a su abuelo.
–Nos la dimos. Hicimos lo mejor que pudimos. Por eso vine, aquí quería estar yo, con él, rodeado de sus afectos que también resultaron ser los míos. Y sí, además, tengo otra abuela, Mara. Es lo que me queda de mi abuelo.
El sábado fue la despedida final. Una comitiva emprendió camino hacia Amecameca, en caravana. En Nepantla, en tierras de la poeta Sor Juana Inés de la Cruz, desde un puente sobre un riachuelo, Macarena, los familiares y amigos más cercanos de Juan Gelman tomaron puños de su ceniza y la lanzaron a los brazos del aire. Ahí yace (o vuela) ahora quien fue un pájaro. O flor. O violín.
La entrevista completa con Macarena Gelman, en la versión en línea de La Jornada

lunes, 4 de noviembre de 2013

Encuentran en Argentina documentos secretos de la dictadura

Entre los papeles sobresalen "listas negras" de personalidades como el escritor Julio Cortázar, el compositor de tangos Osvaldo Pugliese, la cantante Mercedes Sosa y actores como Norma Aleandro y Federico Luppi. Las actas fueron encontradas en el subsuelo del edificio Cóndor, sede de la fuerza aérea.
Notimex
Publicado: 04/11/2013 17:19
Buenos Aires. El gobierno argentino anunció este lunes el hallazgo de documentos secretos de la dictadura (1976-1983), que incluyen "listas negras" de intelectuales como Julio Cortázar, y planes de los militares para conservar el poder hasta 2000.
El ministro de Defensa, Agustín Rossi, explicó en una sorpresiva conferencia de prensa que las actas fueron encontradas en el subsuelo del edificio Cóndor, sede de la fuerza aérea.
Señaló que el jefe del Estado Mayor General de esta fuerza, Mario Miguel Callejo, descubrió los documentos y los entregó de inmediato, a sabiendas de la importancia histórica, y quizá jurídica, que significan.
"Es la primera vez que tenemos acceso a una documentación que ocupa todo el período (de la dictadura), con la ventaja que tiene que está ordenada cronológicamente y con un índice temático", destacó Rossi.
Precisó que las carpetas guardaban 280 actas originales que demuestran el sustento doctrinario e ideológico de la Junta Militar que tomó el poder el 24 de marzo de 1976.
Entre los papeles, dijo, sobresalen "listas negras" de personalidades como el escritor Julio Cortázar, el compositor de tangos Osvaldo Pugliese, la cantante Mercedes Sosa y actores como Norma Aleandro y Federico Luppi.
Los personajes incluidos eran fichados con diferentes grados de peligrosidad.
Agregó que otro documento describe un "Plan de Acción", escrito por el jefe de Planificación, general Ramón Genaro Díaz Bessone, que divide en dos periodos los planes de los represores.
La primera etapa, explicó, fue definida como "fundacional" y llegaba hasta la década de 1990, mientras que la segunda se llamaría "nueva república" y gobernaría hasta 2000.
Rossi reveló que parte de los documentos detallan la manera en la que el gobierno militar se apropió de la empresa Papel Prensa, que surte de su principal insumo a los periódicos, y la entregó a los diarios Clarín y La Nación, caso que se dirime en la justicia argentina.
En otra sección, los archivos describen las explicaciones públicas que los represores debían dar en torno a los desaparecidos, que sumaban miles.

sábado, 24 de agosto de 2013

Videla, sicario neoliberal

Videla: “Los empresarios me pidieron que matara a 10.000 personas más”


Rating: 4.1/5 (11 votes cast)
El Canillita Digital. 14.4.2012.
El dictador reconoció que decidió desaparecer a militantes políticos, gremiales y sociales para “disciplinar a la sociedad” e imponer la “economía de mercado y liberal”. Negó que existan listas y dijo que no necesitaban el golpe para matar.
“Los empresarios se lavaron las manos y nos dieron con todo. ¡Cuántas veces me dijeron: ‘Se quedaron cortos, tendrían que haber matado a mil, a diez mil más!’”
El represor Jorge Rafael Videla admitió que la última dictadura militar hizo desaparecer a “siete u ocho mil personas” y para justificar los crímenes aseguró que “no había otra solución”. Además el genocida aceptó la complicidad civil de “empresarios”, aunque les reprochó su actitud posterior. “Los empresarios se lavaron las manos. Nos dijeron: ‘Hagan lo que tengan que hacer’, y luego nos dieron con todo. ¡Cuántas veces me dijeron: ‘Se quedaron cortos, tendrían que haber matado a mil, a diez mil más!’”, y aclaró que uno de los objetivos de su gobierno era “ir a una economía de mercado, liberal”.
Jorge Rafael Videla, una de las cabezas del régimen más sangriento que gobernó la Argentina entre 1976 y 1983, aceptó lo que nunca antes había admitido en tribunales. “Pongamos que eran siete mil u ocho mil las personas que debían morir para ganar la guerra contra la subversión”, declaró el dictador a Ceferino Reato, autor del libro Disposición Final, de próxima publicación.
“Cada desaparición puede ser entendida ciertamente como el enmascaramiento, el disimulo, de una muerte. No había otra solución; (en la cúpula militar) estábamos de acuerdo en que era el precio a pagar para ganar la guerra contra la subversión y necesitábamos que no fuera evidente para que la sociedad no se diera cuenta. Había que eliminar a un conjunto grande de personas que no podían ser llevadas a la justicia ni tampoco fusiladas”, señaló el genocida.
En febrero y marzo pasado el represor había generado el rechazo de todo el arco político cuando otorgó una entrevista a la revista española Cambio 16 y, entre otras cosas, aseveró que “en el año 1978 el Proceso había cumplido plenamente con sus objetivos” (ver aparte). “Nuestro objetivo era disciplinar a una sociedad anarquizada. Con respecto al peronismo, salir de una visión populista, demagógica; con relación a la economía, ir a una economía de mercado, liberal. Queríamos también disciplinar al sindicalismo y al capitalismo prebendario”, aseveró.
Videla justificó el uso de la tortura y explicó el destino del cuerpo de uno de los líderes guerrilleros más importantes de los años de plomo, Mario Santucho, máximo jefe del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). “Era una persona que generaba expectativas; la aparición de ese cuerpo iba a dar lugar a homenajes, a celebraciones. Era una figura que había que opacar”, dijo el represor sobre uno de los protagonistas de la fuga del penal de máxima seguridad de Trelew en 1972, muerto por once disparos en Villa Martelli cuatro años más tarde.
“La frase ‘Solución Final’ nunca se usó. ‘Disposición Final’ fue una frase más utilizada; son dos palabras muy militares y significan sacar de servicio una cosa por inservible. Cuando, por ejemplo, se habla de una ropa que ya no se usa o no sirve porque está gastada, pasa a Disposición Final”, confesó el torturador y teniente general del Ejército. Según se reseña, antes del golpe del 24 de marzo de 1976, la Argentina fue dividida en cinco “zonas”, cada una a cargo de un jefe militar, los cuáles elaboraron listas –integradas por “líderes sociales” y “subversivos”– de las personas que debían ser detenidas inmediatamente después del derrocamiento de María Estela Martínez de Perón. Además de los agentes de inteligencia, fueron empresarios, sindicalistas, profesores, dirigentes estudiantiles y políticos quienes aportaron los nombres que luego pasaron a engrosar las nóminas de muertos y desaparecidos, aunque Videla negó que existan “listas con el destino final de los desaparecidos”.
El represor también admitió equivocaciones en una frase limitante con el cinismo. “Las desapariciones se dan luego de los decretos del presidente interino Ítalo Luder (casi seis meses antes del golpe), que nos dan licencia para matar. Desde el punto de vista estrictamente militar, no necesitábamos el golpe; fue un error”, aseguró.
El genocida, que purga una condena a cadena perpetua, también se permitió analizar a los dos mayores ejércitos guerrilleros de la época. “Por su preparación militar e ideológica, el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) era más enemigo que Montoneros; era algo ajeno, otra cosa. Montoneros guardaba algo del nacionalismo, del catolicismo, del peronismo con el que había nacido”, sentenció.
El abogado Rodolfo Yanzón duda que los dichos del ex dictador puedan empeorar su situación judicial. “Las declaraciones de Videla no cambian nada el panorama. Ya está condenado a la pena mayor que puede recibir y en términos judiciales no aporta nada. Lo único que hay que pedirle a Videla y a los suyos es que brinden la información que tienen. Todo lo otro es absolutamente insustancial, es la palabra del verdugo”, analizó.

viernes, 17 de mayo de 2013

Murió el ex dictador argentino Jorge Rafael Videla

¡ Asesinos !

El presidente de la primera junta militar de la dictadura (1976-1983) falleció la mañana de este viernes a los 87 años en Buenos Aires. Había sido condenado a cadena perpetua por diversos crímenes de lesa humanidad y se encontraba en la cárcel de máxima seguridad de Marcos Paz.
La Jornada en línea
Publicado: 17/05/2013 08:10

Buenos Aires. El ex idctador argentino Jorge Rafael Videla, presidente de la primera junta militar de la dictadura (1976-1983), falleció la mañana de este viernes a los 87 años en Buenos Aires.
Videla había sido condenado a cadena perpetua por diversos crímenes de lesa humanidad y se encontraba en la cárcel de máxima seguridad de Marcos Paz

lunes, 15 de abril de 2013

Argentina ofrece recompensas por datos sobre niños robados durante la dictadura



El Gobierno argentino anunció que entregará una recompensa de 100.000 pesos (unos 20.000 dólares) a quien facilite información que permita localizar a menores robados durante la dictadura (1976-1983). 

"Esas conductas criminales han ocasionado daños irreparables a la sociedad en su conjunto y en particular, a quienes han visto suprimida o alterada su verdadera identidad, así como a sus familias, quienes los han buscado por más de 35 años", señaló la resolución. 

Hasta la fecha, la organización Abuelas de Plaza de Mayo ha restituido la identidad a 108 nietos. Sin embargo, todavía quedan unas 400 denuncias pendientes de resolver y alrededor de 300 familias han depositado datos en bancos de ADN con la esperanza de recuperar a sus seres queridos. 

sábado, 23 de marzo de 2013

Reabren en Argentina debate sobre papel de la Iglesia durante dictadura

Videla y Bergoglio

Un cura jesuita que murió en 2000, Orlando Yorio, responsabilizó a Bergoglio del secuestro que sufrió.
Notimex
Publicado: 23/03/2013 09:51
Buenos Aires. La designación del argentino Papa Francisco reabrió aquí el debate sobre el papel que la Iglesia católica jugó en la dictadura militar (1976-1983), ya que a su jerarquía siempre se le acusó de complicidad con los represores.
En cuanto El Vaticano sorprendió al mundo el pasado 13 de marzo al anunciar que el nuevo Papa era un argentino, en este país se levantaron voces a favor y en contra relacionadas con su actividad durante el régimen militar.
El cardenal Jorge Bergoglio, hoy Papa Francisco, declaró como testigo en dos juicios por crímenes cometidos en dictadura, pero nunca fue acusado formalmente de un delito, pese a las sospechas porque en esa época era superior provincial de la Compañía de Jesús.
Un cura jesuita que murió en 2000, Orlando Yorio, responsabilizó siempre a Bergoglio del secuestro que sufrió junto a otro cura de la misma orden, Francisco Jalics, entre mayo y octubre de 1976, apenas iniciada la dictadura argentina.
El miércoles pasado, Jalics emitió un comunicado desde Alemania, donde reside, para aclarar que al principio tuvo sospechas sobre la actuación de Bergoglio, pero luego las eliminó y se reconcilió con él, convencido que nada tuvo que ver con su captura.
Más allá de la actuación individual de Bergoglio, a 37 años del golpe militar sigue sin aclararse la complicidad de la Iglesia católica con dictadores que cometieron crímenes de lesa humanidad, pero que como católicos eran apoyados por la jerarquía eclesiástica.
El debate se contaminó políticamente, ya que hasta el momento de su designación como Papa el cardenal argentino mantenía un enfrentamiento con la presidenta Cristina Fernández, así que los sectores oficialistas lo denostaron de inmediato.
Con el paso de los días, sin embargo, la tensa relación que habían mantenido Bergoglio y la mandataria se esfumó con la visita de ella a El Vaticano, lo cual se tradujo en un brusco cambio de posición de dirigentes y simpatizantes del gobierno en favor del nuevo Papa.
"Bergoglio pertenece y hoy representa a esa iglesia que oscureció al país", denunció, por ejemplo, Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, la organización que desde fines de los 70 busca a sus nietos nacidos en los centros clandestinos de detención.
Hebe de Bonafini, dirigente de Madres de Plaza de Mayo, afirmó el día del nombramiento del Papa que "hicimos una lista de 150 sacerdotes asesinados por la dictadura que la iglesia oficial calló y nunca reclamó por ellos".
A 10 días de la designación de Francisco, ambas líderes emblemáticas acallaron sus críticas y De Bonafini incluso le envió una carta al Papa para contarle que desconocía su trabajo pastoral, su entrega y trabajo en las ciudades perdidas.
"Me alegro infinitamente al saber de su trabajo y siento esperanzas de un cambio en El Vaticano", dijo De Bonafini, mientras que De Carlotto advirtió que no hablará más del Papa, ya que las Abuelas "tenemos el corazón y los brazos abiertos para escuchar".
A diferencia de ellas, el premio Nobel de la Paz 1980, Adolfo Pérez Esquivel, descartó la complicidad del Papa con la dictadura, aunque advirtió que "le faltó coraje para acompañar nuestra lucha por los derechos humanos en los momentos más difíciles".
El premio Nobel aclaró que "los integrantes de la Iglesia católica no tuvieron actitudes homogéneas. Es indiscutible que hubo complicidades de buena parte de la jerarquía eclesial en el genocidio".

lunes, 18 de marzo de 2013

El ex dictador Videla llama a combatir a la presidenta Cristina Fernández y sus secuaces


Condenado por delitos de lesa humanidad, se dice preso político
Stella Calloni
Corresponsal
Periódico La Jornada
Lunes 18 de marzo de 2013, p. 29
Buenos Aires, 17 de marzo.
El ex dictador argentino Jorge Rafael Videla, condenado a cadena perpetua en por lo menos dos juicios por delitos de lesa humanidad cometidos durante la pasada dictadura militar (1976-1983), llamó a sus antiguos compañeros que aún estén en aptitud física de combatir a luchar contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y su gobiernomarxista, en entrevista con la revista española Cambio 16.
Videla es juzgado en estos días con otros jefes militares y un grupo de imputados de menor jerarquía por su responsabilidad en la Operación Cóndor, acción contrainsurgente que en los años 70-80 significó la coordinación de las dictaduras del cono sur para secuestrar, trasladar ilegalmente personas de un país a otro, torturar, desaparecer y matar a disidentes políticos, marxistas, comunistas y opositores, que dejó decenas de víctimas.
Además, Videla fue juzgado por el robo de niños nacidos en cautiverio, arrebatados a sus madres inmediatamente después del parto y repartidos como botín de guerra entre militares, policías y amigos, en el que se demostró la existencia de un plan sistemático y siniestro para llevar adelante este trágico objetivo.
Después de un año de silencio, Videla volvió a hablar desde la cárcel con la revista española Cambio 16, y se consideró un preso político a pesar de los crímenes cometidos durante su presidencia de facto (1976-1981) acusando al gobierno de usar políticamente a los desaparecidos. Dijo que el país soporta otra guerra como la que ocurrió a partir de 1976.
Esto fue considerado aberrante y provocó el repudio en organismos de derechos humanos, diversos sectores y algunos medios de comunicación.
Videla insistió en llamar guerra a lo que fue una represión despiadada, cobarde y brutal, en la que fueron secuestradas miles de personas, llevadas a centros clandestinos de detención, torturadas, asesinadas y desaparecidas o arrojadas vivas al mar.
Videla dijo que el kirchnerismocontinúa hundiendo a la patria en el abismo anacrónico del marxismo, y afirmó que si el gobierno se perpetúa en el poder, serán nuevamente las fuerzas armadas y de seguridad junto al pueblo del cual provienen las que lo impedirán por imperio de lo normado en la Constitución argentina.
Pidió que sus camaradas de 58 a 68 años, que estén en aptitud física de combatir, se armen nuevamente en defensa de las instituciones básicas de la república para combatir a la presidenta Cristina y sus secuaces.
Asimismo, reconoció que el principal error de la dictadura fue no haber hechouna apertura política ordenada después de haber logrado, a mediados de 1978, su objetivo primario, que era poner orden frente a la anarquía con que amenazaba el vacío de poder generado por la presidenta María Estela Martínez de Perón después del fallecimiento de su marido (Juan Domingo Perón, en julio de 1974).
Argentina soporta hoy una nueva guerra sin hacer uso de la violencia física tal cual lo propone (Antonio) Gramsci, tomando a las instituciones en rehenes y desacreditando los principios y valores que les dieron origen y razón de ser; con ello podemos decir que la república ha desaparecido, sostuvo.
Videla se decidió a hablar cuando se conmemora el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, que impuso la dictadura más criminal que recuerde la historia del país, durante la cual hubo 30 mil desaparecidos.

Green Go