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domingo, 29 de septiembre de 2019

El "Jefe Diego" dice que pagará los impuestos, pero lo que él quiera.

El alcalde de Colón, Alejandro Ochoa Valencia, confirmó que se reunió con el excandidato presidencial Diego Fernández de Cevallos, quien se comprometió a entregar una propuesta de pago de la deuda que presenta en materia de impuesto predial. 
“El viernes pasado se comprometió a presentar una propuesta, por lo que el caso deberá quedar resuelto la siguiente semana”, precisó el edil.
Cabe recordar que el propio Ochoa Valencia declaró la semana pasada, a medios locales, que el panista mostraba un adeudo de aproximadamente 900 millones de pesos por multas y recargos en el impuesto predial, por un rancho con uso de suelo residencial en el municipio de Colón.
Al respecto, el edil aclaró este domingo que al ayuntamiento le interesa recuperar la cartera vencida, misma que se traducirá en obra pública para beneficio de los ciudadanos colonenses.
Dejó claro que la autoridad municipal ya trabajaba en el proceso de embargo del rancho de Fernández de Cevallos, pero al mostrar voluntad para solucionar el caso, se aceptó que presente una propuesta de pago en los próximos días.
Ochoa Valencia hizo mención que desde 1993 no se hacia el pago del impuesto predial de la propiedad, que contiene unas mil 200 claves catastrales.
El alcalde dejó claro que el caso del político conocido popularmente como Jefe Diego no tendrá un trato especial por parte de la administración municipal.
Al respecto, dijo que Fernández de Cevallos recibirá el beneficio de condonación de multas y recargos como cualquier ciudadano, de acuerdo con la tabla de valores vigente.

viernes, 14 de diciembre de 2018

Protestas contra jueces y magistrados

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Periódico La Jornada
Viernes 14 de diciembre de 2018, p. 4
Antes del último informe de labores del ministro Luis María Aguilar Morales, ciudadanos y grupos civiles se manifestaron en la entrada principal de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) contra los altos salarios de funcionarios del Poder Judicial de la Federación.
Con gritos de “¡Fuera ministros! y pancartas en las que se leía Jueces y magistrados se amparan contra reducción de salarios, jamás han estado a favor del pueblo y Fin de la era de los Virreyes, las protestas se intensificaron al concluir el acto y luego de que salió el presidente Andrés Manuel López Obrador. Los manifestantes cerraron los accesos de la SCJN casi una hora e impidieron que los invitados salieran.
Temprano, integrantes de la Asociación de Jubilados, Trabajadores y ex Trabajadores de la Aviación Mexicana (Ajteam) acudieron a la SCJN para exigir a jueces y ministros que acaten la Ley de Remuneraciones de los Servidores Públicos, que ordena que ningún funcionario podrá ganar más que el Presidente de la República, que tiene un tope de 108 mil pesos mensuales.
Fausto Guerrero Díaz, presidente de la Ajteam, dijo que desde que Mexicana dejó de operar, hace ocho años, ninguna autoridad ha hecho justicia para que recuperen el pago de sus jubilaciones vitalicias.
En su momento demandamos a la SCJN que tomara cartas en el asunto de la quiebra de Mexicana de Aviación y nos dio la espalda, y para resolver cualquier otro tema tardan de cinco a 10 años. No es posible que el pueblo mantenga los altos salarios que ellos se designaron.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

#LordMinistro: El lujo y la ostentación que investigará el Consejo de la Judicatura

Ante la difusión de las imágenes de #LordMinistro, el Consejo de la Judicatura ordenó una investigación. Foto: Especial
XALAPA, Ver (apro).- Autos deportivos descapotables, un porta Rolex con cinco utensilios suntuarios, una lujosa oficina repleta con cajas y cajas de finos puros y habanos, así se presenta en sus redes sociales el magistrado federal Alfonso Eduardo Serrano Ruiz, adscrito al Tercer Tribunal Unitario del Séptimo Circuito con Sede en Veracruz.
Los cibernaturas ya lo bautizaron como #LordMinistro y en respuesta, Serrano Ruiz ya borró sus cuentas de twitter: @dadyserrano y también su perfil en Instagram: @The_cigar_magistrate.
A raíz de la explotación en redes sociales de #LordMinistro, hoy el presidente del Consejo de la Judicatura Federal (CJF), ministro Luis María Aguilar Morales, ordenó a la Unidad General de Investigación de Responsabilidades Administrativas “iniciar una indagatoria” sobre un magistrado de Circuito adscrito al estado de Veracruz.
“Para que se permita esclarecer la consistencia de sus ingresos y su situación patrimonial, luego de que se hiciera pública información en diversos medios de comunicación sobre su modo de vida”.
Serrano Ruiz, magistrado veracruzano cuya actividad política y en la función pública es de bajo perfil, explotaba su ego en redes sociales, siempre posando con lujos. En Twitter incluso se hacía llamar “dady” (papi) y desde ahí, posaba con autos descapotables viendo a la cámara, rodeado de lujo.
Usuarios de redes sociales exhibieron fotografías del magistrado Alfonso Eduardo Serrano Ruiz portando relojes Rolex, fumando puros y conduciendo automóviles de lujo, montando portentosas motocicletas deportivas en el conjunto habitacional Monte Magno en Xalapa, y en todas sus fotos, siempre con un habano en la mano o en la boca.
La difusión de estas imágenes de Serrano Ruiz ocurre en medio de la controversia por la Ley de Remuneraciones, en la que los ministros del Poder Judicial de la Federación exigen seguir con sus dietas estratosféricas de 600 mil pesos mensuales, mientras los magistrados pugnan por seguir con nóminas globales de 300 mil.
El presidente Andrés Manuel López Obrador ha planteado como tope máximo para un servidor público un salario de cien mil pesos.
En redes sociales, las críticas, insultos y mentadas de madre para Alfonso Eduardo Serrano no se hicieron esperar.

martes, 11 de diciembre de 2018

La rebelión de los funcionarios millonarios


Preocupados porque se acerca la pérdida de sus privilegios, funcionarios de muy distintos niveles se revelan ante la austeridad republicana. Tienen razón. Pobrecitos.
Sus sueldos son espectaculares. No existen en ningún otro país los sueldos de estos funcionarios. Tampoco los beneficios extras que reciben. Algunos se llevan un millón de pesos al mes. Y bajarse el sueldo significaría modificar su nivel millonario de vida.
¿Quiénes son los funcionarios millonarios del Gobierno mexicano?
Empecemos por Luis María Aguilar Morales, Ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), quien recibe anualmente 4 millones 658 mil 775 pesos en concepto de sueldo y beneficios. Además del seguro de gastos médicos mayores, recibe una gran cantidad de prestaciones como vales de gasolina, de despensa, el pago del teléfono celular, vehículo blindado, chofer… y un largo etcétera que conforman el casi millón de pesos que se lleva mensualmente.
Cabe recordar que el Ministro Aguilar Morales llegó a la SCJN gracias a su amigo Felipe Calderón el 1 de diciembre de 2009. Y precisamente, fue Calderón quien les inventó el famoso “pago extra” a los ministros que se llama “pago por riesgo”. Luego fue nombrado presidente en la administración de Enrique Peña Nieto en enero de 2015. Fue quien votó en contra de darle seguridad social a las trabajadoras domésticas.
Su argumento para ganar tres mil salarios mínimos al año es que eso le proporciona la “independencia” necesaria: “Necesitamos remuneraciones y condiciones de retiro razonables y dignas, que les permitan tener la humana tranquilidad para reflexionar sus análisis y decisiones, sin presiones internas ni externas que doblen la vara de la justicia”, dijo. Es decir, no quieren un sueldo, sino un cohecho, porque con dinero baila el perro. Cuando alguien mide su honestidad con el dinero, estamos perdidos.
Cada uno de los once ministros de la SCJN gana anualmente 2 millones 36 mil 457 pesos. Con estos sueldos, la independencia no existe en la SCJN, porque los honorables ministros no pueden morder la mano que les da de comer y obedecen la línea que les marca el Presidente en turno. Sus polémicas decisiones han afectado de manera tremenda algunas de las más importantes luchas sociales.
Entre los funcionarios millonarios hay que contar a los senadores. Cada uno de los 128 senadores recibe 1 millón 884 mil 312 pesos anuales. Aunque ya se anunciaron reducciones en sus percepciones por Morena, hay que decir que siguen dentro del grupo de los privilegiados.
Igualmente los 500 diputados que ganan 1 millón 460 mil 550 pesos anualmente. Diputados que se han puesto de acuerdo para no bajarse las percepciones. Por cuatro meses trabajados, este mes de diciembre, cada uno, se llevará más de 200 mil pesos.
Y volvemos a lo mismo, la alta burocracia está empobreciendo a México. Por ejemplo, David Colmenares, el hombre encargado de vigilar la honestidad de los funcionarios, el presidente de la Auditoría Superior de la Federación, quien percibe 2 millones 857 mil 05 pesos cada año.
A la lista de los funcionarios millonarios hay que añadir a cada uno de los consejeros del Consejo de la Judicatura Federal que anualmente reciben 2 millones 862 mil 620 pesos.
Obviamente podemos ir observando a los más enojados por la reducción salarial de la alta burocracia. Caras tristes como la de Lorenzo Córdova Vianello, Consejero presidente del Instituto Nacional Electoral. El polémico presidente que avaló memorables irregularidades electorales seguramente para no contradecir la mano que le da de comer, se lleva anualmente 2 millones 4 mil 563 pesos.
No es el único, los magistrados electorales, sobre quienes en ocasiones pesa la sombra de la corrupción por aceptar fraudes electorales a cambio de dinero, se llevan anualmente 4 millones 564 mil 875 pesos.
Insisto. Estos no son sueldos, son cohechos. Otro ejemplo: Luis Raúl González Pérez, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), quien percibe cada año 2 millones 05 mil 378, sin contar todas sus grandes prestaciones. Este señor se mantuvo callado durante los peores años del peñismo, pero en la recta final, fue publicando información sobre las terribles cifras de graves violaciones de derechos humanos.
Otro caso, es el de Alejandra Palacios Prieto, Comisionada presidenta de la Comisión Federal de Competencia Económica, quien percibe cada año 2 millones 362 mil 106 pesos, al igual que Gabriel Contreras, Comisionado presidente del Instituto Federal de Telecomunicaciones que anualmente percibe 2 millones 20 mil 364 pesos.
Y el de Francisco Javier Acuña Llamas, Comisionado presidente del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos, quien se lleva anualmente 2 millones 401 mil 208 pesos. O el caso de Julio Alfonso Santaella Castell, presidente del Inegi, quien recibe cada año, 2 millones 335 mil 446 pesos o cada uno de los consejeros del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, que gana anualmente 2 millones 335 mil 446 pesos.
A esta lista, hay que añadir los sueldazos de gobernadores, alcaldes, regidores, secretarios, directores, en fin, funcionarios que a discreción se autorizan, sin recato ni decencia, grandes percepciones y beneficios.
El plan de bajar los sueldos a más de 35 mil funcionarios que sobrepasan el límite de los 108 mil pesos que percibirá el Presidente Andrés Manuel López Obrador, es necesario.
Por eso, el fallo de los ministros millonarios de la SCJN que suspende la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos, es indecente, particularmente porque existe un conflicto de interés, porque son los propios ministros quienes no quieren perder sus privilegios.
No existe crisis institucional, ni invasión de la independencia de los poderes en México, lo que existe es un grupo de funcionarios millonarios que se niegan a aceptar el cambio de paradigma del servicio público.
Muy sencillo, aquellos funcionarios que no acepten el cambio, pueden irse. Los mexicanos se los vamos a agradecer. No podemos seguir con estas desigualdades, mientras hay 70 millones de pobres. Basta de dispendio y excesos.
www.websanjuanamartinez.com.mx
Twitter: @SanjuanaMtz
Facebook: Sanjuana Martinez

lunes, 10 de diciembre de 2018

Ministro de la SCJN gana 600 mil al mes...pero no estudió ni maestría ni doctorado.

El ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Luis María Aguilar Morales, gana 600 mil pesos mensuales y se opone a que la política de austeridad promovida por Andrés Manuel López Obrador se instaure en el Poder Judicial, donde los sueldos de jueces, ministros y personal en general son excesivos y en ocasiones rayan en lo ridiculo. 
Así las cosas, a pesar de que su sueldo es uno de los más altos de nuestro país, sea en el ámbito privado o en el público, el juez Luis Maria Aguilar Morales solo cuenta con licenciatura, no estudio ni maestría ni doctorado. Así lo muestra el currículum que la misma SCJN pone a disposición del público en general desde su sitio web.
Aquí puedes constatarlo:

Luis María Aguilar Morales

Nació en México, Distrito Federal, el 4 de noviembre de 1949. Sus padres Luis María Aguilar y Gómez, jubilado de la Suprema Corte, y María Elena Morales Béjar.
Estudios
Cursó la licenciatura en Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México, de 1969 a 1973; se tituló el 25 de noviembre de 1974, con la tesis Los Alcances de la Fracción XIV del Artículo 27 Constitucional para Efectos del Amparo. Un estudio analítico y crítico de la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación por la que se otorga legitimación procesal activa, en el juicio de amparo, a los pequeños propietarios que carecían de certificado de inafectabilidad.
Actividad Profesional
1971-1975. Abogado postulante.
1978. Asesor en la Dirección Jurídica de la Universidad Nacional Autónoma de México.
1978. Asesor Jurídico en la Dirección Jurídica de la Secretaría de la Reforma Agraria.

Exhiben a magistrado que contrató a 14 familiares y amigos en el Poder Judicial


En medio de la polémica por su franca oposición a reducir los salarios de los altos funcionarios y la elección para gobernador en Puebla, estalla un nuevo escándalo en torno al Poder Judicial; ya que se hizo público que un magistrado tiene a catorce familiares y allegados trabajando en este mismo sector.
Se trata de Francisco Arconedo Montero, titular del Tribunal Unitario del Trigésimo Primer Circuito, en Campeche. De acuerdo con un reporte periodístico del diario Reformael magistrado consiguió que sus tres hijos, tres sobrinos, su exesposa, dos de sus yernos, un compadre, dos comadres y hasta el esposo y el hijo de una de ellas consiguieran puestos en el Poder Judicial.
A pesar de la evidente influencia del magistrado Arconedo, el Consejo de la Judicatura Federal (CJF) determinó investigar solo dos de las catorce contrataciones sospechosas, argumentando que en algunos casos ya había proscrito la posibilidad de ejercer una sanción y pasando directamente por alto otras.
Solo dos consejeros, Felipe Borrego y José Guadalupe Tafoya, decidieron votar a favor de iniciar proceso contra todas las contrataciones. Este último declaró que esto probaría que el magistrado actuó con falta de profesionalismo, ya que de manera habitual se aprovechó de su cargo para que todos estos allegados trabajaran en el Poder Judicial.
En otras ocasiones en las que se ha acreditado que existieron contrataciones ‘cruzadas’ entre jueces, como en este caso, la sanción que se ejerció en contra de los culpables fue de tres meses de suspensión sin goce de sueldo.

Con información de Reforma y Regeneración.

En el Poder Judicial no sólo jueces y ministros ganan más que el Presidente

Detenida, la austeridad republicana
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Periódico La Jornada
Lunes 10 de diciembre de 2018, p. 4
Además de ministros, jueces, magistrados y consejeros de la Judicatura, dentro del Poder Judicial de la Federación hay servidores públicos con plazas que ganan por arriba de los 108 mil pesos que percibirá el Presidente de la República.
El reajuste a las prestaciones de servidores públicos para que no ganen más que el Presidente ha generado algunas molestias dentro del Poder Judicial de la Federación, al considerarse un poder independiente al Ejecutivo.
La magistrada Sonia Rojas Castro, del Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo de Sinaloa, interpuso un amparo el 15 de noviembre en contra de la Ley Federal de Remuneraciones; días después obtuvo la suspensión provisional, con lo que por el momento percibirá el mismo salario.
Después de ese amparo, se sumaron otras 512 demandas colectivas de amparo tramitadas por casi 3 mil jueces, magistrados, secretarios, actuarios y otros servidores que se verían afectados por dicha ley.
A ello se suma la acción de inconstitucionalidad que presentó el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Luis Raúl González Pérez, ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación por considerar que se podrían violar algunos derechos humanos reconocidos en la Constitución.
El viernes pasado el ministro Alberto Pérez Dayán admitió a trámite la acción de inconstitucionalidad promovida por senadores de oposición, y el máximo tribunal ordenó suspender la aplicación de la ley.
De acuerdo con el manual que regula las remuneraciones de los servidores públicos del Poder Judicial de la Federación, un ministro percibe un sueldo neto mensual de 269 mil pesos, más un pago anual de 444 mil por concepto de aguinaldo y 554 mil por pago de riesgo.
Dentro de la Corte, el secretario general de acuerdos, el oficial mayor y el contralor perciben 152 mil pesos mensuales, y anualmente reciben 302 mil por aguinaldo-prima vacacional, y otros 428 mil por asignaciones adicionales.
El secretario jurídico de la presidencia recibe 149 mil pesos netos mensuales, más 313 mil por aguinaldo y 419 mil por asignaciones adicionales; un subsecretario general de acuerdos recibe 146 mil pesos mensuales, 313 mil por aguinaldo y 409 mil por asignaciones adicionales.
Un director general puede percibir un máximo de 142 mil pesos, 305 mil por aguinaldo y 399 mil por asignaciones adicionales; un secretario de la sección de trámite de controversias constitucionales y acciones de inconstitucionalidad recibe 129 mil pesos, con un aguinaldo de 257 mil pesos y 361 mil por asignaciones adicionales.
Por otra parte, un secretario de estudio y cuenta coordinador de ponencia tiene un salario mensual máximo de 132 mil pesos, más 278 mil pesos por aguinaldo y 370 mil por asignación adicional; mientras, un secretario de acuerdos de sala tiene una remuneración de 121mil pesos, un aguinaldo-prima vacacional de 252 mil y 338 mil por asignación adicional.
Un consejero de la Judicatura Federal gana 269 mil pesos mensuales, 444 mil de aguinaldo y 554mil por pago de riesgo; un titular de órgano auxiliar tiene un sueldo de152 mil pesos, 288 mil por concepto de aguinaldo-prima vacacional y 477 mil de asignación adicional; un magistrado de circuito recibe 145 mil pesos, más 280 mil de aguinaldo y 472 mil por pago de riesgo; un juez de distrito, 132 mil pesos, más 251 mil de aguinaldo y 422 mil por pago de riesgo.

lunes, 4 de junio de 2018

Así no

Que Germán Larrea le pregunte a las familias de todos los mineros muertos por quién van a votar para que entienda por qué. Foto: Presidencia de la República

El Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto tuvo varios eventos que conmovieron el corazón, a veces duro, de mexicanos de todos los colores y todas las tendencias. Pondría en primer lugar la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. No olvido que cuando se dio a conocer la noticia de que supuestamente los habían quemado –fundamento de la “verdad histórica”–, un amigo y yo habíamos quedado para desayunar un sábado. Es un amigo que no se conmueve con cualquier cosa. Me dijo esto: “Me voy a quedar con mis hijos. De verdad no tengo humor para salir a la calle. Tengo el alma rota”. Me sacudió. Millones nos sacudimos entonces y millones seguimos conmovidos con el papelón que hizo el Gobierno con ese caso, hasta hoy impune.
Fuimos testigos, en este sexenio, del episodio de la “casa blanca”, destapado por Carmen Aristegui y su equipo. El núcleo duro de Estado y del priismo cerró filas con Peña casi en automático –como era de esperarse– mientras que entre los ciudadanos había indignación y coraje. Armando Hinojosa, dueño de Grupo Higa, tenía (tiene) miles de millones en contratos pero era, a la vez, el financiero de la casa del Presidente y su esposa. Tipo oscuro y tenebroso, se ganó los reflectores. Angélica Rivera, la amada “Gaviota” de las telenovelas, se cayó de su nicho, en vivo y en directo, para millones de mexicanos que le tenían alguna estima. El Gobierno entraría, a partir de allí, en una crisis de la que ya no se recuperó a pesar de los miles de millones que, violando los topes establecidos por el Congreso, repartió a los medios.
El doctor Juan Manuel Mireles nos abrió los ojos en este gobierno cuando narró cómo los criminales se llevaban a las hijas de los pueblos de Michoacán y las regresaban embarazadas, meses después; y encabezó una guerra civil para recuperar los territorios perdidos por el Estado, y todos nos conmovimos. En Tanhuato, en Nochixtlán y en Apatzingán, fuerzas federales llevaron a cabo, en eventos distintos, ejecuciones sumarias que nos pusieron los cabellos de punta: ¿en manos de quién estamos?, nos preguntamos.
Y hubo episodios tristes, también; lamentables para millones porque no se trataba sólo del Presidente quien salía humillado, sino todos nosotros, como mexicanos. Y ejemplifico en uno: la estúpida bienvenida a Donald Trump en Los Pinos. Qué coraje y qué desatino. Cuánta indignación.
Miles de muertos en el sexenio, más aún que con Felipe Calderón. Decenas de casos de corrupción como el de Odebrecht que se quedan sin castigo. O el del famoso socavón. O el infame nombramiento de Virgilio Andrade para “investigar al Presidente”. O Rodrigo Medina, César Duarte, Javier Duarte, Roberto Borge, Tomás Yarrington, Eugenio Hernández. O los asesinatos de periodistas, como nunca antes en la historia. O los feminicidios.
Sí, millones de mexicanos nos conmovimos una y otra vez con estos escándalos. Y los que tuvieron voz, la usaron. Y los que pudieron, marcharon. Y los que tenían redes sociales las aprovecharon para exigir, demandar, plantear su indignación o comentar.
Millones de mexicanos, excepto un puñado. Alberto Baillères, Claudio X. González, Héctor Hernández, José Ramón Elizondo, Eduardo Tricio o Germán Larrea jamás hablaron frente a las tragedias, frente a la desesperación o la indignación. Frente a un gobierno que alcanzaba niveles inéditos de deuda, devaluación de la moneda e incluso inflación que ya no se veía. Se encerraron en el silencio más cómplice, a pesar de tener los recursos para usar, al menos, su voz.
Ni una sola vez denunciaron la corrupción en el Gobierno. Ni una vez exigieron la aparición de los 43 estudiantes. Jamás demandaron a las fuerzas federales que no desaparecieran y ejecutaran ciudadanos. Nunca pidieron hacer algo por los periodistas asesinados y por el abandono de sus familias. No estuvieron con el resto para exigirle al Gobierno federal que hiciera algo por los desplazados o por los desaparecidos o por las miles de mujeres que son violentadas, asesinadas. No usaron sus recursos para –deje usted ayudar– denunciar el aumento de la pobreza, los gasolinazos, los engaños y las promesas incumplidas de Peña Nieto.
Ni una sola vez.
Ahora quieren imponernos un Presidente con campañas de miedo. Y como las campañas de miedo ya no les funcionan, llaman al “voto útil”, que es útil para ellos.
Ahora quieren decirnos, a usted y a mí, a sus empleados y a quienes los escuchan, qué hacer con nuestro voto.
Eso es, francamente, no tener madre.
***
Sólo es adecuado cerrar la boca frente a la tragedia cuando eres parte de la tragedia: esa élite se fundió a un gobierno, el de Peña, que actuó como si las mayorías estuvieran bajo una carpa, en el Zócalo, y sólo se necesitara una lluvia, los granaderos o el sol para echarlos. Un gobierno que vio este país como si fuera el Estado de México, con su prensa a modo, empresarios a modo, organizaciones civiles a modo e incluso partidos políticos corruptos y a modo.
Es fácil para esa élite de empresarios cerrar los ojos cuando se es parte de un gobierno que cree que el resto no existe o es, simplemente, las sobras necesarias de cada banquete. Por eso, ese puñado que quiere ahora ponernos Presidente se encerró, encantado, en la cápsula que sólo sirvió para repetirse el botín: la Presidencia de la República. Y mientras, todo lo demás se descomponía.
Dónde estuvieron ésos cuando los gritos que clamaban justicia, poner fin a la impunidad y a la corrupción, se topaban con oídos sordos. Dónde estaban mientras se negaba a la gente la oportunidad de tener acceso a la justicia. Pues ahora esa gente tiene las urnas para cobrárselas, como decía ayer el abogado Ulrich Richter en El Universal. Se olvidaron que México no es el Estado de México, donde los demás son pobres y reciben una lámina en cada elección y con eso tienen para votar por el PRI.
Ésa élite de empresarios y su gobierno favorito se olvidaron que los pueblos, de vez en cuando, toman sus propias decisiones.
Y ahora quieren decirnos por quién votar. Ja. No jodan. Así no.
***
Se les lastimaron las muñecas de tanto aplaudirle a Carlos Salinas, a Ernesto Zedillo, a Vicente Fox, a Felipe Calderón, a Enrique Peña. Impulsaron sus gobiernos y se hincharon de billetes con ellos sin necesidad de responsabilizarse de nada. Qué cómodos.
Ahora les asusta la posibilidad de que los trabajadores recuperen algo de lo que han perdido.
Porque resulta que debemos agradecerles cuando dan empleos de hambre (los peores salarios de todo el continente están en México) en las playas que se apropiaron, las minas que se quedaron, los pozos de agua y de petróleo que chupan como si no hubiera mañana. Porque resulta que les debemos hacer manicure aunque perdimos, en estos años, la seguridad social, y nos llevaron en masa a las empresas de outsourcing. Resulta que esa élite se siente ahora con derecho a imponernos Presidente, que porque el que viene, según las encuestas, los llama por lo que son: traficantes de influencias.
Ahora resulta que se sienten con la autoridad moral de pedirle a sus empleados que laman, como perros, los collares que les pusieron en el cuello.
Ja. No jodan. Así no.

Green Go