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miércoles, 31 de mayo de 2017

Exvocera calderonista, con Del Mazo

La panista y exvocera de Felipe Calderón en la Presidencia de la República, Alejandra Sota, es ahora asesora en materia de comunicación y opinión pública del aspirante priísta al gobierno del Estado de México, Alfredo del Mazo. Antes lo fue también del gobernador mexiquense Eruviel Ávila y de la panista Margarita Zavala cuando ocupó una curul en el Congreso.
La eficacia de Alejandra Sota en el manejo de medios en campañas políticas empezó con el Partido Acción Nacional (PAN), cuando Vicente Fox ganó la Presidencia en 2000 y siguió en 2006 con el triunfo de Calderón. Es una profesional que conoce a la perfección a la élite política del PAN, así como sus debilidades, fortalezas y corruptelas, lo que le ha valido para ser contratada por Del Mazo.
En el sexenio de Calderón, cuando Maximiliano Cortázar (2006-2010) y Alejandra Sota (2010-2012) manejaron Comunicación Social de la Presidencia de la República, se ordenó directamente la contratación de publicidad del gobierno federal por 32 mil millones de pesos, lo que les valió ser investigados por las secretarías de la Función Pública y de Hacienda por el uso del dinero público en campañas publicitarias que beneficiaron a medios de comunicación electrónicos e impresos afines al calderonismo.
Entre las irregularidades más evidentes fue lo ocurrido en las secretarías de Salud –con un sobregiro de 317 millones de pesos–, Desarrollo Social y Turismo. Desde la oficina de prensa de la Presidencia de Felipe Calderón, sus titulares Cortázar y Sota ordenaron utilizar recursos públicos de esas secretarías para pagar miles de millones de pesos a medios de comunicación que apoyaban los programas del gobierno y, en 2012, para liquidar contratos publicitarios que se otorgaron a la prensa como retribución por su respaldo a la campaña electoral de Josefina Vázquez Mota, candidata del PAN que perdió la Presidencia.
Uno de los responsables de beneficiar a medios de comunicación con dinero público fue el exvocero de la Secretaría de Salud, Carlos Olmos Tomasini, quien en entrevista con Contralínea hace varios años declaró haber recibido instrucciones directas de la Presidencia de la República para otorgar cuantiosas partidas presupuestales para la publicidad oficial. Las listas de periódicos, revistas y programas de radio y televisión que se beneficiarían de ello eran enviadas desde la Secretaría de Gobernación.
De tal manera que las campañas publicitarias se decidían en la Presidencia de la República “por Alejandra o Max. Ellos eran la primera instrucción; pasaba a Gobernación y Gobernación instruía a todas las áreas”, refirió Carlos Olmos Tomasini en una entrevista que le hizo la reportera Nancy Flores. Sin embargo, aceptó que de esas órdenes no había registro documental: “Presidencia nunca te va a dar nada, porque son [instrucciones] verbales”.
Agregó: “Nadie, ningún área, ninguno de los comunicadores tenemos una tarjeta o documento que te diga, o donde venga: ‘Presidencia [ordena] esto’. Te hablan, ‘haz esto’”. Ese uso indebido del dinero público en este rubro fue documentado por la propia Comisión Nacional de los Derechos Humanos, a petición de la revista Contralínea.
En el último año de gobierno de Felipe Calderón, 2012 y en plena veda electoral, se destinaron 6 mil 860 millones de pesos al gasto publicitario en medios electrónicos e impresos.
De ese total, Olmos Tomasini reconoció que la Secretaría de Salud ejerció 2 mil 500 millones, es decir él solo dispuso de 36.44 por ciento por instrucciones de la actual asesora de Alfredo del Mazo, Alejandra Sota. Con esto debemos entender porque la tiene tan cercana en el manejo de su campaña presidencial.
Ésta es parte de la entrevista grabada que le hizo la reportera a Olmos Tomasini:
—¿Por qué gastaron 2 mil 500 millones de pesos en un año electoral?
—Se gastaron en enero, febrero y marzo. No se gastó después.
—¿Dos mil 500 millones en 3 meses?
—Perdón, pero fue la orden que tuvimos.
—¿Quién lo ordenó?
—Presidencia y Gobernación.
A lo largo del sexenio calderonista, el desembolso en el rubro publicitario superó los 32 mil millones de pesos, y la razón de aplicar la mayor publicidad en el primer trimestre de 2012 es porque la ley le impedía al gobierno hacerlo durante las campañas políticas.

Las investigaciones

La orden que recibió de Presidencia el área que encabezaba Olmos Tomasini en los primeros 3 meses de 2012 se volvió en su contra: 260 contratos con medios de comunicación de la Secretaría de Salud no se pagaron por “insuficiencia presupuestal”. Así, la administración de Salomón Chertorivski Woldenberg heredó una deuda de 317 millones 78 mil 991 pesos a la gestión de la entonces secretaria de Salud Mercedes Juan López, cargo que ahora ocupa José Narro Robles, exrector y aspirante a la Presidencia de la República.
Esa misma insuficiencia presupuestal provocó reacciones en el gobierno de Enrique Peña Nieto. Por una parte, las autoridades de las secretarías de la Función Pública y de Hacienda y Crédito Público investigaron el destino del presupuesto ejercido en la Secretaría de Salud por 2 mil 500 millones de pesos. También se habrían abierto líneas de investigación en los ejercicios de las secretarías de Desarrollo Social y de Turismo, pues hubo en éstas un gasto indiscriminado para apoyar a la candidata panista.
Por otra, los empresarios de los medios a los que se les adeudaba “amenazaron” con demandar al gobierno federal por fraude. El mismo Olmos Tomasini reconoció que tenía una “deuda moral” con los medios, algunos de los cuales sus directivos son “mis amigos”, por lo cual ya fuera de la Administración Pública Federal intentó que la Secretaría de Salud reconociera los adeudos y pagara el gobierno priísta el despilfarro del gobierno panista en publicidad.
Miguel Badillo
[Oficio de papel]
Contralínea 539 / del 15 al 21 de Mayo 2017

jueves, 17 de diciembre de 2015

Recluta Peña a marido de Sota, como custodio de ética y prevención de conflictos de interés

Benjamín Hill, titular de la Unidad Especializada en Ética y Prevención de Conflictos de Interés de la SFP. Foto: Miguel Dimayuga
Benjamín Hill, titular de la Unidad Especializada en Ética y Prevención de Conflictos de Interés de la SFP
MÉXICO, DF (Proceso).- Como su esposa, Alejandra Sota Mirafuentes, Benjamín Hill Mayoral ya forma parte de la nómina del gobierno de Enrique Peña Nieto: Es, desde noviembre, titular de la Unidad Especializada en Ética y Prevención de Conflictos de Interés de la Secretaría de la Función Pública (SFP).
El titular de la SFP, Virgilio Andrade, reclutó al esposo de Sota tras exonerar de conflicto de interés a Peña Nieto por la compra de la Casa Blanca en las Lomas de Chapultepec (Ciudad de México). El vendedor de dicho inmueble fue Armando Hinojosa Cantú, el contratista favorito de Peña desde que era gobernador del Estado de México.
Ahora el expanista Hill Mayoral será custodio de la ética y de prevenir los conflictos de interés en el gobierno federal y en la secretaría que investigó a su esposa por presuntamente favorecer a sus amigos cuando era funcionaria del gobierno de Felipe Calderón, como ella misma admitió ante una corte de Estados Unidos.
Igual que Sota, Hill Mayoral estudió Ciencia Política en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM). También como ella renunció a su militancia en el Partido Acción Nacional (PAN), y juntos se fueron a estudiar a Harvard –aunque él sí es titulado– y ahora ambos están en las filas del peñanietismo.
Mientras los dos estudiaban en Harvard, Hill Mayoral cobraba en el Senado 70 mil pesos mensuales como asesor de Ernesto Cordero, cuando éste era el coordinador del PAN.
Ahora su sueldo asciende a 161 mil 259 pesos con 72 centavos, más 7 mil 500 pesos de apoyo económico mensual, mil 300 para teléfono celular y un vehículo.
El esposo de Sota, quien cobra cada mes 833 mil pesos por un contrato bianual por 20 millones de pesos que le dio el Sistema de Administración Tributaria (SAT), ya había trabajado en la SFP en el gobierno de Vicente Fox y luego bajo la protección de Calderón, su amigo.
Fue secretario ejecutivo de la Comisión Intersecretarial para la Transparencia y el Combate a la Corrupción y jefe de la Unidad de Políticas para la Transparencia, amén de cargos semejantes.
Lo curioso es que, desde 2009, Hill y su esposa decidieron echar cerrojo a su declaración patrimonial para, por ejemplo, ocultar que compraron una mansión en Bosques de las Lomas, una de las áreas residenciales más lujosas de la Ciudad de México.
Junto con Hill, Virgilio Andrade –encargado de vigilar que no haya corrupción en el gobierno de Peña– incorporó a otro cuadro del PAN a la secretaría que encabeza, también del entorno de Calderón.
Se trata de Teresa Gómez del Campo Gurza, jefa de la Unidad de Transparencia y Cooperación Internacional, sobrina de la aspirante presidencial Margarita Zavala, hermana de la senadora Mariana y de otros funcionarios del clan…

martes, 15 de diciembre de 2015

Pago millonario del SAT para exvocera de Calderón .- ÁLVARO DELGADO

Una exvocera de Felipe Calderón, Alejandra Sota, es ahora arropada también durante el gobierno de Peña Nieto, del que recibe millonarios contratos; uno de ellos, por 20 millones de pesos, le fue otorgado de manera turbia por el Sistema de Administración Tributaria, que depende de Luis Videgaray, titular de la Secretaría de Hacienda, y consiste en preguntar a los mexicanos cómo perciben la recaudación de impuestos federales. No le va igual en Estados Unidos, pues hace unos días perdió el juicio que interpuso allá en contra de la periodista Dolia Estévez, corresponsal de MVS en Washington, quien publicó en Forbes un reportaje que la incluía entre “los 10 mexicanos más corruptos de México”…
Alejandra Sota Mirafuentes, exvocera y protegida de Felipe Calderón, cobra en el gobierno de Enrique Peña Nieto más de 800 mil pesos mensuales por preguntar a los mexicanos cómo perciben la recaudación de impuestos por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, encabezada por Luis Videgaray.
Sota obtuvo un contrato bianual por 20 millones de pesos en una turbia licitación del Sistema de Administración Tributaria (SAT), que depende del propio Videgaray y es actualmente dirigido por Aristóteles Núñez Sánchez: Su empresa les ganó a tres que son propiedad de exempleados suyos que, a su vez, favorecieron desde el gobierno a amigos mutuos con multimillonarias asignaciones.
La exfuncionaria panista, quien el último 30 de noviembre perdió en Estados Unidos la demanda que presentó en contra de la periodista Dolia Estévez por incluirla en el reportaje Los 10 mexicanos más corruptos de México, firmó el contrato en octubre de 2014, y desde entonces cobra 833 mil pesos cada mes –percibirá esa cifra hasta octubre del próximo año–, cuatro veces más que los 203 mil que percibía con Calderón.
Documentos obtenidos por Proceso acreditan que Sota Mirafuentes es accionista de la firma Integra, Metas Estratégicas, S.A. de C.V., con 70% de las acciones, mientras que Maira Yazmín Colín García, su subordinada en la Presidencia de la República, posee el otro 30%.
Colín García, quien se acreditó ante el SAT como representante legal de la compañía creada en abril de 2013, es además accionista de Dinamia Consultores, S.C., dirigida por José Omar Gutiérrez Bayardi, quien también fue subordinado de Sota en la Coordinación de Opinión Pública e Imagen de la Presidencia de la República.
Otras dos empleadas de Sota en la Presidencia, Beriana Mendoza Andreu y Selene González Terrones, son integrantes de Duo Comunicación, Opinión y Políticas Públicas, S.A. de C.V., dedicada igualmente a realizar estudios de opinión.
Ellas son amigas de Sota desde que estudiaron la carrera de Ciencia Política en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), a las que luego, en 2006, incorporó sucesivamente a la campaña, al equipo de transición y al gobierno de Calderón.
Integra, Metas Estratégicas, de Sota; Dinamia Consultores, de su socia Colín García, y Duo Comunicación, Opinión y Políticas Públicas, de sus amigas Mendoza y González, se inscribieron como licitantes en el procedimiento de “invitación a cuando menos tres personas”, convocado por el SAT en octubre del año pasado.
A estas tres empresas se sumó una cuarta, Técnicos Encuestadores de Campo, S.A. de C.V., propiedad de Fernando Hernández Cano, quien en el sexenio calderonista acumuló contratos por 41 millones de pesos destinados a realizar estudios de opinión para la Presidencia de la República.
El SAT invitó a estas firmas con base en el artículo 41 de la Ley de Adquisiciones, el cual, en la fracción X, dispone que cuando se contraten servicios de consultorías, asesorías, estudios o investigaciones se debe “aplicar el procedimiento de invitación a cuando menos tres personas, entre las que se incluirán instituciones públicas y privadas de educación superior y centros públicos de investigación”.
Licitación simulada
Sin embargo, dicha dependencia sólo invitó a cuatro empresas privadas y pasó por alto los nexos de amistad y de negocios entre ellas para contratar, por dos años, un “servicio de investigación, levantamiento y análisis de opinión sobre aspectos fiscales, desempeño, funcionamiento, imagen y mecanismos de comunicación del SAT con asesoría de implementación de estrategias de mejora”.
Conforme al fallo de la licitación, cuya copia posee el reportero, “no resultaron solventes técnicamente” Duo Comunicación, Opinión y Políticas Públicas, S.A. de C.V., ni Técnicos Encuestadores de Campo, S.A. de C.V., por lo que la empresa de Sota y Dinamia Consultores, de su socia Colín García y su exempleado Gutiérrez Bayardi, resultaron finalistas.
Y tras la evaluación de las propuestas económicas, el SAT dio como ganadora a la firma de Sota Mirafuentes, que ofreció cobrar 19 millones 755 mil 728 pesos contra los 20 millones 308 mil 888 pesos con 38 centavos que cotizó Dinamia Consultores.
La diferencia en las propuestas económicas de ambas fue de sólo 533 mil 160 pesos con 38 centavos.
Pero, además, en el fallo de la licitación –un documento de siete cuartillas– emerge otro dato anómalo por el que, según la ley, la propuesta de la empresa de Sota debió desecharse:
“En el acta de Presentación y Apertura de Proposiciones, de fecha 9 de octubre de 2014, se hizo constar que durante la apertura de la proposición de la licitante Integra, Metas Estratégicas, S.A. de C.V., se conoció que sólo la propuesta económica no se encontraba foliada.”
La responsable de la evaluación legal y administrativa del SAT, Lourdes María Antonieta Sánchez Vicencio, administradora de Recursos Materiales, no hizo válida esta anomalía y decidió la adjudicación a la sociedad de Sota Mirafuentes y Colín García.
Y desde octubre del año pasado la empresa de Sota levanta encuestas mensuales y semestrales a los contribuyentes sobre cómo perciben el cobro de impuestos que realiza el SAT.
Integra, Metas Estratégicas, S.A. de C.V., fue creada por Sota Mirafuentes el 4 de abril de 2013, apenas medio año después de que dejó la Presidencia de la República, donde se desempeñó primero como coordinadora de Opinión Pública e Imagen y luego, desde 2010, como vocera del propio Calderón y del gabinete de seguridad.
La compañía se dedica a prestar servicios de asesoría en general, de análisis, investigación, estudio, proyección, desarrollo y programación; de consultoría vinculados con el desarrollo de sistemas de información basados en la opinión pública; de investigación de mercados; de estrategias de posicionamiento público; de comunicación, elaboración de estadísticas, investigación cualitativa, muestreo, encuestas de opinión, estudios de mercado, entrevistas de profundidad, grupos de enfoque y estudios antropológicos.
Es sabido que uno los clientes de Sota es Eruviel Ávila, el gobernador priista del Estado de México, y ahora también el que fue coordinador de la campaña de éste, Luis Videgaray (2011), quien cumplió la misma función con Peña Nieto en las elecciones de 2012.
El sello de la corrupción
Sota Mirafuentes ha estado en medio del escándalo no sólo por no tener título profesional y haber ingresado a la Universidad de Harvard sin cubrir ese requisito, sino igualmente porque la Secretaría de la Función Pública (SFP) la investigó ante la acusación de otorgar contratos a sus amigos.
Sin embargo, jamás se informó sobre el resultado de la investigación de esa secretaría, en la que, desde noviembre, su esposo, Benjamín Hill Mayoral, fue designado titular de la Unidad Especializada en Ética y Prevención de Conflictos de Interés, por el titular Virgilio Andrade. (Véase recuadro.)
Y es que, el 2 de agosto de 2013, la primera emisión de MVS noticias reveló que Sota Mirafuentes encabezó a un grupo de amigos del ITAM que se coludieron a lo largo del sexenio de Calderón para beneficiar entre otras empresas a Defoe Experts on Social Reporting con decenas de millones de pesos.
La firma es propiedad de Yamil Gustavo Nares Feria, quien fue subdirector de Opinión Pública bajo las órdenes de Sota en la Coordinación General de Imagen y Opinión Pública y es amigo de ella desde el ITAM.
El propio Nares Feria reconocería después que en el sexenio de Calderón recibió contratos por 55 millones de pesos, entre ellos varios del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), una maquinación en la que intervinieron justamente las amistades de Sota que participaron en la licitación del SAT ganada por ella.
Maira Yazmín Colín García fungió como coordinadora de Evaluación de Estudios de Usuarios del IMSS, y José Omar Gutiérrez Bayardi se desempeñó en calidad de titular de la División de Investigaciones y Supervisión de la Coordinación de Evaluación de Estudios de Usuarios de esa misma dependencia.
Según la investigación de MVS, ellos dos le otorgaron contratos a Defoe, de Yamil Nares Feria, por 22 millones de pesos, para elaborar encuestas, una de las cuales fue el impacto que tuvo el caso de la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, en 2009.
Los contratos a Nares Feria, quien estudió con Sota la carrera de Ciencia Política, comenzaron a fluir cuando su empresa tenía apenas dos meses de haber sido fundada ante notario público de Oaxaca. El contrato más grande que recibió fue en el último mes del gobierno de Calderón, noviembre de 2012, y ascendió a 9 millones 400 mil pesos.
Otro amigo de Sota en el ITAM, José Alfonso Arango Pérez, obtuvo asimismo contratos de ella para Milenio Consultores.
En diciembre de 2013 la periodista Dolia Estévez, corresponsal de MVS en Washington, publicó en Forbes el reportaje mencionado que incluyó a Sota, y un año después ésta la demandó por difamación ante una corte de Estados Unidos.
Apenas el pasado 30 de noviembre, el juez Liam O’Grady, de la Corte Federal del Distrito Este del estado de Virginia, desechó los tres cargos de la acusación por difamación y daños económicos que interpuso Sota en contra de la periodista.
“Los argumentos que hace Sota son en su mayor parte opiniones de Estévez que no pueden razonablemente ser declaradas o implicadas en hechos falsos”, se lee en el fallo de 12 páginas, consultado por Jesús Esquivel, corresponsal de Proceso en Washington.
El revés en EU
En su querella contra la periodista, Sota sostuvo que fue difamada y que el artículo­ le causó daños económicos a sus negocios personales, pero en su dictamen el juez O’Grady subraya:
“Sota admite que ella estaba siendo investigada por corrupción, por parte de las autoridades mexicanas, y que estudiaba en la Universidad de Harvard sin contar con un título profesional.”
La demanda de Sota califica de “difamación” el hecho de que Estévez la considere en su artículo como una de las personas a quienes los mexicanos “perciben” como entre las más corruptas.
“La aserción de que Sota era percibida entre los mexicanos más corruptos en 2013 no puede ser objeto de demanda porque no es objetivamente verificable y porque conlleva una aserción subjetiva”, enfatiza O’Grady en sus conclusiones.
“No existe una manera objetiva de probar si Sota es percibida como una de las 10 personas más corruptas en México. Estévez establece su opinión sobre el asunto y aportó una base factual para esta opinión. Sota admite la base factual de que la opinión de Estévez es verdad”, remarca el juez.
Sobre los supuestos daños económicos que le causó el trabajo de Estévez, Sota aseguró que se le fueron de las manos unos contratos que otorgaría el gobierno mexicano a su firma de consultaría Integra, Metas Estratégicas, S.A. de C.V.
Supuestamente, y según la demanda, la exfuncionaria federal hubiese percibido de 850 mil a 1 millón 700 mil dólares con esos contratos, pero su negocio no se concretó porque justo cuando estaba en tratos con el gobierno apareció el artículo de Estévez.
Por cierto que ese millón 700 mil dólares equivale a los 20 millones de pesos por un contrato que la empresa de Sota firmó con el gobierno de Peña Nieto en octubre de 2014, dos meses antes de presentar la demanda contra la periodista…

Sota y Peña: Vocación por la trampa .- ÁLVARO DELGADO

Alejandra Sota, exvocera de Calderón. Foto: Miguel Dimayuga

MEXICO, DF (apro).- A Alejandra Sota le está yendo económicamente mejor con Enrique Peña Nieto que con Felipe Calderón, su protector: Ahora cobra 833 mil pesos mensuales, cuatro veces más que los 203 mil que percibía al mes durante el sexenio anterior.
Esa cantidad ha estado recibiendo Sota del gobierno de Peña desde que, en octubre de 2014, obtuvo del Sistema de Administración Tributaria (SAT) un contrato bianual por casi 20 millones de pesos, por lo que hasta octubre de 2016 obtendrá los 833 mil pesos por preguntar cómo cobra impuestos el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, su amigo.
En los seis años de gobierno de Calderón, en el que fue coordinadora de Opinión Pública e Imagen y vocera, Sota cobró sólo por salarios un total de 14 millones 616 mil pesos, pero gracias al turbio contrato que recibió del gobierno de Peña, ganará 20 millones en sólo dos años.
Nada mal para una preparatoriana… que estudió en Harvard quién sabe por qué.
Tal como lo publica la revista Proceso esta semana, el SAT que encabeza Aristóteles Núñez –cuyo jefe es Videgaray– entregó el contrato a Integra, Metas Estratégicas, S.A. de C.V., la empresa de Sota, en una licitación simulada.
El montaje para favorecer a la exvocera de Calderón –“la pinche Sota”, la llamó Josefina Vázquez Mota– implicó al SAT y a otras tres empresas concursantes una, propiedad de su socia, otra de dos de sus exempleadas y, la tercera, es de un amigo que ella benefició con asignaciones millonarias.
Este turbio procedimiento debería ser investigado por la Secretaría de la Función Pública, pero eso no ocurrirá porque el esposo de Sota, Benjamín Hill Mayoral, es alto funcionario de esa dependencia que encabeza Virgilio Andrade, quien a su vez exoneró a Peña Nieto por la compra de la “Casa Blanca” al contratista Armando Hinojosa Cantú.
Sí: Hill Mayoral, esposo de Sota, es –desde noviembre– nada menos que el jefe de la Unidad Especializada en Ética y Prevención de Conflictos de Interés de la Secretaría de la Función Pública.
Parece chiste. No lo es. Es gravísimo. Y sólo revela el nivel de corrupción y contubernios que en Proceso se ha acreditado, pero no es general, en lo etéreo, sino con información específica sobre personas concretas.
¿Su marido va a investigar a Sota? Exonerada está…
En su momento, Sota fue formalmente investigada por favorecer con multimillonarios contratos que desde la Presidencia de la República entregó a sus amigos del Instituto Autónomo de México (ITAM). El caso se pudrió.
Ahora Sota seguirá obteniendo contratos chuecos por la misma razón que lo está Arturo Escobar, el mafioso dirigente del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), está impune: Por las complicidades al más alto nivel.
Ernesto Cordero, amigo de Sota y a cuyo esposo incluyó en la nómina del Senado cuando estudiaba en Harvard, enjuició con dureza la corrupción que atribuyó a Gustavo Madero y Luis Alberto Villarreal, y que aplica a sus amigos: “Pinches ladrones”…
Comentarios en Twitter: @alvaro_delgado

domingo, 13 de diciembre de 2015

Pago millonario del SAT para exvocera de Calderón


Una exvocera de Felipe Calderón, Alejandra Sota, es ahora arropada también durante el gobierno de Peña Nieto, del que recibe millonarios contratos; uno de ellos, por 20 millones de pesos, le fue otorgado de manera turbia por el Sistema de Administración Tributaria, que depende de Luis Videgaray, titular de la Secretaría de Hacienda, y consiste en preguntar a los mexicanos cómo perciben la recaudación de impuestos federales. No le va igual en Estados Unidos, pues hace unos días perdió el juicio que interpuso allá en contra de la periodista Dolia Estévez, corresponsal de MVS en Washington, quien publicó en Forbes un reportaje que la incluía entre “los 10 mexicanos más corruptos de México”…
Alejandra Sota Mirafuentes, exvocera y protegida de Felipe Calderón, cobra en el gobierno de Enrique Peña Nieto más de 800 mil pesos mensuales por preguntar a los mexicanos cómo perciben la recaudación de impuestos por parte de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, encabezada por Luis Videgaray.
Sota obtuvo un contrato bianual por 20 millones de pesos en una turbia licitación del Sistema de Administración Tributaria (SAT), que depende del propio Videgaray y es actualmente dirigido por Aristóteles Núñez Sánchez: Su empresa les ganó a tres que son propiedad de exempleados suyos que, a su vez, favorecieron desde el gobierno a amigos mutuos con multimillonarias asignaciones.
La exfuncionaria panista, quien el último 30 de noviembre perdió en Estados Unidos la demanda que presentó en contra de la periodista Dolia Estévez por incluirla en el reportaje Los 10 mexicanos más corruptos de México, firmó el contrato en octubre de 2014, y desde entonces cobra 833 mil pesos cada mes –percibirá esa cifra hasta octubre del próximo año–, cuatro veces más que los 203 mil que percibía con Calderón.
Documentos obtenidos por Proceso acreditan que Sota Mirafuentes es accionista de la firma Integra, Metas Estratégicas, S.A. de C.V., con 70% de las acciones, mientras que Maira Yazmín Colín García, su subordinada en la Presidencia de la República, posee el otro 30%.
Colín García, quien se acreditó ante el SAT como representante legal de la compañía creada en abril de 2013, es además accionista de Dinamia Consultores, S.C., dirigida por José Omar Gutiérrez Bayardi, quien también fue subordinado de Sota en la Coordinación de Opinión Pública e Imagen de la Presidencia de la República.
Otras dos empleadas de Sota en la Presidencia, Beriana Mendoza Andreu y Selene González Terrones, son integrantes de Duo Comunicación, Opinión y Políticas Públicas, S.A. de C.V., dedicada igualmente a realizar estudios de opinión.
Ellas son amigas de Sota desde que estudiaron la carrera de Ciencia Política en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), a las que luego, en 2006, incorporó sucesivamente a la campaña, al equipo de transición y al gobierno de Calderón.
Integra, Metas Estratégicas, de Sota; Dinamia Consultores, de su socia Colín García, y Duo Comunicación, Opinión y Políticas Públicas, de sus amigas Mendoza y González, se inscribieron como licitantes en el procedimiento de “invitación a cuando menos tres personas”, convocado por el SAT en octubre del año pasado.
A estas tres empresas se sumó una cuarta, Técnicos Encuestadores de Campo, S.A. de C.V., propiedad de Fernando Hernández Cano, quien en el sexenio calderonista acumuló contratos por 41 millones de pesos destinados a realizar estudios de opinión para la Presidencia de la República.
El SAT invitó a estas firmas con base en el artículo 41 de la Ley de Adquisiciones, el cual, en la fracción X, dispone que cuando se contraten servicios de consultorías, asesorías, estudios o investigaciones se debe “aplicar el procedimiento de invitación a cuando menos tres personas, entre las que se incluirán instituciones públicas y privadas de educación superior y centros públicos de investigación”.
Licitación simulada
Sin embargo, dicha dependencia sólo invitó a cuatro empresas privadas y pasó por alto los nexos de amistad y de negocios entre ellas para contratar, por dos años, un “servicio de investigación, levantamiento y análisis de opinión sobre aspectos fiscales, desempeño, funcionamiento, imagen y mecanismos de comunicación del SAT con asesoría de implementación de estrategias de mejora”.
Conforme al fallo de la licitación, cuya copia posee el reportero, “no resultaron solventes técnicamente” Duo Comunicación, Opinión y Políticas Públicas, S.A. de C.V., ni Técnicos Encuestadores de Campo, S.A. de C.V., por lo que la empresa de Sota y Dinamia Consultores, de su socia Colín García y su exempleado Gutiérrez Bayardi, resultaron finalistas.
Y tras la evaluación de las propuestas económicas, el SAT dio como ganadora a la firma de Sota Mirafuentes, que ofreció cobrar 19 millones 755 mil 728 pesos contra los 20 millones 308 mil 888 pesos con 38 centavos que cotizó Dinamia Consultores.
La diferencia en las propuestas económicas de ambas fue de sólo 533 mil 160 pesos con 38 centavos.
Pero, además, en el fallo de la licitación –un documento de siete cuartillas– emerge otro dato anómalo por el que, según la ley, la propuesta de la empresa de Sota debió desecharse:
“En el acta de Presentación y Apertura de Proposiciones, de fecha 9 de octubre de 2014, se hizo constar que durante la apertura de la proposición de la licitante Integra, Metas Estratégicas, S.A. de C.V., se conoció que sólo la propuesta económica no se encontraba foliada.”
La responsable de la evaluación legal y administrativa del SAT, Lourdes María Antonieta Sánchez Vicencio, administradora de Recursos Materiales, no hizo válida esta anomalía y decidió la adjudicación a la sociedad de Sota Mirafuentes y Colín García.
Y desde octubre del año pasado la empresa de Sota levanta encuestas mensuales y semestrales a los contribuyentes sobre cómo perciben el cobro de impuestos que realiza el SAT.
Integra, Metas Estratégicas, S.A. de C.V., fue creada por Sota Mirafuentes el 4 de abril de 2013, apenas medio año después de que dejó la Presidencia de la República, donde se desempeñó primero como coordinadora de Opinión Pública e Imagen y luego, desde 2010, como vocera del propio Calderón y del gabinete de seguridad.
La compañía se dedica a prestar servicios de asesoría en general, de análisis, investigación, estudio, proyección, desarrollo y programación; de consultoría vinculados con el desarrollo de sistemas de información basados en la opinión pública; de investigación de mercados; de estrategias de posicionamiento público; de comunicación, elaboración de estadísticas, investigación cualitativa, muestreo, encuestas de opinión, estudios de mercado, entrevistas de profundidad, grupos de enfoque y estudios antropológicos.
Es sabido que uno los clientes de Sota es Eruviel Ávila, el gobernador priista del Estado de México, y ahora también el que fue coordinador de la campaña de éste, Luis Videgaray (2011), quien cumplió la misma función con Peña Nieto en las elecciones de 2012.
El sello de la corrupción
Sota Mirafuentes ha estado en medio del escándalo no sólo por no tener título profesional y haber ingresado a la Universidad de Harvard sin cubrir ese requisito, sino igualmente porque la Secretaría de la Función Pública (SFP) la investigó ante la acusación de otorgar contratos a sus amigos.
Sin embargo, jamás se informó sobre el resultado de la investigación de esa secretaría, en la que, desde noviembre, su esposo, Benjamín Hill Mayoral, fue designado titular de la Unidad Especializada en Ética y Prevención de Conflictos de Interés, por el titular Virgilio Andrade. (Véase recuadro.)
Y es que, el 2 de agosto de 2013, la primera emisión de MVS noticias reveló que Sota Mirafuentes encabezó a un grupo de amigos del ITAM que se coludieron a lo largo del sexenio de Calderón para beneficiar entre otras empresas a Defoe Experts on Social Reporting con decenas de millones de pesos.
La firma es propiedad de Yamil Gustavo Nares Feria, quien fue subdirector de Opinión Pública bajo las órdenes de Sota en la Coordinación General de Imagen y Opinión Pública y es amigo de ella desde el ITAM.
El propio Nares Feria reconocería después que en el sexenio de Calderón recibió contratos por 55 millones de pesos, entre ellos varios del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), una maquinación en la que intervinieron justamente las amistades de Sota que participaron en la licitación del SAT ganada por ella.
Maira Yazmín Colín García fungió como coordinadora de Evaluación de Estudios de Usuarios del IMSS, y José Omar Gutiérrez Bayardi se desempeñó en calidad de titular de la División de Investigaciones y Supervisión de la Coordinación de Evaluación de Estudios de Usuarios de esa misma dependencia.
Según la investigación de MVS, ellos dos le otorgaron contratos a Defoe, de Yamil Nares Feria, por 22 millones de pesos, para elaborar encuestas, una de las cuales fue el impacto que tuvo el caso de la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, en 2009.
Los contratos a Nares Feria, quien estudió con Sota la carrera de Ciencia Política, comenzaron a fluir cuando su empresa tenía apenas dos meses de haber sido fundada ante notario público de Oaxaca. El contrato más grande que recibió fue en el último mes del gobierno de Calderón, noviembre de 2012, y ascendió a 9 millones 400 mil pesos.
Otro amigo de Sota en el ITAM, José Alfonso Arango Pérez, obtuvo asimismo contratos de ella para Milenio Consultores.
En diciembre de 2013 la periodista Dolia Estévez, corresponsal de MVS en Washington, publicó en Forbes el reportaje mencionado que incluyó a Sota, y un año después ésta la demandó por difamación ante una corte de Estados Unidos.
Apenas el pasado 30 de noviembre, el juez Liam O’Grady, de la Corte Federal del Distrito Este del estado de Virginia, desechó los tres cargos de la acusación por difamación y daños económicos que interpuso Sota en contra de la periodista.
“Los argumentos que hace Sota son en su mayor parte opiniones de Estévez que no pueden razonablemente ser declaradas o implicadas en hechos falsos”, se lee en el fallo de 12 páginas, consultado por Jesús Esquivel, corresponsal de Proceso en Washington.
El revés en EU
En su querella contra la periodista, Sota sostuvo que fue difamada y que el artículo­ le causó daños económicos a sus negocios personales, pero en su dictamen el juez O’Grady subraya:
“Sota admite que ella estaba siendo investigada por corrupción, por parte de las autoridades mexicanas, y que estudiaba en la Universidad de Harvard sin contar con un título profesional.”
La demanda de Sota califica de “difamación” el hecho de que Estévez la considere en su artículo como una de las personas a quienes los mexicanos “perciben” como entre las más corruptas.
“La aserción de que Sota era percibida entre los mexicanos más corruptos en 2013 no puede ser objeto de demanda porque no es objetivamente verificable y porque conlleva una aserción subjetiva”, enfatiza O’Grady en sus conclusiones.
“No existe una manera objetiva de probar si Sota es percibida como una de las 10 personas más corruptas en México. Estévez establece su opinión sobre el asunto y aportó una base factual para esta opinión. Sota admite la base factual de que la opinión de Estévez es verdad”, remarca el juez.
Sobre los supuestos daños económicos que le causó el trabajo de Estévez, Sota aseguró que se le fueron de las manos unos contratos que otorgaría el gobierno mexicano a su firma de consultaría Integra, Metas Estratégicas, S.A. de C.V.
Supuestamente, y según la demanda, la exfuncionaria federal hubiese percibido de 850 mil a 1 millón 700 mil dólares con esos contratos, pero su negocio no se concretó porque justo cuando estaba en tratos con el gobierno apareció el artículo de Estévez.
Por cierto que ese millón 700 mil dólares equivale a los 20 millones de pesos por un contrato que la empresa de Sota firmó con el gobierno de Peña Nieto en octubre de 2014, dos meses antes de presentar la demanda contra la periodista…

miércoles, 4 de junio de 2014

Alejandra Sota evalúa demandar a Forbes y MVS


Alejandra Sota, exvocera de la Presidencia. Foto: Octavio Gómez
Alejandra Sota, exvocera de la Presidencia.
Foto: Octavio Gómez
MÉXICO, D.F., (proceso.com.mx).- Alejandra Sota, quien fuera vocera del gobierno de Felipe Calderón, anunció que analiza demandar a la revista Forbes, a MVS Noticias y a la periodista Dolia Estevez por incluirla en la lista de los diez mexicanos más corruptos de 2013.
“Se trata de una venganza personal, como lo señalé el jueves pasado o se trata de un pésimo ejercicio periodístico”, declaró en entrevista con el periodista Ciro Gómez Leyva en la cadena Radio Fórmula.
Esta postura de Sota se presenta una semana después de que la Secretaría de la Función Pública concluyera que la exfuncionaria no se enriqueció ilícitamente durante la pasada administración federal.
En diciembre pasado, el portal de Forbes publicó un listado de las diez personas más corruptas de México, entre las que también incluyó a Elba Esther Gordillo, Carlos Romero Deschamps, Raúl Salinas de Gortari, Genaro García Luna, Andrés Granier Melo, Tomás Yarrington, Fidel Herrera, Humberto Moreira y Arturo Montiel.
El listado fue elaborado por la periodista Dolia Estevez con base en publicaciones periodísticas de 2013.
Sota aseguró que la publicación está ligada con una venganza: “Las disputas con ciertos medios de comunicación fueron públicas y fueron transparentes”.
Insistió: “No hubo una sola fuente documentada en donde se probara, el que acusa siempre tiene que probar (…) No hay una sola prueba, sino fuentes anónimas que no aportaron una sola prueba”.
En la entrevista, Sota, aseguró que su reputación fue dañada, así como su patrimonio, por lo que anunció que, junto con sus abogados, evalúa demandar legalmente a Forbes, a la periodista Dolía Estevez y a MVS Noticias, por reproducir la publicación.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Amigos de Alejandra Sota en gobierno de FCH obtuvieron contratos por 38 millones


La ex vocera de la Presidencia de la República en el gobierno de Felipe Calderón encabezó un grupo de amigos y colegas universitarios que se coludieron a lo largo de todo el sexenio para beneficiar a una sociedad civil llamada "Defoe".
Amigos de Alejandra Sota en gobierno de FCH obtuvieron contratos por 38 mdp
(Fotos: Facebook)


Amigos de Alejandra Sota, ex vocera y coordinadora de Comunicación del gobierno deFelipe Calderón, constituyeron una “sociedad civil”, Defoe, a la cual le otorgaron diferentes contratos por “asesorías”, los cuales ascienden a más de 38 millones de pesos.
En una investigación de Noticias MVS, primera emisión, se reveló el vínculo entre Sota y Defoe, encabezada por Yamil Gustavo Nares, un amigo de Sota y ex funcionario de la Presidencia, quien conformó la “sociedad” en 2009 y tan sólo dos meses después comenzó a conseguir contratos de Los Pinos.
De los 7 contratos que la Presidencia de la República otorgó a Defoe, el más alto se otorgó por más de 9 millones de pesos el 9 de noviembre 2012, es decir, a unos días de que concluyera el sexenio de Calderón; esa cantidad se pagó por una “consultoría especializada en materia de comunicación para el análisis de las estrategias y acciones utilizadas por la delincuencia organizada con y para generar impacto mediático en la opinión pública”.
En suma, Defoe obtuvo 13 contratos: 7 de Presidencia y los demás de Instituto Mexicano del Seguro Social.
5 contratos en el Seguro social ascienden a 8 millones de pesos. En el IMSS, previo a la firma de los contratos con Defoe, se colocó otra amiga de Sota: Maira Colín García.
Defoe se constituyó como “sociedad civil” con dirección en Oaxaca pese a que sus oficinas se encuentran en el Distrito Federal, en la colonia Hipódromo Condesa.
Los contratos que se le dieron a la “sociedad” encabezada por Yamil Gustavo Nares fueron para asesorías, “moderación y análisis de grupo de enfoque”.
En su cuenta en Facebook, se confirmó a través de diferentes fotografías que Nares es amigo de Sota pues ha coincidido con ella en diferentes fiestas (bodas), donde se han fotografiado juntos, entre ellas la boda del hijo del gobernador de Tabasco, Arturo Núñez.
Del ITAM a Los Pinos y de Los Pinos a Defoe
La historia empieza en diciembre de 2006 cuando Felipe Calderón designa a Alejandra Sota como coordinadora general de Imagen y Opinión Pública. Un mes después, Sota llamó a dos de sus ex compañeros en el ITAM, Yamil Gustavo Nares Feria y Maira Yazmin Colín García, para trabajar juntos. Ambos estuvieron bajo sus órdenes.
Estos dos personajes fueron, los que a lo largo de cinco años, se convirtieron en piezas clave para que Defoe obtuviera contratos con el gobierno federal pese a que la “sociedad civil” se constituyó apenas el 13 de febrero de 2009, es decir, no contaba con experiencia.
El 29 enero de 2008, Yamil Nares dejó de trabajar como director adjunto de la Coordinación General de Imagen y Opinión Pública coordinada por Alejandra Sota, en la Presidencia de la República, para incorporarse a la iniciativa privada.
Yamil encabeza una sociedad civil llamada Calidad y Servicio Educativo. El cambio de nombre a Defoe se registró  el 13 de febrero de 2009, en el estado de Oaxaca, ante el notario público número 33.
Cuando apenas tenía dos meses de creada, Defoe recibió su primer contrato de la Presidencia de la República el 8 de abril de 2009 por la asesoría en estrategia gubernamental y análisis político por 5 millones 609 mil 943 pesos.
El último contrato con el IMSS, Defoe lo obtiene el 5 de agosto de 2010 por 179 mil 800 pesos, dos meses antes de que Maira deje el Seguro Social. Después, Maira se reincorporó a la Presidencia de la República como directora general de la Coordinación de Opinión Pública, cuando Alejandra Sota Mirafuentes era la vocera y coordinadora de comunicación social.
Ver Video:

Audio: Amigos de Alejandra Sota en gobierno de FCH obtuvieron contratos por 38 millones

lunes, 25 de noviembre de 2013

Alejandra Sota, exvocera de Calderón, bajo investigación


Alejandra Sota. Investigada. Foto: Octavio Gómez
Alejandra Sota. Investigada.
Foto: Octavio Gómez
MÉXICO D.F. (apro).- El gobierno de Enrique Peña Nieto no sólo tiene en la mira a algunos panistas que se enriquecieron a costa de la paraestatal Petróleos Mexicanos, entre ellos los hijos de Marta Sahagún, Jorge Alberto y Manuel Bribiesca.
También tiene bajo investigación a una de las personas más cercanas al expresidente Felipe Calderón: Alejandra Sota, su exvocera.
De acuerdo con una nota difundida por el diario Excélsior, la Secretaría de la Función Pública (SFP) tiene abierta una indagatoria en contra de la exfuncionaria por los presuntos delitos de peculado y tráfico de influencias.
Sota Miraflores –quien desde julio pasado acude como becaria del programa Edward Mason a la escuela de gobierno John F. Kennedy, pese a no haber concluido la carrera de Ciencia Política en el ITAM– es investigada porque supuestamente favoreció a amigos y excompañeros de esa institución educativa en el otorgamiento de contratos desde Los Pinos.
Con base en información obtenida de la SFP y del Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI), el diario consigna que la exvocera presidencial presuntamente encabezó un grupo de amigos y colegas universitarios que se habrían coludido durante el sexenio de Calderón en beneficio de una sociedad llamada Defoe Experts on Social Reporting y de la empresa Milenio Consultores.
Ambas firmas eran propiedad de José Alonso Arango Pérez y Yamil Nares Feria, quienes fueron compañeros de estudios de Sota en el ITAM.
A las dos empresas se les habrían entregado, de acuerdo con las primeras informaciones, 45 millones de pesos durante tres años, desde mediados de 2009 hasta noviembre de 2012, en contratos con la Presidencia, el IMSS y la Secretaría de Gobernación.
En el caso de Los Pinos, el grupo canalizó siete contratos a Defoe, sociedad civil dirigida por Yamil Gustavo Nares Feria, quien incluso ostentó el cargo de subdirector de Opinión Pública en la Presidencia de la República.
En julio pasado se dio a conocer que la excoordinadora de Comunicación Social de la Presidencia, a quien Josefina Vázquez Mota acusó de filtrar sus llamadas telefónicas durante la campaña presidencial, es una de las mexicanas privilegiadas que estudia una maestría en la Universidad de Harvard, en Estados Unidos.
Sota es alumna de una maestría en Administración Pública, en la universidad de Boston, Massachussets, pese a que en México no se tituló de la licenciatura de Ciencia Política, en el ITAM, donde “debe” 10 materias.
Es decir que la exvocera presidencial ocupó ese cargo sin haber concluido la licenciatura. Y ahora, en su calidad de “pasante”, cursa un posgrado en Harvard.
En su “sabático” como funcionaria pública, Alejandra Sota estudia el programa Edward Manson, el mismo que Felipe Calderón cursó en 2000, cuando dejó la dirigencia nacional del PAN y antes de iniciar la segunda etapa de su carrera política como líder de los diputados del PAN, director de Banobras, secretario de Energía, y después candidato presidencial de Acción Nacional y presidente de México.
Para estudiar el posgrado Manson, la Universidad de Harvard establece como requisito “contar con un título de licenciatura (Bachelor degree)”, así como una experiencia de al menos siete años “en un trabajo relevante y de tiempo completo”, indica la página de esa casa de estudios. Pero Sota no cumple ese requisito.
Una búsqueda en el sitio Registro Nacional de Profesiones, de la Secretaría de Educación Pública (SEP) reveló que no existe constancia de estudios de Alejandra Sota Mirafuentes.
En julio de 2010, Sota ocupó el cargo de vocera presidencial en sustitución del panista Max Cortázar, quien trabajó con Felipe Calderón desde la campaña presidencial de 2006. Cortázar tampoco tenía título universitario. Los panistas que lo conocían desde hace varios años filtraron a la prensa que antes de estar en el PAN y en el servicio público fue baterista del grupo de pop Timbiriche.

viernes, 2 de agosto de 2013

Amigos de Alejandra Sota en gobierno de FCH obtuvieron contratos por 38 millones

La ex vocera de la Presidencia de la República en el gobierno de Felipe Calderón encabezó un grupo de amigos y colegas universitarios que se coludieron a lo largo de todo el sexenio para beneficiar a una sociedad civil llamada "Defoe".
Amigos de Alejandra Sota en gobierno de FCH obtuvieron contratos por 38 mdp
(Fotos: Facebook)


Amigos de Alejandra Sota, ex vocera y coordinadora de Comunicación del gobierno de Felipe Calderón, constituyeron una “sociedad civil”, Defoe, a la cual le otorgaron diferentes contratos por “asesorías”, los cuales ascienden a más de 38 millones de pesos.
En una investigación de Noticias MVS, primera emisión, se reveló el vínculo entre Sota y Defoe, encabezada por Yamil Gustavo Nares, un amigo de Sota y ex funcionario de la Presidencia, quien conformó la “sociedad” en 2009 y tan sólo dos meses después comenzó a conseguir contratos de Los Pinos.
De los 7 contratos que la Presidencia de la República otorgó a Defoe, el más alto se otorgó por más de 9 millones de pesos el 9 de noviembre 2012, es decir, a unos días de que concluyera el sexenio de Calderón; esa cantidad se pagó por una “consultoría especializada en materia de comunicación para el análisis de las estrategias y acciones utilizadas por la delincuencia organizada con y para generar impacto mediático en la opinión pública”.
En suma, Defoe obtuvo 13 contratos: 7 de Presidencia y los demás de Instituto Mexicano del Seguro Social.
5 contratos en el Seguro social ascienden a 8 millones de pesos. En el IMSS, previo a la firma de los contratos con Defoe, se colocó otra amiga de Sota: Maira Colín García.
Defoe se constituyó como “sociedad civil” con dirección en Oaxaca pese a que sus oficinas se encuentran en el Distrito Federal, en la colonia Hipódromo Condesa.
Los contratos que se le dieron a la “sociedad” encabezada por Yamil Gustavo Nares fueron para asesorías, “moderación y análisis de grupo de enfoque”.
En su cuenta en Facebook, se confirmó a través de diferentes fotografías que Nares es amigo de Sota pues ha coincidido con ella en diferentes fiestas (bodas), donde se han fotografiado juntos, entre ellas la boda del hijo del gobernador de Tabasco, Arturo Núñez.

Del ITAM a Los Pinos y de Los Pinos a Defoe

La historia empieza en diciembre de 2006 cuando Felipe Calderón designa a Alejandra Sota como coordinadora general de Imagen y Opinión Pública. Un mes después, Sota llamó a dos de sus ex compañeros en el ITAM, Yamil Gustavo Nares Feria y Maira Yazmin Colín García, para trabajar juntos. Ambos estuvieron bajo sus órdenes.
Estos dos personajes fueron, los que a lo largo de cinco años, se convirtieron en piezas clave para que Defoe obtuviera contratos con el gobierno federal pese a que la “sociedad civil” se constituyó apenas el 13 de febrero de 2009, es decir, no contaba con experiencia.
El 29 enero de 2008, Yamil Nares dejó de trabajar como director adjunto de la Coordinación General de Imagen y Opinión Pública coordinada por Alejandra Sota, en la Presidencia de la República, para incorporarse a la iniciativa privada.
Yamil encabeza una sociedad civil llamada Calidad y Servicio Educativo. El cambio de nombre a Defoe se registró  el 13 de febrero de 2009, en el estado de Oaxaca, ante el notario público número 33.
Cuando apenas tenía dos meses de creada, Defoe recibió su primer contrato de la Presidencia de la República el 8 de abril de 2009 por la asesoría en estrategia gubernamental y análisis político por 5 millones 609 mil 943 pesos.
El último contrato con el IMSS, Defoe lo obtiene el 5 de agosto de 2010 por 179 mil 800 pesos, dos meses antes de que Maira deje el Seguro Social. Después, Maira se reincorporó a la Presidencia de la República como directora general de la Coordinación de Opinión Pública, cuando Alejandra Sota Mirafuentes era la vocera y coordinadora de comunicación social.
Ver Video:

Audio: Amigos de Alejandra Sota en gobierno de FCH obtuvieron contratos por 38 millones

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