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sábado, 11 de mayo de 2019

En el PRD, la visión de los vencidos: no nos den por muertos, dicen

Los perredistas Jesús Ortega y Jesús Zambrano. Fracaso. Foto: Octavio Gómez

El PRD cumple 30 años y después de haber sido segunda fuerza política del país ahora está en el fondo de la tabla y a punto de la quiebra. Muchos dan por sentado que agoniza. Pero los dirigentes de la corriente Nueva Izquierda (Los Chuchos) dicen a Proceso que el partido sigue y seguirá vivo y culpan de la actual crisis perredista… a López Obrador. Jesús Ortega y Jesús Zambrano ofrecen su versión. 
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- En la elección presidencial de 2018 el PRD tocó fondo: obtuvo apenas 2.8% de la votación nacional y quedó en riesgo de perder su registro.
Este domingo 5 el PRD cumple 30 años y mientras sus críticos expiden ya su acta de defunción, la corriente Nueva Izquierda, conocida como Los Chuchos, asegura que aún tienen vida, que no son los responsables de la debacle y apuntan hacia Andrés Manuel López Obrador como el causante de la fractura con la intención de entronizar a Morena como heredero de la izquierda mexicana.
El 5 de mayo de 1989 el PRD fue formado por cinco partidos –Mexicano Socialista, Mexicano de los Trabajadores, Socialista Unificado de México, Patriótico Revolucionario y Socialista de los Trabajadores–, así como por el Movimiento Revolucionario del Pueblo, la Unión de la Izquierda Comunista, algunos exguerrilleros y el grupo de expulsados del PRI, encabezados por Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez.
Las elecciones de 2006 y 2012 lo hicieron segunda fuerza nacional, pero en las del año pasado el PRD recibió un fuerte rechazo ciudadano que lo envió hasta el séptimo lugar. El descalabro fue tan grande que en cinco estados no alcanzó ni 10 mil votos, perdió el registro local en 10 entidades y en el Congreso su presencia se redujo a 10 diputados y cinco senadores, logrando apenas mantener su registro como partido con 5% de los votos para legisladores.
Además enfrenta una grave situación económica y, según documentos internos, está en “quiebra técnica”, porque tiene un hoyo financiero de 998 millones 182 mil 133.37 pesos, debido a la reducción de sus prerrogativas tras el descalabro electoral, el peligro de embargo de bienes por evasión de impuestos desde 2015 y una demanda laboral de 193 trabajadores despedidos.
Entrevistados en sus oficinas de la colonia Roma, Jesús Ortega y Jesús Zambrano, cabezas de la corriente perredista conocida como Los Chuchos, al hacer un análisis de la crisis del PRD y de los responsables de la misma, apuntan más hacia López Obrador que a ellos.
“La vida política es incierta, aunque nosotros debemos reconocer la derrota que ahora tenemos y prepararnos para superar la crisis y los efectos de la división que ocasionó la salida de López Obrador del PRD porque, en realidad, de todos los factores el más importante que generó la crisis y el mal resultado fue la división del partido; es decir la salida de Andrés Manuel López Obrador”, sostiene Ortega.
Zambrano manifiesta que ya habían superado la crisis que se dio con René Bejarano en 2004, cuando un video mostró que recibía dinero del empresario Carlos Ahumada presuntamente para preparar la campaña presidencial de 2006. Y también la de Gustavo Ponce, secretario de Finanzas del gobierno capitalino de López Obrador, jugando en Las Vegas cuando se presentó la salida del PRD del tabasqueño.
“Ya habíamos superado esa coyuntura tan difícil –hasta nos daba pena salir a la calle– cuando se da la ruptura en 2012 de López Obrador, inmediatamente después de las elecciones en las que fue candidato presidencial del PRD. Nos fracturó a la mitad”, admite Zambrano.
En el PRD han surgido 18 corrientes internas conocidas como “tribus”; de éstas, Nueva Izquierda tuvo la presidencia del partido de 2008 a 2015, primero con Ortega a la cabeza, luego con Zambrano y finalmente con Carlos Navarrete. Y en 2012 se unió al PAN y al PRI en el Pacto por México –que encabezó el entonces presidente Enrique Peña Nieto–, del que salieron las llamadas reformas estructurales.
A raíz de este hecho, el 10 de septiembre de ese año López Obrador renunció al partido; adujo que no podía reconocer a Peña Nieto como presidente legítimo, que el PRD encabezado por Los Chuchos tenía relaciones con el PRI y que se dedicaría a fortalecer al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
“Andrés Manuel utilizó el Pacto como chivo expiatorio para salirse”, asegura Ortega. 
Zambrano sostiene que López Obrador había renunciado al PRD desde antes de que empezaran las negociaciones del Pacto y da su explicación: “Los Chuchos –como nos dicen a los dirigentes de Nueva Izquierda– se nos ha adjudicado que desde que nosotros llegamos a la dirigencia el partido ha tenido los peores resultados y que empezaron las fugas y las divisiones. Fugas siempre ha habido; en los primeros años se salieron José Woldenberg, Gilberto Rincón Gallardo y Rosario Robles y todo eso fue antes de que nosotros llegáramos a la presidencia del PRD.
“Asumo la parte de responsabilidad que nos corresponde por no haber percibido la dimensión y profundidad de estos problemas que terminaron mellando la vida del PRD y la responsabilidad por no haber tomado medidas para decir que por ahí no se tenían que hacer las cosas. Pero no me siento responsable de la ruptura de Andrés Manuel, de la fractura que le provocó en 2012, porque él es el responsable de esa decisión, no lo discutió con nosotros para ver cómo resolver los problemas. 
“Mucho se nos ha señalado lo del Pacto por México, que ahí empezaron los problemas, y el propio López Obrador dijo que se había retirado del PRD por eso. Es falso, él se retiró del PRD en agosto de 2012. Las primeras pláticas de lo que después fue el Pacto fueron en septiembre y se firmó en diciembre.” 
Autocrítica
En la lista de errores que enumeran Ortega y Zambrano como causas de la crisis que hoy sufre el PRD, citan la transformación de las corrientes como forma de expresión de grupos de interés que sólo buscaban colocarse en puestos de dirección o conseguir candidaturas y también el caudillismo de personajes como Cárdenas y López Obrador.
También las salidas de otros personajes, como Porfirio Muñoz Ledo y Heberto Castillo; el caso Ayotzinapa, en el que estuvieron implicados el alcalde perredista de Iguala, José Luis Abarca, y su esposa, María de los Ángeles Pineda; los escándalos de corrupción de Rosario Robles; el Pacto por México, y la decisión de apoyar en 2018 al candidato presidencial panista Ricardo Anaya.
Una más, dice Ortega, es que el PRD se centró en lograr la Presidencia de la República y olvidó dar seguimiento a la conducta de gobernadores y presidentes municipales que ganaron elecciones. También que el partido no logró situarse como socialdemócrata, porque sus principios siguieron siendo los del nacionalismo revolucionario del PRI, que se instalaron desde la fundación del partido en 1989.
Se le señala a Zambrano el exceso de protagonismo de los líderes del PRD en sus 30 años de historia y la presencia de las corrientes como forma de liderazgo, también como causas de la crisis.
“Esas cosas ya no deben continuar. Hay que desaparecer a las corrientes como grupos de interés que por representación proporcional tenían candidaturas o cargos directivos, independientemente de méritos propios o de presencia social. Eso ya no debe darse: candidaturas y cargos por cuotas. Junto con eso hay que fortalecer el relevo generacional; debe haber nuevos liderazgos dentro de los cuadros que ya hay en el partido o de fuera.
“Hay que institucionalizar las direcciones colegiadas para que sea más democrática la toma de decisiones y no recaiga en personas. No debe haber la reproducción del caudillismo en el PRD. Ya no debe haber eso que decían: ‘Cuauhtemazo mata estatuto’ u ‘Obradorazo mata estatuto’. Eso ya se acabó. Tenemos muchos liderazgos, tenemos suerte de que votaron 3 millones por nuestros candidatos. No vamos a partir de cero ni estamos muertos ni nos van a ver muertos”, asegura el sonorense.
–¿Fueron errores el Pacto por México y el apoyo a Anaya?
–El Pacto por México sí nos costó, porque no se tuvo la capacidad de explicar bien lo que ahí estaba presente y porque el gobierno de Peña se lo adjudicó como si fuera el resultado de la gran visión de un presidente estadista. 
“Hay que reconocer que tuvimos una falta de capacidad para dejar en claro qué eran el Pacto por México y los mecanismos para hacer valer el papel colegiado de las decisiones y logros que iban a significar los avances que se concretaron en 50% de los acuerdos del mismo.
“La candidatura de Ricardo Anaya también terminó siendo un error político, por las decisiones pendejas del gobierno priista de contribuir a que Andrés Manuel creciera, pretendiendo desbancar a Anaya del segundo lugar con esa campaña de descrédito. 
“Además Anaya no hizo lo que debería hacer para estar cerca del PRD y asumirse como un candidato de coalición. Hay que reconocer que fue un error y debimos haber peleado hacer de otro modo la candidatura e ir con un candidato propio.” 
A Ortega se le insiste para saber cuál fue la responsabilidad de Nueva Izquierda en la crisis que vive el partido; rechaza que se les tome como el chivo expiatorio, pues considera que “esa es la visión más superficial para el análisis histórico, que tiene causales y responsables múltiples”.
Una vez más cuestiona el papel de López Obrador: “¿Quién fue el causante de la división cuando Porfirio Muñoz Ledo se salió del PRD y que nos hizo un daño? ¿Quién fue el causante cuando se salió el ingeniero Cárdenas? ¿Quién fue el causante de la salida de López Obrador?, ¿Nosotros? ¿En realidad fuimos nosotros los causantes? 
“El causante de su salida fue él. Él tomo la decisión. Y si quiere, se pueden encontrar razones; pero la principal fue su decisión y su determinación. Pero yo no eludo ninguna responsabilidad.”
–¿Cuál sería entonces?
–Quizás no fuimos lo suficientemente capaces de formar nuevos cuadros o una gran red de cuadros políticos que pudieran soportar la salida de un liderazgo cuasi único. Quizás no fortalecimos suficientemente las estructuras para que la salida de un cuadro como López Obrador impactara tan fuerte. Quizás no difundimos suficientemente nuestro programa para que la salida de un líder no nos impactara y pareciera que nos dejaba huérfanos de ideas. Yo podría ubicar ahí una parte de nuestra responsabilidad. 
No estamos muertos
Los dos integrantes de Nueva Izquierda confían en que el PRD superará la crisis en la que está ahora sumergido, como lo hicieron en las que sufrieron en 1994 y 2000, cuando perdieron la elección presidencial con Cárdenas como candidato.
Le apuestan a tener buenas noticias en las elecciones de este año en Aguascalientes, Baja California, Durango, Tamaulipas, Quintana Roo y la extraordinaria en Puebla. Pero sobre todo, en las elecciones de 2021 para la renovación de la Cámara de Diputados y en 13 gobiernos estatales.
–¿El PRD no está en extinción, como muchos afirman? –se le pregunta a Ortega.
–Es una expresión vulgar por repetitiva. Cada vez que se quiere golpear a alguien se dice que está liquidado, que está muerto. Algún columnista o algún político va a recurrir a esta común expresión para darnos la extremaunción, como sucede cada vez que tenemos una crisis. Yo no digo que no pueda suceder. Ya ocurrió con los partidos comunistas de la Unión Soviética y de Italia. Si el PRI ahora está en una seria dificultad a pesar de que fue un partido de Estado fuertísimo es porque todos los partidos tenemos momentos difíciles, pero también de ascenso.
“No niego que estamos en el momento más difícil, entre otras razones porque tuvimos una votación muy baja; pero podemos superar esta experiencia y arribar a un nuevo estadio.”
–¿Hay resentimiento hacia Andrés Manuel?
–Más que resentimiento hay diferencias políticas profundas. Hay quienes piensan que las diferencias empezaron cuando se salió del PRD, pero quien conoce a detalle la vida del perredismo sabe de las profundas diferencias que algunos de nosotros tenemos con Andrés. Yo fui secretario general cuando él era presidente del partido y desde entonces ya tenía profundas diferencias. Fui su coordinador de campaña y eran claras las diferencias.
“La gran diferencia con Andrés Manuel era por su autoritarismo, su determinación de imponer su voluntad a toda costa. En realidad por eso se salió del PRD, porque ahí iba a tener siempre a gente que no coincidía con su punto de vista. 
“Pero Andrés Manuel no puede vivir donde la gente puede criticarlo y en el PRD había gente que no estaba de acuerdo con él y por eso daba manotazos en las reuniones de los órganos de dirección del partido y en la campaña, diciendo: ‘Me voy, háganle como quieran’, ‘el movimiento soy yo’, ‘yo soy el partido’.”
Zambrano sostiene que los 3 millones que votaron por los candidatos del PRD les dan vida y se quedarán con las ganas de darlos por muertos aquellos de Morena que les dieron los santos óleos y un acta de defunción. 
Y advierte que van a superar la intención de Andrés Manuel de aniquilar al PRD y hacerlo desaparecer en las elecciones de 2021 para quedarse como el partido de izquierda de México.
“Lo que tenemos que hacer es construir candidaturas hacia sectores de la sociedad civil, incluyendo al sector empresarial. Un objetivo estratégico que debemos tener es evitar en 2021 que Andrés Manuel y su partido logren mayoría en la Cámara de Diputados. Ese es un objetivo estratégico para evitar que continúe este proceso de restauración del autoritarismo que se está dando en el país”, afirma Zambrano.  

sábado, 24 de junio de 2017

Reformas de Peña enriquecen a la familia de Carlos Salinas… y también a Slim

Carlos Salinas, expresidente de México. Foto: Miguel Dimayuga
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El binomio Salinas-Slim ha rendido buenos frutos. Han pasado 27 años de aquella primera sociedad, en 1990, cuando el entonces presidente Carlos Salinas vendió Teléfonos de México (Telmex) en cómodos pagos a Carlos Slim, con un desembolso inicial hecho de manera paulatina y utilizando recursos de la propia empresa.
Y se hace la anterior aseveración no por Telmex, sino por los nuevos negocios que juntos han emprendido, aunque no de manera directa, sino a través de la familia política de Salinas de Gortari, los Gerard Rivero, hermanos de Ana Paula Gerard Rivero, esposa actual de uno de los presidentes mexicanos que ha ejercido con mayor amplitud su poder, aun después de concluir su encargo.
Quizás solo podría equipararse a Ernesto Zedillo Ponce de León, quien forma parte de muchos de los consejos de administración de grandes transnacionales del sector energético y por lo tanto tiene influencia en varios países.
Y tanto Hipólito Gerard Rivero como su hermano Jerónimo Marcos han logrado entablar relaciones comerciales con dos cercanos personajes al expresidente Carlos Salinas: Carlos Slim Helú y Francisco Gil Díaz.
En el primer caso, Hipólito ganó en septiembre de 2016 la licitación para construir la Pista 3 del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México en consorcio con CICSA, propiedad de Carlos Slim. Además, participa la empresa La Peninsular, de Carlos Hank Rhon, y Prodemex, de Olegario Vázquez Aldir.
Antes, el 24 de junio de 2014, su hermano Jerónimo se integró como consejero independiente de la empresa española Acciona, que llegó a México en 2013 y se convirtió en el gigante de la construcción.
Acciona trabaja con firmas privadas, pero también se alió con una de las empresas del magnate Carlos Slim: Impulsora de Desarrollo y Empleo en América Latina (IDEAL) para construir la planta de tratamiento de aguas residuales de Atotonilco, Hidalgo, para la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Curiosamente, antes de la incorporación de Jerónimo esta empresa española había obtenido contratos del gobierno mexicano por apenas 280 millones de dólares. Después del ingreso del cuñado de Salinas, los contratos otorgados entre 2014 y 2015 sumaron 3 mil 200 millones de pesos, según la plataforma gubernamental Compranet.
Y un dato más: los contratos fueron entregados por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), este último dirigido encabezado en ese entonces por José Antonio González Anaya, también cuñado de los Gerard Rivero.
Hoy, González Anaya encabeza Petróleos Mexicanos (Pemex), lugar de donde han salido las licitaciones para la exploración y explotación de hidrocarburos en aguas mexicanas y cuyo proceso encabeza la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH).
Aquí también los Gerard Rivero han llevado mano. Jerónimo se fogueó en el mundo empresarial y de inversiones, al amparo de otro de los poderosos funcionarios del salinato: Francisco Gil Díaz.
Gil Díaz fue subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), uno de los funcionarios más temidos, pues inició una férrea campaña contra posibles evasores fiscales, los cautivos de medio pelo porque a los grandes aún hoy se les condonan millones de impuestos, debido a que Luis Videgaray no se atrevió a tocar al gran empresariado que lucra con las necesidades de la población, por ejemplo, los negocios de Televisa-Teletón.
Concluyó el sexenio de Salinas y Jerónimo Gerard se fue a Goldman Sachs & Co. y después pasó a Telefónica. Cuando Gil Díaz fue secretario de Hacienda con Vicente Fox, su pupilo Jerónimo fue vicepresidente de Telefónica México, y después cedería dicha posición a su exjefe Gil Díaz.
Ahora ambos –Jerónimo Gerard y Gil Díaz– tienen una gran presencia en el sector energético.
Jerónimo creó en 2009 Infraestructura Institucional; en 2014 aportó fondos para crear Sierra Oil & Gas, y el 17 de julio de 2015 tuvo el privilegio de recibir el primer contrato para la extracción y exploración de hidrocarburos, cuando su empresa Sierra Oil & Gas ganó dos licitaciones de la Ronda Uno para explorar aguas someras en busca de hidrocarburos, todo ello al lado de Talos Energy LLC de Estados Unidos y Premier Oil PLC de Gran Bretaña.
Tres meses después de ganar la licitación, Jerónimo vendió Infraestructura Institucional a uno de los mayores fondos de inversión internacionales: BlackRock. Con ello se pretendió sostener que el cuñado de Salinas de Gortari nada tenía que ver con las licitaciones y que nunca se había beneficiado.
Lo cierto es que Jerónimo nunca ha dejado de formar parte de Sierra Oil & Gas, pues cuando traspasó sus acciones de Infraestructura Institucional, ésta junto con el fondo BackRock, crearon el fideicomiso F/175992, donde Gerard forma parte del Comité Técnico y del Comité de Inversión, es decir, sus decisiones pesan tanto que, en su reporte de diciembre de 2015, el fideicomiso sostiene que en caso de dejar sus cargos ello será considerado como “remoción de dos funcionarios clave”.
Y para cerrar, el pasado 19 de junio una de las filiales de Sierra Oil & Gas, la empresa Sierra Perote E&P, S de RL de CV, ganó el bloque 11 de la Ronda Dos para explorar y explotar aguas someras de la costa de Tamaulipas.
Así, una de las empresas donde aún sigue teniendo influencia el cuñado de Carlos Salinas de Gortari es la que más se ha beneficiado de la reforma energética, ganando cinco bloques de las rondas 1.1, 1.4 y 2.1 para explorar y explotar hidrocarburos, gracias a la reforma energética de diciembre de 2013, parte de las “reformas de tercera generación”, pues las primeras fueron las que impulsó Salinas de Gortari y que incluyeron la venta de grandes activos como Telmex.
Tampoco hay que olvidar que el otro funcionario salinista y beneficiado de la reforma energética ha sido Gil Díaz, quien dentro de la Holding Avanzi, que cuenta con Dragados Offshore, Cobra y ACS, ha logrado miles de millones de dólares en contratos de la CFE.
Amigos y familiares políticos de Carlos Salinas han sido, sin duda, los grandes beneficiados de los cambios emprendidos por Enrique Peña Nieto, el hacedor de las reformas de “tercera generación”. Los de la primera entrega fueron personajes como Carlos Slim que hoy, hábilmente, sigue cercano a la parentela de Salinas.

viernes, 6 de mayo de 2016

Arremete López Obrador contra sus exaliados del PT y Movimiento Ciudadano

Obrador de gira en Tlaxcala. Foto: AMLO
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El presidente nacional de Morena, Andrés Manuel López Obrador, aconsejó a los ciudadanos que le han advertido que no lo apoyarán en las próximas elecciones del 5 de junio ni en la presidencial del 2018, que mejor “sigan firmando sus pactos por México que son pactos contra México”.
“¡Ya váyanse con Felipe Calderón, con Vicente Fox, con Carlos Salinas, con Enrique Peña Nieto!” ¡Váyanse allá!”, expresó el tabasqueño de gira de trabajo en Tlaxcala.
Así, les pidió seguir su camino con los corruptos del PRI, PAN y PRD, “porque son los partidos que le han hecho mucho daño al pueblo de Tlaxcala y a México”.
Votar por PRI, PAN o PRD, insistió, “es votar por los verdugos del pueblo para que sigan robando y empobreciendo a la gente.
“Ya no podemos andar con galanterías, hay que hablar así, de manera directa”, señaló en Nativitas, donde más mesurado solicitó a los tlaxcaltecas no esperar a las presidenciales para manifestarle su apoyo. “Mejor adelanten su ayuda y voten por Morena en las elecciones del 5 de junio que se realizarán en 12 estados de la República”.
Pero López Obrador fue más allá al incluir al PT y a Movimiento Ciudadano (MC) –que lo han apoyado en sus dos intentos por ganar la elección presidencial (2006 y 2012)–, entre los “partidos paleros de la mafia del poder, los cuales no quieren el cambio. Sólo les mueve la ambición del poder y del dinero”.
En vísperas de las elecciones del 5 de junio, advirtió que a los potentados no les preocupa si gana el PRI, PAN o PRD, más bien les incomoda que triunfe Morena.

martes, 16 de febrero de 2016

Diputados piden cerrar las universidades de Morena: "No están certificadas por la SEP"

Andrés Manuel López Obrador, líder de Morena
Al igual que ayer lo hizo la secretaria de Educación de la Ciudad de México,Alejandra Barrales, ahora también los legisladores federales del PRI, PAN y PRD llamaron a las autoridades locales y federales a frenar el inicio de clases de las ocho universidades de Morena, que ya lleva meses de retraso en su comienzo de clases.
“Queremos evitar el vitar el supuesto arranque académico, que estaba programado para esta semana, porque representan un grave riesgo para los jóvenes, ya que carecen de una estructura física, académica y administrativa”, dijeron.
De este modo, pidieron frenar el proyecto, hasta en tanto no se precisen sus fundamentos básicos para su validez oficial y funcionamiento.
Los diputados se refirieron de este modo a la falta de reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (Rvoe) que otorga la Secretaría de Educación Pública (SEP), a las instituciones que dictan clases como es el caso de estas nuevas academias, que cuentan con una plantilla total de aproximadamente 80 profesores y 600 alumnos inscritos en las ocho escuelas, en las que ya comenzaron los cursos propedéuticos y prevén comenzar oficialmente las clases en agosto.
Los planteles son el de Medicina Integral y Salud Comunitaria (Tlalpan), la Escuela de Derecho Ponciano Arriaga (Cuauhtémoc), la Escuela Normal (Xochimilco), Administración Pública Leona Vicario (Azcapotzalco) y Ingeniería Heberto Castillo Martínez (Tláhuac).
Así como la Escuela Normal Intercultural Bilingüe María Alicia Martínez Medrano (Valladolid, Yucatán), de Educación Superior (Comalcalco, Tabasco) y la de Agricultura y Agronomía (Calkini, Campeche).
Al respecto, desde Morena desmintieron la posibilidad de que “los alumnos no cuenten con un certificado válido al terminar sus cursos” y que “están comenzando el trámite de la SEP para que los estudios cuenten con el aval federal”.
Barrales respondió al planteo que “si bien no contar con el Rvoe no es impedimento para comenzar las clases, se debe informar a los alumnos la situación de irregularidad para no incurrir en un fraude”.
En San Lázaro, mientras tanto, la secretaria de la Comisión del Distrito Federal en la Cámara de Diputados, Evelyn Parra Álvarez, del PRD, solicitó que la CNDH y al gobierno de la Ciudad de México para evitar que cientos de estudiantes universitarios sean engañados en las llamadas “universidades de Morena”.

sábado, 30 de enero de 2016

Reforma del DF, triunfo del Pacto por México: Peña

La historia se escribe poniendo por delante las aspiraciones y demandas de la sociedad, indica
El Presidente destaca que los capitalinos tendrán una carta magnaacorde con sus libertades
Rosa Elvira Vargas y Gabriela Romero Sánchez
 
Periódico La Jornada
Sábado 30 de enero de 2016, p. 28
La nueva condición política de la ciudad de México como entidad federativa es un triunfo de sus habitantes. También del diálogo, de la democracia y del Pacto por México. Otorga a la capital del país el reconocimiento que merece y fortalece su participación en la unión federal, aseguró el presidente Enrique Peña Nieto.
Después del mediodía, el mandatario, en el patio de honor de Palacio Nacional, efectuó la promulgación de la reforma política del hasta ayer Distrito Federal y desde hoy Ciudad de México.
Acudieron a la ceremonia el jefe del gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, funcionarios federales y locales, legisladores de la Asamblea del DF y de las dos cámaras del Congreso, así como líderes partidistas. En total, 300 invitados y 180 periodistas.
El mandatario se refirió a la ocasión como un gran día para el federalismo, la democracia y la vida republicana del país.
La historia se escribe, resaltó, con determinación, responsabilidad, visión de futuro y poniendo por delante las aspiraciones y demandas de la sociedad, concretando las reformas y cambios que requiere cada generación.
Ofreció enviar a seis personas excelentes por parte del Ejecutivo para la Asamblea Constituyente,quienes más allá de su origen partidista, acrediten su conocimiento y compromiso con la Ciudad de México y con el país.
Esa instancia de elaboración de la nueva ley será un hito de la historia política reciente. Sus integrantes –subrayó Peña– deberán desempeñarse con responsabilidad, eficacia y visión de Estado, por encima de los intereses de las fracciones y partidos políticos.
El reconocimiento constitucional a la autonomía de esta capital, indicó enseguida, es resultado del esfuerzo de varias generaciones y refleja la capacidad de los actores políticos para acordar sobre asuntos fundamentales para el país. Culmina además el debate iniciado con la discusión de la carta magna de 1824 en un trayecto donde se fueron incorporando nuevos estados, hasta llegar a este día cuando se reconoce a la Ciudad de México como una entidad federativa con autonomía.
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El presidente Enrique Peña Nieto y el mandatario capitalino Miguel Ángel Mancera se felicitan tras la firma del decreto constitucional que le da la bienvenida a la Ciudad de México, cómo explicó ayer el jefe de GobiernoFoto José Antonio López
Hizo también un rápido recorrido por la historia de la metrópoli y de su trascendencia como asiento no sólo de los Poderes de la Unión, sino de instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Politécnico Nacional (IPN), o el Centro Histórico y el pueblo de Xochimilco, ambos patrimonios culturales de la humanidad.
“Es y seguirá siendo –indicó– el hogar de millones y el corazón del país”.
Con su nueva condición de Estado se fortalecen los derechos de sus ciudadanos para participar de forma más democrática en la solución de los problemas y desafíos de la urbe; la ciudad tendrá autonomía respecto a su régimen interior y su organización política y administrativa; su legislatura formará parte del Constituyente Permanente y sus delegaciones se convertirán en alcaldías.
Lo más importante es que ahora los habitantes de esta capital gozarán de una carta de derechos propia, acorde a sus libertades y aspiraciones.
En el acto hablaron también los presidentes de las mesas directivas del Senado y de la Cámara de Diputados, Roberto Gil (PAN) y Jesús Zambrano (PRD). Este último también reivindicó la reforma política como uno de los compromisos del Pacto por México de diciembre de 2012.

domingo, 14 de junio de 2015

Su Pacto espurio los condenó

Proceso. JESUSA CERVANTES
El voto de castigo imperó. Los grandes perdedores en los recientes comicios fueron los partidos que impulsaron el Pacto por México a inicios de este sexenio: PRI, PAN y PRD. El priismo se quedó sin gubernaturas importantes y profundizó el repudio que concita entre grandes sectores debido a sus prácticas antidemocráticas. El panismo obtuvo su peor resultado en un cuarto de siglo, y el perredismo se desmoronó en la Ciudad de México: en sólo dos años y medio pasó de obtener 65% de la votación a alrededor de 20%.
El PRI se alzó con el triunfo en la Cámara de Diputados al lograr cuando menos 260 legisladores en alianza con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Nueva Alianza (Panal). Sin embargo, la selección de sus nueve candidatos a gobernadores y el abandono económico en que la dirigencia nacional dejó a sus abanderados locales el pasado 7 de junio “disminuyeron a la presidencia del partido y fortalecieron a los gobernadores”.
Así resume la situación un operador priista, que detalla cómo a las dos de la tarde del 7 de junio la alerta sonó en el segundo piso del edificio sede del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI. Ahí, el presidente de este instituto político, César Camacho; la secretaria general, Ivonne Ortega; el secretario de Administración, Luis Vega, y el recientemente nombrado secretario de Elecciones, Arturo Zamora, empezaron a recibir desde Los Pinos llamadas de reclamo: Nuevo León y Querétaro, dos estados claves, se estaban perdiendo.
Aurelio Nuño, jefe de la Oficina de la Presidencia, fue el encargado del regaño. Primero habló con Camacho, quien de inmediato exigió a los gobernadores priistas “operar” para revertir las tendencias. Éstos le reclamaron que “al cuarto para las doce y sin que bajara el dinero, era imposible”. Después lo evidenciaron ante Nuño; Camacho se defendió arguyendo lo siguiente: Luis Vega “nunca nos dejó operar el dinero, ya sabes que sólo responde a Peña”.
Uno de los participantes en la encerrona sigue con el recuento: “Para las cuatro de la tarde esto era un pleito, había reclamos de todos lados. Nuño hablaba con los gobernadores, éstos le aseguraban que ni Camacho ni Ortega hicieron trabajo político en los estados: ‘Nos dejaron solos’”. Nuño seguía reclamando a Camacho, y éste se defendía alegando: los propios gobernadores “no quisieron que me metiera a operar”.
Y mientras la dirigencia priista recibía desde la Presidencia de la República presiones y reprimendas, en la sala de prensa instalada en la explanada central del partido se tenía el dato de que el candidato independiente Jaime Rodríguez El Bronco estaba nueve puntos por arriba de la priista Ivonne Álvarez García en Nuevo León, y que Claudia Pavlovich, ahijada política de Manlio Fabio Beltrones, recuperaba la gubernatura de Sonora con siete puntos de ventaja.
A las 7 de la tarde las dirigencias nacionales del PRD y el PAN salieron a dar tendencias. El PRI aguardó. Camacho nunca dio la cara a los medios de comunicación. En tanto, en los nueve estados donde se disputaban las gubernaturas, los aspirantes priistas se iban apareciendo tímidamente –acompañados incluso por voceros designados un día anterior, como fue el caso con Héctor Gutiérrez de la Garza, en Nuevo León–, hablaban de tendencias que no les favorecían o cómo aventajaban ligeramente en Colima y San Luis Potosí.
Proceso consultó a cuatro analistas del PRI, y todos coincidieron en que Camacho no quiso hablar para no arrogarse la responsabilidad de la derrota. Sólo apareció ante Televisa y, el lunes ante noticiarios de radio, vía telefónica.
En charla con Javier Solórzano, en el Canal 11, Camacho aceptó: “A las dos de la tarde me enteré por la tendencia (que íbamos perdiendo Nuevo León). Se empieza a abrir la línea, de suerte que estadísticamente es imposible que regrese. Nos provoca un gran dolor pero hay que admitir las cosas como son: hubo claroscuros (para el PRI)”.
“El partidazo” se atomiza
El CEN del PRI determinó que la Secretaría de Elecciones se hiciera cargo sólo de la elección federal, esto es, de la renovación de la Cámara de Diputados.
Esa dependencia se concentró en 60 distritos, en los cuales el PRI aventajaba o perdía por una diferencia de tres puntos o menos con su más cercano competidor. Durante el último mes, diariamente monitoreaba a los candidatos y les exigía que aseguraran el triunfo.
Así fue como el PRI logró 25 diputados en solitario y 131 en alianza con el PVEM. Este último partido, sin embargo, no ganó ni una sola diputación por sí mismo.
Al final, gracias a esta alianza, más los legisladores de representación proporcional y su coalición de facto con el Panal, el otrora “partidazo” en el poder se alzó con 260 diputados federales para la última legislatura de Peña Nieto.
Aunque el PRI logró la mayoría en la Cámara de Diputados, la falta de operadores políticos y apoyo económico en los estados donde ya gobierna el PRI generó una nueva fuerza para los mandatarios estatales, que a decir de los priistas consultados se rebelarán. Esto los puede convertir de nueva cuenta en jefes locales de su partido, “un poco como sucedió cuando se perdió la Presidencia de la República”.
Uno de los operadores del PRI –que pide el anonimato– relata que a mes y medio de las elecciones la dirigencia nacional envió a 700 operadores políticos a los nueve estados donde se renovaron gubernaturas (Colima, San Luis Potosí, Nuevo León, Baja California Sur, Sonora, Campeche, Michoacán, Guerrero y Querétaro), más Guanajuato, Yucatán, Campeche, Tabasco, Morelos, Estado de México y Jalisco, en donde se eligieron alcaldías y legislaturas locales.
“A los gobernadores les dijeron que se hicieran cargo de sus elecciones locales, y en los estados donde el PRI es gobierno no les mandaron dinero”, relata el operador.
Lo anterior tendrá consecuencias en el siguiente presupuesto federal, que se votará en la Cámara de Diputados. “Como los gobernadores sacaron solos la elección, entonces son ‘sus’ diputados y a ellos responderán. Eso hará más tensa la relación con el gobierno federal”.
Pero además, advierten los analistas del PRI, habrá 12 elecciones el próximo año. Si la estrategia de estos comicios se repite, todos los mandatarios se sentirán libres de exigir, pues el CEN los dejó solos y sus diputados responderán a los intereses del jefe estatal.
“Los gobernadores que tendrán proceso electoral se convertirán en ‘gobernadores guerrilleros’. Eso tensará la relación con el gobierno federal. Este proceso, gracias a la desatención de la dirigencia nacional del PRI, a quien fortaleció fue a los gobernadores”, dice uno de los analistas.
Los perdedores
Nuevo León se convirtió no sólo en la sorpresa electoral para todo el país, sino que también, por sus resultados, ha puesto en peligro a César Camacho Quiroz como coordinador de la próxima bancada del PRI en San Lázaro.
Uno de los encargados del proceso de elección del candidato priista en Nuevo León admite que hubo desaciertos. Primero, dice, porque mientras la iniciativa privada respaldaba al priista Idelfonso Guajardo como abanderado del PRI, uno de los hombres cercanos e impulsor del actual Ejecutivo estatal, el senador Emilio Gamboa Patrón, promovió que el gobernador Rodrigo Medina designara al abanderado.
Medina se inclinó por otra cercana colaboradora de Gamboa, la también senadora Ivonne Álvarez. La caída de la priista en las encuestas era estrepitosa, por lo que desde la Presidencia Aurelio Nuño envió a uno de sus hombres cercanos a tratar de recomponer la situación: Enrique Jackson.
La confianza depositada en el sinaloense por parte de Nuño viene de tiempo atrás, cuando en 2006 se creó la alianza contra el aspirante a la candidatura presidencial Arturo Montiel. Y durante la LIX Legislatura federal, el sinaloense conoció a Nuño; tiempo después lo recomendó con Peña Nieto cuando éste gobernaba el Estado de México.
Jackson no pudo hacer nada. El Bronco ganó y al estar Camacho como encargado de las elecciones gubernamentales –y por lo tanto ser en parte responsable de la derrota en Nuevo León– es que, según las fuentes del propio PRI, Nuño pretende desplazarlo como coordinador de la bancada priista e imponer a Jackson, quien figura como tercero en la lista de diputados plurinominales por la primera circunscripción.
Sobre Michoacán, donde perdió José Ascensión Orihuela, los priistas detallan que ese aspirante fue impuesto por el propio Peña Nieto, mientras que Luis Videgaray, secretario de Hacienda y Crédito Público, “placeó” públicamente al perredista Silvano Aureoles: Cuando éste era presidente de la Junta de Coordinación Política, Videgaray se presentó en Michoacán para anunciar un apoyo de 4 mil 112 millones de pesos para la entidad.
Fausto Vallejo aún era gobernador, y el Congreso local era el que había logrado el préstamo. No obstante, Videgaray lo anunció como concesión de la Federación y logro de la Cámara de Diputados federal –que entonces encabezaba Aureoles. “En el PRI sabemos que quien ganó con Michoacán fue Videgaray”.
En Colima se presenta una situación contraria. El candidato del PRI, Ignacio Peralta Sánchez –quien al cierre de la edición estaba a menos de un punto arriba del panista Jorge Luis Preciado–, fue subsecretario de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y coordinador de Proyectos Especiales del equipo de transición de Peña Nieto. Es considerado un hombre cercano a Videgaray, e incluso los operadores de la Secretaría de Elecciones del PRI refieren que fue impuesto, pues las encuestas ubicaban como favorito a Federico Rangel, alcalde colimense.
“La imposición tensó la relación con el gobernador, pues Peralta nunca tuvo base social y tenía en su contra la falta de arraigo. Pero el Grupo Universidad, que encabeza el exgobernador Fernando Moreno Peña, lo arropó aun en contra del mandatario, quien al final dijo: ‘Lo vamos a tener que sacar adelante’. Esta falta de arraigo y la imposición fracturó al priismo y le dio ventaja al panismo”, comenta la fuente consultada.
Hoy, la gubernatura de Colima podría perderse en caso de que alguna de las casillas que se abran presente irregularidades en contra del PRI.
“El que estaba arriba en nuestras encuestas del PRI era el alcalde de San Luis Potosí, Mario García Valdés, pero aquí también se impuso a Carreras, quien por cierto fue funcionario de la Comisión para la Regulación de la Tenencia de la Tierra, Corete, durante la administración del panista Felipe Calderón”, dice el operador priista. Así, las fuentes coinciden en que la derrota se atribuye a Camacho y Gamboa.
Por lo que respecta a Guerrero, el priista Héctor Astudillo Flores, virtual ganador de la gubernatura, es del grupo político del exgobernador de dicha entidad, René Juárez, según los analistas del PRI. “El acuerdo con el PRD y la Presidencia de Peña fue que tanto en Michoacán como en Guerrero se iba a respetar la elección si la diferencia era de más de seis puntos”.
Por lo que se refiere a la derrota en Querétaro, la gente del PRI la atribuye a la “desatención” del gobernador hacia el partido local. “Tonatiuh Salinas, presidente de la dirigencia local, estaba reestructurando el partido desde los (comités) seccionales, pero renunció en diciembre de 2014. El gobernador desatendió el proceso y el partido quedó abandonado. No hubo partido que respaldara la elección”.
Así, el calderonista Francisco Domínguez, del PAN, ganó la elección en dicha entidad.
El PRI también perdió Baja California Sur. Su abanderado fue el senador Ricardo Barroso Agramont. Si a esto se suman los fracasos de los también senadores Ivonne Álvarez (Nuevo León) y Ascención Orihuela (Michoacán) se entiende que Emilio Gamboa –coordinador del PRI en la llamada cámara alta– sea visto como uno de los padres del descalabro.
Y aunque Campeche lo ganó, el senador Alejandro Moreno Cárdenas también es considerado gente cercana al exgobernador de Oaxaca y autor del Pacto por México.
En la próxima reunión del CEN del PRI, la gente de la Secretaría de Elecciones no sólo advertirá de la pérdida de las gubernaturas, “sino de las principales ciudades como Guadalajara, Morelia, Zapopan, Celaya y León; perdimos el contacto con la gente y eso nos lo pueden cobrar en las próximas federales”.
Estos problemas los deberá resolver el siguiente presidente del PRI, pues se espera que una vez que Camacho asuma la diputación federal sea relevado de la cúpula del CEN. El rumor es que puede llegar Miguel Ángel Osorio Chong, y su lugar de la Secretaría de Gobernación sea ocupado por Nuño.

sábado, 4 de octubre de 2014

Jesús Zambrano habla de sus traiciones


Jesús Zambrano dudó en firmar el Pacto por México cuando observó que se fraguaba una rebelión interna en el PRD. Lo de menos, explicó, era ser desconocido como presidente y perder las facultades estatutarias, pero también crecía el riesgo de una fractura definitiva del partido por concretar un acuerdo con el entonces presidente electo Enrique Peña Nieto.
Al hacer un balance personal, dice que se trató de una decisión difícil, que le costó enfrentarse a resistencias internas, pero que también le permitió mostrar al PRD como quería hacerlo, como un partido renovado.
El 30 de noviembre de 2012 se levantó enojado de la mesa de la Comisión Política cuando comenzaron los amagos y se fue a firmar el pacto. ¡Yo no acepto esto!, lanzó a los representantes de las corrientes más radicales del partido que lo presionaban.
Con el aval político bajo el brazo de gobernadores y un número importante de diputados y senadores, salió de su oficina para ir a anunciar la participación del PRD en el Pacto por México, que arrojó reformas “importantes” para el país.
“Si no firmas, te van a sujetar. ¡Mantente firme!”, le recomendaron sus amigos Luis Espinoza Cházaro y Alfa Acosta.
“Fue en esas horas que, después de ver la rebelión, dudé si estaba o no en lo correcto, si no iba a ser demasiado el costo que íbamos a pagar, sabiendo que firmar el pacto significaba una ruptura de paradigmas para darle una nueva cara al PRD… y a costa de una ruptura que sí se podía dar”, recuerda.
EL “MÁS DURO”
Zambrano no quiere ser considerado como el “más duro de Los Chuchos”.
“Aunque hay quienes dicen que soy el más cabrón, el más duro… es probable que lo sea, porque luego nos dicen que somos muy negociadores. Yo siempre les he dicho que somos los ¡perros! Duros cuando estamos en la mesa de negociación defendiendo lo que es convicción del partido. Los que se dicen muy radicales son los que luego luego ceden… nosotros no”.
El líder nacional del partido parafrasea al compositor José Alfredo Jiménez, al recordar las palabras de Carlos Navarrete cuando lo destapó como el sucesor de Jesús Ortega: “Necesitamos tener como capitán del barco, para decisiones y tiempos turbulentos, a alguien que no le tiemble la mano, que sepa llevar el barco a buen puerto, que conozca a los remeros para mantenerse en medio de la tormenta, y ese eres tú, Chucho”, expresa a tres años de distancia.
Zambrano llegó a la presidencia del PRD al inicio de 2011. Dos semanas después le tocó echar abajo la alianza con el PAN en el Estado de México. Esa fue la bienvenida a una gestión que, considera, ha sido una de las más complejas. Ahí había amagos de una ruptura “y 2012 hubiera quedado en vilo”.
Meses después, el PRD fue derrotado en Michoacán y unos días más adelante, pese a sus amplias posibilidades de crecimiento, Marcelo Ebrard cedió en sus aspiraciones presidenciales frente a López Obrador.
El día que el Consejo Nacional del PRD avaló la segunda candidatura presidencial del tabasqueño “fue uno de los días más tristes” para el proyecto que Los Chuchos concebían para el partido.
Nueva Izquierda apoyó a Marcelo y, aunque se comprometió a que no se iba a bajar, se echó para atrás. El que tenía mayores posibilidades de crecimiento era él. Ahora, Zambrano se va de la presidencia del PRD alejado de Ebrard, con quien mantiene fuertes discrepancias políticas.
El sonorense de origen guerrillero deja la dirigencia del partido después de tres años y seis meses. Pero como no sabe estar más de unas semanas alejado de lo que más le gusta hacer, regresará para aportar oficio político a las dos campañas prioritarias del PRD en 2015, Michoacán y Guerrero. Después, espera permanecer tres años en San Lázaro, y que en el camino el partido pueda requerirlo para algún otro encargo.

martes, 12 de agosto de 2014

En cadena nacional… ‘sepulta’ Peña el Pacto por México


11 DE AGOSTO DE 2014 
DESTACADO

Madero, Peña y Zambrano. El Pacto por México. Foto: Germán Canseco
Madero, Peña y Zambrano. El Pacto por México.
Foto: Germán Canseco
MÉXICO, D.F. (apro).- El acuerdo de las cúpulas partidistas llamado Pacto por México, que modificó la estructura constitucional del país, ha muerto. El presidente Enrique Peña Nieto lo sepultó esta noche, en cadena nacional… Y hasta leyó su epitafio:
“Con la aprobación de la reforma energética, culmina el trabajo legislativo del importante ciclo que iniciamos el segundo día de esta administración”, rememoró el presidente.
Las exequias se celebraron en un set con mural de fondo, posiblemente en Palacio Nacional, con acercamientos y alejamientos de la cámara del rostro del presidente durante el peculiar réquiem, quien esta vez, a diferencia de los veinte meses previos, no apeló a su supervivencia, sino que declaró su deceso.
En apenas 20 meses de vida –una tercera parte mutilado del PRD, una de sus manos aprobadoras–, el Pacto por México ha dejado un legado de cambios constitucionales en materia educativa, fiscal, de contabilidad gubernamental, financiera, política, de telecomunicaciones y energética.
Para Peña Nieto, ese legado de reformas es “un logro de la democracia que permitirán liberar al país de las ataduras que le han impedido desarrollarse a mayor velocidad”.
Para superar el deceso, en su mensaje a la nación, el jefe del Ejecutivo, expresó:
“Lo que sigue en este proceso es poner las reformas en acción; llevarlas de la ley a la práctica. Lograr que los cambios constitucionales se traduzcan en beneficios para todos”.
Con esa exaltación, el mandatario rememoró los aspectos de las reformas logradas por el Pacto, consideró que es deber de todos “ponerlas en acción” y aprovechó para pronunciar, en su honor, la elegía de la publicidad oficial:
“Poner las reformas en acción es mejorar la calidad de la educación que reciben nuestros niños y jóvenes. Es atraer más inversiones y generar empleos mejor pagados; es aumentar el número de créditos para iniciar o ampliar un negocio.
“…es asegurar que los servicios de telefonía, televisión e Internet sean de mayor calidad y estén al alcance de los mexicanos. Es desarrollar grandes obras en las 32 entidades del país, incluyendo puertos, aeropuertos, carreteras y trenes de pasajeros entre ciudades.
“…es mejorar la calidad de vida de los mexicanos. Es construir juntos un nuevo México”.
Al Pacto por México lo sorprendió la muerte antes de concluir los procesos legislativos para abordar la iniciativa anticorrupción, la reforma al campo, la deuda de los estados, los programas de desarrollo e, inclusive, una legislación para regular la publicidad oficial, hecha desde que el Pacto por México aún estaba en concepción durante el mes de noviembre de 2012.
Al Pacto por México lo sobreviven Gustavo Madero Muñoz, dirigente del PAN que apenas esta mañana le recordó algunos de los pendientes mencionados a Peña Nieto durante la promulgación de las leyes complementarias en materia energética; el jefe de gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, que no logró incluir la reforma que convirtiera al Distrito Federal en entidad federativa, y Jesús Zambrano, que lleva a cuestas el desencanto de un sector de la izquierda.
También lo sobreviven, hasta ahora, un millón 123 mil maestros que perdieron la seguridad de su empleo, y alrededor de 5 millones de micros, pequeñas y medianas empresas, que emplean a 81% de la población económicamente activa del país afectadas por la reforma fiscal.
Además, decenas de millones de usuarios de televisión, y una cantidad significativamente menor de usuarios de telefonía e Internet, así como el 61% de la población que no está de acuerdo con la reforma energética, según la encuesta más reciente de Reforma sobre el tema.

sábado, 7 de junio de 2014

El PRD es alcahuete de Peña Nieto, dice AMLO


7 DE JUNIO DE 2014 
DESTACADO

MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Andrés Manuel López Obrador dijo que ya no milita en el Partido de la Revolución Democrática (PRD) porque es un partido que traiciona a los mexicanos y además es alcahuete del régimen de corrupción, de injusticias que tanto daño le ha hecho al pueblo de México.
Desde Tecpan, Guerrero el tabasqueño señaló este viernes que los dirigentes perredistas se fueron con Enrique Peña Nieto, aprobaron la reforma fiscal y le limpiaron el camino al priista para imponer la reforma energética.
El presidente del Consejo Nacional del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) pidió a los guerrerenses recordar el nombre de los legisladores del PRD, especialmente al senador por el estado Armando Ríos Piter, porque por aprobar la llamada reforma fiscal este 7 de junio se registrará otro aumento en el precio de las gasolinas y el diesel.
“En lo que va del gobierno de Peña Nieto, la gasolina ha subido dos pesos el litro, la gasolina en nuestro país es más cara que en Estados Unidos, la diferencia es que en Estados Unidos un trabajador gana 10 veces más que lo que gana un trabajador en México y para eso es la llamada reforma fiscal”, afirmó López Obrador.
Dijo que incremento en las tarifas de las gasolinas y el diesel se realizó por la traición de los perredistas, de manera especial Ríos Piter, quien engañó a la gente y aseguró que era en beneficio de su pueblo lo que hacía.
Luego, el exjefe de Gobierno del Distrito Federal lanzó una pregunta a los asistentes a la asamblea: ¿se beneficiaron con la decisión del senador perredista de aumentar las gasolinas? Y los ciudadanos gritaron: ¡No!
López Obrador propuso a los guerrerenses que si no le creen, cuando el legislador del PRD visite Guerrero, de manera responsable y respetuosa le pregunten: “¿cómo votó usted el que aumentaran los impuestos o cómo nos puede decir que se atrevió a votar porque aumentara el precio de las gasolinas, explíquenos eso?”.
En otro tema, rechazó que el senador perredista Ríos Piter vaya a ser candidato por Morena al gobierno de Guerrero, porque es achichincle del priista Enrique Peña Nieto y además aprobó aumentar impuestos y el precio de las gasolinas y por ello “no tenemos nada con Ríos Piter ni con el PRD”, sostuvo.
Luego de que los reporteros le comentaron a López Obrador que las guerrerenses votaron por Peña en 2012 porque es guapo y ahora votarán por Armando Ríos porque también lo es, el presidente del Consejo Nacional de Morena planteó a los reporteros que le pregunten a los que votaron por Enrique Peña ¿qué piensan ahora?, porque la mitad de quienes sufragaron por el priista están arrepentidos.
Respecto al rumor de que Peña Nieto está enfermo, el presidente el Consejo Nacional de Morena dijo: “que no lo creo, ni lo deseo, porque podría utilizarse eso para que renunciara ante su incapacidad, porque ya demostró que no sirve, que es un inepto y el país está en picada, no sabe cómo hacerle”.
En cuanto a que Guerrero fue uno de los estados más afectados por las tormentas y los sismos recientemente pero los trabajos de reconstrucción del gobierno no han comenzado, López Obrador consideró que Peña Nieto no tiene capacidad, “pensó que iba a poder gobernar sólo desde la televisión, en la escena mediática”.
“Peña Nieto es un personaje escenográfico y pensaron que eso era suficiente, con sacarlo maquillado, bien peinado, leyendo en telepronter, en Televisa, que ya con eso iban a resolver el problema, el país requiere de un dirigente y de un presidente que conozca la historia, que sepa cómo impulsar la economía y crear empleos”, comentó.
Al preguntarle sobre la crítica que le hicieron tras abandonar el PRD, López Obrador insistió que se fue del sol azteca porque sus dirigentes se fueron con Peña Nieto.

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