Mostrando entradas con la etiqueta ninis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ninis. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de diciembre de 2016

En la escuela, sólo 62% de jóvenes de 15 años en México, indica estudio de OCDE

La estadística, de las más bajas entre los países que participan en la prueba Pisa
El organismo internacional advierte que el ausentismo a clases es otro obstáculo en la enseñanza
Foto
En México, 26 por ciento de los estudiantes de 15 años falta al menos un día a clases a lo largo de dos semanas, y 49 por ciento admite que llega tardeFoto Cristina Rodríguez
Laura Poy Solano
 
Periódico La Jornada
Lunes 26 de diciembre de 2016, p. 14
México mantiene una de las matrículas más bajas de jóvenes de 15 años que asisten a las aulas entre los países que participan en el Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos (Pisa, por sus siglas en inglés), elaborada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
De acuerdo con el reporte para México de Pisa 2015, en el país hay una menor proporción de alumnos de 15 años en la escuela en comparación con otras naciones latinoamericanas, donde el porcentaje de estudiantes matriculados en el primer año de bachillerato o en grados superiores y que cumplen con los requisitos para participar en la prueba estandarizada es más elevado.
En México, apenas 62 por ciento de la población adolescente en ese rango de edad está representada en la muestra, mientras que en Chile alcanza 80 por ciento, Colombia 75, Perú 74, Uruguay 72 y Brasil 71.
Gabriela Ramos, directora de gabinete de la OCDE, afirmó en entrevista que el alto porcentaje de jóvenes en edad de cursar su bachillerato que se encuentran fuera de las aulas, es una de las principales característica que comparten los adolescentes en América Latina.
Agregó que además de tener resultados que son relativamente bajos, existe una buena cantidad de chicos que están fuera de las aulas a los 15 años, y es evidente que se debe evitar la deserción escolar y tener medidas muy sólidas para frenarla.
Sin embargo, apuntó que también se debe impulsar una mayor sensibilización con el fin de evitar que dejen los estudios, aunque evidentemente tenemos que elevar el valor que le ponemos a la escuela, pues pareciera que muchas de las familias no transmiten el mensaje sobre la importancia que tiene prepararse.
Otro de los obstáculos para mejorar la calidad de los aprendizajes que se alcanzan en el aula, es el incremento del ausentismo de alumnos.
De acuerdo con datos del año pasado de Pisa, entre 2012 y 2015 el porcentaje de estudiantes que había faltado al menos un día a clases en las dos semanas previas a la aplicación de la prueba estandarizada se incrementó 5 por ciento en los países miembros de la OCDE, donde dos de cada 10 no asistieron al plantel.
En México, la tasa se eleva a 26 por ciento, pero 49 por ciento reportó que en ese mismo lapso llegó tarde, frente a una media de 44 por ciento en las naciones que integran el citado organismo.
Ramos consideró que una vez que los jóvenes abandonan las aulas es más complejo su reingreso a la escuela y frenar el fenómeno del rezago educativo.
Las escuelas vocacionales, agregó, son un elemento fundamental que se debe desarrollar, como lo han hecho muchos países europeos, para la contratación de chicos de bajas calificaciones, a fin de invertir en este grupo con ofertas educativas mucho más flexibles, que no necesariamente tengan que estar estructuradas de la forma tradicional, pues muchos de estos chicos que dejan la escuela lo hacen porque necesitan trabajar.
Necesitamos, enfatizó, que se reconecten con la escuela con el fin de que tengan acceso a programas flexibles de capacitación y educación para el trabajo, e incluso aplicar incentivos financieros, dar alguna prima o garantía, como lo han hecho en Europa, y con la cual tengan una base económica, quizá no demasiado alta, que les permita volver a las aulas.

viernes, 10 de julio de 2015

En México, 22.4 % de los jóvenes son “ninis”: OCDE

Feria_del_Trabajo-3


México sigue enfrentándose a una baja participación laboral que se refleja en una tasa de empleo del 60.7 por ciento; y sigue estando entre los países con las tasas más altas de jóvenes que ni estudian ni trabajan, conocidos como “ninis”, detalló en su más reciente informe la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que agrupa a 34 países.
Apunta que los “ninis” representan el 22.4% de la población de 15 a 29 años, “muy por sobre el promedio OCDE de 14%”.
El reporte agrega que, además, México es el país OCDE que menos gasta en políticas activas de empleo.
Señala que medidas efectivas de activación ayudan a conectar a personas desempleadas e inactivas con puestos de trabajo y pueden jugar un rol fundamental en la reducción de la inactividad.
En cuanto al salario mínimo, recuerda que en 2013 México era el segundo país OCDE con las percepciones más bajas, sólo después de la República Checa.
También apunta que “las contribuciones sociales e impuestos al empleo pagados por los empleadores por cada uno de sus trabajadores a sueldo mínimo son relativamente altas y pueden fomentar la informalidad”.
El informe subraya la preocupación “importante” por la baja calidad del trabajo en México.
“Aunque con ciertas limitaciones por la disponibilidad de datos, se puede comparar la calidad del trabajo en algunas de las principales economías emergentes respecto de tres dimensiones: calidad de ingresos (una combinación del salario promedio y desigualdad); inseguridad laboral (que captura el riesgo de desempleo y salarios extremadamente bajos); y la calidad del ambiente de trabajo (medida como la incidencia de tensión laboral o jornadas de trabajo muy largas). Los niveles de calidad del trabajo en México son mucho menores al promedio OCDE”, establece.
Y agrega que “la inseguridad laboral – especialmente el riesgo de salarios extremadamente bajos – es particularmente alta en México. La calidad del trabajo es la más baja para trabajadores con bajas competencias y para aquellos en el sector informal, que todavía comprende más de la mitad del empleo”. 
En un comunicado, la OCDE adelanta que “el empleo seguirá muy por debajo de los niveles previos a la crisis en muchos países, en especial en Europa, hasta fines de 2016″.
En el Panorama del Empleo 2015 se sostiene que en los países de la OCDE, alrededor de42 millones de personas carecen de empleo, cifra menor que los 45 millones de 2014, pero todavía 10 millones por arriba del nivel que había antes de la crisis.
Aquí la nota del caso de México:

miércoles, 6 de mayo de 2015

En México se estudia para ser pobres


Actualmente en México tener mayor grado de estudios no garantiza mejores condiciones laborales o de vida, pues la mayoría de las personas con estudios medio superior y superior no alcanzan a cubrir el ingreso mínimo para sus necesidades, señala el informe de Salarios 2015, de la Universidad Iberoamericana.

Ciudad de México (elsemanario.com).- A pesar de las renombradas inversiones millonarias en el país y de las reformas estructurales, en particular la educativa, la clase trabajadora en México padece salarios cada vez menos competitivos en perjuicio de su calidad de vida y estabilidad económica.

De acuerdo con el Informe de Salarios 2015, realizado por la Universidad Iberoamericana, campus Puebla, actualmente en México existen 87 millones de personas en situación de pobreza y del año 2000 al 2012 este rubro aumentó de 70 a 83%, derivado del poco crecimiento económico.

Además, señala que la preparación académica o un mayor grado de estudios ya no es garantía de obtener un empleo mejor remunerado, mejores condiciones laborales o una calidad de vida más elevada.

Según el informe presentado el pasado lunes, un 61 por ciento de las personas con estudios medio superior y superior no alcanzan a cubrir el ingreso mínimo para sus necesidades básicas.

En ese contexto, el director del Observatorio de Salarios, Miguel Reyes Hernández, destacó que aunque las personas alcancen mayores niveles educativos y mantengan una remuneración diferenciada por grado de escolaridad.

“Con la caída de los salarios en general, ser un trabajador con mayor grado de cualificación no garantiza mejores niveles de vida en términos de la obtención de un ingreso mínimo que satisfaga todas las necesidades básicas”, sentenció.

Señaló que el 47.60% de los trabajadores con seguridad social se encuentra por debajo del umbral de ingreso mínimo, además, advirtió que en el país persisten que las condiciones de vida van empeorando para la clase trabajadora que tiene que vivir con salarios mínimos que cada vez alcanzan menos.

En el informe también destaca que las condiciones laborales han empeorado con el paso de los años, pues mientras en 1984 cerca de 31.9 por ciento contaba con seguridad social, en la actualidad la cifra representa apenas 27.09 por ciento.

De acuerdo con datos del Banco Mundial, a pesar de que México tiene una macroeconomía fuerte, es un país con riqueza y grandes potencialidades, sigue siendo una nación de pobres, inseguro y con niveles de corrupción en expansión.

Advierte que la pobreza no ha disminuido en los últimos 20 años, de hecho, sigue manteniendo las mistas tasas de pobreza que en 1992. El universo de pobres en el territorio nacional supera los 61.4 millones; y en pobreza extrema hay más de 23 millones.
Sin embargo, de acuerdo con el Informe de Salarios de la Ibero esto ya empeoró, pues 8 de cada 10 mexicanos no ganan lo suficiente para cubrir sus necesidades básicas ni las de su familia. Asimismo resalta que México tiene el peor salario mínimo de América Latina, y segundo en el mundo con mayor desigualdad en salarios después de la India.

Con información de medios

sábado, 22 de marzo de 2014

'Ninis', uno de cada cuatro jóvenes de 15 a 29 años, revela la OCDE


Sábado 22 de marzo de 2014. En México, al menos seis de cada 10 jóvenes mayores de 19 años han abandonado sus estudios por completo, alerta la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en su Panorama Educativo 2013.
Revela que sólo 12 por ciento de la población entre 20 y 29 años continúa en las aulas, lo que representa menos de la mitad del promedio de los países miembros del organismo multinacional.
Sobre la población que no estudia ni trabaja, señala que el promedio nacional es de 24.7 por ciento entre los jóvenes de 15 a 29 años; es decir, el tercero más alto de la organización, y el cual se incrementa con la edad, pues entre el sector de 25 a 29 años alcanza 29.5 por ciento.

lunes, 12 de agosto de 2013

Se duplica la tasa general de desempleo entre jóvenes


jovenes desempleadosEntre ocho y nueve de cada centenar de mexicanos adolescentes y jóvenes desempleados de 14 a 29 años dejaron de buscar trabajo al considerar que no tienen oportunidad de encontrarlo, reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), al difundir cifras sobre el Día Internacional de la Juventud, que desde 1999 se conmemora cada 12 de agosto por resolución de la ONU.
Adolescentes y veinteañeros presentan las tasas de desocupación más elevadas entre la población mexicana, de 10.1 y 9.2 por ciento, respectivamente, que duplican la tasa general de desempleo que hasta el primer trimestre de este año se ubicó en 4.9 por ciento.
El desempleo afectó entonces a 362 mil 767 adolescentes y 975 mil 177 jóvenes, que en conjunto sumaron un millón 337 mil 444 y representaron 54 por ciento de todos los mexicanos sin trabajo. El 8.8 por ciento de esos adolescentes y jóvenes, es decir 117 mil 739, “declaró disponibilidad de trabajar, pero dejó de buscar trabajo o no lo busca porque piensa que no tiene oportunidad para ello”, precisa el informe.
Desempeñan profesionistas labores “no profesionales”
El Inegi abunda que 45 por ciento de los jóvenes profesionistas que sí tienen trabajo, “labora en ocupaciones no profesionales” y 44 por ciento de los egresados de bachillerato y educación superior se emplean en ocupaciones informales. En torno a sus ingresos, 67.8 por ciento de todo el grupo gana como máximo hasta dos salarios mínimos.
Entre los jóvenes prevalece también el trabajo temporal o a tiempo parcial, porque “los empleos seguros, que en una época eran lo habitual para generaciones anteriores han pasado a ser mas difíciles de conseguir para los jóvenes de hoy”, cita el Inegi a la Organización Mundial del Trabajo (OIT).
Así, 7.5 por ciento de la población ocupada de 15 a 29 años declaró estar subocupada, es decir que tienen la necesidad y disponiblidad de trabajar más tiempo. Un 15 por ciento labora menos de 15 horas por semana o poco más de dos horas por día, proporción que se eleva hasta 12.8 por ciento en el caso de los adolescentes.
Pese a tal panorama laboral, a los jóvenes les preocupa más la inseguridad que el desempleo. Así lo considera 56.4 por ciento en la más reciente Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE), correspondiente a 2012. Otro 51.7 por ciento señala que el principal problema era el desempleo; 31.6 por ciento, la pobreza; 27.9 por ciento, el aumento de precios; 27.2 por ciento, la educación; 27.1 por ciento, salud, y 26.7 por ciento, corrupción.
Paréntesis

martes, 11 de septiembre de 2012

Pinta la OCDE negro panorama educativo en México

Cada vez mayor, el desempleo en egresados universitarios
 
Escasas esperanzas de graduación en bachillerato y enseñanza superior
Tercer lugar en cuanto a número de ninis; suman ya 7 millones 248 mil
El organismo apremia a buscar soluciones para que no crezca el rezago
 
Ocupa el último lugar en expectativa de graduación en bachillerato, con 47%, revela informe
México, único de OCDE con más desempleo entre los más educados
Al dar a conocer los resultados de Panorama educativo 2011, el organismo advirtió que la baja proporción de jóvenes con estudios universitarios puede impedir superar el atraso educativo
Karina Avilés
 
Periódico La Jornada
Martes 11 de septiembre de 2012, p. 44
El informe Panorama educativo 2012 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) arrojó que México ocupa el último lugar en la expectativa de graduación en el bachillerato, con 47 por ciento, y en gasto por alumno, y penúltimo sitio en la tasa de graduación en nivel superior, con 20 por ciento. Eso sí, alcanza el tercer lugar en cuanto al mayor número de ninis y el undécimo en lo que se refiere a tasa de desempleados con educación universitaria.
El estadista de la división de Indicadores de la Educación de la OCDE, Pedro Lenin García de León, subrayó que en nuestro país ocurre lo que no pasa en otros: las tasas más altas de desempleo las tienen los más educados. Es la única nación con esas características, afirma el estudio.
Por otra parte, el reporte señaló que los jóvenes que no estudian ni trabajan –conocidos como ninis– aumentaron a 7 millones 248 mil 400 –22 mil 400 más que en el informe del año pasado–, por lo que México ratificó su tercer lugar entre los países miembros del organismo, al tener el mayor número de la población joven en esa condición.
Al dar a conocer los resultados del Panorama educativo 2012, la OCDE alertó además que la baja proporción del sector juvenil con estudios universitarios (22 por ciento) respecto de la población adulta implica el riesgo de que nuestra nación no logre superar el rezago educativo.
En su reporte de 2011, informó que el número de ninis ascendió a 7 millones 226 mil jóvenes en 2009; en el informe actual, la cifra aumentó a 7 millones 248 mil 400 en 2010, lo que significa 24.4 por ciento de la población entre 15 y 29 años, integrada en su mayoría por mujeres, quienes tienen tres veces más de probabilidad de estar en este grupo en relación con los hombres entre 15 y 29 años, y más de cuatro veces en comparación con varones de entre 25 y 29 años.
México fue superado solamente por Turquía, que obtuvo la primera posición en número de ninis, con 37 por ciento; Israel ocupó segundo lugar, con 27 por ciento.
Como en los años anteriores, nuestra nación se encuentra a la zaga respecto del resto de la comunidad de la OCDE y de los países del G-20. Ocupa la posición 34 de 36 economías en el porcentaje de población con bachillerato entre 25 y 34 años, y el sitio 32 de 37 países en el porcentaje de población atendida con educación superior en el citado nivel de edad. Y tiene el primero en la proporción de alumnos por maestro en prescolar, con 25 estudiantes, frente a un promedio de la OCDE de 14 niños.
Sólo uno por ciento de los mexicanos se gradúa de la educación media superior después de los 25 años. Y, en cuanto al desempleo, el mayor porcentaje está entre quienes cuentan con nivel profesional. Ellos tuvieron una tasa de desocupación de 5 por ciento contra 4 por ciento entre quienes sólo cuentan con la primaria y la secundaria.
En una videoconferencia desde París, García de León expresó que existe tendencia al aumento en los salarios de los maestros. Entre 2000 y 2010, el incremento fue de ocho puntos para los profesores de primaria y de 10 para docentes de secundaria.
Nuestro país ocupa la segunda posición en cuanto al gasto público total más bajo en todos los servicios, incluyendo educación, salud, etcétera. Sin embargo, de esa inversión destina 20.3 por ciento a la educación, con lo que logra tener un gasto en educación de 6.2 por ciento como porcentaje del producto interno bruto (PIB), igual al del promedio de los países de la OCDE.
La OCDE apremió a México a avanzar a pasos acelerados e implementar políticas específicas que permitan superar el retraso que se va acumulando; de lo contrario, en dos décadas la población adulta tendrá serias dificultades para abatir su baja escolaridad.

lunes, 16 de julio de 2012

Rechaza UNAM a más de 56 mil aspirantes; sólo aceptó a 6 mil 500

 

El campus de CU de la UNAM. Foto: Alejandro Saldívar
El campus de CU de la UNAM.
Foto: Alejandro Saldívar
MÉXICO, D.F. (apro).- De los 62 mil 682 jóvenes que presentaron su examen de ingreso para la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), sólo 6 mil 500 jóvenes (10.3%) obtuvieron un lugar para estudiar en una de las 99 licenciaturas que ofrece la Máxima Casa de Estudios.
Según los resultados del Concurso de Selección Junio 2012, publicados este domingo, 56 mil 182 aspirantes fueron rechazados. Dicha cantidad representa el 89.7% de quienes aplicaron al examen para ingresar a la UNAM en la segunda convocatoria realizada este año.
El primer examen de admisión convocado por la Autónoma Nacional se realizó en febrero pasado y de los 121 mil 970 aspirantes registrados, sólo 11 mil 116 jóvenes obtuvieron un lugar para estudiar una carrera en la institución.
El proceso de inscripción a la UNAM continuará las próximas semanas y terminará antes del 6 de agosto, día en que comienza el ciclo escolar en la Máxima Casa de Estudios.
Las solicitantes aceptados deberán seguir con sus trámites de inscripción en las próximas semanas.
Desde la tarde de ayer decenas de aspirantes instalaron un campamento en las inmediaciones de Rectoría en espera de que se publicaran los resultados

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Hay 765,500 jóvenes “en estado de inactividad absoluta”: Conapo

La situación demográfica de México 2011 difiere de los datos que se han dado sobre los ninis


Podríamos estar frente a un proceso de “desafiliación social”, señala consultora a partir de las cifras

Fabiola Martínez

Periódico La Jornada
Miércoles 30 de noviembre de 2011, p. 40
Con una metodología que limita al máximo el conteo de ninis (población juvenil en desocupación total), el Consejo Nacional de Población (Conapo) aseveró ayer que en México hay 765 mil 500 jóvenes que “aparentemente se encuentran en un estado de inactividad absoluta”.

La cifra del Conapo, organismo dependiente de la Secretaría de Gobernación, la fija muy por debajo de la que han dado prestigiadas instituciones, como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), entre otros organismos y dependencias públicas.

El rector de la UNAM, José Narro Robles, subrayó en agosto de 2010 que con base en datos oficiales se concluye que los jóvenes que no estudian ni trabajan son 7 .5 millones y no 285 mil, según aseguraban entonces las secretarías de Educación y de Gobernación.

Hace unos días, la Secretaría de Educación Pública y el Instituto Nacional de la Juventud presentaron los resultados de la Encuesta Nacional de la Juventud en la que se detalla que de 36.2 millones de jóvenes entre 12 y 29 años de edad, 20 por ciento no tienen actividad laboral o educativa alguna. Sin embargo, este martes, durante la presentación de La situación demográfica de México 2011, el Conapo dijo que al cuarto trimestre de 2010 estaban en “inactividad absoluta” 4.9 por ciento de la población económicamente activa juvenil, apenas cinco décimas más que el registro del último trimestre de 2005.

El Conapo dio algunas características de este sector: va en aumento la población masculina (de 62.7 a 72.2 por ciento de 2005 a 2010); tres de cada 10 de los “no activos” están en la zona centro occidente y una proporción ligeramente menor vive en la región sur-sureste.

En oposición, apenas uno de cada 10 vive en la región noroeste y otro tanto en noreste, es decir, hay ninis en zonas muy pobres o altamente industrializadas o con altos niveles de migración.

Otro hallazgo de las estadísticas del Conapo es que si bien hay más ninis en el entorno urbano, “su presencia ha tendido a incrementarse en localidades rurales”. De igual forma, la proporción de otros “no activos” jóvenes que viven en hogares dirigidos por mujeres es un poco mayor al promedio nacional.
Pese a reconocer las características no favorables de este sector, insiste que su presencia es marginal entre la población joven total. “Son menos de un millón de jóvenes, predominantemente adolescentes y varones”, dijo.

Las estadísticas del Conapo se sustentan básicamente en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, aunque no incluye como “no activos” a desempleados ni a la población que realiza quehaceres domésticos no remunerados. Por ello afirma que “no son más de un millón”.

Al respecto, José Luis Palma, director de la consultora Salud y Población, señaló: “Esto sí es un fracaso para el país. Es una población inquietante: ¿por qué no se dedican incluso a quehaceres del hogar? Se sabe muy poco de ellos; no hay fuentes de información que nos permitan indagar más. Llama la atención que (en las encuestas) un altísimo porcentaje de ellos ni siquiera da una respuesta de por qué está en esa condición”, explicó Palma.

“Lo único que sabe –añadió– es que la mayor parte de los ninis (70 por ciento) son hombres; básicamente adolescentes (entre 14 y 19 años), rasgo que inquieta, porque puede revelar que estamos ante un proceso de desafiliación social, desapego, no integración.”

Al preguntarle sobre el origen de la diferencia entre las cifras de Conapo y las de otras dependencias e instituciones, explicó que dentro de la población económicamente activa (PEA), hay un grupo muy alto de desocupados jóvenes (8.5 por ciento): entonces también a los ninis habría qué sumarle ese porcentaje, consideró.

El estudio del Conapo detalla que de una población nacional total de 112.3 millones (Censo 2010) residen 31.9 millones de jóvenes entre 14 y 29 años de edad, de los cuales 13.2 millones son adolescentes (entre 14 y 19 años); 9.9, adultos jóvenes (20-24 años) y 8.8 entre 25 y 29 años.

En 2010, los jóvenes representaban la tercera parte de la PEA y constituían, sin embargo, más de la mitad de la población.

Al presentar el documento, el secretario general del Conapo, Félix Vélez, indicó que hay trabajos pendientes en esta materia, como la proyección de población que será difundida hasta enero próximo porque se halla en revisión.

martes, 8 de noviembre de 2011

Excluidos por el sistema, es “sorprendente” que jóvenes mexicanos no exijan derechos: expertos

Enfrentan coctel explosivo de violencia y falta de movilidad social basada en la educación y el empleo, sostienen
Con los gobiernos panistas, el Estado mexicano abdicó de su obligación de formar ciudadanos responsables, señalan
Foto
El filósofo Guillermo Hurtado percibe falta de idealismo entre los jóvenes de todo el mundo. Imagen captada en CoyoacánFoto Yazmín Ortega Cortés
Laura Poy Solano
 
Periódico La Jornada
Martes 8 de noviembre de 2011, p. 2
Ante la ausencia de un horizonte de futuro y el colapso de un sistema que les niega la movilidad social mediante la educación y el empleo, los jóvenes en México enfrentan un coctel explosivo. Politólogos, filósofos, sociólogos y sicólogos advierten que lo sorprendente no es que incurran en alternativas que los lleven a la violencia, sino que no hayan salido a las calles a exigir su derecho a tener un porvenir.
A las difíciles condiciones de inseguridad, afirman, se suma una debacle moral de la sociedad, así como de un sistema educativo que no les da condiciones para construir un pensamiento crítico que los ayude a afrontar el clima de violencia, pobreza, explotación laboral e injusticia social que padecen.
Guillermo Hurtado, director del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), subraya que la escuela no sólo es el sitio donde se deben aprender español y matemáticas. Una de sus tareas centrales es formar ciudadanos éticos, participativos y democráticos, apunta.
Admite que ese objetivo no ha sido apoyado ni exigido por la sociedad: hemos dejado de demandar al Estado que la educación cumpla con uno de sus fines prioritarios: formar el tipo de ciudadano que queremos para el país que deseamos construir.
Luego de que la Encuesta Nacional de Cultura Constitucional 2011, elaborada por Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, revelara que los jóvenes de 15 a 19 años son quienes más se inclinan a favor de la tortura para interrogar a presuntos delincuentes y de aplicar la pena de muerte, alerta que renunciar a una escuela formadora de ciudanía, expulsando las disciplinas filosóficas de las aulas, puede ser extremadamente peligroso.
En un contexto de creciente violencia social, que afecta a los jóvenes como víctimas y agresores, afirma que es necesaria una profunda reforma moral de la sociedad, donde la escuela debe tener un papel central.
Hurtado, autor del libro México sin sentido, reconoció que el escenario social que enfrentan los jóvenes es oscuro.
Están apáticos, casi deprimidos. Hay un desánimo muy grande, una falta de idealismo, de sueños; incluso podemos decir que cierto cinismo flota en el ambiente, aunque esto no sólo está presente en México, sino en todo el mundo.
El país, afirma, sólo se podrá salvar si nosotros cambiamos, pues hemos perdido el sentido de nuestra existencia colectiva. Es decir, nos falta cohesión, dirección y confianza como nación.
Telésforo Nava, politólogo y experto en movimientos sociales, asegura que cuando una sociedad ve peligrar sus equilibrios básicos y cuando las tensiones sociales se agudizan por el desempleo, la falta de acceso a la salud y a una vivienda digna, nos volvemos más conservadores y podemos optar por posiciones contrarias a los derechos básicos.
Las viejas utopías, agrega, se han perdido, porque no responden a los ideales de las nuevas generaciones, pero tampoco se han construido otras. Los jóvenes enfrentan condiciones no sólo de violencia, sino de una falta de perspectivas de futuro, porque si concluyen su formación universitaria, incluso un doctorado, nada les garantiza que habrá un empleo para ellos.
Manuel Gil Antón, catedrático de El Colegio de México y experto en sociología de la educación, subraya que las luchas de los años 60 del siglo pasado buscaban crear un mundo más justo, solidario y libre. Ahora los jóvenes en Europa y Medio Oriente marchan para no ser expulsados de su derecho a empleo, educación, salud y vivienda. No es que sean antisistema, es que el propio sistema los excluyó.
En materia educativa, advierte, la debacle del sistema se inició hace décadas, pero en los 12 años de gobiernos panistas el Estado mexicano simplemente abdicó de su responsabilidad de formar ciudadanos responsables.
Se conformaron, explica, con evaluar capacidades memorísticas y no reflexivas. A la larga, el resultado es la ausencia de un pensamiento crítico en los jóvenes y, en parte, esto explica por qué pueden apoyar causas como la pena de muerte, la prisión perpetua y limitar su libertad por una seguridad precaria y limitada.
Mundo virtual y violencia
Hurtado destaca que la debacle moral de la sociedad mexicana no sólo es resultado de un capitalismo voraz, sino también de la modificación de nuestro entorno.
Es la forma en que vivimos en las grandes ciudades, cómo distribuimos nuestros tiempo, pero además la creciente dependencia de la tecnología, y en los jóvenes esto es muy evidente: viven en un mundo de virtualidades, de fantasías.
Una de ellas, agrega, son los videojuegos, en los cuales la violencia puede ser extrema. Se apela a la capacidad que tenemos de ser crueles y agresivos, lo cual, afirma, es parte de nuestra naturaleza, pero también debemos aprender a ser tolerantes y solidarios; quizá por eso la reflexión filosófica es tan importante. Nos hace patente este frágil equilibro entre paz y violencia.
Para Óscar Galicia Castillo, profesor del departamento de sicología de la Universidad Iberoamericana (Uia) y experto en neurociencias de la conducta, la violencia puede ser no sólo resultado de un grave desajuste del entorno social, sino también de complejos procesos cerebrales, que no son iguales en hombres y mujeres ni en adultos y jóvenes.
Las regulación de nuestras emociones, la toma racional de decisiones y la elaboración de proyecciones de futuro ocurren, señala, en la corteza prefrontal, considerada la más avanzada de nuestro cerebro, pero con la cual no nos contectamos hasta después de nacer. Es un proceso que se prolonga hasta los 20 a 21 años de edad.
Explica que se trata de la zona cerebral con la que aprendemos las reglas sociales, creamos estrategias y prevemos conductas. En ella nace la empatía; allí tomamos las decisiones que influyen en nuestro comportamiento ético y moral.
Galicia Castillo, jefe del laboratorio de investigaciones en neurociencias de la Uia, advierte que estar expuestos a condiciones extremas de violencia, a estrés constante, temor, angustia y zozobra, puede llevar a los sectores juveniles a asumir decisiones no siempre reflexivas, por lo que pueden asumir posiciones más radicales.
Los jóvenes, sobre todo los menores de 20 años, aún están en un proceso de aprendizaje para controlar su emotividad, y suele ser más complejo para ellos proyectar las consecuencias de sus actos a futuro.
Si continúa en los jóvenes el estado de creciente ansiedad, temor, violencia e inseguridad, estas pautas de conducta orientadas a posiciones más violentas pueden ser permanentes, pues el cerebro también aprende a responder ante entornos agresivos, asevera.

martes, 13 de septiembre de 2011

OCDE: ninis, más de siete millones de mexicanos

Esa población, en riesgo de “desempleo crónico o de analfabetismo práctico”
Ocupa el país el primer lugar en mujeres jóvenes que no estudian ni trabajan
Se tiene el gasto público “más bajo” destinado a educación con relación al PIB
Se encuentra entre las naciones con las menores tasas de graduación
El país, tercer lugar entre las naciones de la organización con mayor población inactiva

OCDE: ninis, 7 millones 226 mil mexicanos de entre 15 y 29 años
Las mujeres son las más afectadas, revela el informe Panorama de la educación 2011

Karina Avilés

Periódico La Jornada
Martes 13 de septiembre de 2011, p. 36
En México, 7 millones 226 mil jóvenes de entre 15 y 29 años no estudian ni trabajan, por lo que la nación ocupa el tercer lugar entre los 34 países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) o pertenecientes al Grupo de los 20 (G-20) que tienen el mayor número de población juvenil inactiva.

La nación se sitúa en el primer lugar en porcentaje de mujeres jóvenes que se encuentran en dicha condición. De la cifra mencionada, 2 millones 745 mil pertenecen a ese sector de la población, revela el informe Panorama de la educación 2011, publicado por la organización.

Al dar a conocer pormenores del estudio, el cual incluye cifras de 2009 y por vez primera integra datos de jóvenes que no estudian ni trabajan –llamados ninis–, Pedro Lenin García de León, estadístico de la división de indicadores de la enseñanza de la OCDE, advirtió que esta “reserva tan grande”, con un potencial inutilizado de la población juvenil mexicana, corre el riesgo de caer en el “desempleo crónico o en el analfabetismo práctico”, por lo que una de sus opciones es emigrar hacia Estados Unidos.

Por otro lado, apunta que México es la nación de la OCDE con el gasto público total en educación “más bajo” en relación con el producto interno bruto (PIB). La nación canaliza 24 por ciento, y en los demás países el promedio es de 43.

En la retaguardia, México se localiza en la segunda posición –sólo antes de Turquía– en las tasas de graduación más bajas en enseñanza media superior, con 45 por ciento. Sólo 52 por ciento de alumnos concluyen sus estudios en el tiempo estipulado, contra 68 por ciento, en promedio, de las demás naciones.

De los 7 millones 226 mil jóvenes que no estudian ni trabajan, un millón 931 mil tienen entre 15 y 19 años, 2 millones 673 mil se encuentran en el nivel de 20 a 24 años y 2 millones 622 mil tienen entre 25 y 29, detalló García de León. Agregó que de dicho total el gobierno mexicano reporta cerca de un millón 351 mil en capacitación para el trabajo, pero lo cierto es que no están en la enseñanza formal y tampoco entre la fuerza laboral.

Así, México ocupa el tercer lugar en esa problemática. Únicamente está adelante de Turquía y Brasil. Es superado por Israel, Eslovaquia, Estonia, Grecia, Hungría y Eslovenia, entre otros.

Además, tiene el promedio más alto de mujeres de entre 15 y 29 años –38 por ciento– que no están en el sistema educativo y padecen desempleo, en comparación con el de la OCDE, que es de 17.7.

El análisis enfatiza que mientras en la mayoría de los países de la organización a mayor nivel educativo hay menor desempleo, en México las diferencias entre los desocupados con nivel universitario y los desocupados de escasa preparación “están entre las más bajas”.
El aumento del desempleo entre los mexicanos con instrucción inferior a la educación media superior fue de 1.6 puntos porcentuales entre 2008 y 2009, y para los que cuentan con enseñanza superior el alza fue de un punto.

La tasa de empleo para las mujeres con licenciatura, maestría o doctorado fue 16 puntos más baja en comparación con la de los hombres con instrucción igual, por lo que el país registró la cuarta brecha más grande después de Corea, Japón y Turquía.

El gasto por estudiante en México, en todos los casos, se sitúa por debajo de la media en OCDE y coloca a la nación en los últimos lugares. En primaria, la inversión asciende a 2 mil 246 dólares, contra 7 mil 153 dólares de naciones de la organización; en secundaria es de 2 mil 333 dólares, contra 8 mil 972, y en el nivel superior la cifra es de 7 mil 504 dólares contra 13 mil 717.

La organización subraya que el gasto se ha centrado en la enseñanza superior, en la cual es 3.3 veces mayor que lo destinado por alumno en primarias, lo cual significa la segunda proporción más grande después de Brasil.

Por otro lado, los salarios de los maestros de educación media, en relación con el PIB per cápita, son los segundos más altos, después de Corea. “Somos la cuarta nación con mayor extensión en el tiempo de enseñanza en ese nivel, después de Argentina, Chile y Estados Unidos.”

Segregación entre escuelas

Uno de los hallazgos del estudio refiere que, al contrario de lo que podría esperarse, en México los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes “están menos influenciados por el entorno socioeconómico y la mayor parte de la variación radica en las diferencias entre escuelas”, lo cual revela una “segregación entre los planteles”.

Treinta por ciento de alumnos más desfavorecidos tienen resultados académicos que los ubican entre el mejor 25 por ciento de estudiantes en dicha prueba. El estudio indica que en México, al igual que en los demás países de la OCDE, el desempeño en el rubro favorece a las escuelas privadas; sin embargo, “después de considerar el entorno socioeconómico en colegios y de estudiantes, la diferencia se invierte y es estadísticamente significativa en favor de los planteles públicos”.

Green Go