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martes, 21 de marzo de 2017

En defensa de la corrupción


Por Ernesto Villanueva
Cuando la dignidad no se convierte en costumbre y el juicio social está extraviado se generan las mejores condiciones para que la corrupción no sólo nazca, sino se reproduzca en las pautas comportamentales de los gobernantes, y en un apreciable número de los gobernados. La ausencia de un sistema educativo diseñado para interiorizar valores democráticos en los niños, es uno de los factores que permiten la existencia de esta realidad. Sus formas de expresión son múltiples y variables:

1.- La denuncia de probables actos de corrupción en una institución es percibida en un sentido dual: hacia fuera se considera un discurso atendible. Hacia adentro, empero, la postura es exactamente al revés. Hay un conjunto de sofismas que “justifican” esos comportamientos: a) La “ropa sucia se lava en casa”. El problema es que no se lava sólo se remoja y al final todo queda igual; b) “Se afectan a las instituciones”. Las instituciones se fortalecen, por el contrario, cuando se identifica, procesa y sanciona a sus peores elementos. Lo que lastima a las instituciones es no hacer nada, voltear para otro lado; y c) Quien señala la verdad o denuncia hechos de probables ilícitos no es percibido como alguien probo, honesto; antes bien, es exactamente, al contrario, es visto como “conflictivo”, “protagónico” y palabras por el estilo que generan disuasivos para apartarse del guion oficial: “En política el único pecado que no se perdona es la falta de complicidad”.

2.- La complicidad se genera de forma activa o de modo pasivo. El estar enterado de un caso probablemente irregular y no decir nada es aceptar ese guion de la simulación y de la impunidad. No se diga, si se actúa en forma activa. El problema es que cada día crecen más los umbrales de tolerancia social a la corrupción. Hay aquí también una doble moral: en las encuestas y sondeos de opinión los encuestados ven a la corrupción como un mal social, pero en el día a día no sólo la toleran, sino – en algunos casos- buscan cómo se reproduce. Un servidor público en un alto cargo, una vez que deja el puesto, enfrenta también una doble lectura: Existe la percepción de que incurrió en prácticas de corrupción, y eso se convierte en algo “normal”. Por el contrario, si ese servidor honesto que sale del cargo sólo con lo legalmente ganado es visto, en no pocas ocasiones, como una persona que no supo aprovechar las oportunidades del cargo para su enriquecimiento. “Se creyó la película” dirán algunos. Pero pocos formarán un juicio de esa persona con los valores positivos de la honestidad y de la dignidad. De ahí la frase profunda en el imaginario colectivo: “No me des, ponme donde hay”. “Amistad que no se refleja en la nómina es pura demagogia”. Y así existen otras tantas que la picaresca mexicana ha creado al transcurso del tiempo.

3.- Lo más grave de todo es que se incorpore dentro de la ley el valor de la corrupción. En efecto, los requisitos para ser gobernantes, contralores, miembros de organismos autónomos son tan genéricos que cualquiera puede razonablemente satisfacer esa hipótesis normativa. En algunos casos, como el del Instituto Federal de Telecomunicaciones se han incluido exámenes de conocimientos en la materia. Pero no es sinónimo ser experto en telecomunicaciones que ser experto en ejercer la honestidad. Más aún, puede – y se da- que haya grandes corruptos muy bien formados académicamente. La honestidad no está atada a la formación académica o a la falta de cultura en el sentido más amplio de la expresión. Es loable que haya ese tipo de exámenes de conocimientos diseñados por varias instancias para evitar errores en su aplicación. Pero nada se hace por lo que concierne al combate preventivo de la corrupción. En este punto no hay consenso. Y no lo hay porque haya falta de conocimiento, sino porque no se quiere combatir a fondo el problema. La salida facilista es crear más burocracia que tampoco resolverá el problema. En su oportunidad el presidente de la mesa directiva del Senado, Pablo Escudero, al preguntársele cuando daría resultados el “Sistema Nacional Anticorrupción”, la respuesta fue: ““No es una transición fácil ni rápida. Hay que seguir trabajando. Aquí no es de enchílame otra, tiene una serie de tiempos”. Y sí porque es “complejo” hay que agotar los mecanismos al alcance de la sociedad para prevenir el ingreso de corruptos más que buscarlos – sin encontrarlos- después de que generaron una sangría económica a la sociedad.

4.- El fundador del Organismo Nacional Anticorrupción, el empresario Carlos Emilio Gidi razona: “Cómo se puede esperar que haya un cambio si esa reforma necesaria es contraria al modelo que permitió que tengamos el perfil de legisladores que tenemos”. Asimismo, decía Martín Luis Guzmán en La sombra del caudillo“Nadie va contra su propio interés”. De esta suerte, el cambio posible sólo puede provenir de fuera con la alianza de algunos – muy pocos- de dentro de la partidocracia. ¿Se puede prevenir el ingreso de personas corruptas a posiciones de toma de decisiones que afecten el interés público? Por supuesto que sí. Habría que buscar que en las leyes se introdujeran verdaderos candados aplicando exámenes de control de confianza serios y por terceros con experiencia e independencia. Ya en otra oportunidad abundé sobre estos exámenes. Si la parte realmente comprometida contra la corrupción no se une, la simulación y la impunidad seguirán siendo la columna vertebral del ejercicio del poder público como sucede hoy.
ernestovillanueva@hushmail.com
 

Ernesto Villanueva

Ernesto Villanueva es doctor en derecho y doctor en comunicación pública por la Universidad de Navarra. Investigador por oposición del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. Su obra más reciente es "Parásitos del poder: cuánto nos cuesta a los mexicanos mantener los privilegios de los expresidentes de la República". Ediciones Proceso, 2015.

viernes, 8 de mayo de 2015

Autoridades deben investigar si la de OHL es una práctica habitual ; CNN

"Uno de los puntos que llaman más la atención es donde se habla de que la empresa estaría tratando de meter costos más arriba de lo que inicialmente se pautó", dijo Cyntia Barrera.

Imagen del Circuito Exterior Mexiquense en México


Ante las grabaciones reveladas en las que se escucha una conversación entre Pablo Wallentin, representante de OHL México y Jesús Campos López, director técnico de la empresa en las que hablan de “mañas” y alteraciones en concesiones para México, “autoridades deben investigar si esto es una práctica habitual tanto en México como en España y si es el sello distintivo de la casa, en cuanto a la forma de operar”, afirmo el periodista Manuel de Santiago desde España.
En Entrevista para Aristegui CNN, dijo que “la investigación interna que propone OHL, está muy bien, pero la externa es la que arrojará mayores luces sobre el asunto”.
Además de México, “también en la bolsa de Madrid, España, OHL cerró con un desplome en sus acciones, del 9.1 por ciento. Porque en España se divulgaron ampliamente las conversaciones, no podemos soslayar que México es el principal mercado internacional de OHL, España controla el 56 por ciento del capital de OHL en México, donde poseen la concesión de distintas autopistas, del Aeropuerto Internacional de Toluca, por un valor de62 mil millones de pesos”.
La situación financiera de OHL en España “es complicada, el año pasado cerró con una caída de más de 90 por ciento del beneficio previsto, es decir, pensaba obtener 301 millones de euros, y sólo obtuvo 23 millones. Tiene una deuda de seis mil quinientos millones de euros, en tanto que la propia empresa vale apenas dos mil millones”.
“Un plan que presentó en marzo de este año, OHL a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (de España) en que le está diciendo que planea facturar ocho mil millones de euros, en un plazo de aquí hasta 2020, es decir, en los próximos cinco años. y de ¿dónde van a sacar esos ocho mil millones de euros?, pues entre otras cosas, piensa introducir en México una división que se conoce como OHL Servicios, que tiene que ver con el mantenimiento técnico, limpieza, gestión, eficiencia”, comentó el periodista.
“Además prevé que las concesiones en México sean autofinanciables de aquí a cinco años.Autofinanciables las concesiones de las carreteras que son finalmente de las que se está hablando en las conversaciones”.
En España, OHL ha sido señalada y concretamente su presidente en esta trama… que involucran donaciones ilegales que recibió el Partido Popular entre 1990 y 2008, reveló.
Por su parte Cyntia Barrera, corresponsal de Reuters en México, comentó que “tenemos dos días investigando, llamando a personas dentro y fuera de la empresa. Lo que se escucha, se ha reconocido que son los funcionarios de la empresa, alegan que son negiociaciones que se hacen cotidianamente cuando se tienen contratos de este tamaño”
“Hemos visto que las acciones han resentido fuertemente, han tenido correcciones el miércoles y jueves“.
Los directivos de las grabaciones “lo describen como inflar los números, reconocen que esos números muy probablemente no se van a alcanzar en el plazo que ellos tienen contemplado el desarrollo gracias a esa concesión que tienen. Entonces hace suponer que de alguna forma la empresa esta poniendo datos que no son ciertos, ahí queda la gran duda de ¿por qué lo hicieron?”
“Uno de los puntos que llaman más la atención es donde se habla de que la empresa estaría tratando de meter costos más arriba de lo que inicialmente se pautó, hablan de una cifra de cuatro mil millones de pesos que se está yendo hasta arriba de los 10 mil”, indicó.
“En esas conversaciones también ellos hablan de que todo el negocio se lo está llevando la empresa OHL, así se refieren en las grabaciones”, aseveró.

sábado, 10 de enero de 2015

La corrupción como destino


El titular del Ejecutivo, Enrique Peña Nieto. Foto: Yahir Ceballos
El titular del Ejecutivo, Enrique Peña Nieto.
Foto: Yahir Ceballos
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Todo indica que la corrupción impune será el signo y sino de la presente administración. El gobierno ha tomado la decisión de condenar al olvido el conflicto de interés y la falta ética involucrados en la compra de las residencias de las Lomas y Malinalco, debido a que no hubo institución que iniciara una investigación sobre los hechos. Podría pensarse que todo quedó en escándalo efímero y deshonra soportable. Sería un error. El daño en legitimidad del presidente y su gobierno no será pasajera, a menos que se enfrente el problema de la corrupción con la voluntad de resolverlo, no de facilitarlo y ocultarlo como parece estar ocurriendo.
La determinación de Enrique Peña Nieto de enviar su felicitación por las fiestas de fin de año sólo a través de Twitter y de la página de Presidencia –no en cadena nacional de televisión rodeado de toda su familia frente a un árbol de Navidad como lo hizo el año pasado– revela un cierto temor al rechazo de sus gobernados. ¿Por qué no aprovechó el momento para mandar un mensaje similar al ofrecido por el rey Felipe VI de España, quien enfrenta una situación igualmente embarazosa por el involucramiento de su hermana y su cuñado en un escándalo de corrupción? A pesar de su disminuida credibilidad, la mayoría de los mexicanos hubiera apreciado escuchar en voz de Peña Nieto frases como las pronunciadas por Felipe VI: “Debemos cortar de raíz y sin contemplaciones la corrupción. La honestidad de los servidores públicos es un pilar básico de nuestra convivencia… Necesitamos una profunda regeneración de nuestra vida colectiva. Y en esa tarea, la lucha contra la corrupción es un objetivo irrenunciable”.
En lugar de eso, el mandatario mexicano expidió una nota anodina en la que se desliga de su responsabilidad sobre la situación del país. En una acusación velada, culpa a quienes, sin mencionarlos, supone están dividiendo a la nación. Ese mismo concepto discursivo fue utilizado por el jefe de la Oficina de la Presidencia y por el secretario de Gobernación. “Las resistencias vienen de quienes no quieren perder sus privilegios”, dijo Aurelio Nuño. Por su parte, Miguel Ángel Osorio Chong señaló que las reacciones de protesta por la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa obedecen a resistencias por las reformas estructurales. La gravedad y ambigüedad de dichas acusaciones enrarecen aún más el clima político y revelan una estrategia de contraataque errática, de cara a los comicios de 2015.
Otro ejemplo de esa táctica es el exceso retórico en que incurrió el jefe de la Oficina de la Presidencia al haber comparado al primer mandatario con José María Morelos y Pavón, en un momento en que Peña Nieto ha mostrado un claro desdén por los sentimientos de la nación en los casos de Tlatlaya, Ayotzinapa y la Casa Blanca. Ofendido, el ingenio mexicano ya empieza a llamar al presidente “el siervo de la mansión”, para contrastarlo con el prócer de la Independencia. El desdén gubernamental ante las demandas de una población sumida en el hartazgo y el terror tiene efectos muy diversos; uno de ellos es la sátira. No es sensato menospreciar la dignidad de una sociedad agraviada.
“La corrupción es una plaga insidiosa que tiene un amplio espectro de consecuencias corrosivas para la sociedad. Socava la democracia y el estado de derecho, da pie a violaciones de los derechos humanos, distorsiona los mercados, menoscaba la calidad de vida y permite el florecimiento de la delincuencia organizada, el terrorismo y otras amenazas a la seguridad humana”. La definición dada por la Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción retrata la situación que padecemos en México.
Ante la magnitud del reto, la respuesta del gobierno no ha sido combatir y sancionar la corrupción sino favorecerla y encubrirla. La explicación del secretario de Comunicaciones y Transportes ante la comisión de diputados que revisa el caso de la cancelada licitación del tren México-Querétaro tuvo el propósito de ocultar cualquier irregularidad, atribuyendo su cancelación a las “suspicacias”. En su intento por negar el conflicto de interés, el funcionario llegó al extremo de declarar que hasta el 15 de octubre, cuando se dio el fallo del tren rápido, la secretaría a su cargo no se enteró de que en ese proyecto estaban asociados Hinojosa Cantú y un pariente político de Carlos Salinas de Gortari. ¿Serán tan crédulos los diputados de la comisión revisora del caso para dar por cierta una versión tan retorcida e inverosímil? Veremos si la capacidad del gobierno para cooptar congresistas vuelve a confirmarse.
También está por resolverse si el Sistema Nacional Anticorrupción tendrá la suficiente independencia del Ejecutivo para convertirse en un instrumento eficiente, no en otro elefante blanco. Fortalecer la autonomía y la capacidad fiscalizadora de la Auditoría Superior de Federación es un factor esencial. Pero sabemos que nuevas reformas e instituciones no bastan si no existe la voluntad de cumplir la ley y sancionar a los corruptos, sin condicionamientos políticos. La escandalosa exoneración de Raúl Salinas de Gortari del delito de enriquecimiento ilícito es prueba fehaciente de que la impunidad selectiva sigue imperando en nuestro sistema de justicia. La superación de esa oprobiosa realidad se ve lejana.
A ese desolador panorama se suma la reforma a la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas que acaba de ser aprobada, sigilosa y apresuradamente, en el Congreso. De acuerdo con un reportaje publicado en Proceso 1991, la reforma “le dejó las manos libres al gobierno federal para que contrate la mayor parte de obra pública sin pasar por la regulación de la ley correspondiente”. Ello propiciará un aumento de la corrupción en los contratos de infraestructura carretera, ferroviaria, aeroportuaria, hospitalaria, educativa, energética y de telecomunicaciones. El asunto es de extrema gravedad e indica que el gobierno de Peña Nieto y sus aliados en el Congreso conciben a la corrupción como destino.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Policía Federal hostiga a yaquis en Vícam

la foto 3(1)

Vicam, Sonora, 19 de septiembre de 2014. Los hostigamientos en Vicam no se hicieron esperar. Apenas tres días después del auto de formal prisión contra Mario Luna Romero, vocero de la tribu, la Policía Federal apareció sobre la carretera federal 15 para fotografiar a los yaquis que realizan el bloqueo de la vía. Los elementos federales huyeron al recibir un llamado de atención de los yoeme. El acoso se produce justo unas horas después de la reunión de yaquis de los ocho pueblos tradicionales para decidir sobre sus próximas acciones.
La noche anterior, un auto con hombres vestidos de civil se apostó frente a la casa de la familia de Luna Romero. El secretario de la autoridad tradicional advirtió anteriormente, en entrevista con la periodista Gloria Muñoz Ramírez para el diario La Jornada, que responsabiliza directamente al gobernador Guillermo Padrés Elías de cualquier cosa que pueda suceder a sus parientes.
En la noche, en una reunión de autoridades tradicionales y yaquis de los ocho pueblos de la tribu, se decidieron las acciones que seguirán para lograr la libertad de su vocero y la cancelación del Acueducto Independencia, que desde 2010 amenaza con llevarse la poca agua que les queda. Se escucharon voces de coraje e indignación, y se denunciaron los daños ocasionados en la tribu por la detención de su vocero y la campaña de miedo, que continúa con las órdenes de aprehensión contra algunos indígenas, entre ellos Tomás Rojo.
La primera decisión de los yaquis fue que el caso de Luna Romero se llevará a instancias federales, dada la tensión política que hay en el estado de Sonora y la clara parcialidad del juzgado III, que dictó el auto de formal prisión por privación ilegal de la libertad y robo de auto cometido por dos o más personas con solamente testigos de oídas como pruebas.
En las calles de Vicam –que después de las lluvia, volvieron a su aspecto polvoriento habitual-, la presencia de civiles preguntando por algunos miembros de la tribu genera inquietud entre la gente. A pesar de este ambiente de incertidumbre, los yaquis transmiten tranquilidad porque, a decir de uno de ellos que no quiere proporcionar su nombre, “no debemos nada, no tenemos que esconder nada y mucho debemos tener miedo”.
El Acueducto Independencia, promovido por el gobernador panista Guillermo Padrés Elías –quien fue denunciado en días recientes por poseer una presa ilegal en uno de sus ranchos- es parte del programa Sonora Sistema Integral. A pesar de que los yaquis ganaron todos los recursos legales que interpusieron contra la obra, ésta se encuentra terminada casi en su totalidad, con dos de las cuatro bombas hidráulicas en funcionamiento. Los ocho amparos ganados, que legalmente llevan a la cancelación del Acueducto que abastecería a empresas instaladas en Hermosillo, no evitaron la amenaza al agonizante río Yaqui, parte fundamental de la cosmogonía y vida de la nación yoreme.
Un recurso legal ganado por los yaquis ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (contra el Manifiesto de Impacto Ambiental presentado para edificar el acueducto) obligó al gobierno a emprender una consulta a la tribu; el proceso se detuvo por la aprehensión del vocero Luna Romero. Juan Domingo Molina, asesor técnico de la tribu, denuncia que “nada de lo que se exige en tratados internacionales se ha cumplido, los manifiestos ambientales no señalan nada de los daños irreparables que ya tenemos y los futuros. Nos quedamos ahora en la etapa informativa de la consulta y claramente está muy parcial”.
En un reportaje publicado en Desinformémonos, Enriqueta Lerma explica que el río Yaqui no sólo tiene una significación mítica, sino también histórica pues representa el eje de ordenamiento territorial tradicional. Por siglos, sus ocho pueblos ancestrales: Belem, Huirivis, Rahum, Potam, Vícam, Tórim, Bacum y Cócorit, se asentaron en su margen, cambiando el lugar según su creciente y desviación. Ahora deben de improvisar sus rituales en el río cuando éste se encuentra seco, que es la mayor parte del año. Por eso, los yoeme –que sobrevivieron a guerras, revoluciones y dictaduras-, aseguran que están dispuestos a luchar con sudor y sangre para que no se seque el río que les dio la vida.

Info tomada del blog Desinformémonos.

domingo, 7 de abril de 2013

Cuando México no quiso atrapar al Chapo


Hablan los agentes

Al intensificarse la guerra contra los cárteles del narcotráfico, un elemento ha estado presente en el país: La DEA, la agencia antidrogas de Estados Unidos que permanentemente tiene personal trabajando aquí. Algunos de sus agentes hablan ahora, dicen que suelen portar armas en México y platican que repetidas ocasiones le informaron al gobierno mexicano dónde estaba El Chapo Guzmán… y no pasó nada. Éstas y otras historias revela J. Jesús Esquivel, corresponsal de Proceso en Washington, en el volumen La DEA en México. Una historia oculta del narcotráfico contada por los agentes, de próxima aparición bajo el sello de Grijalbo. A continuación se adelantan fragmentos de los capítulos 7 y 14 del libro.
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos prohíbe de manera tajante a los agentes y militares extranjeros la portación de armas de fuego dentro del territorio nacional. En 1992, con la definición de las Reglas del Juego, a los agentes de la DEA les quedó totalmente prohibida la portación de armas.
Sandalio González, el agente jubilado de origen cubano que dedicó gran parte de su vida al trabajo nacional e internacional en la DEA, dice que la seguridad personal es una parte muy importante en las operaciones antinarcóticos que se hacen en México y en Colombia.
–¿Los agentes de la DEA que están en México portan armas?
–Sí, todos. Todos los agentes llevan armas; sólo el personal de inteligencia de las oficinas de la DEA no, pues son básicamente personas dedicadas a trabajo burocrático y que saben manejar las tecnologías para una investigación; son los que no salen a los lugares donde se realizan las operaciones.
–¿Los agentes de la DEA que están en México van armados sólo cuando emprenden una operación encubierta, o siempre andan armados?
–Siempre se porta un arma; aunque no existe un tipo de arma reglamentaria para los agentes de la DEA.
(…) –¿Los agentes de la DEA van armados a reuniones con funcionarios, policías o militares mexicanos?
–Sí.
–¿Y lo saben ellos?
–Claro, eso se sabe pero no se admite, así es la regla no escrita en México sobre la relación con los agentes de la DEA. Ni los policías federales ni los militares revisan a los agentes de la DEA; nunca lo hacen cuando se dan las reuniones.
–¿Se han dado incidentes cuando policías o militares mexicanos revisan a los agentes de la DEA para ver si llevan armas?
–Ocurre. Cuando nos querían chingar y sabían que andábamos fuera de las oficinas, mandaban a un grupo de policías federales o a los militares a poner retenes en la carretera. Te paraban y te jodían; te revisaban, te quitaban el arma o te detenían por un rato.
“Se armaba un desmadre cuando esto ocurría, porque se resolvía el problema hasta que alguien en la embajada de Estados Unidos tomaba el teléfono y lo negociaba con alguien de la Secretaría de Gobernación, de la Secretaría de Relaciones Exteriores; con los mandos de la Policía Federal, el Ejército o la Marina. En una ocasión, casi estoy seguro de que se habló a Los Pinos.”
–¿La DEA ha buscado alguna solución al asunto de la prohibición para portar armas en México?
–Hace algunos años el gobierno de Estados Unidos intentó resolver el problema. El Departamento de Estado y el de Justicia le propusieron al gobierno mexicano que si permitía que los agentes de la DEA portaran armas en territorio mexicano, se autorizaría que los agentes mexicanos portaran armas dentro del territorio estadunidense. En Estados Unidos, en varios estados donde existen consulados mexicanos, hay agentes de la PGR (Procuraduría General de la República). Pero la respuesta del gobierno mexicano fue un rotundo no a la propuesta de Washington.
La prohibición de portar armas a los agentes de la DEA en México se maneja como una especie de “arreglo entre caballeros” que se extiende al personal de otras corporaciones:
“Los agentes de la DEA no son los únicos agentes de Estados Unidos que portan armas en México; seguramente esto ocurre también con los del FBI, los de la ATF (Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos), con todos los agentes de Aduanas y los de la CIA. Estos (últimos) no sé por qué carajos no admiten que son agentes de la CIA si todo el gobierno mexicano los conoce. Según ellos son vicecónsules, pero ningún vicecónsul porta armas; solamente lo hace el ‘vicecónsul de la CIA’.”
–¿Se puede decir que el gobierno mexicano vigila a todos los agentes de Estados Unidos que están en México para asegurarse de que cumplen con los mandatos que les ha impuesto?
–Sí, pero no creo que a todos de la misma manera, porque en el caso de los agentes de la DEA, cuando estamos en el extranjero no es en calidad de “agentes secretos”, como piensa mucha gente.
“Cuando estamos en el extranjero no estamos registrados como agentes o policías de la DEA. En algunos países, que es el caso de México, los agentes se registran ante la Secretaría de Relaciones Exteriores como diplomáticos –political attache–; en otros, se les concede una identificación diplomática bajo la calidad de administrador técnico o de personal de la embajada o del consulado. O sea que el gobierno del país anfitrión sabe muy bien quiénes son agentes y quiénes no, dónde viven, cuántos familiares tienen. Todo, saben todo, pero en México no pasa nada.”

¿Por qué “El Chapo” sigue libre?

La lucha militarizada de Calderón dejó como herencia a los mexicanos una herida que no cicatriza, que seguirá sangrando por mucho tiempo principalmente debido a la impunidad en torno a su saldo de más de 60 mil muertos y más de 20 mil desaparecidos.
El Chapo es el emblema del fracaso de Calderón y de Washington.
Pero, ¿por qué es un criminal intocable, quien no obstante el respaldo de la Casa Blanca y del Capitolio no pudo ser capturado o eliminado durante el gobierno de Calderón?
“Fue por la enorme corrupción que se expandió en el gobierno de Calderón, por eso no lo atrapan”, dice sin el más mínimo temor a equivocarse José Baeza, el agente de la DEA que salió de México en 2008, al culminar su tercera etapa en la lucha contra el trasiego de los narcóticos.
“El Chapo es un capo importante –explica Baeza–, de eso no hay duda. Pero nunca podrá superar a Amado Carrillo Fuentes. El Chapo se ha beneficiado de la publicidad de los medios de comunicación y de todo lo que ha dicho el gobierno mexicano sobre él. Se escapó de la cárcel (el 19 de enero) en 2001 y ya pasaron más de 11 años. ¿Por qué no lo arrestan? ¿A poco el gobierno de México no sabe dónde está él ni dónde está su familia? –anota Baeza, quien resume en dos palabras la respuesta a sus propias interrogantes–: por corrupción.”
–¿En realidad sabe el gobierno de México dónde se encuentran El Chapo y sus familiares?
–Claro, ha recibido mucha información de inteligencia de nuestra parte, de otras agencias (estadunidenses) y de sus propios sistemas de investigación, militares y civiles.
“Nunca han realizado una investigación a fondo para detener a su familia, que está disfrutando del dinero que acumuló El Chapo en el tráfico de las drogas. No lo quieren tocar; no quieren tocar sus bienes ni sus ranchos ni sus negocios. Para mí está muy claro: el gobierno de Calderón no quiere ir contra él.
“El Cártel de Sinaloa no está debilitado; al contrario, se fortaleció por la corrupción en el gobierno federal, en niveles muy altos. No hace falta ser un sabio para llegar a esta conclusión. ¿Por qué nadie ha detenido al Chapo y a otros de sus socios, como a Ismael El Mayo Zambada García o a Juan José Esparragoza Moreno, El Azul? Todos ellos llevan muchos años en el negocio, pero increíblemente nadie los detiene y siguen libres.”
–¿De verdad sabe el gobierno de México dónde se esconde El Chapo y los demás miembros del Cártel de Sinaloa?
–Sí, sí saben dónde están. Naturalmente lo saben, y saben dónde están sus familiares. La tropa o algunos jefes de la policía que supuestamente los están buscando no se meten con ellos ni con sus familiares porque saben quiénes los protegen y en qué niveles del gobierno.
–¿Quiénes protegen al Chapo y al Cártel de Sinaloa?
–Eso no me toca a mí decirlo. El día que en México arresten a ciertos políticos van a descubrir muchas verdades sobre los misterios del Chapo y del Cártel de Sinaloa.
–¿Qué sabe la DEA sobre El Chapo?
–La DEA tiene una larga lista de propiedades del Chapo, de sus ranchos, de sus casas. Esa lista también la tiene el gobierno mexicano. Antes era sólo nuestra, pero se la dimos.
“En varias reuniones con autoridades mexicanas les decíamos: ‘Mira, tenemos esta información’. Ellos respondían preguntando si en el lugar que les enseñábamos El Chapo se encontraba en ese momento. Claro que eso no se los podíamos garantizar, pero les explicábamos que esa propiedad le pertenecía a él, y que para localizarlo era necesario investigar sobre esa pista, que una operación importante toma tiempo. No nos hacían caso.”
–¿El Chapo tiene muchas propiedades en México?
–Muchas. Recuerdo que una ocasión, a principios del sexenio de Calderón, le dimos una información al Ejército acerca de un lugar en Sinaloa al que iba a llegar. Era uno de sus ranchos, a donde supuestamente fueron a buscarlo pero no nos avisaron cuando lo hicieron. Dos o tres días después nos llamaron para decirnos: “Se nos peló, creemos que nunca llegó a ese lugar”.
Personajes de leyenda

La leyenda del Chapo comenzó a crecer de manera desproporcionada a partir del viernes 19 de enero de 2001, cuando de la forma más absurda, en las narices del gobierno de Vicente Fox, el jefe del Cártel de Sinaloa se fugó de Puente Grande, la cárcel federal de máxima seguridad de Jalisco. A partir de entonces, y hasta la fecha, Joaquín El Chapo Guzmán Loera es el criminal más popular en México. Además de la constante atención que le han brindado los medios, libros, historietas y corridos siguen contribuyendo a fraguar el mito del capo; todo dentro de la llamada narcocultura que nació y se consolidó a costa del fracaso de la guerra contra las drogas de Calderón.
(…) La mayoría de los agentes de la DEA que trabajan o trabajaron en México, entrevistados para la elaboración de este libro, dice que se atreverían a apostar lo que fuera a que, si el gobierno mexicano quisiera, en menos de dos días capturaría al jefe del Cártel de Sinaloa.
Al solicitarle una explicación sobre la falta de voluntad del gobierno mexicano para atrapar al líder del Cártel de Sinaloa, el agente, sin revelar su nombre, declara al respecto:
“No es un misterio el lugar donde se esconde. Está en la Sierra Madre Occidental, entre Chihuahua, Durango y Sinaloa. Lo digo porque esta información la hemos compartido con el gobierno mexicano, y ellos a su vez en otras ocasiones nos lo confirmaron. Es más, te voy a contar dos episodios que no se conocen públicamente en México, para que la gente saque sus propias conclusiones de las razones por las que Calderón no logró capturar al Chapo. El primer episodio ocurrió el 19 de mayo de 2007, en el pueblo de Coluta, que pertenece al municipio de Tamazula, Durango. Habíamos recibido información confidencial, por parte de varios de nuestros informantes, de que El Chapo asistiría ese día a la fiesta de 15 años de la hija de un compadre que tiene en Coluta. Todos estos datos, y algunos otros detalles que por cuestión de seguridad no te los puedo proporcionar, la DEA se los entregó al gobierno de México. La información la recibió la Presidencia, la Secretaría de Gobernación, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), la Procuraduría General de la República (PGR), el Ejército y la Marina mexicana.
“El gobierno de Calderón mandó un pelotón del Ejército para capturar al Chapo; fueron como unos 30 soldados, todos muy bien armados y equipados con tecnología sofisticada. Los militares llegaron a Coluta el día de la fiesta de 15 años, pero El Chapo se les escapó. Increíble, porque Coluta es un pueblo pequeño, pero los militares mexicanos no pudieron o no quisieron atraparlo.
“Nos explicaron que la gente de Coluta les dijo, después de que El Chapo se había fugado, que ‘el señor’ llegó con una escolta como de 50 personas, todos con armas de alto poder y con radios colgados en el pecho. Que todos, incluido El Chapo, llegaron a Coluta en cuatrimotos. Que los escoltas habían colocado varios halcones a las orillas del pueblo y que cuando llegaron los soldados la gente del Chapo (y él mismo) abandonó la fiesta.
“Los militares mexicanos nos contaron que vieron a la gente del Chapo, y posiblemente hasta al mismo capo, pero que no lo pudieron distinguir porque todos iban vestidos con ropa y gorra de color negro. Que montados en las cuatrimotos salieron disparados por varias direcciones del pueblo de Coluta y que en el desperdigadero de gente no pudieron capturar a ninguno ni tampoco identificar a Guzmán Loera. ¡Nadie esperaba esa nueva táctica de las cuatrimotos! El Chapo es inteligente, y en esa zona de la sierra de Durango es difícil que alguien te atrape si vas en una cuatrimoto y quien te persigue se mueve a pie o en un Jeep. Lo extraño fue que los militares no usaron helicópteros. ¿Por qué no lo hicieron? Pues porque al militar que iba al frente del pelotón no se le ocurrió, por lo menos eso fue lo que nos contestaron.
“El segundo episodio es un poco más complicado y por ello es más difícil de creer la versión oficial del gobierno mexicano sobre los hechos que ocurrieron a partir del 26 de junio de 2007. Ese día, en la DEA se recibió información de que El Chapo visitaba con frecuencia la población de La Angostura, en el municipio de Canelas, Durango. Los reportes de los informantes afirmaban que se iba a casar en La Angostura con una jovencita llamada Emma Coronel Aispuro. Que este dato ya lo tenían confirmadísimo con gente del pueblo y con la misma gente del Cártel de Sinaloa.
“Entre el 26 y el 29 de junio, la DEA obtuvo más información sobre el caso de La Angostura, y fuentes distintas a las primeras confirmaban que la versión era muy fuerte en el sentido de que El Chapo se iba a casar con la señorita Coronel Aispuro. Luego confirmamos que la fecha de la boda sería el 2 de julio.
“Como era de esperarse, toda esta información la compartimos nuevamente con las autoridades correspondientes, recordándoles que entre el 29 de junio y el 2 de julio había un espacio suficiente para preparar un operativo. Nos respondieron que sería nuevamente la Sedena (Secretaría de la Defensa Nacional) la encargada de realizar la operación para agarrar al Chapo, vivo o muerto; y aseguraron que en esta ocasión no se les escaparía.”
(…) “Los informantes que teníamos por la zona nos reportaron que el día del matrimonio del Chapo con Emma, el capo había llegado en una avioneta acompañado de varios de sus amigos. Pero que desde tres días antes de la boda al pueblo de La Angostura llegaron en cuatrimotos más de 70 escoltas del Cártel de Sinaloa.”
El agente de la DEA resguardado bajo el anonimato continúa su relato sobre el mismo incidente:
“Los escoltas del Chapo llegaron igual que a Coluta, vestidos con ropa y gorra de color negro y armados con rifles de alto poder, granadas y otras armas pesadas que habían colocado en una avioneta que llegó desde el sábado. Los informantes reportaron que la boda, el 2 de julio, se llevó a cabo sin ningún contratiempo, que casi todo el pueblo asistió a la fiesta. Que hubo música de la que le gusta al Chapo, tequila, whisky y también cerveza hasta para llevar. Sus escoltas tenían perfectamente bien controlada toda la zona.”
La gente de la Sedena llegó a La Angostura hasta el otro día de la boda, el martes 3 de julio. Pero como los soldados iban en autos y escoltados desde el aire por un helicóptero, el ruido alertó al Chapo, quien otra vez, junto con su gente, salió del pueblo rumbo a la sierra montado en una cuatrimoto.
“Así es muy difícil detenerlos, porque nos confundieron”, fue la respuesta que recibió la DEA de parte del gobierno mexicano. ¿Acaso los militares no tenían ya el dato esencial de que El Chapo usó cuatrimotos en Coluta? ¿Se les fue u otra vez lo dejaron ir?

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