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jueves, 22 de octubre de 2015

Cruzada contra el Hambre es un negocio más de Nestlé : ONG´s internacionales

Organizaciones del mundo presentaron sus apreciaciones sobre los problemas de alimentación que aquejan a sus países. ¿Qué dice el informe sobre los esfuerzos contra el hambre en México?

La Cruzada Nacional contra el Hambre ha favorecido a transnacionales. Foto: Cuartoscuro
La Cruzada Nacional contra el Hambre ha favorecido a transnacionales. Foto: Cuartoscuro
Ciudad de México, 19 de octubre (SinEmbargo).— La lucha contra el hambre en México no gira en torno a las personas, sino a las empresas. Así lo apuntó un informe que organizaciones civiles de los cinco continentes hicieron llegar a la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).
En el capítulo sobre México, el trabajo llamado “Observatorio Mundial del Derecho a la Alimentación y Nutrición” explicó cómo los programas insignia de la actual administración del Presidente Enrique Peña Nieto favorecen la participación de los productos de las empresas transnacionales. Y esto, de acuerdo con activistas, hace que los productos locales sean desplazados.
El informe apuntaló la relación que hay entre la Cruzada Nacional contra el Hambre (CNH) y las grandes empresas. Este programa transfiere al año, 322 millones de dólares (alrededor de 5 mil 350 millones de pesos) a 717 mil tarjetas denominadas Sin Hambre, con la cual las personas consiguen quince productos, indicó.
“La mitad de estos productos, incluido el café soluble, el chocolate en polvo, los cereales de avena, los chiles enlatados y la leche en polvo, son producidos por transnacionales de alimentos. A través de estas transferencias, el programa contribuye a substituir los alimentos locales por procesados, generando enormes ganancias a las compañías, hasta ahora con un dudoso beneficio en la reducción de la desnutrición”, citó el Observatorio.
Por su parte, Alejandro Calvillo Unna, director de la organización El Poder del Consumidor, señaló el vínculo que hay entre estos programas y Nestlé.
“De 15 alimentos de la tarjeta Sin Hambre hay alrededor de cinco productos que son de Nestlé. Entonces, hay una transferencia de miles de millones de pesos a través del programa a una transnacional. Entre los productos de Nestlé está el café instantáneo. Esta el café Dolca y la leche Nido”, dijo en entrevista.
Además este tipo de comestibles incide en el desplazamiento de los productos locales, agregó. “El café Dolca está llegando a ser distribuido en este programa de la CNH a zonas donde se produce café. Y México es de los mayores productores de café en el mundo”.
La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2012 refirió que en México hay 302 mil menores de cinco años que presentan bajo peso, un millón 467 mil baja talla y 171 mil emaciación o enflaquecimiento extremo.
Ese no es el único problema de alimentación que afecta a la población. En México el 70 por ciento de la población padece de sobrepeso u obesidad. Asimismo, es el país que presenta los índices de obesidad infantil más altos del mundo, donde uno de cada tres niños padecen la enfermedad.

BENEFICIOS A INDUSTRIA

Los productos de la industria de comida chatarra han llegado a las comunidades más pobres del país. Foto: Cuartoscuro
Los productos de la industria de comida chatarra han llegado a las comunidades más pobres del país. Foto: Cuartoscuro
La parte concerniente a México fue detallada por los expertos en salud alimentaria Xaviera Cabada y Marcos Arana Cedeño. Ahí, se especificaron otros respaldos que brinda el Gobierno a Nestlé.
A través de un proyecto llamado “Mi dulce Negocio”. El Gobierno promueve que 15 mil mujeres sean capacitadas por la compañía para elaborar y vender postres casa por casa “como una modalidad de autoempleo y para brindar educación nutricional a la población. Se trata a todas luces de una acción contraria a la necesidad de combatir la obesidad y diabetes”, citó el Observatorio.
Esta situación no sólo se repite en la CNH, sino en el programa de Inclusión Social Prospera, del que se benefician 943 mil 718 familias con el Programa de Apoyo Alimentario.
Organizaciones de la Alianza por la Salud Alimentaria han sostenido que en las localidades donde se priorizan estos programas, la falta de condicionamiento en el uso del dinero asignado a la población ha hecho que éste se utilice para comprar comida chatarra.
“Si uno revisa las encuestas ingreso-gasto. Si usted mira las familias que han recibido transferencias económicas vía transferencias o Prospera, han triplicado el consumo de esta clase de alimentos [chatarra]. Aún la población en extrema pobreza está siendo parte ese enorme mercado con altas utilidades”, explicó Abelardo Ávila Curiel, el ex miembro del Comité de Expertos de la Cruzada Nacional Contra el Hambre.

REFRESCOS AL CAMPO

Foto: Cuartoscuro
Áreas indígenas han sido especialmente vulneradas por los refrescos, citó el trabajo. Foto: Cuartoscuro
El informe presentado en Roma el 9 de octubre, en el marco del mes de la Alimentación, recalcaba la importancia de mantener el impuesto a refrescos. Como una medida fiscal con beneficio a la salud.
Sin embargo, el 19 de octubre los diputados federales del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Partido Acción Nacional (PAN) unieron fuerzas para avalar la reducción del impuesto del 10 al 5 por ciento en las bebidas que tuvieran 5 gramos de azúcar o menos, el equivalente a una cucharada de azúcar.
El informe ya detallaba la penetración que han tenido los productos refresqueros en las comunidades mexicanas, en especial en las áreas indígenas.
“El consumo de bebidas azucaradas embotelladas es especialmente grave en las regiones indígenas, donde las compañías refresqueras alientan el consumo de sus productos mediante la utilización de prácticas monopólicas”, cita el Observatorio.
Al respecto, Ávila explicó, durante una conferencia de prensa donde las organizaciones civiles dieron a conocer su pesar por la reducción al impuesto a refrescos, que la llegada de los productos chatarra al área rural fue apoyada por el mismo Gobierno.
“A partir de los tres programas en continuidad que ha habido desde 1997 encuentra uno ese dato. El consumo de refrescos que era inexistente y se ha multiplicado por cuatro o cinco. Lo primero que ve de la madre que acaba de cobrar la transferencia es que en el mismo lugar de pago hay todas estas cosas. Inclusive, en algunas circunstancias con el apoyo de los mismos sistemas estatales de distribución como Diconsa, que hasta la administración pasada era el principal proveedor de sopas instantáneas en la población, el vehículo para llegar la población más pobre”, dijo.
El Observatorio entregado acusó que el modelo económico actual ha sido un impedimento para garantizar a cabalidad las condiciones de respeto a los derechos humanos en el mundo, entre ellos el de la alimentación.

jueves, 19 de febrero de 2015

Desnuda ASF fraude masivo en Cruzada contra el Hambre

Rosario Robles, titular de la Sedesol. Foto: Víctor Hugo Rojas

MÉXICO, D.F. (apro).- A través de cinco convenios firmados en 2013 con las universidades autónomas del Estado de México y de Morelos (UAEM y Uaemor, respectivamente), la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), que encabeza la experredista Rosario Robles, encubrió un fraude masivo en el marco de la entonces recién creada Cruzada Nacional contra el Hambre (CNcH), que costó al erario no menos de 845 millones de pesos, concluyó la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
La auditoría 13-0-20100-12-0269 demuestra que, a través de esquemas de subcontrataciones en forma de ‘pirámide invertida’, las universidades pagaron cantidades millonarias para proyectos mal o de plano no realizados, recursos que terminaron en las cuentas bancarias de una empresa ajena a los contratos.
Lo anterior resultó posible gracias al pago por adelantado por parte de la Sedesol y a la “falta de control, supervisión y seguimiento en la ejecución de las acciones convenidas” de la dependencia a cargo de Robles Berlanga.
Así, el 15 de abril de 2013, la Sedesol suscribió un anexo técnico con la UAEM por un monto de 159 millones 850 mil pesos, con el objetivo de “sensibilizar” a 500 mil madres en la alimentación sana, realizar un evento ferial para “construir alianzas entre las organizaciones de la sociedad civil y los diferentes niveles de gobierno” y “promover a la CNcH”.
La Sedesol prácticamente firmó un cheque en blanco a la UAEM, ya que “no se establecieron las condiciones, términos y especificaciones” en el convenio y la institución académica, a su vez, pagó a cuatro proveedores para que realizaran los servicios, “sin firmar contrato” ni contar con estudio de mercado.
Para “integrar” a 500 mil madres de 11 distintos estados a la Cruzada, la UAEM planeaba distribuir a cada una de ellas una despensa y entregar 14 mil 500 playeras con el logotipo de la CNcH, y más de 10 mil gorras en eventos para los que se preveía la compra de 250 mil globos o 450 reproductores de DVD, entre otros.
La adjudicación de 18 millones de pesos recayó en una empresa la cual, a su vez, subcontrató a otra firma, Dumago Systems, para entregar los “kits” a los coordinadores del programa de red nutricional.
Sin embargo, según la auditoría, estas oficinas apenas recibieron 40 mil de las 500 mil despensas previstas en el programa.
Asimismo, la UAEM contrató a tres empresas para “diseñar e implementar redes nutricionales y evento ferial”. Dos de estas empresas –en las cuales figura otra vez Dumago Systems– tenían el mismo domicilio fiscal y sus representantes legales eran hermanos.
A raíz del pago, la otra empresa, Advanced Computer Knowledge, envió 14 millones de pesos en tres pagos diferidos a Esger, Servicios y Construcciones SA.
Con el fin de “promover la Cruzada” y “concienciar a los jóvenes respecto del problema del hambre”, la UAEM pagó 75 millones de pesos a una empresa, sin contrato, la cual organizó un concierto de rock en el Auditorio Nacional el 30 de abril de 2013 –lo que implicó un sobrepago de 29 millones respecto del convenio firmado con la Sedesol.
Esta empresa, a su vez, entregó 9 millones de pesos a Esger, Servicios y Construcciones SA el 8 de julio de 2013.
La ASF presumió entonces un daño al erario por 147 millones 715 mil pesos, y subrayó que la Sedesol “omitió supervisar, dar seguimiento y vigilar la prestación de los servicios convenidos”.
El 2 de enero de 2013, la Sedesol encargó a la UAEM operar el Proyecto de Acompañamiento de la Población de Jornaleros Agrícolas, que consistía en instalar 838 “ventanillas” y asistir a los trabajadores, razón por la que entregó por adelantado 60 millones de pesos.
La UAEM, a su vez, contrató a una empresa para llevar a cabo esa instalación, pero de las 838 ventanillas previstas, aquella empresa sólo instaló 590, y además la Universidad no utilizó la totalidad de estas ventanillas, lo que generó “pagos por servicios no utilizados y subutilizados” por 13 millones de pesos.
La consentida
El 6 de mayo de 2013, la Sedesol firmó un convenio con la Uaemor por 697 millones de pesos, el cual consistió en abastecer de equipo a los promotores al interior de la ruta “Sin hambre”, una red de servicios de asesoría y desarrollo de un sistema de administración y seguimiento de los programas sociales.
La Uaemor subcontrató a su vez a cinco empresas –a pesar de que el convenio lo prohibía expresamente y que los contratos resultaron fraudulentos–, una de las cuales resultó ser otra vez Dumago Systems, y presentó posteriormente las facturas a la Sedesol por un servicio que nunca se realizó.
Entre los 396 millones de pesos que costó el abastecimiento de los promotores de la Cruzada destacan las compras por 57 millones de pesos de “vasos de plástico duro color”, 10 millones en “gorras brigadistas”, 13 millones en “porta-credenciales”, 96 millones de “tornilleros / de color impreso” y 79 millones “en paliacates”.
Estos artículos, estimó la ASF, “no corresponden con los objetivos que establece el decreto del Sistema Nacional para la Cruzada contra el Hambre, que son: cero hambre a partir de una alimentación y nutrición adecuadas de las personas en pobreza multidimensional”.
La Sedesol, por su parte, “no localizó el expediente” y el director del almacén general afirmó que “desconoce quién y cómo se realizó la entrega de los 31 millones de bienes”, mientras que las delegaciones de la dependencia federal en el Estado de México, Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Veracruz, Distrito Federal, Hidalgo o Puebla, entre otras, encontraron diversos pretextos para justificar la ausencia de documentación que comprobara la recepción de los artículos.
De las cuatro empresas que “ganaron” las licitaciones (sin contrato), una no declaró sus ganancias en el Impuesto sobre la Renta (ISR) y mintió sobre sus domicilios, mientras que su representante legal era el hermano del representante legal de otra empresa ganadora, la cual tampoco declaró el monto del contrato en su ISR.
Es más: ambas empresas, con vínculo familiar, transfirieron un total de 194 millones de pesos a la ya mencionada Esger Servicios y Construcciones SA.
Los demás anexos del contrato involucraron un contrato de 33 millones de pesos a Dumago Systems por la realización de asesorías “que no correspondían con los objetivos del Sistema Nacional para la Cruzada contra el Hambre”; el pago de 239 millones a una empresa con un domicilio falso, la cual transfirió a su vez 160 millones a Esger Servicios y Construcciones, así como un contrato por 29 millones a una tercera empresa, que terminó entregando 26 millones, en siete pagos, a… ¡Esger Servicios y Construcciones SA!
En total, esta misteriosa empresa recibió, de los cinco proveedores contratados por la Uaemor, nada menos que 416 millones de pesos, casi 60% del monto total de los convenios que firmó la Sedesol con las universidades en el marco de la Cruzada contra el Hambre.
Y de los 993 millones de pesos auditados por la ASF en estos convenios, cerca de 845 millones resultaron en un “probable daño o perjuicio o ambos a la hacienda pública”.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Damnificados a Rosario Robles: No sólo venga a tomarse fotografías


Los reclamos al gobierno federal. Foto: Ezequiel Flores
Los reclamos al gobierno federal. 
Foto: Ezequiel Flores
MALINALTEPEC, Gro., (proceso.com.mx).- Más de tres mil indígenas Me’ Phaa (tlapanecos) de seis comunidades de este municipio rechazaron ser reubicados en albergues de Tlapa y demandaron ayuda real y no paliativos.
Autoridades comunitarias de los poblados de La Lucerna, Moyotepec y San Juan de las Nieves entrevistados por Proceso demandaron la reubicación de sus poblados, afectados por la tormenta Manuel.
La ayuda gubernamental en la región de la Montaña llegó a cuentagotas a una semana de la tragedia.
Por ello,  los damnificados del municipio de Malinaltepec coinciden en reprochar la tardía reacción del gobierno, que contrasta con la atención que dieron a turistas en el puerto de Acapulco.
Desde el sábado 14, cientos de indígenas abandonaron las comunidades de Tepeyac, Filo de Acatepec, Unión de las Peras, Lucerna, Moyotepec y El Tejocote porque sus viviendas, caminos y cultivos fueron afectados por los derrumbes y deslaves.
Desde esa fecha, las víctimas, en su mayoría niños y mujeres, se refugiaron en la parte alta de sus comunidades, donde instalaron precarios campamentos en una zona de boscosa, con temperaturas que van de los 10 grados durante el día y descienden drásticamente en la noche y al amanecer.
Durante un recorrido que Proceso realizó ayer por esta zona del municipio de Malinaltepec, constató que son más de tres mil indígenas que se encuentran sobreviviendo en un ambiente de insalubridad y donde el frío carcome los huesos.
Esta situación ha provocado brotes de fiebre y diarrea, principalmente entre los menores.
La contingencia es atendida por personal de la Secretaria de Salud estatal, mediante brigadas médicas.
No obstante, algunas personas permanecen en las comunidades debido a que por su edad o por complicaciones físicas están inmovilizadas.
En Moyotepec, donde el camino fue destrozado y se llega caminando sobre la sinuosa pendiente de un cerro, al menos tres mujeres  presentan embolia y fracturas.
En esta zona persisten las lluvias y los deslaves que mantienen destrozadas las carreteras federales y principales rutas de comunicación: Tlapa-Marquelia y Tlapa-Metlatonoc.
Los cortes y obstrucciones en estas vías tienen incomunicados a seis municipios, todos indígenas y considerados como los más pobres del país.
En esta franja existen miles de personas atrapadas, otros más decidieron emprender un éxodo para llegar a lugares seguros después de caminar varias horas o dos días.
El saldo preliminar de la tragedia que se vive en la región de la Montaña es de al menos 29 muertos, cientos de personas abandonando poblados que fueron arrasados por ríos y deslaves; zonas incomunicadas porque las carreteras siguen destrozadas y decenas de hectáreas de cultivo afectadas.
En este contexto de tragedia, muerte y desolación, la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles. visitará la región de la Montaña.
Este lunes se espera que la funcionaria federal acuda al albergue instalado en el lugar denominado Casa Católica de la ciudad de Tlapa de Comonfort, donde se encuentran al menos 130 damnificados del municipio de Malinaltepec.
Al lugar han comenzado a arribar autoridades comunitarias y pobladores de diferentes municipios de esta región, que esperan a la funcionaria con pancartas y peticiones que sintetizan la molestia de los habitantes de esta zona ante la tardía reacción gubernamental.
Entre las quejas reflejadas en las pancartas se encuentran: “No sólo Acapulco y Chilpancingo es Guerrero; también la montaña existe” y “No sólo vengan a tomarse fotografías. ¡Ayuda!”.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Militarización disfrazada de Cruzada contra el Hambre

Refuerzan vigilancia militar en Guerrero. Foto: Bernandino Hernández


El puntal de la política social de Peña Nieto, la Cruzada Nacional Contra el Hambre, despertó críticas desde que lo anunciaron, dado el enorme gasto y la rentabilidad política de la población que pretende alcanzar. Ahora el plan que encabeza la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, incluye la participación del Ejército y la Marina, pero está provocando rechazo porque la presencia militar se interpreta como una ocupación de territorios indígenas. Y sí. Los camiones militares llegaron a los municipios que tienen policías comunitarias, por lo que un día los uniformados llegan a cortar el pelo gratis y al siguiente van a capturar líderes locales.
A medio centenar de comunidades de La Montaña y la Costa Chica de Guerrero llegaron, en agosto, camiones cargados de soldados con brazaletes amarillos distintivos del Plan DN-III, que usa el Ejército para auxiliar a la población en los desastres naturales. Aunque no había una emergencia de ese tipo, los pobladores vieron a los recién llegados bajar colchonetas, grandes ollas y cajas con víveres e instalarse en el corazón de sus pueblos, donde colocaron amplias lonas con la justificación de su presencia: “Cruzada Nacional contra el Hambre”.
Los presidentes municipales explican a los comisariados ejidales que los soldados se quedarán unos meses (unos dicen tres, otros seis) para alimentar a la gente, construir comedores comunitarios, dar consultas y medicamentos, cortar el pelo gratis y enseñarles a las mujeres a cocinar para los niños. Se instalarán en 500 comunidades.
Desde la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) esta estrategia fue bautizada inicialmente como “Plan DN-III Social” y se aplica –según los críticos del proyecto– justo en poblaciones que conservan una negra memoria del Ejército por su historial de violaciones a los derechos humanos. Algunas, en este mismo momento están siendo perseguidas y criminalizadas por haber creado su propia policía comunitaria.
Para algunos, la estrategia es de ocupación y en este momento parece esquizofrénica. En comunidades como El Paraíso, Ayutla, la gente ha visto llegar en los mismos días a “soldados buenos” que alimentan a los niños e intentan fomentar nuevos hábitos alimenticios, y a “soldados malos” que desarman a sus policías, someten a la población y encarcelan a sus líderes.
Desde La Montaña de Guerrero, la región que encabeza los índices más altos de miseria en el país, el antropólogo Abel Barrera señala, preocupado: “Ahora resulta que se va a meter a la médula de la vida comunitaria de los pueblos un actor armado que quiere tener el control de la población a través de la dotación de alimentos. Esto es una remilitarización”.
La estrategia ha puesto en un dilema a las comunidades. Varias han anunciado su rechazo a la presencia del Ejército aunque eso implique pasar hambre.
Los soldados fueron introducidos en varias poblaciones de La Montaña y la Costa Chica de la mano de la titular de la Sedesol, Rosario Robles, quien anunció el 13 de agosto que será en 500 pueblos de 27 municipios de la entidad donde personal de la Secretaría de Marina Armada de México (Semar) y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) instalarán igual número de comedores.
“Se pusieron en marcha hoy una serie de tareas relacionadas con la alimentación, con la salud, y el mejoramiento de la calidad de vida de todas estas comunidades (…) Estamos iniciando con brigadas médicas, todas estas labores las estamos haciendo conjuntamente con la Comisión de los Pueblos Indígenas, Sedesol, y con la Sedena y la Marina, que con su tradicional labor social y humanitaria nos está ayudando con esta tarea para poder fortalecer este acceso a la salud”, anunció Robles en Acapulco.
La acompañó en la conferencia y en los recorridos Nuvia Mayorga Delgado, la titular de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), y el subsecretario de Desarrollo Comunitario y Participación Social de la Sedesol, Javier Guerrero.
En los pueblos, especialmente en La Soledad, Tlapa, la funcionaria estuvo rodeada de militares, quienes hicieron una demostración culinaria y de sus dotes de orientadores nutricionales; también jugaron con los niños.
Robles anunció que no llegaron para quedarse. “Militares sólo construirán comedores, luego se irán”: así tituló una de sus ediciones el periódico El Sur, parafraseando a la funcionaria. Según el boletín de prensa que aparece en la página de la Sedesol, un militar explicó el Programa Nacional de Comedores Comunitarios y Brigadas Médicas.
Dijo a su vez la experredista. “Hay una situación de mucho abandono, de mucha pobreza, de mucha desigualdad, que requiere de atención urgente. Estamos entrando de manera emergente con esta labor humanitaria del Ejército, pero los comedores quedarán en manos de la Sedesol, en un esquema comunitario de organización de las mujeres, quienes van a comandar. Son mujeres de las comunidades, las madres de esos niños y niñas, quienes van a tener en sus manos el proyecto de comedores, con nuestra supervisión”.
El director del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, Abel Barrera, califica el uso del Ejército en la estrategia Sin Hambre como “grave”, “alarmante”, una “burla” y una falta de respeto a las luchas de los pueblos para exigir que los militares rindan cuentas a la sociedad.
Indica que las brigadas se están instalando en las comunidades indígenas y campesinas de la Costa Chica y La Montaña que han conformado sus propios sistemas de seguridad comunitarias.
“Fue muy sorprendente el anuncio de que el Ejército se encargará del tema del hambre en La Montaña, donde los pueblos han luchado por la salida del Ejército por las violaciones a los derechos humanos, los daños que ha causado, violaciones sexuales, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones, torturas documentadas y los abusos en el combate a las drogas”, dice Barrera.
Y enfatiza que su actuación en la zona le ha valido sentencias de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, además de que la lucha de las comunidades generó la resolución de la Suprema Corte de la Justicia de la Nación a favor de ponerle controles y reformar el fuero militar para que las violaciones a derechos humanos sean investigadas por civiles.
“Para nosotros (la presencia de soldados) es una remilitarización, una manera diferente de volver a intentar ocupar los territorios de estas poblaciones y usar al hambre hasta transformarla en una estrategia de control social, de temor y sometimiento a la población civil, dejando el derecho a la alimentación a manos del Ejército”, señala el activista.

El plan inicial

En los documentos elaborados por la Sedesol donde se orquestó la estrategia Sin Hambre, se lee una mención al programa que en un inicio era llamado “DN-III Social” de la Sedena.
El objetivo de Sin Hambre, según los papeles que este semanario pudo revisar, eran: “Dar acceso real a servicios integrales de salud, dotación de medicinas y disponibilidad de un médico. Construcción, rehabilitación y equipamiento de centros de salud”.
En esa documentación original no se asignaba a la Sedena la tarea de alimentar a la población. Los cursos de nutrición, hasta antes del escándalo mediático, serían proporcionados por la trasnacional Nestlé, encargada de formar redes de promotoras nutricionales.
En una de las presentaciones en Power Point de la estrategia se establece que la erradicación de la carencia alimentaria de la población en pobreza extrema se hará por medio de “tiendas, lecherías, comedores escolares, comedores comunitarios, huertos familiares, complementos alimenticios”, pero se involucra únicamente como corresponsables a la Secretaría de Educación Pública, la Secretaría de Salud, la Sedesol (a través de la distribuidora de leche Liconsa y el sistema de abasto Diconsa), el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF); la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación ( Sagarpa), y la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).
Desde el principio la Sedena y la Semar formaron parte de la Comisión Intersecretarial para la Instrumentación de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, integrada por los titulares de todas las dependencias. También tienen un asiento en los consejos estatales creados expresamente para aplicar la estrategia.
En Guerrero, el convenio firmado con la federación incluyó la presencia de la Sedena en los comedores. Sin embargo, en el vecino estado de Oaxaca esa tarea corresponde al DIF, el órgano encargado de velar por el bienestar de las familias.

Disfraz humanitario

En Cochoapa El Grande, el municipio más pobre de México, por ejemplo, medios locales publicaron que los militares ofrecieron de entrada servicios de peluquería, así como las ollas populares.
También se registró su presencia en los municipios de Ayutla, Tecoanapa, San Luis Acatlán y Tlapa; la mera mata del modelo de policías comunitarias, con casi dos décadas en la región.
Según el diario Reforma, los militares sorprendieron a los integrantes de la policía de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) mientras marchaban en Tixtla contra la reforma energética y en repudio a la presencia de la Marina y el Ejército.
“En la calle principal de Tixtla estaba estacionado un camión vacío del Ejército Mexicano y dentro de las instalaciones de una escuela de educación primaria había decenas de efectivos militares que llegaron aquí como parte del DN III –consignó el diario–. La presencia del Ejército causó extrañeza en la gente de esta localidad, ya que no existe una situación de desastre natural.”
A través de un megáfono Roberta Campos, trabajadora de la Universidad Autónoma de Guerrero, dijo: “Compañeros, la presencia del Ejército aquí en Tixtla dicen que es para instalar comedores por el programa de la Cruzada Nacional contra el Hambre, pero en realidad están aquí para hostigar e intimidar a la policía comunitaria”.
Percepciones similares se registran en el municipio de Ayutla.
Arturo Campos, que asesora a la CRAC de la Casa del Paraíso y quien denunció la irrupción de militares en las comunidades na savi, informa que rechazaron la estrategia contra el hambre por la presencia del Ejército.
“El pretexto es instalar cocinas económicas en las comunidades. La otra vez los sacamos de El Paraíso; tuvimos problemas con ellos cuando con la Marina, la Policía Federal, la estatal y la municipal detuvieron a 13 personas. Y supuestamente, entre la cruzada y otra cosa, ayer entraron 60 carros del Ejército entre tráilers, tanquetas… Se llevaron a los 39 presos que teníamos por delincuencia”, afirma.
Campos denuncia que los militares ingresaron armados a San Luis Acatlán, Olinalá, Huamuxtitlán, Alpoyeca, Atlixtac y Tixtla, en nombre de la cruzada, y nadie sabe cuánto tiempo permanecerán.
“Hicieron reuniones con comisarios y pueblo en general diciendo que iban a beneficiar, a dar de comer a los niños, ese fue el engaño. Sabemos que ese fue el pretexto para entrar en territorio comunitario. Ellos entran armados. Es mentira lo que dice Rosario Robles, que entra sin armas el Ejército a las comunidades. La gente sí quería porque la estaban engañando. Ahorita ya se enteraron de esa situación y hay un rechazo total a esas cocinas porque dicen que es un pretexto para incursionar en la zona”, dice.
El día de la entrevista, los militares acababan de irrumpir para capturar a a Néstora Salgado García, lideresa de las autodefensas de Olinalá. En conferencia de prensa, ella recientemente había señalado que el gobierno federal ocuparía a los soldados para “peinar señoritas y para cocinar, no para defender a las poblaciones”.
El 21 de agosto, día de la detención de Salgado, la Coordinadora Regional de Seguridad y Justicia-Policía Ciudadana y Popular (CRSJ-PCP) envió un comunicado en el que califica a la Cruzada Nacional Contra el Hambre como una política perversa: “No tiene intención de combatir la pobreza y el hambre, sino de combatir a las organizaciones sociales y políticas, militarizar a las comunidades y, sobre todo, de combatir a las comunidades organizadas por la seguridad, como es el caso de la CRSJ-PCP”.
El grupo refiere que los soldados fueron a las comunidades acompañados de personal de la CDI, Sagarpa, Sedesol, Sedatu y los ayuntamientos, prometiendo obras y servicios sociales, mientras que más de mil efectivos del Ejército y de la Marina mantienen retenes en los caminos comunitarios, con lo que –dice la organización mencionada– hostigan a ciudadanos y organizaciones.
Según reportó la prensa, los indígenas me’phaa del municipio de Malinaltepec, específicamente en las comunidades La Lucerna, La Ciénega y Tapayoltepec –territorio de la CRAC–, rechazaron la cruzada porque la consideran un engaño más del gobierno.
Diarios locales informaron que el regidor de Ecología, Plácido Dolores, acompañado de otros miembros del ayuntamiento, planteó a los comisarios ejidales que los soldados atenderían el comedor comunitario durante tres meses, apoyarían los trabajos sociales y ampliarían los padrones de los programas Oportunidades, Procampo y 65 y Más, entre otros.
Tras una reunión, el 15 de agosto de 2013, quedó constancia del rechazo de la ayuda oficial por la comisaría municipal de San Mateo, también de Malinaltepec, que asentó en el acta:
“Estando reunidos en la comisaria Mpal. Constitucional para analizar el punto primordial que es la CRUZADA CONTRA EL HAMBRE, por mayoría de votos se acordó no aceptar el programa ya citado arriba, del gobierno federal. Pretende implementar programas y proyectos para engañar a los ciudadanos de diferentes estados de la República Mexicana mediante la aplicación del IVA en alimentación, medicina, gasolina, educación y proyectos; estas medidas ocasionarían la privatización de la riqueza de la nación. Los ciudadanos de esta localidad rechazamos este proyecto ya mencionado”.
Para el director de Tlachinollan, Abel Barrera, el criterio con que seleccionaron a las comunidades es un misterio, pero se le hace sospechoso que compartan una característica: disputan en este momento su derecho a su propia policía comunitaria y a la defensa de su territorio, en vista de que el Estado dejó de brindarles seguridad. (Con información de Pedro Matías y Ezequiel Flores.)

viernes, 2 de agosto de 2013

“Rosario Robles nos engañó; inauguró un lechería que no funciona”


Peña, Aguirre y Robles durante la presentación de la Cruzada contra el Hambre en Oaxaca. Foto: José Luis de la Cruz
Peña, Aguirre y Robles durante la presentación de la Cruzada contra el Hambre en Oaxaca.
Foto: José Luis de la Cruz
SANTA INÉS DEL MONTE, Oax. (apro).- A casi 15 días de que Rosario Robles, secretaria de Desarrollo Social, arrancó aquí la Cruzada Nacional contra el Hambre, la lechería Liconsa que inauguró no funciona y las Unidades Móviles del programa, a los que les dio el banderazo de salida, tampoco han regresado a este municipio considerado de extrema pobreza.
La lechería de Liconsa es una “vaca muy flaca porque no da leche”, se quejó el alcalde de Santa Inés del Monte, Antonio Ramírez Reyes; fue un “simulacro”, añadió el regidor de salud, Gerardo Vázquez.
“Todo fue un engaño, una mentira”, denunciaron las mujeres que evalúan darse de baja de ese programa considerado estratégico en la Cruzada contra el Hambre.
Apenas el 19 de julio, la funcionaria federal puso en marcha en este lugar el primer comité comunitario de la Cruzada contra el Hambre y, junto con el gobernador Gabino Cué, dio el banderazo de salida a cuatro unidades móviles de Diconsa con las que de manera simultánea supuestamente arrancaron operaciones 60 unidades más en la entidad.
De igual forma, Robles Berlanga, junto con el titular del Programa de Abasto Social de Leche (Liconsa), Héctor Pablo Ramírez Leyva, inauguró en este municipio una lechería en beneficio de 50 familias y 87 personas, a quienes se dotaría de mil 392 litros del lácteo al mes con inversión mensual de 11 mil 832 pesos.
Sin embargo, a casi 15 días de ese “magno evento”, la lechería inaugurada semeja a “vacas flacas que no dan leche”, ironizó la autoridad municipal.
El edil reconoció que “no funciona la lechería. Es una vaca muy flaca. Nada más hicieron la finta y se fueron”.
“El día que vino el góber hicieron la lista y trajeron paquetes, eran varias cajas, un chingo de paquetes y estaba bien surtida (la lechería) para la inauguración. Yo pensé que ya instalada se iban a quedar los productos, pero se llevaron todo (y) como estábamos ocupados no dieron ninguna explicación”, relató.
Ahora la autoridad tiene que enfrentar los reclamos de la gente que constantemente pregunta “¿qué pasó con la leche?”.
A su vez, Gerardo Vázquez se quejó de que para instalar la lechería 2038810200 tuvieron que “desalojar” la oficina donde despachaban las regidurías de salud, educación y obras públicas.
No obstante, reconoció que personal de Liconsa trajo pintura para poner el letrero “Lechería 2038810200 Santa Inés del Monte, orgullosamente Liconsa”, y colocar un cartel con las fotografías del presidente Enrique Peña Nieto, de la titular de Sedesol y del director del programa, Héctor Pablo Ramírez, con la leyenda “Liconsa, programa estratégico en la Cruzada Nacional contra el Hambre”.
Como “traían personal, ese día pusieron la mesa y muestrario de cómo se prepara la leche y las cajas de leche.
Ellos controlaron todo. Y como tuvimos otra ocupación, no nos dijeron nada, no dieron ninguna explicación y se fueron; y ahora todo mundo viene y pregunta ‘¿qué pasó con la lechería que se inauguró?, ¿dónde está?’ ‘Ahí está, nomás que sin leche’”.
A su vez, Ángela Juárez Reyes y Francisca Reyes Morales explicaron que el miércoles 17 de julio se inscribieron en el padrón de beneficiarias, donde les pidieron sus datos personales y les explicaron que recibirían una tarjeta para obtener un paquete de ocho sobres por niño mensualmente a un costo de 72 pesos.
Las mujeres consideraron que recibir un paquete a ese precio no es de gran ayuda. “Es mejor el programa Un kilo de ayuda, porque ahí dan despensa, leche, aceite, arroz, galletas y sólo cuesta 30 pesos; pero además es cada quincena; entonces, vamos a ver si seguimos o no o mejor nos damos de baja”.

sábado, 22 de junio de 2013

¡ Ay Chayo ! ¿ Cuánto nos costó tu descubrimiento ?

“En México hay pueblos donde llega la Coca-Cola pero no la leche”: Rosario Robles

La titular de la Sedesol, Rosario Robles. Foto: Miguel Dimayuga
La titular de la Sedesol, Rosario Robles.
Foto: Miguel Dimayuga
MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- “En México hay pueblos donde la Coca-Cola llega pero no la leche”, dijo la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, en una entrevista para el diario español El País.
La publicación recuerda que la dependencia dirigida por la experredista puso en marcha una campaña contra los productos chatarra, pero también llegó a acuerdos con compañías de refrescos y otras del sector de la alimentación (Pepsi Co. y Nestlé) para que se sumen al programa, “una decisión polémica que suscitó fuertes críticas”, destaca El País.
Sin embargo, Robles justificó: “Estas empresas se han sumado hasta ahorita a investigar sobre una galleta nutritiva, vamos a ver qué pasa. Claro que es polémico, pero lo que sí quiero aclarar es que es a cambio de nada”.
La funcionaria federal aseguró que la Cruzada Nacional Contra el Hambre no ha muerto, sólo ha sido suspendida en 14 estados debido a las elecciones del próximo 7 de julio y a las insistentes denuncias del PAN.
“¿Cómo va a estar muerta con las necesidades que tiene la gente? ¡Hombre! Una cosa es el ruido político y otra cosa es que el partido está en la cancha, y ahí es donde se gana o se pierde, y tiene que ver con el hambre. En Oaxaca estábamos trabajando en 123 municipios, pero ahora se ha parado. Los retomaremos el 8 de julio y mientras seguimos en los otros 18 estados”, agregó.
La secretaria admitió que el ambicioso programa del gobierno del PRI aún está en pañales y cuando El País le pidió que fijara metas, respondió que “estamos hablando de rescatar a millones (de personas) de esta condición”.
Estos primeros seis meses del año se han ido en lo que Robles llama la construcción del “andamiaje institucional”, es decir en la titánica tarea de coordinar la Cruzada contra el Hambre a nivel federal, estatal y municipal. En otras palabras, poner orden a 2 mil 500 programas “que se aplican de manera dispersa”, apuntó.
Un proceso lento en el que ha habido avances. Pero el plan ha tenido sonados tropiezos como en el Distrito Federal, la ciudad que gobernó cuando era perredista; ahí el recelo de sus antiguos compañeros provocó que esa entidad apenas comience a firmar los acuerdos-marco, apunta El País.
Robles indicó que al llegar al cargo “uno de los problemas a los que nos hemos enfrentado es a la ausencia total de instituciones en el ámbito territorial. La política de transferencias monetarias las desmanteló. La política social se ha convertido simplemente en una transferencia individualizada, incluso ya hasta despersonalizada, y esto ha llevado a un desmantelamiento de las instituciones”.
Finalmente reiteró que no es priista, pero “creo en Peña Nieto, en esta nueva generación del PRI, comprometida con una nueva forma de gobernar, que tiene una visión completamente diferente a la del pasado. Se está poniendo en el centro de la acción pública el tema social, la pobreza y la desigualdad. Es una nueva forma de gobernar. Se están tocando intereses hasta ahora intocables y recuperando la rectoría del Estado. Y sigo siendo una mujer de la izquierda”.

jueves, 20 de junio de 2013

Los 80 municipios “prioritarios” para Sedesol

Pobreza en la montaña de Guerrero. Foto: Prometeo Lucero

MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- A pesar de que la publicidad oficial de la Cruzada Nacional contra el Hambre indica que en su primera fase atenderá a 400 municipios donde habitan 7.4 millones de personas en condiciones de extrema pobreza y que padecen hambre, en los documentos internos de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) se menciona que la ayuda será dirigida a “80 municipios prioritarios”, en los que únicamente viven 360 mil personas con esas características.
Los 80 municipios están distribuidos en 20 estados que son los siguientes: Chiapas (con 12 municipios en la lista de los que serán priorizados), Chihuahua (2), Colima (1), Aguascalientes (1), Durango (1), Guerrero (6), Hidalgo (3), Jalisco (1), México (4), Michoacán (1), Morelos (1), Nayarit (1), Oaxaca (14), Puebla (5), San Luis Potosí (2), Sonora (1), Tlaxcala (2), Veracruz (9), Yucatán (1) y Zacatecas (1). Quedaron excluidos estados conocidos por sus zonas en pobreza, como Guanajuato o Tabasco.
Los municipios elegidos como prioritarios, en donde se realizarán acciones de la SEP, la Secretaría de Salud, Liconsa, Diconsa y Sedesol, son los siguientes:
En Aguascalientes: la capital, Aguascalientes.
En Chiapas: Santiago el Pinar, Aldama, San Lucas, Amatenango del Valle, Maravilla Tenejapa, Ocotepec, Sitalá, Chanal, Mitontic, Chalchihuitán, Zinacantán y Las Margaritas.
En Chihuahua son: Morelos y Guachochi.
En Colima: Tecomán.
En Durango: Mezquital.
En Guerrero: Atlamajalcingo del Monte, Tlalixtaquilla de Maldonado, Tlacoapa, Copanatoyac, Alcozauca de Guerrero y José de Joaquín Herrera.
En Hidalgo: Xochiatipan, Yahualica y San Bartolo Tutotepec.
En Jalisco: Mezquitic.
En Estado de México: Zumpahuacán, Luvianos, Sultepec e Ixtapan del Oro.
En Morelos: Cuernavaca.
En Michoacán; Nocupétaro.
En Nayarit: Del Nayar.
En Oaxaca: Santa Ana Ateixtlahuaca, Santa María Chilchota, San Bartolomé Ayautla, Eloxochitlán de Flores Magón, San Lorenzo Cuaunecuiltla, Santiago Texcalcingo, Santa María la Asunción, San Juan Coatzóspam, San Jerónimo Tecóatl, San José Tenango, Mazatlán de Villa Flores, Huautepec, San Lucas Zoquiápam y Santa María Teopoxco.
En Puebla: Camocuautla, Eloxochitlán, Huitzilan de Serdán, Zoquitlán y San Antonio Cañada.
En San Luis Potosí: Santa Catarina y Tanlajás.
En Sonora: Etchojoa.
En Tlaxcala: Ziltraltépec de Trinidad y El Carmen Tequexquital.
En Veracruz: Aquila, Mixtla de Altamirano, Calcahualco, Mecatlán, Ilamatlán, Zontecomatlán, Filomeno Mata, Mecayapan y La Perla.
En Yucatán: Tahdsiú.
En Zacatecas: Los Pinos
Llama la atención que entre los prioritarios se encuentren ciudades como Aguascalientes o Cuernavaca, que no son conocidas precisamente por su extrema pobreza. El resto de municipios son rurales y la mayoría cuenta con pocos habitantes.
El listado se desprende del documento interno de la Sedesol titulado “Guía de acciones que se desarrollarán para la implementación de la cruzada”, donde señala que una de las “instrucciones presidenciales de la reunión de gabinete celebrada el 21 de marzo” fue: “hacer levantamiento de banderas blancas en un mínimo de 80 municipios en este año, incluyendo aquellos más emblemáticos que siempre han estado relacionados con la pobreza”.
El término “bandera blanca” fue acuñado en la Sedesol en tiempos de Josefina Vázquez Mota para señalizar que se completó la meta por la suma de varias acciones.
Otro documento titulado “Criterios para definir la condición de bandera blanca en los 80 municipios prioritarios. Ruta crítica”, que hasta ayer estuvo ubicado en el portal de la dependencia, establecía que el reto de la dependencia es legitimar ante la opinión pública los resultados de la cruzada y conseguir avances con miras al informe presidencial del 1 de enero.
Del documento se desprende que, de mayo a agosto, la meta de Sedesol es abrir en esos 80 municipios 30 tiendas Diconsa y 100 nuevas lecherías Liconsa, proveer 18 mil 582 desayunos escolares en primarias focalizadas, medir talla y peso a 66 mil 756 infantes menores de 11 años, dar suplementos alimenticios a 30 mil 511 infantes y a un número desconocido de madres lactantes y de mujeres embarazadas, así como impartir orientación nutricional a 100 mil familias.
En los cuadros sinópticos que detallan la ruta a seguir se mencionan acciones a realizar a partir de mayo. Las indicaciones cortan en septiembre, donde se lee: “informe presidencial reportando resultados en los 80 municipios”.
No se proyectan obras para después.

Cruzada contra el hambre, otra patraña de Peña

Peña y Robles. Sin regaños. Foto: Octavio Gómez
Peña y Robles. Sin regaños.
Foto: Octavio Gómez
MÉXICO, D.F. (apro).- Como el abatimiento de la violencia, del desempleo, la corrupción y la pobreza, la Cruzada Nacional contra el Hambre es otra patraña de Enrique Peña Nieto.
Este programa, emblema de la política social del sexenio, se aplicaría en una primera fase en 400 municipios del país, conforme al decreto que para ese efecto firmó Peña, pero ahora resulta que tendrá vigencia únicamente en 80.
Sólo de esa manera tendrá algo de que ufanarse en su primer informe de gobierno, el 1 de septiembre.
A ese paso, en vez de acabar con el hambre, Peña convertirá a México en un país de famélicos.
La Cruzada Nacional contra el Hambre, encargada por Peña a la salinista Rosario Robles, es desnudada por Marcela Turati en el semanario Proceso, algo que en un país democrático sería un escándalo por el colosal engaño.
El impacto del programa en la población de esos 80 municipios, la mayoría pequeños y rurales, es marginal y hasta ridículo, porque sólo se instalarán tiendas Diconsa, lecherías Liconsa y comedores escolares, así como suplementos alimenticios de la Secretaría de Salud.
De acuerdo con el reportaje de Turati, estas acciones sólo repercutirán en las condiciones de vida de apenas 364 mil 901 personas que viven en pobreza extrema y padecen hambre, una cifra muy alejada de los 7.4 millones de personas que eran la meta inicial para esa etapa.
A medio año del gobierno de Peña, la Cruzada Nacional contra el Hambre ha sido más mediática que real, porque sólo ha sido aplicada en dos puntos del estado de Guerrero: la colonia Simón Bolívar de Acapulco y el municipio Mártir de Cuilapan, elegidos para la prueba piloto.
Los funcionarios de la Sedesol, consultados por la reportera, admiten que será hasta el próximo año cuando empiece a perfilarse la cruzada con programas a la medida, padrones establecidos, comités comunitarios organizados y presupuesto etiquetado, pues este año está en una fase que denominan “reforma institucional de la política social”.
Y el único objetivo, por lo visto, es lograr algunos resultados prontos para que Peña los presente en su informe de gobierno, como lo admitió en Chihuahua la directora nacional del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart), Liliana Romero.
Mientras tanto, como lo documenta el reportaje, la Cruzada Nacional contra el Hambre está entrampada en la demagogia, el caos y la parálisis…
Comentarios: delgado@proceso.com.mx y Twitter: @alvaro_delgado

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