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miércoles, 15 de julio de 2020

Bolivia y México: La derecha y el poder por la fuerza

Pareciera que muchos aspiran a una salida por la fuerza del presidente mexicano, repetir el escenario que se vivió en Bolivia con Evo Morales.

La derecha en México insulta una y otra vez al presidente Manuel López Obrador. intransigente, violento, opresivo, incompetente, son calificativos que lanzan desde diferentes plataformas. 
La derecha en México insulta una y otra vez al presidente Manuel López Obrador. intransigente, violento, opresivo, incompetente, son calificativos que lanzan desde diferentes plataformas. Sin embargo, la izquierda mexicana, más que definir a sus adversarios políticos, muestra al país que le entregaron: una nación sumida en la miseria, sin soberanía energética y dependiente de  Estados Unidos. La derecha presiona e influye desde los medios de comunicación.
Pareciera que muchos aspiran a una salida por la fuerza del presidente mexicano. Para algunos observadores, el deseo no es otro que el de repetir el escenario que se vivió en Bolivia con la salida por la fuerza de Evo Morales.

¿En qué condiciones se encontraba México?

El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador recibió un país en la mayor desdicha: 40.000 desaparecidos, 300 bandas delincuenciales, una economía que en 2018 tuvo el crecimiento de 2,0 por ciento, el número más bajo registrado desde 2013. En tanto, el desempleo tuvo un incremento y alcanzó en 3,6 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA). 
¿Cómo puede la derecha –se preguntan entonces muchos– pedir el milagro de ver, en tan poco tiempo, un país resurgir? Tantos años de desgobierno –opinan– no se borran en tan poco tiempo. En un artículo en Rebelión, la periodista Eva Cuervo ha sido precisa: “el pueblo mexicano debe tener muy claro que no va a ser fácil cambiar todo el andamiaje de corrupción que, durante 36 años, permitió el saqueo de nuestras riquezas nacionales, hay que ser paciente y persistente para lograr la consolidación de la 4T”.
Un estudio realizado por la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) indica que AMLO recibió el país con un 99,3 por ciento de impunidad. Tanto como eso, el Índice de Percepción de Corrupción colocaba al país en el lugar 129 de 180 países, donde el último es considerado el más corrupto. De ahí que el 1 por ciento más rico concentraba ya –desde que López Obrador recibe el Gobierno– el 21 por ciento de los ingresos totales. Sumémosle que el 43,6 por ciento de los mexicanos (53,4 millones de personas) vivía en pobreza. 
Lo cierto es que, aún en medio de la pandemia, la derecha no ha dejado de cuestionar al Gobierno. Desde todos sus recursos disponibles –medios de comunicación y organismos que se autodefinen como autónomos– insisten en lo que parece una ofensiva bien articulada. No son pocos los que acusan a la derecha mexicana de poseer, incluso, entidades y agencias para fabricar mentiras en redes sociales.

Pero, en verdad, ¿cómo va la economía mexicana?

López Obrador ha destacado que su Gobierno impulsa el desarrollo para el bienestar: “queremos construir la modernidad desde abajo, entre todos y sin excluir a nadie. Ese 'abajo' implica el protagonismo histórico de los siempre desposeídos, oprimidos, despojados y discriminados, aquellos que han sido tradicionalmente atropellados por los grandes intereses económicos, ignorados por los medios de información convencionales y privados del ejercicio de sus derechos por el poder político”. 
Pero el malestar de los grandes empresarios no se ha hecho esperar; se quejan del poco apoyo del Gobierno, que reserva los recursos que posee para mejorar el ingreso de los grupos vulnerables. En ese sentido, la izquierda mexicana ha visto con pesar cómo, según datos registrados por el IMSS, entre el 13 de marzo y el 6 de abril de este año –en tiempos de pandemia– los grandes empresarios han eliminado 346.800 empleos.
Pese a las críticas, y según afirmó hace solo unos días el Grupo Financiero Monex, México tendrá una tasa de crecimiento promedio de 2 por ciento a lo largo de la siguiente década. Según el grupo, la recuperación será paulatina, con sectores más afectados. Pero el hecho de que se considere una recuperación, en situaciones tan complejas y en medio de una pandemia, es un aliciente para el Gobierno mexicano. Analistas de Monex prevén una crisis con fuertes contracciones, pero creen que el país regresará a la normalidad.
Asimismo, en su programa dominical, el 24 de mayo del presente año, López Obrador señaló: “Quiero decir que nosotros ya tenemos un plan para la recuperación y la creación de nuevos empleos, 2 millones de nuevos empleos”.
Esos 2 millones de empleos –dijo el presidente– surgirán de los programas Jóvenes Construyendo el Futuro, el de mejoramiento urbano, la construcción del Tren Maya, la refinería de Dos Bocas, el aeropuerto de Santa Lucía, mantenimiento de carreteras y caminos rurales, la contratación de médicos y enfermeras y la incorporación de nuevos elementos a la Guardia Nacional. Comentó, además, que seguirán proporcionándose apoyos económicos, como la entrega de becas, para reactivar la economía.
Por otra parte, muchos insisten en que no se pueden olvidar las estadísticas del primer año de Gobierno de AMLO. Pues ese periodo es siempre una muestra de las proyecciones futuras. Según el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), en su primer año el actual gobernante mexicano aumentó los ingresos un 5,9 por ciento, muy por encima de todo el Gobierno de Peña Nieto. Un análisis de las cifras que ofrece INEGI muestra cómo, en el Gobierno anterior, el ingreso laboral aumentó menos de la mitad de lo aumentado con AMLO en un solo año. Y los trabajadores, que hasta ese momento ganaban menos, hoy han sido los más beneficiados.
A pesar del coronavirus, según esta misma fuente, de enero a marzo la inversión foránea fue de 10.334 millones de dólares, 1,7 por ciento más que en el mismo trimestre del año pasado. Aún más reciente: Petróleos Mexicanos (PEMEX) acaba de hacer público que el petróleo de este país sigue en aumento. En mayo, y según refleja El Universal, el precio del petróleo se duplicó para tener su mayor ganancia desde 1996. 

La derecha insiste

En algunos medios se insiste en que México no vive un golpe de Estado desde hace mucho tiempo, pero no son pocos los que se oponen a esta afirmación. Lo ocurrido en los años 1988, 2006 y 2012 es recordado por amplios sectores de la población como golpes de Estado electorales. No necesariamente –aseguran– los golpes de Estado tienen que ser por la fuerza. Por eso la izquierda observa con desconfianza las campañas de desestabilización que realizan algunos medios.
En la mañana del 19 de mayo, el periodista Pedro Ferriz Hijar, hijo del exaspirante a una candidatura independiente por la Presidencia de la República, publicó en su cuenta de Twitter: “Si usted advirtiera que México se acerca al comunismo. ¿Apoyaría un golpe de Estado?”. No tardaron en aparecer las críticas aludiendo a las formas sutiles de insertar “el golpe” en la vista de los lectores. Incluso, hay quienes acusan a ciertos sectores de intentar el descontento en las Fuerzas Armadas; hecho que resulta irrealizable si se tiene en cuenta un elemento histórico: las Fuerzas Armadas mexicanas nunca han participado de un golpe de Estado. De aquí, probablemente, que otro sector prefiera el golpe blando y siembre este tipo de insinuaciones en redes sociales y medios de comunicación.

¿En qué se parece México a Bolivia?

Para muchos entendidos, no se pueden mirar la política y la economía del continente sin echar un vistazo a los intereses de Estados Unidos. Los partidos de izquierda provocan agitación en los líderes estadounidenses, pues la derecha es quien estimula una base laboral barata e invariable.
A tono con esta perspectiva, el pasado 27 de noviembre Trump anunció que su administración denominará como “organizaciones terroristas” a los narcocárteles mexicanos. Las repercusiones no se hicieron esperar: ¿tal designación no facilita el camino para una intervención militar estadounidense? Muchos recordaron, además, cómo los principales capos de estos cárteles han tenido lazos de larga data con el Gobierno de Estados Unidos. Tampoco tardaron las referencias al pasado reciente: ¿los grupos paramilitares de extrema derecha no han sido entrenados por la CIA y enviados a Centro y Suramérica con dinero proveniente del narcotráfico?
Un usuario en las redes sociales, mientras todos opinaban sobre estos temas, resultó medular: “hay que observar un detalle –dijo– México se parece a Bolivia en que tienen un adversario común: los Estados Unidos”.

López Obrador, su estrategia ante la pandemia

Pese a la instigación y las amenazas de la derecha mexicana, el presidente López Obrador —que se mantiene con altos índices de aprobación, según la encuestadora Enkol— ha sido enfático: “para hacer frente a la crisis económica que generó la Covid-19 se requiere un modelo del todo nuevo”. El presidente mexicano lo definió como “estado de bienestar igualitario y fraterno, basado en democracia, justicia, honestidad y austeridad”.
López Obrador sostiene que el problema de fondo no es la Covid-19, sino el sistema de organización social hegemónico basado en la explotación y la dominación de unos seres humanos sobre otros y de todos los humanos sobre la naturaleza.
La derecha insiste en que los temas en México no van bien, pero más que luchar contra la pandemia lo hace contra López Obrador. El periodista Normando Medina Castro, desde La Jornada, concluye: “Si López Obrador hiciera una campaña contra el mosquito transmisor del dengue, el bloque opositor apoyaría a los mosquitos”.

domingo, 29 de diciembre de 2019

Jorge Tuto Quiroga arremete ahora contra Pedro Sánchez

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Tuto Quieroga a la izquierda y a la derecha, Felipe Calderón
 
Periódico La Jornada
Domingo 29 de diciembre de 2019, p. 3
El ex mandatario de Bolivia (2001- 2002) Jorge Tuto Quiroga, una de las cabezas del golpe de Estado en la nación andina, arremetió en contra de los presidentes de México, Andrés Manuel López Obrador, y del Gobierno de España, Pedro Sánchez, al acusarlos de conspirar contra la reconstrucción democrática en el país sudamericano.
En conferencia de prensa en la ciudad boliviana de Cochabamba calificó a Sánchez de otro padrino de tiranos al igual que López Obrador. Acusó que ambos líderes de Estado están al servicio del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de Cuba.
Lo anterior, en relación con el incidente del viernes en la residencia de México en La Paz, donde fueron detenidos los vehículos de diplomáticos españoles que visitaron a la embajadora María Teresa Mercado.
El gobierno de facto de Jeanine Áñez argumenta que la detención se debió a que encapuchados trataron de ingresar a bordo de esos autos.
Quiroga indicó que su administración presentará una denuncia ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Grupo de Lima por este hecho, al que consideró un ataque.
Esta figura del gobierno de facto ha criticado al presidente de México desde el primer momento en que nuestro país brindó asilo político a Evo Morales.
En noviembre de este año, Tuto Quiroga declaró que al dar refugio al líder andino, México “asilaba al narco, al fraude electoral y a la conspiración”.

viernes, 15 de noviembre de 2019

Crecen las marchas masivas en Bolivia en repudio a golpistas

En la paz, río revuelto contra un golpe de estado
Nuevos presidentes del Senado y Cámara de Diputados en Bolivia
Eva Copa y Sergio Choque, del MAS, asumen sus respectivos cargos
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▲ Campesinos aymaras, conocidos como ponchos rojos, llegaron ayer a La Paz, en respaldo del derrocado Evo Morales.Foto Afp
página/12
Periódico La Jornada
Viernes 15 de noviembre de 2019, p. 30
La Paz. Esta vez fueron campesinos con ponchos rojos, hombres y mujeres con sombreros, venidos de lejos, de arriba en los altiplanos. Luego se sumaron de la ciudad de El Alto, los que pudieron llegar, otros fueron retenidos al intentar acercarse hasta el centro. La Paz ha pasado a ser el escenario de movilizaciones masivas diarias, cabildos, represiones, un río revuelto contra un golpe de Estado.
La jornada esta vez terminó sin gases lacrimógenos ni motos y los policías y militares se mantuvieron en el habitual cerco a la Plaza Murillo, centro del poder político nacional, donde se encuentra la sede de gobierno, el Poder Legislativo y la vicepresidencia.
En esas cuadras tuvieron lugar hechos centrales ocurridos ayer. Por un lado, el Senado eligió a una nueva presidenta: Eva Copa, oriunda de la ciudad de El Alto, al igual que el presidente de la Cámara de Diputados elegido la noche anterior, Sergio Choque. Con el juramento de ambas nuevas presidencias, pertenecientes al partido del Movimiento Al Socialismo (MAS), el cual cuenta con dos tercios, quedó así redefinida la directiva del Poder Legislativo.
En simultáneo, la autoproclamada presidenta Jeanine Áñez dio posesión a cinco ministros más en su gabinete. Dos de ellos, nombrados el miércoles, hicieron declaraciones que alertaron sobre las políticas que llevará adelante el gobierno nombrado fuera de la Constitución, en un intento por construir una imagen institucional.
El primero fue el ministro de gobierno transitorio, Arturo Murillo, quien anunció que emprenderá una cacería contra tres ex funcionarios de la administración derrocada: Raúl García Linera, Juan Ramón Quintana y Hugo Moldiz, por sediciosos.
La segunda fue la ministra de Comunicación, Roxana Lizarraga, quien amenazó a los periodistas o seudoperiodistas, tanto nacionales como internacionales, que hagan sedición.
Los pocos anuncios que ha dado el gobierno transitorio, donde también fueron electos altos mandos de la Fuerza Armada Bolivia y de la Policía Nacional, han sido un redoble de amenazas dentro de un cuadro general de noticias de represiones, muertos, heridos, enfrentamientos y militares desplegados en calles y carreteras.
La estrategia golpista enfrenta una contradicción inevitable. En efecto, se trata de un golpe de Estado que niega serlo, busca construirse una institucionalidad fuera de la ley para sostener esa narrativa, pero en los actos de autoproclamación y anuncios de cacerías contra dirigentes y periodistas deja ver su carácter antidemocrático.
Eso ha quedado claro para quienes se movilizan día tras día y tienen entre sus demandas principales la renuncia de Añez, a quien acusan de golpista y de racista. Esas razones, junto con el reclamo del retorno de Evo –que no es homogéneo en las movilizaciones– han puesto en marcha un levantamiento en diferentes puntos del país en un proceso de confluencia hacia La Paz.
Se espera así que entre el viernes y el sábado lleguen quienes se movilizan desde zonas rurales del interior del país, como los cocaleros del Trópico, que ayer estuvieron de protesta en la ciudad de Cochabamba.
El cuadro se configura así de manera incierta para el golpe de Estado. Por un lado, debe enfrentar un proceso creciente de movilización nacional atravesado cada vez más por el clivaje racial: quienes se movilizan reconocen en la autoproclamada Áñez, Fernando Camacho, o Carlos Mesa, dirigentes contrarios a las naciones indígenas, por su historia larga, reciente y el atropello a la bandera whipala.
Por otro lado, quienes encabezan el golpe deben resolver la promesa anunciada: la celebración de elecciones presidenciales en un plazo no mayor a 90 días. Esto forma parte de la arquitectura que cuenta con cuatro pasos centrales: el derrocamiento, la conformación de un nuevo gobierno de transición, el llamado a elecciones y la celebración de las mismas.
El proceso se encuentra actualmente en el momento de conformación del gobierno, y encara una dificultad: debe nombrar a nuevas autoridades del Tribunal Supremo Electoral, algo que debe proceder por conducto del Congreso, donde el MAS tiene presidencias y mayorías. ¿Buscará un acuerdo con quien persigue o avanzará contra el Poder Legislativo evidenciando aún más su carácter golpista? ¿El MAS aceptará un acuerdo con el objetivo de lograr un cauce electoral?
Se espera que las movilizaciones aumenten en los próximos días con la llegada de quienes vienen de diferentes departamentos del país y la presencia masiva de El Alto, donde la noche del jueves se velaban los muertos. Ya se habla de más de 10 en el país, y más de 200 detenidos, cifra provisoria y aproximada en un contexto de ruptura del estado de derecho y persecución a los periodistas que no cumplen con la orden golpista.

jueves, 14 de noviembre de 2019

El presidente Evo Morales más exitoso que Fox, Calderón y Peña

proceso
23 DE MARZO DEL 2018/LA PAZ
Evo Morales junto a  Autoridades nacionales y la  población en general participan de los actos cívicos en conmemoración al Día del Mar, en medio de los alegatos por la demanda maritima en contra de Chile, presentada en la Corte dd La Haya.
FOTO:AFKA/AGENCIAUNO
Por más que la derecha boliviana y regional han tratado de desacreditar la gestión de gobierno del expresidente de Bolivia, Evo Morales, el saldo económico y social que dejan los 14 años en el poder del astuto líder indígena es absolutamente excepcional en el contexto latinoamericano.
Durante sus tres mandatos consecutivos, Evo –como lo llaman en su país– hizo crecer la economía boliviana a un ritmo del 5 por ciento anual y redujo la pobreza en 31 puntos porcentuales, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Lea: Evo Morales renuncia a la presidencia de Bolivia: 3 elogios y 3 críticas a sus más de 13 años de gobierno https://bbc.in/2CBqeCD
De acuerdo con el organismo de Naciones Unidas, cuando Evo llegó a la Presidencia, en enero de 2006, el Producto Interno Bruto (PIB) de Bolivia era de 9 mil 549 millones de dólares. Este año, asciende a 40 mil 725 millones de dólares, lo que quiere decir que, durante los gobiernos del indígena de ascendencia aymara, ese indicador creció en 326 por ciento y se cuadruplicó con creces.
Además, la pobreza bajó de 66.1 a 35.1 por ciento y la pobreza extrema pasó de 28.2 a 16.4 por ciento.
No es una exageración decir que ningún presidente latinoamericano del siglo 21 exhibe estos avances en la áreas económica y social. Así lo confirman los datos de todos los organismos internacionales: desde la Cepal hasta el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).
Las estadísticas indican que tanto el crecimiento económico como el desarrollo social de Bolivia registraron progresos sistemáticos y sostenidos durante los casi 14 años en el poder de Evo Morales, sin retrocesos abruptos, como en el caso de sus vecinos Brasil y Argentina, ni largos periodos de mediocridad y depauperización social, como en el caso de México.
Cuando Evo juramentó como presidente, Bolivia era el tercer país más pobre de América, detrás de Haití y Honduras. Hoy, si te toma como indicador el ingreso per cápita, hasta Venezuela es más pobre.
Incluso México, tras los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, registra porcentajes de pobreza superiores a los de Bolivia: 41.9 por ciento, según la última medición del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), contra 35.1 por ciento.
Una parte del éxito de la gestión económica de Evo Morales se explica por el alza de precios que registraron las materias primas durante el periodo de bonanza de la economía china, entre 2003 y 2014.
Pero el principal acierto del primer presidente indígena de Bolivia fue haber traducido el auge de precios de los productos primarios en crecimiento económico sostenido y en desarrollo social.
Contra lo que afirma la derecha latinoamericana, en materia económica Evo Morales siguió un modelo más parecido al de Chile que al de Venezuela. Mantuvo el orden macroeconómico, cuidó el equilibrio de las finanzas públicas e incrementó sustancialmente los ingresos tributarios del gobierno.
Esto último lo logró con la nacionalización de los hidrocarburos, en 2006, pues esa medida le permitió cambiar las reglas del juego del sector e imponer tributos más equitativos a las empresas trasnacionales que participan en la explotación de gas natural, la joya de la corona de la economía boliviana.
Evo Morales elevó la recaudación fiscal del gobierno al 26 por ciento del PIB, un porcentaje que ubica a Bolivia entre los países latinoamericanos con mayores ingresos tributarios. México, por ejemplo, recauda apenas el equivalente al 16 por ciento del PIB.
Con esa herramienta de redistribución, el expresidente, quien renunció el domingo bajo presión de la policía y las Fuerzas Armadas tras varios días de protestas por acusaciones de fraude electoral, echó a andar un ambicioso programa de desarrollo social cuyos resultados están a la vista.
Además de la notable reducción de la pobreza, Bolivia se convirtió, junto al Ecuador de Rafael Correa, en el país latinoamericano con mayores avances en distribución del ingreso.
El índice de Gini, un indicador para medir los niveles de inequidad de un país y el cual revela más progreso en el tema entre más bajo sea, era de 58.5 puntos en Bolivia al llegar Evo Morales al poder, en 2006. Hoy, es de 44 puntos.
Esto quiere decir que Bolivia es un país menos inequitativo que México (que tiene 48 puntos Gini), Colombia (49) y Brasil (53).
El problema de Evo Morales fue político. Desde su arribo a la Presidencia enfrentó a la furibunda derecha boliviana e iberoamericana personificadas en los expresidentes Jorge Quiroga (Bolivia), José María Aznar (España), Álvaro Uribe (Colombia) y Vicente Fox y Felipe Calderón (México).
Todos ellos, en su momento, satanizaron a Morales como un “apéndice” del régimen de Hugo Chávez en Venezuela, algo que los hechos se han encargado de desmentir con los años. Bolivia es un país con notables avances económicos y sociales. Venezuela es un país colapsado.
El flanco débil de Evo Morales no viene de sus relaciones con el hoy gobernante de Venezuela, el autócrata Nicolás Maduro, sino de la naturaleza caudillista de su propio proyecto político.
En febrero de 2016, los bolivianos dijeron “No”, en un plebiscito, a una reforma constitucional que hubiera habilitado a Morales para un cuarto período presidencial en 2019.
Pero el gobernante no acató los resultados y llevó el caso al Tribunal Constitucional (TC), que en 2017 consideró que prohibirle una nueva reelección al presidente sería limitar sus derechos políticos.
La reelección presidencial indefinida suele provocar desastres políticos en América Latina.
La renuncia del indígena aymara a la Presidencia se produjo horas después de que la Organización de Estados Americanos (OEA) rindiera un duro informe preliminar sobre las elecciones del pasado 20 de octubre en Bolivia, en las que, oficialmente, Evo Morales logró una nueva reelección.
Según la OEA, esos comicios estuvieron plagados de “irregularidades”. Por ello, el secretario general del organismo, Luis Almagro, recomendó repetirlos.
Evo Morales ya había aceptado la recomendación. Pero su salida del poder fue precipitada por el ruido de sables. El jefe del Mando Militar de las Fuerzas Armadas, Williams Kaliman, le había sugerido horas antes renunciar a la Presidencia. Y un sector de la policía se había sumado a las protestas en su contra.
Por eso Cuba, Venezuela, México y el presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, hablan de un “golpe de Estado”. El quiebre del orden constitucional es la peor salida para Bolivia. Lo único que hará es enaltecer los logros económicos y sociales del primer presidente indígena en la historia de esa nación.

martes, 12 de noviembre de 2019

Trump festeja la asonada ruin en Bolivia

Fue la voluntad del pueblo, sostiene
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 Es una señal para Venezuela y Nicaragua, advierte
Voces disidentes en Washington denuncian un golpe más en AL que es apoyado por EU
Corresponsal
Periódico La Jornada
Martes 12 de noviembre de 2019, p. 7
Nueva York. El presidente Donald Trump festejó la renuncia de Evo Morales en Bolivia como un triunfo de la democracia y advirtió que es un mensaje para Nicaragua y Venezuela; su gobierno argumentó que lo ocurrido no fue una asonada, sino una expresión de la voluntad del pueblo, pero voces disidentes de políticos nacionales y figuras públicas estadunidenses denunciaron lo que calificaron de un golpe más en América Latina apoyado por el régimen en Washington.
Estados Unidos aplaude al pueblo boliviano por exigir la libertad y a los militares bolivianos por cumplir su juramento de proteger no sólo a una persona, sino la Constitución de Bolivia, declaró Trump.
Agregó en la declaración por escrito, difundida por la Casa Blanca, que después de casi 14 años y el intento de ignorar la Constitución de su país, la renuncia de Morales preserva la democracia y pavimenta el camino para que el pueblo boliviano sea escuchado.
Trump concluyó: estos eventos envían una señal fuerte a los regímenes ilegítimos en Venezuela y Nicaragua, de que la democracia y la voluntad del pueblo siempre prevalecerán. Ahora estamos un paso más cerca a un hemisferio occidental completamente democrático, próspero y libre.
El Departamento de Estado sub-rayó que lo ocurrido en Bolivia no fue un golpe de Estado, según explicó un alto funcionario de la dependencia en una teleconferencia con periodistas, sino que el pueblo bolivariano se hartó de un gobierno que ignoraba su voluntad.
El alto funcionario subrayó que el informe preliminar de la Organización de Estados Americanos (OEA) concluyó que el proceso electoral fue marcado por serias irregularidades y recomendó nuevas elecciones, evaluación apoyada por Washington.
Indicó que Washington trabajará con los bolivianos para establecer una democracia en su país, y apremió a todas las partes de descartar la violencia para proceder hacia la transición política con la participación de todos los partidos. Otro funcionario estadunidense comentó que espera que la legislatura logre nombrar un mandatorio interino este martes.
Insistió en que no tenemos alguna preferencia entre los candidatos y dijo que el Departamento de Estado no ha tenido contacto directo con ningún líder político boliviano desde el 20 de octubre. Al mismo tiempo que convocó la participación de todos los actores, con el vocabulario diplomático reiteró la posición de su jefe, el secretario de Estado, Mike Pompeo, quien antes de la renuncia de Morales sugirió que todo oficial del gobierno implicado en la elección fallida no debería participar en nuevos comicios para restaurar credibilidad al proceso.
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▲ Despliegue policiaco en el sur de La Paz para contener a manifestantes partidarios de Evo Morales.Foto Ap
Los medios estadunidenses y gran parte de la clase política rehuyeron calificar de golpe lo ocurrido en Bolivia. Incluso, el editorial del Washington Post ayer declaró que la anarquía y el caos en Bolivia era, a fin de cuentas, responsabilidad del cada vez más autócrata Morales.
Pero algunas voces disidentes de alto perfil nacional no evitaron la palabra que marca tanto la historia estadunidense en el hemisferio. El senador y candidato presidencial demócrata Bernie Sanders tuiteó: estoy muy preocupado por lo que parece ser un golpe en Bolivia, donde los militares... intervinieron para remover a Evo Morales. La diputada y nueva estrella del ala progresista del Partido Demócrata, Alexandria Ocasio Cortez, tuiteó que lo sucedido en Bolivia no es democracia, es un golpe de Estado. Su colega, la diputada Ilhan Omar, expresó lo mismo.
Mark Weisbrot, codirector del Center for Economic and Policy and Research, comentó que lo ocurrido fue un golpe militar que no podría haber prosperado sin el apoyo de Washington y la OEA, junto con una narrativa de fraude electoral sin presentar jamás ninguna evidencia que se repitió una y otra vez en los medios, con lo cual se aceptó como verdad. En entrevista con Democracy Now, Weisbrot afirmó: es obvio, aun sin pruebas concretas, por ahora, que la CIA apoyó este golpe, al igual que lo hicieron en ese mismo país en 1952, 1964, 1970 y 1980.
Noam Chomsky, junto con el analista Viaje Prashad, ya habían alertado desde el sábado que en Bolivia se estaba gestando un golpe de Estado. Señalaron, en declaración pública, que la promotora de la asonada es la oligarquía boliviana que cuenta con el total apoyo del gobierno de Estados Unidos, que desde hace mucho tiempo está ansioso por expulsar a Evo Morales, y a su movimiento, del poder. Advierten que por más de una década, el Centro de Operaciones de la embajada de Estados Unidos en La Paz ha expresado que tiene dos planes: el plan A, el golpe de Estado; el plan B, el asesinato de Morales. Se trata de una grave violación a la Carta de Naciones Unidas y a todas las obligaciones internacionales.

sábado, 9 de noviembre de 2019

Golpe de Estado se fragua en Bolivia, acusa Evo Morales

Rebelión de policías en 3 ciudades
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Periódico La Jornada
Sábado 9 de noviembre de 2019, p. 23
La Paz. El gobierno del presidente Evo Morales denunció ayer un intento de golpe de Estado que impulsan los líderes opositores Fernando Camacho, del Comité Cívico de Santa Cruz, y Carlos Mesa, candidato presidencial perdedor, mientras grupos de policías se amotinaron en distintas ciudades del país tras 17 días de protestas. El Comando General de la Policía Boliviana señaló en un comunicado que los efectivos policiales se encuentran acuartelados y no amotinados.
La cancillería señaló en un comunicado, fechado el 7 de noviembre, que ambos opositores buscan generar caos y derrocar el gobierno al pedir la renuncia del presidente, y que el ejército desconozca al gobierno, luego de que rechazaron la auditoría de los comicios del 20 de octubre realizada por la Organización de Estados Americanos.
Hermanas y hermanos, nuestra democracia está en riesgo por el golpe de Estado que han puesto en marcha grupos violentos que atentan contra el orden constitucional. Denunciamos ante la comunidad internacional este atentado contra el estado de derecho, tuiteó el mandatario al cierre de esta edición.
En otro tuit agregó: Convoco a nuestro pueblo a cuidar pacíficamente la democracia y la Constitución Política del Estado para preservar la paz y la vida como bienes supremos por encima de cualquier interés político. La unidad del pueblo será la garantía para el bienestar de la patria y la paz social.
Este viernes la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) de Cochabamba fue la primera en rebelarse y poco después se amotinaron los comandos de la policía de Sucre y de Santa Cruz, rica región del oriente del país y bastión opositor.
Estamos amotinados, dijo escuetamente a una televisora local -y con el rostro cubierto- un policía de la UTOP de Cochabamba, unidad encargada de reprimir manifestaciones. Otro agente, también con el rostro cubierto, señaló: La policía de Chuquisaca (Sucre) se está uniendo en apoyo a los camaradas que se han amotinando en Cochabamba.
En Santa Cruz, otro grupo de policías extendió una pancarta con la leyenda Motín policial en lo alto del edificio del Comando Departamental de la ciudad.
El ministro de Defensa, Javier Zavaleta, aclaró que no aplicará una operación militar para someter a los policías rebeldes.
El comandante general de la Policía, Yuri Calderón, señaló que el motín registrado en Cochabamba, es un tema aislado, que se explica por el relevo del comandante Raúl Grandy, al que sustituyó Jaime Edwin Zurita.
En tanto, cientos de opositores se aglomeraron en la noche frente a cuarteles policiales en varias ciudades del país para presionar a los policías que sigan el ejemplo de un grupo de agentes que más temprano se amotinó en la tercera semana de protestas en el país.
Horas antes, Morales aseguró que no renunciará luego de que Camacho lo presionó para que reciba una carta en la que se exige su dimisión tras las manifestaciones que han dejado tres muertos y más de 300 de heridos.
Las protestas más fuertes tienen lugar en Santa Cruz, un bastión opositor, en Potosí y en La Paz. La Organización de Naciones Unidas condenó los hechos violentos y llamó al diálogo.

viernes, 28 de agosto de 2015

"El avance de Bolivia contra el narcotráfico fue posible tras la expulsión de la DEA"

http://actualidad.rt.com/actualidad/184450-avance-bolivia-narcotrafico-expulsion-dea

Según datos de la ONU presentados la semana pasada, el país andino logró la reducción de cultivos de hoja de coca en más de un 30% desde 2010. El presidente de Bolivia Evo Morales, declaró que el avance contra el narcotráfico "fue posible luego de la expulsión de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos".
De acuerdo con el informe denominado 'Monitoreo de Cultivos de Coca 2014', que fue presentado recientemente por Antonino De Leo, representante de la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC), Bolivia logró la disminución de plantaciones de coca en un 11 por ciento durante el año pasado, y en más de un 30 por ciento desde 2010. El área de cultivos de coca —materia prima de la fabricación de cocaína— en el país andino disminuyó en 10.600 hectáreas, lo que equivale a la superficie de más de 14.840 canchas de fútbol. 
El mandatario de Bolivia Evo Morales, según la publicación en el sitio web del Instituto de estudios estratégicos Manquehue, afirma que el narcotráfico corresponde a menos del 1 por ciento del PIB del país, por lo que ya no tiene un papel importante en la economía boliviana.
De acuerdo con declaraciones del presidente, "el avance contra el narcotráfico fue posible luego de la expulsión, en 2008, de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) —acusada de conspiración y espionaje— junto a un importante esfuerzo nacional". La DEA fue expulsada aquel año, acusada por las autoridades bolivianas de brindar apoyo a la derecha local.
Sin embargo, Bolivia sigue siendo es el tercer productor de coca en el mundo, con un 15 por ciento, después de Colombia (52%) y Perú (33%), según los últimos datos de la ONU.

martes, 31 de marzo de 2015

La corrupción influyó en el revés electoral, admite Evo Morales

Asegura que el MAS aún es el partido más grande y la derecha sigue en agonía
Se declara dispuesto a trabajar con gobernadores y alcaldes bolivianos de la oposición
Foto
El presidente de Bolivia, Evo Morales, aseguró ayer que si por las denuncias de corrupción hubo voto de castigo en La Paz, felicito al pueblo paceño, aunque también atribuyó la derrota a actitudes de machismo y discriminación de sus candidatosFoto Ap
Ap, Pl y Xinhua
 
Periódico La Jornada
Martes 31 de marzo de 2015, p. 18
La Paz.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, reconoció este lunes que las denuncias de corrupción influyeron en la derrota que sufrió su partido en las elecciones del domingo para gobernadores y alcaldes, en las que la oposición arrebató plazas claves al gobernante Movimiento al Socialismo (MAS), de acuerdo con los primeros resultados no oficiales.
Me duele que hayamos perdido en La Paz. Hubo acusaciones fuertes de corrupción, especialmente en la ciudad de El Alto, así como a nivel departamental, y si hubo voto de castigo, felicito al pueblo paceño, señaló el mandatario. Incluso, también atribuyó la derrota en el departamento de La Paz a actitudes de machismo y discriminación de sus candidatos
Aunque lamentó haber perdido esos bastiones, afirmó que el MAS no ha caído, sigue siendo el partido más grande. En conferencia de prensa en el Palacio Quemado, agregó: la derecha sigue agonizando, cuando haya resultados oficiales veremos quién es quién, pero seguimos mejorando y avanzando. Ratificó que seguirá trabajando con los movimientos sociales.
Con todo, Morales manifestó la disposición de su gobierno a trabajar de manera conjunta, con respeto, junto a los gobernadores y alcaldes de la oposición electos en los comicios regionales, cualquiera que sea el partido al que pertenezcan, sin buscar divisiones, sino para que trabajen por el mismo rumbo que transitamos hacia el desarrollo económico y social de Bolivia.
El mandatario añadió que mientras quieran el bienestar del pueblo boliviano y mientras quieran aportar a consolidar el desarrollo regional en los distintos departamentos del país, serán bienvenidos. Recordó que desde su llegada al Palacio Quemado nunca marginó a los opositores para trabajar en programas y proyectos de impacto social.
“Así deseamos nosotros que sea la colaboración, pero no con el interés detomar Bolivia, tumbar dirigentes, obstruir el proceso o tumbar a Evo. No, así no. Si son transparentes podrán participar junto a todo el MAS en seminarios, talleres y cuanta actividad social se desarrolle”, destacó.
La oposición conquistó las gubernaturas de La Paz, Santa Cruz y Tarija, además de ocho de las 10 alcaldías de la ciudades más importantes: La Paz, El Alto, Santa Cruz, Cochabamba, Oruro, Trinidad, Tarija y Cobija, a excepción de Sucre y Potosí que se adjudicó el MAS.
En la jornada electoral el MAS ganó en seis departamentos: con mayoría en Pando, Oruro, Potosí, Cochabamba, e irá a segunda vuelta en Chuquisaca y Beni el próximo 3 de mayo.
Aunque recién se conocerán los resultados oficiales en siete días, cuando concluya el recuento manual, los conteos rápidos de la televisión y la prensa coinciden en que la oposición fue la gran vencedora seis meses después de que Morales ganó un tercer mandato con 61 por ciento de los votos.
Las elecciones mostraron, una vez más, el fuerte protagonismo indígena en la política boliviana desde que Morales llegó al poder hace una década como el primer presidente indígena.
Ahora los indígenas ya no corren sólo con la bandera de Morales, también la oposición los está incorporando y logró mejores resultados, dijo el analista político Fernando Molina.
Los comicios consolidaron tres fuerzas opositoras: los Demócratas, fuertes en el oriente, región de clase media y de menor población indígena; Unidad Nacional, en occidente, liderada por el empresario Samuel Doria Medina, segundo en las elecciones de octubre, y la nueva agrupación Soberanía y Libertad, del alcalde de La Paz, Luis Revilla, y de Félix Patzi.

jueves, 16 de octubre de 2014

Bolivia, ejemplo mundial de buen vivir

La Paz, capital de Bolivia
Ángel Guerra Cabrera
E
l Estado Plurinacional de Bolivia es uno de los pocos en América Latina y en el mundo, donde los derechos humanos son defendidos, respetados y perfeccionados por el Estado con una visión integral. Esos derechos no son vistos como el mero trámite formal de depositar el voto en cada elección, sino como una activa participación de los ciudadanos y las organizaciones indígenas y populares tanto en los procesos electorales, como en general, en la decisión cotidiana de los asuntos públicos. Además, el Estado boliviano no limita el concepto de derechos humanos a los derechos políticos, sino los extiende a los económicos, sociales y culturales, tutelando su cumplimiento en la práctica como veremos más adelante.
El presidente Evo Morales se caracteriza por cumplir a cabalidad sus promesas a los electores. No es por eso sorprendente que tras nueve años en el cargo haya sido relecto por tercera vez consecutiva con alrededor de 60 por ciento de votos, además de haberse sometido a un referendo revocatorio en 2008 donde fue confirmado con más de 67 por ciento. Evo, por consiguiente, ha derrotado la idea convencional de que el ejercicio del poder desgasta a los líderes.
En Bolivia, antes de que Evo y el MAS conquistaran la presidencia y el Legislativo, una exigua minoría opulenta excluía, oprimía y negaba el derecho a vivir con respeto a su cultura ancestral y tradiciones a aymaras, quechuas y otros pueblos indios que forman la mayor parte de la población. Las empresas públicas creadas por la revolución de 1952, que eran orgullo nacional, habían sido privatizadas por los gobiernos neoliberales mediante escandalosos negocios urdidos entre los viejos y nuevos oligarcas y las compañías trasnacionales.
En relación a estos cruciales problemas Evo sigue cumpliendo lo que prometió en su primera campaña electoral hace diez años, pues son objetivos cuya plena realización requiere tiempo. Sus compromisos básicos con los bolivianos fueron: rechazo a las políticas neoliberales y allibre comercio, nacionalización e industrialización de los hidrocarburos como detonante del desarrollo económico y social, y convocatoria a una Asamblea Constituyente que propiciaría la refundación del Estado. El nuevo Estado buscaría la erradicación del colonialismo interno y sería plurinacional, reconociendo así la diversidad de la nación boliviana y abriendo los cauces para la participación de los sectores indígenas y populares.
Todo ese programa y mucho más ha sido puesto en marcha con resultados verdaderamente admirables, aunque, para llevarlo a cabo el gobierno del MAS ha debido enfrentar graves planes subversivos dirigidos por la embajada de Estados Unidos, que llegaron al intento de golpe de Estado.
La nacionalización de los hidrocarburos y la redistribución de su renta ha hecho posible que Bolivia reduzca la pobreza en 25 por ciento, y la pobreza extrema en 43, así como subir el salario mínimo 87.7 por ciento. El presupuesto de salud, que en 2005 era de 195 millones de dólares había llegado en 2012 a 600 millones, con una sensible disminución de la mortalidad infantil y materna. De acuerdo con datos de 2012, médicos cubanos habían atendido gratuitamente 58 millones de consultas, realizado 33 mil partos y 134 mil cirugías no oculares; y operado de la visión a 650 mil bolivianos a través de laOperación Milagro. El analfabetismo ha sido erradicado y la escolarización básica es casi universal. El país marcha hacia la industrialización de los hidrocarburos y a convertirse en potencia energética.
Estos datos prueban la falsedad de quienes afirman que los logros sociales bolivianos se deben a los altos precios del petróleo, pues si fuera así, otros países como México habrían alcanzado resultados semejantes. Basta comparar el alza astronómica del salario mínimo en Bolivia y su estancamiento por décadas en México.
La Paz, cuya política exterior se subordinaba totalmente a la de Washington, ha pasado a ser un actor político regional e internacional de primera línea, que ostenta la presidencia pro tempore del G77 más China y habla con voz propia en los foros internacionales. Primer país en proclamar los derechos de la Madre Tierra o Pacha Mama y en enarbolar la filosofía andina del buen vivir, Bolivia tiene un papel de liderazgo mundial en la lucha contra el cambio climático, la más trascendental de todas las tareas que tiene por delante la humanidad.
Twitter: @aguerraguerra

jueves, 9 de enero de 2014

Molesta a Evo Morales visita de Vargas Llosa a Bolivia


El presidente boliviano Evo Morales. Foto: AP
El presidente boliviano Evo Morales.
Foto: AP
MÉXICO, D.F. (apro).- La visita que realizará el escritor peruano Mario Vargas Llosa a Bolivia, importunó al presidente del país sudamericano, Evo Morales, quien acusó al Nobel de Literatura de “intromisión”.
“No estoy protestando. Que venga. Pero que sepa el pueblo boliviano por invitación de quién viene. Respeto a Vargas Llosa (…) pero nos trata de dictador. Eso es intromisión”, declaró el mandatario peruano, informó la agencia DPA.
Vargas Llosa visitará en dos semanas la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, gobernada por Rubén Costas, tenaz opositor político de Evo Morales.
Además el mandatario boliviano sostuvo que el exmandatario boliviano, Gonzalo Sánchez de Lozada y su exministro de Defensa Carlos Sánchez Berzaín, organizan la visita del autor de “La ciudad y los perros”.
Ambos exfuncionarios bolivianos son refugiados políticos en Estados Unidos desde octubre de 2003, cuando Sánchez de Lozada renunció a la presidencia.
El actual ministro de Gobierno, Carlos Romero, afirmó que la visita de Vargas Llosa es de carácter “político” porque se reunirá con el gobernador de Santa Cruz.
“A este paso no me extrañaría que también visite Santa Cruz el líder de la oposición venezolana, Henrique Capriles”, ironizó.
La visita de Vargas Llosa a las misiones jesuíticas de Bolivia, en el departamento de Santa Cruz, está programada para el próximo 22 de enero. Ahí dará conferencias y tendrá un encuentro con líderes de opinión, durante seis días.
Después visitará los restos de esas misiones declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, según informó la Fundación Nueva Democracia, cuyo presidente, Oscar Ortiz, afirmó que “Vargas Llosa es un comprometido con la defensa de la democracia y de la libertad”.
El escritor peruano –quien vivió en su niñez en la ciudad boliviana de Cochabamba, donde aprendió a leer y escribir en el colegio católico La Salle—llegará a Santa Cruz acompañado por su esposa, Patricia Llosa, y cuatro amigos. Su primera esposa fue la boliviana Julia Urquidi.

martes, 24 de diciembre de 2013

Bolivia: el único país latinoamericano que llevó a la quiebra a McDonald’s


El último McDonald's en Bolivia cerró sus puertas en el año 2002, y recientemente se añadieron artículos en la constitución del país para evitar que la cadena de comida rápida vuelva jamás.

Tristemente, es difícil imaginar una ciudad del mundo que no esté repleta de arcos amarillos señalizando hamburguesas y refresco. Pero si viajas a Bolivia no verás ni uno sólo de estos, ya que el último McDonald’s cerró sus puertas en el año 2002 y, desde entonces, la nación andina ha defendido su independencia en cuanto qué cadenas de comida rápida sirven a sus ciudadanos.
Lo curioso es que a los bolivianos les encantan las hamburguesas. Pero prefieren comprarlas a las miles de mujeres indígenas que las venden en las calles que a una compañía global.
Las personas se forman en la calle para comer hamburguesas. Es como un McDonald’s masivo, descentralizado, controlado mayormente por estas mujeres”, apuntó Tanya Kerssen, quien guía tours de soberanía alimenticia en Bolivia. “Miran con sospecha a estas entidades extranjeras, y con toda razón. Prefieren comprar y tener una relación con personas de su propio país y comunidad”.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, ha llevado a su país a ser el primer país latinoamericano que no tiene McDonald’s en sus calles. Lo más importante de todo es que, cuando Bolivia reescribió su constitución en 2008, el país se aseguró de tomar medidas para proteger su soberanía alimentaria, o control local, de intereses extranjeros. No solo se añadieron doce artículos en cuanto al control local sobre el alimento, sino que en los siguientes cinco años, Bolivia también añadió dos leyes de resistencia a la agricultura industrial.
Por su parte, Morales habló públicamente en contra de las cadenas de comida rápida de los Estados Unidos. “Imponen sus costumbres y sus alimentos”, le dijo a la ONU. “buscan beneficiarse y básicamente estandarizar la comida que producen a gran escala, de acuerdo a la misma fórmula y con ingredientes que causan cánceres y otras enfermedades”.
El fin del reino de McDonald’s en Bolivia coloca a la nación andina una selecta lista de países sin los arcos dorados del payaso Ronald, la cual incluye a Corea del Norte, Libia, Vietnam, Kazajistán y el Vaticano.
El fracaso de McDonald’s es también el fracaso de la globalización y el proceso de homogeneización cultural, como bien apuntó Morales, y el triunfo de la diversidad cultural y la identidad colectiva.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Evo Morales expropia la filial de Red Eléctrica Española en Bolivia

El decreto aprobado establece la "nacionalización" de "la totalidad de las acciones que conforman el paquete accionario que posee la sociedad Red Eléctrica Internacional-SAU", filial de REE


Con motivo del Día Internacional del Trabajo, el presidente Morales ha emitido una serie de decretos entre el que se encuentra el Decreto Supremo 1214, que impone la "nacionalización de la empresa Transportadora de Electricidad (TDE), de capitales españoles", según el texto oficial.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, durante la ceremonia en la que dispuso la expropiación de las acciones de Red Eléctrica Española

Red Eléctrica tiene un 99,9% del capital de Transportadora de Electricidad, que se dedica al transporte y distribución de electricidad en seis departamentos del país andino. El impacto económico no es, en términos globales, muy fuerte para los resultados de la empresa española, pues su actividad internacional, en Bolivia y Chile, en conjunto, supone apenas entre el 2 y el 3% de su facturación.
"Hoy día nuevamente, como justo homenaje a los trabajadores y al pueblo boliviano que ha luchado por la recuperación de los recursos naturales y los servicios básicos, nacionalizamos la Transportadora de Electricidad", ha dicho Morales en un acto del Día del Trabajo en el Palacio de Gobierno de La Paz. Tras leer el decreto, el gobernante pidió al comandante de las Fuerzas Armadas, general Tito Gandarillas, "hacer la toma correspondiente de las instancias de administración y operación de la TDE". Es obligación de las Fuerzas Armadas recuperar la electricidad para el pueblo boliviano", agregó.
Red Eléctrica de España nació como consecuencia de la aplicación de la Ley eléctrica 49/1984, por la que se establece la explotación unificada del sistema eléctrico. Fue la primera empresa en el mundo dedicada en exclusividad al transporte de la electricidad y a la operación en sistemas eléctricos. Según ha podido saber la Cadena SER el Ejército boliviano ha entrado pacíficamente en las oficinas de la empresa y ha tomado todo el edificio.Al ser un día festivo no había personal en las oficinas. La Transportadora de Electricidad S.A. (TDE), fundada el 17 de julio de 1997, es agente transmisor en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) de la República de Bolivia y tiene 1.961,60 kilómetros de líneas y 22 subestaciones en todo el país.
El decreto aprobado establece la "nacionalización" de "la totalidad de las acciones que conforman el paquete accionario que posee la sociedad Red Eléctrica Internacional-SAU", filial de REE, e instruye su registro a nombre de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE), estatal. Morales justificó la expropiación asegurando que "esa empresa internacional española en 16 años apenas ha invertido 81 millones de dólares, una inversión en término medio de cinco millones al año", que consideró insuficiente.
Morales promete reconocer inversiones realizadas por REE
El presidente boliviano, Evo Morales, ha dicho que su Gobierno reconocerá las inversiones realizadas por Red Eléctrica Española (REE) en su país, tras expropiar sus acciones en la Transportadora de Electricidad (TDE).
"Somos responsables con las empresas. Si lo que corresponde es devolver, hay que devolver. Si una empresa ha hecho inversión, reconocemos la inversión y siempre vamos a reconocer la inversión", ha señalado Morales en un acto en Cochabamba ante los trabajadores de la TDE, militares y partidarios suyos.
Otras expropiaciones de Morales
La legislación boliviana promulgada tras el acceso de Evo Morales al poder faculta al Gobierno para la expropiación de las empresas eléctricas y otras empresas del sector habían sido ya nacionalizadas con anterioridad. La Cadena Ser ha contactado con portavoces de Red Eléctrica, pero de momento no hay ningún comentario. Morales expropió en 2010 las acciones de cuatro empresas generadoras de electricidad, incluidas dos filiales de la francesa GDF Suez y la británica Rurelec, que inició un arbitraje a Bolivia en la Corte de La Haya por esa medida. Además de las eléctricas, el mandatario ha nacionalizado una quincena de empresas de hidrocarburos, cementos y minas, entre otras, desde que llegó al poder en 2006.
La de este martes es la segunda expropiación que realiza un gobierno latinoamericano a una empresa de accionariado español, después de quie la presidente argentina, Cristina Fernández Kirchner, decidiera el pasado 16 de abril la expropiación del 51% de YPF, filial de Repsol. El mandatario hizo el anuncio de la expropiación de la TDE pocas horas antes de inaugurar con el presidente de la petrolera española Repsol, Antonio Brufau, la segunda planta procesadora de gas del campo Margarita, en el sur de Bolivia, lo que permitirá aumentar las exportaciones a Argentina.

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