sábado, 5 de marzo de 2011

El nuevo PRI : Chocan simpatizantes contra guardias de seguridad

Mariana Chávez, corresponsal

Periódico La Jornada
Sábado 5 de marzo de 2011, p. 16
Querétaro, Qro., 4 de marzo. Cientos de personas tiraron las vallas y se enfrentaron contra guardias de seguridad en su intento por ingresar al recinto donde Humberto Moreira Valdés rindió protesta como presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI). El saldo fue de 27 personas con raspones, informó Gerardo Quirarte, director de Gestión de Emergencias del gobierno estatal.

Inaugurado hace un mes, el Centro de Congresos de la capital queretana, donde se efectuó la ceremonia, tiene capacidad para nueve mil personas, pero adentro ya se encontraban casi 12 mil y afuera había más de 15 mil, por lo que los elementos de seguridad impidieron que pasaran más, explicó Braulio Guerra Urbiola, dirigente estatal del tricolor.
A empellones, los priístas tiraron las vallas. Rompieron los cristales de las escaleras. Los que no pudieron ingresar permanecieron en el estacionamiento, a pleno sol.

“La asistencia rebasó nuestras expectativas”, comentó Guerra Urbiola. Algunos militantes indicaron que sólo de Chihuahua arribaron más de 100 camiones. Las aproximadamente 4 mil personas tenían los gastos pagados –hospedaje y alimentación– por el comité directivo de esa entidad.

Cuando concluyó la toma de protesta, algunos asistentes intentaron ingresar al sitio donde el gobernador de Querétaro, José Calzada Rovirosa, ofreció una comida a Moreira Valdés y a mandatarios, lo cual ocasionó nuevos empujones contra los guardaespaldas.

Golpean elementos del Estado Mayor a un maestro en Oaxaca

Gritó insultos contra el Presidente luego de un concierto

Según el SNTE, el profesor no fue encontrado en hospitales

Octavio Vélez Ascencio
Corresponsal
Periódico La Jornada
Sábado 5 de marzo de 2011, p. 39
Oaxaca, Oax., 4 de marzo. Elementos del Estado Mayor Presidencial (EMP) golpearon a un profesor de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) que gritó insultos contra el presidente Felipe Calderón durante un concierto al que acudió la esposa del mandatario, Margarita Zavala, celebrado esta tarde en el municipio de Tlacochahuaya, a 25 kilómetros de esta capital.

Según versiones de testigos, el sindicalista Noé López Pinos, ex presidente municipal de dicha localidad en dos ocasiones por el régimen de usos y costumbres, lanzó improperios a Calderón Hinojosa detrás de las vallas de seguridad, cuando Zavala salía del templo católico dominico del siglo XVI, después de escuchar un concierto en el órgano que fue restaurado por la Fundación Harp Helú.
López Pinos fue sometido a golpes por cuatro elementos del EMP vestidos de civil, quienes se lo llevaron arrastrándolo. El secretario de asuntos jurídicos del gremio, Gustavo Tomás Hernández Cruz, confirmó el incidente, y añadió que su compañero no fue localizado lesionado en ningún hospital, porque aparentemente se fue a su domicilio.

Margarita Zavala realizó una visita privada a la ciudad de Oaxaca, así como a Ocotlán de Morelos y Tlacochahuaya, donde estuvo acompañada por Mané Sánchez Cámara, esposa del gobernador estatal, Gabino Cué Monteagudo.

El 15 de febrero pasado profesores de la sección 22 del SNTE, durante la estancia del presidente Felipe Calderón en el palacio de gobierno, se enfrentaron con agentes de la Policía Federal cuando intentaron quitar las vallas para manifestarse contra su visita.

Hombre arrolla a sus dos asaltantes ... ¡ Pus apenas !

viernes 4 de marzo, 10:52 AM



MÉXICO, D.F., marzo 4 (EL UNIVERSAL).- Un hombre arrolló con su automóvil a un par de presuntos asaltantes que golpearon a su hija y lo despojaron de cerca de nueve mil pesos que habría retirado de un cajero automático.



Los hechos ocurrieron entre las calles General Francisco Ramírez y General José Villegas, en la colonia Ampliación Daniel Garza, perímetro de la delegación Miguel Hidalgo, donde uno de los presuntos asaltantes, identificado como Carlos Castillo Sánchez de 43 años de edad, murió.


El otro presunto asaltante fue identificado como Antonio Alcántara Avilés, quien quedó lesionado y fue trasladado a la Cruz Roja, en calidad de detenido. El responsable del atropellamiento, de 42 años de edad, se encuentra a disposición del agente del Ministerio Público Miguel Hidalgo 5, aunque trascendió que en menos de 48 horas podría salir libre tras alegar defensa propia.


Versiones extraoficiales señalan que el hombre, acompañado de su hija de 15 años, acababa de retirar dinero de un cajero automático cuando fue interceptado por dos hombres a bordo de una motoneta.


Y cuando le exigían que les entregara el dinero dispararon al aire y golpearon a la menor para amedrentarlo, por lo cual accedió.


Tras perpetrar el robo, los sujetos emprendieron su huida, por lo que el agraviado subió a su automóvil, los persiguió y al darles alcance los arrolló en calles ubicadas entre la avenida Parque Lira y Periférico, cerca de la zona de Tacubaya, en la delegación Miguel Hidalgo.


Al sitio, arribaron elementos de emergencia para auxiliar a los afectados.

WikiCalderón, el Presidente Ofuscado

Escrito por Jenaro Villamil el 04 marzo 2011 en Periodismo

El Presidente Felipe Calderón en su reciente encuentro con el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama.
Al primer mandatario mexicano le molestan las mantas que despliegan opositores en la Cámara de Diputados acusándolo de tener problemas con la bebida; le molesta que su homólogo Nicolás Sarkozy haga del caso de una ciudadana francesa un asunto de Estado;  y le molesta que un cable diplomático filtrado por Wikileaks reproduzca las opiniones del embajador norteamericano Carlos Pascual sobre la falta de coordinación en la lucha contra el crimen organizado.
Lo que más le molesta, en los tres casos, es que los medios ventilen y documenten esas mismas expresiones, como si la información se redujera a mera propaganda y los periodistas y los periódicos debieran callarse para no alterar el estado de ánimo oficial.
La molestia se ha trasladado a una respuesta desmedida, tanto a nivel de medios como diplomáticos, al grado que un mensaje incómodo se transforma en un pretexto para escalar los conflictos y, en lugar de resolver el fondo de lo expresado se pelea contra la percepción que se genera en ellos.
En otras palabras, se cree que con eliminar al mensajero se modifica el mensaje y, peor aún, se transforma la realidad.  Es un problema de estrategia de comunicación política que vuelve a aparecer con toda su crudeza en la reciente visita de Calderón a Estados Unidos.
Calderón se ha convertido en el único mandatario del mundo que hace de un cable de Wikileaks un asunto de Estado, al grado de ventilar públicamente en su entrevista con The Washington Post el “daño severo que causó en la relación con Estados Unidos” la divulgación de un comunicado que envió el embajador Carlos Pascual.
Ante The The Washington Post, Calderón admitió que la filtración de ese cable secreto provocó alboroto dentro de su propio equipo de seguridad nacional y tensó la relación de trabajo con el embajador Pascual. Se quejó de que el diplomático se atreviera a cuestionar la valentía del Ejército en el combate al crimen organizado.
“Por ejemplo –afirmó Calderón ante el Post- han perdido probablemente 300 soldados…y de repente alguien en la embajada estadounidense… dice que los soldados mexicanos no son suficientemente valientes”.
La queja es válida, pero la desmesura del primer mandatario mexicano radica en ventilar públicamente, durante una visita de Estado, lo que es un problema de percepciones distintas y no de eficacia.
El origen de esta molestia de Calderón es un párrafo del cable 10MEXICO83, del 29 de enero, enviado por Carlos Pascual al Pentágono y al Departamento de Estado. En ese cable, el diplomático afirma:
“Las instituciones de seguridad mexicanas están frecuentemente encerradas en una competencia de suma cero, en la que los éxitos de una dependencia son vistas como el fracaso de otra. Cada agencia guarda celosamente su información y no existen las operaciones conjuntas. La corrupción oficial está extendida, lo que lleva a que los grupos de funcionarios y jefes del sistema judicial limpios actúen con una mentalidad de compartimentación de información en medio de un cerco”.
Pascual no dice nada que no se haya ventilado públicamente en los medios mexicanos. Proceso, Reforma, La Jornada e, incluso, libros recientes sobre la fallida estrategia de combate a la lucha contra el narcotráfico han documentado una y otra vez la existencia de esta descoordinación. ¿Acaso alguien en sus cinco sentidos puede negar que existe corrupción en esta lucha? La película El Infierno, que tanto escozor generó en círculos oficiales, retrata de manera clara esta situación.
El problema parece ser la intolerancia del primer mandatario mexicano a las críticas. La reportera Mary Beth Sheridan, de The The Washington Post, citó la siguiente expresión de Calderón:
“Es una cuestión de la que quizá platicaré con el presidente Obama. Tenemos una expresión en México que dice: ¡No me ayudes, compadre!”.
La desafortunada expresión oficial provocó que The New York Times afirmara en otro despacho informativo que Calderón pediría la remoción de Pascual como embajador de Estados Unidos en México, ante la pérdida de confianza.
Este viernes 4 de marzo, Alejandro Poiré, secretario técnico del Consejo de Seguridad Nacional, rechazó que Calderón le haya reclamado a Obama las declaraciones de Pascual. “Me gustaría saber las fuentes de The New York Times”, afirmó Poiré.
No es necesario conocer las fuentes del rotativo norteamericano. El propio presidente mexicano se encargó en todos los foros en los que participó de hacer explícita su incomodidad con Pascual, a partir de los cables de Wikileaks.
Incluso, columnistas mexicanos especularon que la molestia real no se origina en el cable de Wikileaks sino en la relación sentimental que Carlos Pascual tiene con la hija del coordinador de los diputados federales del PRI, Francisco Rojas.
En otras palabras, a la mala estrategia de combate a la lucha contra el crimen organizado se suman los mensajes ambiguos, los reclamos desmesurados y el exceso de rijosidad en la comunicación política del gobierno de Calderón.
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Carta al marqués de Vargas Llosa


Desfiladero

Jaime Avilés
Su excelencia: la triple w persigue a Felipe Calderón de la Parca, no sólo en el ámbito de Internet, donde Wikileaks se ha convertido en su peor pesadilla, sino incluso en sitios que le brindan un trato más suave, como el que recibió anteayer en el Instituto Woodrow Wilson de Washington (IWWW), donde al hablar de su “guerra contra el narcotráfico”, que es la mayor de sus hipocresías, contó una fábula siniestra.

Sintetizó: un “médico joven” llega a un pueblo, un paciente lo consulta porque le duele el estómago, y le dice que ha intentado curarse con remedios caseros pero que ya no le sirven. El médico le extirpa un tumor y le informa que necesitará radiaciones y quimioterapia. Dos meses después, lo que sigue es textual: “el paciente dice no, pero el problema es el médico. ¿Por qué? Porque yo estaba sano antes de que llegara el médico al pueblo y ahora se me cayó el cabello, tengo mucho dolor, así que el problema es el médico... [¿Así es como?] nosotros estamos combatiendo el cáncer en México”.

Aunque a los miembros del IWWW que lo escuchaban, esta deliciosa comparación los mató de risa (plugo a su alteza que lea la crónica de Alonso Urrutia en La Jornada de ayer), la verdad, señor marqués, es muy otra. Ese médico joven no era joven y tampoco médico: era y sigue siendo un charlatán.

Cuando llegó al pueblo, entró al consultorio por la puerta de atrás y sacó al Ejército a las calles para atemorizar a quienes lo repudiaban. El paciente nunca fue a verlo: se lo llevaron a rastras. Tampoco le pidió que lo operara, pues desde 1982 tomaba medicinas amargas pero necesarias que sólo habían empeorado su salud y quería algo distinto.

Para que el infeliz le tuviera respeto, el charlatán compró todas las televisiones del pueblo y difundió mensajes grabados las 24 horas del día a fin de aturdirlo. Y de pronto, lo ató a la mesa del quirófano, le aplicó sanguijuelas en brazos y piernas y lo abrió en canal. Sin diagnóstico ni pronóstico, le metió el bisturí, le sacó un tumor y le causó una metástasis, que sigue extendiéndose por todas partes.

Cuando sus familiares corrieron a visitarlo, quedaron atrapados en una balacera entre militares y paramilitares, y murieron acribillados. Al exhibir sus cuerpos como trofeos de caza, la policía afirmó que eran sicarios del crimen organizado. Miles y miles de hombres, mujeres, niñas, niños, jóvenes estudiantes y deportistas, abuelas y abuelos, ricos y pobres, policías y ladrones, migrantes y despedidos, señor marqués, han caído asesinados de las maneras más atroces, y cada día con mayor crueldad, en este infierno que su alteza describe como una “democracia imperfecta”.

Lo más terrible de todo es que más de la tercera parte de la economía nacional depende de la industria de la droga, así como los charlatanes viven del cáncer que supuestamente combaten cercenando a sus pacientes. ¿Conque democracia imperfecta, señor marqués? Veamos...

Dos juguetes de hule

El pasado primero de enero, la Secretaría de Marina (Semar) compró dos “juguetes de hule” (sic) en 8 millones 573 mil 792 pesos con 80 centavos. Por el primero pagó 3 millones 229 mil 87 pesos; por el segundo, 5 millones 344 mil 705 pesos y 80 centavos. La información está disponible en una página electrónica oficial llamada Compranet.

Ahí consta que el 01/01/2011, la dirección general adjunta de Adquisiciones de la Semar, mediante el contrato 13-SCN/091-2010, compró al señor Eduardo Heredia Hermida (Registro Federal de Causantes HEHE-680311-P15), con domicilio en avenida Insurgentes Sur 953, colonia Nápoles, delegación Benito Juárez, “juguetes de hule”, en la “cantidad” de “1” (sic), por 3 millones 229 mil 87 pesos.

Ante la magnitud de la suma económica erogada, surge una duda razonable: ¿se trata de un solo juguete de hule, como indica la palabra “cantidad” encima del número uno, o estamos hablando de un lote? La sospecha se agudiza porque, en Internet, Eduardo Heredia Hermida aparece como “director comercial de Imanart”, empresa dedicada a la “fabricación de etiquetas e imanes publicitarios”. En Compranet, su teléfono es el 5523-5383, pero la persona que lo descolgó ayer cuando llamé dijo que ahí “no vive nadie con ese nombre”. En Internet, la firma de Heredia tiene el 5546-233650, pero una grabación de Telmex asegura que “está fuera de servicio”.
En cuanto a la segunda operación, en Compranet consta que el 01/01/2011, la misma dependencia de la Semar, mediante el contrato 13-SCN/092-2010, adquirió en la Juguetería Coloso SA de CV, sita en Fray Servando Teresa de Mier 396, colonia Merced Balbuena, teléfono 5768-4357, “juguetes de hule”, en la “cantidad” nuevamente de “1”, por 5 millones 344 mil 705 pesos con 80 centavos.

En Internet, la dirección de Juguetería Coloso es Fray Servando Teresa de Mier 376, no 396. Y en el teléfono citado nadie responde. ¿Por qué los datos que Semar publicó en Compranet adolecen de tantas inexactitudes? ¿Por qué los contratos tienen terminación 2010 si se refieren a operaciones de 2011? ¿Por qué otro de ellos, el 13-SCN/089-2010, es anterior al 091 y al 092, pero reporta una compra efectuada el primero de febrero de este año?

¿Hay transparencia en México, señor marqués? Aparentemente sí. ¿Para qué sirve? Lo ignoro. El sábado pasado este espacio denunció que, siempre según Compranet, en 2009 la Secretaría de la Defensa Nacional pagó 86 millones de pesos por 600 sarapes afelpados. Ninguna autoridad se tomó, ni siquiera y valga la redundancia, la molestia de molestarse.

Estamos en guerra contra lo que da empleo, alimento y ocupación a millones de personas en México y en Estados Unidos. Vuestro condecorador, su alteza, el “joven médico” que acaba de entregarle la orden del Águila Azteca, voló el jueves a Washington para hablar con Obama. Hillary no se mostró en público, para acallar las sospechas de que ella es la verdadera presidenta y Barack su mayordomo.

Como vuescencia bien sabe, en toda visita de Estado se pactan las actividades de los participantes. Ante las rebeliones del mundo árabe, y para impedir que el precio del crudo se dispare más allá de los 150 dólares por barril si cae Kadafi, la Casa Blanca le pidió un favor a Calderón. Este lo aceptó gustoso y el director general de Pemex, Suárez Coppel, anunció que pondrá a subasta, entre las mayores empresas petroleras privadas que en el mundo son, nuestros yacimientos del Golfo de México.

A cambio, Calderón solicitó y obtuvo permiso para despotricar contra el embajador Carlos Pascual, quien en múltiples cables filtrados por Julian Assange a través de Wikileaks y publicados por La Jornada, externa su comprensible desconfianza ante la incapacidad de las fuerzas armadas mexicanas –que compran sarapes y juguetes a precios inverosímiles– para combatir al crimen organizado.

Así, pues, para hablar pestes de Pascual, Calderón ofreció los yacimientos del Golfo en una pataleta que será recordada como el berrinche más caro del mundo. Washington, por supuesto, no retirará a su embajador, señor marqués. Su excelencia puede tener plena seguridad de ello.

Cuando todos éramos muy jóvenes y vuestro precoz talento ganó el premio literario de Casa de las Américas, su alteza no vaciló en rechazarlo. ¿Por qué, después de llevarse el Nobel, permitió que la reina doña Sofía lo ridiculizara tan impíamente al otorgarle el título nobiliario de marqués? ¿Para joder a García Márquez?

Washington sostiene a Pascual como embajador en México

Asegura Sarukhán que el episodio Wikileaks generó tensión, pero la relación aún es fuerte
Está haciendo una labor tremenda, aduce
Dpa y NotimexFoto
 
Periódico La Jornada
Sábado 5 de marzo de 2011, p. 7
Washington, 4 de marzo. Estados Unidos no tiene planes de cambiar a su embajador en México, Carlos Pascual, informó ayer el vocero del Departamento de Estado, Philip Crowley.
Pascual está haciendo un tremendo trabajo en nombre de Estados Unidos para las relaciones bilaterales con México y no hay planes de ajustar su estatus. Así respondió Crowley, en conferencia de prensa, a las interrogantes de periodistas acerca de la suerte del embajador, después de las declaraciones que el presidente Felipe Calderón formuló la víspera a The Washington Post.
Calderón aludió a los severos daños provocados por la filtración de Wikileaks de cables enviados por Pascual a Washington, en los que el diplomático vertió juicios sobre la estrategia para enfrentar al narcotráfico que no gustaron en México. A pregunta expresa del diario estadunidense sobre la confianza en el embajador, el mandatario mexicano contestó que ésta es difícil de construir y fácil de perder.
El vocero del Departamento de Estado expuso ayer que el gobierno de Barack Obama entiende las tensiones generadas por la divulgación de los cables secretos.
La mayor parte de la prensa estadunidense valoró que la reunión entre ambos presidentes permitió distender las relaciones luego del impacto provocado por la información de Wikileaks.
Sin embargo, el diario New York Times resaltó que aunque en el discurso público no se mencionó el escándalo provocado en México por la publicación de los cables de Wikileaks –en La Jornada–, Calderón expresó a Obama su molestia por ese asunto.
El diario acredita a un alto funcionario del Departamento de Estado una versión off the record según la cual el tono armónico de la conferencia de prensa no se ajustó a lo que ocurrió durante el encuentro a puerta cerrada.
El funcionario confió, bajo condición de anonimato, que Calderón expresó a Obama su malestar por la información contenida en los cables de Wikileaks y le dijo que a futuro le sería difícil confiar en el embajador Pascual, pero el presidente de Estados Unidos respaldó a su diplomático y no dejó espacio para que se forzara su caída.
Le dijimos que Pascual es nuestro embajador, y eso fue todo, sostuvo el funcionario.
El periódico The Washington Post publicó ayer que Calderón salió de la reunión con Obama luciendo tranquilo.
Por separado, el embajador de México en Washington, Arturo Sarukhán, reconoció que el episodio con Wikileaks generó tensión entre ambas naciones, pero descartó que afecte o descarrile la relación bilateral.
De ninguna manera. El estado de la relación es fuerte, sólido, tiene sentido estratégico, tracción, y puede superar las diferencias y el ruido provocados por ese asunto.
Durante la reunión con periodistas mexicanos, Sarukhán sostuvo que la fortaleza de la relación México-Estados Unidos quedó demostrada en la rueda de prensa conjunta que ofrecieron Calderón y Obama un día antes.
Ambos enfatizaron su trabajo conjunto, su colaboración, el respeto mutuo y su propósito de que, en los dos años que quedan de las dos administraciones, garantizar que el éxito y el resultado esté a la vista de los ciudadanos de los dos países.
Deploran legisladores actitud dependiente y entreguista de Calderón hacia Estados Unidos; puede pedir la remoción del diplomático, dicen
Andrea Becerril y Ángeles Cruz
Senadores y diputados de PRI, PRD y PT manifestaron que el presidente Felipe Calderón debió actuar con más firmeza frente a su homólogo Barack Obama y no asumir el compromiso de revisar alternativas para la seguridad de agentes estadunidenses que operan en México, porque eso es abdicar a la soberanía nacional.
Deploraron que ante la prensa estadunidense Calderón haya mostrado enojo por los juicios negativos del embajador Carlos Pascual acerca de la estrategia federal para enfrentar al crimen organizado y, en todo caso, dijeron, debió pedir la remoción del diplomático directamente a Obama.
 Los senadores Francisco Arroyo Vieyra, del PRI, y Ricardo Monreal, del PT, consideraron que el enfado de Calderón por las revelaciones de Wikileaks –según dijo en entrevista con The Washington Post– no es más que una justificación a su política dependiente y entreguista hacia Estados Unidos.
El viaje a Washington y el tono de la reunión con Obama son testimonio irrefutable de subordinación, afirmó el diputado petista Porfirio Muñoz Ledo, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores. Resaltó que el gobierno calderonista aceptó el proyecto injerencista de Estados Unidos, que incluye al embajador Pascual, el cual llegó a México justo por su experiencia como observador de estados fallidos. Así que Calderón estuvo de acuerdo con que hubiera una doble autoridad en el país, afirmó.
A su vez, Monreal señaló que Calderón sometió al país a los intereses de una potencia extranjera y ahora se queja sólo porque afortunadamente todo ha salido a la luz pública.
Consideró que el Presidente no se atreverá a pedir formalmente a Washington el cambio de embajador. Él tiene la potestad, de cancillería a cancillería, de pedir que manden a otro diplomático, porque Pascual ya no es bien visto, expuso el senador Arroyo Vieyra.
Por separado, el secretario de Relaciones Internacionales del PRD, Saúl Escobar, sostuvo que Calderón intentó utilizar como pretexto su molestia con Pascual para ocultar su debilidad en las negociaciones con el gobierno de Obama.
Agregó que preocupa la actitud del titular del Ejecutivo, pues anuncia más concesiones al gobierno de Estados Unidos y mayor intervención de sus agentes en territorio nacional.
Senadores y diputados criticaron que el titular del Ejecutivo haya ofrecido a Obama consultar con el Congreso cómo ofrecer más seguridad a los agentes estadunidenses que se encuentran en el país, ya que no pueden andar armados, en lugar de exigir de manera firme que se detenga el tráfico de armas a México.
El senador Pablo Gómez, del PRD, resaltó que no hay alternativa alguna para que agentes y oficiales estadunidenses que operan en México realicen sus tareas armados.
La Constitución lo prohíbe y además no les conviene, porque “nunca estarán mejor armados que los narcos y lo único que se va a generar es más violencia”.
Agregó que si el gobierno federal no ha sido capaz de dar seguridad a los mexicanos, tampoco podrá hacerlo con los agentes de Estados Unidos. Otra opción es que les pongan guardaespaldas”, comentó Arroyo.
Calderón debió responder a Obama que no es viable su petición, y menos cuando sabe que no cuenta con mayoría en el Congreso para reformar la Carta Magna, terció Monreal.
Muñoz Ledo lamentó que el gobierno calderonista carezca de autoridad moral, sobre todo después de que Estados Unidos, apenas el 23 de febrero, impuso un embargo de armas a Libia con el argumento de que existe riesgo de una violación masiva de derechos humanos. Ya se demostró que sí puede hacerlo; sin embargo, no le exigen nada a Obama, por lo que el encuentro del pasado jueves es testimonio irrefutable de subordinación. Recalcó: Hemos llegado al punto en que con cada problema que surge, Obama llama a Calderón para que le informe.
El diputado perredista Jaime Correa sostuvo que la reunión Calderón-Obama tuvo como finalidad que el primero rindiera cuentas sobre el asesinato del agente estadunidense Jaime Zapata, ocurrido en San Luis Potosí, y por eso temas fundamentales de la relación bilateral ni siquiera se mencionaron. Nada se dijo de la defensa de los migrantes.

EU: armas de doble filo

Bajo Reserva | Periodistas de EL UNIVERSAL

UNA MUESTRA de la descoordinación de las agencias de EU, o el doble lenguaje en la batalla contra las organizaciones criminales, queda a la vista con la operación Rápido y Furioso, de la Oficina para el Control de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego, la ATF, que permitió la introducción ilegal de armas a México y una carta del director de Políticas Nacionales Antidrogas, Gil Kerlikowske, quien habla de los esfuerzos mexicanos por derrotar a los salvajes cárteles, que amenazan a los ciudadanos de ambos países. Las autoridades encargadas de aplicar la ley de Washington no dieron aviso a sus contrapartes mexicanas del operativo que buscaba detectar a las bandas criminales que abastecen de armas a los capos. Eso sí, don Gil tituló su documento “Un Estadounidense Muere en la Guerra de las Drogas de México”, pero no dijo que el arma que lo asesinó llegó de su país.







EL CASO del documental Presunto culpable generó una confrontación mediática entre el Poder Judicial, a cargo del ministro Juan Silva Meza, y la Secretaría de Gobernación, que desde la subsecretaría de Normatividad de Medios, a cargo de Héctor Villarreal, le ha dado largas a la resolución de la juez Blanca Lobo para bajarle el switch a la película. De un lado, en el Consejo de la Judicatura Federal hay una estrategia legal y del otro, en Bucareli, una estratagema política. Nos aseguran que en el Poder Judicial hay gran molestia por el manejo político del gobierno federal, pero también de la jefatura de Gobierno del DF, el equipo de Marcelo Ebrad, en este asunto que trae de cabeza a varios sectores de la sociedad

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