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viernes, 21 de noviembre de 2014

Una movilización gigantesca y la provocación… acompasada con el poder


20 DE NOVIEMBRE DE 2014 
DESTACADO

Miles marchan al Zócalo por normalistas desaparecidos. Foto: Miguel Dimayuga
Miles marchan al Zócalo por normalistas desaparecidos.
Foto: Miguel Dimayuga
MEXICO, D.F. (apro).- Precedida por los peores augurios de violencia y miedo, que tuvo en Enrique Peña Nieto a uno de sus instigadores, la de hoy fue una marcha gigantesca, vigorosa y festiva aun en el luto y la indignación por los crímenes contra los normalistas de Ayotzinapa, entraña de la movilización de alcance planetario.
La movilización tuvo dos cualidades: una fue que los contingentes estaban poblados de jóvenes, casi niños, y aun niños, nacidos en el apogeo del neoliberalismo que sepultó la Revolución Mexicana –que hoy conmemoró su 104 aniversario sin desfile–, y otra fue que aisló, neutralizó y repudió a los provocadores.
Pero la contención duró sólo hasta la finalización de la jornada, porque los provocadores cumplieron, otra vez, su cometido: Volvieron a desvirtuar una movilización que, además de la exigencia de que aparezcan con vida los 43 normalistas, tuvo un imperativo: “¡Peña, renuncia!”
Otra vez los embozados que, cuando ya había concluido el mitin y los familiares de los normalistas desaparecidos se habían replegado frente a la Catedral, intensificaron su acción, que desembocó, una vez más, en represión generalizada e indiscriminada.
Tras el choque del mediodía, en las inmediaciones del aeropuerto capitalino, el ambiente se hizo aún más denso. Las avenidas principales se vaciaron de vehículos cuando se aproximaba la hora de la tres marchas que convergieron en el Zócalo.
La siembra del temor fracasó. Miles y miles de ciudadanos fueron llegando al Ángel de la Independencia, al monumento a la Revolución y a la Plaza de las Tres Culturas.
Pasadas las cinco de la tarde, el Paseo de la Reforma se preñó de contingentes que, en orden, avanzaron hasta avenida Juárez, 5 de Mayo y hasta el Zócalo, pletórico.
Una vez más, desde que desaparecieron los 43 jóvenes de la normal de Ayotzinapa, el viernes 26 de septiembre, los juveniles manifestantes se unieron a veteranos de las marchas, hombres calvos, canosos, barrigones.
Unos y otros hermanados en viejos ritos de la izquierda, sobre todo las mismas consignas revolucionarias de los sesenta, sólo que ahora eran contra los criminales y el Estado, Peña en particular.
“Peña, renuncia”, fue el imperativo a lo largo de la marcha que exhibió la creatividad de los participantes en todo tipo de pancartas, hechas de cartulinas, hojas carta, cajas de huevo o de zapatos.
“¿Qué cosecha el país que siembra cadáveres?”, pregunta una joven que sostiene, seria, el letrero. “¿Por qué asesinan la esperanza de América Latina?”, se lee en otra.
“Por 43 despertaron miles”, reivindica una señora con la bolsa del mandado, sentada sobre la banqueta de avenida Juárez. “Somos más nosotros”, dice, con firmeza, una manta colgada en un balcón de 5 de Mayo.
Otra joven porta con dignidad un mensaje sobrecogedor: “Mamá, salí a defender mi patria. Si no regreso, me fui con ella”.
Los manifestantes soportan el frío y la leve llovizna de este 20 de noviembre sombrío, acosados también por los augurios de violencia desde el gobierno y desde la provocación que suele tomar todas las formas posibles, hasta de revolucionarios.
Eso fue lo que ocurrió cuando estaba en curso el mitin en el Zócalo: un grupo de no más de diez mozalbetes se aproximó a las vallas instaladas en derredor del Palacio Nacional, detrás de las cuales había una fila de militares custodiando el edificio.
La acometida no tuvo éxito. Otros jóvenes y un hombre mayor los hicieron desistir. “Compañeros, que no se desvirtué nuestro movimiento”. Desde el templete también se llamaba a aislar a los embozados. “Son provocadores”.
Los embozados se dispersaron, aunque luego reaparecieron trepados en las vallas, cubiertas sus cabezas con capuchas de sus sudaderas. Lanzaban insultos a los militares.
Cuando el mitin concluía, un grupo de cinco muchachos, con cachuchas que tenían una estrella roja al frente, hicieron bolita para hurgar en sus mochilas. No extrajeron nada al saberse observados. Y se dispersaron rápidamente.
Pero para entonces, casi las 20:00 horas, ya proliferaban los embozados que lanzaban proyectiles contra los militares, mientras estaban en formación más de 500 policías federales en la calle de Corregidora.
Al menos dos sujetos, con corte de pelo militar, incitaban a gritar y lanzar objetos hacia el Palacio Nacional. Estaban ostensiblemente ebrios. Otros, ya con los rostros cubiertos, tomaban formación.
“¡Infiltrados, infiltrados! “, gritaba la mayoría de los asistentes que, sin embargo, no se alejó de la muchedumbre en que se confundían manifestantes pacíficos, provocadores y periodistas.
Finalmente, el grupo provocador tuvo éxito: Enardeció a los militares y a los granaderos federales y del gobierno de Miguel Mancera, que acometieron contra quienes encontraron.
Otra vez la provocación se acompasó con el poder…

domingo, 9 de noviembre de 2014

Sospechosamente Protegidos, los Provocadores que Incendiaron la Puerta de Palacio Nacional


Escrito por  el 09 noviembre 2014 a las 12:41 pm en Sociedad

Foto: Reforma
Foto: Reforma
En menos de 48 horas dos manifestaciones espontáneas, convocadas desde las redes sociales y las redes ciudadanas, respondieron con indignación a la ya célebre conferencia de prensa del procurador Jesús Murillo Karam, del viernes 7 en la tarde.
“¡Fue el Estado, Fue el Estado!” y “Vivos se los llevaron, vivos los queremos” son los gritos insistentes, con pintas y cartelones de fondo, en las afueras de la PGR, el viernes 7 en la noche, sobre la avenida Reforma.
Jóvenes, decenas, cientos, llegan con veladoras y con su furia, con su indignación. Colocan dos altares con veladoras en las escalinatas del monumento del Angel de la Independencia. En uno se lee “Fuera EPN” formado con las veladoras. Y en el otro, los rostros de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
En esa noche acuerdan otra manifestación para la noche del sábado 8 de noviembre, de las oficinas de la PGR hacia el Zócalo capitalino. Desde las 20 horas comienzan a llegar por la Glorieta de Insurgentes, en las estaciones de Metro y Metrobús contingentes de jóvenes y activistas capitalinos.
Van hacia el Zócalo. Ya no son cientos. Son más de 15 mil. Marchan pacíficamente, sin ningún liderazgo visible, pero con mucha rabia por el intento de darle carpetazo al expediente de la desaparición forzada y el presunto homicidio múltiple de los jóvenes de Ayotzinapa.
Alrededor de las 22 horas, la marcha con veladoras, se reúne en los alrededores del asta bandera del Zócalo. “Que se vayan todos, que se vayan todos”, comienza a escucharse. Fue la consigna emblemática en la Argentina de principios del milenio, a raíz del Corralito.
Mientras la mayoría de los manifestantes expresan su dolor, su rabia y su solidaridad con los familiares de los normalistas de Ayotzinapa, grupos de jóvenes con el rostro cubierto por paliacates, pasamontañas o con sus gorros toman las vallas que rodean el Palacio Nacional y comienzan a empujarlas en contra de una de las puertas de la entrada principal al edificio emblemático del poder presidencial.
“¡No violencia, no violencia!”, gritan algunos manifestantes. Por supuesto, nadie les hace caso. Los reporteros gráficos y decenas de jóvenes rodean a los encapuchados. No hay elementos policiacos visibles ni identificables en los alrededores.
Desde adentro de Palacio Nacional les arrojan proyectiles a los manifestantes.
“¡Soldado, soldado, la lucha es de este lado!”, les gritan. Otros le mientan la madre al primer mandatario.
“¡Lucha, lucha, no dejen de luchar!”, se escuchan los gritos. Acto seguido, una humareda en la puerta del Palacio Nacional anuncia el incendio. Arde la puerta varios minutos. Y el sistema antincendios del recinto lanza chorros de agua para frenar el incendio.
Se lanzan proyectiles desde adentro y uno de los empleados del Palacio Nacional fue golpeado por presuntos manifestantes. Para ese momento, la mayoría de los manifestantes decide alejarse de la escena.
Foto: Eder Resistente
Foto: Eder Resistente
“¡Son provocadores, son provocadores!”, gritan muchos. En las redes sociales comienza a circular las fotos de uno de los encapuchados que incendiaron la puerta del Palacio Nacional, con la máscara emblemática de Anonymous, que es protegido por los granaderos.
Elementos del Estado Mayor Presidencial, que observaban desde el techo del Palacio Nacional, se retiraron sigilosamente a las 23:00 horas.
Al filo de la medianoche, cuando ya se habían retirado la mayoría de los manifestantes, comenzó la persecución policiaca contra el grupo de jóvenes y de reporteros gráficos que estaban aún en las afueras de Palacio Nacional.
policias
Foto: Homozapping
-¡Están cazando a la prensa! ¡Están cazando a la prensa! –gritaron unos fotógrafos que corrieron por toda la plancha del Zócalo hacia la calle de Madero, al filo de la medianoche.
La persecución contra los manifestantes duró cerca de una hora. Según la Secretaría de Seguridad Pública, detuvieron a 15 personas que pusieron a disposición de la PGR. Otros informes mencionaron a más de 30 detenidos. Al menos dos reporteros gráficos fueron heridos por las pedradas.
La vida nocturna de la calle de Madero y de Gante, Francisco Zarco, Palma y Tacuba se paralizó cuando decenas de policías corretearon a los manifestantes para detener a quienes ellos decían fueron los agresores.
Sobre la calle de Madero dejaron malherido a un joven con golpes y sangre en la cabeza. “¡Una ambulancia, una ambulancia!”, pedían quienes lo asistían. Los policías capitalinos cargaron al herido y se lo llevaron a un sitio improbable.
La provocación derivó en una nueva redada con detenciones arbitrarias.
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jueves, 27 de marzo de 2014

Chocan encapuchados y granaderos en Ciudad Universitaria


Una de las pintas en la Rectoría de la UNAM. Foto: Hugo Cruz
Una de las pintas en la Rectoría de la UNAM.
Foto: Hugo Cruz
MÉXICO, D.F. (apro).- Cinco minutos antes de las siete de la noche, un grupo de aproximadamente 60 jóvenes fue perseguido por una veintena de efectivos de la agrupación de granaderos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, hasta el interior del llamado Jardín Edén, territorio de Ciudad Universitaria, en la UNAM.
Pasadas las cinco de la tarde y en reclamo por mantener el control del Auditorio Justo Sierra, conocido como “Che Guevara”, un centenar de integrantes del colectivo anarquista “Okupa” tomó las calles de la avenida Insurgentes, al sur de esta ciudad, y marchó del Parque de la Bombilla a la Rectoría, donde inició la confrontación.
Vigilado por un operativo de granaderos que lo triplicaba en número, el grupo inconforme bloqueó la avenida por más de 30 minutos, hasta llegar al edificio principal de la Universidad, donde hicieron un pronunciamiento a favor de la “autogestión” del auditorio de la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), marcando esa leyenda con pintas en los muros.
La Rectoría cerró sus puertas, embestidas por los encapuchados que, minutos más tarde, volvieron a la calle. Encapsulados entonces, acusaron que la policía pretendía reprimirlos. Y se confrontaron. Los uniformados cerraron. Los jóvenes respondieron con piedras y palos, golpeando los automóviles que circulaban por la lateral de Insurgentes. La acción desató la persecución policiaca.
Los anarquistas se replegaron en los jardines de Ciudad Universitaria que conducen a la FFyL, amparándose en la autonomía universitaria, que los granaderos ignoraron al avanzar varios metros dentro del campus, hasta que fueron reprendidos por los policías a cargo del operativo: “regrésense”, se escuchó sin parar.
No hubo detenidos. Sin embargo, en la comunidad estudiantil se debate si hubo o no transgresión a la autonomía universitaria.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Reportan escaramuzas en marcha del 2 de octubre

En el cruce de Eje Central y avenida Hidalgo se han suscitado algunos escarceos entre policías y manifestantes. Jóvenes lanzan botellas y rocas a los uniformados.
Arturo Jiménez y Emir Olivares
Publicado: 02/10/2013 17:21
México, DF. Al paso del contingente llamado “bloque negro”, justo en el cruce de Eje Central y avenida Hidalgo se han suscitado algunos escarceos entre uniformados y participantes en la marcha en conmemoración de la Matanza de Tlatelolco. Muchos jóvenes que participan en estas acciones mantienen sus rostros cubiertos.
Se han lanzado botellas, rocas y algunos objetos contra los policías.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Suman tres detenidos por manifestaciones: GDF


Marcha-San-Lázaro
La Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF) informó sobre la detención de un tercer sujeto durante las manifestaciones registradas este domingo 1 de septiembre en la capital del país.
Se trata de un menor de edad, de 17 años, a quien se le decomisaron dos cajas con bombas molotov, 70 petardos, 20 explosivos de los llamados “palomas”, dos garrafones de gasolina y un machete, por lo que fue remitido al Ministerio Público en la delegación Cuajimalpa.
De acuerdo con la dependencia capitalina este menor de edad iba con el grupo de anarquistas que machaban hacia San Lázaro y portaba estos artefactos “con los pretendían atacar a los granaderos”, pero fue localizado y detenido.
Más temprano, elementos del Cuerpo de Granaderos y manifestantes denominados anarquistas tuvieron un enfrentamiento durante la caminata que efectúan rumbo al Congreso de la Unión, luego de que jóvenes comenzaron a agredir a los oficiales al prender botellas de aerosol.
Los uniformados detuvieron a Jessye Alejandro Montaño Sánchez, un líder de los anarquistas y quien está plenamente identificado por la policía como el sujeto que en otras marchas ha agredido a los uniformados y ha provocado desmanes.
Montaño Sánchez es presunto responsable de agredir a policías en otras manifestaciones, a quienes los despojó de sus radios de comunicación, además de que cuenta con antecedentes penales, expuso la dependencia capitalina.
Dicho sujeto también está acusado de encabezar plantones frente a medios de comunicación, así como en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y daños a los torniquetes de la estación Insurgentes del Metro.
La Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF) informó también del arresto de Ana Berenice de la Cruz Cortés, de 23 años, quien tenía un tolete y varias botellas de spray que usaba para agredir a los granaderos.
Con información de Notimex y Milenio.


Leer Más: http://www.animalpolitico.com/2013/09/detienen-a-dos-jovenes-por-agredir-a-granaderos-durante-marcha/#ixzz2dgsWhZAx 
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miércoles, 12 de junio de 2013

Sí hay agresores de policías entre los detenidos del 10 de junio: testigo


Chocan manifestantes y granaderos en marcha por el "Halconazo". Foto: Xinhua / Alejandro Ayala
Chocan manifestantes y granaderos en marcha por el "Halconazo".
Foto: Xinhua / Alejandro Ayala
MÉXICO, D.F. (apro).- Nicolás Pineda –detenido y liberado el 10 de junio pasado durante la marcha conmemorativa del “Halconazo”– dijo que entre los 21 jóvenes que continúan detenidos sí hay algunos que participaron en las agresiones a los policías y que tiene grabaciones de ello.
Pineda, quien dijo ser ingeniero en telecomunicaciones, egresado del Instituto Politécnico Nacional (IPN), relató que cuando un grupo de policías se acercó para rescatar a un funcionario de la Secretaría de Gobierno que era agredido, algunos de los atacantes corrieron. Sin embargo, aseguró que entre los detenidos sí hay algunos que participaron en el lanzamiento de piedras, palos, cadenas, una bomba molotov y una tapa de alcantarilla.
Además, indicó que cuenta con videos de los actos vandálicos que se suscitaron antes de la llegada al Zócalo capitalino. Entre ellos, mencionó el saqueo y destrozos que hizo un grupo de jóvenes a una tienda Oxxo y el ataque a un edificio del PRI.
Pineda, quien es conocido como @nickops en Twitter, a donde sube desde hace un año los videos que graba en las marchas para compartirlos con medios independientes, dijo desconocer si los jóvenes que causaron los destrozos pertenecen a algún grupo que tenga intenciones de afectar las movilizaciones sociales, aunque admitió que siempre asisten con gorras, lentes y el rostro cubierto, lo que hace difícil identificarlos.
En entrevista con MVS Noticias primera emisión, afirmó: “Me causa tristeza que en un acto de conmemoración se den este tipo de hechos vandálicos… normalmente estas personas van encapuchadas”.
En su opinión, se trata de jóvenes que afectan el espíritu pacifista de las movilizaciones sociales como la del pasado 10 de junio. Comentó que, incluso, integrantes del Comité 68 se interpusieron entre los jóvenes violentos y los policías para tratar de evitar la agresión.
Nicolás explicó que a él lo detuvieron cuando se acercó a un joven que estaba siendo detenido, para recibirle una cámara fotográfica.
Al parecer, relató, los policías pensaron que pretendía robarse la cámara y lo detuvieron, pero al llegar a la agencia 50 del Ministerio Público lo dejaron libre y le dijeron que su arresto había sido una equivocación.
Nicolás transmite, a través de su cuenta en Twitter y Ustream, actos organizados por el movimiento #YoSoy132, #OccupyMexico, #AntiEPN y “otros colegas y organizaciones”.

La violencia, producto de provocación: activistas

Denuncian capturas arbitrarias y abusos
Emir Olivares Alonso
 
Periódico La Jornada
Miércoles 12 de junio de 2013, p. 9
La confrontación entre manifestantes y policías durante la marcha por el 42 aniversario del halconazo se dieron debido a la provocación de las autoridades y uniformados, ya que se desplegó a un número desproporcionado de efectivos que sin justificación agredieron a los inconformes, señalaron integrantes de diversas organizaciones sociales, activistas, familiares y abogados de los apresados durante las refriegas.
En conferencia en el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, denunciaron detencionesarbitrarias y malos tratos contra los aprehendidos y demandaron su libertad inmediata. Indicaron que son 27 las personas privadas de su libertad por estos hechos, y no 22 como informaron el lunes funcionarios del Gobierno del Distrito Federal (GDF) y responsabilizaron a las autoridades capitalinas y federales de cualquier atentado a la integridad física y sicológica de los detenidos.
Miguel Méndez y Jenny Godínez, integrantes de la Liga de Abogados Primero de Diciembre –grupo que asumió la defensa de muchos de los capturados–, señalaron que el Ministerio Público está generalizando las acusaciones, con lo que se vulneran sus garantías, ya que la participación en la marcha fue individual.
Detallaron que se les imputan ataques a la paz pública, ultrajes a la autoridad y lesiones; que la autoridad tiene 48 horas para determinar la situación jurídica y que se tramitó un amparo por torturas y detención ilegal.
También se presentó un comunicado en que varias organizaciones denuncian que el gobierno de Miguel Ángel Mancera respondió con una dura represión las muestras de inconformidad expresadas durante la marcha.
Luego del mitin y mientras los contingentes se retiraban pacíficamente del Zócalo, comenzaron las detenciones arbitrarias (...) que se caracterizaron por la violencia, en violación flagrante a los derechos humanos, pues varios de los arrestados sufrieron lesiones graves.
En el documento, la Coordinadora 1DMX, el Comité Jurídico y de Derechos Humanos de #YoSoy132, entre otros, aseguraron que esas detenciones son parte de una política represiva del GDF en acuerdo con el gobierno federal contra la juventud.
Josefina Pérez, tía de Sergio Méndez Moissen, estudiante del doctorado en estudios latinoamericanos en la UNAM, profesor en esa casa de estudios y detenido el lunes, informó que su sobrino y otros cuatro compañeros fueron aprehendidos en la esquina de 20 de Noviembre y Regina, al menos 15 minutos antes de que iniciaran los enfrentamientos.
Adriana Martínez, madre de Juan Esteban Valero, indicó que su hijo fue lesionado, por lo que perdió el conocimiento y tuvo que ser trasladado a varios hospitales para ser atendido.

lunes, 22 de abril de 2013

Una provocación preparada y protegida



Foto
Policías federales lanzan gases contra manifestantes reunidos en las cercanías del Palacio Legislativo de San Lázaro, el 1º de diciembre de 2012Foto Alfredo Domínguez
L
a provocación del 1º de diciembre fue el título del artículo que el 17 de diciembre pasado, bajo mi firma, se publicó en La Jornada. Sustentada en testimonios estudiantiles presenciales, estaba allí la descripción de cómo elementos infiltrados desde tiempo antes en algunos de los contingentes de manifestantes habían actuado para preparar y desencadenar la violencia, arrastrando consigo a jóvenes indignados y determinando por otro lado que contingentes organizados –la CNTE y el SME entre ellos– se replegaran con legítima prudencia. Agregué entre otros el testimonio de cómo fue tratada Trinidad Ramírez, la dirigente de Atenco, cuando trató de razonar con los violentos:¡Cállese, pinche vieja!
La provocación fue un elemento clave en los sucesos de esa jornada. El otro fue la conducción del operativo policial, sobre el cual la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CNDHDF) ha dado a conocer, con fecha 10 de abril de 2013, suRecomendación7/2013, un detenido estudio en 91 páginas de la represión, los desmanes y, por otro lado, las demostraciones pacíficas violentamente disueltas ese día.
Reproduciré una selección de párrafos de este documento, el cual merece atenta lectura y amplia difusión.
* * *
El informe dice desde su inicio sobre qué material trabaja: De la valoración de los informes y documentales rendidos por la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) se puede decir que se trata de información deficiente, imprecisa y contradictoria, lo cual contraviene su obligación legal de proporcionar información y datos oportunos y veraces. Para completar su investigación la Comisión recurrió a varias otras fuentes. Así pudo establecer:
Desde las primeras horas de la mañana del 1º de diciembre diversos grupos y movimientos civiles y políticos comenzaron a reunirse en la periferia del recinto legislativo para realizar protestas y manifestaciones a través de mantas, grita de consignas, lectura de manifiestos y discursos de índole político-ideológicos entre otras formas de expresión.
“Aunado a estas manifestaciones, tal y como se desprende del contenido de la bitácora de radio de la Unidad de Protección Ciudadana ‘Congreso’ y del propio informe rendido por la Secretaría de Seguridad Pública del D.F. a la Comisión, alrededor de las 6:40 horas en la ubicación de avenida Eduardo Molina y la calle de Héroes de Nacozari un grupo de aproximadamente 40 o 50 personas (en lo sucesivo se le identificará como el Grupo) comenzaron a agredir a las fuerzas policíacas a quienes lanzaban aparatos explosivos (petardos y bombas molotov), piedras y otros objetos, intentando derribar las vallas metálicas con el fin de llegar al recinto de la Cámara de Diputados por la avenida Congreso de la Unión”.
Los actos de agresión, principalmente contra los elementos de policía, los señalamientos de tránsito y el mobiliario urbano, continuaron por un lapso de más de dos horas en diversos puntos donde transitaba el Grupo. […]En partes como la avenida Eduardo Molina y Emiliano Zapata el embate se intensificó, incluso los actos de agresión fueron tales que en la calle de Penitenciaría y la avenida Congreso de la Unión se apoderaron de un camión de limpia que luego impactaron contra el cerco metálico. […]
En este claro contexto de enfrentamientos entre policías y los integrantes del Grupo el ambiente en las inmediaciones del Palacio Legislativo se tornó hostil y violento. En razón de ellos, varias personas de movimientos civiles y políticos que se manifestaban pacíficamente se replegaron ante la sensación de inseguridad y temor que generó la situación. Por esta razón, tomaron la decisión de moverse del lugar y trasladarse a Palacio Nacional (Zócalo) con la voluntad de continuar con sus actos de manifestación y expresión, para lo cual buscaron vías alternas de salida y desplazamiento debido a que los cercos policíacos les impedían el libre tránsito.
“Por otro lado […] cerca de las 10:30 horas el Grupo tomó la avenida Congreso de la Unión con dirección a Palacio Nacional asignándose sólo para su seguimiento a personal de la Policía de Proximidad del Distrito Federal”.
El Grupo durante su trayecto por dicha arteria vial prosiguió con conductas beligerantes. A las 11:24 horas dañó el mobiliario de una estación del sistema de trasporte público Metrobús y saquearon un camión de una empresa vendedora de refrescos. Luego se incorporó a la avenida del Trabajo y al llegar a una estación de gasolina que se ubica al cruce de la calle República de Costa Rica, a las 11:25 horas, tomó una camioneta e intentó prenderle fuego.
Entonces, prosigue el informe, los mandos policiales dispusieron nueva fuerza para continuar en el seguimiento del Grupo sin caer en sus provocaciones. Así a las 11:35 los elementos de policía se situaban a la retaguardia del Grupo, el cual con esa escolta seguía avanzando.
Por otro lado el mando policial decidió, sigue el informe, ajustes y reforzamiento policíaco en diversos puntos del centro de la Ciudad, con la finalidad de evitar el paso de manifestantes de movimientos civiles y políticos que se encontraban en la zona, por lo que alrededor de las 11:40 horas quedaron fortalecidos los accesos a dicho lugar por las calles de Isabel La Católica, 20 de Noviembre, Pino Suárez, Correo Mayor, Venustiano Carranza y Moneda.
* * *
A esta altura, página 21, el documento de la CDHDF es muy claro: el mando policial estableció como zona estratégica el Palacio Nacional (Zócalo) y cerró el acceso al centro de la ciudad a los legítimos manifestantes pacíficos. Mientras tanto, una escolta policial seguía la marcha del Grupo sin interferir para nada en sus desmanes. Lo que sigue es de asombro:
En tanto se reforzaba la fuerza policial en el primer cuadro de la Ciudad, el Grupo continuaba su trayecto por el Eje 1 Norte donde al llegar al cruce con la calle de República del Brasil, 11:47 horas, dañó la patrulla T-1019 de la Policía de Tránsito. Aquí el Mando Único policial reacciona y entre las 11:48 horas y las 12:00 horas al menos en tres ocasiones gira las primeras órdenes de detención. En otras palabras, hasta el mediodía la fuerza policial se había limitado a seguir la marcha destructiva del Grupo pero no había orden de detener su accionar, ese Grupo de 40 personas que había sido avistado desde las 6:40 de la mañana allá por San Lázaro. Pero a las 12:00 horas, dice el informe, el mando giró tales órdenes sin obtener éxito, ya que las personas que integraban el Grupo lograron evadirse y encubrirse en las instalaciones de un hotel. ¡Mala suerte! ¿Cuál hotel habrá sido?
Mientras tanto, a las 11:41 horas en la avenida 20 de Noviembre y la calle República del Salvador aproximadamente 30 personas se reunían para llevar a cabo actos de manifestación y expresión. Esa pequeña conglomeración pretendía llegar al Zócalo. Sin embargo, el fuerte dispositivo policial que precisamente minutos antes se había reforzado les impidió el paso. Allí los manifestantes se enojaron yprofirieron consignas, pero fueron contenidos.
Ahora bien, “a las 12:07 horas, en atención a que momentos antes se había detenido a algunas de las personas que se manifestaban, el puesto de mando instruyó que además de encapsularlos fueran remitidos al Ministerio Público por ‘todos los actos de vandalismo que cometieron durante el trayecto de su desplazamiento hacia el Zócalo’” (subrayado en el original). Es decir, se cobraban con estos pacíficos todos los desmanes que venía cometiendo el Grupo.
* * *
Los siguientes párrafos del informe rozan lo inverosímil: Mientras se realizaban estas detenciones [de manifestantes pacíficos] en el primer cuadro del Centro Histórico los integrantes del Grupo seguían avanzando sobre el Eje Central Lázaro Cárdenas y cerca de las 12:11 horas nuevamente realizaron actos deliberados de agresión contra una tienda Oxxo que se ubica en la esquina de República de Cuba, además de continuar atentando contra los elementos de la Policía de Proximidad que venían dándoles seguimiento. Ya ven: además de vándalos, ingratos.
Entonces el puesto de mando de la SSPDF, por cuarta y quinta ocasión ordena a los elementos policiales la detención de las personas que estaban realizando las agresiones. Sin embargo, se señaló que no existían condiciones para ello bajo el alegato de que la policía era inferior en número. […]
“Así las cosas –dice la CDHDF– los elementos de las fuerzas de seguridad pública permanecieron detenidos, inertes, únicamente protegiéndose con sus escudos y cascos de las agresiones de los integrantes del Grupo [recuérdese que éstos eran sólo 40 o 50…], quienes a la altura del Eje Central Lázaro Cárdenas y 5 de Mayo se apoderaron y dañaron una unidad (trolebús) del Sistema de Trasportes Eléctricos del Distrito Federal”.
A las 12:20 los mandos reiteraban que aún no había condiciones de detención, por “el riesgo de que el aseguramiento de los integrantes del Grupo provocara a otros sectores […] que se manifestaban, en específico los integrantes de la sección XXII de la CNTE”. Empero, a esa misma hora –12:20– la Superintendente Adriana Campero Báez, les informaba que la manifestación de la CNTE se hallabadetenida completamente en la fuente del Bicentenario (en el cruce de avenida Juárez y Paseo de la Reforma). Esos mandos estaban imaginando moros con tranchete.
“Pero además en esos instantes, a las 12:20 horas –prosigue el informe– también dicha servidora pública alertó a los mandos superiores de posibles riesgos a los negocios comerciales de la avenida Juárez […] Así sugirió: Jefe, lo que tenemos que hacer es también reforzar todos los comercios que tenemos sobre avenida Juárez […] Un minuto después, a las 12:21, la superintendente reiteró que los integrantes del Grupo iban a seguir buscando confrontar a la policía y existía el riesgo de los negocios de avenida Juárez. “No obstante estas previsiones –concluye la CDHDF– no se asignaron elementos policiales a esa área”.
A las 13:15, después de los destrozos en avenida Juárez, el Grupo se alejó y se disolvió sin ser molestado. “A partir de las 13:28 horas los mandos operativos indicaron que se deberían efectuar detenciones ‘lo más que se pueda’”, dice el informe. Allí la policía comenzó a encapsular y detener a quien cayera.
Falta aún lo más grave. Será tema de la próxima nota.

lunes, 21 de mayo de 2012

¿ Violentos nosotros ?

Este video muestra a una muchacha que agrede a quienes la rodean. Quizá sea una provocadora, o simplemente una chava que perdió la cordura. Verán que nadie la tocó. Todo mundo supo mantenerse ecuánime hasta que la chava por fin se alejó. Si esto hubiera pasado en un mitin del PRI, a esta muchacha la hubieran agredido sin misericordia. Por lo pronto, queda aquí evidencia que nosotros no somos violentos.

martes, 14 de octubre de 2008

Provocación : Se está dictaminando a puerta cerrada

La reforma energética, central para nuestra seguridad, soberanía, desarrollo, se está dictaminando en el Senado a puerta cerrada. Del debate nacional rico e intenso pasamos a la sordina. Informaciones superficiales, en voz baja, en páginas interiores, afirman que el dictamen estará este mes; sólo falta el tema de contratos, nada más, la pieza clave de la privatización.
¿Cómo es eso? Dos iniciativas, la del Ejecutivo y la de la cúpula del PRI, coinciden en desnacionalizar; una, la del Frente Amplio Progresista, su antípoda. Las dos primeras encarnan un modelo transnacional impuesto que privatiza todos los elementos de Pemex. Privatizan los objetivos, eliminando los que corresponden a una empresa pública, para imponerle los de empresa privada; privatizan la estructura al darle autonomía de gestión por encima del Estado y un régimen de excepción a un Consejo de Administraci ón dominado por consejeros profesionales nombrados por el Ejecutivo por ocho y hasta 16 años, intocables, dueños en realidad; privatizan la operación al eliminar de facto la exclusividad en áreas estratégicas facultando al consejo y a las filiales a suscribir toda clase de contratos con empresas extranjeras, sometidos a tribunales extranjeros controlados por el Banco Mundial y la facultad para expedir 'bonos ciudadanos' que introducirán a los intermediarios financieros extranjeros al Consejo de Administración, que serán los tenedores, como si fueran socios, porque sus beneficios dependerán del 'desempeño' de Pemex.
¿Qué es negociable de lo anterior? Nada. Es desconstitucionalizar a Pemex, hacerla empresa privada, homologada a la práctica de las empresas transnacionales ¿Van por buen camino los acuerdos? ¿Será que Calderón y asociados han reflexionado sobre los efectos del proyecto? ¿Optarán por respetar la Constitución?
Sería sensato. La violencia y la inseguridad avanzan; el Ejército y las policías en las calles enfrentan cotidianamente a bandas armadas; ajusticiamientos rutinarios de jefes y responsables; se confiesa la descoordinación de los tres niveles de gobierno. La inflación aparece y asoma la crisis alimentaria. Y ahora el desastre financiero y económico de Estados Unidos nos arrastra, las remesas se desploman y afectan a los más pobres. El presupuesto se encoge, la seguridad se lleva una gran porción en detrimento de servicios indispensables.
¿Se atreverán el gobierno y sus asociados a presentar al pleno del Senado un dictamen privatizador, e imponerlo con una mayoría negociada hace un año?. Ningún acuerdo cupular acallaría a una mayoría popular en contra, pese a la campaña de medios en marcha nuevamente. El gobierno no tiene ni el mandato ni la fuerza para imponerlo; hacerlo sería un acto de debilidad ante la presión extranjera que demanda el petróleo y participar en la renta que genera a cualquier costo. Hipotéticamente tendrán ellos el petróleo, pero seguramente nosotros el costo. Más que un acto de Estado sería una provocación irresponsable.


Manuel Bartlet Díaz.
Ex secretario de Estado

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