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martes, 6 de agosto de 2019

La mitad de hogares, con problemas para satisfacer necesidad alimenticia: Inegi


Foto
▲ Muchos hogares de la capital y el estado de México se sitúan en zonas irregulares donde es difícil dotarlos de servicios.Foto Guillermo Sologuren
 
Periódico La Jornada
Martes 6 de agosto de 2019, p. 6
En uno de cada cuatro hogares en México donde hubo alguna dificultad para cubrir su alimentación, algún miembro de la familia dejó de comer por lo menos un día en un trimestre por falta de dinero para cubrir esa necesidad. La tendencia se replica en los menores de edad, donde uno de cada 10 comieron una sola vez al día o de plano dejaron de hacerlo.
Datos expuestos en la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares de 2018, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), señala que en 16 millones 275 mil 976 hogares hubo dificultades para satisfacer necesidades de alimentación, prácticamente la mitad de los 34.7 millones que la dependencia estima en el país.
El número absoluto de los hogares donde al menos un adulto dejó de comer por no contar con dinero fue de 3 millones 799 mil 386, y para el caso de los menores de edad ascendió a 934 mil 19, de acuerdo con el documento que abarca el periodo del 21 de agosto al 28 de noviembre de 2018, cuando fue levantada la encuesta.
Entre la población mexicana 6.5 por ciento dijo realizar una actividad que hubieran preferido no hacer para conseguir comida. Esa situación se acentúa en Baja California, Coahuila y Chihuahua, donde por lo menos una de cada 10 personas mencionó haber incurrido en esa práctica.
Entre los estados donde una mayor parte de su población tuvo que hacer una sola comida o dejar de alimentarse por no contar con recursos para hacerlo destacan los petroleros: en Tabasco, cuatro de cada 10 (43.9 por ciento) de sus hogares vivieron esa situación. Le sigue Campeche, donde se registraron tres de cada 10 (30.2 por ciento).
También en Sonora, en tres de cada 10 hogares los integrantes indicaron que no comieron al menos un día o hicieron una sola comida por no contar con recursos.
Esos datos son proporcionales, pero en cifras absolutas se estima que es el estado de México donde una mayor parte de hogares vivió con hambre: 523 mil 784; le sigue Veracruz, con 351 mil 153.
Y aquellos donde se superaron los 100 mil hogares son Puebla, Guerrero, Jalisco, Oaxaca, la Ciudad de México, Guanajuato, Chiapas, Michoacán, Hidalgo, Chihuahua y Tamaulipas.
En el caso de las familias en las que fue más recurrente dejar de dar de comer a los menores en un día o haberles dado una sola comida, se repite en primer lugar Tabasco, donde en uno de cada cinco hogares se dio esta situación.
Por arriba de la media nacional, estados para los que se estima que en uno de cada 10 hogares se omitió la alimentación a un menor por escasez de recursos se encuentran Baja California, Campeche, Coahuila, Colima, Chihuahua, Durango, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Nayarit, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, Sonora y Veracruz.
Las cifras reportadas por el Inegi se dan a una semana de que cinco agencias de la Organización de las Naciones Unidas alertaran que en el país 8.9 por ciento de la población, entre 2015 y 2018, se encontraba bajo inseguridad alimentaria.
Antonio Molpeceres, coordinador residente del Sistema de Naciones Unidas en México, aseguró que México podría no erradicar la pobreza alimentaria para 2030, ya que se prevé que para entonces 6 por ciento de los mexicanos vivan en esa condición.

jueves, 21 de julio de 2016

Insostenible, que hayan crecido los ingresos de los más pobres: Coneval

Los cambios del Inegi no permiten comparar la medición de 2015 con las de otros años
Solicita al instituto una explicación sobre las modificaciones que realizó en el operativo de campo; no se afectó la metodología
Detenido, el reporte que el consejo daría en este mes
Emir Olivares Alonso
 
Periódico La Jornada
Jueves 21 de julio de 2016, p. 34
El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) aseguró que los cambios en los criterios de captación del ingreso de los hogares más pobres del país, que realizó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), no permiten hacer una comparación con los reportes previos elaborados por el consejo.
El aumento que se dio en el ingreso, en particular del primer decil (la décima parte de la población más pobre), es insostenible con lo que se venía observando anteriormente y con la propia dinámica económica de 2014 a 2015, por lo que no puede considerarse aceptable o creíble, aseveró en entrevista con La JornadaRicardo Aparicio, director general adjunto de análisis de la pobreza del Coneval.
El consejo trabaja en conjunto con el Inegi para obtener datos y cifras que puedan compararse con los reportes entregados en 2008, 2010, 2012 y 2014, a fin de observar la evolución de la desigualdad entre la población más rica del país (el decil más alto) y los más pobres (el más bajo).
El Coneval, asimismo, solicitó formalmente al instituto una explicación por escrito de los cambios en el operativo de campo, debido a que el primero tenía programado dar a conocer su estudio de 2015 el próximo 26 de julio, lo cual ahora está en duda.
El funcionario del Coneval aclaró que las modificaciones del Inegi se dieron únicamente en el operativo de campo para la captación del ingreso en los hogares de menores recursos, pero no en el diseño conceptual ni metodológico de la encuesta correspondiente.
Diferendo
El viernes de la semana pasada ocurrió un diferendo entre ambos organismos. El Inegi dio a conocer en un boletín que en 2015 los hogares más ricos del país percibieron ingresos 20 veces superiores a los que obtuvieron ese año los más pobres. En respuesta, el Coneval, también en un comunicado, sostuvo que los cambios en los criterios de captación de datos realizados por el instituto fueron decisión exclusiva de éste, se hicieron al margen del convenio de colaboración entre ambos, no fueron debatidos técnicamente en conjunto y rompen la evolución histórica de las mediciones de pobreza que han presentado desde 2008.
Con los ejercicios previos, de alguna manera su evolución era consistente con lo que se observaba en los indicadores macroeconómicos, que la brecha entre 10 por ciento de población que más gana y el 10 por ciento que menos percibe era todavía mayor. Si lo comparamos directamente, con los nuevos datos del Inegi se reduce (esta brecha), pero este es precisamente el problema: no se pueden comparar; por ello, nosotros queremos y necesitamos tener información comparable, enfatizó Aparicio.
El Coneval –subrayó– no dará a conocer ninguna hasta no contar con datos que permitan hacer la comparación; por ello aún no se puede confirmar si el nuevo reporte se presentará el 26 de julio.
Afirmó que el Coneval no fue alertado de este último cambio, pese a que hay voces que aseguran lo contrario, razón por la que ambas instancias trabajan en conjunto a fin de llegar a un acuerdo y tener datos que se puedan comparar.

jueves, 28 de abril de 2016

En la pobreza, más de la mitad de los niños mexicanos: Coneval y Unicef

Un nuevo informe revela que 21.4 millones de menores de edad en el país carecen de las condiciones mínimas para garantizar el ejercicio de uno o más de sus derechos sociales.



El estudio “Pobreza y derechos sociales de niñas, niños y adolescentes en México, 2014″, realizado entre el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), presentado este miércoles, revela que 1 de cada 2 niñas, niños y adolescentes en el país era pobre y 1 de cada 9 se encontraba en pobreza extrema.
“53.9% de la población de 0 a 17 años en México (21.4 millones) carecía de las condiciones mínimas para garantizar el ejercicio de uno o más de sus derechos sociales (educación, acceso a la salud, acceso a la seguridad social, a una vivienda de calidad y con servicios básicos y a la alimentación). Además, el ingreso de su hogar era insuficiente para satisfacer sus necesidades básicas”, señala el estudio.
La conclusión central de este reporte es que, a pesar de que existen avances importantes y sostenidos para mejorar el ejercicio de los derechos sociales de la población de 0 a 17 años y de que la pobreza extrema se redujo de 14.0% a 11.5% entre 2010 y 2014, no será posible observar reducciones significativas en los niveles de pobreza de esta población sin mejoras tangibles en el ingreso de los hogares en que viven.
“La primera infancia es una etapa crítica para el desarrollo individual y social, y en México ésta recibe una menor proporción de recursos”, destacó Isabel Crowley, Representante de UNICEF en México.
“La pobreza en la infancia requiere atención inmediata para evitar que se reproduzca en la siguiente generación y que se vuelva permanente”, añadió. Señaló la preocupación de este organismo internacional porque la incidencia de pobreza y pobreza extrema sigue siendo más alta entre los niños y niñas menores de 5 años, un periodo en el que las carencias dejan huella para el resto de sus vidas.

jueves, 31 de marzo de 2016

Cuando sólo se come tortilla con sal… y no todos los días

Una investigación de largo aliento de Cuadernos doble raya, Oxfam México y Ojos de perro vs. la impunidad documentan historias de los más pobres entre los pobres.

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Por Salvador Frausto Crotte / Redacción Cuadernos Doble Raya
Lourdes Méndez teje sombreros y los vende a un intermediario. No está inscrita a ningún programa gubernamental de transferencias, como el Prospera, digamos. Y no lo está porque habla mixteco y no tuvo suerte. El visor de la Secretaría de Desarrollo Social que detecta a los ciudadanos más pobres del país pasó de ella, como de muchos. Porque no se expresa en español.
Esta oaxaqueña de 120 centímetros de estatura no logró comunicar al servidor público queha pasado dos días sin probar alimento, y que regularmente, al igual que sus hijos, sólo come tortilla con sal. El hambre le provoca fuertes dolores de estómago. Cuando ello ocurre, toma agua hervida. Esa es su medicina.
Como Lourdes, otros 11 millones de mexicanos viven en situación de pobreza extrema.
Una investigación colectiva de largo aliento se propuso contar las historias, con nombre y apellido, de los mexicanos más pobres. Conocemos los rasgos y hasta las costumbres de los supermillonarios del país, pero no habíamos tomado una pausa para entrar en los hogares con más carencias. Por estas fechas, en la revista Forbes aparece año con año la lista de los mexicanos más ricos, sin que advirtamos que en un país desigual como éste, el 1% de la población concentra el 43% de la riqueza de la nación. ¿Quiénes están en el lado B de la lista de la influyente revista? ¿Cuáles son las características de los mexicanos con menos recursos?
El más reciente informe del Consejo Nacional de Evaluación de Política de Desarrollo Social (Coneval) señala que dos millones de mexicanos se sumaron recientemente a la categoría de pobreza, al pasar de 53.3 millones a 55.3 millones, entre 2012 y 2014.
A ello habría que sumar los 11.4 millones que viven en condición de pobreza extrema, como Lourdes. Los 12 mexicanos que presentamos en este espacio están entre los más pobres de todos esos pobres. Son los olvidados de los olvidados.
Con el objetivo de contar las historias de la pobreza profunda, el colectivo de cronistas iberoamericanos cuadernosdobleraya.com, OXFAM México A.C, y Ojos de Perro Contra la Impunidad A.C. diseñaron una metodología para darle visibilidad a las condiciones de vida de estas personas. Basados en criterios del Coneval, se eligieron los diez municipios con mayor pobreza extrema de los diez estados con más carencias del país. A ello sumamos la comunidad más pobre de la metrópoli con mayor concentración de mexicanos, la Ciudad de México, y la ciudad con más mexicanos en el extranjero, Los Ángeles, para generar elementos disruptivos y de contraste.
Lourdes Angelina Méndez (Oaxaca), Juan Pablo Anacleto (Guerrero), Rosendo Mayahua (Veracruz) y Esperanza Bolaños (Puebla) son algunas de las personas que viven con menos de un dólar al día. Marisol Rivera (Michoacán), Crisanto Hernández (Hidalgo), Isidra Pérez (Campeche) y Juan Manuel Díaz Salazar (Tabasco) también forman parte del segmento con más carencias. Algunos, como Antonio López Velasco (Chiapas), se las arreglan con un peso al día. Claudia Catzín (Yucatán), Agustina Joaquín Toribio (Ciudad de México) y Ramiro Rivas (Los Ángeles) completan el ranking de Los 12 mexicanos más pobres: el lado B de la lista de millonarios, una apuesta por visibilizar la desigualdad de uno de los países más desiguales del planeta.
Un grupo multidisciplinario –integrado por reporteros, fotógrafos, videastas, editores, diseñadores, expertos en redes y programadores– participó en #12másPobresMX, que a partir de hoy comenzará a publicarse en la página web de cuadernosdobleraya.com, y progresivamente a través de redes sociales y otros medios. Hacia mediados de abril, este proyecto estará disponible en formato de libro impreso y electrónico.
Twitter: @salvadorfrausto

sábado, 2 de enero de 2016

El dinero de los pobres .- Bernardo Bátiz V.

N
o se imaginaban quienes urdieron el sistema de cobro de piso con parquímetros que el golpe para obtener más ganancias, mediante empresas privadas concesionarias, iba a producir un efecto colateral devastador para las economías de los más pobres entre los pobres de la capital, los que subsisten en las calles expuestos al sol, al esmog, al viento y a la lluvia. Esas pequeñas economías con las que se sostienen miles de personas sin recursos han sido víctimas de la imposición a la que se opusieron capitalinos conscientes, principalmente en las delegaciones Benito Juárez y Cuauhtémoc.
Quien circula por la ciudad puede constatar que casi no hay esquina o crucero importante o mediano en que no haya al menos uno o dos pobres consiguiendo monedas para subsistir. Quien conoce la ciudad más allá de restoranes de lujo y condominios privilegiados, sabe de esta amplia variedad de desposeidos que, sorteando autos y bicicletas y aprovechando el poco tiempo que corre entre una luz roja y una verde, se despliegan entre los vehículos para ganar unas monedas.
¿Será necesario describirlos? Quizá sí por si están en vías de extinción. Van desde pedigüeños sin más hasta pequeños comerciantes más o menos organizado; solitarios unos, en grupos otros, la variedad es amplia y está en constante movilidad.
Algunos son pobres de solemnidad, miradas opacas, piel pegada al hueso, anemia, viejos o mujeres indígenas con rebozos ajados y niños famélicos en brazos o a la espera en la banqueta cercana. Son los más pobres, sólo piden.
Otros se ingenian para simular un espectáculo por una exigua paga; payasitos, malabaristas, algunos hábiles para arrancar una sonrisa al conductor a cambio de lo que quiera darle; hay magos, pirámides de niños sobre los hombros de sus hermanos, prestidigitadores.
Otros son los que limpian cristales o cofres de autos; los primeros armados con botellas de agua jabonosa, trapos y jaladores de hule para limpiar el agua que ellos mismo arrojaron sobre el parabrisas; con hilachas los segundos para quitar apresuradamente el polvo de cofres y salpicaduras.
Los comerciantes cuentan con un pequeño capital que pueden transportar en una sola mano, entre una y otra fila de vehículos. Casi todo se vende o se ha vendido en las esquinas de la gran capital; frutas de temporada, platanitos dominicos, guayabas, tunas, cañas peladas, ciruelas. Luego vienen los chicleros, cuya mercancía tanto daño causa al pavimento cuando ya usada y sin el mínimo de dulce es tirada a la vía pública; los vendedores de cacahuates japoneses desplazan a los de pepitas, los de gomitas se mantienen con dificultad, los de cigarros al menudeo, los de objetos utilitarios hoy en disminución; en fin, cosas que se comen, que pueden ser útiles, que no sirven para nada, chucherías diversas.
Una clase especial la constituyen los viene-viene o franeleros, que apartan lugares para estacionar autos por ganancias mayores que los otros; son los más perseguidos, pero también los más buscados por sus clientes.
A todos, a los más afortunados y a los menos, les cambió la vida y van percatándose de ello porque su clientela, la clase media que circula por la ciudad en automóviles y que era su proveedor de monedas regaladas o a cambio de algo mínimo, ahora se resiste a buscar el dinero en los portavasos o en los huecos de las consolas de sus vehículos.
Algunos más algunos menos, para sus pequeños gastos trae un puñito de monedas de a peso, de a dos, de a cinco, de a 10, que sabían que en cualquier momento circularían.
Esas monedas irán a parar a las arcas ávidas de las concesionarias de parquímetros. Hasta el dinero suelto, monedas, morralla, cambio, base de la economía popular, va hoy a dar a unos pocos; los automovilistas seguirán trayendo monedas, no para los habitantes de la calle, su dinero, el dinero de los pobres, hasta ese, será para empresas que acaparan lo poco que antes llegaba a los más desposeidos de la ciudad.


jueves, 30 de abril de 2015

Salario de 6.5 millones de trabajadores: $70.10

Patricia Muñoz Ríos
 
Periódico La Jornada
Jueves 30 de abril de 2015, p. 13
En México, el salario mínimo de 70.10 pesos diarios equivale a 4.50 dólares, y reciben esta remuneración cerca de 6.5 millones de trabajadores.
En tanto, casi 12 millones de mexicanos reciben como paga dos salarios mínimos, lo que equivale a 140 pesos o 9 dólares.
Además, hay 3.5 millones de personas cuya paga sólo son las propinas, no tienen salario fijo ni prestaciones, según datos del Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México.
El Informe 2015 del Observatorio de los Salarios de la Universidad Iberoamericana de Puebla, señala que el total de pobres extremos en el país es DE 40.47 por ciento de la población, es decir, más de 47.5 millones de personas. Mientras, son pobres moderados, es decir, pueden o no alcanzar la canasta alimentaria 35.3 por ciento, esto es, otros 41.4 millones de personas.
Es decir, sólo una cuarta parte de la población mexicana puede comprar la canasta alimentaria y 83 por ciento están en pobreza alimentaria.
Este informe plantea que de 1984 a 2013 la movilidad social en el país fue negativa. Esto es porque en este periodo la población de trabajadores mexicanos con seguridad social se redujo de 31.9 a 27.9 por ciento, y los que no están registrados en el IMSS o ISSSTE son más de 40.8 por ciento.

martes, 6 de mayo de 2014

México, de los países con mayor pobreza laboral y más informalidad, dice OCDE

El riesgo de precariedad subió de 19 a 21%, cuando en el organismo es de entre 9 y 11%
De la Redacción
 
Periódico La Jornada
Martes 6 de mayo de 2014, p. 23
México es uno de los países de mayor riesgo de pobreza entre los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y prácticamente duplica el promedio de los integrantes de ese bloque. También se encuentra entre los países de mayor pobreza laboral y con más alta tasa de empleo informal.
En México el promedio de riesgo de pobreza ha aumentado de 19 a 21 por ciento de la población, situación en la que se encuentra a la par de Israel y Turquía, cuando la incidencia entre los miembros del organismo es de entre 9 y 11 por ciento.
Tener un empleo en México no significa escapar de la pobreza, puesto que más de 18.5 por ciento de la fuerza laboral no cuenta con el ingreso suficiente para cubrir sus necesidades básicas, señala el informe Todos a bordo: haciendo posible el crecimiento incluyente, publicado este lunes por la OCDE.
Entre los miembros del organismo que agrupa a 34 de las mayores economías, el país es el que tiene el porcentaje más alto de incidencia de pobreza en el empleo; le sigue Turquía, donde la tasa es de 18 por ciento, Chile e Israel, ambos con 15 por ciento.
La pobreza en el empleo afecta a 8 por ciento de la población en edad de laborar entre los países de la OCDE.
La tasa de pobreza entre los hogares sin empleo es cinco veces mayor que la de los hogares donde por lo menos una persona trabaja. Sin embargo, la pobreza en situación de empleo sigue siendo un problema para la OCDE, con considerables diferencias entre países.
La tasa es superior a 12 por ciento en México, Chile, Israel, Japón, Turquía y Estados Unidos. En las últimas dos décadas la pobreza en el trabajo se ha intensificado al máximo para las familias con un solo jefe y para las parejas con niños y con un solo ingreso que, según cifras de 2010, tienen una tasa media de probreza de 22.7 y 18.5 por ciento, respectivamente.
La informalidad laboral es generalizada en los países en desarrollo y las economías emergentes. Este es el caso de África subsahariana, donde en promedio siete de cada 10 personas en el sector no agrícola son trabajadores informales.
Entre los países de la OCDE México y Turquía destacan en informalidad, pues entre 40 y 60 por ciento de la mano de obra trabaja sin seguridad social.
Aunque el sector informal sirve como una válvula de seguridad en los países donde el sector formal es estrecho, la informalidad laboral puede exacerbar desigualdades, pues excluye a los trabajadores de la protección social y los deja en situación de desventaja, en especial a los que tienen puestos de trabajo 3D (dirty, dangerous and demeaning: sucios, peligrosos y degradantes).
Los trabajadores informales también están expuestos a la falta de acceso a los servicios financieros y capacitación laboral, lo que perpetúa el círculo vicioso de empleos de baja productividad y pobreza, apuntó el documento de la OCDE.
La desigualdad en muchos países –ahora en su nivel más alto en décadas– debilita el crecimiento económico y el bienestar, según la OCDE.
Los ricos han acaparado abrumadoramente los beneficios del crecimiento. El ingreso promedio del 10 por ciento más rico de la población en los países de la OCDE fue de nueve veces y medio superior al del 10 por ciento más pobre en 2010, en comparación con un nivel siete veces mayor, hace 25 años, apunta el documento, y destaca que la brecha entre ricos y pobres se ha ensanchado más rápido desde la crisis financiera.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Dos millones de trabajadores no recibirán aguinaldo: experto

Son efectos de la reforma laboral, dice académico de la UNAM

Se redujo la cifra de quienes lo percibieron en 2012, señala
Emir Olivares Alonso
 
Periódico La Jornada
Lunes 11 de noviembre de 2013, p. 25
Debido a las reformas legislativas en materia laboral, este fin de año casi 2 millones de trabajadores, más los que no recibieron antes, dejarán de percibir aguinaldo.
Así lo estimó David Lozano, investigador del Centro de Análisis Multidisciplinario de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien planteó que en 2013 sólo 16 millones 200 mil empleados recibirán esa prestación de ley, un millón 980 mil menos que en 2012, cuya cifra de beneficiados fue de 18 millones 180 mil personas.
Por tanto, 43 por ciento de los 28 millones de trabajadores mexicanos no gozarán de este derecho laboral en fin de año, dijo en entrevista el académico de la Facultad de Economía de la UNAM.
Subrayó que 3 millones 600 mil trabajadores han sido afectados con la reforma laboral, ya sea con la pérdida del aguinaldo o la reducción del mismo. Además, también se han visto perjudicados al perder el acceso a los servicios del salud o a ser contratados bajo nuevos esquemas.
Esas modificaciones a las normas –aseveró– favorecen que las empresas reduzcan en cantidad o el retiro total de los aguinaldos. En el mejor de los casos, dijo, los patrones pagan una prima económica, de un monto inferior al aguinaldo, medida con cálculos distintos, sin una tabla de los porcentajes que deben otorgarse.
De acuerdo con sus estimaciones, quienes reciban esta prestación usarán 60 por ciento para la compra de alimentos, 20 para el pago de deudas, tarjetas de crédito y préstamos de todo tipo, y el resto se usará para los gastos de la temporada como ropa, artículos electrodomésticos, enseres para el hogar o reparaciones domésticas.
La situación económica del país provocó un giro en la manera como los mexicanos distribuyen el aguinaldo. Hace 12 meses, 44 por ciento del total del dinero que recibieron por esta prestación fue usado para el pago de adeudos, 25 por ciento a la compra de comestibles, y 31 por ciento a pagar servicios como renta, gas, salud y arreglos del hogar, entre otros. En esta ocasión, la población no piensa gastar más de lo que tiene.
Refirió que 47 por ciento de las compras decembrinas las realizarán en el sector informal, al buscar alternativas más económicas que los circuitos comerciales establecidos. En comparación con el reporte de consumo reportado en estas fechas el año pasado, 9 por ciento más se inclinó por los productos ofrecidos en la informalidad.
El artículo 87 de la Ley Federal de Trabajo establece que los empleados tienen derecho a un aguinaldo anual, con pago equivalente a, por lo menos, 15 días de salario, que deben recibir antes del 20 de diciembre de cada año.
La legislación agrega que aquellos que no hayan cumplido 12 meses de servicios, independientemente de que laboren o no en la fecha de liquidación de la prestación, tendrán derecho a que se les pague la parte proporcional, de haber laborado más de 180 días.

martes, 30 de julio de 2013

Magnitud de pobreza en México podría ser más escalofriante que cifras de Coneval: AI


Además de las 53.3 millones de personas en pobreza, existen 33.6 millones en extrema fragilidad de caer en esa condición, sostiene.
Fernando Camacho Servín
Publicado: 30/07/2013 13:38

México, DF. Amnistía Internacional (AI) señaló que la magnitud de la pobreza en México "podría ser aún más escalofriante" de lo que indican las cifras dadas a conocer el lunes por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), según las cuales 53.3 millones de personas se encuentran viviendo en situación de pobreza.
"La pobreza es un grave problema de derechos humanos. Cuando hablamos de pobreza hablamos de falta de agua, de falta de acceso a servicios de salud y educación, de ausencia de una vivienda digna, de hambre. Por eso la lucha contra la pobreza debe poner los derechos humanos en el centro y adoptar un enfoque de derechos que permita garantizar una vida digna a todas las personas en México", señaló Daniel Zapico, representante en México de Amnistía Internacional.
El organismo de derechos humanos señaló a través de un comunicado que la mayor parte la población en México, al menos 86.9 millones de personas, sufren al menos una carencia social, lo cual significa que además de las 53.3 millones de personas pobres, existen 33.6 millones en una situación de extrema fragilidad ante el riesgo de caer en la pobreza.
Ante tal escenario, AI consideró que la pobreza en México se ha alimentado de la falta de voluntad de las autoridades, que al tiempo que se han comprometido a poner fin a la pobreza se han quedado cortas al momento de implementar políticas efectivas para combatirla.
En este sentido, aunque consideró positivo que se asuman compromisos para combatir el hambre, por ejemplo, advirtió que no han establecido objetivos claros y medibles, plazos y acciones específicas.
"Ante las escandalosas cifras de pobreza, AI hace un urgente llamado al presidente Enrique Peña Nieto para que sin mayor dilación se firmen instrumentos como el Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y al Senado para que lo ratifique sin dilación tras esa firma".

Hay 500 mil nuevos pobres en México; suman 53.3 millones


La pobreza extrema. Foto: Miguel Dimayuga
La pobreza extrema.
Foto: Miguel Dimayuga
MÉXICO, D.F. (apro).- Ni los programas asistencialistas ni la estabilidad macroeconómica presumida por el gobierno panista de Felipe Calderón pudieron reducir de manera significativa los índices de pobreza en el país; al contrario, ésta creció en medio millón, al sumar 53.3 millones de mexicanos sumidos en la precariedad.
Al dar a conocer los resultados de la Medición de Pobreza 2012, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) reveló que de 2010 a 2012 las personas que viven en pobreza pasaron de 52.8 millones a 53.3 millones.
Sin embargo, de acuerdo al organismo “en porcentaje, esto representa una variación de 46.1% en 2010 a 45.5% en 2012, tomando en cuenta que se estima que la población total del país pasó de 114.5 a 117.3 millones de personas entre 2010 y 2012”.
Lo cierto, es que la población en pobreza, que es la que tiene al menos una carencia social y percibe un ingreso inferior a la línea de bienestar, cuyo valor equivale al costo de las canastas alimentaria y no alimentaria juntas, abarca casi a la mitad de los mexicanos.
De hecho, el secretario ejecutivo del Coneval, Gonzalo Hernández Licona, advirtió que “a México le falta mucho por hacer en crecimiento económico, en reducir la informalidad y aumentar la productividad; ya que la pobreza va más allá que la política social y no nos ha ido bien en el tema económico”.
En otras palabras, el crecimiento económico (que este año será menor al 3%, de acuerdo con especialistas económicos y según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe) no alcanza para satisfacer las carencias de los mexicanos, de los que 60% labora en el sector informal.
No alcanza la cobija para todos, y la erradicación de la pobreza extrema va demasiado lento: En el periodo 2010-2012 el número de personas en pobreza extrema se redujo de 13.0 a 11.5 millones.
Es decir, las personas que tienen tres o más carencias sociales y perciben un ingreso inferior a la línea de bienestar mínimo, o que tienen un ingreso total que es menor al costo de la canasta alimentaria básica pasó de 11.3% a 9.8% en dos años.
Lo anterior se ha podido lograr a través de programas sociales destinados, desde luego, a la gente de menos recursos.
Lo que la administración de Felipe Calderón y lo que va del gobierno de Enrique Peña Nieto no han podido frenar es la informalidad, lo que deja sin seguridad a 61.2% de la población, convirtiéndose ésta en la mayor carencia que tienen los mexicanos.
Según el Coneval, entre 2010 y 2012, la carencia por acceso a la seguridad social pasó de 69.6 millones de personas a 71.8 millones.
Por otra parte, los salarios de la mayor parte de los mexicanos son bajos, lo cual los hace más vulnerables, ya que no alcanzan ni para conseguir los alimentos básicos.
De acuerdo con el organismo, la población que percibe ingresos inferiores a la línea de bienestar pasó de 59.6 millones de personas a 60.6 millones en ese periodo.
Aun peor, los mexicanos con ingresos inferiores al costo de la canasta alimentaria pasó de 22.2 millones de personas (19.4%) a 23.5 millones (20.0%) entre 2010 y 2012.
En contraste, en dos años, apenas disminuyeron las personas con carencias como rezago educativo (23.7 a 22.6 millones); las carencias de servicios de salud (de 33.5 a 25.3 millones); la falta de calidad de espacios y de vivienda (17.4 a 15.9 millones); las carencias de servicios básicos de vivienda (de 26.3 a 24.9 millones), mientras que se redujo la cantidad de mexicanos con carencias de alimentos (de 28.4 a 27.4 millones).
Las entidades federativas donde la pobreza extrema se incrementó fueron los siguientes: Coahuila, Colima, Distrito Federal, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Puebla, Quintana Roo y Tabasco.
El secretario ejecutivo del Coneval aseguró que las mayores coberturas básicas, como las transferencias gubernamentales y monetarias “ayudaron a paliar el problema de la pobreza”, sin embargo, dijo que es necesario incrementar los salarios.
Por lo pronto, lejos de que México sea un país “clasemediero”, como lo dibujaba el gobierno de Calderón, aún somos un país pobre. Con estabilidad macroeconómica, pero que no baja a los bolsillos de los mexicanos.

lunes, 29 de julio de 2013

En pobreza, 45.5% de la población mexicana: Coneval


En situación extrema hay 11.5 millones de personas, es decir 9.8%, menos que hace dos años cuando fue de 11.3%, señaló el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social.
Angélica Enciso
Publicado: 29/07/2013 10:33

México, DF. En México hay 53.3 millones de mexicanos en pobreza, el 45.5 por ciento de la población, porcentaje menor al que había en 2010 que ascendía a 46.1, informó el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
En conferencia de prensa, el secretario ejecutivo del organismo Gonzalo Hernández explicó que en pobreza extrema hay 11.5 millones de personas, el 9.8 por ciento de los mexicanos, menos que hace dos años cuando fue de 11.3 por ciento.
Según la propia información de este organismo, entre 2010 y 2012 disminuyeron en porcentaje y número de personas las carencias por rezago educativo; acceso a los servicios de salud; calidad y espacios de la vivienda; acceso a los servicios básicos en la vivienda y acceso a la alimentación, lo que contrasta con el acceso a la seguridad social y ingresos inferiores a la línea de bienestar.
Para el caso de pobreza, el Coneval precisó que se considera situación de pobreza cuando se tiene al menos una carencia social y se percibe un ingreso inferior a la línea de bienestar, "cuyo valor equivale al costo de las canastas  alimentaria y no alimentaria juntas".
A nivel nacional el número de personas en situación de pobreza tuvo una variación a la baja tomando en cuenta que según las estimaciones del Inegi, la población total pasó de 114.5 a 117.3 millones de personas entre los años referidos.
En este periodo, señaló, el número de carencias promedio de la población mexicana en situación de pobreza se redujo de 2.6 a 2.4.
Por otro lado, se considera pobreza extrema cuando las personas tienen tres o más carencias sociales y perciben un ingreso inferior a la línea de bienestar mínimo, es decir, tienen un ingreso total que es menor al costo de la canasta básica.
En este indicado, la cifra promedio de carencias sociales de esta población se redujo de 3.8 a 3.7.
El Coneval revela también indicadores de población vulnerable por carencias sociales y por ingreso. En ambos casos se observó un aumento al pasar de 32.1 millones de personas a 33.5 millones, y de 6.7 millones a 7.2 millones, respectivamente.
Sin embargo, también mostró un alza la población "no pobre ni vulnerable"; es decir, sin carencias sociales y con ingresos superiores a la línea de bienestar se elevó de 22.8 millones de personas a 23.2 millones.

miércoles, 17 de julio de 2013

Dos mil 332 pesos al mes para una familia de 4 integrantes

Es la percepción promedio de los hogares más pobres

Foto
Además de los bajos ingresos, en el municipio de Xoloxtla, en la Huasteca hidalguense, los habitantes carecen de agua y otros servicios básicosFoto Cristina Rodríguez
Julio Reyna Quiroz
 
Periódico La Jornada
Miércoles 17 de julio de 2013, p. 3
La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos en los Hogares difundida ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) indica que las familias más pobres de México perciben un ingreso mensual de 2 mil 332 pesos.
Los hogares, con cuatro integrantes en promedio, son agrupados conforme a los ingresos que perciben y a cada grupo se le denomina decil. Los de menores ingresos pertenecen al primer decil y en el último están los hogares con mayores ingresos.
El Inegi indicó que los hogares ubicados en el primer decil tienen ingresos trimestrales de 6 mil 997 pesos, es decir, 2 mil 332 pesos mensuales o casi 78 pesos diarios.
Con base en los precios en la ciudad de México y la zona conurbada, los hogares más pobres tendrían acceso a medio kilo de carne de res (cinco bisteces), con un costo de 52 pesos; un kilo de tortillas a 12 pesos; un kilo de pepinos a 7 pesos, y una pieza de aguacate.
Las cifras no incluyen otros insumos, como agua purificada, huevo, leche o cereal, ni tomate, jitomate, chiles o frijol.
En una tienda de autoservicio del Distrito Federal, una caja de 12 piezas de huevo tiene un costo de 24 pesos, en promedio, ración suficiente para alimentar durante tres días a los cuatro integrantes de una de las familias más pobres. En tanto, el kilo de tomate estaba a 9.50 pesos, un galón de agua purificada a 17 y un envase con 900 mililitros de aceite a 19 pesos.
Organizaciones no gubernamentales, como El Poder del Consumidor, elaboran menús cuyos costos no superan los 45 pesos diarios, aunque se incluyan pequeñas raciones de carne de res, pescado o pollo, y en algunos casos ninguno de estos alimentos.
Así, con un ingreso promedio mensual de 2 mil 332 pesos, los hogares más pobres del país tendrían acceso a tres comidas diarias con un costo inferior a 45 pesos, una salida al cine, un tanque de gas licuado de petróleo (LP) de 20 kilos, transporte público para un solo miembro de la familia, así como para pagar sólo un mes del servicio de energía eléctrica.
Desde el primero de julio, el precio del tranque de gas LP de 20 kilogramos (la presentación más popular) se ubicó en 246 pesos, mientras que la transportación de un solo miembro de la familia costaría 420 pesos durante un mes, en recorridos de ida y vuelta en microbús y en el Metro de la ciudad de México.
Evidentemente existen otros productos básicos para una familia, como los de aseo personal, y gastos por situaciones de emergencia, como enfermedades.

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