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viernes, 4 de agosto de 2017

Al defender a Peña, Videgaray responde a Maduro: “cobarde es quien usa el poder contra su propio pueblo” #Atenco

Luis Videgaray, titular de la SRE. Foto: Benjamin Flores
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Desde Japón, donde se encuentra de gira de trabajo, el secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray Caso, respondió al presidente venezolano Nicolás Maduro, quien ayer afirmó sentir “vergüenza” de su homólogo mexicano Enrique Peña Nieto, por comportarse como “empleado maltratado” del mandatario estadunidense, Donald Trump, a propósito de la transcripción de la conversación que sostuvieron Peña y Trump el 27 de enero, difundida por el diario The Washington Post.
“Da vergüenza Peña Nieto. Escúchame desde Venezuela: da vergüenza que te dejes tratar así, como un empleado maltratado. Yo veo a Peña Nieto como un empleado maltratado, abusado por su jefe Donald Trump. ¡Ah, con Venezuela sí te metes!”, reclamó Maduro en una de sus habituales apariciones televisivas.
Luego de dichas afirmaciones, Videgaray se dio tiempo para escribir el siguiente mensaje en su cuenta de Twitter: “Presidente @NicolasMaduro: cobarde es quien usa el poder del estado para desmantelar la democracia y arremeter contra su propio pueblo”.
Presidente @NicolasMaduro: cobarde es quien usa el poder del estado para desmantelar la democracia y arremeter contra su propio pueblo.
Esta es la primera vez en que el tono del discurso alcanza su punto máximo.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Peña-Trump: Peor sí es posible

Peña y Trump en Los Pinos. Foto: Octavio Gómez
–“Que renuncie”, el clamor
–Obama y Clinton, enemigos de mexicanos
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Todo mundo lo ve: Enrique Peña Nieto es un bulto en caída libre. Lo era antes de humillarse ante Donald Trump, pero esta visita vejatoria para los mexicanos, en México y en Estados Unidos, lo hunde en aguas inmundas.
No sólo en las tribunas serias, sino en la población toda, Peña es descrito con desprecio. Lo llaman estúpido, indigno, servil, cobarde. Peor: Traidor. No lo defiende nadie, ni los priistas.
Pero la que está sucia no es sólo la imagen del ciudadano Peña Nieto, ya indeleble, sino la institución presidencial, la investidura del jefe del Estado mexicano que él encarna y que tiene por delante todavía dos años y tres meses de gestión gubernamental –¡un tercio de su mandato!– ante un panorama sombrío y un ambiente envenenado.
Ahora que se ha materializado el previsible desdén de Hillary Clinton, la muy probable presidenta de Estados Unidos, urge que el presidente de la República asuma un acto de grandeza.
Si aún no ha renunciado por completo a su responsabilidad y si algo le queda de pragmatismo, Peña debe enlistar las prioridades nacionales para salvar a su gobierno y al país del caos, inclusive para cuidarse las espaldas ante lo que ya se perfila como su derrota en 2018.
No debe esperar a que se hagan públicas encuestas que lo colocan en porcentajes de aceptación de 15% para asumir que el país –no él en lo individual– está en una situación de emergencia que exige la inmediata toma de decisiones, ya no con visión estratégica ni lógica política sofisticada, que ya se demostró que no tiene, sino por sentido común, por el más básico instinto de sobrevivencia.
La presencia de Trump en México a invitación de Peña es el episodio reciente más ignominioso y bajuno contra los mexicanos, pero la ofuscación nacional contra el gobierno se manifiesta con el desafío de los organismos empresariales, el magisterio opuesto a la reforma educativa, las iglesias movilizadas –la católica como punta de lanza– contra el matrimonio igualitario, la violencia desbordada, la carestía por los gasolinazos, la economía que se desploma…
La coyuntura exige de Peña decisiones drásticas no para que conduzca el proceso sucesorio de su partido –que para los priistas puede ser lo prioritario, pero para los mexicanos es lo de menos–, sino para asegurar la vialidad como país en lo que queda de su administración y aun para que el proceso electoral de 2018 no se desarrolle en condiciones tan convulsas como en 1994 o peores.
Pero si Peña no quiere, porque es decisión de él por más que Luis Videgaray sea su principal consejero, entonces desde la sociedad, incluyendo los partidos políticos, debe exigirse que haya un cambio en la conducción del país, porque de otro modo literalmente vamos al despeñadero.
A finales de 2014, tras la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y la revelación de la Casa Blanca, se decía que peor era imposible; pero vino la fuga del narcotraficante Joaquín El Chapo Guzmán. Peor ya no se puede, decían, y se reveló el plagio de su tesis y ahora la rendición ante Trump, que vino cuando quiso y dijo e hizo lo que le dio la gana.
Peña ha demostrado que peor no es imposible y que nadie se sorprenda de otra pifia o una retahíla de ellas en los dos años y tres meses que aún quedan a su gobierno.
Voces crecientes exigen la renuncia de Peña y muchos marcharán al Zócalo con esta demanda, el 15 de septiembre, donde encabezará la ceremonia del Grito de Independencia, que no fue capaz de dar ante Trump en el propio territorio nacional.
Al emplazamiento de que deje el cargo, fundamentado en el artículo 86 de la Constitución –que establece que “el cargo de presidente de la República sólo es renunciable por causa grave, que calificará el Congreso de la Unión, ante el que se presentará la renuncia”–, es posible que se sumen demandas en su contra por traición a la patria, previsto en el 108 constitucional.
Peña está en un polvorín y, en lo inmediato, debe tomar medidas para serenar al país. El continuismo es sinónimo de suicidio…
Apuntes
El republicano Trump es detestable, pero se olvida que el actual presidente de Estados Unidos, Barack Obama, tienen el récord de deportaciones de mexicanos en su administración, en la que participó Hillary Clinton, que fascina a un sector de políticos y opinadores de México. En siete años, 2.5 millones de mexicanos, casi 400 mil al año, han sido devueltos a México… Extraño que, por lo menos en Colima, Aguascalientes y Mexicali haya sido izada la Bandera Nacional “de cabeza” tras la visita de Trump. En el Ejército, a diferencia de la tecnocracia y en la política entreguista, está arraigado el espíritu patrio… Por respeto a nosotros mismos, debemos erradicar el vocablo “naco” por su clara connotación discriminatoria. Nicolás Alvarado, que lee, lo sabe: “Naco” está asociado a “indio”. Enseña José Emilio Pacheco, en Las batallas en el desierto: “Si los indios no fueran al mismo tiempo los pobres nadie usaría esa palabra a modo de insulto”…
Gracias por sus comentarios en Twitter, en @alvaro_delgado y en Facebook/AlvaroDelgado

martes, 6 de septiembre de 2016

Peña Nieto violó “reglas del juego”: Trump


Donald Trump declaró que el presidente mexicano Enrique Peña Nieto violó algunas "reglas de juego" al admitir que ambos hablaron de quién pagaría por el muro que el candidato presidencial republicano desea levantar en la frontera entre ambos países, aunque agregó "está ok".
En una entrevista transmitida el martes por el programa Good Morning America de la cadena ABC, el magnate declaró que "el hecho es que México va a pagar por el muro", y añadió "se acordó que no sería discutido, pero ellos conocen mi postura y yo la postura de ellos".
Trump hizo un viaje de último minuto a México la semana pasada para reunirse con el presidente Peña Nieto. En una conferencia de prensa conjunta, el candidato dijo a la prensa no hablaron de quién pagaría el muro. Después, el presidente mexicano tuiteó que abordaron el tema y que "dejó claro que México no pagará por el muro".
"Veremos quién gana al final", dijo Trump a ABC. "Al 100%, ellos pagarán por el muro".

lunes, 5 de septiembre de 2016

Peña Nieto y las interrogantes sobre su salud. ERNESTO VILLANUEVA

Cartón Rocha
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- La salud física y mental es un requisito para el ejercicio del poder público en una sociedad democrática. En Proceso ya me he referido a casos de afectación a la salud física de distintos personajes, pero no había tenido la oportunidad de aludir a la mental. Ésta es más compleja, sus problemas no son tan fáciles de diagnosticar y en México persisten tabúes para hablar del tema. Peor todavía, de manera irresponsable se ha estigmatizado al paciente con transtornos mentales por una falta de comprensión del asunto.
No hay duda de que la salud mental debe desintoxicarse del lenguaje y del imaginario colectivo. El problema surge cuando un gobernante tiene un transtorno de esta naturaleza, habida cuenta que su voluntad influye en la sociedad para bien o para mal.
Hoy para nadie es un secreto que el presidente Enrique Peña Nieto tiene un presumible déficit cognitivo y su administración ha sido gravemente desafortunada, ¿Por qué pasa esto? ¿Qué puede haber detrás de un yerro crónico del ejercicio del poder público en un personaje que había transitado por la vida pública sin mayores señalamientos sobre su estado de salud mental?
Existen indicios razonables de que el mandatario tiene transtornos mentales que podrían explicar lo que sucede con su gobierno. Existen, en efecto, algunos elementos que podrían arrojar que el presidente de la República puede padecer de esquizofrenia paranoide. Ésta es un subtipo de la esquizofrenia que han identificado el ICD-10 (la clasificación internacional de las enfermedades de la Organización Mundial de la Salud) y, de manera más genérica, el DSM-5 (el manual de enfermedades mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría), que coinciden en definir a esta enfermedad como una alteración del sistema nervioso central. Se caracteriza por distorsiones fundamentales de la percepción, el pensamiento y las emociones.
Es, por supuesto, necesario hacer un análisis clínico multifactorial de EPN para confirmar o descartar un diagnóstico correcto cuyos datos no son accesibles sin la colaboración de EPN. A pesar de ello, tradicionalmente el ICD-10 ha establecido que, al menos, es necesario que concurran algunos de los síntomas de dos grupos, los llamados psicóticos y negativos, entre los que se encuentran delirios como la paranoia, la grandiosidad (en la que el paciente está convencido que es responsable de grandes logros que están sólo en su mente) y la alogia (que implica una disminución de la producción del pensamiento), entre otros síntomas.
Hay varios datos que muestran con creces estos síntomas en el presidente: a) la percepción de que los señalamientos –con datos duros– contra su actuación y su gobierno son resultado de intereses asimétricos que se han puesto de acuerdo para afectarlo. Es lo que en el lenguaje ciudadano se conoce como teoría del complot o de la conspiración; b) parece estar convencido de que no hay interés público alguno en lo que se dice de él en los medios independientes, sino ánimo de venganza; c) todo indica que él está convencido de que las reformas estructurales no funcionan porque existen grandes resistencias e intereses creados en todas partes que impiden su desarrollo, no porque sean incorrectas o desafortunadas; d) el tejido argumentativo de respuestas en un ambiente controlado a señalamientos es errático, incoherente, pero no parece darse cuenta de que es así, como en la más reciente entrevista con Joaquín López Dóriga (y por supuesto nadie de su entorno cercano le va a decir algo por pragmatismo político y porque probablemente Peña Nieto considera que es correcto lo que dice y hace); e) la recurrente confusión de datos (como estados con municipios) muestra un problema de concentración aunado a la ignorancia bajo la cual podría haberse enmascarado la probable enfermedad subyacente; f) la sinergia de su equipo de gobierno puede ser lo que se denomina psicosis inducida (folie à deux) porque internaliza el delirio del enfermo por su disposición a creer y porque ve que puede haber una lógica en la expresión del pensamiento de Peña Nieto.
El gobernante sano tiene un mayor umbral de tolerancia a la crítica, al estrés y a ser exhibido, con razón o sin ella. Eso no sucede con quien tiene antecedentes –eventualmente asintomáticos– de la enfermedad a la que me he referido. Es normal que los juicios negativos afecten a cualquiera, pero hay quienes generan una respuesta anormal de autodefensa que el cerebro canaliza, paradójicamente, a través de una patología como la esquizofrenia paranoide. Esto hace las veces de mecanismo involuntario de evasión.
El punto de quiebre del presidente fue la revelación de la Casa Blanca por Carmen Aristegui y su equipo. Desde ahí no pudo levantarse más y empezó el largo infortunio. Fue lo que se denomina el factor precipitante. Para desgracia de todos es el presidente de la República y, al parecer, se encuentra incapacitado para gobernar, lo que será necesario confirmarlo por un estudio in situ para confirmar el diagnóstico y/o encontrar otro tipo de problemas de salud que generan lo que se denomina comorbilidad (síntomas de una enfermedad que en realidad corresponden no sólo a esa, sino a otra al hacerse un estudio más profundo).
Lo cierto es que una persona con esa presumible fragilidad mental no debe –por él y por la sociedad– seguir gobernando el país.
Insisto de nueva cuenta: debe legislarse que la salud física y mental sea un paso imprescindible para acceder a cargos de representación pública. Sería conveniente incluso que el Poder Legislativo se allegara de los más importantes expertos en la materia, entre los que destaca el ameritado psiquiatra Rogelio Apiquián Guitart, quien es el especialista más reconocido del país y sus áreas de conocimiento incluyen el estudio y la clínica de la esquizofrenia, tema que fue objeto de sus tesis (no plagiadas) de maestría y doctorado en ciencias médicas.
El caso de Peña Nieto ilustra con creces lo que pasa cuando quienes deciden en este país simplemente ven para otro lado. l
@evillanuevamx
ernestovillanueva@hushmail.com

domingo, 4 de septiembre de 2016

Absurdo, que invitación a Trump fue para calmar mercados: Ceesp

El director del centro de estudios descarta que la idea surgiera del titular de Hacienda
La economía tiene su propia lógica; la definición del presupuesto sí puede tener impacto, señala
Juan Carlos Miranda
 
Periódico La Jornada
Domingo 4 de septiembre de 2016, p. 17
La versión de que el gobierno mexicano invitó al candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, para enviar una señal de estabilización de los mercados y calmar los temores que existen sobre los impactos en la economía mexicana por su eventual triunfo es absurda y no tiene ningún sentido, afirmó el director general del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp), Luis Foncerrada Pascal.
En entrevista con La Jornada, el directivo sostuvo que es falso que en el país haya una fuga de capitales, como demuestra el nivel de las reservas internacionales y que el renglón de errores y omisiones en la balanza de pagos en lo que va del año es mucho menor que el del año pasado.
También señaló que si bien prevalece la volatilidad en los mercados internacionales, esto no es privativo de México y obedece a muy diversos factores, como el terrorismo, las políticas económicas de China, que las naciones árabes no fijen la producción de petróleo.
Ejemplificó que hace unos días el tipo de cambio del peso frente al dólar tuvo una baja importante debido a que el anuncio de generación de empleos en Estados Unidos subió y cuando eso ocurre la Reserva Federal –que tiene también el mandato de cuidar la inflación– sube sus tasas de interés para evitar que haya incrementos de precios a través de mayores salarios.
Yo supondría que la razón de las invitaciones diplomáticas tiene que ver con establecer una buena relación con cualquiera de los dos candidatos, pero ese no es mi campo. Ya sabemos que Trump es totalmente poco confiable y aprovecha cualquier cosa y ya vimos el resultado, dijo Foncerrada.
También descartó que la idea de invitar al candidato haya salido de la Secretaría de Hacienda. Me consta que no salió de Hacienda porque lo platiqué con ellos, dijo.
El director general del Ceesp descartó que la visita del candidato republicano pueda tener algún impacto en términos económicos para México, pues, dijo, la economía tiene su propia lógica.
El mejor ejemplo de ello, comentó, es Italia, donde suben y caen primeros ministros “cada 10 minutos y no pasa absolutamente nada con la economía.
En general puede haber efectos económicos cuando hay decisiones de política económica que impactan las variables económicas. Pero la vida política, en la que a veces se dicen cosas que no se deben decir, mientras no involucren variables económicas es rarísimo que lleguen a tener un impacto en la economía, indicó.
En cambio, el especialista advirtió que lo que sí puede tener un impacto en el desempeño económico de México en el corto y largo plazos es la manera en la que se defina el paquete económico para 2017 que la Secretaría de Hacienda presentará el próximo 8 de septiembre al Congreso de la Unión.
Lo único que puede ayudar a mejorar la perspectiva internacional y la opinión de la comunidad financiera internacional es que de veras tengamos un superávit primario en el paquete que viene el jueves y que sea superior a 0.2 por ciento. Eso sí tiene un impacto en la comunidad financiera internacional, la visita de Trump no.
El superávit primario es la diferencia entre lo que ingresa un Estado vía impuestos y lo que gasta en sus políticas y en pagar a funcionarios.
El Ceesp señala que para lograrlo, además de recortes al gasto y fortalecer las fuentes de recursos recurrentes del sector público, es necesario mayor ritmo de crecimiento de la economía en su conjunto.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Frente a Trump, “EPN se encogió y se convirtió en presidentito”: Jorge Ramos


En su columna publicada en el diario Reforma, el periodista Jorge Ramos dijo que en la visita de Donald Trump a los Pinos, “EPN se encogió y se convirtió en presidentito” al no atreverse “a desmentir a Trump en público durante la conferencia de prensa” sobre el pago de “su muro”.
La reciente y polémica visita a México del candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, levantó críticas severas y fuertes cuestionamientos hacia el presidente mexicano Enrique Peña Nieto, como la pregunta que aparecía en redes sociales durante los últimos días, misma con que abre su columna Ramos y que fue enunciada por el periodista Ezra Shabot durante el 4to Informe de Gobierno de EPN: “¿Por qué si Donald Trump ofendió y discriminó al país y a su población, usted lo invita… porqué no le dijo en su cara que México no iba a pagar por el muro?”
En su texto, Ramos asegura que EPN “estaba pensando, por supuesto, en que le podía ganar (al empresario). Pero calculó muy mal (...) Trump se fue de México sin dar una disculpa y sin cambiar, en lo más mínimo, su plan migratorio”.
Durante el 4to informe, Peña Nieto dijo al respecto: “Hoy recogí algunas notas que decían ‘¿en qué estaba pensando el presidente?’. Y la respuesta a esa pregunta sería: Estaba pensando en México. Estaba pensando en los mexicanos”.
Asimismo, el Ejecutivo refirió que Trump fue el primero en aceptar la invitación que extendió a ambos candidatos y dijo que espera Clinton también pronto acceda a aceptar. Asimismo, aclaró que le dijo “cara a cara” al candidato republicano que México “de ninguna manera” pagará por el muro fronterizo que Trump, ha dicho, obligará a los mexicanos a pagar.
El conductor del noticiero de Univisión sostiene en su columna que cuando Trump cedió la palabra a Peña Nieto, éste “insistió en que su responsabilidad era ‘defender al pueblo de México’, pero no tomó acción en ello sino hasta “dos horas y media después del encuentro”, cuando el presidente “sacó un tuit diciendo que al principio de la reunión le dejó claro a Trump que México no pagaría por su muro (...) ¿por qué no se atrevió a desmentir a Trump en público durante la conferencia de prensa?”, sentenció.
“Eso no es diplomacia. Eso es falta de carácter y liderazgo. No, Peña Nieto no representa a millones de mexicanos que son muy distintos a él”, añadió Ramos.
El periodista explica en su texto que la reunión de los funcionarios se dio porque “Peña Nieto no acaba de salir de las acusaciones de corrupción, plagio e incompetencia y necesitaba un fuerte golpe de timón (...) Y Trump está en medio de una controvertida campaña y perdiendo en las encuestas”.
Sin embargo, asegura que el encuentro se salió de control y por eso “esa misma noche en Phoenix, Arizona, Trump insistió en que construiría un muro de 1,900 millas en la frontera y que los mexicanos lo pagarían aunque ellos no lo supieran”, escribió.
Cuando en la cuarta reunión para la rendición de cuentas se le preguntó a EPN sobre los casos Nochixltán y Apatzingán, en los que fuerzas federales son señaladas por abuso de derechos humanos, el funcionario dijo que ha avanzado en la materia. "Hay que reconocer que se han presentado casos incidentes, donde ha habido abuso en el uso de las fuerzas y todos casos son investigados", señaló.
Ramos asegura que para Peña Nieto el acto “será uno de los puntos más bajos de su Presidencia. Y eso es mucho decir después de Ayotzinapa, Nochixtlán, la Casa Blanca, el depa de Miami y más de 57 mil muertos”.

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viernes, 2 de septiembre de 2016

¿Quién asesora a EPN? Muchos, y oficialmente uno: gana 203 mil y no declara

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Linaloe R. Flores

La petición de perdón a los mexicanos después de 18 meses del escándalo “casa blanca”, la ratificación de Alfredo Castillo Cervantes en la Conade, pese a que el funcionario acreditó a su novia en la delegación mexicana en las Olimpiadas de Brasil y se exhibió en franco abrazo con ella; la recepción de Donald Trump en Los Pinos no obstante que el candidato republicano escogió como eje temático de su campaña el vilipendio de los mexicanos … ¿Quién asesora al Presidente de la República, Enrique Peña Nieto? Los datos oficiales arrojan un nombre: Carlos Pérez Verdía Canales, quien desde mayo de este año ocupa la Coordinación de Asesores del Presidente con un sueldo bruto al mes de 203 mil 487 pesos con 97 centavos. Pese a la crisis de aceptación a su gestión, Peña Nieto mantuvo acéfala esta coordinación por casi ocho meses. Y cuando el nuevo asesor llegó a Los Pinos suscribió en su declaración patrimonial que no estaba de acuerdo en hacer públicos sus posibles conflictos de interés cuando lo que agobiaba a su Jefe era justo ese concepto.

El Presidente, después del encuentro que es ya considerado un “error histórico”. Foto: Cuartoscuro
El Presidente, después del encuentro que es ya considerado un “error histórico”. Foto: Cuartoscuro
Ciudad de México, 1 de septiembre (SinEmbargo).– Ayer, las puertas de la residencia oficial de Los Pinos fueron abiertas para Donald Trump, el candidato del Partido Republicano a la Presidencia de Estados Unidos. El mismo que ha insultado y vilipendiado a los mexicanos a lo largo del año que lleva su campaña electoral.
“Los inmigrantes son violadores y criminales”, dijo Trump en junio de 2015. “Los mexicanos traen a Estados Unidos enfermedades contagiosas”, expresó en el mismo mes. “Sólo la gente muy estúpida piensa que Estados Unidos está haciendo buenos acuerdos comerciales con México. México nos está matando en la frontera y en el comercio”, escribió el 27 de junio de 2015 en su cuenta de Twitter. “México deberá pagar el muro fronterizo que Trump construirá”, ofreció como propuesta de candidato el 30 de marzo de 2015.
El magnate neoyorkino tomó a México como rehén temático de su campaña. Siempre para hacer mofa y criticar su índice de migración hacia el norte y sobre todo, a los millones de hombres, mujeres y niños que han protagonizado ese drama que muchas veces se ha convertido en tragedia.
Por lo anterior, en las horas previas a su arribo a México, la Diputación Permanente de la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México lo declaró persona non grata para la capital del país, cientos de mexicanos manifestaron su repudio a través de las redes sociales y unas decenas de profesionistas se manifestaron en El Ángel de la Independencia para mostrar desacuerdo. “Mas si osare un extraño enemigo, profanar con sus plantas tu suelo…”, afirmó con un cartel Rubén Banda, de 95 años.
Analistas, políticos, partidos, historiadores y ciudadanos aquí, y comunidades de mexicanos allá, calificaron como un error histórico la invitación a Trump al suelo mexicano.
Aun así, Enrique Peña Nieto, Presidente de México, lo recibió, se reunió con él en privado y luego apareció a su lado en un evento público. En el mensaje dirigido a los medios, en Los Pinos, el Presidente sostuvo que le dijo a Trump que no serían los mexicanos quienes pagaran el pretendido muro en la frontera. El escudo nacional estaba detrás de ambos. Pero, como si las palabras del Mandatario mexicano no hubieran sido dichas, el candidato republicano abordó un helicóptero, aterrizó pocas horas después en Arizona y volvió a ser el mismo. “Vamos a construir una enorme muralla en la frontera sur y México va a pagar por ese muro, ciento por ciento. No lo sabe todavía pero así será”, dijo en un mitin. Aplausos y ovaciones lo envolvieron.
EL PRINCIPAL ASESOR DEL PRESIDENTE
Carlos Pérez Verdía Canales: Foto: Presidencia de la República
Carlos Pérez Verdía Canales, titular de la Coordinación de Asesores del Presidente. Foto: Presidencia de la República
¿Quién asesora al Primer Mandatario? ¿Quién está detrás de este tipo de decisiones que pese a la mala recepción se llevan a cabo?
De manera institucional y oficial, el Presidente Peña Nieto cuenta con un asesor principal. Se llama Carlos Pérez Verdía Canales y ocupa la Coordinación de Asesores del Presidente. Su puesto equivale al que tiene cualquier Subsecretario de Estado y su percepción mensual bruta es de 203 mil 487 pesos con 97, según los datos abiertos del Portal de Obligaciones y Transparencia (POT). A cargo tiene a otros 24 funcionarios, entre Directores y Jefes de Área.
Carlos Pérez Verdía Canales fue uno de los servidores públicos que acompañó al Presidente Enrique Peña Nieto en la reunión con Donald Trump en la residencia oficial de Los Pinos. También estaban Claudia Ruiz Massieu, Secretaria de Relaciones Exteriores; Luis Videgaray Caso, Secretario de Hacienda y Francisco Guzmán Ortiz, Jefe de la Oficina de la Presidencia. Ello fue revelado por la canciller en una entrevista transmitida por Televisa con Adela Micha la noche del miércoles. Videgaray habría servido de intérprete, dijo la mañana del jueves el vocero de la Presidencia, Eduardo Sánchez, en una entrevista en Stereo 100, con Leonado Curzio. Verdía Canales franqueaba al Presidente.
En la estructura orgánica de la Presidencia de la República, este puesto de asesor depende de la Oficina de la Presidencia y la función que tiene su titular es asesorar y apoyar al Primer Mandatario, así como formular los estudios, opiniones y recomendaciones que resulten convenientes según la coyuntura nacional.
El conflicto de interés ha sido uno de los temas que ha puesto en jaque al Presidente después de las revelaciones periodísticas de que poseía bienes inmuebles millonarios otorgados por contratistas de su Gobierno. El mismo Presidente le pidió perdón a sus gobernados después de 18 meses del caso “casa blanca” que puso en evidencia la falta de reglas para obligar a los funcionarios a hacer pública la declaración patrimonial e incluir en ella hasta el último detalle.
Al llegar a Los Pinos, el asesor de Peña Nieto, suscribió en su declaración patrimonial que no estaba de acuerdo en hacer público su propio posible conflicto de interés. Ello significa que en el futuro, de llegar a un puesto de elección popular, se desconocerían los nombres con quienes no podría celebrar contratos, tal como ocurrió con el Presidente. El asesor tampoco declaró un solo bien patrimonial. Ni casas ni departamentos ni terrenos. Tampoco joyas ni obras de arte ni cuentas bancarias. En la declaración patrimonial –el documento base de la Transparencia de los servidores públicos– Carlos Pérez Verdía Canales expone su currícula académica y laboral. En el documento puede leerse que tiene una licenciatura en Economía por la Universidad Iberoamericana y un Doctorado en la misma materia en Chicago, Illinois por University of Chicago.
En el Registro Nacional de Profesionistas de la Secretaría de Educación Pública, Pérez Verdía Canales acredita sólo la Licenciatura en Economía por la UIA con la cédula 1985521; pero no el Doctorado.
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LA AVERIADA FIGURA PRESIDENCIAL
“El Presidente tiene alrededor a muchos asesores; pero el Gobierno reconoce de manera oficial a uno. Él es el responsable de los tinos o los errores diplomáticos que cometa porque es el personaje que tiene la encomienda a nivel institucional”, expone Alfredo Paredes Zamora, director de Capitol Consoulting, una agencia de imágenes políticas con sede en Miami, Florida. Para el especialista, más allá de Enrique Peña Nieto, la figura presidencial ha quedado averiada con decisiones que resultan incomprensibles para los gobernados y los analistas políticos.
Paredes Zamora pone como ejemplo las vísperas a la entrega del Informe de Gobierno que solían ser “los días del Presidente mexicano”. Evoca aquel tiempo cuando el Mandatario desfilaba bañado de confeti tricolor en un descapotable, una vez que rendía su mensaje. “Peña Nieto, en cambio, decide invitar a un personaje repudiado por los mexicanos justo cuando está por presentar sus resultados ante el Congreso como si deseara ser más impopular”.
El constructor de imagen pone otro ejemplo: la ratificación de Alfredo Castillo Cervantes en la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) cuando la expectativa expuesta a través de las redes sociales y los medios informativos era la destitución. No omite, el especialista, mencionar la petición de perdón a los mexicanos casi dos años después del escándalo “casa blanca”.
El politólogo Eduardo Huchim coincide en que “el peñanietismo está pasando a la historia como una serie de daños a la figura del Presidente. Las estrategias de nadie, dentro de Los Pinos, han salido bien para crear un personaje empático con sus gobernados. Hay un deterioro notable y crítico”.
Pese a la aprobación a su gestión en crisis –con el 27 por ciento según promedian las encuestadoras de los diarios El Universal, Reforma, Expansión y GEA-ISA, el Presidente de la República mantuvo acéfala la Coordinación de Asesores durante casi ocho meses después de que Francisco Guzmán –quien la ocupó desde 2012– fue designado Jefe de la Oficina de la Presidencia, en sustitución de Aurelio Nuño Mayer.
El nombramiento de Pérez Verdía Canales fue anunciado mediante un comunicado de la Oficina de la Presidencia en el que se expuso: “… Tiene la nueva labor de apoyar y asesorar al Presidente y al Jefe de la Oficina de la Presidencia en los asuntos que le encomienden”.
El boletín dio a conocer que el asesor de Peña Nieto fue Director en el Fondo Monetario Internacional con la responsabilidad de representar a México, América Central, España y Venezuela. También participó en varias misiones de asistencia técnica en países africanos y latinoamericanos. En el Banco de México fungió como Gerente de Operaciones Nacionales; Gerente de Información y Análisis de las Operaciones de Banca Central; e Investigador, en la Dirección de Análisis y Evaluación de Mercados. En el ámbito académico, fue profesor de Macroeconomía en la Universidad de Chicago.

captura-de-pantalla-2016-08-31-a-las-17-33-54LOS NEGROS DE PEÑA NIETO
Entre los 24 funcionarios a cargo del asesor del Presidente está el responsable de las palabras.
Enrique Peña Nieto dijo en el mensaje a medios posterior a la reunión privada con Donald Trump: “Siempre debemos estar abiertos a discutir lo que ha funcionado y lo que no; cómo podemos mejorar las cosas en ambos lados de la frontera; cómo podemos aclarar y superar malos entendidos y llegar a conocernos mejor. Con ese espíritu, en días pasados envié una carta a ambos candidatos presidenciales, a la señora Hillary Clinton y al señor Donald Trump, proponiéndoles tener un encuentro y conversar de manera constructiva sobre el futuro compartido de nuestros países”.
Detrás de ese discurso se encuentra Ilhuicamina Díaz Méndez, quien ocupa la Dirección General del Discurso y percibe al mes un sueldo bruto de 192 mil 529 pesos con 51 centavos.

jueves, 1 de septiembre de 2016

"Traición", invitación de EPN a Trump: González Inárritu

Trump Iñárritu

Ciudad de México. El cineasta Alejandro González Iñárritu llamó "traición" a la invitación que hizo el presidente de México, Enrique Peña Nieto, al candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, a una reunión que tuvo lugar el miércoles en la capital mexicana.
"La invitación de Enrique Peña Nieto a Donald Trump es una traición. Es avalar y oficializar a quien nos ha insultado, escupido y amenazado por más de un año ante el mundo entero", escribió en un artículo publicado hoy en el diario español El País.
El ganador de un Oscar a mejor director expresó que sintió "una profunda tristeza, indignación y vergüenza" ante el polémico encuentro que sostuvieron Peña Nieto y Trump en la residencial oficial de Los Pinos, un hecho que también fue duramente criticado en México.
González Iñárritu se refirió a la comparecencia conjunta ante la prensa que tuvieron tras el encuentro, en la que Trump reafirmó que construirá un muro en la frontera entre México y Estados Unidos.
"Nuestro señor presidente, con su inseparable e insustancial lenguaje leguleyo, no articuló ni exigió nada en concreto", sostuvo el director de The Revenant, quien agregó que el miércoles Peña Nieto "entregó lo poco que quedaba ya de dignidad".
El cineasta, que sostuvo que Trump debió ser nombrado por el Gobierno mexicano "persona non grata", manifestó su enojo contra Peña Nieto y dijo que éste ya no lo representa porque no aceptará como gobernante a quien no es digno de representar un país.
En México, analistas y políticos consideraron un error la invitación de Peña Nieto al magnate neoyorquino por los comentarios ofensivos y xenófobos, dirigidos sobre todo a los indocumentados mexicanos, que el candidato realizó durante su campaña electoral.

Agradece Trump “hospitalidad” de Peña Nieto

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CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En Cincinnati, un día después de la reunión que tuvo con el presidente Enrique Peña Nieto, el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, agradeció la “hospitalidad” con la que fue recibido en México.
En declaraciones ante la convención de la Legión Americana, el magnate dijo que en el encuentro con el Ejecutivo mexicano “expresé mi profundo respeto por la gente de su país y por las enormes contribuciones de los mexicano-estadunidenses en nuestro país”.
Trump, quien en reiteradas ocasiones ha calificado a los mexicanos de criminales y ha anunciado deportaciones, además de la construcción de un muro fronterizo para frenar la inmigración, expresó su convicción de que México y Estados Unidos podrán trabajar juntos si él llega a la Casa Blanca.
La prosperidad del vecino del sur debe estar en el interés de los estadunidenses porque ello reduciría la migración ilegal, apuntó, luego de destacar que un México más próspero “significa menos cruces fronterizos ilegales y un mejor mercado para productos hechos en Estados Unidos”.
De igual manera, reveló que durante su encuentro con Peña Nieto, ambos coincidieron en la necesidad de detener los flujos ilegales de armas, drogas, dinero y gente a través de la frontera, así como combatir a los carteles del narcotráfico.
“Tenemos que eliminar a esos cárteles y tenemos que hacerlo rápido. Nuestro país está siendo envenenado, nuestro país está siendo envenenado”, subrayó.
Y aunque por primera vez reconoció los aportes de los mexicano-estadunidenses, incluidos aquellos que sirven en las fuerzas armadas de Estados Unidos, reafirmó su propuesta de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Nort (TLCAN), porque muchos de esos acuerdos, agregó, no han beneficiado a Estados Unidos pero sí a sus socios.
“Cuando sea presidente voy a revisar cada acuerdo comercial que tenemos a través del mundo y ver qué pasos deben tomarse para proteger empleos estadunidenses y crear nuevas oportunidades para los estadunidenses”, concluyó el magnate, quien en junio pasado aseguró que México “no es nuestro amigo. Nos está ahogando económicamente”.
En aquella ocasión subrayó que cuando México envía su gente a Estados Unidos, “no envían a los mejores. Envían gente que tienen muchos problemas”.
Según Trump, los inmigrantes mexicanos “traen drogas, crimen, son violadores, y supongo que algunos son buenas personas”.

Fue “un desastre”: politólogos en México y en el extranjero; y dañó más la imagen presidencial, dicen

Sin objeción alguna por parte del Presidente Enrique Peña Nieto, Donald Trump se dio el lujo de tocar su tema favorito: la construcción de un muro en la frontera con México que detenga la migración de mexicanos y centroamericanos, y lo hizo en la mismísima casa del Primer Mandatario mexicano. El resultado de esa reunión –que la noche del martes tomó a todo mundo por sorpresa– fue “desastroso”, un verdadero “autogol” para la imagen del mexiquense, ya de por sí deteriorada, coincidieron politólogos e internacionalistas nacionales y extranjeros.

Por Sandra Rodríguez, Dulce Olvera y Shaila Rosagel
Ciudad de México, 31 de agosto (SinEmbargo).– Internacionalistas y politólogos mexicanos y extranjeros coincidieron en que la decisión de Enrique Peña Nieto de invitar al candidato republicano Donald Trump a México fue “riesgosa” por tratarse de un personaje altamente impopular y, al final, el resultado fue “desastroso”, un verdadero “autogol”.
El magnate, añadieron, vino a hacer campaña ahora que –a tres meses de las elecciones en Estados Unidos– está cayendo en las encuestas; sin embargo, no pidió perdón por sus insultos a los mexicanos e incluso se dio el lujo de presumir que ahí, en Los Pinos, se discutió sin objeciones su polémica idea de construir un súper muro en la frontera, que a su juicio conviene construir a ambas naciones.
“Hablamos de la construcción del muro. ¿Quién va a pagar por el muro? Eso no lo discutimos. Eso no se dijo. Eso será en otra ocasión”, respondió este miércoles el multimillonario neoyorquino a la pregunta de un periodista estadounidense, en una brevísima conferencia en la residencia oficial del Presidente mexicano, posterior a los posicionamientos del Presidente Peña Nieto y del propio Trump.
Del otro lado, el Primer Mandatario, aunque prometió “proteger a los mexicanos”, emitió un discurso tibio, coincidieron.


La construcción de un muro en la frontera y cuya intención fue reiterada hoy en Los Pinos por el candidato presidencial Donald Trump debe ser lo menos preocupante para los mexicanos, consideró el vicepresidente ejecutivo del Instituto México del Centro Woodrow Wilson, Andrew Selee.
El motivo, explicó, es que el fenómeno migratorio está en declive y una obra de ese tipo, agregó, ofendería sobre todo a los contribuyentes norteamericanos.
Lo que debe vigilarse de Trump, agregó Seele, es la “demonización” que hace en sus discursos contra los mexicanos y sus deseos de deportarlos masivamente, así como su intención de bloquear el intercambio comercial con México.
“Si Estados Unidos quiere construir un muro en la frontera, adelante, y que se arregle con sus contribuyentes, que estarán molestos. Pero lo que sí debe preocupar es la deportación de mexicanos y el bloqueo al intercambio comercial”, dijo.
“Un muro en la frontera en una época de baja migración es irrelevante. Es simbólico, pero más allá del simbolismo no tiene ningún efecto. Construir un muro en la frontera contra una migración que no existe es una pérdida de plata y una ofensa a los contribuyentes norteamericanos, pero no hace nada en México, ni siquiera tendrá un efecto en la migración. Lo que sí tendría un efecto serían las deportaciones, y veremos en la noche [en su discurso sobre migración], porque es Trump e igual regresa con otro discurso”, agregó el académico experto en relaciones bilaterales.
“México no tiene la autoridad moral para pedir protección a sus conciudadanos, si trata peor a los migrantes centroamericanos”, determinó por su parte Javier Urbano Reyes, Coordinador del Programa de Asuntos Migratorios de la Universidad Iberoamericana. “Esa autoridad se gana respetando los derechos humanos, acción que no hace. En lugar de responder a la agenda de un candidato de Estados Unidos, el Gobierno federal debe implementar un plan consistente para dialogar primero con Centroamérica y establecer una armonización legislativa sobre política migratoria”, añadió el académico.
Para más de 100 organizaciones que integran Acción Migrante, abrirle las puertas a Trump fue legitimar “la agenda política de este oscuro personaje”. México no puede “postrarse” frente al racismo y la xenofobia.
De acuerdo con Jesús Gallegos Olvera, internacionalista experto en el Sistema político de Estados Unidos, la Presidencia de México intentó buscar una disculpa pública para que el mandatario, a un día de su IV Informe de Gobierno, obtuviera algunos puntos de simpatía frente a sus altos niveles de impopularidad.
Pero no fue así.
El empresario estadounidense impuso sus condiciones a México.
“El acierto hubiera sido una respuesta moderada de Trump”, consideró el académico de la UNAM.
Si era una estrategia de imagen antes del Informe presidencial, dijo Urbano Reyes, se debió hacer desde mucho antes.
En tanto, el también internacionalista de la UNAM, Miguel Valenzuela, afirmó que venir al país y platicar con el Presidente benefició sólo la campaña e imagen de Trump. Peña Nieto, por el contrario, “va de tropiezo en tropiezo. Unos muy graves como la ‘casa blanca’, el plagio de su tesis… y ahora esto”.
Gallegos Olvera advirtió que el multimillonario no cambiará su postura respecto al tema migratorio, pese que la ha estado moderando. Sin embargo, expuso, seguirá en su discurso de ver al migrante como “un mal para administrar”, pero no como un enemigo.
¿QUIÉN ASESORA AL PRESIDENTE?
Peña y Trump se dan la mano. Foto: Cuartoscuro
Enrique Peña Nieto y Donald Trump durante la presentación de los resultados de su charla, este miércoles en la residencia oficial de Los Pinos. Foto: Cuartoscuro
“El Presidente de la República ha cometido un autogol al invitar a Trump al país. Causó un malestar adicional al que ya existía por las decisiones del alza de los precios de la gasolina y la luz; por lo del plagio de su tesis. Trump podrá presumir que vino a México y le dijo del muro al Presidente de los mexicanos en su cara y no obtuvo ninguna respuesta”, consideró el especialista en partidos políticos Eduardo Huchim May.
El analista político planteó el tema que muchos se hacen desde hace tiempo: “¿Quién asesora al Presidente? ¿Quiénes son los asesores que le hacen cometer esta serie de disparates?”, se preguntó.
En tanto, Gustavo López Montiel, experto en partidos políticos del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), coincidió con Huchim May y opinó que se trata de un “mal cálculo” que implica “sentimientos”.
“Mas allá del beneficio político o no, porque no creo que haya un beneficio político, se afectó aún más la imagen del Presidente. Quedó como un sumiso que aceptó las condiciones de Trump, sin un discurso de rechazado. Esto toca un aspecto importante de nacionalismo y un conjunto de sentimientos que no se habían involucrado y puede mover más el descrédito del Presidente”, explicó López Montiel.
EL MURO DEL ODIO
Javier Urbano Reyes, coordinador del Programa de Asuntos Migratorios, y el internacionalista Jesús Gallegos coincidieron en que Trump ha bajado de tono su discurso de odio para conseguir el voto hispano, pero no ha modificado su objetivo: el muro.
Desde que se le nominó en la Convención Republicana, afirmó Urbano Reyes, “la agresividad” con la que comenzó ha comenzado a bajar. No radicalmente, pero de una forma gradual ha reducido “los temas de la represión o de las bardas fronterizas”.
A Trump no le interesaba lo que dijera el Gobierno mexicano, lo que le importó fue dejar una imagen, concluyó.
Para la maestra Pía Taracena, experta en relaciones bilaterales de México y Estados Unidos de la Universidad Iberoamericana, la postura del Presidente mexicano lo hizo quedar como defensor de Trump.
Añadió que el mandatario mexicano no tendrá buena prensa al sugerir que fue el pueblo mexicano el que “malinterpretó” los agravios del candidato presidencial republicano hacia México a lo largo de su campaña, y al no tocar el tema del controvertido muro fronterizo propuesto por Trump.
“Trump apareció como si fuera Presidente electo”, lo que podría ser malentendido por Hillary Clinton, añadió la experta del Departamento de Estudios Internacionales, quien agregó que Peña Nieto “no saldrá bien librado de esta reunión”, pese a los interesantes comentarios relativos a la renegociación del Tratado de Libre Comercio.
A su vez, el maestro Érick Fernández Saldaña, coordinador de la Licenciatura en Relaciones Internacionales también en la Ibero, destacó que el encuentro de ambos marca una situación inédita en la política bilateral entre EU y México en época electoral.
Pero la visita de Trump, agregó, no sirvió para desmitificar su figura “sino que se asentó con un poco de modulación la mirada que tiene sobre la relación entre ambos países”.
Y EN EL ÁNGEL: EL RECHAZO
Capitalinos se manifestaron con pancartas en el Ángel de la Independencia en repudio de la visita de Donald Trump a México. Foto: Crisanto Rodríguez, SinEmbargo.
Ciudadanos se manifestaron con pancartas en el Ángel de la Independencia, de la Ciudad de México, en repudio de la visita de Donald Trump a México. Foto: Crisanto Rodríguez, SinEmbargo.
Mientras el Presidente Enrique Peña Nieto dialogaba en privado con el candidato republicano Donald Trump sobre migración, comercio y empleo, decenas de mexicanos y un par de mujeres estadounidenses manifestaron su enojo e indignación en el Ángel de la Independencia.
El joven Josean, de 26 años, criticó que la reunión ayudó a Trump “y eso es peligroso” por su discurso de odio. “No estoy de acuerdo con su retórica de exclusión. No es el dueño del mundo”.
Jorge Reza, abogado, se postró en el monumento para levantar un cartel donde le decía: “Largo de aquí, Trompudo. México te repudia”.
Al enterarse de la visita no podía creerlo. Por todo lo que Trump ha dicho sobre el país, se sintió indignado de que viniera a “profanar nuestro suelo”. Un par de protestantes creyó que era broma la reunión entre el mandatario y el candidato republicano.
El psicólogo de 95 años, Rubén Banda, aseguró que “nunca había hecho tanto coraje” en su larga vida. Trump, diagnosticó, es un “loco peligroso”. Debería disculparse.
Otros manifestantes consideraron que pedir perdón a los mexicanos no es suficiente, pues debe cambiar su propuesta, la cual ha ido encaminada al odio, la división, el machismo y la xenofobia.
“Trump no representa a un estadounidense”, declaró Teresa Reyna, una mujer americana que vive en México desde hace dos años.

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