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sábado, 21 de julio de 2018

Conoce a los 11 consejeros del INE

VÍCTOR CHÁVEZ
Resultado de imagen para baños y córdoba INE
04/04/2014 El Financiero
Lorenzo Córdova Vianello, presidente
Actual consejero del IFE, es egresado de la Facultad de Derecho de la UNAM, con Doctorado en Historia del Pensamiento Político y de las Instituciones Políticas, por la Universidad de Turín; profesor en Derecho Constitucional y Derecho Electoral en la UNAM. Ha sido investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, asesor del presidente del IFE, José Woldenberg, de 2000 al 2003, y actual consejero electoral desde diciembre del 2011. Se señala como una propuesta hecha por el PRD.

Consejeros por nueve años:

Adriana Margarita Favela Herrera

Abogada por la Universidad Juárez de Durango, doctora en Derecho Constitucional por la Universidad Anáhuac, catedrática y conferencista en Derecho Electoral. Es hoy magistrada del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, fue magistrada regional en Toluca, Estado de México, del TEPJF, de 2005 al 2013, ocupó diversos cargos en el TEPJF de 1993 al 2002, y de 2002 al 2005 en el IFE. Es considerada una propuesta del PRI.

José Roberto Ruiz Saldaña : 

Abogado egresado de la Universidad Veracruzana, Doctor en Estudios Avanzados de Derechos Humanos por la Universidad Carlos III de Madrid. Es hoy Secretario de Estudio y Cuenta en la Sala Regional del DF del TEPJF, y estuvo también como director de Coordinación lnstitucional de la Secretaría Ejecutiva de la Comisión Implementadora del Nuevo Sistema de Justicia Penal de Sonora del 2011 al 2013. Se le etiqueta como una posición del PAN y es el único consejero que ha tenido gestos de independencia.

Ciro Murayama Rendón :
Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Autónoma de Madrid, licenciado en Economía por la UNAM. Es hoy coordinador de Investigación del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República y fue asesor del presidente del IFE, José Woldenberg, de 1999 al 2003, y miembro del Comité Técnico del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) EN 2009 y 2012. Se señala que fue impulsado por el PRD.

Consejeros por seis años:

Marco Antonio Baños Martínez
Abogado egresado de la UAM y Maestro en Políticas Públicas Comparadas por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso). Es hoy consejero electoral del 2008 a la fecha en el IFE, donde comenzó su carrera desde 1990, después de trabajar en la Secretaría de Gobernación, como director de Estudios Políticos de 1989 a 1990. Se le señala como una posición del PRI.

Enrique Andrade González
Licenciado en Derecho por la Ibero y Maestría por la UNAM. Fue Coordinador Jurídico de Asesores del Consejo General del IFE hasta el año pasado; de 2002 al 2004 fue Director de Audiencias en la Presidencia de la República, asesor en la Secretaría del Trabajo de 1998 al 2000; subdirector del ISSSTE de 1997 a 1998; asesor del director de Comunicación Social de la Secretaría de Gobernación en 1994. Se le coloca como una posición del PRI.

Alejandra Pamela San Martín Ríos

Egresada de la Escuela Libre de Derecho e inició su carrera en el IFE apenas hace cuatro años, como asesora, de 2010 al 2013, de los consejeros electorales; del 2011 al 2013 fue secretaria técnica de la Comisión de Quejas y Denuncias. Del 2002 al 2010 ocupó diversos cargos en la Visitaduría de la Comisión de Derechos Humanos del DF. Fue impulsada por el PRD.

Benito Nacif Hernández
Doctor en Ciencia Política en la Universidad de Oxford y licenciado en Administración Pública por el Colegio de México. Es hoy consejero del IFE desde el 2008, fue consejero del IEDF 2005-2006, y de 1999 al 2003 fue consejero del Consejo Distrital del IFE en el Distrito 10, en la Delegación Miguel Hidalgo. Es considerado una cuota negociada por el PAN.

Consejeros por tres años:

Beatriz Eugenia Galindo Centeno
Maestría en Derecho por la Universidad Autónoma de Nuevo León, en mayo del 2013; estudios de Posgrado de Elecciones Libres y Democráticas en el Instituto Internacional de Administración Pública de Paris, Francia. Fue magistrada presidenta de la Sala Regional de la Segunda Circunscripción del TEPJF, 2008-2011, institución donde inició labores desde 1990 como secretaria de Estudio y Cuenta. Se le etiqueta como una cuota del PRI.

Arturo Sánchez Gutiérrez
Sociólogo por la UAM, Maestría en Estudios Latinoamericanos por la Universidad de Oxford, profesor del ITAM y fue consejero electoral del IFE del 2003 al 2010, donde también ocupó el cargo de Director Ejecutivo de Prerrogativas y Partidos Políticos de 1996 a 2003. Es una posición que impulsó el PAN.

Javier Santiago Castillo

Licenciado en la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM, docente en diversas instituciones, líder estudiantil y fue consejero presidente del IEDF por siete años, 1999-2006, y fue quien validó la elección capitalina en la que ganó Andrés Manuel López Obrador. Una posición que negoció el PRD.

lunes, 5 de marzo de 2018

Peña Nieto, un peligro para México

“En complicidad con el poder legislativo, la presidencia ha desmantelado todas las fiscalías que le pueden ser adversas en el proceso electoral”. Foto: Adolfo Vladimir, Cuartoscuro

En su afán por darle una oportunidad a su candidato, el partido en el poder está desmantelando la escasa credibilidad que podía tener el Estado. Y eso es una tragedia. El peligro para México no es que llegue al poder un candidato de izquierda o un opositor crítico como ha sido López Obrador. El verdadero peligro es que se instaure una cultura política que permita que las instituciones públicas se conviertan en instrumento faccioso para la sobrevivencia de un grupo a cualquier costo.
En los años noventa Fidel Velázquez, quien aún seguiría gobernando la CTM si los seres humanos no fuésemos mortales, señaló que tras la Revolución el PRI había llegado al poder a tiros y que sólo a tiros se lo arrancarían. Por fortuna sus palabras no fueron proféticas y los ciudadanos pudimos sacar al partido oficial de Los Pinos a golpe de votos (nuestra desgracia es que quien entró en su lugar fue el panismo de Fox, pero esa es otra historia).
Pareciera que ahora que se encuentran de nuevo en el poder, los del PRI han recuperado la peor versión de la tesis de Fidel Velázquez. A juzgar por lo que está haciendo la PGR al perseguir a rivales del PRI o el uso de Hacienda con fines de amedrentamiento político, están dispuestos a incendiar la plaza antes que volver a abandonarla. En el año 2000 Ernesto Zedillo, presidente priísta, cedió el gobierno a la alternancia en nombre de un llamado al fortalecimiento de las instituciones; 18 años después el siguiente presidente de este partido, Enrique Peña Nieto, está dispuesto a pulverizar esas las instituciones para no entregar el poder.
En complicidad con el poder legislativo, la presidencia ha desmantelado todas las fiscalías que le pueden ser adversas en el proceso electoral; ha construido una Suprema Corte a modo y ha tomado posiciones mayoritarias en el Trife y el INE, instancias que supervisarán y calificarán las próximas elecciones. Se afirma que la única posibilidad de la oposición para llegar a Los Pinos (sea Morena o el Frente) es mediante un margen de diferencia de tal magnitud que la presión nacional e internacional impida el robo descarado de la elección.
En los cuartos de guerra de López Obrador y de Ricardo Anaya se estima que el margen requerido para que les sea reconocido un triunfo es de 5 puntos porcentuales por encima del candidato oficial, José Antonio Meade. Se supone que una diferencia de esa magnitud evitaría que el gobierno sucumbiera a la tentación de robarse el resultado. Se juzga que una cifra inferior a esa podría entrar en el espacio de manipulación de mapaches y autoridades locales y de procesos postelectorales de cancelación de casillas y nulificación de votos por tecnicismos reales o inventados.
Por lo menos eso era el supuesto, que el gobierno sólo se atrevería a cometer un fraude si Meade se acerca al puntero, pero no si se queda muy atrás. Ahora ya no estoy tan seguro de que eso los detenga. Utilizar a la PGR de manera tan grosera y burda para fincarle un expediente al candidato Anaya violentando tiempos y procedimientos o divulgando un video pueril tomado en sus propias instalaciones para dañarlo, revela que el gobierno está dispuesto a todo. Incluso a descararse y utilizar a las instituciones de manera mafiosa. A juzgar por estos ejemplos, ¿qué nos asegura que no va a hacer lo mismo en el Trife, en las cámaras o, llegado el caso, en la Suprema Corte?
Se me dirá que la presión de la opinión pública, interna y externa, impediría una infamia de este tamaño. Ojalá. Por lo pronto han mostrado que la opinión pública o la credibilidad de las instituciones les tiene sin cuidado y que antes que entregar el poder están dispuestos a todo. O casi a todo. Y por la integridad física de López Obrador y de Anaya, confío que se mantenga ese “casi”.
@jorgezepedap
www.jorgezepeda.et

viernes, 22 de diciembre de 2017

Desvío de recursos para el PRI no sólo ha ocurrido en Chihuahua sino en otros estados: Alfredo Figueroa


Tras la captura de Alejandro Gutiérrez y Gutiérrez -señalado por la Fiscalía de Chihuahua como el responsable de triangular recursos para financiar campañas del PRI en 2016-, el ex consejero electoral Alfredo Figueroa señaló que este modus operandi se ha podido ver en otras entidades como el Estado de México.
“No hay solamente una denuncia sino un conjunto de ellas que en muchas ocasiones las autoridades electorales, los órganos autónomos que construimos durante 30 años, se han negado a investigar”, acusó.
“Esta trama de corrupción es enorme”, advirtió en #AristeguiEnVivo y “por lo menos hay testimonios de implicados directamente”. Luis Videgaray, Manlio Fabio Beltrones e incluso el presidente Enrique Peña Nieto deberían dar una respuesta pública, consideró.
El diario Reforma reveló esta semana la declaración de Jaime Herrera Corral, ex secretario de Hacienda de Chihuahua en el gobierno de César Duarte, quien dijo que la Secretaría de Hacienda avaló la triangulación de recursos públicos a campañas estatales del PRI. 
Herrera Corral declaró que el desvío de unos 250 millones de pesos en 2016 fue parte de un acuerdo del Comité Ejecutivo Nacional del partido tricolor con la SHCP, que en ese momento era encabezada por Luis Videgaray, actualmente titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
“¿Cuánto tiempo más esperará el gobierno mexicano para solicitar la extradición de César Duarte y para juzgarlo de cara a toda esta trama de corrupción que está mostrando el tamaño de la regresión que vive nuestro país?”, preguntó sobre el ex gobernador que está implicado.
Se trata “del mismo tipo de modus operandi que vimos en el Estado de México, un desvío ilegal de más de 3 mil millones de pesos (del gobierno federal al de esa entidad)“, apuntó.
“La gran diferencia, el error en el asunto, es que a Corral no han podido implicarlo y no han podido detener la autonomía con la que trabaja la Fiscalía de Chihuahua”, anotó.
“Este es el escenario previo al inicio de las campañas. ¿De qué tamaño serán los recursos que tiene previsto el gobierno federal para desviar en esta campaña? Se debieron haber hecho ya los desvíos para 2018”, comentó.
Preguntó ante ello cuál fue o cuál ha sido el papel de quien fue secretario de Hacienda y hoy es precandidato del PRI, José Antonio Meade.
“Es una investigación que implica al grupo más alto en el poder y muchos medios dan cuenta sin que tenga las proporciones del escándalo que representa. Estamos hablando de proporciones inimaginadas”, expuso.
Con estas revelaciones periodísticas, “resulta absolutamente ridículo que el tope de gastos de campaña será de 400 millones de pesos en 2018”.
“No tenemos una estructura política que esté llamando a cuentas a esta camarilla en el poder”, finalizó. “El pacto de impunidad hoy está gobernando el país”, concluyó Figueroa.

martes, 24 de octubre de 2017

Este INE no vio dinero sucio al PRI en 2012, ni lo verá en 2018, “le da igual la evidencia”: ex consejeros

La campaña electoral de 2012, otra vez, está bajo los reflectores por sospechas de empleo de recursos ilegales. Las últimas revelaciones en torno al posible financiamiento de Odebrecht a la campaña de Enrique Peña Nieto a la Presidencia de la República cobraron fuerza ante la remoción del titular de la Fepade, Santiago Nieto Castillo.

Ex consejeros electorales señalan que en los procesos electorales pasados, el INE ha demostrado falta de autonomía, incapacidad de velar por la limpieza de los recursos en las campañas y que tiene dientes suficientes para evitar la entrada de recursos ilícitos pero que no los ha querido usar, por lo que existe el riesgo de que este tipo de prácticas se repitan en la elección de 2018.

Ciudad de México, 24 de octubre (SinEmbargo).- Ex consejeros electorales ven incapaz al Instituto Nacional Electoral (INE) de esclarecer los manejos de recursos de campaña que llevaron a Enrique Peña Nieto a la Presidencia, ni de evitar que esto se vuelva a repetir.

Será el próximo 1 de julio de 2018 cuando los ciudadanos voten por quiénes ocuparán más de 3 mil cargos públicos, entre Presidente de la República, gobernadores, Jefe de Gobierno, alcaldes, y los congresos de la Unión y locales.
La elección presidencial se prevé especialmente difícil debido a que el virtual candidato de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) Andrés Manuel López Obrador encabeza las encuestas y en los dos procesos federales pasados ha denunciado fraude en los resultados.
Además porque el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha sido señalado en otras ocasiones de usar dinero ilegal para financiar a sus candidatos -la constructora OHL, es la más reciente- , sumado a los recursos públicos a los que tiene acceso en los Gobiernos federal y estatales.
Alfredo Figueroa Fernández, ex Consejero del INE, sostuvo que la información que ha surgido desde los ex directivos de Odebrecht sería suficiente para que una institución autónoma abriera una investigación profunda.
“Es un asunto gravísimo. No sólo sería ilegal que de cualquier empresa se estuviese recibiendo dinero, sino aquí estamos en uno de los tipos más graves. Hay prohibición de recibir recursos del extranjero. Estamos hablando de un tipo administrativo y penal que está vinculado a la soberanía”, dijo Figueroa Fernández en entrevista con este medio.
La información sobre los posibles vínculos de la empresa brasileña y la campaña presidencial de 2012 no salió de las instituciones mexicanas sino de informes periodísticos que citan y revelan las declaraciones hechas ante la Fiscalía de Brasil.
Ayer Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) informó que Carlos Fadigas, ex director de Odebrecht, testificó que la filial Braskem transfirió 1.5 millones de dólares a una empresa presuntamente vinculada con Emilio Lozoya, otrora director de Pemex y ex coordinador de Vinculación Internacional de la campaña de Enrique Peña Nieto en 2012. Las sumas de parte de la compañía sumaron 3.1 millones de dólares en tiempos de proceso electoral.
El texto periodístico da cuenta de otras reuniones que sostuvo el expresidente de la constructora brasileña Marcelo Odebrecht -hoy en la carcel- y Peña Nieto como Gobernador del Estado de México, candidato presidencial y Presidente de la República, entre los años 2010 y 2013.
Los expertos suponen que los montos serían sólo una muestra del manejo que hizo el PRI durante las últimas elecciones presidenciales. “Son la punta del iceberg”, calificó Eduardo Huchim, ex Consejero del Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF).

 Las sospechas parten a raíz de que los procesos electorales pasados no estuvieron libres de controversias, como las del caso Monex, donde el PRI habría comprado votos a partir de la repartición de tarjetas, y Odebrecht ha delatado antes las autoridades que repartió millones de dólares para campañas de políticos en varios países para recibir obras a cambio.
“Esa portación [de 3.1 millones de dólares] no la pudo detectar el INE. Ni lo que dio Javier Duarte en Veracruz, César Duarte en Chihuahua, ni Borge. Es decir, los gobernadores priistas que ahora sabemos que aportaron más de mil millones de pesos a la campaña”, acusó Huchim.
Estas ilegalidades, agregó el especialista, habrían valido la salida del Presidente Peña Nieto si la independencia del sistema de justicia fuera similar a la de otros países: “El Presidente ya tendría que estar en la cárcel”.
¿EL INE ES INDEPENDIENTE?
Figueroa sostuvo que la imposibilidad de rastrear hoy el dinero ilícito se debe a la falta de independencia del Consejo Electoral, compuesto por 11 consejeros ciudadanos.
“Hoy tenemos suficiente evidencia de tener un Consejo General secuestrado por el Partido Revolucionario Institucional y sus aliados. Y eso, al igual que lo sucede en el Tribunal [Electoral del Poder Judicial de la Federación], me parece uno de los problemas graves de nuestra democracia”.
La cooptación, a los ojos de Figueroa, ha crecido a la fecha, “las instituciones que concebimos autónomas, justo al margen de los gobiernos y fácticos, son hoy dolorosamente parte de un secuestro institucional que no tiene precedentes desde el 97 para acá”.
Eduardo Gurza Curiel, director de la Unidad Técnica de Fiscalización (UTF) del INE, sostuvo el ex consejero, ha hecho falsas investigaciones.
“Admite las no respuestas por parte del poder Ejecutivo, y el encargado de las transacciones inusuales e ilegales [en Hacienda] es nada menos que el señor Alberto Bazbaz, quien actuó como Procurador del Estado de México [del 2008 al 2010 ]”.
El conflicto de interés que suponen las inclinaciones políticas de los funcionarios del INE, recordó Huchim, evitaron en el 2012 atajar la opacidad sobre el manejo de recurso en las campañas.
“El Jefe de la Unidad de Fiscalización, entonces era un ente autónomo, la unidad estaba dirigida por un personaje propriista que la verdad no ocultó mucho sus filias, se trataba de Alfredo Cristalinas”, resaltó el también analista.
En febrero del 2015, siete de 10 partidos acusaron a Cristalinas, quien había sido encargado durante seis años de esa unidad, de favorecer la candidatura de Enrique Peña Nieto a la Presidencia de la República. Los señalamientos orillaron al encargado de la UFT a renunciar.
Dos años antes, en el 2013, la Unidad de Fiscalización estableció que Peña Nieto había gastado 330 millones de pesos para su campaña política. Una suma “risible”, e “inverosímil”, catalogó Huchim.
“Yo insistí que no podía ser que la campaña de Peña Nieto se burlara de esa forma del Instituto Federal Electoral. Y lo que vemos ahora son algunos de los casos. Porque lo de Odebrecht es obvio que fluyó dinero a la campaña”, agregó.

 ANTES NO SE PODÍA
Arturo Sánchez Gutiérrez, ex director del Consejo Electoral del INE, afirmó que en el caso de la campaña del Presidente Peña Nieto, la fiscalización de las elecciones del 2012 generó controversias, como Monex, resultas por los tribunales. Mas no hubo quejas en contra de las empresas brasileña.
“No hubo de manera que el INE pudiera vincular esos recursos a una investigación sobre el financiamiento de la campaña del PRI en aquel entonces. Lo que también es cierto, es que como sucedió en el caso Pemexgate, o amigos de Fox, el INE tendría que realizar la investigación correspondiente si se presenta una queja que genere los indicios suficientes”, explicó.
Hoy, con la nueva información aportada desde Brasil, señaló, el INE tendría que ser cuestionado sobre si existe una queja relacionada al caso Odebrecht, aunque la fiscalización del 2012 esté concluida, y resolver si tiene obligación de actuar en este asunto.
“No estamos hablando de un personaje o empresa, en particular. EL INE tendría que averiguar si el partido [PRI] se beneficio de recursos que provenían de este tipo de empresas y no se reportaron en su momento al INE”, puntualizó Sánchez.
Figueroa recordó que la reforma constitucional electoral del 2014 brindó al INE de los dientes suficientes para perseguir delitos: “Una capacidad de investigación que ha decidido no desarrollar. El tipo de investigaciones que hace el instituto son aquellas que ha convalidado el Tribunal”.
El INE contó con un presupuesto original este año de 15 mil 473 millones de pesos, de los cuales 276 millones 609 mil fueron destinados a la Unidad Técnica de Fiscalización.

“Si uno denuncia al Gobierno federal, el INE le va a preguntar al Gobierno federal si ha actuado con desvío de recursos públicos. La respuesta es ‘no los hemos desviado’. Este es el modelo para investigar. Por lo tanto en el 2018 lo que podemos vivir es un desvío millonario de recursos públicos”.
Sobre este punto difiere el investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Ricardo Espinoza Toledo.
“En realidad la capacidad de fiscalización es limitada. Lo que hace en términos de fiscalización es vigilar que los recursos públicos que se le otorgan a partidos y candidatos. Y en cuanto al dinero ilícito, tampoco puede ser supervisado. Las limitaciones no las puso el INE, sino las estableció el poder legislativo, donde están los partidos”, expuso.
Las elecciones en el 2017 habrían corroborado la percepción de incapacidad. En el Estado de México, se hizo entrega de una gran cantidad de recursos, fueron ganadas por el PRI, a quien la candidata rival Delfina Gómez acusó de hacer fraude. En tanto, las elecciones de Coahuila aún se debaten en los tribunales por excesos en los topes de gastos de campaña del partido tricolor.
“Hoy sabemos que sólo en 2016 y tres entidades se desviaron cerca de mil 500 millones de pesos. Eso es cuatro veces más de lo que habrá de tope gastos de campaña a la candidatura presidencial”, resaltó Figueroa.
El reciente despido de Santiago Nieto, hasta la semana pasada Fiscal de Delitos Electorales de la Procuraduría General de la República, ha agravado la percepción sobre un Gobierno que se resiste a un escrutinio real sobre la campaña del 2012.

viernes, 20 de octubre de 2017

Al diablo con las instituciones

Osorio y Peña en Los Pinos. Foto: Benjamin Flores
CIUDAD DE MEXICO (apro).- Aquella frase tan comentada y criticada de Andrés Manuel López Obrador, “al diablo con sus instituciones”, se ha convertido en una realización bajo la actual administración, pero no en un sentido de renovación para mejorar. El largo proceso de deterioro y degeneración de las instituciones del Estado mexicano se ha llevado a peores y mayores consecuencias.
La Procuraduría General de la República siempre tuvo el problema de que el presidente en turno le daba órdenes al procurador, pero nunca estuvo tan deteriorada como ahora. Al tiempo de su renuncia, Raúl Cervantes dijo que es preciso que el Ministerio Público federal sea eficaz e independiente. Él no pudo lograrlo en el breve lapso de su gestión, pero es que nadie puede, ya que no es cuestión simplemente de nuevas leyes, sino de que la PGR no es una verdadera institución del Estado, como tampoco lo son las procuradurías de las entidades federativas.
La Fiscalía General que está prevista en la Constitución, cuya ley aún no existe, sería la infortunada heredera de la vetusta PGR. Ya desde ahora las designaciones del fiscal general y del fiscal anticorrupción han generado un gran follón en el Congreso, debido a que no hay institucionalidad en la procuración de justicia, no existe una digna profesión de los y las fiscales, no hay de dónde sacar maestros prácticos del Ministerio Público. Nomás véase que todos los procuradores y procuradoras han sido unos improvisados, pero, eso sí, disciplinados y disciplinadas al presidente de la República. Esa institución está mandada al diablo.
En la PGR todavía se sostiene la tesis de que el basurero de Cocula fue convertido en un gran horno crematorio, durante una sola noche, ni siquiera completa, mediante el simple uso de gasolina y llantas, para desaparecer 43 cuerpos sin que se haya podido recuperar el más pequeño residuo luego de un gigantesco incendio cuya existencia pasó desapercibida por completo.
Aturdidos, pudimos observar cómo Enrique Peña Nieto mandó al diablo a la maltrecha Secretaría de la Función Pública. Fue colocado ahí un abogado como secretario, con la expresa encomienda de investigar la misteriosa enajenación de una Casa Blanca de Las Lomas. El presidente de un país nombra especialmente a quien le va a investigar a él y a su esposa, el cual les exonera, naturalmente. ¿Cómo se llama la obra? La tragedia política mexicana.
Luego, ante el desprestigio de aquel señor secretario, debido a la unánime burla popular, la procuradora fue trasladada ahí como relevo después de haber fracasado como jefa del Ministerio Público federal.
El secretario de Gobernación, Miguel Angel Osorio Chong, se ha negado sistemáticamente a dar cuenta de lo ocurrido en Nochixtlán el 19 de junio de 2016, donde murieron siete civiles. Con esa actitud, el “jefe del gabinete” ha mandado al diablo, como instituciones, a la Policía Federal y a su Gendarmería, de las cuales es el jefe superior. Lo que Osorio hizo luego de los hechos fue ordenar una “investigación”, y después se olvidó del asunto para siempre. Por su lado, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, después de 16 meses de dificultosas indagaciones, recién ha concluido que hubo violaciones a la libertad, la integridad y la seguridad, así como al acceso a la justicia, a la verdad y a un recurso jurídico efectivo. El operativo de aquel día es considerado por la CNDH como indebidamente diseñado, preparado, coordinado y ejecutado, todo lo cual, decimos, es responsabilidad política del secretario de Gobernación. La recomendación del ombudsman será, eso sí, intrascendente para el poder político que se especializa en mandar al diablo a las instituciones.
Tenemos una pandemia de atracos en numerosos gobiernos locales. Las denuncias públicas de hechos escandalosos y el cambio de partido gobernante en algunos lugares han llevado a que varios exgobernadores sean inculpados. Esta corrupción no es nueva, pero tiene una característica que no siempre ha estado presente: el Estado corrupto se encuentra ahora demasiado descentralizado. El presidente de la República no ha logrado organizar bien los procedimientos y su partido está volcado sobre los recursos públicos, sin descontar que algunos más, de otras procedencias, también se han servido lo que han podido. Esas instituciones fueron mandadas al diablo, aunque bien sabemos que, ocurrió por enésima vez.
La Presidencia de la República siempre ha presionado a los medios de comunicación. Compra servicios publicitarios para complacer y recibir halagos y notas destacadas, pero también impone fuertes límites. Antes, los motivos eran la gobernabilidad, el interés de partido, el bloqueo de críticas y de críticos, el ocultamiento o deformación de hechos, en fin, los intereses generales del poder. Ahora las cosas han cambiado para empeorar. Los periodistas expulsados lo han sido debido a críticas de la conducta personal del presidente o de familiares de éste. Ya llevamos varios casos muy fuertes que han producido escándalos. De esa manera, la Presidencia de la República también ha sido mandada al diablo por el mismísimo presidente que pone por delante a su propia persona.
La Suprema Corte de Justicia acató una consigna del gobierno para impedir la consulta popular sobre la reforma energética, solicitada mediante todos los elementos legales y procedimentales. El argumento fue tan baladí que nunca se olvidará ese lance de la Corte en contra de la democracia participativa. Con un solo voto en contra, el del ministro José Ramón Cosío, la mayoría de togados mandó al diablo al Poder Judicial y a esa institución constitucional conocida como el derecho ciudadano de ser consultado.
En un minucioso recuento podríamos traer a nuestra memoria miles de actos institucionales que han mandado al diablo a las instituciones.
No dudo que con la frase de “al diablo con sus instituciones”, López Obrador haya querido decir que es preciso reformar las instituciones porque las actuales son malas, en lo que tendría razón, pero se debe agregar que, para hacerlas verdaderamente nuevas, no sólo hay que cambiar nombres y titulares.
La tarea de reconstrucción institucional de México es gigantesca, pero no se ha iniciado aún, todo ha sido hasta ahora, más o menos, cosmético.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Cada consejero del INE cuesta 4.5 millones de pesos anuales al erario

Por sueldo, compensación, aguinaldo, comidas y prima vacacional, cada consejero del INE cuesta a los mexicanos 4 millones 522 mil pesos al año. Privilegiados en un país de pobres, a estos “servidores públicos” se les otorgan tres seguros, una camioneta, un iPad y un celular, con cargo al erario. Para 2018, el INE busca incrementar su presupuesto en más de 3 mil millones

La austeridad no ha llegado al Instituto Nacional Electoral (INE): 10 consejeros –encabezados por el doctor Lorenzo Córdova Vianello– perciben, cada uno, 303 mil pesos brutos (220 mil pesos netos) mensuales, integrados por sueldo y compensación garantizada, revela el oficio INE/DEA/4635/2017.
Esos ingresos superan en 94 mil pesos las percepciones del presidente Enrique Peña Nieto, quien según el Portal de Obligaciones de Transparencia gana 209 mil 135 pesos brutos al mes (142 mil 33 pesos netos).
El onceavo consejero electoral –del que no se revela la identidad en el documento obtenido por medio de la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental– gana menos que sus colegas pero más que el presidente de la República: sus percepciones brutas ascienden a 270 mil 715 pesos al mes (187 mil 888 pesos netos).
La élite electoral –que se enfrenta a una profunda crisis de legitimidad– lejos está de las penurias que pasan 53 millones 418 mil mexicanos que sobreviven en situación de pobreza, de acuerdo con cifras oficiales del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social.
Además de las percepciones mensuales que reciben los consejeros, el erario les paga tres costosas prestaciones por igual. Se trata de un aguinaldo de 350 mil 178 pesos; dos primas vacacionales por 32 mil 688 pesos en total (1 mil 634 pesos por día hábil descansado); y 545 pesos diarios, con excepción de fines de semana, para alimentación (11 mil 970 pesos mensuales). Tan sólo el gasto diario en comidas representa 6.8 salarios mínimos, tasados este 2017 en 80 pesos por jornada laboral.
De la información del INE se desprende que los 11 consejeros cuestan a los mexicanos 49 millones de pesos anuales (a razón de 4 millones 522 mil 542 pesos por funcionario, con excepción del que obtiene “sólo” 3 millones 775 mil 86 pesos).

Seguros y otros beneficios

El gasto en esos 11 servidores públicos no para ahí. A cada uno se le otorga un seguro de vida de cobertura básica por 40 meses de percepciones brutas (en la mayoría de casos, esto es 12 millones 121 mil pesos); un seguro colectivo de retiro que va de 10 mil a 25 mil pesos; y un seguro de gastos médicos mayores por 295 salarios mínimos generales mensuales en la Ciudad de México.
Además, en caso de que alguno de los consejeros electorales falleciera, el INE prevé gastos funerarios hasta por 80 mil pesos (1 mil veces el salario mínimo, indica el oficio).
Para “defender la democracia”, la élite electoral cuenta con más privilegios, como el hecho de no desgastar su vehículo particular para trasladarse de su domicilio a cualquier lugar, sin importar que se dirija o no a una actividad pública.
Ello, porque el Instituto le asigna a cada consejero un vehículo. Una lujosa camioneta Chevrolet Tahoe –con valor superior a los 560 mil pesos– al consejero presidente; y a los otros 10 consejeros, camionetas Toyota RAV4 con valor superior a los 300 mil pesos, consta en el inventario de noviembre de 2016. Y no podía faltar la gasolina y el mantenimiento de esos automotores, también pagados por la hacienda pública.
Por si esto no fuera suficiente, Córdova Vianello, Enrique Andrade González, Marco Antonio Baños Martínez, Adriana Margarita Favela Herrera, Ciro Murayama Rendón, Benito Nacif Hernández, Dania Paola Ravel Cuevas, Jaime Rivera Velázquez, José Roberto Ruiz Saldaña, Alejandra Pamela San Martín Ríos y Valles y Beatriz Claudia Zavala Pérez obtienen del INE un teléfono móvil con cobertura ilimitada y hasta un iPad.
El problema con este tipo de gastos es que en México no hay “austeridad republicana”, observa el doctor en estudios sociales José Manuel Luque Rojas. Eso es algo de lo que adolece todo el gobierno y no sólo el Instituto, considera.
“Por supuesto que el INE debería de ajustarse y ser más austero”, señala el también investigador de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Agrega que, por las facultades que le asignó la reforma constitucional de 2014, el INE ahora es un monstruo con tentáculos en todos lados y por ello ejerce un presupuesto público millonario.
“A eso se le suman los gastos suntuosos que no se justifican, porque [los consejeros electorales] tienen altos salarios, iPads, celulares, [gastan] mucha gasolina, vehículos… pues eso se suma. Pero al final de cuentas, si nosotros exigimos austeridad en las estructuras del INE –los consejos, las juntas, las comisiones de vigilancia– entonces les vamos a atar las manos. Lo que sí podemos exigir es que tengan salarios adecuados a la situación del país, y eso hay que exigirlo también a los gobernantes y legisladores.”

La dote matrimonial de Lorenzo

Desde tiempo atrás, la austeridad ha sido algo distante del consejero presidente del INE: el 30 de octubre de 2000, cuando se desempeñaba en un cargo menor al actual, el doctor Córdova Vianello obtuvo 39 mil 875 pesos por concepto de dote matrimonial con cargo al erario del entonces Instituto Federal Electoral. Es decir, que se le entregaron casi 40 mil pesos de dinero público a Lorenzo Córdova por casarse.
Después de que la prensa diera a conocer este abuso de la burocracia electoral, la dote matrimonial –aclara el INE en la respuesta a la solicitud de información UE/17/02123, hecha por Contralínea– fue eliminada el 16 de diciembre de 2009 de las gratificaciones. Sin embargo, eso no garantizó que el gasto de la institución se volviera congruente con la realidad del país, donde las mayorías padecen marginación y miseria.
Y es que, actualmente, el Instituto no sólo paga a su personal aguinaldo, prima quinquenal, primas vacacionales, seguros y gastos de defunción, sino que el despilfarro sigue mediante “ayudas” para “renta” hasta por 20 mil pesos mensuales, durante un periodo no mayor de 6 meses; y para despensa, por 350 pesos al mes, en forma permanente.
Asimismo, otorga gratificaciones por el Día de las Madres a sus trabajadoras con esta condición, por 250 pesos, y por el Día de Reyes y Día del Niño, 250 pesos por cada celebración a los funcionarios que tienen hijos menores de 12 años.
Con dinero público, el INE también cubre los gastos de traslado y menaje de casas, y otorga becas académicas a favor del personal de plaza en los cargos de contralor general, directores ejecutivos, directores, jefes de unidad técnica, subcontralores, coordinadores del registro federal de electores, vocales ejecutivos locales, directores de área de estructura, vocales ejecutivos locales, vocales secretarios, vocales locales, vocales ejecutivos, secretarios distritales, subdirectores de área, vocales distritales, coordinadores operativos, jefes de departamento, jefes de monitoreo a módulos y homólogos, consta en su Manual de percepciones para 2017.
El Manual también contempla el otorgamiento de percepciones extraordinarias para los funcionarios que cumplan con su trabajo. Éstas pueden ser: “estímulos, reconocimientos, recompensas, incentivos, compensaciones extraordinarias y pagos equivalentes, que se otorgan a los servidores públicos de mando, cuya asignación se encuentra sujeta a requisitos de realización futura e incierta y que no forman parte integrante de la percepción ordinaria”.

Y piden más presupuesto

Aunque el presidente Enrique Peña decretó una época de austeridad gubernamental desde hace un par de años, los consejeros electorales buscan aumentar su presupuesto público para el próximo año.
Por ello, el Consejo General ha solicitado 18 mil 226.4 millones de pesos como presupuesto ideal del INE. Al respecto, Lorenzo Córdova justificó la petición al decir que en 2018 se realizará la “elección más grande de nuestra vida democrática [sic]” (Proceso, 28 de agosto de 2017).
Ese monto planteado en el proyecto presupuestario es 3 mil 155 millones de pesos superior al aprobado por la Cámara de Diputados para este 2017, que asciende a 15 mil 71 millones de pesos.
Al respecto, el doctor Efraín Érick Poot Capetillo, investigador de la Universidad Autónoma de Yucatán, considera que “la enorme cantidad de dinero que están solicitando [los consejeros] es parte de los gastos que comúnmente tienen. Por supuesto que debe haber estrategias más claras de en qué se va a gastar el dinero, pero los recursos que solicitan parecen estar justificados. Lo que hace falta es transparencia y rendición de cuentas”.
La tendencia es que el INE destina la mayor parte del dinero público a gasto corriente (sueldos, prestaciones, operación, papelería, equipos de cómputo, pensiones y jubilaciones) y no a gasto de capital (inversión).
En el actual ejercicio, por ejemplo, de los 15 mil 71 millones de pesos que le fueron aprobados, al cierre del año habrá empleado 14 mil 799.39 millones en el gasto corriente, y sólo 271.79 millones en gasto de capital, indica el análisis El presupuesto público federal de México en materia electoral, 2016-2017.
Elaborado por el investigador Reyes Tépach, integrante de la Dirección de Servicios de Investigación y Análisis de la Cámara de Diputados, el estudio detalla que en este ejercicio la organización de procesos electorales tuvo un costo de 80 millones 620 mil pesos en gasto corriente, y de apenas 1 millón 480 mil en gasto de capital.
“El problema [del presupuesto] es más de fondo que de forma: no creo que los consejeros del INE sean responsables. Lo son respecto de los gastos superfluos que tienen, de las prerrogativas que ellos mismos acuerdan para sí en el margen de la autonomía, pero lo demás es responsabilidad de los partidos y de la clase política, porque está en la ley”, considera el doctor Luque Rojas.

El descrédito de los consejeros y el Instituto

El gasto multimillonario en esta institución no se refleja en su aprobación social. Los consejeros del INE han sido cuestionados e incluso un sector de la sociedad civil organizada (sobre todo el que encabeza el aspirante presidencial y defensor de los derechos humanos Emilio Álvarez Icaza) ha pedido su renuncia, por considerar que no han sido garantes del voto ciudadano.
Para el doctor Poot Capetillo, “al INE le están pasando la factura que en realidad le deberían cobrar a los partidos políticos, porque costó mucho crear un instituto electoral, primero con el IFE: profesionalizarlo, dotarlo de credibilidad. Lógicamente cuando los partidos comenzaron a influir de manera importante en la conformación del Consejo General, éste empezó a ser acotado. Cuando, con las llamadas cuotas, los partidos comenzaron a influir de manera decisiva en la designación de ciertos personajes como consejeros, fue el momento en el que empezó el camino de la deslegitimación del papel que le tocaba jugar al Instituto”.
En entrevista, el investigador refiere que la transición de árbitro federal a nacional también ha repercutido en la imagen, el desempeño y hasta en el gasto del Instituto. “Hay un aspecto que suele pasar desapercibido: esto no fue la evolución propia del Instituto, sino un acuerdo al que llegaron los partidos en el marco del Pacto por México: con la reforma electoral se le dotó de una serie de atribuciones, pero al mismo tiempo éstas fueron acotadas. Así, de forma precipitada absorbió muchas funciones y, al mismo tiempo, también las críticas”.
En 2015, los consejeros electorales empezaron a resentir el déficit de confianza. Algo que se acrecentó con el tiempo, al grado que en este 2017 fueron acusados de parcialidad a favor del Partido Revolucionario Institucional y, por ello, organizaciones como Ahora les exigieron su renuncia.
Al respecto, el doctor Luque Rojas explica que la crítica a la institución y a los consejeros arreció con los procesos electorales de 2016 y 2017. Aunque sí hay deficiencias en el INE, observa, el problema no es realmente del Instituto.
“El problema principal es de las normas sobre el funcionamiento del Instituto: todo está establecido en la ley y eso no lo hizo el INE, lo hicieron los legisladores y los partidos políticos en un gran acuerdo dizque para resolver problemas de la democracia. En esa lógica se inscriben sus decisiones [de los consejeros].”
El investigador de la Universidad Autónoma de Sinaloa recuerda que el procedimiento para nombrar a los consejeros está en manos de los partidos. “Cómo explicar que los partidos políticos acuerden que vaya fulano o zutano al INE, [pues porque] son cuotas. Pero resulta que son los mismos partidos los que los descalifican cuando en una elección cerrada, por ejemplo, no encuentran eco a las demandas de nulidad. Éste es el fondo del asunto, más allá de que sí han errado en algunas decisiones porque no han utilizado de forma adecuada, en parte porque son cuotas, las atribuciones que tienen para obligar a los actores políticos a que respeten la ley”.
Para la realización de este trabajo se solicito conocer la versión de los consejeros electorales, a través del área de Comunicación Social. No obstante, al cierre de edición no se obtuvo respuesta.

Ley Kumamoto, vía para acotar presupuesto electoral
La llamada Ley Kumamoto, que reforma el marco legal en materia electoral de Jalisco para reducir en 60 por ciento el presupuesto a los partidos políticos locales –impulsada por el legislador independiente Pedro Kumamoto–, es el camino para adelgazar el presupuesto público a los partidos, considera el doctor Efraín Érick Poot Capetillo.
Para el investigador de la Universidad Autónoma de Yucatán especializado en ciencia política, el aval que dio la Suprema Corte de Justicia de la Nación a esa reforma el pasado 28 de agosto, al considerarla constitucional, es sumamente importante para Jalisco y el resto del país.
“Ésa es la reforma que se necesita a nivel nacional, aunque ya no da tiempo para estas elecciones. Con ésta se puede limitar el presupuesto a los partidos a algo acorde con la realidad mexicana, porque el presupuesto va a estar amarrado, no al padrón electoral, sino al número de votos obtenidos”, indica.
Para 2018, el Instituto Nacional Electoral aprobó ­–el pasado 18 de agosto– que a los partidos se les otorguen 6 mil 788 millones de pesos, considerado el presupuesto más alto en la historia del financiamiento electoral.
Al respecto, el doctor José Manuel Luque Rojas observa que “acusar al INE por ese presupuesto es como querer matar al mensajero: al final de cuentas, para calcular el monto de la asignación del presupuesto a los partidos políticos, al funcionamiento de las estructuras estatales y al consejo general del INE, las juntas locales y todo lo que tiene que ver con la estructura, se usa la fórmula establecida en la Constitución.
“Entonces, ¿quién puso la fórmula? ¿El INE? No. La pusieron los legisladores al establecer cuál iba a ser el financiamiento a los partidos políticos. Cuando se aplica la fórmula da una cantidad estratosférica. Eso está mal, pero no es culpa del INE, ellos sólo están aplicando lo que dice la ley.”

Nancy Flores

martes, 22 de agosto de 2017

PGR hace el ridículo en caso Odebrecht-Lozoya; hay un precio por hacerse tontos: Aguayo y Meyer

Tratan de "ir posponiendo y posponiendo, a ver si se diluye" el tema, dijo el historiador en la Mesa Política de Aristegui en vivo.


El académico Sergio Aguayo consideró que la Procuraduría General de la República está “haciendo el ridículo” en la investigación de los sobornos que presuntamente fueron entregados al ex director de Pemex, Emilio Lozoya, por parte de Odebrecht.
En la Mesa Política de este lunes, señaló que la corrupción mexicana siempre ha tenido un ángulo internacional porque quienes han saqueado al erario han llevado su dinero fuera del país.
“La información que está surgiendo sobre las presuntas transferencias de millones de dólares está saliendo o de Brasil o de Estados Unidos, pero no del gobierno mexicano”, apuntó.
“El gobierno mexicano ya no es capaz de controlar la información que se está generando en México ni tampoco es capaz de aminorar o controlar o modular las revelaciones que se están haciendo en el exterior”, sostuvo.
Ante ello hizo una previsión: “seguiremos viendo cómo salen evidencias sobre la corrupción de tal o cual funcionario y cómo siguen respondiendo con frases desgastadas, poco creíbles”.
“En los últimos años el tema que ha movilizado a buena parte de la sociedad organizada es la lucha contra la corrupción”, recordó. Y actualmente el tema es el fiscal anticorrupción, el fiscal general y el Sistema Nacional Anticorrupción.
“Aquí la pregunta es si en el año y meses que le quedan al gobierno de Enrique Peña Nieto se derrumbará el círculo más íntimo y de ser el caso, el candidato más obvio es Emilio Lozoya”, aseguró.

Al respecto, el historiador Lorenzo Meyer comparó la actual situación del gobierno con una “guerra de retirada”.
“Saben que no pueden ganar pero sí pueden controlar su derrota… el Ejército se prepara no para correr en desbandada sino para ganar tiempo”, ejemplificó.
“Una guerra de retirada está haciendo el gobierno mexicano en el caso Odebrecht-Lozoya, para ceder el menor terreno posible en el mayor tiempo posible”, apuntaló.
Y es que desde hace tiempo se conoció el caso de los sobornos, “en otros países se llegó rápidamente a poner en el banquillo de los acusados a aquellos señalados, en México, no”.
Aquí se trata de “prolongar el tiempo quién sabe hasta cuándo pero para la opinión pública mexicana es obvio que nos están tratando de recetar una fórmula muy antigua en México, de ir posponiendo y posponiendo, a ver si se diluye“.
“Se ve que no se quiere proceder. Están calculando el costo-beneficio. Claro que hay un precio a pagar por hacerse tontos”, afirmó el doctor.
“Todo está como congelado, es una técnica, son expertos en esas técnicas. La opinión pública mexicana aguantará, ha aguantado tantas cosas. El desprestigio del gobierno es realmente alto. El apoyo al presidente de la República es mínimo”, anotó.
Para Meyer “está tan corrompido el aparato de justicia mexicano” que es necesario pedir ayuda, pero “no se trata de poner una autoridad externa” sino que trabaje en paralelo a las autoridades locales, como lo han hecho países como Guatemala.

domingo, 20 de agosto de 2017

López Obrador y la institucionalidad democrática .- JOHN M. ACKERMAN

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Carmen Martínez, Fredy Martínez, Augusto Cruz, Epifanio Domínguez, presos políticos de Chiapa de Corzo, libertad inmediata.
Entre todas las calumnias y mentiras que cotidianamente se lanzan desde las altas esferas del poder económico y social contra Andrés Manuel López Obrador, la que ofende más a la inteligencia y la lógica es la acusación de que la llegada del tabasqueño a Los Pinos implicaría una amenaza para la institucionalidad democrática del país.
Los adversarios del futuro candidato presidencial de Morena no se cansan de acusarlo de ser un “populista” que supuestamente no respeta las leyes o la división de poderes. Advierten que como presidente podría actuar como un pequeño dictador que no permitiría ningún límite a su poder y aplastaría a sus adversarios. Más vale malo por conocido que bueno por conocer, reza esta perversa lógica conservadora y derrotista.
El primer error con este enfoque es que supone que México hoy gozaría de algo que podría llamarse “institucionalidad democrática”.
Habría que hacernos una serie de preguntas serias al respecto: ¿Existe alguna institución del Estado mexicano que hoy funcione correctamente de acuerdo con su mandato constitucional o legal? ¿La Suprema Corte imparte justicia? ¿Las fuerzas armadas protegen al pueblo? ¿La Presidencia de la República fomenta el bienestar de los mexicanos? ¿El Congreso de la Unión legisla a favor del interés público? ¿La Procuraduría General de la República combate la impunidad? ¿La Secretaría de Relaciones Exteriores defiende la soberanía nacional? ¿Los institutos electorales garantizan comicios libres, limpios y auténticos?
Muy difícilmente podríamos contestar, en buena fe, a cualquiera de estas preguntas en lo afirmativo. Nos encontramos hoy en medio de una enorme crisis histórica de efectividad y de credibilidad de las instituciones públicas.
No es necesario esperar, entonces, hasta después de las elecciones presidenciales de 2018 para saber cómo sería vivir en una situación de colapso total de la institucionalidad democrática. Enrique Peña Nieto, y el régimen prianrdistaque lo respalda, ya ha avanzado demasiado en este sentido.
Recordemos cómo Peña Nieto violentó la división de poderes desde el primer día del sexenio con su Pacto por México, atropellando todos los procedimientos parlamentarios con el fin de lograr la aprobación relámpago de la privatización del petróleo y la electricidad.
El régimen actual tampoco respeta las leyes del país. La corrupción desbordada y la impunidad desenfrenada demuestran claramente que quienes hoy gobiernan no tienen ningún respeto por las instituciones públicas. El caso de los sobornos de Odebrecht para Emilio Lozoya es solamente el caso más reciente en una serie de escándalos públicos que involucran el círculo más íntimo del actual ocupante de Los Pinos. Y el fraude en el Estado de México demostró una vez más la total ausencia de un Estado de derecho en materia electoral.
El régimen actual también ha demostrado su enorme intolerancia a la oposición y el diálogo democrático. La censura a los comunicadores, la agresión a los periodistas, la represión de las manifestaciones y el encarcelamiento de activistas se han generalizado durante el presente sexenio como nunca antes en la historia reciente del país.
Es cierto, sin embargo, que las cosas podrían empeorar. Por ejemplo, si el régimen logra imponerse una vez más en 2018 por medio de la violencia, la censura y el fraude podríamos tocar fondo muy pronto. Cualquiera de los candidatos del PRIANRD (Margarita Zavala, Aurelio Nuño, José Antonio Meade, Ricardo Anaya, Miguel Ángel Mancera, etcétera.) llegarían con el fin de culminar el trabajo de destrucción institucional iniciado desde tiempos de Carlos Salinas de Gortari.
Resulta evidente que la única esperanza para iniciar el largo camino hacia la recuperación de la institucionalidad democrática es con la llegada a Los Pinos de un agente externo, alguien que no tiene participación alguna en la extensa telaraña de complicidades que hoy infecta las altas esferas políticas y económicas del país.
El que paga para ganar, roba al llegar. Pero quien gana legítimamente no tiene otra opción que rendir cuentas a quien lo colocó en la silla.
Es también importante recordar que López Obrador ha dedicado su vida entera a la lucha por la democracia y la recuperación de las instituciones públicas. Jamás ha llamado a la violencia y siempre acude a las instituciones para defender las causas que enarbola. En 2006 fue al Tribunal Electoral para demandar “voto por voto” y en 2012 exigió una fiscalización profunda de las finanzas de la campaña de Peña Nieto. Sus luchas contra las reformas petrolera y educativa también han buscado establecer diálogos públicos con las instituciones responsables.
La misma insistencia del tabasqueño en participar una y otra vez en las elecciones presidenciales, aun a pesar de los constantes fraudes y engaños, revela su profundo apego a la vía institucional. López Obrador jamás ha tirado el tablero. Tiene una fe casi utópica en que con el esfuerzo de todos, podemos finalmente hacer realidad el sueño de que las instituciones funcionen de acuerdo con su mandato legal.
Y tantos años de experiencia de López Obrador en la oposición constituye una garantía de que al llegar a Los Pinos no recurriría a ninguna cacería de brujas ni acoso a la oposición. Sería simplemente contra natura que alguien forjado con tantos años de lucha desde la oposición y por una democracia verdadera de repente cambiaría su perspectiva 180 grados al llegar al poder.
En suma, López Obrador no presenta riesgo alguno a la institucionalidad democrática sino todo lo contrario, representa la esperanza de finalmente recuperar la institucionalidad perdida.  l
www.johnackerman.blogspot.com
Twitter: @JohnMAckerman

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