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viernes, 13 de enero de 2012

Rebasan a Sicilia

 

Publicado el Viernes 13 de Enero de 2012Un comentario
Rubén Cortés
La terminación de la Estela de Luz representaba el momento político de culminante Javier Sicilia para ubicarse como lo que pretende desde hace casi un año: el gran luchador por los derechos de las víctimas de la guerra contra el narcotráfico, que oficialmente son 47 mil 515.
Pero lo dejó pasar porque es un activista social calderonista y filopanista, con resabios cristeros, y no iba a solidarizarse con los grupos de corte izquierdista que obligaron al gobierno a cambiar la fecha de la inauguración del monumento.
Durante toda la semana pasada, colmó las redes una convocatoria para declarar el domingo a la Estela de Luz Monumento a las Víctimas Inocentes de la Guerra contra el Narcotráfico y Museo de la Corrupción. Pero el gobierno les ganó la mano y la inauguró el sábado.
El gobierno fue avasallado en dos trending topic en las redes, donde proliferaron las bromas, los reclamos por la corrupción y hasta por considerar que representa en realidad una lápida, usada como símbolo de la guerra antinarco.
Y en el tema de los símbolos, destacó la manera como fue rebasado Javier Sicilia, hasta ahora monopolizador del tema de las víctimas y quien no solo no se unió con esta propuesta, sino la ignoró y fue borrado por la misma.
Quedó evidenciado también que Sicilia ha usado el tema para mil asuntos, desde llamar a la no realización de las próximas elecciones presidenciales, hasta llamar corruptos a los tres millones de mexiquenses que votaron por el PRI en los pasados comicios para Gobernador.
En cambio, ha sido conciliador con el presidente, tanto por su filia católica como por su simpatía panista, pero ahora no le entró a las protestas contra la Estela de Luz porque se trataba de la condena a un símbolo de supuesta corrupción y el uso excesivo de la fuerza.
Al final, cientos de ciudadanos hicieron una inauguración popular de la Estela y, uno de los activistas, Oscar Mondragón, dijo que entregará la petición de que ésta sea nombrada Museo de la Corrupción del actual gobierno a los precandidatos únicos de “las izquierdas”, AMLO, y de PRI, Enrique Peña.
Lo peor para Sicilia fue que todo esto lo consiguieron los activistas de las redes sin él. Al contrario, lo que le tocó a Sicilia fue una petición del narcotráfico en Michoacán para que sirva de puente entre los criminales y el Presidente:
“Esperamos señor Sicilia que nos escuche y apoye, que la asociación que usted dignamente representa tome cartas en el asunto y no permita que el presidente Calderón continúe con sus abusos, en represalia porque su hermana (Luisa María, ex candidata a la Gubernatura) no ganó las elecciones”.
Porque lo creen muy amigo de Calderón.

viernes, 7 de octubre de 2011

El cuñado incómodo de Calderón reloaded

Víctor Hernández

@toliro
2011-10-07

En 2006 Andrés Manuel López Obrador dio a conocer, durante el segundo debate presidencial, que uno de los cuñados de Felipe Calderón, Diego Hildebrando Zavala Gómez del Campo, había recibido contratos de Pemex para una de sus empresas siendo Calderón Secretario de Energía, lo cual es ilegal.

AMLO no mintió. El propio Diego Zavala admitió ante las cámaras de Televisa que su empresa recibió millones de pesos de Pemex siendo Felipe Calderón Secretario de Energía. Y cuando Hildebrando lo confirmó de nuevo con Denise Maerker en su programa de radio, Calderón ya
ya no quiso dar la cara.

Ayer, en un evento organizado por la revista The Economist, los reporteros le echaron en cara a Calderón al cuñado incómodo.

Esto hizo que Calderón enfureciera y, como es su costumbre, mintiera para responder a los cuestionamientos.

"Apenas pasó la campaña (de 2006), no hubo nadie que presentara absolutamente alguna evidencia de lo que fue una gran calumnia (la acusación contra su cuñado), absolutamente ninguna. De hecho, la acusación que se me hacía, de haber dado contratos de manera indebida a parientes míos, fue totalmente falsa.

"(...) No es cierto que le hubiera dado algún contrato, tan no es cierto que la misma persona (López Obrador) que tenía encuestas y que dijo que iba 10 puntos arriba de mi, y que 6 años después no ha mostrado, pues tampoco ha demostrado alguna evidencia de lo otro", dijo Calderón Hinojosa.

Para empezar, las evidencias se presentaron desde la campaña. Los documentos y las propias declaraciones de Diego Zavala demuestran que se le otorgaron contratos de Pemex a una de sus empresas. Calumnia no fue.

Por otro lado, no se le acusa a Calderón de haberle otorgado él los contratos a su cuñado, sino de que lo hubiera permitido siendo titular de la Sener.

Y lo de los 10 puntos de preferencia electoral es muy sencillo de demostrar: sólo se le tiene que dar acceso a la revista Proceso a las boletas electorales de 2006. Pero la administración de Calderón ha hecho todo lo que ha podido por impedir que eso suceda, pidiendo inclusive a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que no le conceda a Proceso la petición de revisar los paquetes electorales.
En todo caso el que no ha impedido que se demuestre que “ganó” las elecciones es Calderón.

Por eso mejor AMLO y Martí 2012.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Mano a mano, Salinas-Calderón

Índice Político
Francisco Rodríguez

El mismísimo “Innombrable” se hizo presente en Monterrey la semana anterior. Fue a meter al orden al otro copete de la política nacional, a quien también manipula, maneja o, si usted gusta, asesora: “Mañana te voy a dar mi respaldo públicamente –habría dicho, mutatis mutandi, el ex ocupante de Los Pinos Carlos Salinas al gobernador neoleonés Rodrigo Medina—, pero hoy mismo, hoy, hoy, hoy, se va tu papá del país”.
Y sí. Desde la mañana del jueves 8 de septiembre Humberto Medina Ainslie o “Papá Medina” ya estaba volando rumbo a Canadá, exiliado por su propio hijo, desde siempre acostumbrado no sólo a que su progenitor le hiciera la tarea… peor aún, a que éste fuera quien, descarada y cínicamente, manejara todos los negocios y corruptelas de la hasta ahora también fallida administración estatal de Nuevo León.
Rodrigo Medina se quitó de encima a su padre. Pero ahora tiene sobre sí a un padrastro: Carlos Salinas de Gortari, a quien podría multiplicársele la tarea si empieza a atender las carencias de otros gobernadores, también jóvenes, que a todas luces aparecen huérfanos –¡no tienen m…!—, cual pudiesen ser los casos del mozalbete de Quintana Roo y o del “antiterrorista” de Veracruz.
Y a todo ello, ¿qué gana Salinas de Gortari?
¿Por qué involucrarse ahora? ¿Sólo para proteger a las piezas del ajedrez en las que Enrique Peña desempeña el papel de rey, y Medina el de uno de sus alfiles? ¿Sólo porque Calderón los ha puesto en jaque?
Pues sí. Porque, desatada ya la guerra sucesoria del 2012, el actual ocupante de Los Pinos, desde siempre obsesionado por un anti-priísmo que se antoja enfermizo –traumas infantiles de por medio—, ya ha echado a andar la maquinaria de la guerra sucia que tan buenos resultados le brindó a él en el 2006, no obstante que hasta hoy son pésimos, funestos, para la casi totalidad de la sociedad mexicana.
La historia de esta reaparición salinesca inició el lunes 29 de agosto cuando, a bordo de tres jets privados, arribaron al aeropuerto de Toluca los llamados “Diez de Monterrey”, aunque en realidad esta ocasión fueran once: Adrián Sada González, VITRO; Armando Garza Sada, ALFA; Eduardo Garza, FRISA; Enrique Zambrano Benítez, PROEZA; Eugenio Garza Herrera, XIGNUX; Federico Toussaint Elosúa, LAMOSA; Francisco Garza Zambrano, CEMEX; José Antonio Fernández, FEMSA; Lorenzo Zambrano, CEMEX; Ricardo Martín Bringas, SORIANA; y Tomás González Sada, CYDSA.
Concurrirían a una comida en Los Pinos, con su actual ocupante, quien estuvo acompañado de sus empleados más cercanos: Blake, la señora Morales, “El Chicles” Ruiz Mateos, y el recién ascendido Poiré.
Pero antes de enfilar sus lujosos autos y camionetas a la ciudad de México, los once invitados se reunieron en el salón de uno de los hangares privados de la terminal aérea toluqueña. Y ahí hablaron, discutieron, se pusieron de acuerdo.
El más acelerado era, en ese momento, “El Diablo” José Antonio Fernández, primer productor de cervezas en el país. Lanzaba llamas en contra del góber Medina, del padre de éste y de toda la parentela. Iba por la cabeza –copete incluido— de quien aún no completa los dos años en la responsabilidad política de Nuevo León. Mesurado como de suyo siempre es, Lorenzo Zambrano lo tranquilizó: “no conviene”, “otras elecciones”, “llegada otro partido”… fueron algunas de las frases que el cementero empleó para amainar la furia del también principal embotellador de cocacolas en el país.
Ya en Los Pinos, mientras comían, Calderón habló no del incendio del Casino Royale. No de la delincuencia. Sobre todo echó pestes de Medina. Sólo como ejemplo, señaló que es el peor evaluado de todos los gobernadores “más que el de Tabasco”, dijo el michoacano, pues mientras “El Cómico” Granier tiene un 70% de rechazo, Medina supera ya el 87% de desacuerdo con quienes deberían ser sus gobernados.
Y tras la reunión, en la que quedaron claros los motivos de la invitación, no faltó quien fuera con Salinas a darle la versión de lo sucedido.
Por eso llegó a Monterrey “El Innombrable”.
A un mano a mano con Felipe Calderón, que rememora mucho a aquél otro que ya mantuvo –Roberto Madrazo de por medio— con Ernesto Zedillo.
Por lo pronto, un salinista –y anticalderonista—de pura cepa, Diego Fernández de Cevallos, ya entró al quite. Aconsejó al alcalde regiomontano Larrazábal que no pida licencia al cargo. Que mande al diablo al PAN… y Calderón.
¡Cierren las puertas, señores!
¿Quién va gallo? ¿Quién gallina?

Índice Flamígero: “¡Cámpora al gobierno! ¡Perón al poder!” Tal el grito que recorría toda Argentina allá por 1973. Me lo recuerda Bibi Villavicencio, lectora adicta a este espacio, quien se pregunta si “¿irá a ser Peña tan sincero como lo fue Cámpora con los argentinos? Porque estaba cantado que el triunfo de Cámpora era en realidad el regreso de Perón?” Héctor José Cámpora duró 49 días en el poder, cuando el general Juan Domingo Perón manifestó, efectivamente, su intención de regresar a la Casa Rosada.

www.indicepolitico.com / pacorodriguez@journalist.com

sábado, 9 de julio de 2011

Debe Calderón acabar con retórica: alta comisionada de la ONU

Los derechos humanos le valen madre...
MÉXICO, D.F. (apro).- La alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), Navi Pillay, recomendó al presidente Felipe Calderón acabar con la retórica y aplicar los tratados y convenios internacionales que ha firmado México, y “hacer realidad” la reforma constitucional en materia de derechos humanos.

En una amplia conferencia de prensa, al término de su visita a México, Pillay manifestó su consternación por la violencia que ha provocado el crimen organizado, así como por las violaciones a derechos humanos cometidas por miembros de las fuerzas armadas y policiales.

También por la impunidad en los casos de agravios contra periodistas y defensores de derechos humanos; por la violencia contra las mujeres, en especial indígenas; por la situación de los migrantes; por el hecho de mantener el arraigo para investigar a presuntos delincuentes, y por el incumplimiento de la sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH).

Además, la funcionaria de la ONU reprobó la ejecución en Texas, mediante una inyección letal, del mexicano Humberto Leal, y resaltó que “México debió haber hecho más por el connacional, exigiendo el cumplimiento de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ)”, que en 2004 ordenó a Estados Unidos revisar y reconsiderar los casos de 51 mexicanos sentenciados a pena de muerte, incluyendo a Leal, toda vez que no recibieron asistencia consular.

Tras señalar que el Estado es responsable de garantizar la seguridad de la población, Navi Pillay subrayó que “el crimen organizado, con sus acciones y métodos brutales, amenaza el corazón profundo del Estado y ataca los derechos humanos básicos”.

Acompañada de funcionarios de su oficina en México y de la propia delegación de la ONU, la funcionaria hizo un llamado al gobierno de Estados Unidos, por ser ese país principal consumidor de drogas y “abastecedor de armas”, “para que haga un esfuerzo adicional para que el pueblo de este país (México) esté seguro”.

De acuerdo con Pillay, 70% de las armas que ingresan ilegalmente a nuestro país fueron compradas en Texas, Arizona y California, situación que, agregó, “no está ayudando” a detener la violencia en México.

Luego de hacer un reconocimiento a Marisela Escobedo -asesinada en Ciudad Juárez, Chihuahua, por exigir justicia para su hija Rubí Freyre, quien a su vez fue victimada por su pareja- y a las organizaciones encargadas de luchar contra la violencia de género en la ciudad fronteriza, la alta comisionada exigió al Estado mexicano “la total aceptación y cumplimiento” de la sentencia que emitió la CoIDH en el caso “Campo Algodonero” -en torno de los crímenes de tres mujeres, ocurridos en 2001 en esa ciudad-, además de combatir a la impunidad “en cualquier caso de feminicidio”.

Asimismo, reiteró el cuestionamiento que hizo frente a Calderón, en la residencia oficial de Los Pinos, sobre la disposición de las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública, y recomendó supeditar los despliegues militares “a controles civiles y dentro de los límites establecidos por los estándares y principios de derechos humanos”.

No obstante, dijo entender el hecho de que Calderón no mostrara señales de querer retirar de las calles a las fuerzas armadas, debido a la falta de corporaciones policiacas honestas.

La funcionaria de la ONU insistió en su preocupación por el “incremento en los reportes de violaciones a los derechos humanos y el uso excesivo de la fuerza por parte de agentes del Estado en el desarrollo de sus acciones contra el crimen organizado”.

Y después de exigir la abolición de la tortura, hizo un llamado a Felipe Calderón para “garantizar la plena investigación y sanción a todos aquellos hechos (violatorios de derechos humanos), mismos que invariablemente deben ser atendidos por tribunales civiles, independientemente de la calidad o conducción del perpetrador”.

Además, condenó la utilización del arraigo para la investigación de delitos de delincuencia organizada, y recordó que de manera constante se le ha recomendado a México en diferentes organismos de la ONU, entre ellos la Comisión de Derechos Humanos y el Comité contra la Tortura, así como en el Examen Periódico Universal, que debe abolir esa figura, por considerarse un acto de “privación ilegal de la libertad”, contrario a los estándares internacionales de derechos humanos.

Pillay también pidió protección y respeto para los migrantes que cruzan el país rumbo a Estados Unidos, así como para las organizaciones civiles que los protegen.

La funcionaria mencionó la firma de convenios internacionales, como la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos a los Pueblos Indígenas, por la situación de discriminación, abandono y pobreza extrema en que viven los indígenas mexicanos. Todo indica que para México “una cosa es haber votado a favor de la Declaración y otra muy distinta asegurar su implementación”, puntualizó.

Tras ello, se manifestó conmocionada por los agravios contra defensores y periodistas, y llamó al Ejecutivo mexicano a “pasar de la retórica a los hechos” e instrumentar con prontitud y eficacia los mecanismos de protección para estos sectores.

En su discurso, la funcionaria de la Organización de las Naciones Unidas saludó el encuentro entre Felipe Calderón y las víctimas de la violencia y sus familiares, el pasado 23 de junio, y dijo confiar en la promesa que hizo el mandatario al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, que encabeza el poeta Javier Sicilia, en el sentido de “brindar mayor atención a su situación y a la protección de la población”.

Navi Pillay llegó a México el pasado domingo 3. Durante su gira se entrevistó con el presidente Calderón, así como con los secretarios de Defensa Nacional (Sedena), Seguridad Pública (SSP) y Gobernación (Segob), Guillermo Galván Galván, Genaro García Luna y Francisco Blake, respectivamente.

También se reunió con la procuradora general de la República (PGR), Marisela Morales; el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Juan Silva Meza, y el presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Raúl Plascencia, así como con los representantes de 32 organismos de derechos humanos estatales y con autoridades de los gobiernos de Oaxaca y el Distrito Federal.

Pero, además, la alta comisionada platicó con integrantes de organismos civiles de derechos humanos, víctimas de la violencia, académicos e investigadores, entre otros.

jueves, 7 de julio de 2011

Sí pacté con Elba; a nadie debe asombrar: Calderón

Respeté arreglos políticos negociados “antes de mí”, dice en entrevista televisiva

Sí hubo acuerdo con Gordillo, acepta Calderón
Periódico La Jornada
Jueves 7 de julio de 2011, p. 2
El presidente Felipe Calderón se refirió al enfrentamiento entre Elba Esther Gordillo y el ex director del Issste Miguel Ángel Yunes. Reconoció que hubo un acuerdo con la profesora para sacar adelante las reformas educativas y la Ley del Issste a cambio de mantener a personas afines a ella en algunas posiciones gubernamentales.

Respecto del Issste y la denuncia de Yunes sobre la solicitud de Gordillo para que desde ahí se financiaran actividades del Panal, Calderón resaltó que el organismo no es patrimonio de nadie, más que de los trabajadores y es su derecho que el dinero se maneje bien.

Esa es una instrucción “que se cumple porque se cumple”. Dijo que corresponde al gobierno garantizar “que ni un solo centavo del erario haya sido utilizado indebidamente”.

“Por eso, sea Yunes o quien sea, tiene y tendrá la obligación que ese dinero se maneje escrupulosamente y sea la maestra Elba Esther Gordillo, o quien sea la que pida un favor el que sea, eso no se puede hacer porque va contra la ley, y mi exigencia, y espero que se haya cumplido, y las auditorias demostrarán que se haya cumplido, pues que no se maneje eso absolutamente nada en contra de la ley”.

Comentó que la negociación del acuerdo con la profesora contó con la mediación de Yunes. Para entonces, Gordillo ya tenía al Panal, el cual tuvo su propio candidato, Roberto Campa.

“Y pasada la elección, porque finalmente Nueva Alianza siguió su curso, inmediatamente dialogué con la maestra para construir ese acuerdo por la calidad educativa, que implicó entre otras cosas que yo, como presidente de la República, respetara posiciones o perfiles que le habían sido reconocidos o negociados desde la administración anterior”, explicó.
En entrevista con León Krauze, de Televisa, Calderón planteó que “el hecho de que personas afines o por lo menos aceptadas por la maestra estuvieran en Lotería Nacional o en el Issste, por ejemplo, era un acuerdo político que venía antes de mí y que yo efectivamente respeté, y respeté en el entendido de que con la maestra Elba Esther Gordillo iniciaríamos reformas estructurales importantes en el país, una muy importante, y en esto coincido con ella y con Yunes, la del Issste en términos de finanzas públicas”, abundó.

“Y evidentemente hubo acuerdos; ella planteó exigencias de participación en el gobierno que, coincido, (no) deben asombrar a nadie; me parece que forma parte de la política en el sentido de preservar las posiciones afines a ella en la administración pública”, dijo en relación con Yunes, Francisco Yáñez y luego Benjamín González Roaro en la Lotería Nacional .

“Yo creo que la política es para eso; no es un reparto de cuotas ni de botín, porque esos funcionarios saben que su tarea primordial y única es responder por el buen manejo de las instituciones que representan”, indicó.

domingo, 20 de febrero de 2011

La piratería electoral made in Los Pinos


Conjeturas
Alvaro Cepeda Neri
cepedaneri@prodigy.net.mx

El señalado como adicto a la bebida (incluso el primero que lo hizo fue Carlos Castillo, en una carta que se hizo pública, además de que el inquilino del búnker de Los Pinos ya se había ganado esa fama desde que era un abogadillo de bancos y bebía que daba gusto), don Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, y a quien López Obrador aseguró y lo ha cumplido, “traer del mecate corto”, está dispuesto a imponer sucesor y recurre a todos los medios para lograrlo… aunque no parece difícil… ¡sino imposible!, ya que el descrédito del PAN es mayoritario entre los ciudadanos que irán a votar. Estos no quieren nada con los panistas, tras su doble fracaso: el del foxismo y del calderonismo que han sumido a la Nación en el desastre económico, la barbarie en seguridad y una despiadada devastación por hambre y desempleo, contra 50 millones de mexicanos sobreviviendo y muriendo en la vil pobreza.

Calderón, los calderonistas ortodoxos y el resto de los panistas se han dedicado a saquear la agenda priísta, sobre todo la que ha elaborado el senador Manlio Fabio Beltrones, al parecer la única cabeza política, dentro y fuera de un PRI que, si bien arrastra muchos de sus añejos vicios, con el beltronismo busca reposicionarse en el contexto de su renovación histórica a partir del fracaso panista-alternancia. Además, Calderón cayó en las redes de Manuel Camacho, el ideólogo de las transas-alianzas-complicidades, con quien platica en secreto, para mezclar el agua del chuchismo perredista y ebradorista con el aceite oportunista del panismo, postulando a supuestos militantes de izquierda o de plano haciendo suyos a connotados priístas.

Calderón insiste en cometer errores del calibre de estupideces políticas, y su piratería electorera es tan obvia como su exhibida adicción al alcohol (coñac mezclado con cocacola, dicen los que lo conocen) y su tonta idea de presionar a un concesionario para despedir a la comunicadora Carmen Aristegui (¡quienes se desgarraron las vestiduras atacándola, no se dan cuenta que no se trata de ella, sino de la libertad de expresión!), porque informó sobre una manta desplegada en la Cámara de Diputados que hacía alusión a la adicción calderonista. Y con tal de asegurar la continuidad del PAN para la sucesión presidencial, se roba candidatos de otros partidos.

Y arrebata propuestas al PRI (como fue la de deducir de impuestos el pago de colegiaturas, que está en la agenda de Beltrones Rivera). Es pura piratería electoral. Y abusando del poder, quiere dejar sucesor, lo cual ya es imposible. Entre él, Los Chuchos, Ebrard, la facción perredista y el servilismo del PAN, no para de hacer marrullerías políticas, para fantasear con la idea de que si a él lo impuso Fox, imponer a Cordero o García Luna, con todo y que Creel le obstaculiza la maniobra. El asunto es que hay piratería made in Los Pinos. Busca Calderón a toda costa detener al PRI, desmantelar lo que queda del PRD y meter al PAN en el laberinto de las traiciones a su ideario y complicidades con sus enemigos.

viernes, 1 de enero de 2010

2010, la gran paradoja



Jorge Carrasco Araizaga



MÉXICO, D.F., 31 de diciembre (apro).- 2010 será el año de la gran paradoja: Aquello que en 1810 y en 1910 se combatió ideológica y militarmente, estará en el centro de las “celebraciones” del bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución.

Los herederos de quienes en esos momentos no pudieron preservar el colonialismo y la dictadura, se hicieron desde hace años el poder en México.

En realidad nunca se fueron. Con todo y sus reiteradas batallas, terminaron por ajustarse a la vida independiente y al autoritarismo posrevolucionario, sacando el máximo provecho político y económico.

Su retorno al control directo del poder comenzó hace dos décadas, cuando Carlos Salinas, falto de legitimidad por el proceso electoral fraudulento con que se quedó en la Presidencia de la República, se abrazó al conservadurismo y pragmatismo del PAN.

La sucesión del poder entre el PAN y el PRI ha consolidado a la derecha en el país, facilitado por una izquierda autodestructiva.

El PRI y el PAN son una pareja de hecho. Su connivencia coincide con el desastre económico de las últimas dos décadas. Su modelo económico de liberalización económica, sin resguardo para la industria y el campo nacional, ha sido una garantía para la pobreza.

Los años ochenta del siglo pasado –con el sistema priísta agotado– y el primer decenio del siglo XXI –con el PAN en el poder–, quedaron ya registradas como “décadas pedidas” porque la economía mexicana ha estado prácticamente estancada. La peor en América Latina.

Proteccionista sólo con los aliados económicos e ideológicos del PRI y el PAN, en particular con el duopolio televisivo, en ese liberalismo están las causas de la expansión de la delincuencia organizada y la imparable violencia en México.

Los priistas que se sintieron legatarios del liberalismo del siglo XIX, están ahora rebasados por los priistas que defienden las tesis ideológicas que de manera natural le corresponden al PAN.

Así ocurrió con la contrarreforma de Salinas de fines de 1991, cuando “normalizó” las relaciones del Estado con la Iglesia, enfrentados militarmente a principios del siglo pasado e ideológicamente hasta entonces.

Lo mismo ocurre con los gobernadores y diputados priistas que han hecho posible que en 18 estados se impongan reformas confesionales en las constituciones locales para impedir el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo. Y así actuará este año para tratar de revertir la reforma aprobada por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) para impedir que las parejas homosexuales puedan adoptar hijos, negando el carácter heterodoxo de la Ciudad de México.

El PRI se ha convertido en el defensor más eficiente de la Iglesia católica. Sus votos permiten que el PAN promueva acciones de inconstitucionalidad en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Otras veces, sus votos no hacen falta, como en el caso de la reforma de la ALDF que aprobó la interrupción del embarazo hasta las 12 semanas. En ese caso, fue el gobierno de Felipe Calderón quien se opuso. Pero también lo hizo, en un contrasentido más, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

Severamente cuestionada, por los escándalos de pederastia y los obscenos niveles de vida entre su jerarquía, la Iglesia católica mexicana –que se opuso tanto a la Independencia como a la Revolución– está en un buen momento para las fiestas del bicentenario, blindada por el PAN y el PRI, que reniega de su historia.

Como Salinas en su falta de legitimidad, Calderón retoma la historia sólo para beneficio y reivindicación personal. Eso fue lo que hizo recientemente cuando declaró que su padre fue “cristero”.

Esa confesión fue una ofensa pública al Ejército –uno de los pilares de su gobierno– que durante años dedicó hombres y recursos para combatir a aquellos religiosos que se opusieron violentamente a la Constitución de 1917.

Con el cogobierno del PRI y el PAN, cualquier celebración oficial del bicentenario más allá de reivindicar al pensamiento conservador, será mero fuego de artificio. Fuego fatuo.

jcarrasco@proceso.com.mx

Vacaciona Calderón de nuevo… en cuartel militar



Redacción/SDP | 31 de Diciembre, 2009 - 17:35
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El ex-candidato presidencial panista, Felipe Calderón, volvió a “vacacionar” en una zona naval de Acapulco luego de que en 2007 tuvo sus vacaciones en un hotel de la Riviera Maya sin el fuerte operativo de la SEDENA para protegerlo.
Envía..Una vez más Felipe Calderón “vacaciona” en un cuartel militar. De acuerdo con el gobierno municipal de Acapulco, Guerrero, desde ayer el ex-candidato presidencial panista llegó a vacacionar no a algún hotel local, sino a una zona naval, donde recibirá el año nuevo.

En abril de 2009 Calderón se hospedó en la octava zona naval, justamente en Acapulco, Guerrero. Esto fue contrastado en ese entonces por las vacaciones que se tomó en abril de 2007 en la Riviera Maya.

En ese entonces, 2007, Calderón no tuvo problemas para posar para las cámaras paseando en bicicleta. Ahora, como en abril, el ejército mexicano tuvo que montar un operativo para resguardar a Calderón, quien se ufana de la “guerra contra el narco” que inició en 2006 para intentar legitimarse luego del fraude electoral de 2006.

Además de la vigilancia en el perímetro de la base naval, de acuerdo con El Universal a dos cuadras de esta base los mandos superiores colocaron dos Hummers con elementos de la SEDENA para la vigilancia de Calderón.

En los últimos días la violencia en el país se ha recrudecido, con más de 800 muertes violentas tan sólo en lo que va de diciembre y la constante negativa de Calderón a detener la “guerra contra el narco” a pesar de que ha aumentado la violencia y el negocio del narcotráfico no se ha visto afectado sino que, por el contrario, el consumo de drogas en México se diplicó en los últimos años.
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sábado, 29 de noviembre de 2008

Calderón: Fox me dejó un Estado “doblegado”

En sus respuestas al cuestionario que le envió la bancada del Partido del Trabajo en la Cámara de Diputados, el Presidente reconoce que el gobierno no podía cumplir con su obligación de salvaguardar la integridad y el patrimonio de las personas.

México.- La administración de Vicente Fox entregó a la de Felipe Calderón un Estado “doblegado por el poder de grupos criminales”.

Según la repuesta del Ejecutivo a una de las preguntas parlamentarias del Partido del Trabajo en la Cámara de Diputados, al inicio de su gobierno México enfrentaba “uno de sus más graves momentos” en términos de Estado.

“Estaba doblegado por el poder de grupos criminales que conducían sus actividades delictivas (narcotráfico, secuestros y tráfico de drogas, entre las principales) con absoluta impunidad y el Estado no podía cumplir a cabalidad con su obligación de salvaguardar la integridad de las personas y su patrimonio”, sostiene.

Inquirido por el PT sobre la permanencia de los titulares de la Secretaría de Seguridad Pública Federal y de la PGR, Calderón explica: “a la violencia que se vivía en México se sumaba la imagen denostada de las instituciones de seguridad y de procuración de justicia frente a la ciudadanía”.

Asegura que los medios de comunicación contribuyeron a la pérdida de credibilidad de las instituciones, al constituirse en jueces de la actuación de las policías.

“La ineficiencia de las policías para combatir el crimen, los crecientes índices de inseguridad y la eficaz estrategia de los medios para asumirse como jueces de la actuación de los policías contribuyeron al descrédito de las instituciones de seguridad y procuración de justicia”

Agrega que “el diagnóstico inicial reconoció que los esfuerzos gubernamentales, en los tres órdenes de gobierno, no habían sido suficientes para mejorar el clima de inseguridad, violencia e impunidad que se vive en México desde hace alguna décadas”.

Por ello, abunda, la estrategia de combate a la delincuencia que ha propuesto “tiene como punto de partida las condiciones de inseguridad que había en el país al asumir el poder”.

La respuesta al PT señala también que “desde el inicio de la presente administración, el Ejecutivo federal se comprometió a encabezar un gobierno que combatiera frontalmente al crimen organizado”.

Ese “desafío”, abunda, se dio en dos vertientes: “por un lado la necesidad urgente de frenar las actividades e impunidad con que se conducían los criminales en todo el país para mejorar las condiciones de seguridad de los mexicanos”.

Por otro lado, “era igualmente necesario contar con instituciones de seguridad pública y procuración de justicia profesionales, confiables y efectivas a largo plazo, sin desatender la crisis de inseguridad que enfrentaba el país”.

Estas condiciones “influyeron en la decisión de los nombramientos del procurador general de la República y del secretario de Seguridad Pública”, quienes “tienen el liderazgo y la capacidad profesional que se requiere para el desempeño de sus funciones”.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Un secretario atrapado por las sospechas

ÁLVARO DELGADO

MÉXICO, D.F., 4 de noviembre (apro).- Perfilado como aspirante presidencial desde que Felipe Calderón lo nombró secretario de Gobernación, en enero de este año, pero cancelada esa expectativa por haber sido exhibido como presunto traficante de influencias para beneficiar negocios familiares, Juan Camilo Mouriño murió justo cuando estaba bajo escrutinio por su inminente salida del cargo y su futuro político.

Fallecido, junto con otras siete personas, al estrellarse en esta ciudad la aeronave en que viajaba -un Lear Jet-45, matrícula XC-VMC--, que ya había reportado una falla técnica en un viaje de uno de los antecesores en la Secretaría de Gobernación, Carlos Abascal, hace justamente tres años--, Mouriño era visto como candidato a diputado federal o a gobernador de Campeche.

Apenas la semana pasada, el jueves 30 de octubre, Mouriño trató de aplacar las versiones de su inminente remoción del primer cargo del gabinete presidencial, sobre todo después de aprobada la reforma petrolera, sector en el que su familia tiene intereses, particularmente en el sureste del país.

"Desde el primer día que llegué a la Secretaría de Gobernación, y a la fecha, sigo trabajando con la misma convicción, con el mismo nivel de compromiso y con la misma decisión, de ser parte de esta generación política llamada a transformar al país y de un gobierno que trabaja todos los días por conseguirlo", dijo.
--¿No se cumplió su ciclo aprobada la reforma energética, secretario?
--No, se cumple simplemente la aprobación de la quinta reforma importante por parte del Legislativo y el séptimo acuerdo nacional relevante entre el gobierno y otros actores sociales y políticos, y no se cumple, de ninguna manera, un ciclo.

"Este gobierno apenas va entrando, va terminando su segundo año de la administración y aún le queda mucho por hacer con los funcionarios que el presidente Calderón decida que lo acompañen en esta administración."
Hace dos meses, el 4 de septiembre, en la Cámara de Diputados y ante los cuestionamientos de la oposición por la falta de resultados en el combate contra la inseguridad, Mouriño también rechazó que fuera a ser removido del cargo, como él mismo se lo planteó a Calderón después de que, en febrero, Andrés Manuel López Obrador exhibiera numerosos contratos que, afirmó, acreditaban que era un traficante de influencias.

Los documentos exhibidos confirmaban que, en efecto, Mouriño firmó contratos con Petróleos Mexicanos (Pemex) como apoderado legal de Ivancar, S.A. de C.V., empresa propiedad de su familia, pero lo hizo no como un particular, sino como presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados y, luego, como funcionario de la Secretaría de Energía.
La respuesta de Mouriño fue tardía, cinco días después de que López Obrador exhibió los documentos, y también equívoca: según él, nada tuvo que ver con contratos otorgados por Pemex a la empresa del Grupo Energético del Sureste (GES), el emporio familiar, y aseguró que hizo sacrificios para servir a los mexicanos:

"El precio que pagué no fue menor. Le he arrebatado tiempo a mi familia, renuncié a las acciones de las cerca de 80 empresas de uno de los grupos empresariales más importantes del sureste mexicano y también dejé muchas de las comodidades que tienen los que viven en el interior del país."
Gerente administrativo de GES entre 1993 y 1994, y después, entre 1995 y 1997, director de Finanzas, Mouriño dijo que en este último año, cuando el grupo de empresas había crecido y se había consolidado como uno de los más importantes en la región, decidió emprender su propio camino y "abrirse paso en la vida pública"

Fue entonces cuando, en las elecciones de 1997, ganó una diputación local en Campeche y tres años después, en el 2000, fue nombrado diputado federal electo plurinominal del Partido Acción Nacional (PAN), bajo la coordinación de Calderón, quien lo nombró presidente de la Comisión de Energía.

"Hacia finales del 2003, al asumir la primera responsabilidad en la administración pública, tomé la decisión más importante de mi vida: Dedicarme por completo al servicio al país y a los demás", dijo Mouriño, quien evadió en el comunicado precisar que los diputados, locales y federales, son también servidores públicos.

Mouriño, quien fue subsecretario de Energía con Calderón, de octubre del 2003 a junio del 2004, aseguró que la información dada a conocer omitía la existencia de una relación mercantil establecida hacía 23 años entre la empresa Ivancar, perteneciente a GES, y Pemex. "Por tanto, resulta inmoral y doloso afirmar que las operaciones de dicho negocio son producto de las responsabilidades públicas que yo he ocupado en el pasado reciente", subrayó.
Según el funcionario, cuando Ivancar estableció relación comercial con Pemex él tenía 14 años de edad y agregó que "esta línea del negocio prácticamente no ha crecido desde su inicio".

"La expansión del grupo empresarial se ha dado en la administración de franquicias y en negocios inmobiliarios desde mucho antes que yo ingresara al servicio público.

"Resulta mezquino que se me acuse de beneficiarme económicamente de la política, cuando fue justamente la política la que me motivó a renunciar a un patrimonio legítimo, producto del esfuerzo personal y familiar. Es por ello que pondré a disposición de las autoridades competentes, toda información que se me requiera para que sean éstas quienes emitan una opinión en el plano legal. Yo soy el principal interesado en que se aclare esta acusación dolosa", remató.
Aunque conforme a la ley se acreditaba el delito de tráfico de influencias y aun se formuló la denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR), que jamás ha informado de las investigaciones, Mouriño contó con el respaldo político de Felipe Calderón y del jefe de la oposición priista, Manlio Fabio Beltrones.

Desde entonces, sin embargo, quedó debilitado políticamente, a tal punto de que perdió jerarquía al interior del gabinete y sufrió una degradación en sus facultades, sobre todo con la incorporación al equipo de Calderón de Jorge Tello Peón como responsable de la Coordinación en Seguridad Nacional.

De por sí Mouriño estaba siempre bajo sospecha por su auténtica nacionalidad: Nacido en España, optó por la nacionalidad mexicana al cumplir la mayoría de edad, pero -tal como demostró el semanario Proceso-- utilizó un pasaporte español siendo ya mexicano.

Mouriño se mantuvo en el cargo y contó con el respaldo del presidente del PAN, Germán Martínez, quien dijo que los que lo criticaban le tenían miedo: "El es una muestra de la nueva clase política que está construyendo el país, una buena muestra de profesionalismo, de decencia pública y capacidad. ¡Eso representa Juan Camilo!"

Pero la estrella de Mouriño se fue apagando, inclusive en el PAN, al punto de que, apenas el lunes, el propio Martínez ya no hizo una defensa tan férrea como a mediados del año. Cuando se le preguntó si era necesaria la renuncia del secretario de Gobernación, respondió:

"No voy a contestar nada más que es facultad del presidente, constitucionalmente establecida, nombrar libremente a las personas que lo acompañen en su gabinete. El desempeño de cada uno de los secretarios lo juzga también el presidente de la República."

--A partir de estos señalamientos ¿cabría la posibilidad de que Mouriño sea candidato a gobernador?
--No tengo ningún comentario.

Pero en el mismo PAN se sabía que Calderón cesaría a Mouriño, presumiblemente en enero, y su destino estaba entre ser candidato a diputado federal o aspirante a la gubernatura de Campeche.

Estaba pendiente sólo presentar los avances del Acuerdo Nacional por la Seguridad cuya instalación a nivel estatal lo condujo hoy a San Luis Potosí, además de poner en marcha el programa Paisano.

En esa entidad impartió su última conferencia de prensa y la última pregunta la hizo el reportero Eduardo Delgado, del diario Pulso, justamente sobre los resultados del gobierno en la lucha contra la delincuencia.

--Esta situación ya es grave. ¿Hacia dónde se piensa seguir esta lucha y si esto no confirma que se va perdiendo la batalla que se declaró?
--Mira, yo creo que no podemos medir el resultado de esta lucha simplemente por el número de ejecuciones -respondió Mouriño--. Hemos dicho con toda claridad que esta lucha, y lo dijimos y advertimos desde el principio de la misma, no sería una lucha sencilla. También hemos dicho que no sería una lucha de corto plazo, que nos llevaría tiempo, recursos y que lamentablemente nos llevaría vidas humanas...

A esa última respuesta de Mouriño pareció corresponder el mensaje de Calderón sobre las razones del desplome del avión en que viajaba, junto con otras siete personas -todas muertas--, porque nunca habló de que fue un accidente en el mensaje que dirigió después de la tragedia y que le dedicó, íntegramente, al funcionario.

"También pido a todos los mexicanos que ningún acontecimiento, por doloroso o difícil que sea, como por supuesto lo es éste, nos haga desfallecer en nuestro anhelo de tener un México mejor. Estaremos informando a ustedes y a toda la nación a medida en que avancen las investigaciones del caso, y en su momento, haré saber a los mexicanos las decisiones de gobierno correspondientes."


El espasmo de los chicago boys de Calderón

Autor: Marcos Chávez Sección: Opinión

1 Noviembre 2008
En estos momentos quedó claro que el principal enemigo de Felipe Calderón no es Andrés Manuel López Obrador ni sus seguidores; es él mismo, después su propio gabinete y de los empresarios que lo encumbraron. Su actuación ante el desastre del paciente americano, la crisis financiera mundial y sus secuelas para México no dejan lugar a equívocos. Ellos son responsables de su pérdida de credibilidad ante la sociedad. Desde que los panistas llegaron a Los Pinos, una pregunta flota constantemente en el ambiente: ¿quién gobierna realmente a la nación? Porque, según las evidencias, no han sido Vicente Fox ni Calderón. En particular, la economía navega a la deriva, peor que el buque del holandés errante; o, mejor dicho, se hunde en su propia recesión inflacionaria con desempleo.
El mito de la fortaleza económica y financiera fue desbaratado espectacularmente por la brutal orgía especulativa de quienes menos esperaban –es un decir– los calderonistas: 16 consorcios, entre ellos Telmex, Televisa, TV Azteca, Femsa, Comerci-Banorte y Cemex. Es decir, la oligarquía mexicana para quien Felipe Calderón ha gobernado. En sólo 72 horas, 8.9 mil millones de dólares de las reservas del banco central pasaron a sus bolsillos, gracias al “libre mercado”. Ante una arremetida similar, Luis Echeverría expropió algunas tierras y las repartió entre los campesinos, unas fueron del panista Manuel J. Clouthier.

José López Portillo, en un agónico acto que restauró la dignidad del Estado, nacionalizó la banca, el símbolo de la oligarquía que había saqueado al país y hundido en una de sus peores crisis. ¿Calderón Hinojosa tomará una medida similar o seguirá siendo el hazmerreír del empresariado y la población?
Ante las evidencias de una crisis mundial que se agudizaba, Calderón y su gabinete elaboraron una estrategia económica para 2009, donde el mundo parecía disfrutar de una plácida tranquilidad. Una vez que la desaforada manada de especuladores colapsó los circuitos financieros mundiales, en especial los de Estados Unidos, los calderonistas se dijeron sorprendidos, como si hubiera caído un relámpago en pleno cielo sereno –recuérdese la fisonomía fantasmal de Calderón, Agustín Carstens y Guillermo Ortiz cuando presentaron a su nueva criatura–, y tuvieron que aceptar que su plan inicial era inviable. Quedó en calidad de nonato. La emergencia asociada a los “coletazos” de la crisis sobre nuestra “fuerte economía” –según las palabras de Agustín Carstens–, que tundieron al peso, los obligaron a replantear las directrices básicas. En su lugar parieron otro atildado engendro, llamado aparatosamente “programa para impulsar el crecimiento y el empleo”, cuyo improvisado disfraz, por el lado que se le vea, nada tiene que ver con lo que podría denominarse plan anticrisis. Cinco son los principales rasgos del programa.
1) Carece de medidas inmediatas para contrarrestar el desplome ya registrado por la economía mexicana, por lo que éste se profundizará en lo que resta de 2008. El gasto adicional en infraestructura por 53.1 mil millones de pesos (MMDP) –publicitado engañosamente con pompa y circunstancia por Calderón y sus chicago boys– empezará a ejercerse en 2009. Mientras tanto, persistirá el subejercicio en el gasto público actual, por encima de la Ley de Egresos aprobada por el Congreso para 2008, estimado en al menos 30 MMDP, parte de los cuales serán utilizados en el futuro programa. Si ese dinero se hubiera empleado oportunamente, como estaba presupuestado, eventualmente las tendencias recesivas de la economía serían menos acentuadas. Por desgracia, la persistente restricción fiscal y monetaria, que afecta la demanda interna (el consumo y la inversión productiva), sumada a la recesión de Estados Unidos, que inhibe las exportaciones, tenderá a profundizarlas. La economía caerá sin paracaídas. En los Criterios de Política Económica (CPE) de 2007, se había previsto que este año se crecería 3.6 por ciento. En los de 2008 se redujo la meta a 3.5 por ciento. En los de 2009 a apenas 2.4 por ciento, aunque el Fondo Monetario Internacional (FMI) la estima en 2.1 por ciento (World economic and financial surveys, octubre de 2008).
2) Contra la ortodoxia se acepta que el déficit fiscal de cero por ciento se convierta en desbalance de 1.8 por ciento del PIB. En gran medida, esto se deberá a las actividades y el cambio en el trato fiscal de Petróleos Mexicanos (Pemex), la exclusión de su inversión en el balance presupuesto, que incluye la desaparición de sus Pidiregas (la inconstitucional obra privada realizada en nombre del Estado) y su consolidación de sus pasivos en deuda pública. No deja de ser llamativa la decisión de utilizar el Fondo de Estabilización de Pemex (12 mil millones de pesos) para la construcción de una nueva refinería, ya que los calderonistas siempre dijeron que se carecía de recursos para ella y justificar la reprivatización disfrazada de la paraestatal.
Todo lo anterior me lleva a una presunción: que constituye el caballo de Troya que formaliza la reprivatización de la industria petrolera, la traición a la nación; que Felipe Calderón, a través de uno de los depredadores de Pemex, Juan Camilo Mouriño, ya negoció con los priistas del Congreso, encabezados por Manlio Fabio Beltrones, para violar la Constitución y abrir las puertas a la inversión privada, contrarreforma que se impondrá después de la discusión presupuestal.
3) La dosis adicional de desgravación arancelaria y de liberalización de los mercados para supuestamente hacer más competitiva a la economía. Justo en el momento en que la desregulación financiera y la “ética” empresarial y de los cancerberos encargados de supervisarlas han sido duramente criticadas y responsabilizadas de la crisis financiera mundial, por su voracidad y sus prácticas delincuenciales. En 1982-1983 los aranceles cubrían el ciento por ciento de las importaciones. Es cierto que se propició un aparato productivo ineficiente y una elite empresarial parasitaria; pero, la economía creció a una tasa media real anual de 6.1 por ciento entre 1950 y 1982, con el modelo de economía cerrada o de industrialización. Con la reducción de aranceles iniciada en 1984 y que en este momento sólo afectan al 11.4 por ciento de las compras externas (el arancel simple total es de 10.2 por ciento y el ponderado, es decir, el realmente aplicado, es de 2.3 por ciento), ¿qué economía “competitiva” se generó? Los nuevos empresarios son iguales o peores de ineficaces y parasitarios.
La rápida apertura comercial, en plena crisis productiva e inflacionaria de la década de 1980, destruyó gran parte de las empresas locales al someterlas a una competencia externa desleal y al abandono gubernamental, lo que profundizó nuestra dependencia estructural del mercado mundial. No mejoró el crecimiento, al contrario, el modelo neoliberal de economía abierta contribuyó al dilatado estancamiento de 1983-2009, donde la tasa media de crecimiento anual será de 2.5 por ciento, comparable a la existente a principios del siglo XX. Calderón quiere más apertura, mientras los países industrializados refuerzan sus aranceles y subsidian a su aparato productivo, las bases de su poderío económico y su desarrollo.
Cabe preguntarse: ¿qué áreas pretenden descobijar aún más Felipe Calderón y sus chicago boys? El margen es limitado. El arancel menos alto corresponde a las compras externas de bienes de consumo (el simple es de 21 por ciento y el ponderado de 5.9 por ciento). Por sectores, el mayor ponderado es el del sector agropecuario (5 por ciento), y las industrias del papel (5.9 por ciento), minerales no metálicos (3.5 por ciento) y alimentos (3 por ciento). ¿Pretenden desproteger más al sector agroalimentario para completar la pérdida de la soberanía en ese renglón? ¿Logrará que ahora sí sea eficiente la economía, cosa que no se logró entre 1984 y 2008?, ¿productivamente hablando, cuándo serán marginales e indiferentes las reducciones? En ausencia de programas públicos sectoriales se dejará todo al “mercado” y las llamadas “ventajas comparativas”, basadas en productos tradicionales (energéticos, minerales, agroexportaciones, mano de obra esclava), como ya sucede y que en nada benefician al desarrollo.
Lo que busca Felipe Calderón es terminar por destruir a la economía y desaparecer a los productores rurales más pobres. Ellos tienen la palabra: aceptan sumisamente su condena a muerte o buscan su supervivencia a costa de Calderón y los neoliberales. Ante la guerra de tierra arrasada que les han decretado, con el respaldo del Congreso, cualquier método que adopten será legítimo.
4) El programa económico para 2009 acepta tácitamente que no es para el crecimiento. En los CPE de 2007 y 2008 se propuso una meta de crecimiento de 3.6 por ciento para el próximo año. En el mal parido, de 3 por ciento; y en el nuevo engendro, de 1.8 por ciento. Se cayó a la mitad. En los hechos se reconoce que probablemente el producto interno bruto se derrumbe en los dos primeros trimestres (en una tasa de alrededor de cero por ciento o menor a ella). Luego se mantendrá aletargada y acaso tienda a recuperarse en el último trimestre. Sólo así puede explicarse el promedio anual de 1.8 por ciento. Apenas un estertor, producto de la simple inercia.
En ese tenor puede suponerse legítimamente que el “programa” de marras, con todo y sus 53.1 MMDP adicionales, no apuesta por el “crecimiento y el empleo”. Es el plan que oficializa la recesión y ata de manos los instrumentos contracíclicos: el gasto público y el relajamiento de la política monetaria. El crecimiento se deja a la venia del redentor “mercado”, la “creatividad” empresarial y la esperanza remota de la reactivación de Estados Unidos. Por desgracia, el FMI ha estimado que Estados Unidos se hundirá en la recesión: le calcula un crecimiento de 1.3 por ciento en 2008, 0.1 por ciento en 2009 y sólo hacia 2013 mejorará a 2.3 por ciento. Paul Volcker, que ocupó la Reserva Federal con Carter y Reagan, uno de los artífices del desastre neoliberal, acaba de señalar: “La economía (de Estados Unidos), creo, está en recesión”. Difícilmente podría arrastrar al cadáver de la economía mexicana. La tasa de 1.8 por ciento equivaldrá a un año más de estancamiento en el largo plazo. El 27 consecutivo desde que los neoliberales usurparon el poder. Según los CPE, Calderón soñaba con una tasa media anual sexenal de 4 por ciento y a la mitad de nuestra pesadilla será de 2.5 por ciento. Fox nos decía que terminaría en un nivel de 7 por ciento y apenas promedió en su mandato 2.3 por ciento. Felipe Calderón dice que cerraría en 5.2 por ciento. La realidad ha sido cruelmente veleidosa con los “planeadores”.
El programa no es para el crecimiento. Está diseñado para tratar de estabilizar nuevamente los mercados financieros y, por enésima vez, alcanzar la meta de inflación de 3 por ciento, el eje rector de todos los CPE calderonistas. La política monetaria (altos réditos de 8 por ciento, 4-5 por ciento reales, 4-5 veces mayores a los de Estados Unidos) y fiscal se mantiene atada a muerte al dogma neoliberal.
El pobre objetivo de crecimiento –por llamarlo de alguna manera– para 2009 es un símil de la tragedia calderonista: sus expectativas se han desinflado estrepitosamente en escaso tiempo.
5) Tampoco es un programa para el empleo y el bienestar. Hasta septiembre, la tasa de desempleo abierto llegó a 4.5 por ciento, contra la de 3.4 por ciento de diciembre: aumentó 22 por ciento. En lo que va del mandato del “presidente del empleo”, los arrojados a la calle han subido 20 por ciento. Martín Werner, subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda, reconoce que se crearán 300 mil nuevos empleos de los 800 mil prometidos, pese a que se requieren 1.3 millones. Eso en el mejor de los casos, porque pueden ser menos. ¿Mantendrán Mouriño, las policías y los militares el suficiente vigor en los músculos para imponer toda la fuerza del Estado para los nuevos candidatos a delincuentes, tal y como lo hicieron en contra de los maestros en el estado de Morelos?
Mientras el sistema financiero mundial se desplomaba, Gerardo Ruiz, secretario de Economía, dijo ante los pasmados congresistas que el gobierno no pensaba “tomar medidas extraordinarias porque sería anticiparnos a algo que todavía no pasa”. Sólo se tomarían hasta ver cuál es impacto en el bolsillo de los mexicanos. Es decir, en pleno desastre. Sólo le faltó aclarar a qué “bolsillos” se refería. Si eran los de Elba Esther Gordillo y personajes similares, tenía razón. No hay por qué preocuparse. La despótica aliada de Calderón puede darse el lujo de regalar 59 Hummers –valuados entre 22 y 30 millones de pesos– a sus capos del sindicato, para que transiten tranquilamente entre la floreciente delincuencia y los vejados y apaleados maestros, que deben de estar más irritados por el obsceno destino de sus cuotas sindicales o por el posible pago calderonista de los sucios servicios prestados por la señora, o ambas cosas. Si pensaba en los trabajadores, le faltó aclarar de qué magnitud tiene que ser la horadación en sus miserables bolsillos para que se tomen la molestia de inventar algo. La paupérrima alza en los salarios mínimos de este año ya se perdió dos veces. El poder de compra de los contractuales ha perdido el 25 por ciento de su aumento, más lo que se acumule, en ambos casos, en lo que resta de 2008. Según la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales, en septiembre las ventas en las cadenas minoristas cayeron 6.5 por ciento; en las de autoservicios, 4.4 por ciento, y en las departamentales 13.8 por ciento. Desde luego, Gerardo Ruiz no es una pitonisa, pero no necesitaba estrujarse demasiado el cerebro para imaginárselo. Pero eso no le inquieta. Al contrario, es lo esperado por la política monetaria y fiscal que buscaba reducir el consumo para tratar de controlar la inflación. El posible descontento será controlado por la “tiranía” del “mercado libre”, es decir, Javier Lozano, secretario del Trabajo, los empresarios, el temor al desempleo abierto y los garrotazos, si es necesario.

sábado, 25 de octubre de 2008

Calderón: crisis y despropósito

En el marco de la reunión que sostuvo con el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, el titular del Ejecutivo federal, Felipe Calderón Hinojosa, instó a los exportadores del país a aprovechar la supuesta “ventaja” que representa el alto precio del dólar (13.50 pesos al concluir la jornada de ayer) e incluso añadió: “me atrevo a decir que durante años y por las razones que se quiera (se tuvo) un tipo cambiario notablemente apreciado, que dificultaba la competitividad de los exportadores”.

En un momento en el que privan la incertidumbre y la desconfianza frente a la crisis económica mundial, originada en los descalabros del sector financiero estadunidense –como se ha visto reflejada en las cuatro caídas consecutivas sufridas esta semana por la Bolsa Mexicana de Valores–, y en el que urgen, por tanto, atisbos de un rumbo económico claro y congruente, resulta alarmante la actitud de un gobierno que, por un lado, gasta en unos cuantos días más de 13 mil millones de dólares de la reserva internacional del Banco de México, precisamente para contener el alza en el precio del dólar, y que incurre, por el otro, en despropósitos como el mencionado, al pretender justificar y aun encomiar la depreciación de la divisa nacional frente a la estadunidense.

La recomendación lanzada por Calderón a los empresarios –obtener ventaja de la actual situación cambiaria– revestiría una mínima congruencia si la baja del peso frente al dólar formara parte de las directrices de política económica del gobierno –en este caso, con miras al fomento de las exportaciones–, y si se tuviera en la actualidad un régimen de paridad controlado por las autoridades monetarias. Lo cierto es que ninguna de esas dos circunstancias se cumple: si la alta cotización de la divisa estadunidense fuera parte de las medidas emprendidas deliberadamente por el gobierno calderonista no se entendería la premura con que se convocó, el pasado 8 de octubre, a la Comisión de Cambios para que el Banco de México frenara, vía subastas, el ascenso del dólar frente al peso; por otra parte, debe recordarse que el actual tipo de cambio es fluctuante, y que la moneda estadunidense es considerada, en ese sentido, como un producto más sometido a la ley de la oferta y la demanda, fuera del control del gobierno.

Ante lo dicho por Calderón se despiertan, por añadidura, inevitables sospechas en relación con la intención real de intervenir en el llamado rescate del peso. Hasta donde puede verse, la medida no tuvo el impacto que se quería –el dólar continúa en ascenso–, y en cambio resultó propicia para que se perdieran, en unas cuantas jornadas especulativas, una porción considerable de los ahorros de la nación. Ahora, ante la presentación de la caída del peso como una “ventaja”, cabe preguntarse para qué emplear, en la contención de ese fenómeno, recursos que bien pudieron haber sido destinados para reducir la enorme brecha de la desigualdad social, construir infraestructura, generar empleos, reactivar la economía interna y restablecer los mecanismos de bienestar social que contribuyan a paliar los efectos de la actual crisis económica.

Por lo demás, en la circunstancia presente, el exhorto de Calderón a los empresarios resulta por lo menos cuestionable: ocurre que Estados Unidos, el país al que van a parar más de 80 por ciento de las exportaciones mexicanas, se encuentra, a decir de diversos especialistas, en el umbral de una recesión –cuya duración y profundidad aún se desconoce– y no estaría, por tanto, en condiciones de adquirir los productos que llegaran desde este lado de la frontera, por más que los precios de éstos resultaran altamente competitivos.

En suma, las declaraciones que se comentan se inscriben en el ya largo historial de desatinos del actual gobierno ante la presente crisis económica, y apuntan a una falta de rumbo en la conducción del país que resulta de suyo inaceptable, pero que lo es aún más en tiempos en que lo que se necesita es, justamente, sensatez, mesura y responsabilidad.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Hasta Jacobo les pone su chinga :

Bucareli

País maravilloso el nuestro. Mientras el mundo se da de topes en la pared buscando solución a la crisis financiera, México lanza en un solo día dos planes infalibles.

Tenemos la ventaja de gozar dos presidentes. Así cualquiera. Uno es el presidente a secas, Felipe Calderón, y el otro el "legítimo", Andrés Manuel López Obrador. El miércoles se adelantó López Obrador con un plan de emergencia y austeridad. Escasas 10 horas más tarde, Calderón lanzó el suyo, que calificó de oportuno.

Vale la pena examinar los dos proyectos, por orden cronológico. El de López Obrador recuerda que desde su campaña presidencial advirtió que la fragilidad de la economía de Estados Unidos, al borde de la recesión, golpearía a México y debían tomarse medidas preventivas. No se atendieron sus llamadas de alerta y hace un par de semanas, cuando el tsunami financiero barría bancos y bolsas, sacaron la sobada frase de la gripe, la pulmonía y los síntomas de una enfermedad que sólo padecería Estados Unidos, pobre, con su economía ruinosa, y no México, blindado, fortachón y chapeteado.
Órale, mis valientes. Se olvidaron del cuate aquel que al llegar por primera vez a Nueva York vio el Centro Rockefeller, atravesó la calle, entró a la catedral de San Patricio, se hincó y dijo: "Diosito santo, no te pido que nos saques de pobres, sólo que nos mandes una decadencia como la de estos pinches gringos".

AMLO propone reducir a la mitad los sueldos de los altos burócratas, desde el presidente hasta senadores y diputados, suprimirles su Seguro de Separación Individualizada, los gastos médicos mayores en hospitales privados, las pensiones a los ex presidentes, los bonos discrecionales de fin de año, la compra de vehículos, los viáticos, gastos de representación, remodelación de locales, renta de oficinas, pagos de vestuario y "otros gastos corrientes". Sólo por esto el ahorro sería de 232 mil millones de pesos.Ese día los senadores, conmovidos, dijeron estar de acuerdo en reducir sus sueldos, pero no cancelaron la construcción de su mausoleo, que costará (cálculo inicial fácil de duplicarse) 2 mil millones de pesos.

López Obrador propone también reducción drástica en publicidad, teléfonos, fotocopias, papelería, alimentación, servicios de asesoría, donativos, combustibles, fideicomisos, etcétera. Y no más aumentos a gasolina, diesel, gas y electricidad.

El presidente Calderón consideró indispensable y urgente contestarle a López Obrador. Sólo así se explica que habiendo aparecido el miércoles ordenara el jueves una segunda cadena nacional de televisión: "En lugar de pedirles a los mexicanos otro sacrificio y otro apriétese el cinturón, lo que vamos a hacer es invertir más". Fue lo único nuevo esa noche.

El señor Calderón trae a López en la frente, como Frida a Diego. Obsesión.

El miércoles nos dio la sorpresa del año: una refinería. López Obrador había propuesto tres. En su proyecto original de reformas a la industria petrolera, Calderón dejaba la construcción de refinerías a la iniciativa privada porque no estábamos en condiciones de financiarlas. Ahora nos da el remedio y el trapito: debe construirse, afirma, una nueva refinería con 12 mil millones de pesos acumulados en el Fondo de Estabilización de Pemex. Recórcholis, teníamos el dinero, tal vez lo encontramos en el lapso de las escasas 10 horas del miércoles. La peor de las quiebras en esta crisis ha sido la de la credibilidad presidencial.

En su mensaje de esa noche apareció detrás de Calderón un fantasma que se negaba a espantar a los mexicanos: el de la crisis tres veces negada. El gobierno recibirá 28 mil millones menos de ingresos por recaudación de impuestos y baja en el precio del petróleo. Exportaremos menos, disminuyen las remesas, bajan el turismo y la inversión extranjera directa. Tendremos "efectos negativos" en un entorno "adverso", pero "no una crisis como las que solíamos sufrir en el pasado y que condujeron al país a la bancarrota".

La cereza del pastel fue el intento de rescatar el peso mediante una subasta de dólares tomados de nuestras reservas por una cantidad sin precedentes: 2 mil 500 millones para empezar, 6 mil 400 el viernes y 400 más todos los días por tiempo indefinido. Si se mantiene este ritmo, pronto habremos agotado nuestras reservas calculadas en 84 mil millones.

Los tres primeros días de la subasta no contuvieron la compra de dólares, porque en finanzas, como en la vida, la falta de credibilidad inspira desconfianza.

Calma y nos amanecemos en este lunes que no augura nada bueno. Calma para 40 millones de pobres que esperan al borde del bache con agua, en un México en el que nada pasa.

Hasta que pasa.

miércoles, 13 de agosto de 2008

¿ Hacia la destitución del usurpador ?

Tomado de la revista Proceso:

Calderón: fraude tras fraudealvaro delgado
MEXICO, D.F., 11 de agosto (apro).- “Napoleón decía que las guerras se ganan con tres cosas: dinero, dinero y dinero, así que, bueno, déjenlo como un mensaje subliminal”, aleccionó Felipe Calderón a un auditorio de empresarios alemanes, en un encuentro secreto celebrado el 14 de diciembre de 2005, en el salón Molino del Rey del hotel Camino Real, propiedad de su amigo Olegario Vázquez Raña.Faltaba poco más de un mes del inicio formal de la contienda por la Presidencia de la República, que arrancó el 19 de enero de 2006, y esa reunión era una sola muestra de la robusta estrategia de Calderón para el acopio y uso de recursos económicos --legales e ilegales-- para imponerse en el cargo, en una suerte de fondo de inversión que anticipaba fabulosas ganancias.Así fue: siguiendo el utilitarista apotegma de Napoleón, Calderón obtuvo de los magnates del país el suministro financiero para articular, desde todos los frentes --incluida la muy vigente connivencia con Elba Esther Gordillo y numerosos capos priistas--, una estrategia para ofrecerse como la única opción ante la barbarie populista y evitar que ocurriera… exactamente lo que está ocurriendo.Y esto tiene enojados a sus patrocinadores. Porque, salvo que algún lector o miembros del gobierno aporten datos en contrario, la realidad es exactamente la opuesta a la que ofreció Calderón en toda su campaña: aplicación de la ley sin privilegios, crecimiento económico robusto, generación de empleos, bajas tasas de interés, precios bajos y estables, y hasta el sencillo pago de impuestos (cuando exponía la complejidad para calcular los gravámenes recurría a un chistorete del corte de Capulina y decía que hasta Francisco Gil Díaz tenía que contratar a un contador para hacer su declaración de impuestos: Del chiste no se reía ni su vocero Maximiliano Cortázar).Y están enojados los financieros del odio no porque les importe la suerte de la mitad de los 105 millones de mexicanos condenados a la pobreza, sino porque, como la tragedia de Sísifo, su vaticinio fue en contrario por segunda vez: como en 1994, cuando Roberto Hernández, el emblema de tráfico de influencias, presagió la crisis si no ganaba Ernesto Zedillo, al cabo del fraude electoral de 2006 se repite la historia.La que fue una de las principales ofertas de Calderón, la seguridad pública, tampoco se ha materializado, sino en contrario: casi 5 mil muertos computados en menos de dos años, muchos de ellos policías, soldados y sobre todo civiles inocentes, mientras los capos reinan en amplios territorios y gozan de sus fortunas que se lavan en el sistema financiero sin ser molestados por sus socios del oficialismo. Esto, por supuesto, no es posible ocultarlo ni con más gruesas capas de maquillaje que representa la onerosa propaganda gubernamental --la oficial y la oficiosa--, y afecta por igual a los que, legítimamente o víctimas del miedo, votaron por Calderón, y los que lo despreciarán para siempre por ser espurio. Y esto, vale la insistencia, tiene enojados a los que sostienen a Calderón.Porque ni con todas sus fortunas los magnates de México se libran del asedio del crimen, ya no sólo el que los despoja de bienes materiales, sino uno de los más deleznables: el que mata a la víctima desde la captura y la ceguera que le sucede: el secuestro.En este espacio se ha detallado quiénes, de manera ilegal e impune, orquestaron en radio y televisión una campaña ilegal para favorecer a Calderón, a un costo próximo a los 200 millones de pesos, poquito menos de los 256 millones de pesos que ha gastado Petróleos Mexicanos (Pemex) entre marzo y julio para persuadir a la sociedad de que privatizar es la mejor opción para México, y también se ha descrito quiénes, haciendo uso de un derecho legítimo, le otorgaron dinero que quedó registrado en los informes que el Partido Acción Nacional (PAN) entregó a la autoridad electoral.Uno de los financieros de Calderón fue Alejandro Martí García, padre de Fernando, el niño de 14 años de edad que un grupo de cobardes secuestró y asesinó, un episodio de vergüenza que, lamentablemente, ha reeditado el clima atroz que vivimos en los meses previos y posteriores a junio de 2004, cuando se celebró la marcha contra la inseguridad.Ha vuelto ese ambiente de impotencia y furia, más que miedo, porque este crimen repugnante se cometió, no contra un infeliz anónimo en cualquier estado del país –como cotidianamente ocurre--, sino contra el hijo de un prominente empresario radicado en el Distrito Federal y con evidentes conexiones políticas al más alto nivel, incluyendo por supuesto a Calderón, como lo acredita no sólo el financiamiento de su campaña, sino la asistencia a la ceremonia religiosa posterior al asesinato.Como parte de su conducta demagógica y oportunista, Calderón recicla su proclama del 5 de febrero, en Querétaro: firman un Acuerdo por la legalidad y la seguridad para hacer frente al crimen organizado. Ya se verá: se trata de otro fraude, ya no el electoral, ni el de la ineptitud traducida en crisis en todos los ámbitos, sino el de la seguridad pública, su principal bandera desde que asumió, rodeado de la tropa, el cargo y que, en realidad, sólo fue un recurso propagandístico que tronó desde su concepción. Comentarios: delgado@proceso.com.mx

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