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viernes, 29 de abril de 2016

“¿A quién protege el gobierno?”, cuestiona The Economist sobre Ayotzinapa

Padres de los 43 marchan a 19 meses de la desaparición de sus hijos. Foto: Germán Canseco

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Como un “crimen espantoso” calificó el semanario The Economist el caso Ayotzinapa, cuyo posible encubrimiento “recuerda a los mexicanos lo que más les disgusta de su gobierno”.
A unos días de que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) entregó su informe sobre el caso de la desaparición de los 43 normalistas de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos, en el que critica al gobierno por obstaculizar su trabajo, el semanario británico publicó un artículo en el que describe así el ánimo entre los mexicanos:
“Nadie sabe lo que realmente sucedió (la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala), pero todo el país está especulando.
“¿A quién, se preguntan los mexicanos, está protegiendo el gobierno? Al Ejército y a la Policía Federal, sospechan muchos. Los mexicanos están aún más horrorizados por el comportamiento de los policías locales.
“La historia les recuerda que en algunas partes de su país el crimen organizado se ha infiltrado en la política local tan a fondo que los dos bandos son difíciles de diferenciar. También les recuerda que los crímenes en México rara vez son castigados: sólo uno de cada 100 llega a una condena”.
En su reciente edición el semanario británico reseña cómo el GIEI se ha quejado de que el gobierno mexicano obstruyó su investigación al no permitirle entrevistar a los soldados del 27 Batallón de Infantería con sede en Iguala.
Refiere también que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha dicho que, de acuerdo con un testigo, oficiales de la Policía Federal (PF) estaban presentes cuando los estudiantes fueron sacados de un autobús y agrupados en patrullas municipales sin haber interferido.
El GIEI, subraya The Economist, “cuestiona también si el Ejército no actuó cuando pudo hacerlo”.
Y se refiere a la “verdad histórica” del gobierno como “impactante”. Reseña The Economist:
“En septiembre de 2014 un grupo de normalistas de Ayotzinapa, en el suroeste del estado de Guerrero, decidió comandar algunos autobuses en la cercana ciudad de Iguala.
“Ellos querían ir a una reunión en la Ciudad de México, es común para los estudiantes en esa parte de México tomar autobuses para tales cosas. Por lo general, los devuelven. Cuarenta y tres de esos estudiantes desaparecieron y se presume que están muertos.
“El alcalde de Iguala y su esposa estaban enojados con ellos por haber interrumpido un evento político, dice el gobierno federal, y ordenaron a la policía local entregarlos a un grupo de narcotraficantes, los Guerrero Unidos. Los gánsteres confundieron a los estudiantes con los miembros de una banda rival. Los mataron, quemaron sus cuerpos en un vertedero de basura y arrojaron los restos en un río.
“O eso es en lo que el gobierno insiste. La verdad puede ser peor”, advierte el semanario.
Destaca además que fue debido a la presión de las familias de los estudiantes desaparecidos que el gobierno invitó a expertos extranjeros convocados CIDH, para investigar. Añade que el grupo no encontró evidencia alguna de que los estudiantes hubieran sido quemados en basurero de Cocula y que ha sugerido que uno de los autobuses quizá estaba siendo utilizado para transportar heroína de Guerrero a Chicago.
“Los estudiantes podrían haber sido asesinados porque sin darse cuenta se hicieron de millones de dólares en drogas”, arguye la revista.
Luego refiere que incluso los detalles en la que ambas partes están de acuerdo, son confusos:
“El 26 de septiembre, alrededor de las 21:30, cerca de 100 estudiantes dejaron Iguala en cinco autobuses. Tres de los autobuses fueron atacados por la policía local. Los estudiantes de uno de los autobuses fueron llevados por la policía y no han sido vistos desde entonces. Los otros dos autobuses, que tomaron una ruta diferente, también fueron detenidos.
“Una vez más, fueron sacados los estudiantes y no se han visto desde entonces. Los otros, que habían sido alertados de lo que estaba ocurriendo, se escaparon en la oscuridad. Posteriormente se encontraron los cuerpos de tres transeúntes y tres estudiantes. A uno de los estudiantes le habían arrancado los ojos y la piel de su cara”, relata The Economist.
Después de los hechos, sigue la revista, el alcalde de Iguala José Luis Abarca y su esposa están en custodia, al igual que 73 policías municipales y 50 miembros de los Guerreros Unidos. Destaca que la versión del gobierno se basa en gran parte en las confesiones de los criminales, y refiere que el GIEI ha alegado que 17 de los miembros de la banda criminal fueron torturados.
El grupo de expertos, subraya el medio, “ha citado fotografías que demuestran cómo, mientras los interrogatorios progresaban, los implicados lucían cada vez más maltratados”.
Un desastre de relaciones públicas
The Economist afirma que para el presidente Enrique Peña Nieto el caso ha sido “un desastre de relaciones públicas” pues le tomó un mes reunirse con las familias de las víctimas y 17 meses visitar Iguala.
“Ahora muchos mexicanos cuestionan su buena voluntad para confrontar la cultura de la corrupción que permite a la violencia prosperar”, sostiene el semanario y destaca que “el índice de aprobación del señor Peña es de un lamentable 30%, en parte debido a las acusaciones por corrupción”.
Pone como ejemplo que el empresario Juan Armando Hinojosa, el contratista favorito del gobierno que construyó la casa de su esposa, fue señalado en los documentos del #PanamaPapers por haber movido 100 millones de dólares a través de una empresa offshore.
Consultada por el semanario, Viridiana Ríos, del Centro Wilson, un centro de estudios en Washington opinó que “México está despertando”, y que una grande y más asertiva clase media “ya no está dispuesta a soportar la corrupción y la impunidad”.
Al respecto, The Economist destaca que el Congreso mexicano está pronto a considerar un paquete de leyes contra la corrupción y que en fechas recientes ha hecho esfuerzos por frenar su caída.
“El señor Peña, que ha impulsado las reformas de Energía y Telecomunicaciones, todavía tiene la capacidad de sorprender. La semana pasada, admitió que la guerra contra las drogas no iba bien. Propuso la legalización de la mariguana medicinal y la despenalización de la posesión de 28 gramos o menos de mariguana recreativa.
“Esto podría comenzar a desacelerar la guerra contra las drogas, sacar a los delincuentes inofensivos de las cárceles repletas de México y centrará las fuerzas de seguridad en los delitos que aterrorizan a los ciudadanos comunes, como la matanza de los futuros profesores de Ayotzinapa”, considera el medio pero advierte:
“El establecimiento del Estado de Derecho en México tomará años”.

miércoles, 27 de abril de 2016

Medios del mundo señalan obstrucción del gobierno al GIEI en caso Ayotzinapa

El grupo de expertos se va del país luego de que el gobierno no aceptó que continuaran investigando el caso de los normalistas desaparecidos.


PRENSA

Medios del mundo señalaron la obstrucción del gobierno mexicano a las investigaciones del caso Ayotzinapa que realizaba el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, el cual sale este mes del país.
Se enlistan algunos de los reportes de medios internacionales:
The New York Times
El gobierno mexicano no colaboró con nuestra investigación sobre lo que sucedió en Ayotzinapa: GIEI
El País
La comisión de expertos acusa al Gobierno de obstruir el caso Ayotzinapa
La Nación
Ayotzinapa: denuncian trabas del gobierno
Washington Post
Investigators of Mexican disappearances hit government roadblocks
The Guardian
Outside experts condemn Mexico’s inquiry into 43 missing students
BBC
Mexico missing students: Government ‘hampered’ independent inquiry

lunes, 16 de febrero de 2015

La ONU condena la negligencia cómplice del gobierno mexicano

“Ayotzinapa sólo un ejemplo de la ineficacia del gobierno mexicano contra desaparición forzada”: ONU
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(13 de febrero, 2015).- La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha concluido que el caso de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa es un ejemplo claro de un contexto generalizado de las desapariciones forzadas en el país además de señalar los desafíos que México enfrenta en función de la prevención, la investigación y la justa sanción de ese delito.
“La información recibida ilustra un contexto de desapariciones generalizadas en gran parte del territorio del Estado parte, muchas de las cuales podrían calificarse como desapariciones forzadas”, declaró en sus conclusiones el Comité contra la Desaparición Forzada sobre el reciente examen llevado a cabo a México.
Y complementó: “El grave caso de los 43 estudiantes sometidos a desaparición forzada en septiembre de 2014 en el Estado de Guerrero ilustra los serios desafíos que afronta el Estado parte en materia de prevención, investigación y sanción de las desapariciones forzadas y búsqueda de las personas desaparecidas”.
A su vez los relatores, durante la evaluación del caso Ayotzinapa en México, hicieron en más de una ocasión hincapié a que la desaparición de los normalistas es sólo la punta de un iceberg gigantesco que no se ha tratado adecuadamente y que sólo denota un problema de mayor envergadura que existe actualmente en el país.
“El Comité se muestra preocupado por la impunidad respecto de los numerosos casos denunciados por desaparición forzada, que se expresa en la casi inexistencia de condenas por este delito”, señalaron.
También se habló en torno a los resultados que brindan las autoridades encargadas (Procuraduría General de la República) en la investigación de estos casos, donde la ineficiencia es clara ya que “observan con preocupación los numerosos informes que dan cuenta de las serias dificultades que existen en la práctica en materia de búsqueda de personas desaparecidas e identificación de restos y, en particular, que la búsqueda de las personas desaparecidas no siempre se inicia de forma inmediata”.
Por si no fuera suficiente el Comité señala, que entre otros tantos problemas de incumplimiento señalados en 10 hojas de informe, el gobierno mexicano no ha reconocido la competencia del Comité para poder recibir y examinar denuncias que fueran presentadas por individuos.
Además el informe indica que las jurisdicciones estatales mexicanas presentan desiguales niveles de cumplimiento en torno a las obligaciones que pide la Convención.
En función de esto el Comité exige una unificación de los poderes en pro de una buena realización de las tareas relacionadas a estos casos: “El Comité recomienda que el Estado parte adopte las medidas necesarias para asegurar que, tanto a nivel federal como estatal, la legislación y la práctica se ajusten plenamente a las obligaciones consagradas en la Convención”.
De igual manera se señala lo preocupante que es que México no tenga un registro nacional sobre desapariciones forzadas, de esa manera no se podrá conocer la verdadera magnitud del problema, o quizá el gobierno la conoce y por eso lo esconde y si eso ocurre no se pueden llevar a cabo políticas públicas que puedan combatir de manera eficaz a este problema.
Piden que “el Estado parte debería adoptar las medidas necesarias a fin de contar con un registro único de personas desaparecidas a nivel nacional que permita establecer estadísticas confiables con miras a desarrollar políticas públicas integrales y coordinadas encaminadas a prevenir, investigar, sancionar y erradicar este delito aberrante”.
Por otro lado también piden a México que redoble esfuerzos en torno a prevenir y de igual manera investigar la desaparición de los migrantes, principalmente niños.
Se puede observar las repercusiones positivas, quizá para el gobierno no tanto, que están teniendo los terribles hechos acaecidos en Ayotzinapa. El mismo gobierno que ha solapado durante años de abusos a criminales, secuestradores y demás ha sido el encargado de abrir la caja de Pandora y de esta manera ha liberado una peste que día a día lo corroe y es posible que termine con devorarlo completamente para poder dar al fin la ansiada justicia al pueblo de México.

martes, 21 de octubre de 2014

Chomsky, Buscaglia y más de 2 mil académicos de todo el mundo piden #JusticiaParaAyotzinapa

Foto: Cuartoscuro.


Académicos mexicanos y de diversas nacionalidades, radicados en el extranjero, escriben una carta abierta en solidaridad con las demandas de justicia y el dolor de las familias, amigos y compañeros de los estudiantes de Ayotzinapa.

En la misiva, dirigida al presidente Enrique Peña Nieto; al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; al secretario de Defensa, Salvador Cienfuegos Zepeda; al procurador de la República, Jesús Murillo Karam; al gobernador de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre Rivero; entre otros, los académicos señalan que se unen “a las voces de preocupación por la violencia que impera en México. Los hechos ocurridos en Iguala, Guerrero el 26 de septiembre de 2014 son una de sus manifestaciones más execrables en la historia del país. No hay palabras para expresar el horror y la rabia que sentimos“, refieren.
Asimismo, señalan que les “indigna profundamente que ante la magnitud de los hechos el gobierno mexicano ofrezca declaraciones contradictorias y presente resultados no sólo nulos sino incluso más preocupantes: las irregularidades de la investigación aumentan cada día sin que se sepa nada respecto de la aprehensión de los culpables o del paradero de los 43 estudiantes.”
Al respecto, los académicos cuestionan “¿De qué tamaño son las fosas en este país, cuántos más caben en ellas, cuántos más esperan el mismo destino?”.
Los firmantes refieren que escriben “porque México y su gente merecen mucho más: un verdadero estado de derecho, justicia. Ningún gobierno puede permitirse realizar ni que se realicen actos de barbarie como los acontecidos en Ayotzinapa.
Si quieres firmar la misiva, entra aquí.
A continuación reproducimos la carta íntegra tomada deayotzinapasomostodos.wordpress.com:
Octubre 22 de 2014.
Lic. Enrique Peña Nieto
Presidente de la República
Lic. Miguel Ángel Osorio Chong
Secretario de Gobernación
General Salvador Cienfuegos Zepeda
Secretario de Defensa
Lic. Emilio Chuayffet Chemor
Secretario de Educación
Lic. Jesús Murillo Karam
Procurador General de la República
Lic. Ángel Heladio Aguirre Rivero
Gobernador constitucional del Estado de Guerrero
Dip. Silvano Aureoles Conejo
Presidente de la Cámara de Diputados
Sen. Miguel Barbosa Huerta
Presidente del Senado
Ministro Juan N. Silva Meza
Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
Dr. Raúl Plascencia Villanueva
Presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos
A todas las mexicanas y los mexicanos
A todas las personas que fuera de México siguen los acontecimientos violentos recientes
A la opinión pública
A los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos, a sus familiares y compañeros,
Académicos mexicanos y de diversas nacionalidades, radicados en el extranjero, nos unimos a las voces de preocupación por la violencia que impera en México. Los hechos ocurridos en Iguala, Guerrero el 26 de septiembre de 2014 son una de sus manifestaciones más execrables en la historia del país. No hay palabras para expresar el horror y la rabia que sentimos por el asesinato de seis personas, entre ellas tres estudiantes de la Escuela Normal “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa (uno de ellos de forma por demás salvaje), y por la desaparición, a manos del gobierno y la policía local, de otros 43 estudiantes.
Nos solidarizamos con las demandas de justicia y compartimos el dolor de las familias, amigos y compañeros de los estudiantes de Ayotzinapa. Nos indigna profundamente que ante la magnitud de los hechos el gobierno mexicano ofrezca declaraciones contradictorias y presente resultados no sólo nulos sino incluso más preocupantes: las irregularidades de la investigación aumentan cada día sin que se sepa nada respecto de la aprehensión de los culpables o del paradero de los 43 estudiantes y en cambio, se han descubierto muchas fosas más, muchos cadáveres más. ¿De qué tamaño son las fosas en este país, cuántos más caben en ellas, cuántos más esperan el mismo destino?
Hasta ahora no se han dado a conocer el nombre de los detenidos ni las líneas de investigación. Son lamentables la lentitud y la aparente negligencia con la que avanzan las investigaciones. Las propias autoridades han obstaculizado la participación de un grupo de forenses argentinos especializados en la identificación de cadáveres, y los padres de los desaparecidos se han encargado prácticamente solos de la búsqueda. Si lo ocurrido es de por sí terrible, la actitud general de los órganos de gobierno es una afrenta al sentido de humanidad y a la inteligencia de quienes observamos en la distancia. Nos indigna la manera en que las autoridades mexicanas han tratado a este grupo de estudiantes, uno de los más vulnerables del país.
La realidad que México ha mostrado al mundo es decepcionante. El caso de Iguala, sumado a muchos otros sucesos en los últimos meses, ha dejado claro que no se puede hablar ya de criminales comunes sino de la criminalidad de representantes del gobierno tanto local como estatal y federal, que por acción u omisión permitieron que esto ocurriera y ahora no parecen hacer lo necesario para resolverlo y restaurar la confianza en ese mismo gobierno. No entendemos que el gobernador de Guerrero no haya renunciado aún y que las autoridades federales estén conformes con esta situación. Todos sabemos que el gobernador estaba al tanto de la situación en Iguala —él mismo lo declaró así y aseguró que también el Ejército y la Procuraduría General de la República lo sabían. Nos preguntamos entonces, ¿qué otras situaciones de colusión entre crimen y gobierno, que ningún estado de derecho podría tolerar, son del conocimiento de las autoridades?
Escribimos porque México y su gente merecen mucho más: un verdadero estado de derecho, justicia. Ningún gobierno puede permitirse realizar ni que se realicen actos de barbarie como los acontecidos en Ayotzinapa.
Por ello, exigimos:
1. La aparición con vida de los 43 normalistas.
2. El cese de represalias y hostigamiento a los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, y a los estudiantes en general.
3. Que el Alcalde de Iguala con licencia, José Luis Abarca y su esposa María de los Ángeles Pineda Villa sean inmediatamente detenidos, procesados y castigados dentro del marco de la ley.
4. La renuncia del Procurador General de la República, Lic. Jesús Murillo Karam, si se demostrara que tuvo conocimiento de las acciones ilícitas del alcalde Abarca y fue omiso al respecto.
5. La inmediata dimisión de Ángel Aguirre Rivero, gobernador de Guerrero, pero también la del Lic. Iñaki Blanco Cabrera, Procurador del mismo estado y de todos los miembros del Ejército que hayan sabido, encubierto o participado en estas acciones.
6. Una investigación confiable, real y transparente, con la participación de peritos y observadores internacionales, como el Equipo Argentino de Antropología Forense.
No nos cansaremos ni dejaremos de insistir de ésta y otras maneras. Continuaremos atentos a los acontecimientos y ampliando las redes de información entre colegas, estudiantes y amistades en México y el extranjero. No podemos permitir que se repitan masacres como la del movimiento estudiantil de 1968 o la persecución y aniquilamiento de poblaciones campesinas como las de Acteal y Aguas Blancas. Ayotzinapa rebasó un límite que no debería haber sido nunca cruzado. Sumamos nuestra indignación y nuestra solidaridad para con los estudiantes normalistas mexicanos y sus familias.
Quisiéramos que los 43 desaparecidos pudieran leer esta carta algún día también. A ellos la dirigimos, pero además a todos aquellos enterrados en fosas clandestinas que no cesan de ser descubiertas, a todos los que merecen mucho más que una carta y que una protesta. Ellos merecen todo el esfuerzo de este gobierno y de los ciudadanos dentro y fuera del país. Debemos asumir nuestra responsabilidad ante esta situación inaceptable y exigir sin descanso justicia, un verdadero estado de derecho, una política al servicio y protección de la ciudadanía y total transparencia en las acciones de los funcionarios y representantes de la nación. Cada desaparecido y cada asesinado por criminales, militares o policías representan una pérdida incalculable para nuestro país. Ayotzinapa nos toca muy profundamente a todas y todos los que firmamos esta carta. Por ellos y por nosotros exigimos justicia. ¡Vivos se los llevaron y vivos los queremos!
#AyotzinapaSomosTodxs
#WeAllAreAyotzinapa
#JusticeForAyotzinapa
#JusticiaAyotzinapa
SI VIVES FUERA DE MÉXICO, PUEDES SUMARTE A ESTE ESFUERZO COLECTIVO FIRMANDO ABAJO. ESTA CARTA SERÁ PUBLICADA EN LA PRENSA INTERNACIONAL Y ENTREGADA EN CONSULADOS Y EMBAJADAS DE MÉXICO EL 22 DE OCTUBRE.
IF YOU LIVE OUTSIDE MEXICO, YOU MAY WANT TO JOIN US IN THIS COLLECTIVE ENDEAVOR BY SIGNING BELOW. WE WILL PUBLISH THIS LETTER IN THE INTERNATIONAL MEDIA AND HAND IT OVER MEXICAN CONSULATES AND EMBASSIES ON OCTOBER 22nd.
ayotzinapasomostodos@gmail.com

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