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martes, 20 de junio de 2017

ONU condena espionaje a periodistas y activistas en México


La Oficina en México del Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos condenó los actos de “vigilancia ilegal digital” de que han sido víctimas periodistas y activistas mexicanos.

Por medio de una publicación en Facebook, la representación del organismo internacional en en el país también llamó al Estado mexicano a “conducir una investigación independiente para esclarecer estos hechos de espionaje, incluyendo cualquier institución pública que pudiera haber estado implicada”.

El informe #GobiernoEspía, realizado por el Citizen Lab de la Universidad de Toronto, Social TIC, R3D y Artículo 19, reveló que activistas, académicos y periodistas mexicanos han sido blanco de ataques con un software malicioso utilizado para espionaje.

Entre los afectados se encuentran Mario Patrón, director del Centro Prodh; Juan Pardinas, director del Instituto Mexicano para la Competitividad, y los periodistas Carmen Aristegui y Carlos Loret de Mola.

La coordinadora del área internacional del Centro Prodh, Stephanie Brewer, de nacionalidad estadounidense, también fue espiada; Emilio Aristegui, hijo de la periodista Carmen Aristegui, fue blanco de mensajes mientras estaba en Estados Unidos.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Wikileaks desnuda a la CIA y sus armas de ciberespionaje

Herramientas de software le permiten intervenir celulares, tablets, televisiones y hasta autos
Wikileaks saca a la luz arsenal de espionaje cibernético de la CIA
Difunde 8 mil páginas web en la más grande filtración de documentos confidenciales de la agencia
Hay una biblioteca de técnicas para ocultar el origen de los ciberataques o atribuirlos a otros
Foto
Wikileaks reveló ayer las herramientas con que cuenta la Agencia Central de Inteligencia para realizar ciberespionaje, entre las cuales está una llamada Weeping Angel que convierte televisiones inteligentes en escuchas electrónicasFoto Ap
David Brooks
Corresponsal
Periódico La Jornada
Miércoles 8 de marzo de 2017, p. 28
Nueva York.
Wikileaks reveló un arsenal de armas cibernéticas de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) que le permite el acceso secreto a teléfonos móviles, tablets, televisiones inteligentes y posiblemente hasta automóviles.
Wikileaks difundió casi 8 mil páginas web y 943 adjuntos que detallan herramientas de software empleadas por la CIA para intervenir y hasta tomar control total de aparatos móviles y computadoras. La organización de promoción de transparencia informó que es sólo la primera de una serie de revelaciones, pero que esta es la publicación más grande de documentos confidenciales sobre la agencia.
Las herramientas pueden esencialmente tomar control de aparatos y equipos de Apple, Google Android y Samsung e intervenir casi todos los principales sistemas operativos, incluidos los de Microsoft y Linux. Los documentos están fechados entre 2013 y 2016 (https://wikileaks.org/ciav7p1/).
Las revelaciones más notables incluyen que la CIA y agencias de inteligencia de países aliados han logrado evadir la protección de sistemas de cifrado en teléfonos y servicios de mensajería como Signal, WhatsApp y Telegram tomando control del aparato mismo. Con ello, según explicó Wikileaks en su análisis, los espías cibernéticos pueden obtener los mensajes de texto y audio antes de que sean cifrados por los servicios de privacidad. O sea, Signal y los otros siguen siendo seguros –no hay indicación de que hayan sido penetrados–, pero el aparato en que funciona es vulnerable al hackeo gubernamental.
Edward Snowden, el ex contratista de inteligencia refugiado que sacudió al gobierno cuando reveló los programas de espionaje masivo de la Agencia de Seguridad Nacional, indicó este martes vía tuit que una de las revelaciones claves es que aquí está la primera evidencia pública de que el USG (el gobierno de Estados Unidos) estaba pagando en secreto para mantener inseguro al software estadunidense.
Más aún, entre las herramientas de ciberespionaje más exóticas está una llamada Weeping Angel (ángel llorón), que convierte televisiones inteligentes Samsung en escuchas electrónicos. El programa, desarrollado en cooperación con la inteligencia británica, permite que ese tipo de televisor, aun cuando parecer estar apagado, puede ser empleado para vigilar un cuarto y transmitir conversaciones por Internet a un servidor de la CIA.
Otros documentos describen una biblioteca de técnicas de ciberataques que la CIA ha recaudado de varios países, entre ellos Rusia, con lo cual la agencia puede ocultar el origen de algunos de sus ciberataques o atribuirlos a otros.
Otro programa en desarrollo en 2014 buscaba infectar los sistemas de control vehicular de automóviles y camiones modernos. Aunque no se especifica el propósito de este control, Wikileaks señala que permitiría a la CIA cometer asesinatos imposibles de detectar.
Los documentos provienen del Centro de Inteligencia Cibernética de la CIA y no se sabe quién los filtró o cómo fueron obtenidos. Wikileaks afirmó que la CIA “perdió control de la mayoría de su arsenal de hackeo” recientemente, y que “los documentos circularon entre ex hackers y contratistas del gobierno estadunidense de manera no autorizada, uno de los cuales entregó a Wikileaks porciones del archivo”.
La fuente planteó, según Wikileaks, una serie de interrogantes sobre políticas que “es urgente debatir en público, entre ellas si las capacidades de hackeo de la CIA superan su mandato de poder y el problema de supervisión pública de la agencia”. Por lo tanto, indicó que la fuente desea iniciar un debate público sobre la seguridad, creación, uso, proliferación y control democrático de las ciberarmas.
Wikileaks declaró que no ha difundido el código mismo, o sea, las armas cibernéticas de la CIA, hasta que “surja un consenso sobre la naturaleza técnica y política del programa de la agencia y cómo tales ‘armas’ deberían ser analizadas, desarmadas y publicadas”. Pero advirtió que los documentos indican que la CIA no alertó a empresas de telecomunicación y cibernéticas sobre que sus programas o aparatos tenían vulnerabilidad –en violación de acuerdos previos–, lo cual permite que no sólo la CIA, sino cualquier otro gobierno o entidad, pueda explotar esas mismas vulnerabilidades para sus propios intereses.
La organización encabezada por Julian Assange, quien sigue refugiado en la embajada ecuatoriana en Londres, indicó que había editado los documentos para evitar divulgar identidades y otra información –Wikileaks ha sido criticada por falta de cautela al publicar datos personales e identificar a individuos en documentos secretos en el pasado–, pero aclaró que entre los nombres ocultados están incluidos “decenas de miles de objetivos y máquinas… de la CIA a través de América Latina, Europa y Estados Unidos”.
El archivo del arsenal de armas cibernéticas de la CIA difundido hoy, denominado Vault 7, es calificado por algunos de algo equivalente –en sus efectos– a la filtración de cientos de miles de documentos secretos por Snowden en 2013. Otros afirman que sus implicaciones son menos dramáticas, ya que estas técnicas parecen ser empleadas contra individuos seleccionados y no es un programa de espionaje masivo de millones de ciudadanos, incluidos estadunidenses. Según la ley, la CIA no puede espiar a ciudadanos estadunidenses dentro del país.
La CIA y la Casa Blanca rehúsan comentar, por ahora, la divulgación, o verificar si es genuina.
Pero expertos, incluidos ex oficiales de inteligencia consultados por medios aquí y el propio Snowden, consideran que, por ahora, todo indica que los documentos son legítimos.
Una vez más, como con filtraciones anteriores en los últimos años, varios ex oficiales de inteligencia y expertos expresaron alarma por el daño severo que estas revelaciones provocarán a las operaciones de inteligencia. Sin embargo, otros expertos sobre el mundo cibernética dicen que mucho de esto ya se sabía o se suponía. Otros especularon si todo esto es parte del presunto complot ruso contra Estados Unidos.
Devin Nunes, presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, calificó la revelación de muy, muy seria.
Por otro lado, la divulgación es vergonzosa para la llamada comunidad de inteligencia, ya que es otro golpe más contra el control secreto de sus operaciones.
Al mismo tiempo, algunos sugieren que en esta coyuntura la divulgación podría ayudar al gobierno de Donald Trump tanto para distraer de la crisis política generada en torno a sus relaciones con funcionarios rusos, como para su cruzada contra las filtraciones que, acusa, se han hecho en su contra por parte de las agencias de inteligencia.
Pero también está el otro lado de la moneda, donde Trump está en una situación políticamente incómoda después de que durante la contienda presidencial festejó las divulgaciones de la organización sobre los correos electrónicos de la campaña de Hillary Clinton, e incluso en octubre llegó a declarar: “amo a Wikileaks”, mientras criticaba a las agencias de inteligencia, incluida la CIA.

lunes, 13 de febrero de 2017

Gobierno corrupto, hacker y espía


Alfredo Lecona
Va quedando más claro que nunca: El gobierno mexicano usa software malicioso (malware), adquirido con recursos públicos, para espiar a defensores de derechos humanos, activistas y periodistas que le incomodan.

Imagine usted que es un periodista y ha realizado investigaciones sobre la corrupción en el gobierno. Su trabajo obviamente les es incómodo a empresarios y funcionarios públicos que se benefician del abuso de poder que reveló y por lo tanto, tienen su atención sobre usted. Un día recibe un mensaje SMS en su teléfono celular, con algo que no dudaría en abrir, como “buen día, perdóname pero tienes que ver esta nota, te acusan de cosas graves” seguido de un link que no lleva a ningún lado. 

Al momento de abrirlo, su teléfono ha quedado infectado y toda su información personal, comprometida. Los atacantes, ahora pueden ver sus fotos y archivos, leer sus mensajes de WhatsApp y correos electrónicos, usar su cámara sin que usted lo sepa, escuchar sus conversaciones encendiendo el micrófono y saber en donde se encuentra, activando el GPS. Ese mensaje que parecía una mala broma, ha expuesto su seguridad y probablemente la de sus seres queridos.

Es probable que el ataque haya sido orquestado por el gobierno o los empresarios, pero, ¿podrían ser ambos?

La investigación revelada por The New York Times este fin de semana, demuestra que sí.
La historia de terror contada líneas arriba sucedió en la vida real a Alejandro Calvillo, Director de Al Poder del Consumidor; a Luis Encarnación, director de la coalición ContraPESO; y al Dr. Simón Barquera, Investigador del Instituto Nacional de Salud Pública; quienes, una semana después de lanzar una campaña pidiendo aumentar el impuesto a las bebidas azucaradas como medida a favor de la salud, recibieron grotescos mensajes SMS con advertencias falsas sobre la muerte del padre de un amigo, accidentes de familiares, notas periodísticas que los involucraban y hasta de una supuesta infidelidad, con insultos y falsos links a las fotos.

El malware usado en contra de los tres se llama Pegasus y fue desarrollado por una empresa Israelí, llamada NSO Group, que solo vende sus herramientas y servicios a gobiernos, como el mexicano.

Lo anterior no es una suposición. Todo ha quedado documentado gracias al acompañamiento a los afectados, por parte de la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) y Social TIC, quienes a través de Acces Now contactaron al Citizen Lab de la Universidad de Toronto y a Amnistía Internacional, para realizar una investigación científica que derivó en el informe “Bitter Sweet (“dulce amargo”, en referencia a la propuesta de impuesto a las bebidas azucaradas): Supporters of México´s Soda Tax Targeted With NSO Exploit Links; y en el referido reportaje del The New York Times.

Citizen Lab había dado a conocer en agosto del año pasado, el uso del malware de NSO Group, en contra de Rafael Cabrera, coautor de la investigación sobre la Casa Blanca de Enrique Peña Nieto, revelada en el noticiero de Carmen Aristegui y que provocó su salida de la radio.
Pero NSO no es la única empresa que le ha vendido estas herramientas a gobiernos y dependencias mexicanas. La italiana Hacking Team tiene como principal cliente a México, del cual ha recibido casi 6 millones de Euros de entidades como la Sedena, de gobiernos como el de Jalisco y ¡hasta de PEMEX!

Nadie puede negar la necesidad que tiene el Estado de contar con herramientas de vigilancia para fines loables, pero la ausencia de controles democráticos a la misma -que ha proliferado bajo el discurso chantajista que exige a la ciudadanía ceder en sus derechos humanos, como la privacidad, a cambio de su seguridad- ha generado el ambiente propicio para estas historias de terror protagonizadas por gobiernos e instancias corruptas que, lejos de perseguir fines legítimos, adquieren herramientas tecnológicas con dinero público para espiar a quienes les incomodan.
Organizaciones de la sociedad civil, como R3D, han dado batallas legales y de incidencia que han logrado acotar las facultades de vigilancia de las autoridades. Hoy, el Cisen, la Policía Federal y las procuradurías son las únicas facultadas legalmente para realizar solicitudes de acceso a datos de usuarios de telecomunicaciones, con previa autorización judicial. Pero el camino es muy largo aún.

R3D presentó a finales del año pasado, su informe Estado de la Vigilancia: Fuera de Control”, un documento único en su tipo, que da cuenta del estatus regulatorio de la vigilancia; de los números de la vigilancia en nuestro país y los hallazgos documentados sobre la adquisición y uso de malware, por instancias y gobiernos. Con información tal, como que en México, el 98.9% de las solicitudes de acceso a datos conservados por empresas de telecomunicaciones se han realizado sin autorización judicial y sólo en el 8.73% de los casos de espionaje se ha ejercido acción penal; que el Cisen aseguró haber realizado 2002 intervenciones con autorización judicial, pero el Consejo de la Judicatura Federal sólo tiene constancia de 654 de ellas; entre muchos otros datos escalofriantes sobre los excesos de la vigilancia por parte del gobierno y de las propias empresas de telecomunicaciones.

Ahora que se evidencia que las coaliciones de la sociedad civil son hackeadas y espiadas por coaliciones de empresas y gobiernos para proteger sus intereses y privilegios, debemos ser capaces de imaginar y exigir una realidad en la que la vigilancia se realice bajo una perspectiva de derechos humanos y solo de forma necesaria y proporcional.

El cese a la vigilancia ilegal debe darse sin impunidad en casos como los denunciados este fin de semana. La PGR debe investigar (e investigarse) para identificar y buscar la sanción penal a los responsables de lo documentado. Quienes integrarán el Sistema Nacional Anticorrupción este año, deben tomar nota y planear acciones prioritarias para atacar estos hechos en los que es evidente el uso de recursos públicos y la comisión de delitos por parte de servidores públicos.
Muchísimos discursos se han pronunciado en los últimos días sobre la Constitución, las amenazas exteriores y los llamados a la unidad. 
Qué vacíos y descarados cuando los dictan los perpetradores de la propia Constitución y de los derechos humanos de las personas.
Un vibrante capítulo más sobre nuestras crisis.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Pagó gobierno de México 15 millones de dólares a firma de ciberespionaje: NYT

El software de la compañía NSO Group fue utilizado para intentar hackear el teléfono del periodista Rafael Cabrera, coautor en la investigación de la "Casa Blanca" de Enrique Peña Nieto

Pagó gobierno de México 15 millones de dólares a firma de ciberespionaje: NYT

El gobierno mexicano pagó a la firma de ciberespionaje NSO Group 15 millones de dólarespor tres proyectos sin especificar, informó este viernes un reportaje en The New York Times.
De acuerdo con dos firmas de seguridad electrónica, el spyware Pegasus, software de espionaje de la firma israelí NSO, también fue empleado para intentar hackear el teléfono del periodista Rafael Cabrera, quien participó en la investigación de la “Casa Blanca” del presidente Enrique Peña Nieto, como también lo reportó The New York Times en otra nota publicada en agosto.
Pegasus es el principal producto de la firma y permite extraer información, historial de navegación, contactos, correos y mensajes de celulares, incluidos dispositivos Android, Blackberry y iPhone.
El programa permite también hackear la cámara y el micrófono del teléfono donde ha sido instalado, permitiendo sacar capturas de pantalla o realizar escuchas y mandarlas a agencias de espionaje en tiempo real.
El ciberespionaje no es barato. La compañía israelí cobra  $650,000 dólares por espiar a usuarios de iPhone 10; $650,000 para Android 10 y  $500,000 por BlackBerry. Además el servicio promete “no dejar huellas” de la intrusión.
De acuerdo con correos electrónicos de la firma de espionaje, el gobierno mexicano contrató los servicios de la firma para realizar tres proyectos a lo largo de tres años en 2013, aunque no se especificó en qué consistirían estas operaciones.
A pesar de que el slogan de NSO es “Hacer el mundo un lugar más seguro”, sus críticos apuntan que el software fabricado por la compañía está siendo usado para atacar a activistas y periodistas de todo el mundo.
En tanto, el vocero de la embajada mexicana en Washington, Ricardo Alay, negó cualquier actividad ilegal en los contratos con NSO. “Nuestros sistemas de inteligencia están sujetos a la legislación vigente en México y tienen autorización legal“, señaló.
“No son usados contra periodistas o activistas. Todos nuestros contratos con el gobierno federal son hechos de acuerdo a la ley“, agregó.
(Con información de The New York Times)

miércoles, 8 de julio de 2015

La plataforma de espionaje DaVinci fue adquirida en el gobierno de Calderón: SG

Remote Control System sirve para escuchas ‘‘legalmente autorizadas’’, precisa
Actualmente es utilizada por el Cisen, Sedena, Marina y varias dependencias en los estados
Fabiola Martínez
 
Periódico La Jornada
Miércoles 8 de julio de 2015, p. 8
La Secretaría de Gobernación (SG) informó ayer que la plataforma Remote Control System (DaVinci), –utilizada para tareas de espionaje–, fue adquirida por el gobierno federal durante el sexenio de Felipe Calderón.
Vía Twiter, la dependencia precisó que el equipo en mención (de la empresa italiana Hacking Team) ‘‘se utiliza en el marco de la ley y sirve para escuchas legalmente autorizadas por el Poder Judicial de la Federación’’.
Hacking Team fue intervenida (hackeada) y desde su propia cuenta en Twitter se reveló la existencia de un archivo, publicado en BitTorrent, con documentos internos, código fuente y comunicaciones de correo electrónico en general. Con base en lo anterior se supo que el gobierno federal mexicano, así como otros de nivel estatal, adquirieron equipos de seguridad de ese tipo.
Según la información difundida en Internet, entre los clientes sobresale el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), así como las secretarías de la Defensa Nacional y Marina, además de la Procuraduría General de Justicia del estado de México, entre otras dependencias.
El titular de la SG, Miguel Ángel Osorio Chong, dijo el lunes que la compra del software se realizó en 2010. Aseveró que la administración actual no ha adquirido ningún otro equipo.

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