Mostrando entradas con la etiqueta Jesús Ortega. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jesús Ortega. Mostrar todas las entradas

martes, 24 de mayo de 2016

En el concurso de la insidia y el ridículo nadie como el #ChuchoMayor

Ortega denuncia a AMLO ante la Fepade

Acusa a Morena de enviar cartas firmadas por el tabasqueño a los domicilios de los mexicanos.
México.- Jesús Ortega, expresidente del Partido de la Revolución Democrática, denunció a Andrés Manuel López Obrador ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade).
"Hay la presunción de un delito cuando Morena envía cartas firmadas por Andrés Manuel a los domicilios de los mexicanos", indicó en entrevista con Noticias MVS, debido a que los datos que se ocupan corresponden al Registro Nacional de Electores, lo que se considera un delito sancionado por las autoridades judiciales.
La denuncia se presentó este lunes porque la semana pasada se inició la distribución de cartas en los domicilios de las personas.
"Siempre hacemos reclamos en los medios, pero no nos atrevemos a ir ante la autoridad a levantar la denuncia para que las relaciones sean normadas por la ley", declaró Ortega.
De acuerdo con Ortega, los datos habrían sido obtenidos del listado nominal de electores o bien, de oficinas gubernamentales de beneficiarios de programas sociales.
"Como AMLO fue jefe de la ciudad tiene información que no tienen otras personas y otros partidos", puntualizó el ahora candidato a la Asamblea Constituyente.

domingo, 22 de mayo de 2016

Jesús Ortega se burla de la publicidad del PRD, creyendo que es de Morena



Jesús Ortega Martínez, coordinador de la corriente Nueva Izquierda del PRD, arremetió en contra de la publicidad de su propio partido, creyendo que se trataba de publicidad perteneciente a Morena, partido que encabeza Andrés Manuel López Obrador.
De acuerdo a El Universal, Ortega Martínez, quien es candidato a diputado constituyente por el PRD, se burló durante su intervención en el Foro hacia la Constitución de la Ciudad de México de un espectacular “que se encontró en el camino” y que atribuyó a Morena.
Jesús Ortega señaló que en el anuncio que se encontró, proponen que la felicidad sea constitucional, “y ése es un concepto que no puede entrar en la normativa”, aseguró.
Sin embargo, nadie le avisó al perredista que el anuncio al que hizo referencia y que dice “Escribamos la Constitución con una meta: felicidad chilanga”, no es de Morena, sino del propio PRD, como parte de su campaña “Poder Chilango” para las elecciones a la Asamblea Constituyente en la Ciudad de México.
Con información de El Universal

miércoles, 5 de febrero de 2014

¿Quién entiende a Jesús Ortega?


FUENTE: REVOLUCIÓN 3.0
AUTOR: CARLOS PORTILLO.

El día de ayer, el ex dirigente nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Jesús Ortega Martínez, dio a conocer un texto titulado “¿Quién los entiende?”, en el cual plantea un ataque generalizado hacia los partidarios del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), etiquetándolos de populistas y extremistas políticos que rozan con el fanatismo.

El argumento de Ortega se basa en la supuesta contradicción de manifestarse en contra de las reformas estructurales de Peña Nieto, pero también estar en desacuerdo con la consulta ciudadana acerca de la cuestión energética.

Asimismo, en el caso de la reforma hacendaria, el perredista cuestionó que los integrantes de Morena se opusieran, si antes pugnaban por desaparecer los privilegios fiscales y los regímenes especiales; ya que, según él, dicha reforma regulará mejor el pago de impuestos de los más ricos y los miembros de la oligarquía en México.

Se reproduce íntegra la respuesta publicada por Alejandro Ayala, comunicólogo y militante de Morena:

¿Quién nos entiende?

En el duro aprendizaje de ser movimiento e intentar con éxito formar un partido político, hemos encontrado respuestas y lo que más nos motiva es la suma de las preguntas de una izquierda que se reparte en treinta y dos entidades y busca una salida  a las crisis política, económica, ambiental, ética no sólo de nuestro país, sino de la humanidad.

Hemos generado un lenguaje franco y tendido puentes con el México de abajo y aquí nos entendemos, en el lenguaje de quienes comparten la dignidad, el lenguaje de los que no se venden, tal vez por eso le sea tan difícil entendernos, y es que la potencia expresiva de nuestro movimiento se realiza en lo cotidiano del pueblo, no en las reuniones que ustedes frecuentan; nosotros hablamos en la plaza, en el pueblo, el barrio, esos rincones que ustedes no ven.

Para empezar a entendernos permítame explicarle  que a MORENA lo entienden quienes rechazan los acuerdos en lo oscuro, quienes resistieron las tentaciones del poder; los de abajo, quienes renunciaron a su partido porque dejó de ser el punto de convergencia de las izquierdas, los que decepcionados por la traición del grupo que usted encabeza vieron que fue en vano la muerte de amigos y compañeros para que ustedes convirtieran al PRD en un comparsa del poder.

Nos entiende el campesino, el obrero, el ama de casa, el indígena, el estudiante; porque a donde vamos los militantes devorando carreteras, para encontrar a nuestros iguales y llamarlos a resistir vemos la misma injusticia, el mismo atropello, pero compartimos la misma esperanza.

Nos entiende el ciudadano de a pie, el que sabe que su desventura no es condena ni destino, el que vive la miseria que ustedes maquillan y convalidan, nos entienden los que saben. Para decirlo poéticamente, parafraseando a Benedetti: que ustedes  ya para siempre pordioseros abrieron la mano y no podrán cerrarla nunca más.

Para puntualizar, señor Ortega, permítame decir que la insidia con la que señala que MORENA se opone a la consulta, no tiene nombre, puesto que somos abiertos promotores de los mecanismos de democracia participativa. Con respecto a la reforma hacendaria, le señalo que quedaron intocados los regímenes especiales, de manera que sólo cambiaron de nombre; de igual forma no convalidamos una reforma política cosmética que no modifica las reglas de acceso al poder, ni fortalece a las autoridades electorales.

Permítame citarle un fragmento de nuestra declaración de principios: 1. El cambio verdadero del país comienza por cambiar la forma tradicional de intervenir en los asuntos públicos. La política no es asunto sólo de los políticos. No nos oponemos a la reforma del Estado, nos oponemos al secuestro y degradación de las instituciones, al desfase entre las aspiraciones democráticas de nuestro pueblo y su vulgar forma de hacer política.


Por último, permítame decirle que respondo como militante de MORENA, porque así me dicta la conciencia y lo mandatan los documentos básicos que suscribo plenamente; pero más allá de todo eso, le respondo con claridad que la enorme molestia del régimen, que usted representa genuinamente, es que pertenecer a MORENA  representa mucho más que ser seguidor de un líder, por bueno que sea; mucho más que un número de afiliación, infinitamente más que una candidatura. Ser de MORENA desde siempre y para siempre es ser el incansable perseguidor de un sueño, el conquistador diario de una utopía.

martes, 26 de noviembre de 2013

Jesús Ortega responde a la columna de Sanjuana Martínez. La periodista difundirá audios y videos


Por: Redacción / Sinembargo - noviembre 26 de 2013 - 13:59
Correspondencia, México, TIEMPO REAL, Último minuto - 16 comentarios


26 de noviembre, 2013
Jorge Zepeda Patterson
Director de SinEmbargo
Con base en mi derecho de réplica, le solicito se publique el siguiente texto.

Me resulta verdaderamente indignante que usted se preste a publicar la canallada de Sanjuana Martínez. Parecía que se tenía un límite en la
publicación de diatribas, pero con la de Sanjuana en su portal, se demuestra que ese límite no existe cuando en algunas personas -como Sanjuana- lo único que existe es la intención de agredir, golpear, dañar el honor de otras personas y hacerlo con fines políticos.

La columna escrita por Sanjuana Martínez y publicada en SinEmbargo, tiene el fin de oponerse a un intento de un grupo de senadoras —entre las cuales se encuentra Angélica de la Peña— por reformar una ley sobre la trata de personas, y en lugar de dar argumentos técnicos,

legislativos, se recurre a la infamia de atacar al esposo de la senadora De la Peña, es decir a Jesús Ortega.
Me gusta 37Seguir a @SinEmbargoTR 6,467 seguidores Seguir a @SinEmbargoMX 213K seguidores
En la actitud de Sanjuana Martínez no se busca debatir con las legisladoras, sino descalificarlas a priori con flagrantes mentiras e injurias al esposo de una de ellas. En ese propósito Sanjuana no repara en calumniar a diestra y siniestra.

¿Cómo responder a tal bajeza?

¿Haciéndole el juego para que se cumpla la máxima de los canallas de calumniar para que algo quede?
Al contrario, para evidenciar la actitud aviesa de Sanjuana Martínez, es que la emplazo a que demuestre ante los lectores de SinEmbargo, ante
la Procuraduría General de la República (PGR), la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) y ante cualquier otra instancia
judicial en otra entidad federativa. También ante la dirección política de mi partido, ante mi familia… el que alguna vez en mi vida haya estado
en los lugares que ella menciona o en cualquier otro en donde haya existido o exista prostitución o trata de personas.
A que demuestre, además, que la condición de Gregorio Sánchez como candidato a Gobernador en Quintana Roo, haya tenido que ver con
algún ilícito, de cualquier naturaleza cometido por mi parte. A que demuestre que las reformas que impulsan tal grupo de senadoras signifiquen,

como lo afirma en su libelo, protección a los delincuentes que se dedican al delito de trato de personas.
La emplazo a que asista a cualquier agencia del Ministerio Público y deposite, ante la autoridad respectiva su denuncia contra mi persona por los delitos que, en su perversidad, afirma que he cometido.

El suyo, Sanjuana Martínez, no es periodismo, es simple y llanamente expresión de una vulgar felonía.
Atentamente
Jesús Ortega Martínez


Respuesta de Sanjuana:
Estimado señor Ortega, celebro que usted aproveche su derecho de réplica en SinEmbargo, donde hacemos un periodismo profesional y
riguroso. No comparto su opinión, pero respeto su derecho a expresarla. El próximo lunes publicaré audios y videos que sustentan el
texto anterior, como ya lo había anunciado en mi columna.
Que tenga una excelente tarde.
Sanjuana Martínez
P

lunes, 25 de noviembre de 2013

Jesús Ortega, sospechoso de proteger tratantes de blancas



Por: Sanjuana Martínez - noviembre 25 de 2013 - 0:02
COLUMNAS, Daños colaterales -
“Sin demanda no hay trata”, es un conocido lema de la campaña contra el tráfico de mujeres y niñas
con fines de explotación sexual, que intenta sensibilizar y concientizar a los hombres para dejar de
consumir sexo comercial.

Los consumidores son un eslabón importante de la cadena que daña a miles de mujeres secuestradas
y vendidas. Pero lo son más, los consumidores poderosos y aliados de los traficantes.

En la última redada del table dance Cadillac fueron rescatadas 46 mujeres víctimas de la trata, entre
ellas bailarinas y nudistas, algunas extranjeras que eran obligadas a ofrecer servicios sexuales en
“privados” de ese lugar, a cambio de un pago. La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal
detuvo a 40 personas en ese antro de la colonia Anzures, propiedad de Alejandro Iglesias Rebollo,
quien fue dueño de la discoteca Lobohombo, donde fallecieron 21 personas durante un incendio en el
año 2000.

Entre los testimonios de las víctimas de trata rescatadas, es fácil encontrar las características del tipo
de clientela que había en el “Cadillac”, muchos de ellos hombres vinculados al poder económico y al
poder político, como diputados y senadores y otros cargos en los distintos gobiernos.

Sin satanizar a los consumidores de sexo comercial, ni hacer pública la larga lista de sus nombres, me
interesa mencionar a uno en particular, debido a su investidura y a circunstancias, que tienen que ver
con la intención de algunas senadoras de modificar la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar
los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas.
Los testimonios de las chicas fueron grabados y distorsionadas sus voces para protegerlas. Una de las
víctimas va señalado el tipo de consumidores que la frecuentaban. Ella cuenta que le llamaba la
atención uno en particular, por su asistencia recurrente y sus generosos pagos hacia una compañera
“predilecta” en particular.

Un cliente que recuerdo muy bien su rostro y yo no sabía quien era, pero después investigué porque me llamaba mucho la atención, porque una compañera me decía: “Me lleva, me paga 10, 15 mil pesos” y yo no sabía quien era, hasta que me dijo: “Es el presidente del PRD (Partido de la Revolución Democrática)”. Entonces yo tuve esa inquietud de verlo, para ver quien era el presidente del PRD y como iba una o dos veces por mes y si me di cuenta que efectivamente era el presidente del PRD,Jesús Ortega o Arteaga. Siempre estaba allí. Él ya tenía a su chica, la esperaba, se tomaba uno o dos tragos y ya. La chica se vestía y salía, y se iba con él”.

La víctima señala que había cuentas hasta de 300 mil pesos: “Iban políticos y narcotraficantes. ¿Cómo
nos dábamos cuenta? Se cerraba el Salón VIP. Ellos pagaban por el salón… Y llegaban 10 hombres y
elegían a las chicas. Personas normales, pero se veían con ese poder, prepotencia, todo; gente con
dinero. Y pagan inmediatamente a las chicas: “¿Haber cuánto me cobras?”… La relación sexual
nosotras las cobrábamos a 3 mil o a cómo se dejara el cliente y luego pedíamos champán porque era la
comisión más alta. Y ellos decían: “¡Champán para todas!” y hasta mandaban traer rosas… Todo lo
que ellos quisieran, mandaban traer… En cuestiones de personas públicas con las que estuve, no me
aprendí todos sus nombres, pero si llegue a estar con diputados, senadores, funcionarios, artistas,
jugadores de fútbol. En una ocasión cuando se cerró Cadillac y nos fuimos al Nick, que está en Eje 10 e
Insurgentes, llegó la Selección Mexicana… Había todo de clientes, también allí la gente importante
prefería los privados donde se hacia de todo. ¿Por qué era obvio? Un artista o un funcionario no era
cualquiera, para ellos mejor en el lugar que salir con una chica”.


Luego cuenta que eran obligadas a dar servicio gratuito a los funcionarios de la Delegación
correspondiente al la ubicación del lugar donde trabajaban; en el caso del Cadillac, la Miguel Hidalgo:
“Nos obligaban a hacerlo en diciembre. Era como darles su aguinaldo”, dice.

Los testimonios de las víctimas de trata rescatadas son reveladores, porque incluyen muchas aristas de
este flagelo que afecta a millones de mujeres en el mundo. Son testimonios que ofrecen una radiografía
de las entrañas de las redes de trata que operan en México.

Entre todos las decenas de nombres de “hombres importantes” identificados por las víctimas no solo del
Cadillac, sino del Solid Gold — testimonios que estoy analizando para un extenso reportaje de
investigación que preparo— me llamó la atención el nombre de Jesus Ortega Martínez, ex dirigente
nacional del PRD, diputado federal en tres ocasiones, senador de la República y actual líder de la
corriente Nueva Izquierda.

No es la primera vez que “Chucho” como se le conoce, es involucrado como “aliado” de los dueños de
estos lugares de giro negro. Recordé el caso denunciado en su momento por mi querida colega Lydia
Cacho, quien ha realizado un gran trabajo de investigación sobre las redes internacionales de trata y lo
ha denunciado en numerosos textos, y especialmente en su extraordinario libro “Esclavas del poder”
(Grijalbo).

Recordé cuando arrestaron a Gregorio Sánchez, candidato a gobernador del PRD de Quintana Roo.
En aquella ocasión Lydia Cacho escribió: “Puede significar la hecatombe para el PRD y para su líder
Jesús Ortega, amigo personal del detenido. Desde el 2007 Ortega y el CEN del PRD tuvieron en sus
manos la documentación sobre las relaciones del entonces alcalde de Cancún y su familia con la
delincuencia organizada de Guatemala y Chiapas. En enero de 2010 la PGR advirtió a Ortega que
Sánchez estaba bajo investigación, sin embargo lo denominaron candidato. El PAN se negó a ir en
alianza en Quintana Roo porque Nava sabía de las pesquisas de SIEDO”… Si alguien sabe en este
país sobre trata de mujeres, es la periodista Lydia Cacho, quien ha arriesgado su vida denunciando los
vínculos del poder político y el crimen organizado, que componen las redes internacionales de tráfico humano.

Lo que me interesó en aquel entonces y ahora, es precisamente el vínculo de amistad
de Chucho Ortega, con un hombre como Greg Sánchez, ex alcalde de Cancún, que durante su gestión
incrementó los permisos de los llamados “giros negros”, particularmente table dance y prostíbulos
donde se comprobó había víctimas de trata mexicanas e internacionales con fines de explotación
sexual.

De acuerdo a documentos del Cesid a los que he tenido acceso, la “recomposición” de los Zetas en
Quintana Roo y el sureste mexicano, fue posible gracias a hombres como Greg Sánchez, su familia y
sus amigos. En este tema, los Zetas en concreto, es uno de los cuatro cárteles de la droga que han
incursionado en la trata de mujeres y niñas. Controlan una gran cantidad de negocios de “giros negros”
explotando sexualmente a miles de víctimas.
En la exclusiva clientela que frecuentaba el Cadillac y el Solid Gold, hay hombres de poder del gobierno
federal, hombres cercanos a Enrique Peña Nieto, importantes senadores, diputados y funcionarios. Por
eso, es importante mencionar que la cadena Solid Gold trae mujeres de diferentes países a México; una
red de trata vinculada con Raúl Martins que ha extendido sus redes a San Ángel, Santa Fe y la Zona
Rosa, entre otros luegares. Y que tiene ilustres defensores de estos negocios como el litigante y ex
senador panista, Diego Fernández de Ceballos.

La fama de los Solid Gold es internacionalmente conocida: dos Solid Gold fueron clausurados en
Florida por violar las leyes migratorias y por promover la prostitución. Hace 3 años el FBI en operación
conjunta con la policía antinarcóticos cerró el Solid Gold de Nueva York por tráfico de heroína y drogas
de diseño. En la redada encontraron jóvenes obligadas no solo a prostituirse, sino también a consumir
drogas duras como la heroína para “mantener el ritmo de los clientes”.

En fin, el nombre de Jesús Ortega es importante, porque es precisamente su esposa la Senadora
Angelica de la Peña del PRD quien está impulsando una reforma a la Ley General para Prevenir,
Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a
las Víctimas.

En esta cuestionable iniciativa, la esposa de Jesús Ortega está acompañada por la senadora panista
Adriana Dávila, quien tiene aspiraciones de gobernar Tlaxcala, precisamente, centro neurálgico de la
trata de mujeres y niñas; y por consiguiente, lugar donde operan un buen número de tratantes.
Ambas, junto a Lucero Saldaña (PRI), Luisa María Calderón (PAN) y Margarita Flores (PRI), entre otros
senadores, pretenden modificar esta ley, perjudicando seriamente a las víctimas de trata y beneficiando
a los padrotes.

La ley de trata que tenemos en México es un ejemplo a nivel internacional, lo han dicho especialistaspenalistas, funcionarios de organismos internacionales como la ONU. Los resultados son palpables: 278 personas consignadas, 118 procesos penales, 217 autos de formal prisión, 33 sentencias
condenatorias y 42 sentenciados que purgan penas que van de los 9 a los 39 años de prisión.
Esos tratantes presos podrían salir libres si la reforma impulsadas por estas senadoras es aprobada.
La iniciativa afecta a la forma de reparación a la víctima de trata, porque la manda a la Ley General de
Víctimas, algo que es reprobable, ya que las víctimas de trata, tienen características diferentes que
deben ser manejadas de manera concreta. La reforma quita las palabras combate, prevención,
erradicación del delito y lo peor le quitan la asistencia y protección a las víctimas. Las senadoras
defienden su ley diciendo que es porque eso ya esta previsto en otras leyes, sin embargo, esas leyes
no son operables o condicionan la protección a la víctima.

Los especialistas que han analizado la reforma en estudio y aún no aprobada, coinciden en señalar
que a las Senadoras les preocupa más el delincuente que la víctima. Repiten que hay que prever
instancias porque es un derecho humano del procesado. Quitan los agravantes del delito de trata. Y
finalmente parece que tratan de quitarle los derechos humanos a la víctima y dárselos al tratante.
Cuando observas la ilustre lista de clientes de estos negocios, no queda más que pensar que esos
hombres de poder — algunas veces ayudados por mujeres de poder— que además hacen y cambian
las leyes, son los más interesados en preservar la explotación sexual de miles de mujeres y niñas en
México, un tráfico humano que genera más de 10 mil millones de dólares anuales.

http://www.websanjuanamartinez.com.mx

sábado, 1 de junio de 2013

Martínez Verdugo y Los Chuchos, los caminos que se bifurcan


Escrito por  el 01 junio 2013 a las 5:40 pm en DestacadasSociedad

Arnoldo Martínez Verdugo 03Una de las primeras decisiones adoptadas por Jesús Ortega Martínez cuando finalmente llegó a la presidencia nacional del PRD, en noviembre de 2008, fue cortar la pensión para los consejeros eméritos del partido. Una de esas pensiones era para Arnoldo Martínez Verdugo, ex secretario general del Partido Comunista Mexicano, ex candidato presidencial en 1982 por el Partido Socialista Unificado de México (PSUM) y, paradójicamente, uno de los personajes claves en la fundación del partido que ahora dirige la corriente política conocida como Los Chuchos.
Martínez Verdugo, a sus 84 años entonces, no tenía otro ingreso. Vivía modestamente en la delegación Tlalpan. Relegado por sus propios ex colegas del Partido Comunista al interior del PRD, ahora recibía un golpe de mando de su viejo adversario: Jesús Ortega, a quien él alguna vez consideró como parte de los “socialistas del presidente”, en alusión a la condición de partido paraestatal del Partido Socialista de los Trabajadores (PST), en la década de los ochenta.
La pensión a Martínez Verdugo sólo se restableció unos meses antes de su fallecimiento, cuando Jesús Zambrano, integrante también de la corriente Nueva Izquierda, llegó a la presidencia nacional del PRD. A petición del actual senador Alejandro Encinas la dirección perredista trató de enmendar ese error.
“Le retiraron su apoyo mensual. Me parecía una canallada porque si alguien fue el verdadero impulsor del PRD fue el propio Martínez Verdugo”, rememoró Alejandro Encinas, contendiente de Jesús Ortega en las polémicas y fraudulentas elecciones internas de 2008.
La eliminación de la pensión a Martínez Verdugo y a otros consejeros eméritos no sólo era una demostración de menosprecio. Minimizó el papel que jugó el ex candidato presidencial de 1982 en la fundación del propio partido. Sin su venia, el Partido Mexicano Socialista (PMS) no hubiera accedido a ceder el registro al PRD, que provenía del Partido Comunista Mexicano (PCM).
Porfirio Muñoz Ledo, impulsor de la Corriente Democrática del PRI y ex presidente nacional del PRD, confirmó a Proceso que Martínez Verdugo jugó un papel fundamental para que el naciente Partido de la Revolución Democrática, en 1989, heredara el registro legal del Partido Comunista Mexicano (PCM), el mismo que dio origen al Partido Socialista Unificado de México (PSUM), en 1981, y al Partido Mexicano Socialista (PMS), en 1987.
En casa del entonces secretario general del PMS, Gilberto Rincón Gallardo, se reunieron varios integrantes de la dirección de este partido, incluyendo a Jorge Alcocer, Heberto Castillo, y el propio Martínez Verdugo. Rincón Gallardo propuso la idea de cederle el registro del PMS y varios de los presentes miraron a Martínez Verdugo, considerado en ese entonces como el principal líder político sobreviviente del comunismo mexicano. Martínez Verdugo apoyó esta posibilidad.
Muñoz Ledo recordó también que Martínez Verdugo sugirió que el nombre del nuevo partido fuera “de la revolución democrática” porque “era un concepto que ellos ya traían desde la fundación del PSUM”.
Martínez Verdugo “ya había avizorado una eventual fractura del sistema político hegemónico que podría conducir al surgimiento de una corriente democrática y tal vez a su desprendimiento, desde antes de 1988”, afirmó Muñoz Ledo.
De hecho, el primer representante del naciente PRD ante el Instituto Federal Electoral fue Martínez Verdugo, en 1989. Su suplente, un político que promovió la ruptura del Partido Socialista de los Trabajadores (PST) y se había acercado al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas. Se trataba de Jesús Ortega Martínez. El fundador de Nueva Izquierda al poco tiempo sustituyó a Martínez Verdugo en el IFE.
Los “Socialistas del Presidente”
El desencuentro entre Martínez Verdugo, secretario general del Partido Comunista Mexicano de 1963 hasta 1981, y la corriente ahora conocida como Los Chuchos, está en el origen de las tensiones actuales del PRD.
Formaron parte de las dos caras de la izquierda partidista: el PCM y otros grupos que representaban a la corriente independiente del poder político del PRI y la del PST, que junto con el PARM y el PPS eran considerados una “izquierda paraestatal”, creada al final del sexenio de Luis Echeverría y que obtuvo el registro también en 1979, tras la reforma política impulsada por Jesús Reyes Heroles.
El duro encontronazo se dio a raíz del fraude electoral de 1986 en Chihuahua. El PST y su entonces dirigente histórico Rafael Aguilar Talamantes, defendió la tesis del “fraude patriótico”, esgrimida por el PRI para justificar la derrota de los “conservadores” del PAN. Desde la tribuna de San Lázaro, Martínez Verdugo criticó a esos integrantes del PST como “los socialistas del presidente”. Entre ellos estaban, Graco Ramírez y Jesús Ortega.
Desde su condición de secretario general del PCM e impulsor de la unidad de los grupos de izquierda independiente, Martínez Verdugo fue un interlocutor fundamental y directo de Jesús Reyes Heroles, entonces secretario de Gobernación en el sexenio de López Portillo, en esa primera reforma política que dio origen a la Ley de Organizaciones Políticas y Procesos Electorales (LOPPE). Esta reforma es considerada por distintos especialistas como “el parteaguas” que permitió la apertura electoral del viejo régimen priista y aceleró la creación de nuevos partidos políticos.
La reforma política aceleró la creación del Partido Socialista Unificado de México en 1981. Un año después, Martínez Verdugo fue el candidato presidencial del naciente partido y le reconocieron poco más de 820 mil votos (el 3.48 por ciento) en 1982.
Para las elecciones legislativas de 1985, el PSUM tuvo 12 diputados federales coordinados por Arnoldo Martínez Verdugo, frente a igual número de diputados federales del PST, coordinados entonces por Rafael Aguilar Talamantes. Los otros partidos considerados “paraestatales” también tenían una bancada significativa: el PPS y el PARM, once legisladores cada uno; mientras que el PRT y el PMS, los dos nuevos partidos independientes de izquierda, tenían seis cada uno.
En aquella bancada coordinada por Martínez Verdugo estuvieron Demetrio Vallejo, histórico líder de los ferrocarrileros que se había separado de Heberto Castillo en el PMT, Ramón Danzós Palomino, Leopoldo de Gyves, Arturo Whaley, Jorge Alcocer, Eduardo Montes, Gerardo Unzueta, Rodolfo Sánchez Rebolledo, Pablo Pascual y Eraclio Zepeda.
La primera prueba de unidad para el bloque de legisladores de izquierda independiente con la oposición del PAN (con 38 diputados federales) fueron las elecciones estatales de Chihuahua. El fraude de 1986 logró, por primera vez, la alianza entre diputados del PSUM, PMT y PRT con los panistas. Integraron el Movimiento Nacional Democrático para protestar contra el fraude. Ahí participaron Pablo Emilio Madero, del PAN, Arnoldo Martínez Verdugo, del PSUM, Heberto Castillo, del PMT, Luis Sánchez Aguilar, del PSD, y la ex candidata presidencial del PRT y dirigente de las madres de los desaparecidos, Rosario Ibarra de Piedra.
El Movimiento Nacional Democrático acordó convocar a un foro nacional de protesta contra el fraude en agosto de 1986, y sostuvieron encuentros en Ciudad Juárez con los panistas de Chihuahua que encabezaron una huelga de hambre: Luis H. Alvarez, Francisco Villarreal y Víctor Manuel Oropeza (ver Proceso, No. 0511).
Durante su intervención en San Lázaro, Martínez Verdugo argumentó así la alianza contra el fraude en 1986:
“Tengo la convicción de que esta convergencia es algo que debemos desarrollar con la máxima amplitud, en defensa del voto, contra el fraude electoral, contra un sistema electoral que ofende la dignidad del pueblo. En torno de esta tarea, esta coincidencia es de aquellas que pueden impulsar realmente el cambio que nuestro país necesita”.
“Vivimos una democracia fraudulenta, falsa”, sentenció. Y propuso que frente  a la política del fraude electoral, “opongamos una solución social. Un pacto social nuevo, en el terreno más elemental de la democracia: el respeto al voto” (Ibid).
No fue ésta la única actitud de menosprecio que vivió Martínez Verdugo, pero sí la más dura. Tampoco era la primera vez que Jesús Ortega Martínez minimizaba el papel de la figura considerada ahora como el “principal visionario” de la unidad de las izquierdas.
Hacia la creación del PRD
El fraude de 1986 en Chihuahua y la víspera de la elección presidencial de 1988 aceleraron la creación de un nuevo partido de las izquierdas independientes. Arnoldo Martínez Verdugo, desde el PSUM, y Heberto Castillo, dirigente del PMT, impulsaron junto con otros grupos que quedaron al margen del proceso unificador de 1981 la fundación del Partido Mexicano Socialista, en 1987.
A él se sumaron también el Movimiento Revolucionario Popular (MRP), el Partido Patriótico Revolucionario (PPR), la Unidad de Izquierda Comunista (UIC) y una fracción del PST que se separó de Aguilar Talamantes.
El propio Jesús Ortega justificó así su separación de Aguilar Talamantes y su integración al naciente PMS:
“Hay que recordar que nosotros rompimos con él cuando nos dimos cuenta que estaba en una actitud oportunista, y al servicio de intereses que no eran del partido, y partimos la mitad al PST, para formar el PMS. Eso fue importante”.
El PMS tuvo una vida breve. Tras una intensa elección interna, Heberto Castillo ganó la candidatura presidencial para 1988, pero ya la escisión de la Corriente Democratizadora del PRI y la fundación del Frente Democrático Nacional (FDN) en torno a la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas, obligó a la nueva organización de izquierda a tomar una definición.
Martínez Verdugo, junto con otros dirigentes históricos, fueron definitivos para convencer a Heberto Castillo que declinara su candidatura a favor de Cárdenas. El PMS fue el último partido en sumarse a Cárdenas y el primero en impulsar la fundación del PRD.
El FDN “es una creación muy importante, pero ya no responde a las exigencias del movimiento contra la consumación del fraude y la democratización del país”, declaró entonces Martínez Verdugo.
Convencido de que había que diluir el FDN, Martínez Verdugo propuso la creación de un nuevo partido. De lo contrario, sería muy difícil establecer candidaturas comunes. “El PRI se aprovechó de nuestra dispersión”, sentenció Martínez Verdugo en septiembre de 1988, recién confirmado el fraude electoral (ver Proceso No. 620).
A 25 años de distancia y durante el festejo de sus 88 años de vida, la revista Zurda, dirigida por Alejandro Encinas, le dedicó un número especial a Arnoldo Martínez Verdugo que anticipó las reflexiones surgidas a raíz de su fallecimiento, el 24 de mayo pasado.
Encinas remató así su reflexión sobre el legado de Martínez Verdugo:
“El último dirigente del Partido Comunista Mexicano asumió que era indispensable dialogar con las demás fuerzas políticas, pero inalterablemente asumiendo una postura sólida y digna, donde los principios y la autonomía no están a negociación.
“En tiempos en los que se pretende reinstaurar la premisa de que todo lo que no gire en la órbita presidencial es subversivo, la izquierda enfrenta el dilema de cómo relacionarse con el régimen, evitando el fantasma de la división que le persigue como una maldición”

martes, 30 de abril de 2013

Y mientras fingían limpiar la elección, los #Chuchos ya negociaban con peña


La historia del frágil “Pacto de los Cuates”

El Pacto por México, esa iniciativa que ha querido recetársele a los mexicanos como el gran acuerdo nacional que sacará al país de sus gravísimos problemas, se originó en una serie de contactos políticos entre cuates. El método: reuniones subrepticias, con el aval de Enrique Peña Nieto. Fuentes consultadas por Proceso permiten reconstruir la trama y contenido de esos cónclaves secretos. Dos nombres sobresalen en ésta: los del perredista Jesús Ortega y el priista José Murat.

El Pacto por México, que vive una severa crisis por las quejas del uso electoral de los programas sociales –cuya erradicación no existe en la agenda de reformas–, nació de una plática de dos viejos amigos: El perredista Jesús Ortega y el priista José Murat.
La idea la concibió Ortega y Murat se la planteó a Enrique Peña Nieto, a través de Luis Videgaray, en medio de la disputa poselectoral del 2 de julio de 2012, cuando emergían evidencias de la triangulación de dinero presuntamente ilícito usado para comprar votos a favor del priista.
La reunión fue a finales de julio, un mes antes de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) declaró válida la elección, el 31 de agosto, y el argumento de Ortega fue que Peña Nieto y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) no podrían gobernar solos.
“Como en Sudáfrica, se necesita un acuerdo nacional”, ilustró Ortega al priista, quien defendió el triunfo de Peña Nieto, aunque aceptó que no se cumplió el objetivo de ganar la mayoría del Congreso. “¿Por qué no se lo platicas a Videgaray?”, le propuso el perredista.
Tras una cena a la que se sumó Jesús Zambrano, presidente del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y miembro de la corriente Nueva Izquierda –que coordina Ortega a nivel nacional–, Murat reunió a Videgaray con ellos.
El encuentro fue en casa de Murat –político controvertido desde que fue propagandista de Luis Echeverría, tres veces diputado federal, senador y gobernador de Oaxaca–, que desde entonces fue sede del conciliábulo que duró cuatro meses.
Videgaray, coordinador de campaña de Peña Nieto que luego lo sería del equipo de transición y ahora secretario de Hacienda, se entusiasmó, aceptó que habría poco margen de maniobra para gobernar y coincidió con la situación del país que le describieron Los Chuchos: Un Estado sin control de territorios, con instituciones en crisis y los monopolios controlando la economía.
Hablaron de los pactos que ha habido en otros países, como en España, Chile, Sudáfrica y aun México, como los convocados por Ernesto Zedillo, en 1995 –que pronto se frustraron por el caso Tabasco, en ese año, aunque se logró la reforma electoral al año siguiente–, y el de Vicente Fox, en 2000, que tampoco prosperó.
En la reunión con Videgaray, Los Chuchos insistieron en que, dadas las condiciones del país y la correlación de fuerzas, era imperativo un acuerdo político. Ortega puso a Videgaray el ejemplo del que hubo entre Vicente Guerrero y Agustín de Iturbide, en febrero de 1821: “¿Cómo se logró la independencia de México? Fue con el abrazo de Acatempan. ¿No platican los realistas con los insurgentes? Ese fue el primer pacto en México”.
De acuerdo con versiones recogidas por Proceso entre participantes en las negociaciones en diferentes momentos, Videgaray se comprometió a consultarlo de inmediato con Peña Nieto, cuya respuesta llegó en horas: “Le parece muy bien –les dijo–. Instalemos la mesa”.
Ortega ya había platicado con Gustavo Madero, presidente del Partido Acción Nacional (PAN), quien se mostró anuente y se hizo acompañar –desde el principio– por Santiago Creel, secretario de Gobernación con Fox y que no pudo lograr acuerdos.
Creel era amigo de Los Chuchos y le tenía confianza a Murat desde que le ayudó a desactivar el primer conflicto que tuvo como secretario de Gobernación, en 2001, con el gobernador de Yucatán, Víctor Cervera Pacheco. “¿Quieres sentarte con él? Yo me encargo”, le ofreció el exgobernador de Oaxaca y cumplió.
Dos veces aspirante a la candidatura presidencial del PAN, rescatado por Madero como secretario técnico de la Comisión Política Nacional, Creel se sumó a las negociaciones con convicción por haber padecido un gobierno dividido. “El PRI solo no va a poder gobernar. Es un sistema muy perverso, porque no produce mayorías estables”.
A la mesa se sumaron también Pedro Joaquín Coldwell, entonces presidente del PRI y luego secretario de Energía; Miguel Ángel Osorio Chong y Aurelio Nuño, coordinadores Político y de Educación en el equipo de transición y actuales secretario de Gobernación y jefe de la Oficina de la Presidencia.
También se incorporaron otros dos personajes: Carlos Navarrete, miembro de Nueva Izquierda y actual secretario del Trabajo en el gobierno del Distrito Federal, y Juan Molinar Horcasitas, asesor de Madero.
Murat se convirtió en el coordinador ejecutivo del Pacto por México, a pedido del propio Peña Nieto que, según ha confiado el oaxaqueño, le había ofrecido una secretaría de Estado. Su hijo, Alejandro Murat Hinojosa, sí entró en el gabinete: Es director general del Infonavit.
Fue un elenco de 12 políticos al que muy pocos se incorporaron. Uno de ellos fue el panista Javier Corral, quien asesoró al PRD en la reforma en telecomunicaciones y que, como senador, introdujo reformas a pesar del desacuerdo de sus amigos Raúl Trejo Delarbre y Aleyda Calleja, fundadores con él de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información (Amedi).

Al gusto de Peña Nieto: AMLO

La necesidad de un pacto nacional Zambrano se la había planteado, antes, al dos veces candidato presidencial de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador, con el argumento de no “aislarse” como en el 2006 y consolidarse como segunda fuerza electoral.
En una reunión poco después de la elección, a la que asistió también el entonces jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, le dijo que probablemente el TEPJF fallaría en contra de la izquierda y que era necesario evitar otro cogobierno PRI-PAN.
–Ponte por delante –le dijo Zambrano–. Es más, tú has dicho que México necesita un gobierno de reconciliación nacional. Mándale al país, no a Peña Nieto, un mensaje antes de que se califique la elección y avanza en una agenda política. Te vas a convertir en el político más influyente de México.
Según esta versión, Ebrard coincidió con el planteamiento, pero López Obrador lo rechazó porque implicaba convalidar todas las ilegalidades y abusos en la campaña de Peña Nieto y porque sería neutralizarse como oposición.
–No voy a modificar mi posición y no comparto con ustedes ese punto de vista. Eso es lo que quiere Peña Nieto.
Mientras negociaba con personeros de Peña Nieto, en casa de Murat, Zambrano decía que no dejaría solo a López Obrador, como lo dijo el 13 de agosto:
“Estamos del lado de Andrés Manuel López Obrador. Había quienes pensaban que nos íbamos a alejar, que lo íbamos a dejar solo, y Andrés Manuel no está solo, aquí está el PRD y aquí está la izquierda mexicana y seguirá con él a defender la democracia y la dignidad de nuestro país, y lo hacemos porque estamos convencidos de que tenemos razón en nuestro reclamo, porque cuando arrancamos la campaña dijimos que si le iba bien a él nos irá bien a la izquierda mexicana, al PRD, y así ha sucedido”, subrayó.
Tras el rechazo de López Obrador, que terminó por irse del PRD para fundar el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Ortega y Zambrano se entregaron por completo a la negociación con el PRI, el PAN y el equipo de Peña Nieto, sobre todo después de que el TEPJF convalidó el triunfo de éste.
Bajo el más completo sigilo, y siempre en el domicilio particular de Murat, se sucedieron las reuniones –más de 30–, en ocasiones tres veces por semana, hasta la víspera de la firma del Pacto por México, el 2 de diciembre, al día siguiente de la toma de posesión de Peña Nieto.
Hubo muchos borradores y el documento final sólo quedó completo la víspera del anuncio, cuando se definió llamarlo Pacto por México. “El brindis final se pospuso varias veces”, contó un panista al reportero.
De hecho, el 29 de noviembre, cuando se acordó que cada partido emitiría un comunicado para dar a conocer el acuerdo que permitió a Peña Nieto una toma de posesión tersa, tanto el PAN como el PRD lo llamaron sólo “Acuerdo Político Nacional”.
No me conocen: Peña Nieto

Peña Nieto no participó en una sola reunión de los negociadores de los partidos políticos, según participantes, y sólo se encontró con ellos el 2 de diciembre, en el Castillo de Chapultepec, en una ceremonia que el nuevo gobierno presentó como un fastuoso acto de unidad nacional.
En esa ceremonia, según dos de los testigos, uno de los negociadores perredistas se acercó a Peña Nieto y le aclaró:
–Vengo no porque esté convencido, sino porque le doy el beneficio de la duda.
–No me conocen –le respondió Peña Nieto.
Desde entonces, Zambrano y Madero se convirtieron en asiduos acompañantes de Peña Nieto –“chambelanes”, les llaman aún hoy– y desoían las advertencias de que en los estados los gobernadores tramaban arrasar en las 14 elecciones de 2013.
Zambrano desdeñó las críticas: “Nuestro deber es por el bien del país, no para atender y quedar atrapados en la lógica de las disputas internas. No desdeño la necesidad del consenso, pero, frente a eso, si hay que escoger, escojo el bienestar del país y la construcción de los grandes acuerdos que México necesita”.
De por sí enfrentado a Felipe Calderón, Madero también fue sometido a una ruda crítica por la facción de éste al firmar el Pacto por México, porque no sólo se exhibe como ineptos a los gobiernos del PAN, sino porque, como lo expresó Luisa María Calderón, dejaba sin banderas de campaña a su partido.
Pero imitó a Zambrano, porque el Pacto por México –dijo– “estará por encima de intereses y visiones particulares de los partidos” y hará que “el nuevo gobierno cuente con un entendimiento y responsabilidad para buscar superar los grandes obstáculos que enfrenta el país”.
En el propio posicionamiento del PAN en el Congreso, en la toma de posesión de Peña Nieto, fue anticipo de lo que vendría. Así lo dijo el senador Francisco Domínguez Servién.
“Más que una oposición, seremos una fuerza política que apostará por la construcción de acuerdos”, anticipó el exalcalde de Querétaro y añadió: “El próximo gobierno tiene bases firmes para impulsar el gobierno de México sin simulaciones y sin los excesos del pasado”.
Las simulaciones y “excesos del pasado” comenzaron a emerger hasta llegar el clímax el miércoles 17, cuando Madero dio a conocer más de 13 horas de grabaciones que acreditan una red de funcionarios de los tres niveles de gobierno para usar programas sociales en beneficio del PRI en Veracruz.
Los panistas enfurecieron más aún luego de que Peña Nieto desdeñó las críticas y defendió a Rosario Robles, secretaria de Desarrollo Social, el viernes 19, dos días después de estallar el escándalo de Veracruz por el que se presentó una denuncia penal ante la Procuraduría General de la República (Proceso 1903).
En el acto de lanzamiento de la Cruzada Nacional contra el Hambre, en el municipio de Zinacantán, Chiapas, y frente al expresidente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva, Peña Nieto avaló a la experredista:
“Rosario, no te preocupes, hay que aguantar porque han empezado las críticas, las descalificaciones de aquellos a quienes ocupa y preocupa la política y las elecciones. Pero a nosotros, a este gobierno, que tenemos un objetivo claro, una tarea con los mexicanos, que es acabar con el hambre. Que sigan aquellos criticando las acciones, a nosotros nos ocupa y nos compromete acabar con el hambre de México.”
Madero se desilusionó, porque el caso Veracruz, dijo, “era la oportunidad dorada del presidente Peña para desmarcarse del viejo PRI, sin embargo no la aprovechó, así como tampoco ninguno de los integrantes de su equipo”, y “pareciera estar siendo anuente a este tipo de comportamiento”.
Y anunció que no asistiría a ningún “evento” del Pacto por México, por lo que se suspendió la presentación de las reformas financieras, y dejó la decisión de regresar en la Comisión Política Nacional, que sesionará el lunes 29 y que encabeza Creel.
Peña Nieto, mientras tanto, placea a Rosario Robles –como lo hizo en la Convención Nacional Bancaria–, quien afirma que no aparece en las grabaciones, lo mismo que alega el gobernador Javier Duarte:
“Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. No se debe mezclarse (sic) la gimnasia con la magnesia (…) Yo quiero preguntarles, ¿dónde aparece mi imagen, dónde aparece mi voz, de qué se me acusa?”

Libre tráfico de la pobreza

Sin embargo, a pesar de que el propio Madero aseguró tras la elección que el PRI y Peña Nieto ganaron “a billetazos”, en ninguno de los 95 compromisos del Pacto por México, ni siquiera en la agenda política, se incluyen reformas para evitar el mercadeo electoral de los programas sociales.
De hecho, la reforma política está prevista para el segundo semestre del año, cuando se presenten las iniciativas de Ley General de Partidos Políticos (punto 89) y una reforma electoral (punto 90), comprendidas en los “Acuerdos para la gobernabilidad democrática”.
También el segundo semestre del año se agenda “analizar reelección de legisladores” y “en su caso se presenta legislación” (punto 94), y junto con esta eventual reforma se presenta como último punto del Pacto por México una de las ofertas de campaña de Peña Nieto.
Se trata de la “instancia ciudadana y autónoma que supervise contratación de publicidad de todos los niveles de gobierno en medios de comunicación”, cuya legislación se tiene previsto presentar en el segundo semestre del año y cuya “implementación” comience al inicio de 2014.
No hay entonces ninguna reforma enunciada sobre el uso de programas sociales, como sí lo hay de otros “Acuerdos para la gobernabilidad democrática”, como los gobiernos de coalición” (punto 87), la toma de protesta del presidente el 15 de septiembre (punto 88), la Reforma Política del Distrito Federal (punto 91) y las reyes reglamentarias de ésta (punto 93).
La única referencia expresa a los programas sociales en la agenda del Pacto por México es el punto 6 sobre El Sistema Nacional de Combate a la Pobreza, cuyas iniciativas se presentarán en el segundo semestre de este año para que su implementación sea en el primer semestre de 2014.
Por lo demás, el calendario del Pacto por México ni siquiera se ha cumplido y, además, casi toda la “implementación completa” de las reformas previstas para este año –en el primero y en el segundo semestres– están “sujetas a la aprobación de la reforma hacendaria”, y su “culminación de implementación” es hasta 2018, cuando concluye el gobierno de Peña.
Es el caso de las escuelas de tiempo completo (punto10); la cobertura de educación media superior y superior (punto 14); el Programa Nacional de Becas (incluyendo programas piloto de beca-salario en tres estados de la República) (punto 15); la “educación, salud, infraestructura y crédito para los habitantes de las comunidades indígenas” (punto 16).
También sólo si hay reforma hacendaria se culminará en 2018 la “implementación completa” del “acceso equitativo a la justicia y a la educación de los habitantes de las comunidades indígenas”, se hará realidad la “Red troncal de telecomunicaciones”.
En la agenda del Pacto por México está previsto que sea antes de julio cuando se presente una “reforma energética que sea motor de inversión y desarrollo”, pero este martes 30 se clausura el periodo de sesiones del Congreso y sólo podrá presentarse si se convoca a un periodo extraordinario de sesiones.
La ambiciosa agenda del Pacto por México ha sido de escasos logros: Sólo se ha aprobado la reforma constitucional en materia de educación, aunque están pendientes las leyes reglamentarias, y la reforma en telecomunicaciones no había culminado, debido al rudo conflicto interno en el PAN

Green Go