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jueves, 1 de enero de 2015

Confirma Noroña que será candidato a diputado, desea feliz 2015

norona


El dirigente de la Asamblea Nacional por la Independencia de México (ÁNIMO), Gerardo Fernández Noroña, confirmó este 31 de diciembre que será candidato a diputado federal el próximo año.
En su tradicional Twitcam de los miércoles, que fue adelantada un par de horas por las vísperas de año nuevo, informó a sus seguidores que será candidato a la Cámara de Diputados por el Partido del Trabajo (PT), sin ninguna alianza, en el Distrito 3 de la delegación Azcapotzalco en la Ciudad de México.
Fernández Noroña expresó que López Obrador “se pasa”, al mandar a Virgilio Caballero, a quien consideró un compañero valioso, a competir con él en Azcapotzalco, pues precisó que el presidente del Consejo Nacional de Morena lo manda sabiendo que Fernández Noroña participará ahí. “Si quisiera que Virgilio fuera diputado, se lo hubiera llevado a Iztapalapa”, señaló.
El ex diputado federal, quien fue externo del PT al no estar afiliado a dicho partido, precisó que aceptará todo el respaldo y toda la solidaridad de la gente, pues dijo estar consiente de que no será una elección fácil, y consideró al 2015 como un año “clave”.
Además indicó que está en la total disposición de renunciar a la candidatura de darse una fuerte rebelión popular durante el 2015.
“Seguiré defendiendo los intereses del pueblo, como lo hice hace tres años, y aún con mayor intensidad, sería una hazaña regresar a la Cámara en las condiciones actuales, mi compromiso está muy claro, está encaminado hacia la transformación del país”, sentenció.
Dijo estar consiente de que la elección, particularmente la del 2015, no es una opción para el pueblo, pues “el PRI va a tener mayoría, aunque el pueblo lo repudie mayoritariamente”, indicó que esto se debería a la compra masiva del voto, a la repartición de pantallas que está haciendo el Gobierno Federal, a los millonarios recursos que se derrocharán y debido a que la izquierda irá dividida.
Reiteró que se equivoca quien llama a no votar, pues solo se vería favorecido Enrique Peña Nieto y su partido, el PRI.
Informó que no es un asunto menor que durante el 2014 se haya puesto de cabeza a Enrique Peña Nieto: “Si alguien cierra mal el año es él”.
Fernández Noroña deseó a los mexicanos un feliz año y aseguró que mientras haya vida, habrá esperanza. “Les deseo que se conviertan en hombre y mujeres libres plenos”, expresó.

El abstencionismo es un berrinche: Fernández Noroña

fernandez norona

La crisis política que vive el país es la más severa de la historia reciente. Ésta seguirá agudizándose en los meses por venir. No vamos más lejos, sumado a una devaluación de más de 12% de nuestra moneda frente al dólar, de una dramática caída en el precio del petróleo, empezamos el año con un aumento de casi 2% al precio de las gasolinas.
Los 43 normalistas desaparecidos siguen sin aparecer y el gobierno no podrá responder a la exigencia de presentarlos vivos. Encima, el baño de sangre del país seguirá en aumento, junto con la impunidad y la barbarie con que viene aparejado.
Podría continuar con una larga lista de agravios al pueblo de México pero con estos ejemplos es suficiente para generar un enorme estallido social. De hecho, la rebelión ya está en marcha.
Si las diversas formas de manifestación de la inconformidad por esta situación no logran la renuncia de Enrique Peña Nieto antes de las elecciones federales de junio del 2015, éstas se realizarán en un marco de rechazo y de muy fuerte abstencionismo. Hay quienes frente a esta situación, promueven el abstencionismo como una forma de evidenciar la falta de legitimidad del actual gobierno y de la representación popular que surja de los citados comicios, a ellos llamo yo los anulados. Pregunto a éstos: ¿Pero es que tiene alguna legitimidad el desgobierno de Peña? ¿Acaso tiene alguna legitimidad la actual Cámara de Diputados surgida de los comicios del 2012? La respuesta a ambas preguntas es que carecen de legitimidad real. Eso no sólo no les importa, sino que se siguen arrogando el derecho de representar al pueblo de México a pesar de traicionarlo cotidiana y sistemáticamente.
Pongamos que hubiera un 90% abstencionismo en los comicios federales del 2015. Los anulados o promotores del abstencionismo estarían de fiesta. Habrían logrado su objetivo, hasta con el 80 % se dan por bien servidos. Sostienen que con ese abstencionismo la falta de legitimidad del gobierno sería evidente. Yo les pregunto: ¿El gobierno de Peña se caería? La respuesta es un no rotundo.
Pregunto ahora a los anulados: ¿Cuál es el siguiente paso, si a pesar de lograr el abstencionismo necesario según ellos para quitar legitimidad a la Cámara de Diputados, ésta sigue funcionando sin mayor dificultad? Porque no deben convocarnos a no votar sin hacerse cargo del siguiente paso si no se logra el objetivo y no se obtiene el resultado que ellos plantean alcanzar. El objetivo, evidentemente, no debe ser restar legitimidad al sistema político, pues con o sin elección carece de ella. El objetivo debe ser lograr la renuncia de Enrique Peña Nieto y desmantelar el sistema político caduco y corrupto que impera en el país
La posición de quienes llaman al abstencionismo es terriblemente irresponsable. Lo único que harán al retirar de las urnas a quienes están inconformes con el PRI es justo lograr que este partido tenga mayoría en la Cámara de Diputados. No quieren ver que al sistema no le importa ser legítimo, si acaso le interesa parecerlo.¿Pruebas? Van algunos ejemplos: No le importó a Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa carecer de toda legitimidad para ejercer la presidencia de la República. Como no le importa a Enrique Peña Nieto carecer de toda legitimidad y respaldo para seguir al frente del cargo político más importante de nuestra nación. Como no les importa a la mayoría de los integrantes del Congreso ser repudiados, votar por consigna, estar traicionando al pueblo, vivir del pueblo y apuñalarlo constantemente, y carecer igualmente de toda legitimidad. Quienes ostentan cargos públicos en la actualidad, carecen no sólo de legitimidad sino de autoridad y viven un profundo y enérgico rechazo de la mayoría de la sociedad, salvo honrosas excepciones y ello no les quita el sueño. Siguen ejerciendo y cobrando, muy bien por cierto y como es evidente en cada una de sus apariciones públicas eso llamado legitimidad les tiene sin cuidado, son unos cínicos y unos desvergonzados.
Ingenuos e irresponsables son quienes consideran que sólo con no votar lograrán derrocar al sistema. Reitero mi convicción de que el proceso electoral federal del 2015 no es camino para la transformación del país. A pesar de esa certeza, seré candidato a diputado federal intentando regresar al Congreso. Las razones que sustentan esta decisión merecen una reflexión aparte, pero adelanto que considero un error renunciar a un espacio de lucha y defensa de los intereses populares como lo es la Cámara, a pesar de su evidente deterioro. La tribuna de la Cámara de Diputados es un espacio privilegiado para combatir, exhibir y reclamar acciones del gobierno en turno. Asumiendo la representación popular con entereza, se pueden defender con cierta eficacia los intereses del pueblo y de la Nación.
Sin embargo insisto y seguiré insistiendo en que si la rebelión decide impedir que se realicen los comicios, yo estaré apoyando sin ninguna reserva una iniciativa de esta envergadura y es obvio que para hacerlo, tendría que renunciar a toda aspiración de regresar al Congreso. Renunciaría sin dudarlo a mi candidatura, pues impedir la elección del relevo de la actual Cámara de Diputados sí que sumiría al desgobierno de Peña Nieto y al sistema político mexicano en una crisis de la cual no podrían recuperarse. La renuncia de Peña Nieto sería una conclusión lógica a un golpe de esta dimensión.
Claro que para lograr una medida de tal magnitud se requiere que la gente la haga suya y que asuma los riesgos que realizarla implican. No votar es un berrinche, un desahogo, al igual que todas sus derivaciones tales como romper la boleta, anularla, votar por el pato Donald y todas las ocurrencias y variantes de los anulados. Estas medidas no implican ni mayor esfuerzo, ni mayor riesgo. Tampoco generan mayor impacto.
No permitir la realización de los comicios es correr un riesgo fuerte y lograr el objetivo tiene un alto grado de dificultad, que sin embargo, de alcanzarse, tendría como resultado un impacto político demoledor.
Así que déjense de berrinches y de desahogos y como dice Federico Arreola: sean serios. Si tenemos que optar debemos escoger una medida real de cambio social profundo para el país.
“El pueblo tiene derecho a vivir y a ser feliz”.
Gerardo Fernández Noroña. México, DF a 1 de enero de 2015.

domingo, 25 de mayo de 2014

Carta abierta de Gerardo Fernández Noroña a Martí Batres Guadarrama




Martí Batres Guadarrama
Presidente del CEN de MORENA
Presente.-

Camarada y amigo:
 He decidido enviarte esta carta pública para compartir algunas preocupaciones que son de
interés común y al considerar que son temas del dominio público, decidí que fuera una carta
abierta. Por razones de la misma naturaleza, aunque parezca paradójico, he decidido también
enviar una carta privada a Andrés Manuel López Obrador con algunas reflexiones sobre la
situación del país.
 A raíz de que se anunció la Reforma Energética con que Enrique Peña Nieto ha entregado
la mayor riqueza natural que tenemos en México, el petróleo, he realizado intensas jornadas por
todo el país combatiendo esta conducta vende patrias del gobierno peñista. Acudo a diversos
lugares como auditorios, plazas públicas, salones del más diverso tipo, invitado tanto por
compañeros del PRD, del PT, de Movimiento Ciudadano, universidades, de gente sin partido, y por
supuesto de MORENA.
 A lo largo de diversas presentaciones, he tenido que enfrentar bloqueos, sabotajes,
cancelaciones de auditorio de último momento, sobretodo por autoridades surgidas del PRI o
vinculadas a éste y en algún caso del PAN. Sin embargo, lo más grave que he enfrentado, es el
bloqueo a presentaciones mías realizadas por dirigentes de MORENA. Me parece lo más grave
porque son compañeros y no hay ninguna justificación para que esa conducta se dé.
 Te mencionaré algunos casos documentados: una gira por la zona de Zacatepec donde
Froilán Yescas y Ramón Jiménez prohibieron a los compañeros la reunión y los obligaron a
cancelarla. En Tamaulipas, concretamente en Tampico y en Minatitlán, Veracruz, el compañero
diputado Huerta Ladrón de Guevara boicoteó mi presencia en eventos para realizarse en estos
lugares. Los dirigentes estatales de MORENA en Puebla hicieron todo lo posible porque no se
realizará una gira que se llevó a cabo en la zona de Tehuacán. Son algunos de los ejemplos que
recuerdo. Te podría enumerar, en cambio, una larga lista de lugares con compañeros de MORENA
que han realizado exitosos eventos con mi participación en torno a la defensa de Pemex y de
nuestro petróleo.
 Por ello, me queda claro que no hay una línea institucional de la dirección Nacional de
MORENA para bloquear nuestra actividad. Pero siendo tan grandes nuestras dificultades de
unidad en torno a la izquierda, valdría la pena superar las conductas sectarias y plantear una
política de unidad en la lucha y de unidad en un programa mínimo de la izquierda en beneficio de
nuestra Nación. El movimiento de lucha por la transformación del país va mucho más allá de
MORENA. Yo siempre seré parte de ese gran movimiento y no tengo duda que el partido que hoy
formalmente encabezas, se mantendrá en esa misma línea política de acción.

 

 Por ello, te conmino al igual que a la dirección Nacional de MORENA, a superar políticas
sectarias de exclusión, de descalificación sin sustento, de mezquindad y promover un proceso de
unidad en la lucha para el rescate de nuestro petróleo, de nuestra soberanía y de nuestra
independencia. Creo que estamos obligados a lograr un plan de lucha común y un programa
político mínimo que aglutine a toda la izquierda. En mi caso, estoy convencido que la vía electoral
está cerrada para acceder a la presidencia de la República y creo que debemos abrirla. No
propongo, ni planteo abandonar la vía electoral. Propongo generar una rebelión popular que abra
la vía electoral, una revolución no violenta que destituya de la presidencia a Enrique Peña Nieto,
obligando por ley a convocar a elecciones extraordinarias de presidente. Y luego, producto de la
revolución no violenta, se convoque a un congreso constituyente para dar marcha atrás a todas las
reformas neoliberales que hoy empobrecen y envilecen a nuestra Patria.
 Si en cambio seguimos por la vía electoral, como si nada pasara, pensemos en lo que
ocurriría en las elecciones intermedias para renovar la Cámara de Diputados en 2015. La izquierda
iría dividida: PRD por un lado, PT por otro, Movimiento Ciudadano por otro y MORENA por su
cuenta, y encima habría candidaturas independientes. Un desastre. Si a eso le sumas el alto nivel
de abstencionismo que tradicionalmente hay en las elecciones intermedias y que, ahora se
potenciará por el enorme repudio que hay a las tareas del Congreso, los resultados no pintan
alentadores. Este es un posible escenario y siempre podrían darse coaliciones, pero en todos los
casos MORENA no puede participar en ellas.
 Después de eso, seríamos muy necios si no vamos unidos en el 2018. ¿En verdad crees
que si ganara la izquierda la presidencia la República, Peña Nieto respetaría el resultado? Nos han
robado la presidencia en 1988, 2006 y en el 2012. ¿Por qué no lo harían en el 2018?
Por si estas reflexiones no fueron suficientes, está la necesidad de un instrumento de organización
y lucha de la gente. De los jóvenes que no tienen opción, de los trabajadores y del pueblo en
general que no tiene ningún instrumento de defensa y de participación política confiable. No
puedes decir que MORENA sea ese instrumento. Ojalá lo fuera, pero hasta ahora no se vislumbra
que pueda materializarse así. Hay muchísimos compañeros y compañeras de lucha en MORENA
comprometidos con la gente, participando en luchas y movimientos sociales; pero no es la línea
política decidida por el partido. De igual manera, los hay también en todos los partidos de
izquierda.
 Ahora bien, la lucha por la transformación del país no es sólo privativa de la izquierda, es
una lucha del pueblo en la que cabemos todos: los priístas del nacionalismo revolucionario, los
panistas patriotas, perredistas, petistas, movimiento ciudadano, morenos y hombres y mujeres sin
partido que quieran luchar por la liberación de nuestra Patria.
 Así las cosas, concentrarse sólo en la vía electoral y dejar de lado la lucha social, el
proceso de transformación, la promoción de una rebelión ciudadana y de una revolución no
violenta es un yerro mayúsculo y una irresponsabilidad en que no debemos caer.

  En este contexto, estoy convencido también que el camino para una revolución no violenta
es el de la desobediencia civil. Si en vez de manifestaciones dispersas, que se disputan el
patrimonio de la lucha por la defensa del petróleo, realizáramos una sola línea de defensa de los
intereses del pueblo, podríamos alcanzar un resultado positivo. Mi propuesta de camino común es
la desobediencia civil, sin embargo estoy dispuesto a participar en el camino común que entre
todos construyamos, siempre que sea de lucha y de compromiso con nuestro pueblo.
Cuando la dirección Nacional de MORENA tenga disposición e interés, compañeros de la dirección
de ÁNIMO (Asamblea Nacional por la Independencia de México, encabezada por Rosendo Marín,
Balfre Vargas, José Antonio Rueda, Víctor Castro, Avelino Méndez y un servidor), podemos acudir
a explicar con detalle cómo estamos promoviendo el no pago de impuestos en alimentos y en la
gasolina y, esperamos lograr convencer de llegar a la desobediencia civil absoluta. Entendemos
ésta como parar todo para que todo se mueva, parar todo significa que en una fecha concreta,
durante los días que sea necesario, la gente no vaya a trabajar, no vaya de compras, no vaya a la
escuela, no vea televisión. Es un poder enorme que el pueblo puede ejercer y que el gobierno no
resistiría, que en una fecha y en un momento preciso, se pare todo para lograr la renuncia de
Enrique Peña Nieto.
La salida de éste de la presidencia no resuelve la situación política, económica y social del
país, pero lo considero un paso necesario e indispensable en el proceso de transformación
nacional. Mientras logramos alcanzar ese poder y esa fuerza, hemos estado promoviendo la
desobediencia civil con éxito, con el no pago de impuestos en alimentos y del IVA en la gasolina.
Con éxito no quiere decir que sea un movimiento popular y generalizado, pero sí que en muy
diversos estados de la República, hombres y mujeres dispuestos a luchar, llevan a cabo la
desobediencia civil.

Aprovecho para enviarte un cordial saludo y desearle a MORENA el mayor de los éxitos en
las tareas que realizan.


Gerardo Fernández Noroña. México,
D. F., a 21 de marzo de 2014.

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