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martes, 2 de octubre de 2018

El Alcalde de Acapulco, que se va hoy, perdió 342 armas; Sedena le da 72 horas para que las halle

Por Redacción / Sin Embargo

La Novena Región Militar le dio al Alcalde saliente un plazo tres días para que informe sobre el destino de 342 armas que no fueron halladas durante la toma del control de la Policía de Acapulco, que se dio a manos de Fuerzas federales y estatales el pasado martes. Durante la revisión también se encontró que de 408 agentes viales, casi la mitad no se reporta al servicio, y solamente 674 policías, de mil 309, aprobaron los procesos de certificación;  faltaron armas oficiales y se detectó que las patrullas son usadas para funciones ajenas.

El Grupo de Coordinación Guerrero también dijo que se informó al Edil en dos ocasiones que su secretario de Seguridad Pública, Max Sedano, había reprobado los exámenes de Control y Confianza, pero no hizo caso.

Del emplazamiento de la Sedena, el Alcalde respondió que “no son 300 y tantas, son 38 armas las que faltan de reportar” y que algunas que todavía faltan, de la Policía Auxiliar principalmente, es porque ellos están cumpliendo con servicios, y aseguró que otras que están extraviadas tienen actas levantadas y denuncias.

Con información de Aurora Harrison
Chilpancingo/Ciudad de México, 30 de septiembre (El Sur/SinEmbargo).- Tras una reunión del Grupo de Coordinación Guerrero (GCG) encabezada por el Gobernador Héctor Astudillo, la Novena Región Militaremplazó al Alcalde perredista de Acapulco, Evodio Velázquez Aguirre, a que en un término de 72 horas (tres días) justifique la ausencia de 342 armas de la Secretaría de Seguridad Pública municipal.
Velázquez Aguirre deja la Alcaldía hoy.
En un boletín de prensa, las instituciones de seguridad que integran el Grupo de Coordinación Guerrero, informaron que dieron a conocer en dos ocasiones a Evodio Velázquez que el capitán de fragata y ex Secretario de Seguridad Pública de Acapulco, Max Lorenzo Sedano, había reprobado los exámenes de Control y Confianza, y el Alcalde hizo caso omiso a esa información.
Y en respuesta a declaraciones del Edil de que nombró a Sedano Romano en acuerdo con los gobiernos federal y estatal, el GCG indicó que la Constitución General de la República y la Constitución Política del Estado de Guerrero y la Ley del Municipio Libre, establecen que la designación de los responsables de Seguridad Pública Municipal es una atribución única e irrenunciable del presidente municipal.
También subrayó que, con relación al armamento faltante, el presidente Evodio Velázquez está obligado a justificar o facilitar la devolución de las armas no encontradas en el depósito de la Policía Municipal de Acapulco durante la revisión de tres días que hizo la Marina tras la ocupación de las instalaciones de la SSP que hizo el martes pasado.
El documento sostuvo que el Alcalde Velázquez Aguirre firmó el resguardo de la totalidad del armamento.
En la reunión que comenzó ayer al mediodía y duró dos horas en las instalaciones de la Novena región Militar, el GCG analizó las acciones de seguridad que emprende desde la medianoche de ayer por el relevo de Ayuntamientos que se llevará a cabo este domingo en los 81 municipios.
También se trató allí la operación de seguridad en la que participa el Ejército en las escuelas de educación básica de Acapulco y, en general, la situación que guarda la seguridad pública en este municipio y se destacó que luego de la intervención en la Policía Municipal por el GCG se han reducido las incidencias delictivas.
En la reunión participaron el comandante de la Novena Región Militar, Juan Manuel Rico Gámez; el comandante de la Octava Región Naval, Romel Eduardo Ledezma Abaroa; el coordinador estatal de la Policía Federal, David Portillo Menchaca; el fiscal general del estado, Jorge Zuriel de los Santos Barrilla.
Las Marina participó el martes pasado en la toma de la Policía de Acapulco para revisar a sus agentes. Foto: Cuartoscuro

También el encargado de despacho de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, Rafael Beltrán Noverola, además de los delegados de Gobernación, Érit Montúfar Mendoza, de la PGR, Fernando García Fernández y el representante del Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (Cisen).
El viernes, el vocero del GCG, Roberto Álvarez Heredia, informó que había concluido el proceso de revisión de los policías municipales, armamento e instalaciones de la SSP de Acapulco que comenzó el martes con la llegada de 100 marinos apoyados por unos 250 soldados y policías estatales y ministeriales; y se encontró que de 408 agentes viales, casi la mitad no se reporta al servicio, y solamente 674 policías, de mil 309, aprobaron los procesos de certificación.
También faltaron armas oficiales y las patrullas son usadas para funciones ajenas. Renunciaron 23 servidores públicos que tenían relación directa con los dos mandos operativos arrestados por homicidio.
Un día antes, el ahora ex Secretario de Seguridad Pública Municipal, Max Lorenzo Sedano Romano, renunció al cargo, horas después de que denunció ante los medios de comunicación que se encontraba retenido en la corporación, y que fue amenazado por el Fiscal estatal, Jorge Zuriel de los Santos, de que se le integraría una carpeta de investigación en caso de que no lo hiciera.
El día de la toma de la SSP, los marinos desarmaron a los policías municipales y detuvieron a dos mandos de la corporación, acusados de homicidio.
El ex Secretario de Seguridad Pública de Acapulco, Max Lorenzo Sedano. Foto: Cuartoscuro
38 ARMAS PÉRDIDAS, ASEGURA ALCALDE
No las encontraron porque algunas son usadas por la Policía Auxiliar y otras, extraviadas, tienen reportes y denuncias, asegura. Sobre el emplazamiento de tres días que le puso el Ejército para que aclare dónde está el armamento, dice que “la política así es” y “lo entiendo más no lo comprendo”.
El Alcalde Evodio Velázquez Aguirre le dio una lectura política al emplazamiento de 72 horas de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para informar por el faltante de más de 342 armas. “Lo entiendo más no lo comprendo”, dijo y aseguró que son 38 pistolas las que hacen falta por reportar, según el último informe que le dio el encargado de la corporación.
Acompañado de la regidora Alejandra Solorio Almazán, la Diputada local perredista Perla Edith Martínez Ríos y gerentes de hoteles de la cadena Mundo Imperial, representantes de la Gendarmería y de Transito Estatal, la tarde de ayer, en su última actividad como Alcalde, inauguró la primera parte de la subestación turística, ubicada en el bulevar de Las Naciones, después de un año de atraso, con una inversión de 1.5 millones de pesos.
A pregunta de si era una cacería de brujas, declaró: “no quiero verlo así, manifiesto mi respeto a todos los órdenes de gobierno, seguiré terminando con gran vocación”. Pero indicó “me hubiera gustado que todo este importante operativo se hubiera hecho al inicio, nunca es tarde y qué bueno que se hace”.
Del emplazamiento de la Sedena para que aclare el faltante de 342 armas, el Alcalde saliente respondió que “no son 300 y tantas, son 38 armas las que faltan de reportar” y que algunas que todavía faltan, de la Policía Auxiliar principalmente, es porque ellos están cumpliendo con servicios, otras que están extraviadas tienen actas levantadas y denuncias.
 Abundó que “ese documento (el comunicado del gobierno del estado) desde el día de ayer (viernes) salió la información y emitieron el boletín el día de hoy, pero desde el viernes teníamos información que tenía que hacer la Secretaría el acopio de armas, todas estas armas, que son más de mil, están resguardas y otras más ya (fueron) entregadas a personal operativo”.
“Tenemos 72 horas, así como han emplazado, lo entiendo mas no lo comprendo, pero bueno, soy el responsable y con mucha responsabilidad estamos trabajando” dijo el alcalde; expresó que “soy un hombre consciente que no le debo nada a nadie, nunca le he hecho nada a nadie, podré haber cumplido mis expectativas y algunas otras no, y di mi mejor esfuerzo como alcalde”, reiteró
A pregunta expresa de que el Grupo de Coordinación Guerrero se deslinda de la designación del ex secretario Max Sedano Romano, el Alcalde respondió que “él ya firmó su renuncia y ya se fue a otro lugar”.
Insistió en que fue una recomendación que le hizo el Grupo de Coordinación Guerrero y “avalado” por el entonces Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, “lo digo con respeto, ahí están las documentaciones y actas emitidas, un oficio que se giró al inicio de mi gobierno, donde solicitamos una investigación a la Secretaría”.
De los 200 policías que señalaron que no se habían presentado al servicio, respondió que “todo se está dando en base a las diferentes recomendaciones del Grupo de Coordinación, entiendo que ya muchos se presentaron, otros entregaron sus armas, sus documentaciones y sus situaciones médicas y se están reportando a la Secretaría” de Seguridad Pública.
Respecto a la droga que se encontró en las instalaciones de la SSP, Velázquez Aguirre se deslindó: “es un tema que debe preguntarse a quien se le encontró y que se procese y que se aplique con todo el peso de la ley”.
“Estoy consciente que ya terminó mi cargo y estoy de frente entregando el estado que guarda mi administración, conscientemente de lo que debe ser”, declaró el Alcalde saliente.
Se le preguntó si acudirá a la toma de protesta de la Alcaldesa electa, Adela Román Ocampo, la cual se llevará a cabo hoy en el Fórum Mundo Imperial: “ya lo veremos”, respondió.
Durante la ceremonia de inauguración, Velázquez Aguirre reiteró que se va “con la frente en alto, mirando a los ojos a todos, sé muy bien qué falta, y faltó mucho por hacer; sentamos las bases de la construcción de muchas cosas nuevas, como la Policía Turística”.
Deseó suerte al Gobernador, Héctor Astudillo Flores, y al presidente de la República, Enrique Peña Nieto, que concluya “con dignidad” y al próximo gobierno de Andrés Manuel López Obrador deseó que inicie con una nueva etapa y convoque a la unión.
En sus últimas horas de su gobierno, por la tarde noche acudió a la ciclovía, en la avenida Costera, de la Terminal Marítima al parque de la Reyna, que comenzó hace cuatro días y aún se construye.
La subestación turística se ubica en el bulevar de Las Naciones, costó un millón 500 mil pesos y se hizo con una inversión que puso el Grupo Mundo Imperial, y en representación de la empresa estuvo el gerente de Riesgos del hotel Princess, Ángel Sánchez Núñez. En dichas oficinas se harán servicios de pago, como infracciones y predial.
El asesor en materia de Seguridad Pública, Manuel Flores Sonduk, dijo que la Policía Turística está a la par de exigencias de urbes como Tokio, Japón, y Chicago, en Estados Unidos y que dejan una policía que no tuvo ninguna queja en la Comisión de Honor y Justicia.
En dicho evento, el Acalde también entregó tres patrullas, uniformes y reconocimientos al policía del mes.
La subestación tendrá 40 trabajadores y se reforzará la vigilancia en la zona, dijo que en una segunda parte habrá empleados de CAPTA y una subcomandancia de la Policía Vial.
El pasado martes, Fuerzas federales y estatales tomaron la Policía de Acapulco para hacer una revisión. Foto: Cuartoscuro
NO PAGAN QUINCENA A POLICÍAS
Los policías preventivos, viales, turísticos y rurales se quejaron que el gobierno municipal no depositó la segunda quincena de septiembre, a pesar que trabajaron con normalidad.
Afuera había tres patrullas de la Secretaría de Marina-Armada de México resguardando la Secretaría de Seguridad Pública.
Mientras que los policías turísticos instalados en sus módulos portaban sus armas, luego de que el viernes fueron entregados su armamento por parte del Grupo Coordinación Guerrero.
Los agentes preventivos, viales y rurales insistieron en la devolución de sus armas para inhibir el delito en la ciudad.
Asimismo, las oficinas administrativas trabajaron de manera normal en la corporación policiaca.

viernes, 7 de julio de 2017

Motín en penal de Acapulco deja 28 muertos y una veintena de fugados

Los cuerpos tras la masacre en el penal de Acapulco. Foto: Especial

CHILPANCINGO, Gro. (apro).- Un motín al interior del penal de Acapulco dejó un saldo de 28 muertos y tres heridos, masacre previa a la reunión privada entre el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John F. Kelly, y los titulares de la Defensa y Marina, Salvador Cienfuegos y Vidal Soberón.
Además, trascendió que al menos una veintena de reos se fugaron durante la matanza y aún no han sido localizados.
Esta tarde, el gobierno del priista Héctor Astudillo Flores confirmó que la cifra oficial de la masacre al interior del penal de Acapulco es de 28 muertos y tres lesionados producto de una confrontación entre grupos antagónicos que se disputan el control de la cárcel, considerada como el centro de operaciones del Cártel Independiente de Acapulco (Cida).
A través de una conferencia realizada en el puerto, el vocero de Seguridad en la entidad, Roberto Álvarez Heredia, informó este hecho luego de que las autoridades estatales pretendieron minimizar la matanza argumentando que se había tratado de una riña y que el saldo era de sólo cinco muertos y un herido.
Los hechos de violencia se registraron cerca de las 5:00 horas cuando custodios reportaron detonaciones de arma de fuego al interior de la cárcel, indican reportes oficiales consultados por Apro.
El penal de Las Cruces se ubicada en el cinturón de miseria del principal destino turístico de la entidad, alejado de la avenida costera Miguel Alemán, misma que fue blindada por la visita del funcionario del gobierno estadunidense.
Los informes refieren que el director del centro penitenciario, Miguel Ángel Gómez Garduño, precisó que la agresión armada se registró en el módulo denominado “de máxima seguridad”, donde se alojan internos acusados de formar parte de la delincuencia organizada.
Después del tiroteo, al menos 500 internos salieron de sus celdas, y en principio los custodios de una torre de vigilancia reportaron cinco internos ejecutados y decapitados en el acceso principal del penal, refieren los primeros informes.
Los reportes refieren que los 28 cuerpos fueron encontrados en diferentes puntos como el corredor del módulo de seguridad (MS), ubicado en el bloque 1, así como en el exterior de la cocina y al interior de la misma.
Asimismo, cuerpos quedaron tendidos en el patio del bloque 3 y uno más en el área de visitas conyugales. Todas las víctimas presentaban signos de tortura, impactos de bala y al menos nueve de ellos fueron decapitados.
De acuerdo con imágenes aéreas difundidas por el gobierno de Héctor Astudillo Flores, en ellas se observa A cinco hombres decapitados en la entrada principal de la cárcel; además, sobre las víctimas dejaron escritos mensajes en cartulinas.
En otro punto del penal se observa el cuerpo de otra persona más abatida sobre una plancha de concreto y una imagen más muestra una decena de cuerpos apilados sobre un área del penal.
Además, trascendió la versión de que una veintena de reos se fugó durante la matanza.
El penal de Las Cruces, donde están recluidos más de dos mil personas, es considerado como una plaza del narcotráfico dentro del mismo puerto de Acapulco, espacio que se disputan las pandillas locales.
Durante el día, familiares de internos se congregaron afuera del penal que permanece cercado por agentes federales y estatales, con el fin de exigir información a las autoridades sobre la identidad de las víctimas.
Cuando funcionarios estatales dieron a conocer la lista con los nombres de los 28 internos asesinados, los familiares en su mayoría mujeres rompieron en llanto y crisis nerviosas ante la tragedia.
Hasta el momento, el gobierno de Astudillo no ha explicado el uso de armas de fuego al interior de la cárcel, hecho que exhibió el nivel de indolencia y corrupción del gabinete de seguridad que encabezan el secretario de Gobierno, Florencio Salazar Adame, y el titular de Seguridad Pública estatal, Pedro Almazán Cervantes.

domingo, 3 de mayo de 2015

Registra Acapulco nuevas inundaciones por marejada

acapulco

Acapulco, Gro. Otra marejada registrada en las primeras horas de este domingo provocó una nueva inundación en la costera Miguel Alemán de este puerto, avenida que fue cerrada mientras elementos del Ejército Mexicano vigilan los accesos a las playas.
El tráfico vehicular tuvo que ser desviado hacia avenida Universidad donde los automóviles avanzan a vuelta de rueda. 
Protección Civil Estatal estableció un operativo para Coyuca de Benítez, donde alrededor de 200 familias resultaron afectadas, luego que el alto oleaje provocó daños a sus viviendas y en restaurantes. Hasta el mediodía habían sido abiertos tres refugios.
En Puerto Marqués, bahía cercana al Bulevar de las Naciones, se reportó la caída definitiva de dos restaurantes en el denominado sector tres, a un costado de la marina Majahua.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Denuncian venta de despensas destinadas a damnificados en Acapulco


Entrega Sedena víveres en Omitlán, sierra de Guerrero, tras el paso de "Manuel". Foto: Eduardo Miranda
Entrega Sedena víveres en Omitlán, sierra de Guerrero, tras el paso de "Manuel".
Foto: Eduardo Miranda
MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Habitantes de colonias populares de Acapulco denunciaron la venta de despensas donadas a los afectados por el huracán Manuel.
En redes sociales y diversos medios de comunicación guerrerenses, se reveló que acaparadores ofrecen las despensas a 35 pesos cada una.
En un video publicado en YouTube el 22 de septiembre aparecen dos cajas rotuladas con la leyenda “DIF” y en él hablan dos mujeres que afirman que les vendieron las despensas.
“No manches, ¿por qué lo hacen? Ésas son despensas que el DIF está dando a la gente damnificada y las están vendiendo para beneficiarse”, afirma la persona que hizo la grabación.
Pobladores señalaron que los dueños de una estética en la colonia Hogar Moderno recibieron varios viajes de despensas con el logotipo de Guerrero Cumple, del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF).
Asimismo, personas afectadas por las lluvias e inundaciones acusaron que en Zihuatanejo las despensas donadas “desaparecieron” al llegar al auditorio municipal.
En las redes sociales también se denunció que la ayuda está siendo condicionada, además de que se da prioridad a los turistas y no a los damnificados.
El miércoles 25 el presidente Enrique Peña Nieto aseguró que su gobierno no permitirá que se lucre con los recursos destinados a la atención de las víctimas del huracán Ingrid y la tormenta tropical Manuel, que devastaron amplias zonas del país.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Ante las advertencias, un gobierno sordo

Manuel e Ingrid se cebaron en las poblaciones más vulnerables, como en anteriores sexenios en el caso de otros meteoros. El gobierno de Peña Nieto no tiene la novatez ni la sorpresa como excusa: la Comisión de Protección Civil de la Cámara de Diputados propuso cambios al presupuesto de este año para destinar recursos a la prevención en varios estados, pero fueron rechazados por las cúpulas de los partidos del Pacto por México. Incluso los patrones de la OCDE hicieron recomendaciones en el mismo sentido, y tampoco fueron escuchados.

La negligencia del presidente Enrique Peña Nieto y funcionarios de su gobierno, el incumplimiento del Sistema de Alerta Temprana a pesar de la peligrosidad del fenómeno climático y el desdén al protocolo de la Ley General de Protección Civil empeoraron los daños de los meteoros Manuel e Ingrid a la población, sostienen legisladores federales.
Uno de ellos, Alfonso Durazo Montaño, presidente de la Comisión de Protección Civil de la Cámara de Diputados, precisa: “Parece absurdo que en un puente en el cual ya se esperaban dos grandes ciclones un punto como Acapulco se haya llenado de turistas nacionales y extranjeros; la única razón que explica eso es una alerta tardía que yo no atribuiría a limitaciones técnicas, sino a la negligencia de algún funcionario”.
Conocedor de la Ley General de Protección Civil y los diques burocráticos que dificultan el envío de ayuda financiera del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) y del Fondo de Prevención de Desastres Naturales (Fopreden), el entrevistado reclama que no se haya emitido “una alarma nacional” ni convocado a todos los medios de comunicación para reducir los riesgos.
Por ello, dice, se debe revisar si hubo una deficiencia técnica, “para corregirla”, o si fue negligencia de algún funcionario, como él supone.
A su vez, el diputado petista Manuel Huerta, quien fuera coordinador de Protección Civil en la delegación Iztapalapa y asesor en materia de vivienda en riesgo de 2007 a 2009, lamenta que los miembros del Sistema Nacional de Protección Civil no hayan actuado oportunamente, ya que “ellos debieron detonar los protocolos de emergencia y lanzar alertas, pero no lo hicieron aun cuando tenían información clara desde el miércoles 11”.
Desde el año 2000 en México se implantó el Sistema de Alerta Temprana para Ciclones Tropicales, que permite anticipar por 72 horas la magnitud y los riesgos de dichos fenómenos meteorológicos a fin de alertar a los pobladores a través de los medios de comunicación.
Huerta, veracruzano y con experiencia en la materia, comenta los comunicados que emitió a partir del miércoles 11 el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), y que dieron pie al Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) para activar los protocolos.
En ese primer comunicado, el SMN alertó de la combinación de dos sistemas de baja presión con potencial ciclónico. Para el jueves 12, detalla Huerta, “debido a la situación (el SMN) sugiere a la población extremar precauciones porque estos fenómenos podrían ocasionar encharcamientos en zonas urbanas y deslaves en regiones montañosas, así como posibles avenidas en ríos y arroyos”.
El viernes 13 el SMN “pide a la población continuar atenta a los llamados de Protección Civil, y a quienes acudirán a centros vacacionales durante el puente de las fiestas patrias, (les recomienda) extremar precauciones en el mar y en los ríos cercanos…También en zonas urbanas, que pueden registrar inundaciones y encharcamientos, y en áreas montañosas por los posibles deslaves”.
Pese a los avisos del SMN, prosigue Huerta, el Sinaproc no alertó a la población.
Además, enfatiza, existe registro de que ese viernes, a las 15:30 horas, se reunió el Grupo Interinstitucional para Ciclones Tropicales integrado por funcionaros de la Secretaría de Salud, Conagua, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), la Secretaría de Turismo (Sectur) y la Policía Federal (PF). “Se reúnen, sí, pero ¿de qué sirve si no alertan a la población y no saben qué hacer con el fenómeno que ya tenían encima?”, cuestiona Huerta.
Todavía el sábado 14 el SMN comunicó que tanto Manuel como Ingrid “podrían tocar tierra durante la mañana del domingo y el lunes”. Cerró con la previsión de “un 15 de septiembre lluvioso en la mayor parte del país”.
“¿Lluvioso? –se encrespa Huerta– ¡Pero si para ese día la tragedia ya iba en avance y se perfilaba el desastre sin que la población se percatara de la magnitud!”
El Sinaproc se reunió hasta los días 14 y 15. Luis Felipe Puente, coordinador nacional de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación, “ofreció una conferencia de prensa para informar de la instalación del Comité Nacional de Emergencias para prevenir y atender posibles desastres”.
Al igual que el presidente de la Comisión de Protección Civil, Durazo Montaño, el diputado Huerta exige “evaluar y determinar si la reacción del Sinaproc atendió en tiempo y forma la necesidad de adoptar medidas precautorias para evitar los daños ocasionados por los fenómenos meteorológicos”.
La responsabilidad del Sinaproc no sólo corresponde a Luis Felipe Puente, coinciden Durazo Montaño y Huerta; le atañe directamente al presidente de la República, Enrique Peña Nieto, ya que según el artículo 7 de la Ley General de Protección Civil el Ejecutivo debe “asegurar el correcto funcionamiento del Sinaproc (y) dictar lineamientos generales para coordinar las labores de protección”, además de “establecer estrategias y políticas basadas en el análisis de los riesgos… e intervenir para reducir riesgos existentes”.
Incluso, el Ejecutivo federal tiene que “incluir en el presupuesto de cada ejercicio fiscal recursos para el óptimo funcionamiento y operación de los instrumentos financieros (como el Fonden y el Fopreden)… y apoyar acciones preventivas”.

Estrategia errada

Uno de los reclamos del diputado Durazo Montaño es precisamente que “el gobierno está invirtiendo los roles, pues dedica de 10 a 20 veces más dinero para atender las consecuencias de un efecto climático que a la prevención mediante la cual se puede minimizar las consecuencias negativas”.
Como ejemplo, informa que en los 10 últimos años se han destinado 141 mil millones de pesos a paliar los efectos nocivos de los desastres naturales y sólo 7 mil millones a obras e infraestructura para prevenir sus daños.
De hecho, este año la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) recomendó al gobierno mexicano “cambiar el enfoque concentrándose en la prevención de riesgos (…) para detener o reducir los daños antes de que ocurran y (…) darle un lugar preponderante a la adaptación al cambio climático”.
De acuerdo con el Estudio de la OCDE sobre el Sistema Nacional de Protección Civil en México (2013), “el territorio mexicano está expuesto a un alto nivel y a una gran variedad de peligros generados por fenómenos naturales y la actividad humana. Las características geográficas y topográficas generan una gran exposición a diversos peligros naturales de gravedad y de relativa frecuencia, como terremotos, tormentas tropicales e inundaciones.
“Adicionalmente, la existencia de grandes disparidades relacionadas con factores como la riqueza o los niveles de ingreso y educación han generado las condiciones necesarias para la presencia de altos niveles de vulnerabilidad.”
Aunque las recomendaciones de la OCDE concuerdan con las propuestas del presidente de la Comisión de Protección Civil de la Cámara de Diputados, éste afirma que el gobierno federal y los coordinadores parlamentarios del PRI, el PAN y el PRD se han negado a avanzar en ese sentido.
Por el contrario, señala Durazo Montaño, en la discusión del presupuesto para el presente año las cúpulas de los tres partidos mencionados rechazaron que se destinaran recursos para realizar obras de infraestructura y prevenir riesgos, para adquirir vehículos de auxilio destinados a municipios pobres o que están en zonas de riesgo, así como para encauzar ríos, levantar bordos y edificar centros de capacitación y entrenamiento especializado en gestión integral de riesgos.
Los 22 diputados de la Comisión de Protección Civil (del PRI, el PAN y el PRD, y Durazo Montaño, de Movimiento Ciudadano) aprobaron modificaciones al presupuesto para solventar medidas de prevención como las mencionadas; sin embargo, revela su presidente, “todo fue inútil porque se desecharon. Entre los coordinadores parlamentarios tomaron la decisión de no modificar nada del presupuesto y todo nuestro trabajo se fue al bote de la basura; hoy buscamos la manera institucional de incidir”.
Para no contrariar al secretario de Hacienda y Crédito Púbico, Luis Videgaray, y al presidente Peña Nieto, los tres partidos mayores rechazaron obras en la hoy devastada ciudad de Acapulco; en Tixtla, Tabasco, y en 13 municipios de Veracruz donde planeaban establecer el programa “municipio seguro”. También se frustraron así varias obras en el Distrito Federal, en el municipio mexiquense de Cuautitlán Izcalli, así como en Sonora, Baja California y tres demarcaciones de Jalisco.

Más vale Fopreden que Fonden…

Otro de los problemas que enfrentan las zonas devastadas después de un fenómeno climatológico es la falta de recursos para la reconstrucción y la ayuda inmediata a la población, de ahí que la Comisión de Protección Civil propondrá “flexibilizar las reglas de operación” de los instrumentos financieros federales.
El objetivo es que el Fonden “deje de ser un arrimado de los excedentes petroleros”, dice Durazo Montaño; es decir, que los mecanismos para tener acceso a los excedentes petroleros no sean contingentes sino que se establezca un porcentaje o monto mínimo “o, de lo contrario, se cree un fondo de estabilización que vaya creciendo año con año y lo no utilizado se acumule para atender eficazmente años atípicos como el actual”.
En cuanto al Fopreden, añade, tiene como regla que el municipio afectado aporte 50%. Sin embargo, argumenta, Acapulco hoy está sumamente endeudado y no tiene dinero. “¿Cómo va a tener acceso a dichos recursos si no tiene lo que le corresponde aportar?”. Por eso la comisión propondrá a la Secretaría de Hacienda que a partir de cierta magnitud de desastre se deje de aplicar esta regla de operación.
Además, reitera Durazo Montaño, actualmente el gobierno federal hace lo contrario de lo que indica la OCDE: en 2008 el Fonden tenía 15 mil 474 millones de pesos y el Fopreden 300 millones; los montos fueron acumulándose hasta llegar a 2013 con 7 mil 179 millones de pesos para el Fonden y sólo 323 para el Fopreden.
La importancia que se debe dar a este último fondo debe corresponder a la actualización de los atlas de riesgos, pero no sólo en el nivel federal, sino en cada municipio y con las consecuencias del caso en materia de planeación y desarrollo urbanos:
“Proponemos –continúa el legislador de Movimiento Ciudadano– que las zonas incluidas en el mapa de riesgos estén sujetas a la aprobación específica de las áreas estatal o federal de Protección Civil, de manera que no sigamos viviendo buena parte de los problemas que hoy enfrentamos en el país, como son los deslaves o la construcción de vivienda en zonas de alto riesgo.”
Y ante la evidencia de actos como “la corrupción en la entrega de licencias de construcción, proponemos, sin atentar con las atribuciones de los municipios, buscar que aquellas zonas del mapa tengan una especie de carácter federal, por lo menos para la autorización de construcciones, y así minimizar riesgos ahí”.
Aunque la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional revisa año con año el Atlas Nacional de Riesgos, “contradictoriamente e inexplicablemente” la Comisión de Protección Civil de los diputados no forma parte de ella y desconoce esa importante información, lamenta el entrevistado.
En el citado estudio de la OCDE se recomienda a México actualizar su atlas e incluir en él los impactos del cambio climático: “Una mayor investigación para el análisis de amenazas y vulnerabilidades futuras podría ayudar a planear mejor los retos que se avecinan en la gestión de riesgos en México, no limitándose a eventos pasados, (sino que) debe incluir efectos del cambio climático y las proyecciones demográficas”.
La organización internacional dice en su análisis que en México abundan los asentamientos humanos que, por “inadecuada planeación urbana”, se ubican en riberas o en laderas inestables. De hecho, señala el inadecuado uso de suelo como el reto más apremiante de política pública para la reducción de riesgos de desastre, ya que se diseñan “con poca información sobre los riesgos”.
En el documento se resalta que también se ha generado al respecto un vacío entre la Conagua y los municipios, ya que ninguna de estas instancias toma la iniciativa para evitar o expulsar asentamientos invasores; “y luego de un desastre, como sucedió con el huracán Alex en Monterrey, se vuelven a ubicar en el lugar de riesgo”.
La OCDE atribuye esto a que en México “no se presta suficiente atención a las medidas adecuadas para contrarrestar inundaciones, huracanes y tsunamis con base en el nivel local de riesgo”. Por ello recomienda “invertir más en la prevención de riesgos de desastres después de un análisis minucioso de costos, beneficios y eficacia (…) una medida práctica podría ser un registro de códigos de construcción en las zonas de riesgo”.
También señala la conveniencia de “incluir la identificación expresa de zonas expuestas, así como la homologación de señales a lo largo de la costa del Pacífico que indiquen las rutas de evacuación y las zonas de seguridad”. Consultado sobre esta medida, el diputado Manuel Huerta responde que en el país no existe.
La OCDE apunta, asimismo, que entre más se demore una zona en recuperarse del desastre, “menores serán las posibilidades de que la economía local se recupere. Este es un fuerte argumento para otorgar un financiamiento rápido”.
El desdén del gobierno y del propio Poder Legislativo hacia la protección civil se manifiesta incluso en el hecho de que la comisión correspondiente en la Cámara de Diputados no dispone de oficinas propias. Y en la sesión en que se discutieron los efectos de Manuel e Ingrid, el martes 17 en el pleno, los integrantes de la Junta de Coordinación Política del PRI, el PAN y el PRD impidieron “de manera mezquina” que Durazo Montaño, hoy cercano a Andrés Manuel López Obrador, fijara la posición de la comisión que preside. “Esperemos que lo de las oficinas sea, como dicen, por falta de espacio y no por razones políticas”. Lo otro, dice, fue mezquindad de los coordinadores parlamentarios.
En tanto, antes de que Manuel e Ingrid unieran fuerzas contra el territorio mexicano la OCDE le había advertido al gobierno federal que “los mecanismos de prevención han demostrado ser activos en el manejo de las respuestas ante fenómenos de gran magnitud y que surgen lentamente, como los huracanes, pero nunca se han puesto a prueba en condiciones equivalentes a las del sismo de 1985”.
Esta vez no pasaron esa prueba, dice el diputado Huerta.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Acapulco: la corrupción pasa la factura

PROCESO 1925

En lo que constituye un amargo símil de lo que ha ocurrido en todo México en el curso de su historia reciente, el puerto de Acapulco se transformó en un monstruo que, acicateado por un fenómeno de la naturaleza, vomita los efectos de la corrupción endémica nacional. En aquel que se ha tenido como un “paraíso” de océano y arena, después como un centro turístico donde contrastaban el lujo internacional y la miseria íntima, para convertirse ahora en una plaza más que se disputan los cárteles de la droga, la violencia de los elementos subvirtió cualquier apariencia de orden. Y en medio del desastre, surgen nombres y apellidos de los responsables; entre otros, los Salinas de Gortari, los Ruiz Massieu,­ los Fernández de Cevallos…
ACAPULCO, GRO.- En el video se ve un cocodrilo avanzando sobre aguas fangosas. Se sabe cercado por humanos. En el intento de someterlo, un hombre le avienta una soga en forma de horca, pero falla. Otro le arroja una cobija roja que despierta su ira. Al fondo se ve que uno más lo espera con un tubo en la mano. Cuando otro más se le acerca, el lagarto se resbala, se tambalea, se reincorpora con dificultad por su falta de costumbre de caminar sobre banquetas.
El espécimen que se salvó de la encobijada apareció después en las noticias. “Lo amarraron con varias playeras, así salió en la televisión”, cuenta divertido Sixto López, uno de los acapulqueños que repite esa que parece ser la única nota divertida tras el paso del ciclón Manuel, que sumergió media ciudad.
Como si no bastaran la veintena de muertes que causó, los miles de damnificados hacinados en los albergues, los 40 mil turistas varados que buscan regresar a casa, la escasez de agua potable y el exceso de agua putrefacta, el aumento de los precios de los alimentos, el hambre en las colonias afectadas, las diarreas que ya aparecen en los niños, los acapulqueños tienen una preocupación más que sumar a su tragedia.
Nuevos inquilinos aparecieron en la parte más joven de la ciudad. Cocodrilos y culebras que nadan sueltos por su nuevo estanque. Ríos crecidos que trazan calles a mitad de fraccionamientos. Pantanales que invadieron unidades habitacionales y cuyos lodos saturados no permiten a sus antiguos inquilinos abrir siquiera la puerta. Aves lacustres que vuelan sobre las zonas de desastre y se posan en los techos (hay quienes aseguran haber visto garzas). Humanos convertidos en anfibios –medio cuerpo seco, la otra mitad en el agua– rescatan sus pertenencias.
De pronto la profecía parece haberse cumplido: Acapulco, haciendo honor al significado de su nombre, vuelve a ser lugar de las cañas en el lodo, de los carrizales destruidos. No por nada en su escudo lleva unos carrizos rotos.
Si, según el mito fundacional de este puerto, Quetzalcóatl envió una nube destructora como venganza por una traición, parece que esta vez envió un ciclón para recuperar los terrenos arrebatados por gobernantes corruptos y desarrolladores codiciosos que, para atraer turismo, construyeron en zonas donde el sentido común no las permitiría.
Ahora los turistas huyen en estampida.
Quetzalcóatl-Manuel se ensañó con dos regiones: la Zona Diamante, expropiada durante el salinato para construir lujosos hoteles y condominios para el turismo high class, y Llano Largo, un pantanal rellenado durante los últimos 10 años sobre el que las inmobiliarias construyeron miles de viviendas “de interés social”.
“La naturaleza nos ha cobrado su factura. Ahora a ver si Enrique Peña Nieto le va a cobrar la factura a los desarrolladores y a los exfuncionarios que lo permitieron, aunque la ley indica que esos delitos prescribieron”, dice Ramiro Gómez Pardillo, uno de los directivos del Consejo Ciudadano de Acapulco.
El empresario ecologista extiende en la mesa el mapa urbano de Acapulco y muestra cómo el manchón de cemento obstruye los cuatro arroyos que antes eran paso natural del agua que bajaba de la zona montañosa del Parque Nacional El Veladero hacia el río La Sabana y la desembocadura al mar. En medio están ubicadas las lagunas Negra y Tres Picos.
La construcción sobre humedales es tan reciente que el fango con olor a podrido salpica a muchos políticos y empresarios en activo. En la entrevista salen a relucir los apellidos Salinas de Gortari, Ruiz Massieu, Torreblanca, Aguirre Rivero, Azcárraga, López Rosas, Salgado Macedonio, Añorve, Mijangos. También nombres de inmobiliarias como Geo, Homex y Ara.
Tras dar una conferencia apoyado con los ingenieros, ambientalistas, universitarios, constructores y empresarios del Consejo Ciudadano, Gómez Pardillo muestra a Proceso, en su mapa, la carretera Metlapil, que conectaría la Autopista del Sol con el desarrollo El Diamante, como el origen del ecocidio.
Identifica al expresidente Carlos Salinas de Gortari y al entonces gobernador Francisco Ruiz Massieu (padre de la actual secretaria de Turismo) como los promotores del desarrollo de la zona expropiada para su comercialización.
Apunta con el dedo el CostCo, sobre el Boulevard de las Naciones, donde no por casualidad la semana pasada proliferaron las personas-anfibias que con medio cuerpo en el agua, como gambusinos en busca de oro, van palpando con el pie, centímetro a centímetro, para detectar algún tesoro escondido.
“Encontré este bote de leche”, anunciaba contenta Azucena Olmedo el miércoles 18 afuera de la tienda saqueada. La acompañaban sus vecinos, que tentaleaban también entre el líquido amarillento porque, desde que el ciclón estropeó la playa, se convirtieron en pepenadores acuáticos y pescadores profesionales de despensas.
“Nos enteramos que aquí nos iban a dar despensas, llegamos a las seis de la mañana y la Marina nos empezó a garrotear por andar buscando entre lo que arrasó el agua. Ya fuimos al mercado, a Puerto Marqués, a la glorieta y no dan nada. Si no tuviéramos hambre ¿usted cree que estaríamos aquí?”, dice el viejo Gaudencio Hernández al salir del agua.
Una pareja encontró una bolsa con frijoles. Cierta vecina, un gancho. Otra, un rectángulo al que le imagina forma de cenicero. En los alrededores de la tienda se ven pañales despanzurrados, rebanadas de jamón entre el lodo, cajas que contenían pantallas de televisión, los remanentes de la rapiña del día anterior.
Muchos vinieron de colonias que no sufrieron estragos pero donde todos ganan dinero en la playa. La falta de agua potable también agarró parejo. Por eso, cada tanto, entre todos ponen palos, piedras y tubos sobre el Boulevard de las Naciones, a unos metros del letrero que indica la cercanía de Punta Diamante.
“Al menos déjennos sacar la comida mojada”, grita Gloria Sabaneta a los soldados que llegan a retirar el bloqueo. Esta madre soltera dice que su familia no se ha alimentado porque no ha podido hacer trencitas en la playa.
Cada tanto la turba hambrienta se envalentona y cruza el charco con intención de rodear la tienda y a los marinos, policías y militares que la custodian. La tensión se desvanece en cuanto llegan camiones cargados con despensas.

De paraíso a chiquero

En tiempos de la Corona española las calles de Acapulco ya tenían su ordenamiento urbano. Por siglos fue paraíso de unos pocos hasta que el presidente Calles decidió convertir este puerto en destino turístico. Durante los sexenios de Echeverría y López Portillo la ciudad parecía sucursal de Hollywood. El primero que se saltó el ordenamiento de respetar la vista panorámica fue el empresario Emilio Azcárraga, con la construcción del Hotel Ritz. La zona costera no tardó en desarrollarse.
En la década de los noventa la dupla Salinas de Gortari-Ruiz Massieu puso la mirada en la Zona Diamante, lugar de manglares que rompen olas, apacibles lagunas, pantanos que controlan el paso del agua y desembocadura de ríos, y en cuya punta, sobre terrenos elevados y rocosos, Diego Fernández de Cevallos adquirió valiosos terrenos.
En ese tiempo se construyó el Boulevard de las Naciones, con rumbo al aeropuerto, a pesar de que Gómez Pardillo, también presidente de la organización Protección Ecológica Subacuática, señala que desde que era niño la vereda se inundaba hasta con lluvias leves. Su hijo, el ingeniero ambientalista Ramiro Salvador Gómez Villerías, explica que los humedales son ecosistemas pantanosos diseñados para permanecer inundados por largo tiempo.
Hace 20 años el Infonavit dio créditos a quienes quisieran habitar la colonia Luis Donaldo Colosio, una sucursal del paraíso para los asalariados.
Uno de los damnificados actuales cuenta que, con tal de vivir en la Colosio, vendió su casa del centro de la ciudad. Le gustaba la cercanía con el mar y la laguna Tres Picos; disfrutaba el paisaje. Un día vio garzas que intentaban posarse en los techos y sospechó que debajo de su casa debió haber agua.
El huracán Paulina, en 1997, confirmó su sospecha.
“Tengo 20 años pagando mi casa aquí y con esta se ha inundado tres veces, pero nunca como ahora”, dice la damnificada Luz Elena Caballero, desde el albergue habilitado en la escuela, dedicada también al excandidato presidencial asesinado.
“Esto es como una laguna. Si excava sale agua, imagino que porque está mal planeada, está construida encima del manglar de la Laguna de Puerto Marqués”, agrega un hombre sentado a su lado.
En la Colosio (poblada de casas Geo, Exa y Ara) la corriente entró tan rápido que la gente no pudo arrancarle sus pertenencias. El agua dejó su marca café en las casas: las paredes manoseadas, rayoneadas con lodo e impregnadas de olor a agua estancada, por la mezcla de agua de pantanos, lluvias y drenajes, y el menjurje de animales podridos.
En las banquetas cada casa tiene su pila de basura: una maraña formada de sillones, colchones, trastes, ropa, papeles, vida entera.
“Pobre gente. Encima, aquí todos pagan cuota”, dice un taxista a la reportera. “Mire esa franja de color que llevan los taxis: significa que pagan cuota a la maña”. Porque en Acapulco, además, operan 17 grupos criminales.
Llano Largo está a espaldas de la Colosio. Esa zona, según el Consejo Ciudadano, comenzó a desarrollarse a partir de 2003, para ello el ayuntamiento cambió los planes rectores de la urbanización y permitió cambiar la vocación al suelo, o sea construir sobre pantanos.
Las consecuencias de la corrupción y la negligencia las padecieron la señora Beatriz Juampo y su marido, inquilinos de la casa R3B, en el fraccionamiento construido por Grupo Evi. Pasaron la noche del domingo sobre el techo de su casa, con un cuarto de litro de leche como comida, pues el río enloquecido había entrado sin pedir permiso.
Al día siguiente fueron rescatados. Duraron un día en uno de los albergues habilitados, pero como en todo el día no llegó comida, decidieron irse a vivir en un hotel.
Hoy su casa es inhabitable. Para llegar a ella hay que caminar encima de una montaña de lodo duro, compacto, que se atrincheró adentro de las viviendas, ocupó la calle, sepultó lo que quedó a su paso. Como si fuera artesano que moldea arcilla, el esposo de Beatriz trata de limpiar al menos la batería de su auto, sepultado por el alud.
Una pareja joven pasa por el camino improvisado por los lugareños para cruzar el fraccionamiento y revisar sus pertenencias. El hombre lleva un portabebés. La mujer llora. En cuanto ve periodistas comienza a gritar su tragedia, como choqueada, pero sin detenerse:
“Digan que no es cierto que el Ejército vino a rescatarnos. Lo dijeron en las noticias y no es verdad… tres días atrapados… sin agua… sin familia… Ahora que regresé a rescatar cosas no encontré nada, ni ropa ni roperos ni garrafón de agua… Nada nos dejaron los maleantes que entraron… Somos de la i7B.”
La pareja se pierde en el camino tapizado de letreros que ofrecen casas en venta, algunas con alberca, y que omiten mencionar que desde su inauguración ni esa ni otras unidades tienen agua potable.
La constructora construyó una cisterna que medio abastece de agua. Y un día que el río amenazaba con meterse levantó una barda para disuadirlo. Pero ya durante las fiestas patrias no hubo manera de domar a esas aguas, que llegaron a recuperar su camino y ahora corren alborotadas a media calle, por donde les da la gana.
“Aquí hay muchos intereses del municipio, que da permisos, y corrupción de las constructoras”, se escucha decir a la mujer que continúa hablando sola.
Como el municipio nunca dotó al fraccionamiento de agua, tampoco esperan de éste la maquinaria. Pedirán ayuda a la empresa que los engañó al venderles esas casas, pero por ahora no tienen dónde reclamar porque sus oficinas también están sepultadas.
Gómez Pardillo muestra la copia del acuerdo firmado por el Cabildo en agosto de 2001, cuando Zeferino Torreblanca era presidente municipal, que abrió paso a las construcciones sobre humedales sin respetar cauces de río ni el plan rector elaborado después de la tragedia provocada por Paulina, un huracán que, por cierto, dañó la casa de los Ruiz Massieu.
El ecologista señala como directo responsable del negocio criminal a Jorge Octavio Mijangos Borja (de quien dice es protegido por la familia Díaz Ordaz), que de 1997 a 2010 representó a la Conagua, la dependencia encargada de supervisar que no se construyera sobre los cauces de ríos.
“A Ángel Aguirre le tocó Paulina, fue en la presidencia de Zedillo, cuando se autorizó el plan rector de desarrollo urbano para que no volviera ocurrir algo así. Posteriormente llega Zeferino Torreblanca, que como gobernador tenía el poder político para frenar las obras, pero durante su sexenio se autorizaron. Podrá decir que no tenía conocimiento pero queda en duda (…) Ahora que vuelve Aguirre sigue igual. Junto a la Laguna de Tres Palos el gobierno del estado construye la Universidad Tecnológica de Acapulco. Están mandando a la juventud a que muera”, dice mientras enseña una fotografía del lugar.
Gómez Pardillo no sólo señala al expresidente y a su socio. Incluye a los presidentes municipales de los últimos años (Zeferino Torreblanca, Alberto López Rosas, Félix Salgado, Manuel Añorve), a los gobernadores, los titulares de la Semarnat, la Profepa y la Conagua, y al delegado Mijangos.­
Ahora que Manuel destrozó media ciudad y mató a 18 personas, comenzó el salpicadero entre la clase política.
El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, aventó la primera piedra al señalar que se construye en zonas prohibidas. Aguirre Rivero mencionó los “negocios políticos” y la corrupción como causa. La misma tónica de culpar a la corrupción siguieron el alcalde Luis Walton, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, y el titular de la Conagua, David Kopelfred, lo mismo que su antecesor, el panista José Luis Luege.

Perder cabeza y paciencia

La ayuda humanitaria fluye con la misma lentitud en que se reestablecen las vías de comunicación. Cada día trae su propio bloqueo. Un día son los turistas afuera del Centro de Convenciones quienes protestan porque las evacuaciones son lentas, otro son los damnificados frente al Costco para pedir despensas, otro se organiza afuera de la base militar Pie de la Cuesta con turistas inconformes por el hecho de que algunos extranjeros o con padrinazgos políticos tengan trato preferencial y pasen sin hacer fila.
“No vuelvo a Acapulco”, grita enojada una comerciante de Tepito con cuatro hijos, después de 17 horas bajo el sol, durmiendo sobre las maletas, cuando ve que los turistas VIP abordan los aviones militares sin formarse.
“Ya estuvo bueno. Los gringos tomando sus cervezas y a nosotros nos dan puras pencas de plátano”, dijo la señora Guillermina Herrera, quien lideraba una excursión de 40 turistas, a los que el Hotel Aca Sol y Mar echó de las habitaciones por falta de pago.
En las noches sigue lloviendo. Al parecer Quetzalcóatl no ha terminado su venganza. De los cocodrilos sueltos a sus anchas como si hubieran regresado a sus viejos pantanos, no se volvió a saber nada.

jueves, 19 de septiembre de 2013

El sol calienta otra vez Acapulco y comienza a percibirse pestilencia

Con la reapertura de algunas calles los turistas han salido en busca de retornar a sus lugares de origen

Foto
Ayer se entregaron despensas con productos básicos en las zonas más afectadasFoto Reuters
Josetxo Zaldúa
 
Periódico La Jornada
Jueves 19 de septiembre de 2013, p. 6
Acapulco, Gro., 18 de septiembre.
Segundo día sin lluvia en Acapulco. El sol calienta hasta al que no quiere, pero también provoca que la pestilencia comience a dejarse sentir en las zonas que fueron cubiertas por agua, lodo y piedras de todo tamaño. Ya se abrió la vía que conecta la zona Dorada con Punta Diamante, Barra Vieja y el aeropuerto. La tozudez y el saber hacer de los trabajadores de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) hicieron posible que a primeras horas de la mañana ese tramo carretero quedara reconectado.
La reapertura propició que varios miles de turistas que se encontraban en los hoteles de la Costera hicieran peregrinación al aeropuerto. Pero ese trayecto que en promedio demora 45 minutos, llegó hoy hasta las dos horas por el enorme tapón que se generó en Puerto Marqués.
Al comienzo del Bulevar de las Naciones se encuentra una importante zona comercial, con negocios de todo tipo y calibre. El agua, en mayor o menor medida, no respetó el pedigrí de las firmas que ahí están instaladas.
Caso paradigmático el mega almacén departamental Costco, saqueado y bajo asedio todavía hoy de cientos de pobladores que irrumpieron a la brava para llevarse cuanta mercancía encontraban. Eso sí: quien ya no encontró el inevitable carrito, le echó ganas y enjundia para cargar televisores y cuanta mercancía pesada pudiera ser cargada. Cuentan quienes lo vieron que se organizaron cuadrillas para sacar refrigeradoras, lavadoras, secadoras, cajas fuertes, lo que encontraran.
Rapiña y desesperación
Más allá de los alimentos, objetos del primer deseo, las llantas, los colchones, hornos de microondas, cajas de herramientas, muebles para el jardín, en fin, vaciaron de arriba hacia abajo el tal Costco.
Hoy temprano, esa zona parecía un campo de batalla. Efectivos del Ejército, Marina Armada y policías Federal, Estatal y Municipal llegaron para tratar de poner orden en el inmenso desorden. Casi nadie se echó para atrás. Ahí se quedaron, cercando al centro comercial, pero no se opusieron a que las fuerzas de seguridad les arrebataran la mercancía. Mentaban madres, faltaría más, pero no pasaron de ahí.
En el estacionamiento de esa superficie comercial el agua todavía llega a la cintura. A pesar de eso, la gente caminaba en medio de la pestilente laguna como Pedro por su casa, todos quitados de la pena. La necesidad no conoce límites.
Dos kilómetros después, en dirección al aeropuerto, donde se encuentran tres o cuatro grandes supermercados, bancos y comercios diversos, la situación era la contraria. Lugareños y turistas entraban para realizar sus compras con entera normalidad.
Bueno, con una salvedad. No hay redes y, por tanto, no pueden aceptar tarjetas de crédito. Y casi nadie tiene el efectivo suficiente. La promesa, que nadie sabe a ciencia cierta quién la dijo pero que todos la creen, es que en las próximas 24 horas el servicio de cajeros será restablecido y, con él, las terminales para aceptar los plásticos.
Claro, como alguna vez dijo el comandante zapatista Tacho a los miembros de la Cocopa, en San Cristóbal de las Casas : de lengua me como un taco.
Hay que reseñar que durante los días recientes de agua y caos, a más de uno, y de una, le ganó la debilidad por hacerse con los carritos de los súperes, de tal modo que por el Bulevar de las Naciones es común ver a ciudadanos y ciudadanas caminar empujando el carrito. La policía los ve, pero la verdad es que tienen asuntos más importantes que atender.
Como dijera el clásico: ¡Viva México cabrones!
Al llegar al medio lujoso centro comercial La Isla, en el entronque con la carretera a Barra Vieja, se ubica el esperpéntico Mundo Imperial, reconvertido en albergue y en sala de atención para los miles de turistas, más nacionales que extranjeros, necesitados de abandonar este destruido puerto.
Las filas de espera para abordar los aviones son interminables. Hay gente que llega desde la noche con la esperanza de volar a la ciudad de México. Duermen en las filas, comen y beben ahí, todo con tal de dejar atrás la pesadilla. Y pese a que las aerolíneas han incrementado su frecuencia de vuelos aprovechando la bonanza climatológica, e incluso algunas no están cobrando el boleto los dos próximos días, hay personas que teniendo confirmado su vuelo, al llegar al punto de documentarse, los echan para atrás con explicaciones que nadie cree.
La radio infaltable vía voz ciudadana asegura que en Mundo Imperial hay ya 8 mil personas esperando volar y aguantando un sol que cae a plomo sobre sus cabezas. Esa misma fuente, generalmente exagerada en sus dichos pero no exenta de cierta veracidad, dice que en la base militar de Pie de la Cuesta son 2 mil las personas que esperan ser evacuadas.
Oficialmente el número de turistas que llegaron a Acapulco el pasado fin de semana está cifrado en 40 mil, pero hablamos nada más de quienes se alojan en los hoteles, cuya ocupación, según cifras oficiales, alcanzó 75 por ciento. Fuera de esa contabilidad están los turistas que se quedaron en viviendas rentadas, cantidad nada despreciable.
Tampoco se sabe cuántos visitantes llegaron vía aérea y cuántos por carretera. Lo que sí se sabe es que muchos de estos últimos se quedaron sin sus vehículos gracias a Manuel.
Y faltan los viajeros que llegaron en camiones desde los cuatro puntos cardinales de la República. Buena parte de ellos, que no tienen ya transporte terrestre, son parte de la kilométrica lista de espera que enfrentan las líneas aéreas.
Cuentan también historias tremendas de hoteles que están corriendo a sus clientes sin importar adonde vayan a parar con sus huesos. Dicen que sucede sobre todo en la Costera, pero también hay versiones que apuntan hacia los lujosos centros hoteleros de Diamante.
Sea como sea, el drama central lo viven y sufren los acapulqueños y los guerrerenses en general, como casi 80 por ciento de las entidades federativas afectadas por el fugaz y devastador matrimonio formado por Ingrid yManuel.
Tampoco hay que llamarse a engaño. La ausencia de planificación y la voracidad de desarrolladores y gobiernos de todos los niveles propicia que estemos inermes ante los fenómenos naturales. Se construye donde no se debe. Los que pueden lo hacen a chaleco, a golpe de chequera. Los que no, lo hacen a la brava, porque son obligados a abandonar sus parcelas, sus aldeas y pueblos, para buscar horizontes en territorios siempre hostiles.
Cuando se desarraiga a la gente, cuando se la machaca y desprecia, cuando no cuentan ni para las estadísticas del Inegi y, sobre todo, cuando los gobernantes creen tenerlo todo bajo control porque, como dicen que dijo Carlos Salinas, no se preocupen de los jodidos, ellos aguantan, las aguas salen de sus cauces y no hay plan DN-III que lo arregle.

Green Go