martes, 25 de marzo de 2014

Sólo nalgaditas a Televisa y Telmex. Enrique Galván Ochoa


El Instituto Aspen
 Quedó arraigado el Señor de los Gallos
D
urante la mayor parte del siglo XX, la telefónica AT&T usufructuó un monopolio casi total de los servicios de larga distancia y local en Estados Unidos. Ejercía su poder por conducto de 22 compañías operativas Bell, las cuales eran proveedoras de servicio a gran parte del país. Aunque había otras empresas independientes, el Sistema Bell era la mayor de todas. El monopolio telefónico finalizó el 8 de enero de 1982, cuando se resolvió una demanda promovida por el Departamento de Justicia. AT&T seguiría prestando servicio de larga distancia, pero se desprendería de sus compañías de servicio local y serían creadas siete empresas Bell, independientes unas de otras, que serían conocidas como Baby Bells. Ya pueden respirar tranquilos Carlos Slim y Emilio Azcárraga Jean. Ni remotamente el gobierno de Peña Nieto tiene la intención de desarticular sus respectivos monopolios. Envió al Congreso la legislación que complementa la reforma constitucional surgida del Pacto por México, y en la práctica los protege. Eso sí, contiene amenazas de darles unas buenas nalgadas cuando se porten mal. El Instituto Federal de Telecomunicaciones, por ejemplo, podrá aplicar multas hasta por 10 por ciento de los ingresos a los operadores o concesionarios que reincidan en la violación de normas. La sanción se aplicaría si fueran reincidentes, no en la primera falta; 10% de los ingresos equivale a las utilidades netas de un año. Sin embargo, para llegar a ese punto tendrían numerosos recursos para defenderse. Quedó en el camino el propósito de desmembrar a los poderes fácticos. Eso sólo podría lograrse mediante la partición de las empresas, como sucedió el siglo pasado en Estados Unidos. Por ejemplo, que Televisa fuera obligada a desprenderse de sus negocios de televisión por cable y satélite. Sin embargo, eso no está contemplado ni de lejos. Así que la reforma constitucional y las leyes secundarias finalmente serán para proteger los intereses sustanciales de los ‘‘agentes preponderantes’’, nombre nuevo y raro para denominar a los monopolios.
El Instituto Aspen
Reunió Juan Ramón de la Fuente a personajes destacados en el consejo del flamante Instituto Aspen, sección México: Luis Berrondo, de Mabe; Eduardo Dondé y de Teresa, de la Fundación Rafael Dondé; Ricardo Salinas Pliego, de Grupo Salinas; Arturo Fernández Pérez, rector del ITAM; Angélica Fuentes Téllez, del Grupo Omnilife; J. Ramiro Garza Vargas, del Grupo R; Francisco Garza Zambrano, de Cementos Mexicanos; Dieter Holtz Wedde, de Laureate México; Pedro S. Pueyo Toldrá, de Oasis Hotels&Resorts, y Scot Rank, de Walmart México y Centroamérica. El Instituto Aspen, con sede en Washington, es una organización internacional no partidista que promueve la educación. Ayer hizo su debut.
El Oceangate
Titubeó algunas horas la Procuraduría General de la República antes de admitir que el Señor de los Gallos Blancos, Amado Yáñez, se había presentado voluntariamente a hacer su defensa frente a los presuntos delitos que se le imputan en el Oceangate. Fue una buena jugada de sus abogados, pero sólo una jugada inicial. De alguna manera repite el esquema que siguió la defensa del ex gobernador Andrés Granier: regresó de Miami y se presentó por su propia decisión en la PGR; sin embargo, no ha vuelto a quedar libre. El Oceangate, aunque diga el procurador Murillo Karam que no tiene coloratura política, ya que se trata de un conflicto de empresas privadas –Banamex vs. Oceanografía–, está marcado por presencias como los hermanos Bribiesca, Marta Sahagún y los ex presidentes Fox y Calderón. Es más, hay más de una comisión investigadora en el Congreso. Si eso no es color político, ¿qué es? Amado Yáñez quedó arraigado por 40 días y Murillo Karam todavía no encuentra un delito preciso por el cual acusarlo formalmente.
e@Vox Populi
Asunto: el Buró de Crédito
Hace unos días quise utilizar mi tarjeta del banco para retirar mil pesos, pero ‘‘asunto negado’’. Hablé al banco para que me explicaran y me dijeron que estoy en el Buró de Crédito. Después de pagar 58 pesos por un reporte –no pude ingresar de otra forma– el buró me envió una hoja donde tienen todo lo que he comprado a crédito en mi vida, y aparece una tienda llamada Etesa, que me está reportando por adeudarle 108 mil pesos desde hace 12 meses. Imagínese mi sobresalto y preocupación. Nunca he ido a esa tienda, ignoraba su existencia y tampoco he recibido jamás una llamada o visita de personal de ese establecimiento cobrándome compra alguna. Yo he enviado mi reclamo al buró, pero aparte de eso, ¿qué puedo hacer? Estoy muy preocupada.
M.E.G.
R: En la ciudad de Toluca hay una comercializadora con ese nombre, Etesa. Incluso ofrece servicios financieros en forma de préstamos personales. Deberías preguntarle a esa compañía por qué te envió al buró, si acaso es la que te colocó ahí. Depende de lo que te digan sería el curso que tomara tu acción.
Twitter
Buen comercial de tv de Colgate, que recomienda cerrar la llave del agua mientras nos cepillamos los dientes.
El único problema que he tenido con mi vocho últimamente es cuando se dan cuenta de que traigo placas de otro estado. Del estado de ebriedad.
José Luis Zapata @zapata131
No trates como ChocoMilk hecho en licuadora a quien te trata como ChocoMilk hecho directo en el vaso y batido con una cuchara.
Twitter: @galvanochoa
FaceBook: galvanochoa

No hay comentarios:

Escándalos de Luis Mendoza Acevedo