miércoles, 5 de noviembre de 2008

Germán Martínez: la tibieza política

MEXICO, D.F., 3 de noviembre (apro).- Germán Martínez cumplirá, en un mes, el primer año como presidente del Partido Acción Nacional (PAN), cargo al que llegó --como él mismo confesó-- por el dedazo de Felipe Calderón, una intromisión desde el poder que, entre otras razones, explica la disolución del arrojo y la agudeza de un joven político que, al mismo tiempo que sucumbe en las contiendas electorales, se quebranta su voluntad.Después de la operación política que se instrumentó en el gobierno federal para integrar, con base en la compra de voluntades con cargos públicos, una mayoría en el Consejo Nacional y garantizar el presidente del PAN que requería Calderón --quien usó a su secretario particular, César Nava, como engañabobos--, Martínez quedó como candidato único, atado al poder que, así como lo hizo secretario de Estado, lo depuso para encomendarle la gerencia del partido oficial.Pero eso Martínez no sólo no ha roto las amarras, sino que es cada vez más fuerte la sujeción a los designios de Calderón, que lo han conducido a ir inclusive contra sí mismo. Sin independencia ni autonomía, sin siquiera la personalidad que da el propio cargo, reproduce exactamente lo que no hace mucho detestaba: La tibieza política.Martínez ha ido dando pasos hacia atrás: De encubridor de Vicente Fox y su parentela en su breve paso por la Secretaría de la Función Pública, a reclutador del expresidente como mariscal para "guanajuatizar" México en 2009, que de paso exhibe su verdadero talante reaccionario.Ha pasado de defensor a ultranza de los negocios de Juan Camilo Mouriño y su clan --"él es una muestra de la nueva clase política que está construyendo el país, una buena muestra de profesionalismo, de decencia pública y capacidad"-- a frustrado profeta del progreso: "Siempre se dijo que cuando a Estados Unidos le daba resfriado o catarro, a México le daba pulmonía, y ahora ha sido exactamente al revés: a Estados Unidos, por la fortaleza de nuestra economía (sic), le ha dado pulmonía y nosotros tenemos un pequeño resfriado en nuestro crecimiento económico".Pero del elogio a la desmesura y de cumplir con la encomienda desde Los Pinos de rezongar contra los críticos de un gobierno sin rumbo, Martínez ha caído en el limbo, que en política sí existe: No opina, no da definiciones, no asume posiciones, menos riesgos y aun se refugia en el silencio.¿Qué posición tiene el PAN sobre las derrotas electorales, incluyendo la más reciente en Coahuila, donde cayó en toda la línea? Nada. Convoca al Consejo Nacional para rehuir su propia responsabilidad y transferírsela ese, el máximo órgano de dirección. "En ese momento haré juicios de valor, en ese momento haré valoraciones de la estrategia y en ese momento propondré rutas de futuro", dijo.¿Qué opina del desempeño de Mouriño y de su eventual salida de ese gabinete "mediocre", como lo califican infinidad de panistas en voz baja y el único que lo ha hecho público, Juan José Rodríguez Prats, padece el ostracismo? Martínez responde:"No voy a contestar nada más que es facultad del presidente, constitucionalmente establecida, nombrar libremente a las personas que lo acompañen en su gabinete. El desempeño de cada uno de los secretarios lo juzga también el presidente de la República."--A partir de estos señalamientos, ¿cabría la posibilidad de que Mouriño sea candidato a gobernador?--No tengo ningún comentario.--Quisiera saber la posición del partido o la personal sobre la acción de llevarse los muebles de Los Pinos del expresidente Fox?--Desconozco de dónde son esos muebles y corresponde responder sobre ese asunto a la oficina del expresidente Vicente Fox. Hace apenas cuatro años, en junio de 2004, después de haber acatado la orden de Calderón de no registrarse para el cargo que ahora ostenta y que implicó la victoria de Manuel Espino, Martínez tenía una opinión sobre lo que ahora en --en efecto-- su cotidiano comportamiento:"Los tibios --vomitados de la boca de Dios, según reza el libro del Apocalipsis en el mensaje a la Iglesia de Laodicea-- se han convertido en amenaza de gobierno. La ambigüedad se instala como valor en política. Al parecer, la principal característica para ser un 'buen' candidato a cualquier cargo de elección popular debe ser la indefinición. No tomar posición frente a cualquier tema es la consigna. Definirse es comprometerse. La vaguedad que elude el deber es timbre de honor de cualquier político. La tibieza se premia. Está condenado lo frío o lo caliente". Seguía Martínez en el artículo escrito en Proceso titulado "Contra la tibieza política": "El político, sabedor de que es amo de su silencio y esclavo de sus palabras, prefiere enmudecer, prefiere omitir o simular un punto de vista, pero nunca encadenarse a un compromiso, nunca empeñar una palabra, menos, mucho menos, una idea. Sin embargo, en esa omisión criminal la política está renunciando a su esencia objetiva: Gestar una definición de bien común y provocar en la realidad social, desde el Estado, las consecuencias de esa definición propuesta por los políticos y avalada democráticamente por la sociedad en las urnas."La política, los políticos y los partidos políticos tienen como fuente de desprestigio justamente a la indefinición. La política está degradada y es impotente en la gestión del desarrollo, por la incapacidad de su clase dirigente de formular y aventurar rutas claras y compromisos ciertos de gobierno... la tibieza política permite la prostitución acelerada de los partidos. Los partidos políticos que meten en una licuadora principios de doctrina, programas y plataformas, y se coaligan movidos sólo por un apetito electoral, pueden acabar orientando su acción a lo que dicta cualquier mecenas corruptor."En efecto, un solo "mecenas corruptor" o un grupo de potentados dispuestos a violar la ley para imponer a quien les dé la gana, como es el caso del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) en la elección de 2006, tal como lo ratificó el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).--Desde el punto de vista político, ¿cuál es la posición del PAN frente a los delincuentes del CCE, así se les llama a quienes violan la ley, y a que se le sancione de alguna manera?--Su pregunta entraña una opinión con la que yo no estoy de acuerdo y por supuesto, no tengo ningún comentario -se escabulle. --Violó la ley el Consejo Coordinador Empresarial, ¿cierto o no?--Falso -¡define!--, estamos en otro tema. --¿Violó o no la ley el CCE? --Ahí está la sentencia -retrocede--. De su calificativo, no lo comparto, lo rechazo, en primer lugar. En segundo lugar, ese asunto está juzgado en el IFE. En tercer lugar, hay consecuencias de una decisión del Tribunal Electoral que ahora estamos impugnando y que hemos dado a conocer las vías de impugnación. Ese es Germán Martínez, por lo menos gladiador del sector privado.ApuntesEn Jalisco hay una trama que, por salud pública, debe concitar la atención social: El gobernador panista Emilio González Márquez será sustituido, en marzo del próximo año, por razones de salud. El mal de Parkinson, que sufre desde hace unos 10 años --antes de ser alcalde de Guadalajara--, ha avanzado y hay preocupación en su entorno. No es sólo por la salud del controvertido gobernante, sino por quién será su reemplazo, un asunto que ha documentado el periodista Pedro Mellado en su columna "Puntos y contrapuntos" del diario Mural, de Guadalajara. Quien se perfila para el relevo es, nada menos, que Fernando Guzmán Pérez Peláez, secretario de Gobierno y miembro prominente de El Yunque en esa entidad. Pero el Congreso es dominado por la facción de Francisco Ramírez Acuña, quien controla también el PAN estatal y se dispone, además, a ser diputado federal por el distrito 10 para relanzarse a la política nacional de la que fue echado por Calderón, quien optó por Mouriño, el delfín que nació muerto...

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