martes, 18 de noviembre de 2014

Angélica Rivera da a conocer lo que le escribieron

La matanza de Iguala y el Ejército .- Luis Hernández Navarro


En las instalaciones del 27 Batallón de Infantería, el comandante de esta corporación, Juan Antonio Aranda Flores, y el alcalde José Luis Abarca Velázquez, ..

El coronel Juan Antonio Aranda Torres, comandante del 27 batallón de Iguala, es un militar formado en fuerzas especiales, inteligencia y contrainteligencia. Sin embargo, la noche del 26 de septiembre no tuvo noticias de que, a escasos metros de sus cuarteles, policías dispararon contra estudiantes normalistas. Tampoco tuvo conocimiento de que soldados bajo su mando amenazaron a los jóvenes. Lo que pasa es que nosotros nos enteramos al último, dijo.
Esa noche, el militar estuvo presente en el informe de labores y la fiesta de la directora del DIF municipal, María de los Ángeles Pineda Villa, esposa del alcalde José Luis Abarca. Y, según declaró el general Salvador Cienfuegos Zepeda a la comisión legislativa que investiga la desaparición de 43 alumnos de Ayotzinapa, él no vio nada en el evento; incluso se fue a su cuartel al terminar el festejo y aseguró que no pasó nada.
El coronel Aranda Torres asumió el mando del 27 batallón de infantería el 5 de octubre de 2011. Llegó allí después de servir en Nuevo Laredo, Tamaulipas, una zona en la que el narcotráfico campea, y de estar al frente del octavo batallón de fuerzas especiales en Guadalajara. En Iguala entabló una magnífica relación con José Luis Abarca. Aparecieron juntos encabezando diversos actos cívicos. Sin embargo, a pesar de su experiencia, el militar pareció no darse cuenta de la enorme cantidad de fosas clandestinas que se cavaron en su zona de influencia, ni del intenso trasiego de goma de opio que tiene en esa ciudad un punto central de distribución.
No es exageración. Gustavo Castillo publicó en este diario que en Guerrero se produce más de 60 por ciento de la amapola y goma de opio de México. Estadísticas de la Organización de Naciones Unidas refieren que en el país, desde 2008, se duplicó el número de hectáreas de este cultivo ilícito, al pasar de 6 mil 900 hectáreas a 15 mil, y aumentar la producción de 150 toneladas a más de 325. Iguala y Chilpancingo se han convertido en los principales centros de acopio de goma del narcótico.
Los vínculos estrechos de José Luis Abarca con el Ejército son anteriores al arribo del coronel José Antonio Aranda al frente del batallón. El 22 de enero de 2008, el entonces senador Lázaro Mazón colocó la primera piedra de Plaza Tamarindos, una ambiciosa inversión de 300 millones de pesos, propiedad de su amigo, el antiguo vendedor de sombreros y joyero José Luis Abarca.
La Plaza se ubica frente a las instalaciones del 27 batallón de infantería, en un terreno regalado por las fuerzas armadas. Según la crónica de la ceremonia de inicio de las obras del centro comercial, publicada enDiario 21: En su participación, el senador Mazón Alonso agradeció al ex diputado Rubén Figueroa su intervención para poder entrevistarse con el entonces secretario de la Defensa Nacional, quien donó ese terreno. La información nunca fue desmentida.
El diputado, ex senador suplente y empresario transportista Rubén Figueroa Smutny es hijo y nieto de ex gobernadores y caciques del estado. Su padre, Rubén Figueroa Alcocer, fue responsable de la matanza de Aguas Blancas en 1995, y controla la distribución de fertilizante en amplias regiones de Guerrero y Michoacán. Figueroa Smutny es también sobrino del cantante Joan Sebastian y de Federico Figueroa, señalado como uno de los altos mandos de Guerreros Unidos.
Especializado en tareas de contrainsurgencia y combate a las drogas, el 27 batallón de infantería tiene tras de sí un negro historial de violación de derechos humanos. Como documentó el blog especializado en cuestiones de defensa Estado Mayor, el batallón participó activamente en laguerra sucia de la década de los años 70 y comienzos de los 80 del siglo pasado, dejando a su paso un largo historial de atrocidades, incluidas centenares de desapariciones forzadas.
Las tropelías perpetradas por el batallón no cesaron con el paso de los años. Apenas en marzo de 2010, desapareció a seis jóvenes en Iguala. El caso fue documentado por Human Rights Watch. En su informe Ni seguridad, ni derechos, publicado en noviembre de 2011, el organismo advierte: Existen pruebas contundentes que señalan la participación del Ejército en este delito.
La noche del 26 de septiembre, el 27 batallón de infantería no hizo nada para evitar la matanza y desaparición de los estudiantes. No resguardó la zona. Dos horas después, del primer ataque, se produjo uno nuevo, sin que los militares hicieran nada para evitarlo. Fue hasta entonces que aparecieron militares, agrediendo a los estudiantes cuando intentaban escapar o pedir auxilio, dándoles culatazos, cortando cartucho y acusándolos de allanamiento de morada.
Los soldados –contó el normalista Omar García a TeleSur– “nos dijeron: ‘ustedes se lo buscaron. Ustedes querían ponerse con hombrecitos,amárrensen los pantalones. Eso les pasa por andar haciendo lo que hacen. Nombres. Y denos sus nombres reales. Sus nombres verdaderos, cabrones, porque, si dan un nombre falso, nunca los van a encontrar’”. Luego los fotografiaron.
La mañana del 31 de octubre unanarcomanta apareció colgada en la reja de la entrada a una preparatoria de la Universidad Autónoma de Guerrero, cerca del cuartel de la 35 zona militar. Estaba dirigida al presidente Enrique Peña Nieto. La firmaba Gil, es decir elcabo Gil, señalado como uno de los operadores de la desaparición de los estudiantes y lugarteniente de Sidronio Casarrubias, uno de los líderes deGuerreros Unidos, hoy preso.
El mensaje señalaba que, entre los responsables de la desaparición de los 43 normalistas, había dos oficiales del 27 batallón de infantería: el teniente Barbosa y el capitán Crespo, involucrados con la organización.
A pesar de que las evidencias en su contra se van acumulando, hasta el momento las pesquisas oficiales han dejado de lado a las fuerzas armadas. Los normalistas que sobrevivieron al ataque tienen sus sospechas de que algo tienen que ver los militares en el asunto. “Acuérdense –dice Omar García– que en la guerra sucia, si alguien era experto en desaparecer personas, era precisamente el Ejército”.
Twitter: @lhan55

Las “casitas” y terrenos de Peña Nieto


Escrito por  el 18 noviembre 2014 a las 6:55 pm en Sociedad

Foto: Proceso.
Foto: Proceso.
El que se enoja, pierde. Así reza un viejo refrán. Nada más cierto, sobre todo, cuando se trata de la fiscalización de los políticos. Y más si se refieren al primer mandatario y a sus propiedades y bienes raíces, siempre bajo el escrutinio no sólo de la opinión pública nacional sino internacional.
Peña Nieto se enojó este martes al volver a referirse al escándalo detonado por la información de Aristeguionline y Proceso sobre la “Casa Blanca” de Sierra Gorda 150, en las Lomas de Chapultepec. Por segunda ocasión en menos de 48 horas, el presidente mexicano hizo referencia a este asunto. Primero dijo que la información sería aclarada por su vocero Eduardo Sánchez. Y hoy modificó su versión señalando que será su esposa, la actriz Angélica Rivera, quien hablará sobre este asunto. ¿Pues no que ya estaba aclarado?
Lo único claro es que Peña está molesto por este tema. No por la presunta masacre de 43 estudiantes normalistas.
No por el escándalo de las narco fosas que proliferan en todo el país. No por la impunidad derivada de estos hechos. No por los narco alcaldes y los gobernadores que los encubren. No por la corrupción que penetra en todos los organismos políticos, lo mismo con donaciones en dinero para campaña que por donaciones “en especie”, como los bienes inmuebles.
Peña Nieto alzó la voz en el evento de Ciudad de la Salud para la Mujer y afirmó que sobre este tema de la Casa Blanca “del que soy sensible y no sé si esté vinculado a esto que pareciera un afán orquestado por desestabilizar y por oponerse al proyecto de nación”.
“En días recientes –abundó- y justamente cuando emprendía la gira de trabajo surgieron señalamientos sobre una propiedad de mi esposa, una propiedad en la que han señalado un sinnúmero de versiones y de falsedades que no tienen sustento alguno”.
¿Por qué, de una vez, no nos explica el primer mandatario cuáles son las falsedades y las versiones “sin sustento alguno”? ¿Por qué dilata su propia versión cuando ya el propio vocero presidencial ha mencionado el asunto en entrevista con Televisa? ¿En realidad se trata de aclarar o de demostrar que este asunto incomoda a primer mandatario?
Asumamos que la casa, efectivamente, está a nombre de Angélica Rivera y que fue resultado de un crédito con Ingeniería Inmobiliaria del Centro (filial de Juan Armando Hinojosa Cantú), así como la propiedad colindante –la de Palmas 1325- fue una “transferencia” de Grupo Televisa a su actriz de telenovelas.
Además de esta “Casa Blanca”, hay otras 4 casas, 3 terrenos y 1 departamento que Peña Nieto declaró como propios en su declaración patrimonial del 1 de diciembre de 2012, pero con datos incompletos y poco transparentes. ¿No es ésta una buena oportunidad de aclarar, de una vez por todas, las características de estas propiedades?
Según esta declaración patrimonial, a Peña Nieto le “donaron” 6 de estos 8 bienes inmuebles. No se ha aclarado quién los donó ni dónde están ubicados.
Esas “donaciones” son las siguientes:
-Casa de 150 metros cuadrados, con el registro público 1015010705030039. Esta casa fue donada el 8 de diciembre de 2011, cuando ya no era formalmente gobernador del Estado de México y estaba como precandidato presidencial del PRI.
-Terreno de 2,547 metros cuadrados, cuyo registro público de propiedad es el 1030732603010000, donado el 8 de diciembre de 2009, cuando aún era gobernador del Estado de México.
-Otro terreno de 58,657 metros cuadrados que también fue “donado” el 8 de diciembre de 2011. La extensión habla claramente de una propiedad muy extensa, con el registro púbico 0240150214000000.
-Una casa de 338 metros cuadrados “donada” en la misma fecha: el 8 de diciembre de 2011. Es decir, en esa fecha tres bienes inmuebles fueron adquiridos por Peña Nieto.
-Un terreno de 1 mil metros cuadrados “donado” el 29 de enero de 1988, cuando Peña Nieto apenas iniciaba su carrera política.
-Otro terreno de 24 mil metros cuadrados “donado” el 8 de marzo de 1989, y con el registro público de la propiedad 0231000205000000.
Según la misma declaración patrimonial, Peña Nieto sólo adquirió de contado dos casas: una de 560 metros cuadrados, con 492 metros en construcción el 25 de octubre de 1982; y otra de 2,138 metros cuadrados, con 466 metros construidos, adquirida el 27 de diciembre de 2005, cuando iniciaba su sexenio como gobernador del Estado de México.
Un departamento de 211 metros cuadrados fue una herencia del 19 de marzo de 2001.
Mejor que no se moleste y en un ejercicio de rendición de cuentas, Peña Nieto aclare dónde y quiénes les donaron la mayoría de estos bienes inmuebles.
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Posicionamiento de Morena

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Peña denuncia complot; “quieren desestabilizar a mi gobierno”, acusa


El titular del Ejecutivo, Enrique Peña Nieto. Foto: Miguel Dimayuga
El titular del Ejecutivo, Enrique Peña Nieto.
Foto: Miguel Dimayuga
MÉXICO, D.F. (apro).- Para el presidente Enrique Peña Nieto hay grupos que, al amparo del dolor por lo ocurrido en Iguala, Guerrero, quieren desestabilizar al país. Y es en medio del clima de consternación que se han hecho señalamientos infundados e imprecisos sobre la casa de Las Lomas… que explicará su esposa.
Aún más:
“No sé si esté vinculado a esto (la investigación periodística sobre la Casa Blanca con las protestas) que pareciera un afán orquestado por desestabilizar y por oponerse al proyecto de nación”, dijo.
Así, desde Cuautitlán, en su natal Estado de México y arropado por una concentración masiva, el titular del Ejecutivo federal reaccionó a las protestas salpicadas de violencia en los últimos días, así como a las publicaciones periodísticas que revelaron la existencia de una casa escriturada a nombre de un contratista, sugiriendo un vínculo entre los dos asuntos.
Luego de una ausencia que se prolongó por ocho días, el presidente abordó los dos asuntos más graves de estos días en su administración y, con tono fuerte y gesto endurecido, puso en duda las protestas de grupos cuyo “objetivo no es claro”, en alusión a las manifestaciones que en ocasiones derivan en vandalización de inmuebles oficiales, partidistas y comerciales.
“Pareciera que responden a un interés por generar desestabilización, desorden social y atentar contra el proyecto de nación que hemos venido impulsando”, acusó Peña Nieto.
Además, sostuvo que su gobierno ha sido solidario y sensible con las familias de las víctimas de Ayotzinapa.
Respecto de las propiedades en Las Lomas, que una investigación del equipo de Aristegui Noticias reveló habían sido transferidas por los proveedores del gobierno Grupo Higa y Televisa, sostuvo que se han generado “un sinnúmero de versiones y falsedades que no tienen sustento alguno”.
Pese a las interrogantes, Peña Nieto anunció que será su esposa, Angélica Rivera, quien aclare cómo adquirió los inmuebles.
“Espero que la aclaración, que personalmente habrá de dar mi esposa, pueda dejar muy claro cómo fue que se hizo de esa propiedad, algo que hizo a partir de su trabajo, una mujer que por muchos años se dedicó a la actividad artística, por más de 25 años, y todo ello le permitió ir generando su propio patrimonio, su propia independencia económica”, argumentó.
El mandatario añadió que lo positivo del caso es que llevará a todos aquellos que tienen responsabilidad pública a ser muy transparentes y claros en su patrimonio.
Luego advirtió:
“No voy a permitir que este tema ponga en duda la confianza que han puesto los ciudadanos en el presidente”.
La respuesta presidencial a las protestas y la revelación sobre la propiedades en Las Lomas se da luego de que hace 10 días el portal Aristegui Noticias difundió el reportaje “La Casa Blanca de Peña Nieto –publicado de manera simultánea por Proceso–, y ocurre en una semana que, en su ausencia, se registraron diversas manifestaciones por los hechos de violencia en Iguala donde perdieron la vida seis personas y 43 normalistas fueron desaparecidos.

¡ Que no soy la #SeñoraDeLaCasa !

Angélica Rivera es casi un fantasma en la vida civil: no tiene propiedades, no declara bienes, nada…

Por Linaloe R. Flores - marzo 9 de 2013 - 0:05


Ciudad de México, 9 de marzo (SinEmbargo).- “La familia es el corazón que hace que México se mueva”. Fue la frase emocionada con la que la nueva Primera Dama mexicana arrancó su discurso y salió, por fin, de tras las bambalinas. El mediodía del miércoles, en el salón Adolfo López Mateos de la residencia oficial de Los Pinos, al tomar posesión del consejo consultivo del Sistema Nacional del Desarrollo Integral para la Familia (DIF), Angélica Rivera Hurtado, inició su era en la política nacional, sin prisa y sin demostrar miedo, con el ropaje del bajo perfil.

Después de tres meses de gestión presidencial, durante los cuales permaneció fuera de todos los escenarios, a “La Gaviota” –el apodo ganado por la interpretación del personaje de telenovela del escritor colombiano Fernando Gaytán- nadie le pide explicaciones.

De ella se sabe mucho: que empezó su carrera actoral cuando era adolescente, casi niña; que estuvo casada con el productor el “Güero” Castro con quien procreó tres hijas, pero que el verdadero relato de amor –como lo describió la cantante Thalía- lo empezó al lado de Enrique Peña Nieto.

De su ser ciudadano y político, hay poco. O nada.

En marzo de 2012, la fecha en que arranca su vida en la escena nacional, una búsqueda en el Registro Público de la Propiedad del Distrito Federal realizada por SinEmbargo asegura que en esta demarcación no hay un solo bien registrado bajo su nombre. Es una mujer que no posee casas ni terrenos en el territorio donde nació, ha vivido y vive. Donde ha trabajado de manera formal durante 25 años. “Es un honor para mí trabajar en el DIF, en la asistencia social, caminando junto a mi esposo, el Presidente de la República, y apoyarlo con la responsabilidad que él ha asumido con todo el país, porque, al igual que muchas mujeres mexicanas, soy una mujer que ha trabajado 25 años de manera formal y sé del enorme esfuerzo que realizamos por encontrar el balance y la armonía entre la familia y el trabajo”, dijo esa tarde, cuando el el sol deslumbró los jardines de la casa presidencial.

A diferencia de su antecesor, Felipe Calderón –quien declaró en conjunto sus bienes y los de su esposa, Margarita Zavala–, Enrique Peña Nieto no incluyó en su reporte patrimonial a su consorte, Angélica Rivera. Listó cuatro casas, cuatro terrenos, un departamento, obras de arte y joyas. Declaró que no tiene autos y sus ingresos mensuales netos son de 193 mil 478 pesos. En campaña, cuestionado por sus constantes viajes a Miami, Peña Nieto dio a conocer que su compañera poseía una casa en aquel destino de playa. Antes de su boda, la revista TV Notas publicó que “La Gaviota” había comprado una propiedad en el estado de México para vivir cerca de él.

Pero son datos de un rompecabezas que se arma a pausas y a muchas manos. No hay código que la obligue a presentar una declaración patrimonial. “Primera Dama” es sólo un título que emula un status establecido en el protocolo por la Casa Blanca de Estados Unidos en 1877, cuando llamaron así a Lucy Hayes, esposa del Presidente Rutherford B. Hayes. En cuanto al  cargo de presidenta del consejo consultivo ciudadano del DIF, el equipo de Transparencia de Fundar opina que tampoco es público y en esa medida, ella está fuera del marco de la rendición de cuentas. Legal y éticamente. Para este efecto, al DIF lo dirigirá Laura Vargas Carrillo, esposa del Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. De hecho, ningún funcionario tiene el mandato de hacer transparentes sus posesiones. La Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos establece en el párrafo tercero del artículo 40 que “la publicitación de la información relativa a la situación patrimonial, se hará siempre y cuando se cuente con la autorización previa y específica del servidor público de que se trate”.

Más allá de su patrimonio, visible o no, Ernesto Villanueva, coordinador del Área de Derecho de la Información del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) considera  que la vertiente en la que se ha colocado a Angélica Rivera es incompatible con el derecho a saber de los mexicanos. “Que no se encuentre propiedad bajo su nombre, significa opacidad. Y llama a la suspicacia. Difícilmente se puede pensar que no tenga nada. Lo puede tener todo en el extranjero o a nombre de otras personas. Pero lo común es que las mujeres con larga trayectoria en el trabajo, tengan alguna propiedad en la ciudad donde viven. Ello la aleja de la sociedad. La pone en un ambiente en el que se le cuida mucho para evitar que en su persona se genere un tema que pueda afectar la imagen del Presidente”.

¿Qué hará Angélica Rivera? ¿Cómo conducirá la asistencia social? Las preguntas aún permean en esta carrera recién inaugurada porque en tres meses de gestión presidencial, la Primera Dama permaneció en un camerino figurado sin establecer ninguna posición.

“Una acompañante que no tiene voz ni voto ni postura, ni nada, debilita el ejercicio democrático. México ha llegado a una democracia deliberativa donde discutimos y postulamos. Podemos estar en contra o no. De la nueva Primera Dama requerimos conocer la postura básica de lo que es la vida. Cómo ve México. No una cátedra de filosofía política; pero, ¿qué piensa ella en un sistema democrático?”, opina Villanueva, uno de los impulsores más activos de la legislación de la Transparencia en México.



TRANSPARENCIA Y REGALOS

El hecho de que las marcas Coach y Gucci predominaran en el salón Adolfo López Mateos de Los Pinos cuando Angélica Rivera tomó posesión de su cargo es un dato irrelevante si se considera que en el consumo de las primeras damas de México siempre han estado los diseños internacionales. No es importante, tampoco, que alguien haya ingresado con paquetes que llevaban la marca italiana impresa.

Sara Sefchovich, del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM y autora de La suerte de la consorte (las esposas de los gobernantes de México), menciona que a todas les han dado regalos. Todos, costosos. “Corresponde que lo hagan. Y que ellas busquen vestirse bien. Verse bien. No están solas en el mundo y el mundo las observa. Su papel se encuentra en un orden globalizado”.

Para esta historia, no es nada relevante que las redes sociales, tras el evento de Angélica Rivera, reprodujeran el programa de El Gordo y la Flaca en el que los conductores aseguraron que también compra en Neiman Marcus, la tienda donde Elba Esther Gordillo derramó millones de pesos después de triangulaciones bancarias. Pero, para Ernesto Villanueva, México ha llegado a una edad en la cual, es necesario conocer el consumo de la esposa del Presidente.

“Al final del artículo 6º de la Constitución se establece el derecho a saber de la cosa pública. Y ahora, en el perfil bajo de Angélica Rivera, se reinaugura el presidencialismo mexicano, con mayor concentración de poder”. A través de los sexenios, la investigadora Sara Sefchovich ha insistido que este papel sea regulado. “Ella tiene que ganar un sueldo y este dato debe ser público. Si después quiere donarlo, será asunto de ella”.

¿Quién es la mujer que va a enfrentar este pedazo de realidad? En 1994, Angélica Rivera logró sintonizarse con todo el país en su primer primer rol protagónico como “La Dueña”. Encarnó a una mujer que resurge de las cenizas por el engaño de un hombre. El guión que en los ochenta escribieron los venezolanos José Ignacio Cabrujas y Julio César Mármol fue retomado por Florinda Meza para Televisa. Angélica Rivera apareció fuerte, poderosa, trabajadora, imparable. No ocurrió de otro modo con “La Gaviota”, el personaje que le tatuó el apodo. Nacida en el campo, fugitiva de los embates de la trata de personas, “La Gaviota” llega a ser una ejecutiva con altas responsabilidades. Y con dinero, dinero propio. Con los dos personajes, Angélica Rivera representó el clamor de algunas mujeres mexicanas que desde muchas tribunas batallan por la equidad en todos los ámbitos.

Este contenido ha sido publicado originalmente por SINEMBARGO.MX en la siguiente dirección: http://www.sinembargo.mx/09-03-2013/553189. Si está pensando en usarlo, debe considerar que está protegido por la Ley y que NO puede publicarse sin autorización expresa y por escrito. Si cita este texto (es decir: toma algún párrafo), diga la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido.SINEMBARGO.MX


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