jueves, 24 de enero de 2013

El montaje televisivo desató un conflicto entre México y Francia


Culminan siete años de litigio; los secuestros pasan a segundo plano
Todo comenzó el 9 de diciembre de 2005, en el rancho Las Chinitas
La primera sentencia contra Florence Cassez, en 2008, fue de 96 años
Gustavo Castillo y Jesús Aranda
 
Periódico La Jornada
Jueves 24 de enero de 2013, p. 4
El 9 de diciembre de 2005, elementos de la Agencia Federal de Investigación (AFI) al mando de Luis Cárdenas Palomino y Javier Garza Palacios detuvieron en el rancho Las Chinitas, en el kilómetro 23 de la carretera federal a Cuernavaca –en el Distrito Federal–, a los presuntos secuestradores Florence Cassez y su novio Israel Vallarta, líder de la banda Los Zodiaco. Presuntamente eloperativo fue transmitido en vivo por la televisión. El director de la AFI era Genaro García Luna.
En abril de 2008, un juez de distrito sentenció a Cassez a 96 años de prisión, al encontrarla culpable de secuestro. La condena fue apelada y un tribunal unitario le redujo la pena a 60 años.
El caso tomó entonces tintes políticos, ya que el gobierno francés, encabezado por Nicolás Sarkozy, contrató a un abogado, quien solicitó a las autoridades mexicanas que permitieran el traslado de Cassez a Francia para purgar allá su sentencia, pero el presidente Felipe Calderón se opuso a ello. En 2009, durante una visita de Estado a México, Sarkozy solicitó directamente a Felipe Calderón que autorizara el traslado.
El 22 de junio de 2009 el gobierno reiteró que la ciudadana francesa debería cumplir su sentencia en México. Ante ello, la defensa de Cassez promovió un recurso de amparo en contra de la sentencia y pidió que se revisara la legalidad del proceso.
En febrero de 2012, por primera vez la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) aceptó revisar el caso, y en marzo la primera sala negó por tres votos a dos un amparo que concediera la libertad inmediata de la acusada, aunque se consideró que las autoridades mexicanas que la detuvieron violaron su derecho a un debido proceso.
El grupo delictivo de Los Zodiaco, según información de la Secretaría de Seguridad Pública federal, estaba relacionado con más de 20 plagios entre 2005 y 2010, y la banda original se dividió en tres células, conocidas como Los Japos, Los Palafox y Los Tablajeros; Mario Vallarta Cisneros, hermano de Israel Vallarta y supuestamente el único integrante de Los Zodiaco que seguía libre, fue capturado en el Distrito Federal en abril de 2012.  
Israel Vallarta Cisneros no ha sido sentenciado y el amparo concedido a Florence Cassez le servirá para que se desechen los cargos de tres casos de secuestro, aunque se le imputa participación en siete más.

Normas de Orozco pretenden criminalizar la inconformidad #UACM




FotoIntegrantes del Consejo Estudiantil de Lucha pusieron bajo su resguardo material impreso por la rectoría de la UACM, que consideraron ilegal, en el plantel Del Valle, el pasado jueves 17 de eneroFoto Yazmín Ortega Cortés
Alejandro Cruz
 
Periódico La Jornada
Jueves 24 de enero de 2013, p. 40
Las normas de convivencia que pretende imponer la rectora de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), Esther Orozco Orozco, consideran sanciones contra los integrantes de la comunidad universitaria que soslayen o pongan en duda el autogobierno de esa casa de estudios, ya sea solicitando la intervención de medios, personas o autoridades externas para respaldar o dar validez al funcionamiento de los órganos colegiados internos o en su caso, consistiendo o tolerando dicha intervención para tales fines.
El artículo 9 de las Disposiciones generales obligatorias para los estudiantes, personal académico y administrativo, técnico y manual e integrantes de la comunidad universitaria, señala que éstas son acciones contrarias a la autonomía de la UACM, así como pretender desconocerde facto a las autoridades y órganos de gobierno de la universidad.
Dichas disposiciones, aprobadas por los consejeros universitarios afines a la rectora Orozco el pasado 11 de diciembre, también contemplan sanciones que van desde amonestaciones hasta la expulsión definitiva de esa casa de estudios a quienes tomen o intervengan, sin autorización, las instalaciones, oficinas, planteles o sedes administrativas de la institución, impidiendo el desarrollo normal de sus funciones académicas o administrativas.
Para el movimiento crítico de la gestión de la rectora, éstas disposiciones son ilegales, pues no fueron aprobadas por el Consejo Universitario legalmente constituido y reconocido por la Comisión de Derechos Humanos, la Asamblea Legislativa y el Gobierno del Distrito Federal el pasado 29 de noviembre, además de que pretende criminalizar las manifestaciones de inconformidad de la comunidad universitaria.
Se pretendía que dichas normas fueran distribuidas en los distintos planteles y sedes de la universidad, por medio de trípticos, postales y el Boletín de la UACM, que fueron realizados en la imprenta de esa casa de estudios, instalada en las oficinad administrativas de la colonia Del Valle.
Miembros del Consejo Estudiantil de Lucha consideraron ilegal la impresión de dichos materiales, ya que fueron aprobados por el CU espurio que apoya a la rectora Esther Orozco, motivo por el cual decidieron sacar el material de la imprenta y ponerlo bajo su resguardo.
En este contexto, hoy sesionarán los integrantes del CU legalmente reconocido el pasado 29 de noviembre. Discutirá el procedimiento para revocar el mandato a Esther Orozco, así como al abogado general José de Jesús Izquierdo, la tesorera Karina Chaparro Alvidrez y la contralora Verónica Cuenca Linares por transgredir la normatividad de esa casa de estudios.

Izquierda acusa a Di Costanzo de ser “tapadera del PRI”



Mario di Costanzo, titular de la Condusef. Foto: Eduardo Miranda
Mario di Costanzo, titular de la Condusef.
Foto: Eduardo Miranda
MÉXICO, D.F. (apro).- Al comparecer ante legisladores de la Comisión Monex, el titular de la Condusef, Mario Di Costanzo, y quien apenas en julio calificara el Monexgatecomo lavado de dinero, no respondió los cuestionamientos de diputados, lo que le valió un torrente de reclamos de parte de sus excompañeros del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
Por ejemplo, Ricardo Mejía Berdeja, diputado del Movimiento Ciudadano (MC), acusó: “El más leal y tribuno acucioso contra los neoliberales, hoy trata de desestimar a la Condusef diciendo que no tiene facultades para investigar el tema. De acusador de lavado de dinero de Monexgate ahora pasa a defensor del PRI”.
Por si fuera poco, lo acusó de apostasía, es decir, de renunciar o abjurar de sus convicciones.
Y es que Di Costanzo, aparte de evadir las preguntas sobre los contratos que estableció el PRI o empresas como Inizzio o Efra, Atama, Alkino, Koleos o Tiguan con el Grupo Financiero Monex, asumió además la misma actitud de los funcionarios del PRI –o la de los panistas cuando eran gobierno– al momento de comparecer ante la Cámara de Diputados: limitarse a llevar “laminitas” para describir las facultades de la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de las Instituciones Financieras (Condusef).
Mejía preguntó al nuevo integrante del gobierno priista ¿por qué aceptó ese puesto en la Condusef, por qué defiende lo que antes criticaba, y si todavía sostiene lo que dijo en julio pasado, que se trató de un típico lavado de dinero?
Para rematar: “Su llegada a la Condusef fue un movimiento a propósito para servir de tapadera del PRI”.
Después, las preguntas relacionadas con el tema. Si el reglamento de la Condusef permite la inspección, ¿qué hicieron para que las instituciones financieras actuaran apegadas a la transparencia?, ¿hubo vigilancia de la Condusef para verificar las operaciones, para verificar el depósito de Rodrigo Fernández a Monex de más de 3 millones de pesos?, ¿por qué permitió la Condusef que el PRI hiciera uso indebido de sistemas financieros como Monex y Soriana?
El diputado por el Partido del Trabajo (PT), Manuel Huerta, insistió: ¿Lo realizado por el PRI fue una operación de lavado de dinero? Si ya el PRI y el IFE aceptaron que sí usaron las tarjetas de prepago, ¿cuáles fueron los contratos que se establecieron?
De nuevo el silencio de parte de Mario Di Costanzo y, aún más, para salir del paso el funcionario federal sostuvo que no existe queja alguna ante la Condusef y que la dependencia sólo actúa ante ello.
La falta de respuestas exasperó al presidente de la comisión, el perredista Roberto López Suárez, quien reveló que en la reunión privada que sostuvo con Di Costanzo éste se comprometió a colaborar en la investigación, “sin embargo, hoy nos dice que no puede”.
El bombardeo de preguntas hizo que el representante del PRI interviniera para defender al converso Mario Di Costanzo:
“Que no le dé miedo, sabemos que usted va a hacer un buen papel, aunque usted antes estaba en otro partido, hoy está en la construcción de un nuevo país. Estas provocaciones no le deben dar miedo”, arengó.
Di Costanzo, que para ese momento ya sudaba a chorros y recurría al papel para secarse, no dijo nada. Del lado de los asistentes el comentario fue que mejor no le ayudara el priista, porque lo ponía en ridículo.
El priista Fernando Charleston también salió en defensa del titular de la Condusef; primero dijo que más que un directivo es su amigo, pues desde hace años lo conoce.
Y luego comentó: “No estamos aquí para ver qué comida le gusta, o a cuál equipo de futbol le va; no estamos aquí para ver sus acciones, sino más bien para ver el llamado caso Monexgate, y hay que recordar que ya el IFE declaró todas las quejas infundadas.
“En el noticiero de televisión de la noche (martes) ya se dijo que el PRI no recibió dinero de ningún ente prohibido, que sus operaciones no fueron ilícitas ni hubo triangulación de dinero. Yo felicito a Enrique Peña Nieto por haberlo nombrado. Porque él tiene sólo un objetivo, dar lo mejor para México, y una muestra clara de que se cuenta con los mejores hombres es que usted haya sido nombrado director de Condusef”, acotó.
Di Costanzo, quien en todo momento se cuidó de no llamar a Peña Nieto por su nombre, sí se refirió a él como “el señor presidente” al hablar de las facultades de la Condusef.
“Sí es cierto que tenemos facultades para revisar, pero de la mano de la Comisión Nacional Bancaria y ante una queja… no voy a entrar a los señalamientos personales, yo respeto mucho al Poder Legislativo. El Poder Ejecutivo respeta al Poder Legislativo, así lo ha manifestado el señor presidente de la República”, soltó.
“Para nosotros –añadió– lo importante es la transparencia, a lo mejor me presioné con el tiempo y no me expliqué bien. Las tarjetas son anónimas y la Condusef no puede pedir los contratos, si quieren les hago llegar las láminas para que vean lo que podemos hacer y lo que no”, justificó.
La respuesta molestó al representante del PT, quien le reclamó que su presencia no fue para que entregara “laminitas”. “Sabemos cuáles son las facultades de la Condusef y esta comisión fue creada para que, a través de la Condusef, se solicite información a otras instancias, no a que nos dé laminitas”, criticó.
Di Costanzo ya no respondió más y se retiró.
Ya en privado, sin la presencia de medios de información, la representación del PRI intentó quitar al PRD de la presidencia de la comisión, bajo el argumento de que ésta debe ser rotativa.
Roberto López Suárez denunció lo anterior como una maniobra “para darle carpetazo al Monexgate y tratar de clausurar la comisión, pero no lo permitiremos”.
Finalmente, este jueves 24 deberá comparecer por segunda ocasión el titular de la Unidad de Fiscalización del Instituto Federal Electoral (IFE), Alfredo Cristalinas.

miércoles, 23 de enero de 2013

Videgaray y Murillo Karam se investigarían a sí mismos por caso Monex



El Consejo general del IFE acordó entregar los expedientes de la Unidad de Fiscalización, sobre la triangulación de recursos en la campaña del PRI, a Hacienda y la Fepade... que actualmente coordinan dos priistas, aliados de EPN.
Murillo Karam y Videgaray podrían darle seguimiento a las investigaciones del IFE sobre la campaña en la que participaron. (Fotos: Archivo/Cuartoscuro)
Las investigaciones del caso Monex estarán a cargo de dos priistas que formaron parte de la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto: Jesús Murillo Karam y Luis Videgaray.
El consejo general del IFE aprobó el miércoles “dar vista” de los expedientes a la Unidad de Inteligencia Financiera, encabezada por el ex procurador mexiquense, Alberto Bazbaz, de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SCHP), de la que es titular Videgaray Caso.
También será notificada la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), que forma parte de la estructura de la PGR, encabezada por Murillo Karam.
Los consejeros enviarán los expedientes de la distribución de tarjetas para que, según las facultades de esas unidades o instituciones, se inicie una investigación por presuntos actos que pudieran constituir un delito que no corresponde a lo electoral, que en este caso se vincula al lavado de dinero.
El IFE también entregará copias de la investigación de su Unidad de Fiscalización a laComisión Nacional Bancaria y de Valores, al Servicio de Administración Tributaria (SAT) y a la secretaría Ejecutiva del IFE.
Al respecto, el consejero legislativo del PRD ante el instituto, Fernando Belaunzarán, comentó que se trata de una “coartada sin pies ni cabeza”, porque, señaló, las investigaciones recaerán en el ex coordinador de campaña de Enrique Peña Nieto, Luis Videgaray, y en el “encargado de la defensa jurídica del voto de las elecciones del 1 de julio del PRI”, Murillo Karam.

PRI sí usó tarjetas Monex, sí “dispersó” 70 MDP… pero IFE lo exonera



Leonardo Valdés durante la sesión en el IFE. Foto: Benjamin Flores
Leonardo Valdés durante la sesión en el IFE.
Foto: Benjamin Flores
MÉXICO, D.F. (apro).- Los consejeros electorales confirmaron que el PRI sí uso tarjetas Monex, que sí utilizó varias empresas mercantiles para “dispersar” 70 millones de pesos que no los reportó como gastos de campaña, y admitieron que desconocen a dónde fueron a parar por lo menos 44 millones de pesos, sin embargo, por mayoría de votos el Consejo General del órgano electoral declaró infundada la queja de los partidos PRD, PT y Movimiento Ciudadano.
Luego de siete horas de discusión, en las que cinco de los nueve integrantes del Consejo General del Instituto Federal Electoral (IFE) pedían que se diera vista al a Procuraduría General de la República (PGR), la consejera Macarita Elizondo Gasperín modificó su posición, por lo que la votación que llevaría a multar al PRI con 75 millones de pesos se empató.
En ese momento, y de manera sorpresiva, el consejero Sergio García Ramírez, quien durante todo el proceso de discusión evitó participar debido a su relación personal con varios priistas que estaban siendo indagados, como Gabino Fraga, sorpresivamente entró al salón al momento de la votación para darle al PRI la exoneración.
En el momento en que la votación favoreció al PRI, el consejero Marco Antonio Baños, quien junto con Javier Guerrero Aguirre, había estado sosteniendo que la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto fue limpia y legal, se distendió en su asiento; soltó el cuerpo y se dedicó a comer alegremente palomitas, en tanto que los consejeros Benito Nacif –promotor de la multa–, Alfredo Figueroa, Lorenzo Córdova y María Marván evidenciaban en su cara el malestar por la votación.
Desde temprana hora, la votación, que sería un mero trámite para respaldar el proyecto de dictamen de la Unidad de Fiscalización que encabeza Alfredo Cristalinas, exempleado del Sistema de Administración Tributaria (SAT), se fue complicando.
A pesar de que la Unidad de Fiscalización sostiene que sí se contrató a Grupo Financiero Monex, que se emitieron por lo menos 9 mil 924 tarjetas prepagadas por un monto de 70 millones de pesos, de que no supo el destino final de 44 millones de pesos y que el PRI recurrió a la triangulación del dinero mediante las empresas Inizzio, Atama y Alkino, en su resolutivo rechazó la queja de los tres partidos de izquierda en el sentido de que Enrique Peña Nieto rebasó el tope de campaña presidencial y de que recurrió al financiamiento ilegal.
Pero la votación, casi trámite, se modificó debido a que a los consejeros electorales se les entregaron de último minuto varios contratos “de préstamo” que el PRI hizo a la empresa Alkino por la cantidad de 70 millones de pesos (sumando intereses) para contratar tarjetas prepagadas. Otro más en donde Alkino contrató a Atama para realizar el contrato con Grupo Financiero Monex, y a su vez Atama contrató a Inizzio.
Eso generó un revuelo, primero porque el consejero Alfredo Figueroa detectó que las empresas involucradas se habían reportado en ceros en sus declaraciones fiscales, es decir, sin movimiento alguno. Además, porque el PRI aseguró que fue para la contratación de representantes distritales, pero el respaldo de los contratos firmados por el ejército de los empleados no coincidía con lo solicitado a Alkino.
Incluso, porque se detectó que los 44 millones de pesos fueron sustraídos de diversos cajeros ubicados mayormente en un solo estado de la República; pero sobre todo, porque al presentarse el contrato como una solicitud de “préstamo o financiamiento” del PRI a una empresa mercantil como Alkino, pues este partido ni el PVEM reportaron ante el IFE tal solicitud, lo cual está prohibido por el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe), amén de que no lo reportaron como gasto de campaña.
Por no haber presentado una correcta presentación de gastos, por haber omitido como gasto de campaña los 70 millones de pesos prestados a Alkino y no a una institución de crédito financiera como lo establece la ley electoral, además de no haberlos reportado y con lo cual se aumenta el total del gasto de la campaña, es que el consejero Benito Nacif propuso una multa de 150% sobre el valor del monto ejercido, es decir, 105 millones de pesos.
El PRI intentó sostener, mediante su representante legislativo, el senador José Antonio Hernández Fraguas, que no lo reportó como gasto de campaña porque en su partido lo consideran gasto ordinario. En tanto, el consejero Marco Baños alegó a los consejeros que no se trató de una solicitud de crédito, financiamiento o préstamo, por lo que el PRI no violaba la ley electoral.
Los dos personajes dieron la batalla argumentativa, aunque a su posición se sumó sin presentar análisis alguno el consejero Guerrero Aguirre. El consejero presidente Leonardo Valdés no emitió opinión por ser la cabeza del consejo. En tanto que del otro lado las posiciones se empezaron a radicalizar en contra del PRI.
Por ejemplo, la consejera María Marván dijo que el PRI recurrió a “financiamiento paralelo”. La consejera Macarita Elizondo sostuvo que PRI y PVEM violaron la Constitución en su artículo 41, pues se afectó el principio de equidad, que se violó el Cofipe y no se respetó el reglamento de Fiscalización.
Alfredo Figueroa se pronunció por que se le diera vista a la PGR; Benito Nacif lo respaldó pero sumándole una multa al PRI de 105 millones de pesos; y Lorenzo Córdova se sumó a sus propuestas.
Del otro lado, de los representantes de los partidos, en el caso del PAN, Rogelio Carbajal dijo que se trató de lavado de dinero, que el IFE nunca supo el origen del mismo, de dónde salió, de dónde obtuvo el PRI dinero para pagar el préstamo a la empresa Alkino y que menos aún se supo hacia dónde fue a parar. “Ese es un claro movimiento de lavado de dinero”, aseguró.
El representante legislativo del PAN, el senador Javier Corral, puso en duda el citado contrato y con lo cual el PRI de última hora trató de justificar los 70 millones de pesos que desde el 28 de junio el propio IFE había dicho que se encontraron tarjetas de prepago por tal cantidad.
Dijo que para hacer valoraciones hay que tomar en cuenta las fechas de los sucesos. Por ejemplo, que el PAN denunció el 26 de junio el uso de tarjetas prepagadas por un monto de 700 millones de pesos, que dos días después el IFE las encontró –“en tan sólo 48 horas”–, pero por 70millones de pesos. Que luego el PRI lo negó más de tres veces y un mes después, ante las evidencias tuvo que aceptar que recurrió a Alkino pero no sabía si ésta había contratado a otras empresas. Finalmente, que el PRI esté presentando un contrato firmado el 1 de marzo. De ahí que puso en duda la validez del citado contrato.
Por el PRD, Camerino Márquez; Ricardo Mejía Berdeja, por MC; y el representante legislativo por el PRD, Fernando Belauzarán, reclamaron que sólo se estuvieran abordando las facturas emitidas por Inizzio y se hicieran a un lado las de EFRA. Y es que según, el dictamen, no se encontró argumento para sostener que esta última empresa tuviera relación con el PRI (empresa de la cual es dueña la familia Fraga, amiga desde hace 40 años del consejero Sergio García Ramírez).
A las 18:00 horas todo parecía que el PRI sería multado, sin embargo, poco antes de la votación la consejera Macarita Elizondo, la única a la que faltaba decir públicamente que estaba en contra del dictamen de la Unidad de Fiscalización, salió del salón. Pasados varios minutos regresó; ya no intervino más, pero a la hora de la votación lo hizo a favor del PRI y en contra de la multa.
La sorpresa generó un silencio en el salón de sesiones. La votación había quedado empatada, cuatro a cuatro contando el voto del consejero presidente. Así es que, inesperadamente, Sergio García Ramírez ingresó al salón, dijo que nunca se excusó de participar en el tema y que sólo “se ausentó” por la relación de amistad que tiene con uno de los implicados (los Fraga), pero que ahora sí quería sufragar, a menos que sus compañeros no estuvieran de acuerdo.
Los ocho consejeros hablaron a favor de que pudiera votar. Y así lo hizo quedando cinco a favor del PRI y cuatro en contra. García Ramírez salvó al partido de Peña Nieto.
Al término de la votación, la oposición, incluyendo al PAN, se preguntaba qué le había pasado a Macarita Elizondo, los consejeros que también esperaban su respaldo no escondieron su sorpresa y al final comentaron los asistentes: “esto fue una simulación de siete horas”.
El PRD, PT y MC recurrirán a Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación para rebatir falta de exhaustividad de parte de la Unidad de Fiscalización.

García Luna es el responsable de esta inmensa burla


Esta pesadilla concluye con una injusticia, dice uno de los secuestrados

Ezequiel Elizalde, quien afirma que Florence Cassez fue quien le inyectó el dedo para amputárselo y cuyo testimonio no fue puesto en duda, calificó el fallo de “porquería” y sentenció: “Me voy de aquí”.
Jesús Aranda y Gustavo Castillo
Publicado: 23/01/2013 15:00

México, DF. Ezequiel Elizalde Flores, una de las víctimas de Florence Cassez y de su novio Israel Vallarta, líder de la banda de secuestradores Los Zodiaco, afirmó “este país para mí no existe más. Todo fue una porquería. Me voy de aquí".
Entrevistado al termino de la sesión en la cual la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) concedió el amparo y protección de la justicia federal a Florence Cassez, y con ello canceló una sentencia de 60 años de prisión que le dictaron jueces mexicanos al encontrarla culpable de haber cometido el delito de secuestro, la víctima de plagio señaló: “esto ha sido una pesadilla que hoy concluye con una injusticia. Es increíble que esto haya ocurrido y que el tribunal donde se supone que respetan los derechos humanos hubiera decidido la liberación de una secuestradora”.
Acompañado de integrantes de la organización civil Alto al Secuestro, Ezequiel Elizalde, informó haber enviado una carta al presidente Enrique Peña Nieto, en la cual le exponía su situación de victima de Florence Cassez y los integrantes de la banda de Los Zodiaco.
Los testimonios de Ezequiel Elizalde no fueron cuestionados o puestos en duda durante el proceso penal y las apelaciones que realizó la defensa de Florence Cassez. En sus señalamientos dijo: reconocer “plenamente y sin temor a equivocarme, a mi secuestradora. Fue ella quien me diera de comer en la primera casa de seguridad y ella misma me inyectó el dedo de mi mano izquierda para amputármelo y presionar a mi familia, para el pago del rescate”.
Ezequiel Elizalde pasó 65 días cautivo de Los Zodiaco. Durante varios meses vivió en Laredo, Texas, Estados Unidos, y viajó a México para conocer la sentencia que emitiría la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre el amparo promovido por Florence Cassez. Al terminar la sesión, aseguró: “no volveré a México, para mí ya no existe, es una porquería”.

El IFE apesta hoy más que nunca ...


Exonera el IFE al PRI de responsabilidad en el caso de Monex y Soriana

No hallaron consejeros irregularidad alguna en financiamiento de la campaña de Enrique Peña Nieto.
Alonso Urrutia
Publicado: 23/01/2013 19:52
México, DF. El Consejo General del Instituto Federal Electoral (IFE) exoneró de toda responsabilidad a la coalición PRI-PVEM en un entramado de financiamiento ilegal en la que estuvieron involucradas varias empresas, incluida Banca Monex.
De manera unánime, los consejeros consideraron que el crédito otorgado a través de la empresa Alkino al Revolucionario Institucional (PRI) y asociado a otras empresas fue legal; sin embargo, a instancias de cuatro consejeros electorales, se consideró que la coalición no acreditó cuál fue el destino del gasto, por lo que se planteó una multa de 75 millones de pesos, misma que no procedió por cinco votos a cuatro.
Durante más de tres horas, los partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD) reclamaron al IFE ser omiso en las investigaciones y encubrir operaciones de lavado de dinero en el financiamiento de la campaña presidencial priísta a través de los monederos electrónicos de Monex. Un financiamiento que involucró a "varias empresas fantasma".
Denunciaron que si el IFE avalaba este entramado, se abría la puerta al financiamiento ilícito de campañas y se favorecía la impunidad en las operaciones irregulares de la campaña del actual presidente, Enrique Peña Nieto.
Sin embargo, en cuanto a la operación de financiamiento, los consejeros electorales no encontraron irregularidades y validaron la operación, pero éstos se dividieron en torno al destino de los 66 millones de pesos involucrados en el crédito de la empresa Alkino -vinculado a las compañías Atama y Grupo Inizzio-, pues el PRI no acreditó el destino de los recursos. Auspiciado por los consejeros Alfredo Figueroa, Lorenzo Córdova, Benito Nacif y María Marván, promovieron que se sancionara a la coalición con el 50 por ciento del monto involucrado.
Acorde con el dictamen, 50 de los 66 millones de pesos involucrados fueron ejercidos en las campañas federales (el resto en campañas locales), por lo que plantearon una multa de 150 por ciento del monto involucrado por no acreditar el gasto, lo que equivalía a 75 millones de pesos.
En contraste, los consejeros Marco Antonio Baños y Francisco Guerrero defendieron la legalidad en la actuación priísta y consideraron improcedente la sanción toda vez que el PRI había considerado que los 66 millones de pesos se ejercieron como parte de gasto ordinario y no de campaña, como lo consideró la UF. La reconsideración de la autoridad hacía imposible, dijo Baños, que el PRI fuera multado por no reportar algo que no se había considerado originalmente.
La votación resultaba empatada originalmente, porque el consejero Sergio García Ramírez se había abstenido de participar con el argumento de que en su momento trascendió que mantenía amistad con uno de los involucrados.
Tras el empate, solicitó involucrarse y su voto fue decisivo para que por 5 a 4 se rechazara la multa al PRI-PVEM.

Green Go