viernes, 5 de agosto de 2011

Maricarmen Alanís deja la presidencia del TEPJF

Deja una herencia de inmundicia. Por personas como ésta, nuestras Instituciones apestan
Redacción SDPNoticias.com

2011-08-05 18:46:00

A partir del primer minuto de mañana sábado, el magistrado Alejandro Luna Ramos se convertirá en Presidente del TEPJF en sustitución de Maricarmen Alanís.



Alanís destacó hoy viernes la “modernización” de dicho organismo jurisdiccional como uno de los logros de su gestión de cuatro años.



La despedida ocurrió durante un evento privado, sin la prensa, en donde Maricarmen destacó el reconocimiento a la secretaría general del Tribunal, que recibió

una certificación internacional a sus procesos administrativos, el ISO-9001:2008.



A partir de mañana el magistrado Alejandro Luna Ramos se convertirá en Presidente del TEPJF por ministerio de ley y encabezará el proceso de relevo de ese órgano que culminará en una sesión pública el próximo miércoles.

Informar en el metro, claro que se vale

Pobres, la reserva del narco

José Gil Olmos
Campesinos de Villa de Reyes, al sur de SLP.
Foto: Miguel DimayugaMÉXICO, D.F., (apro).- Las familias más pobres del país, cuya cifra se estima en 8 millones, de un total de 52 millones, tienen un ingreso diario de 68.46 pesos diarios, con el que tienen que sobrevivir.

Si la familia está integrada por cinco personas, a cada una de ellas les tocarían 13 pesos diarios para cubrir todas sus necesidades de alimentación, vivienda, luz, agua, salud, educación, transporte, vestido, etc.

De acuerdo con los resultados de su más reciente Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) dio a conocer, el pasado 15 de julio, que 44.2% de los mexicanos vive en pobreza de patrimonio, es decir sin los ingresos suficientes para consumir una canasta básica de bienes y servicios, y tampoco para cubrir los factores elementales de bienestar.

Con ese nuevo reporte bianual sobre el aumento de la pobreza en México, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) estimó que la cantidad total de pobres en el país, de 2006 a 2010, ascendió a 8 millones.

Este miércoles, el Coneval reveló que la cantidad de pobres de 2008 a 2010 aumentó de 48.8 millones a 52 millones, o sea que tuvo un incremento de 3.2 millones, lo que da un aumento total de 8 millones de pobres durante los primeros cuatro años del actual sexenio.

La Secretaría de Desarrollo Social culpó a la crisis económica por el nuevo aumento de pobres, sin embargo ese argumento cae si vemos que los primeros cinco nuevos millones de pobres aparecieron principalmente antes de la crisis económica de 2008.

Estos datos parecerían ser una mala broma si vemos que esos millones de ciudadanos pobres viven en un país que tiene una reserva monetaria de 956 millones de dólares, con ingresos petroleros en los últimos 20 años de casi mil millones de dólares, de los cuales una buena parte se utiliza para cubrir el déficit tributario y los salarios de la burocracia, que en los dos gobiernos panistas se ha incrementado considerablemente.

Pero no es así. La broma se ha convertido en un panorama desolador, pues observamos que las oportunidades de empleo se han cerrado paulatinamente, lo mismo que las posibilidades de educación superior, y que la pobreza ha impactado principalmente los centros urbanos.

El impacto ha sido tan traumático que incluso hay familias que quizá como un mecanismo de defensa natural creen que pertenecen a la clase media, sin tomar en cuenta que en la última década han pasado a los niveles de pobreza al caer sus ingresos trimestrales en 4.2%.

En años anteriores, una de las opciones para los más necesitados era saltar la línea fronteriza del norte para ganar el dinero que en su tierra jamás conseguirían, pero el endurecimiento de las leyes migratorias estadunidenses y canadienses han cerrado poco a poco estas puertas.

Otro grupo cansado de buscar una solución a sus necesidades por las vías legales de plano se pasó a la lucha armada, pero las fuertes medidas internacionales y el crecimiento del crimen organizado en las partes serranas, donde tradicionalmente buscan refugio, ha cerrado también esta salida.

Clausuradas las vías de la movilización social a través del empleo, la educación y la migración, la población más necesitada, sobre todo los jóvenes, son el ejército de reserva del crimen organizado, que al paso de tiempo se ha erigido como una fuente de empleo y un símbolo de meta aspiracional.

Ese parece ser el destino fatal de un sector de la población más pobre del país: el de los campesinos que prefieren plantar y cultivar matas de mariguana y extensiones de amapola en sus tierras, que maíz y frijoles. O el del joven desempleado o sin posibilidades de seguir su educación y para quien el narcotráfico significa la única salida de ingreso, de éxito o de bienestar, aunque sea por poco tiempo de vida.

El despertar juvenil. John M. Ackerman

Jóvenes en demanda de acceso a la educación superior. Foto: Hugo Cruz
Jóvenes en demanda de acceso a la educación superior.
Foto: Hugo Cruz
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Urge una radical renovación generacional y ética de la clase política nacional. Es iluso imaginar que a partir de una serie de reuniones públicas televisadas los mismos políticos de siempre se despertarán y ahora sí trabajarán en función del interés público. Lo que se necesita es un nuevo movimiento juvenil combativo y propositivo que sacuda a los políticos profesionales y prepare el camino para un relevo integral de la clase gobernante.
El movimiento tendría que ser verdaderamente nuevo y desplazar a muchas de las voces y organizaciones sociales actualmente “autorizadas” para hablar en nombre de la llamada “sociedad civil”. La renovación generacional debe aplicar no solamente para los políticos, sino también para la “comentocracia” y muchos de los dirigentes sociales que han envejecido y se encuentran desfasados.
A lo largo de la historia, México ha jugado un papel central en los procesos de transformación social a escala mundial. A principios del siglo XX, la Revolución Mexicana y la Constitución de 1917 establecieron las pautas para el nuevo constitucionalismo social que rápidamente se extendería a lo largo y ancho de Europa, y después al mundo entero. Posteriormente, la materialización del proyecto revolucionario durante el sexenio de Lázaro Cárdenas, con la expropiación petrolera y el inicio del reparto agrario, demostró al mundo que era posible pasar de la propuesta a la acción para detonar una profunda transformación social desde el poder del Estado.
Durante los años 50, 60 y 70, México volvió a destacar en el escenario global por la fuerza de sus movimientos sociales en sectores tan diversos como los de maestros, ferrocarrileros, electricistas, campesinos y estudiantes. Durante la década de los ochenta, la imposición de una lógica “neoliberal” en materia económica alrededor del mundo encontró una resistencia particularmente fuerte y consolidada en nuestro país. El movimiento que emergió fue tan fuerte que incluso en 1988 logró derrotar al partido en el poder, si bien la victoria de Cuauhtémoc Cárdenas finalmente fue pisoteada por el fraude orquestado por Carlos Salinas.
En la década de los noventa, el movimiento internacional en contra de los efectos de una “globalización” desigual e injusta tuvo su momento fundacional en el “Encuentro Intergaláctico en contra del Neoliberalismo y por la Humanidad” organizado por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional durante el verano de 1996. Las movilizaciones históricas durante la reunión de la Organización Mundial del Comercio en Seattle, EU, en 1999, y después en otros encuentros de la misma organización, así como del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, no se explican sin el ejemplo y la inspiración de los indígenas de Chiapas.
Hoy, México vuelve a destacar como un país ejemplar, ahora en materia de reformas legales para la defensa de los derechos fundamentales. Las reformas constitucionales en materia de transparencia, justicia penal, electoral, amparo y derechos humanos que han tenido lugar en los últimos años representan un cambio real y significativo en el marco legal del país. Lamentablemente, hemos visto que las modificaciones legales significan muy poco si los individuos a cargo de las instituciones siguen trabajando de la misma manera corrupta e ineficiente que en el pasado.
La tragedia que hoy vive México en múltiples ámbitos (seguridad, educación pública, elecciones, empleo, salud, desarrollo social, etcétera) no es responsabilidad sólo de las “instituciones” de manera abstracta, sino de hombres y mujeres que han privilegiado sus propios intereses y compromisos por encima del bienestar general. La necesaria transformación de México requiere en primer lugar de un relevo integral de los políticos actuales para dar cabida a nuevos liderazgos juveniles, solidarios, éticos y trabajadores.
La juventud mexicana se encuentra actualmente en crisis. Estudios recientes de la Coneval, el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM y el Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical coinciden en que el desempleo y la pobreza han aumentado en este sector. Asimismo, la situación laboral para los que sí tienen empleo se vuelve cada vez más precaria ya que las nuevas políticas de contratación reducen sistemáticamente las prestaciones del sector juvenil. Los informes de la Organización de las Naciones Unidas reflejan que esta realidad de desprotección y exclusión juveniles no es privativa de México, sino que abarca al planeta.
Pero también existe una gran oportunidad histórica. Hoy gozamos de un “bono demográfico” sin precedentes en el que el porcentaje de población juvenil es más grande que nunca en la historia, y el promedio de edad de los mexicanos es de apenas 26 años. Así que, de la misma manera en que los jóvenes se movilizaron en Egipto, Libia y España, las condiciones están listas para un movimiento similar contra la totalidad de la clase política en nuestro país.
Pero el brote de este movimiento de nuevo signo, que sobre todo debería reivindicar las demandas de los jóvenes menos privilegiados, de ninguna manera ocurrirá de manera automática o espontánea, sino que dependerá de las acciones y decisiones que tomen los actores sociales. El futuro político del país no dependerá de los resultados de las elecciones de 2012, y mucho menos de la posibilidad de consensuar un candidato supuestamente “ciudadano” entre dos o más partidos, sino de la capacidad de los jóvenes para organizarse en sus comunidades, escuelas, barrios y centros de trabajo, así como para implementar nuevas formas de protesta social y plantear innovadores caminos para el desarrollo nacional. l
johnackerman.blogspot.com
Twitter: @JohnMAckerman

La traición. Luis Javier Garrido

La aprobación de la nueva legislación sobre seguridad nacional”, impulsada desde Los Pinos, sería un acto de traición a México y a los mexicanos; de ahí la viva oposición a este engendro seudojurídico.

1. La decisión de la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados de aprobar “en lo general” el martes 2, en un verdadero albazo, el proyecto de ley fascistoide “de seguridad nacional” que les fue remitido por el Senado, pasando por sobre las impugnaciones y señalamientos de las últimas semanas, constituye un verdadero desafío a la comunidad nacional e internacional, que había hecho severos señalamientos sobre el carácter totalitario de dicha “legislación”, que a fin de legitimar la supuesta guerra de Washington y de Calderón “contra el narco” mexicano pretende “legitimar” la función policial de las fuerzas armadas y crear un marco de permisividad para que el Ejecutivo y los cuerpos militares pasen por sobre los derechos fundamentales de los mexicanos.

2. La nueva legislación totalitaria la vislumbra la mafia en el poder como una garantía de la seguridad de sus intereses después de 2012, de ahí que no haya causado estupor el que la hayan aprobado legisladores del PRI, del PAN y del PVEM y los chuchos del PRD coludidos abiertamente con Los Pinos, con la sola oposición de legisladores del PT.

3. Un cuerpo legal debe entenderse, antes que por sus disposiciones secundarias –por muy graves que sean–, por el objetivo fundamental que persigue, y el de este mamotreto seudolegal, que ha sido descalificado por los juristas más eminentes del país y del extranjero, es más que evidente: pretende hacer legal la función policial y de Ministerio Público de las fuerzas armadas, lo que está terminantemente prohibido por la Constitución en sus artículos 21 y 129 y descalificado por la teoría, por el derecho penal internacional y por múltiples acuerdos y convenios internacionales, pues da a los cuerpos militares mexicanos, que en los hechos se hallan ya sometidos a las agencias policiales estadunidenses, la vía libre para intervenir en todo el territorio, pasando por sobre la autonomía de estados y municipios y los derechos de las personas.

4. Esta “ley” urdida por la extrema derecha mexicana no se oculta que busca amarrar las políticas del nuevo gobierno luego de 2012, al dar aliento y sustento por un largo periodo a la “guerra contra el narco”, que ya se sabe es contra el pueblo, alentando al sector más duro de las fuerzas armadas a actuar con impunidad, y allanando aún más el camino para la intervención estadunidense en México; de ahí su gravedad.

5. Las amenazas de esta iniciativa para la integridad de la nación y los derechos de los mexicanos fueron avistadas desde 2010 en que Felipe Calderón la envió al Senado, y suscitaron la oposición de múltiples analistas, de eminentes juristas, de instancias internacionales, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, de un sinnúmero de agrupaciones defensoras de los derechos humanos y del movimiento encabezado por el escritor Javier Sicilia, que en su encuentro de Chapultepec con los legisladores hizo suyo el reclamo de que se enviara al basurero de la historia. México está al borde de “una represión sistematizada” si se sigue por esta pendiente y está en riesgo de vivir una situación similar a la del cono sur en los años 70 y 80, advirtió a su vez Amnistía Internacional el primero de agosto en Madrid.

6. La afirmación hecha a la defensiva y casi al unísono el día 3 por las legisladoras Beatriz Paredes (PRI) y Josefina Vázquez Mota (PAN) ante las acusaciones ese mismo día de Javier Sicilia de haber traicionado a los mexicanos, diciendo que sólo se le aprobó “en lo general” y pretendiendo que al no haberse discutido “en lo particular” aún puede cambiarse, es por lo tanto un absurdo, que sólo muestra la tontería y la perversidad de ambas, y constituye una burla a los mexicanos. La ley que se impugna se ha rechazado en su conjunto porque su objetivo fundamental es legalizar el principio aberrante de la actuación policial de las fuerzas armadas, y no se trata de ninguna manera de avalar esta barbaridad para, en “lo particular”, buscar sólo suavizarla. La exigencia de que las fuerzas armadas regresen cuanto antes a sus cuarteles, y se respete el orden constitucional, no es negociable.
7. En un régimen constitucional de derecho no es admisible que se reglamenten, pretendiendo suavizarlos, principios aberrantes, y esa es la lógica con la que el poder panista busca que actúen los opositores: se puede transigir, se les está diciendo, en lo secundario; en lo fundamental, no. El 12 de julio la Suprema Corte pretendió con un fallo reglamentar el aberrante fuero militar, cuando lo que debió hacer es pronunciarse en contra de esa prerrogativa anacrónica conforme a los tratados suscritos por México, y ahora se quiere que se reglamente la aberrante participación policiaca de los militares, y con eso se dé por satisfecha la inconformidad social.

8. El error fundamental del movimiento de Sicilia es haber visto el sufrimiento de la víctimas de la violencia de Calderón pero no haber entendido las dimensiones ni la perversión de sus políticas, que son contra la nación. La “guerra contra el narco”, que no lo es, constituye una estrategia del capital multinacional y de Washington para adueñarse por completo del país, y Calderón es sólo un pelele de dichos intereses, por lo que él y los panistas criminales no van a dar marcha atrás con besuconeos y escapularios, sino mediante una vigorosa movilización social; de ahí la burla de que fue objeto el escritor.

9. La “ley” en proceso de aprobarse abriría también de manera más amplia la vía para que las agencias de Washington puedan, a través de la Marina y del Ejército mexicanos, cuerpos ya sometidos a ellas, intervenir más libremente con base en la Iniciativa Mérida, sobre todo ahora que Calderón autorizó a Washington incrementar su personal policiaco-militar en territorio mexicano, y ha aceptado que opere cada vez más libremente desde su búnker de Reforma 265 (Proceso 1812). De ahí la decisión del Senado estadunidense de ratificar de volada el mismo martes 2 al nuevo embajador Earl Anthony Wayne, experto en asuntos militares traído desde Afganistán, que viene no para recomponer ninguna relación (que no está descompuesta), sino para llenar el vacío de poder existente en México en lo relativo a la “seguridad nacional” (de Estados Unidos, naturalmente).

10. La “guerra contra el narco” es crucial para los intereses oligárquicos que dominan México, y la contrarreforma de seguridad nacional se ha tornado, desde su lógica perversa, indispensable para mantener el escenario de violencia en el que tienen hundido al país, por lo que ante el riesgo gravísimo de que el Congreso la apruebe es urgente una mayor movilización nacional, reiterando una y otra vez a Calderón y a sus aliados que: “¡Ya basta!”

Duplica producción local de oro las compras del Banco de México

SE e Inegi: las empresas pagan entre 5 y 112 pesos por hectárea para explotar minas
La mayoría del producto no se queda en el país; crecen 451% las exportaciones en cuatro años
Foto
Susana González G.
 
Periódico La Jornada
Viernes 5 de agosto de 2011, p. 24
Empresas extranjeras, la mayoría originarias de Canadá, han extraído de México más oro en este sexenio que lo adquirido por el Banco de México este año para reforzar las reservas internacionales. La actividad ha dejado ganancias millonarias por la elevada cotización del metal, mientras que, por la explotación de minas, las firmas sólo pagan entre 5 y 111 pesos por hectárea.
La producción acumulada del oro en México fue de 220.6 toneladas entre los años 2006 y 2010, más del doble del que adquirió el banco central, de acuerdo con reportes de la Secretaría de Economía (SE), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y de la Cámara Minera Mexicana (Camimex).
Con concesiones para operar minas ubicadas en Chiapas, Oaxaca Zacatecas, Sonora, Baja California Sur y Chihuahua, las firmas han aprovechado el alza internacional del metal para multiplicar sus inversiones en México, a cambio de cumplir únicamente con un pago de derechos de entre 5 y 111 pesos por hectárea por la explotación minero-metalúrgica.
La mayoría del oro no se queda en el país: en cuatro años las exportaciones del metal extraído en México se dispararon 451 por ciento. Al inicio del gobierno de Felipe Calderón las ventas de oro al exterior fueron por mil 43 millones 466 mil dólares, mientras el año pasado rebasaron 5 mil 753 millones 299 mil dólares.
El alza es más atribuible a la cotización internacional del oro que a un aumento en la producción nacional, ya que ésta subió 121 por ciento en el periodo mencionado, al pasar de 35.8 toneladas en 2006 a 79.4 toneladas el año pasado.
Según la Camimex, la industria minera nacional atraviesa un buen ciclo, determinada por los buenos precios internacionales, pero teme que por lo mismo que exista la tentación cortoplacista de establecer gravámenes al sector, según su reciente reporte anual.
En cuanto a la producción, también ha habido una tendencia a la alza en todo el sexenio, aunque no en las dimensiones de las exportaciones: en 2006 México produjo 35.9 toneladas de oro, subió a 39.4 en 2007, trepó a 50.6 en 2008, cerró en 51.4 en 2009 y el año pasado llegó a 79.4 toneladas.
Por eso, el oro ocupa ya el primer lugar en la producción minera del país, con 21 por ciento del total, seguido de la plata, con 19 por ciento, y el cobre, con 14 por ciento.
Los reportes de la SE indican que las principales empresas productoras del oro registraron un incremento en su volumen de producción, estimuladas principalmente por las altas cotizaciones del mineral.
Con una aportación de sólo 3.92 por ciento en la producción mundial de oro, México ocupa el décimo lugar entre los principales productores del planeta. Por su valor, el oro desplazó en años recientes al cobre, la plata, e incluso al hierro de los primeros lugares de exportación entre los productos minero-metalúrgicos del país.
Cuando arrancó el sexenio, el oro representaba únicamente el 12.9 por ciento del total de las exportaciones mineras no petroleras, por debajo de cobre, plata y hierro, pero el año pasado concentró 37.2 por ciento del total y en 2009 llegó a 39.5 por ciento. La plata, que por mucho tiempo fue el principal metal de exportación de México y que lo coloca como el primer productor mundial, sólo aportó 16.9 por ciento de todas las exportaciones mineras, y el cobre únicamente, 13.1 por ciento, coinciden cifras del Inegi y de la SE.
Empresas que, en su mayoría, son extranjeras y entre las que dominan las provenientes de Canadá conforman 14 de los 19 proyectos más importantes que la Secretaría de Economía destaca por su tamaño, monto de inversión, producción calculada y empleos generados. Comenzaron operaciones entre 2008 y 2010 se dedican a la extracción de oro (desde mil hasta 400 mil onzas por año), unas de manera exclusiva otros combinado con otros metales.
La lista la encabeza la compañía canadiense Goldcorp Inc, que desde el año pasado opera la publicitada mina Peñasquito, en Zacatecas, y que con una inversión anunciada de mil 700 millones de dólares prevé obtener una producción anual de 400 mil onzas de oro (11.3 toneladas), que a la cotización de ayer equivaldrían a 660 millones 560 mil dólares o 388 veces más respecto de su inversión original.
Otras empresas que arrancaron proyectos en 2010 son Fresnillo PLC New Mont Minning Corporation Minera Pnemont en la mina Soledad -Dipolos en Sonora, Gold Resource Corporation/ Hochschild Minnuing Plc Minera Golden Trum en El Águila, de Oaxaca, o Silver Crest Mines la mina Santa Elena de Sonora cuyos cálculos de producción junto con la de Goldcorp se ubican en conjunto en 158 toneladas de oro por año, lo cual duplica el récord de producción alcanzado en 2010.

Agoniza el capitalismo...

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