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viernes, 17 de septiembre de 2021

Gabriel Quadri, el gran estafador




14 de mayo del 2012.

 Aunque insiste en deslindarse de los políticos y presentarse como un simple ciudadano preocupado por la ecología, lo cierto es que Gabriel Quadri, el candidato del Partido Nueva Alianza a la Presidencia de la República, no es lo uno ni lo otro. Está rodeado de fantasmas por las tropelías cometidas en perjuicio de comuneros de varias entidades del norte del país, cuando fue titular del Instituto Nacional de Ecología, y por el de la propia Elba Esther Gordillo, la dueña del partido que lo impulsa. A lo sumo, Quadri es un político de extrema derecha, un neoliberal pragmático. 


MÉXICO, D.F. (Proceso).- La trayectoria de Gabriel Quadri, aspirante presidencial del Partido Nueva Alianza (Panal) que controla la lideresa magisterial Elba Esther Gordillo, desmiente sus banderas de “candidato ciudadano”, “ambientalista” y “académico”. Luego del debate entre los cuatro candidatos presidenciables, la panista Josefina Vázquez Mota ha sido la única en fijarse en él. Y lo hizo sólo para señalar que su patrona es la maestra, dueña del partido que lo postula y del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. 



Quadri mendigando apoyo hasta de los chuchos


Crecido, aun cuando los demás candidatos le hicieron el vacío pese a las puyas que les lanzó calificándolos peyorativamente de políticos, poco se ha dicho sobre el pasado de Quadri. Pese a que se presentó como ciudadano y dijo que no es un político, se desempeñó como alto funcionario en el gobierno de Ernesto Zedillo, cuando estuvo al frente del Instituto Nacional de Ecología (INE), cargo de indiscutible envergadura política. Desde hace 17 años, organismos ciudadanos y ambientalistas lo señalan como corrupto y lo consideran un político pragmático, de extrema derecha y ecocida. Sus acciones, sostienen, provocaron daños ambientales, erogaciones millonarias al Estado mexicano, malformaciones en niños de San Luis Potosí y contaminación de agua en territorios del norte del país. 


El pasado 27 de abril, en la Ciudad de México, Quadri presumió en la Casa Lamm que ninguno de los contendientes presidenciales sabe de medio ambiente y sustentabilidad como él. “El día que quieran les doy clases de sustentabilidad. Difícilmente otro candidato sabe más de ese tema que yo. Perdón que lo diga con arrogancia, pero eso sí lo puedo decir: ningún otro candidato está tan preparado como yo.” Quadri era el menos conocido de los aspirantes –si acaso se sabía que ocupó algunos puestos en la burocracia, en la academia y en el sector privado– hasta el debate del domingo 6, tras el cual se le evaluó como una “sorpresa” por las ideas y críticas que expuso ese día. Su primer puesto público fue en el INE, donde se mantuvo como director de 1994 a 1997, en el sexenio zedillista y al amparo de la entonces titular de la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (Semarnap), Julia Carabias. Trabajó en el Banco de México y fue director de la empresa EcoSecurtities. También fue académico en la UNAM, el ITAM y la UIA. De 1998 a 2003 trabajó para el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) como director general del Centro de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo Sustentable. Luego fundó su propia consultoría, denominada SIGEA Carbón, que tiene la misma línea que EcoSecurtities. 




No obstante su largo paso por la burocracia, desde el inicio de su campaña presidencial viaja en una combi enarbolando las banderas de “candidato ciudadano”, “académico” y “ambientalista”. Incluso inició su proselitismo en los arrecifes de Veracruz, donde buceó para resaltar que México no tiene políticas de mares”; también ha dicho que el país carece de políticas públicas de ciudades, de aguas, y que las propuestas para la preservación ecológica son escasas. Y aun cuando insiste en que él no es político, el martes 8, cuando visitó la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, una alumna le dijo, diccionario en mano: “Usted ha dicho que es ciudadano y los demás son los políticos de siempre. Según el diccionario, político es aquel que interviene en los asuntos del Estado y en los negocios del gobierno. Entonces usted, desde que aceptó la candidatura de su partido, se convierte en un político.” Quadri repuso: “Me agarraron en curva. Está bien. Sí, soy un político, pero lo soy desde hace mes y medio. No soy un político de siempre, soy un político nuevo que está haciendo una candidatura nueva”.   Los negocios públicos   El involucramiento de Gabriel Quadri en negocios públicos data de por lo menos tres lustros, cuando fue director del INE y grupos de ciudadanos afectados por sus decisiones lo cuestionaron, en particular por la instalación del tiradero tóxico aprobado por él en San José de la Paila, en Coahuila. Campesinos de una comunidad asentada en Parras de la Fuente, colindante con General Cepeda, en esa entidad pidieron el apoyo a Jesús González Schmal, quien encabezó la defensa jurídica de los agraviados por el entonces funcionario del INE. “La labor de Quadri (en ese instituto) fue pavorosa. Fue él quien autorizó el establecimiento de un Centro Integral de Manejo y Aprovechamiento de Residuos Industriales (Cimari), cuya función era reciclar o inhibir desechos tóxicos, pero que no eran más que un tiradero”, relata González Schmal. La autorización fue combatida por los colonos y el alcalde de General Cepeda, ya que investigadores de diferentes universidades determinaron que se provocaría un grave daño ambiental que afectaría no sólo a la comunidad, sino a la ciudad de Torreón, a unos 200 kilómetros, por los cauces naturales del agua. A través de la empresa Servicios Ambientales de Coahuila (SAC) conformada en Nuevo Laredo, Tamaulipas, sobre todo con inversionistas estadunidenses, el Cimari se apropió de 30 mil hectáreas ejidales y se instaló en una zona estratégica, a pocos kilómetros de la ruta del ferrocarril a la Ciudad de México y de dos carreteras. 


Quadri litigó como titular del INE para que no se reconociera personalidad jurídica al ayuntamiento que negaba la autorización. Y lo logró. Sin embargo, luego de seis años de litigios, el municipio ganó el juicio de nulidad 6117/03-17-06-4/541/04-PL-06-04-RF del Tribunal Superior de Justicia Fiscal y Administrativa, que dejó sin efectos la autorización del INE. Desde la solicitud de permiso que pidió la SAC quedó claro que su propósito era importar desechos estadunidenses, incluso presentó una lista de 15 empresas estadunidenses que serían sus clientes, entre ellas Halliburton, Chevron, Caterpiller, Dupont y Whirpool. Según González Schmal, quien busca un escaño en el Senado impulsado por el Movimiento Progresista, la empresa se quejó de haber invertido 25 millones de dólares, pero en el lugar no había inversión física. “Esa inversión fue seguramente para comprar los permisos que Quadri les pudo haber facilitado. Con el movimiento dejamos en la cuerda floja a Quadri, quien ya tenía problemas por el confinamiento de Guadalcázar en San Luis Potosí. Julia Carabias (titular de la Semarnap) tuvo que echarlo”, dice. Añade: “Es necesario saber quién es Quadri, quien ahora se rasga las vestiduras y se dice ciudadano honrado y académico. En realidad es un vividor, un negociante que está lucrando con el tema ambiental; es un hombre muy peligroso”.




 Cuando González Schmal dio parte de esta información en el noticiario radiofónico de Carmen Aristegui el viernes 11, Quadri reaccionó de inmediato e intentó descalificarlo: “Van a empezar a buscar detalles de mi vida personal. Son los políticos de siempre, va a haber más virulencia. Hay que estar preparados”. Dijo que González Schmal, a quien calificó como un político tradicional, fue el responsable de que el Cimari no se instalara, por lo que ahora los residuos tóxicos van a ríos y cañadas. Lo cierto es que cuando era titular del INE, a través del Oficio BOO.E.21.4722/97, la Comisión Nacional del Agua recomendó al organismo ambiental que no autorizara el Cimari porque los mantos freáticos estaban a 18 metros de profundidad. Un ecocidio vigente   Los señalamientos contra Quadri no son nuevos. En los noventa, grupos campesinos y ciudadanos de Nuevo León lo denunciaron por el confinamiento de Residuos Industriales Multiquim, S.A. de C.V. (Rimsa), que se mantiene en operación a pesar de las múltiples anomalías registradas desde que inició sus operaciones. La historia de Rimsa data de mediados de los ochenta, cuando confinó de manera inadecuada miles de toneladas de basura tóxica en Espinazo, Nuevo León. Luego, en 1987, con el huracán Gilberto, la crecida barrió el sitio de manera que los tambos quedaron regados a varios kilómetros. Sin embargo pudo instalarse en el Cañón de San Bernabé, en Mina Nuevo León. La afectación motivó una respuesta ciudadana que exigió a las autoridades ambientales la clausura sin conseguirlo. De acuerdo con Raúl Rubio Cano, el periodista que documentó el caso, Rimsa confinó de manera tan irregular que el ganado comenzó a morir, mientras que los campesinos eran despojados de sus tierras por la empresa. Los que se resistían a vender fueron privados de acceso a sus estancias con hombres armados. El INE de Quadri desdeñó las denuncias. Rubio Cano consiguió un estudio realizado por el Texas Center for Policy Studies sobre ese caso, que incluye datos de 1994: “Rimsa dispone de instalaciones para tratamiento, reciclaje, disposición y mezcla de combustibles. 


Debido a que la información en México sobre la cantidad generada y lugar en donde se manejan los residuos es bastante limitada y, en su mayoría, no reportada, no es posible determinar exactamente la cantidad procesada y dispuesta por esta empresa. “De todas formas, Rimsa sostiene que sus instalaciones son capaces de tratar entre 600 mil y 800 mil toneladas de residuos peligrosos al año. El INE reporta la capacidad mensual de disposición de Rimsa como 100 mil toneladas.” Los problemas con la empresa continuaron pese a la resistencia ciudadana. Las seguridades brindadas por las autoridades ambientales y la pasividad de las locales, dio paso a un desastre ambiental, cuando Pemex contrató el confinamiento para depositar en Port Arthur Texas residuos de hexaclorados (altamente cancerígenos) que no llevó a Texas, sino que trasladó desde el Complejo Pajaritos, en Veracruz, hasta las instalaciones de Rimsa. En el trayecto se derramaron. Lo anterior derivó en una sanción consistente en prohibir la contratación por dos años de Rimsa en todo el gobierno federal, publicada el 25 de julio de 2001 en el Diario Oficial de la Federación. “Lo más grave es que Quadri puso en peligro toda la zona metropolitana de Monterrey”, dice Rubio. Hasta hoy Rimsa sigue operando.   Neoliberal pragmático   En el altiplano central potosino, un vertedero tóxico operado primero por la empresa mexicana Confinamiento Técnico de Residuos Industriales, S.A. de C.V. (Coterin), y después por la estadunidense Metalcald, provocó un severo daño ambiental que derivó en malformaciones de niños de comunidades aledañas al tiradero. Propiedad de la familia Aldrett de León, a Coterin se le había suspendido otro tiradero en Mexquitic, San Luis Potosí, donde enterraron 70 mil toneladas de desechos tóxicos. Nadie los detuvo. En 1990, mediante engaños, la firma hizo perforaciones al predio La Pedrera, una superficie de 814 hectáreas, localizado en el municipio de Guadalcázar. A los pocos días sepultaron miles de tambos con residuos peligrosos, muchos de origen desconocido. En un año había ya 55 mil tambos, con 20 mil 500 toneladas de desechos industriales y 170 toneladas de medicamentos caducos. Las lluvias de 1991 sacaron a flote el problema. 


El agua se llevó los tambos que contaminaron la represa de abastecimiento de parcelas de la comunidad. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitió la recomendación 21/92 sobre ese caso, por lo que la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (Sedue, antecedente de la Semarnat) clausuró el tiradero. Al año siguiente, Metalcald, cuyo inversionista principal era el estadunidense Grant Kesler, se asoció con la empresa Environ Technologies Inc., con sede en Utah, que en junio de 1993 adquirió Cotrin, no obstante que el gobierno estatal les recomendó no invertir en La Pedrera porque el sitio era geohidrológicamente inadecuado. En esa transacción participaron funcionarios como Humberto Rodarte Ramón, de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, quien había clausurado el tiradero. Rodarte recibió una comisión de 100 mil dólares. En 1999 la Semarnat lo denunció por la vía penal. El caso está documentado en el libro Enfrentando la globalización, publicado por Porrúa en 2003. El primer capítulo, titulado “El conflicto del basurero tóxico en Guadalcázar”, fue escrito por Fernando Bejarano, coordinador de la investigación. Pese a las recomendaciones, la Semarnat y el INE favorecieron a Metalcald para que reabriera el tiradero. En un convenio la empresa se comprometió a efectuar una auditoría ambiental, que se realizó entre finales de 1994 y principios de 1995. Según el estudió, el sitio era apto para la reapertura. En entrevista con Proceso, Bejarano sostiene que la auditoría se hizo a modo para que Metalcald volviera a operar, legitimada por el INE de Gabriel Quadri y de la Profepa. La empresa sobornó inclusive al gobernador Horacio Sánchez Unzueta y a varios regidores. Y aunque Sánchez Unzueta declaró la zona Área Natural Protegida, Metalcald argumentó, ante el arbitraje comercial del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que fue una “expropiación indirecta” de su inversión y ganó el litigio. El Estado mexicano debió pagar 16 millones de dólares de indemnización a la empresa. Bejarano, quien hoy coordina proyectos en la Red de Acción y Plaguicidas en México (Rapam), tuvo acceso al expediente del litigio por la demanda comercial interpuesta por Metalcald, en la que se acreditó que la empresa ni siquiera tenía experiencia en el ramo e infló su experiencia mediante un juego de imagen para atraer inversionistas.


 El entonces titular del INE, Gabriel Quadri, fue quien la ayudó. Bejarano remata: “Como ambientalistas no reconocemos su trabajo. Es un ambientalista de extrema derecha, un neoliberal pragmático que no se ha preocupado nunca por la salud de las personas ni por el medio ambiente”.

domingo, 5 de septiembre de 2021

El PAN se alborota porque fueron exhibidos sus secretos.

 Cimbra al PAN alianza con ultraderecha española y busca aminorar costo político

El Comité Ejecutivo Nacional del blanquiazul pide a sus líderes ya no tocar el tema de la reunión con Abascal

Foto
Imagen patética de la intolerancia y la sevicia.

 
Periódico La Jornada
Domingo 5 de septiembre de 2021, p. 3

La reunión de Santiago Abascal, dirigente del ultraderechista Vox, con un grupo de senadores, fracturó al Partido Acción Nacional (PAN) que, afectado políticamente, a toda costa quiere pasar página y que este capítulo quede en el olvido. Sin embargo, persiste la molestia y voces dentro de la fuerza política que piden la remoción del coordinador Julen Rementería.

Entre ellas se encuentra la del ex gobernador de Baja California Ernesto Ruffo, quien demandó la salida del senador veracruzano por considerar que le quedó grande el cargo.

Criticó que Rementería haya hecho ese encuentro en los recintos oficiales del PAN, porque pareció que la reunión tenía un carácter institucional, cuando eso no es cierto.

A lo mejor en lo personal el senador veracruzano es admirador de las ideas de Vox, pero no tiene por qué mezclar sus creencias personales con las posturas del partido, señaló el primer gobernador que tuvo el blanquiazul en el país.

Frente a las críticas que generó la reunión, ni Rementería ni ningún senador y tampoco la dirigencia del blanquiazul emitieron ayer opinión alguna. De hecho, trascendió que el Comité Ejecutivo Nacional pidió a sus liderazgos ya no tocar el asunto en medios de comunicación.

Sin embargo, en corrillos del partido no cesa el escándalo. Hay inconformidad por la invitación que se hizo al dirigente de Vox y se recrimina a senadores que suscribieron la llamada Carta de Madrid por su ignorancia sobre lo que representa esa formación ultraderechista.

Se pone de ejemplo el caso de la senadora Lilly Téllez, quien suscribió el documento y de manera paradójica dijo en sus redes que detesta la homofobia y el racismo, actitudes que promueve Vox.

La mayoría de los legisladores firmantes que aparecieron en la foto con Santiago Abascal están identificados con el Yunque, el ala más conservadora del blanquiazul, algunos de ellos incluso signaron con antelación.

En este caso se encuentra la senadora Alejandra Reynoso, ubicada como parte de esa corriente, quien se ha caracterizado en los tres años de la legislatura por la crítica constante y virulenta al gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, al propio Ejecutivo y otros integrantes del gabinete, entre ellos el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell.

La senadora Reynoso fue una de las que en el cónclave del jueves pasado con Abascal se tomó una foto sólo con él, y más tarde la subió a sus redes sociales. Con evidente satisfacción, también mostró el documento firmado.

La senadora no ha hecho declaración alguna sobre la polémica reunión ni acompañó a Rementería en la conferencia del jueves por la noche, en la que el coordinador panista debió dar la cara, luego del escándalo suscitado en redes y las expresiones de rechazo del presidente en funciones del PAN y de sus propios compañeros de bancada.

En esa conferencia, Rementería no precisó por qué se había invitado a Abascal al Senado. Se limitó a repetir que la firma de la Carta de Madrid no significa ningún acuerdo ni alianza con ninguna persona u organización política; aclaró que la firma de ese documento fue a título personal, no a nombre de la bancada ni del PAN.

jueves, 12 de agosto de 2021

El Yunque, el PAN y la ODCA. Carlos Fazio

 

Neonazis en Puebla, vinculados al PAN

Las revelaciones de Wikileaks sobre las organizaciones de ultraderecha Hazte Oír (HO) y Citizen Go (CG), con asiento originario en México y España y ramificaciones en 50 países, vienen a arrojar mayor visibilidad sobre una añeja y vasta red subversiva dirigida a penetrar y desestabilizar países y/o derrocar gobiernos considerados enemigos por Estados Unidos.

Según la nota “México, un eje del financiamiento a la derecha en Europa: Wikileaks” ( La Jornada, 6/8/21), Hazte Oír y Citizen Go serían estructuras de fachada de la organización secreta (o reservada) ultracatólica y anticomunista El Yunque (de origen paramilitar y legalizada en España y México bajo el nombre Asociación del Bien Común), y tienen entre sus principales aliados locales sectores reaccionarios del Partido Acción Nacional (PAN) y personajes desprendidos de éste, como los hermanos Margarita y Juan Ignacio Zavala, esposa y cuñado, respectivamente, del ex presidente Felipe Calderón. Asimismo, contarían con el aval de obispos conservadores de la Iglesia católica e instituciones como la Universidad Panamericana y los institutos tecnológicos Autónomo de México (ITAM) y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM).

Ambas plataformas −que cuentan con dos estructuras o tapaderas: Citizen Go México y Yo Incluyo−, promueven una agenda ultrarreligiosa antiabortista, de intolerancia frente a la comunidad de la diversidad sexual, contra la eutanasia, y a menudo xenófoba (antinmigrante) y de un nacionalismo exacerbado. Yo Incluyo tiene como directora a Rosa Abascal Olascoaga, hija mayor de Carlos María Abascal Carranza (a su vez hijo de Salvador Abascal Infante, el jefe de la Unión Nacional Sinarquista que quería ser un führer mexicano), uno de los fundadores de El Yunque y secretario de Trabajo y de Gobernación en el sexenio de Vicente Fox. En España, sus principales aliados políticos son el Partido Popular (PP), constituido en sus orígenes por la extrema derecha neofranquista de carácter nacional-populista, y un desprendimiento de éste, el grupo de la ultraderecha católica neofascista Vox, fundado en 2013.

Los datos precedentes exhiben los nexos ya no tan secretos de la Organización Nacional del Yunque y sus plataformas de fachada (CG, HO, Yo Incluyo) con el PAN, en México, y con el PP y Vox, en España. Fundado en 1953 en Puebla por Ramón Plata Moreno y Manuel Díaz Cid, para defender a la religión católica de sus adversarios: el comunismo, el pueblo judío y la masonería, la organización con inicio paramilitar contó entonces con dos grupos de fachada: el Frente Universitario Anticomunista (FUA), en la capital poblana, respaldado por el arzobispo local Octaviano Márquez y Toriz, y el Movimiento Universitario de Renovadora Orientación (MURO), que mantuvo una relación tirante con el arzobispo primado de México, Miguel Darío Miranda, y operó como grupo de choque en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En 1964, Manuel Buendía denunció que el MURO era manejado por varias sociedades secretas o reservadas: la Legión Juvenil Cristiana, la Legión Juana de Arco, la Liga Universitaria Nacionalista y Vanguardia Integradora de la Mexicanidad, las dos últimas con sede en Puebla, y nexos con las bandas fascistas de Los Tecos (de la Universidad Autónoma de Guadalajara, subsidiada por EU a través de la Agencia Internacional para el Desarrollo [USAID], tapadera de la Agencia Central de Inteligencia); la organización extremista argentina Tacuara y la Falange Española.

En los años 70, en el marco de la denominada Operación Prometeo, el inicial rechazo de El Yunque a la participación en grupos políticos fue sustituido por la infiltración en el PAN y organismos civiles y del gran capital como el Consejo Coordinador Empresarial y la Coparmex. Los calificativos predilectos de la organización: judíomasóncomunista, fueron desplazados por otros propios de la guerra fría impulsada por Estados Unidos, tales como criptocomunistafilomarxistacastrocomunista.

Desde comienzos del siglo XXI se hicieron públicos los estrechos vínculos de Vicente Fox y el ex presidente del gobierno español José María Aznar, con la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), de Miami, Florida, que financió las campañas a la presidencia de ambos con la anuencia de la administración de George Bush padre. Desde entonces México pasó a ser una de las rutas del dinero para la subversión en Cuba. El operador del radical viraje político-diplomático fue el ex canciller foxista Jorge G. Castañeda Gutman: México se consolidó como cabeza de playa de grupos terroristas anticastristas y los intentos de EU por derrocar a Fidel Castro.

A su vez, la senadora panista Cecilia Romero se convirtió en anfitriona de los cada vez más frecuentes viajes a México de dirigentes de la organización fundada por Jorge Mas Canosa. Ya entonces, la FNCA financiaba redes de contrabandistas de cubanos en la ruta Pinar del Río-Quintana Roo-Florida. El sexenio siguiente, como titular de Migración de Felipe Calderón, Cecilia Romero se hizo de la vista gorda de ese negocio criminal que sigue hasta nuestros días.

Con Fox también se dio la consolidación de los nexos del PAN con la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), ligada a la democracia cristiana alemana y a su diplomacia informal, la Fundación Konrad Adenahuer; el PP español; el Instituto Republicano Internacional (brazo propagandístico del Partido Republicano de EU), y el Directorio Democrático Cubano, un engendro de la CIA en Miami financiado por la Usaid.

El pasado 13 de julio, René Bolio Hollarán, suplente de la senadora Romero en la Legislatura 58, miembro de la ODCA y presidente de la Comisión Mexicana de Derechos Humanos (otro grupo fachada de El Yunque), orquestó una provocación frente a la embajada de Cuba en México y durante un incidente con un funcionario de la misión diplomática, sentenció: ¡No me toques, maricón, no me toques! ¡Estás muerto, maricón! Luego alegó: El guardia negro que estaba ahí me empujó en territorio mexicano. En 2012, como senador del PAN, el racista y homofóbico Bolio estuvo involucrado en un operativo para introducir propaganda anticastrista a la isla durante la visita del papa Benedicto XVI, a través de ocho jóvenes mexicanos pagados e instruidos por Orlando Gutiérrez Boronat, dirigente del miamense Directorio Democrático Cubano. Dios los cría y ellos se juntan.

miércoles, 8 de julio de 2020

LA PELIGROSA SOMBRA DE LA ULTRADERECHA EN MÉXICO

Por Antonio Rosales
Tras la #MarchaDelSilencio (también conocida como Marcha Fifí en redes sociales), realizada este domingo 5 de mayo y convocada por Nosotros los chalecos/Los Chalecos México –que modificaron su nombre luego de que el pasado febrero, el movimiento izquierdista Los Chalecos Amarillos de Francia los desconociera–, resulta necesario analizar el penoso estado de la ultraderecha en México.
El triunfo avasallador de Morena en los pasados comicios, que aplastó y casi sepultó al resto de la partidocracia, no sólo en la Presidencia de la República sino también en gubernaturas, Congreso de la Unión, legislativos estatales y alcaldías, dejó al bipartidismo derechista (popularmente conocido como PRIAN), que se había repartido el poder durante treinta años, hecho cenizas.
Y las cenizas se encuentran demasiado desorientadas como para retomar el control del barco.
La incompetencia, la ineptitud, la violencia y una corrupción colosal y rampante, fueron tan solo algunos de los factores que pavimentaron la cuesta abajo por la que se desbarrancó de bruces el discurso de “estabilidad” que enarbolaba José Antonio Meade y el de “innovación” de Ricardo Anaya.
Amplios sectores de la población estaban/están (estábamos y aún estamos) hartos de esa eufemística “estabilidad” que sólo sirve para enmascarar el letargo-crisis de la economía mexicana; “estabilidad” protectora del desastre priista, y el de “innovación”, que hubiera sido otra forma de pesadilla si tomamos en cuenta que parte de la coalición que impulsaba a Anaya (PAN-PRD) fueron los mismos que firmaron el Pacto por México de Enrique Peña Nieto.
También fueron los mismos que se convirtieron en meras caricaturas de una falsa oposición, marchando siempre al son que les tocara el peñanietismo. “Innovación” y “estabilidad” que en políticas públicas nos habría llevado al medioevo, ya que ni Anaya, ni Meade se resistieron a hacer acuerdos con el Frente Nacional por la Familia, caracterizado por su homofobia y enemigo de las libertades de las mujeres.
La ultraderecha, a falta de la presencia casi absoluta a la que estaban acostumbrados en el sistema político mexicano, hoy se refugia en marchas “Fifí”, en grupos de Facebook que repudian a los migrantes, en un supuesto apartidismo que abandera los prejuicios más recalcitrantes de la derecha, y se expresa en vídeos con discurso virulento como los del empresario regiomontano Gilberto Lozano. Busque sus vídeos en Youtube e intente no traumarse.
Esa misma ultraderecha celebra que su número de manifestantes creció. Cierto, de los quinientos asistentes que asistieron a la Segunda Marcha Fifí de diciembre pasado en la Ciudad de México, se calcula que en esta ocasión se congregaron entre tres mil y cinco mil personas, de acuerdo con el portal Sin Embargo El Financiero.
Pero distan aún de los 15 mil asistentes que reportaron medios como La RazónPolítico.mx, El Imparcial y MVS Noticias, y ni en sueños son los “más de 50 mil asistentes” y después “más de 70 mil”, que aseguraron los Chalecos y su vocera Alejandra Morán, a través de redes sociales y entrevistas a medios de comunicación.
Por ello, resultó una joya del humor involuntario escuchar al expresidente Felipe Calderón asegurar en un vídeo que “cientos de miles” de mexicanos participaron en la marcha.
Craso error creer que con fake news se robustece un movimiento social –si así podemos considerarlo–, como lo intentó el exsenador (a ratos priista, luego panista, de nuevo priista y a veces, otra vez panista) Javier Lozano Alarcón con la fotografía de una manifestación de 2008. Cientos de usuarios de redes sociales, como el economista Sergio Saldaña, exhibieron el fraude:
Le sugiero a @JLozanoA corregir su foto de la #Marchadelsilencio, pues su foto (según de hoy) es previa –al menos– al 2010, donde Paseo de la Reforma: – No tiene Estela de Luz – Ni la torre BBVA – Los camellones aún tenían pasto (ahora son de concreto en forma de pirámides) #Fake
  • @SergioSaldanaZ, 5 de mayo, 2019.Mayor error pretender sumar gente denigrando a quienes votaron por Andrés Manuel López Obrador, considerando que el excandidato de Morena obtuvo 30 millones de votos, tiene más de 70% de aprobación de acuerdo a diferentes encuestas y es, quizás, el presidente con más votos en la historia reciente de México.
    En nada ayuda llamar “descerebrados”, “ignorantes”, “nacos”, “chairos”, “mugrosos” o gritarles “Regresate a tu pueblo” a los obradoristas, como hicieron algunos inconformes, cuando el graduarse de escuelas privadas no les ha servido de nada para no cometer garrafales errores de ortografía y sintaxis en sus pancartas, y cuando se presume mayor educación que “el pópulo” al que tanto desprecian pero no lo demuestran en su conducta.
    Tampoco sirve de nada intentar sumar simpatizantes partiendo del clasismo más burdo, criticando a los migrantes y a los beneficiarios de los programas sociales,  tachándolos de “chairos huevones” que “viven de nuestros impuestos”, cuando los sectores más desfavorecidos también los pagan a través de los descuentos obligatorios que se realizan a sus salarios, los cargos de IVA a servicios (agua, luz, gas, electricidad, internet, telefonía) y las compras más nimias que realizan cada día, como un refresco o unos chicles.
    Etiquetar de flojos a los sectores más vulnerables, con la infame idea de que “los pobres son pobres porque quieren”, en un país que rebasa los 50 millones de pobres y donde un título universitario no te garantiza salir de la miseria, no es la forma más inteligente de lograr nada, más allá de memes, críticas y burlas.
    El estado de la ultraderecha es vergonzoso porque, luego de haber sido el Zeus todopoderoso que controlaba todo en la otrora Nueva España (“Disculpe usted su Majestad”, dijeron muchos de ellos en marzo pasado, al rey Felipe VI), hoy es un bebé -“ternuritas”, les diría cierto presidente tabasqueño- que intenta ponerse de pie y caminar con firmeza, pero solo acaba tropezando y dando tumbos propios del primerizo.
    La diferencia es que el infante de carne y hueso despierta afecto y simpatía, mientras que la ultraderecha que está quejándose genera rechazo, cuando no pena.
    Pese a su escaso número, la sombra que es hoy la ultraderecha mexicana es peligrosa no por su músculo, sino por el desconocimiento y la violencia clasista que la alimentan de fondo. No es censurable la oposición, sino que la cimenten desde el prejuicio y el dogma. Argumentos hay y muy buenos; deberían utilizarlos. Pero los argumentos se desploman cuando parten de la falsedad.
    Decir que López Obrador es “comunista, socialista” y que ello lo hace peligroso, es una falacia argumentativa dantesca. Siento desilusionar a quienes aún no lo han notado, pero el presidente cambió mucho el discurso de izquierda radical que tenía en 2006 y el mismo se ha definido como un político “de centro”.
    Si bien su discurso pone en el centro a los pobres, en los hechos lo cierto es que no todas sus políticas podrán subsanar la enorme desigualdad de nuestro país y aunque López Obrador no quiera reconocerlo, el neoliberalismo aún no ha muerto.
    Y no señores, los comunistas/socialistas/anarquistas no son satánicos, ni comen niños. Al Padre Tiempo gracias, ya no tenemos a la conductora de TV Azteca, Lolita de la Vega, fomentando ese tipo de ideas, como en los años noventa. Urge elevar el nivel de la discusión, y dejar de lado esos conceptos propios del Yunque, el Muro o los cristeros; más adecuados para la Guerra Fría y la Guerra Sucia del siglo pasado, que para el siglo XXI.
    Decir que el actual gobierno ha generado “desconfianza” y “caída” de las inversiones es otra mentira, ya que las inversiones extranjeras aumentaron, la mayor parte de los bonos de deuda han sido adquiridos por extranjeros y el megafondo financiero Blackrock quiere realizar una mayor inversión, de la que ha hecho en Pemex y Banamex desde Enrique Peña Nieto.
    (Ojo aquí: Estamos en un momento surrealista y extraño, en el que la ultraderecha exige un neoliberalismo más desigual, entreguista, fascista y profundo, en el que la izquierda partidista cierra los ojos y aplaude algunas políticas económicas, que no están tan ajenas a lo neoliberal; y en el que los principios ideológicos ya es lo que menos importa en las pugnas partidistas “izquierda-derecha”).
    Mala apuesta decir que López Obrador es “un peligroso tirano”, cuando él dice una cosa pero su gabinete y el legislativo acaban haciendo otra. Tampoco es propio de un “dictador”, como lo llama la ultraderecha, aprobar la revocación de mandato y la pérdida de fuero, si bien es cierto las condiciones se prestan a debate y que se quedaron cortos al aprobarlo sólo para el presidente.
    Muy extraño ese “autócrata” que dibujan sus opositores, que rechaza la injerencia militar extranjera en un país sudamericano. Bastante suigeneris este autoritario mandatario –nótese mi sarcasmo, diría el periodista Vicente Serrano– que inició su sexenio con consultas populares (más allá de que éstas fueran vinculantes o no, lo cual es otro tema). Rara dictadura en la que la oposición puede manifestarse, a diferencia de las violentas represiones que sufrieron las manifestaciones contra Peña Nieto.
    Vaya, qué irónico es este occidentalizado mundo capitalista, que le dio el premio Nobel de la Paz a Obama tras Libia, y que jamás han osado criticarlo por ello. En cambio, llaman “dictador” a quien respeta la Doctrina Estrada. ¡Así las cosas!
    Es entendible y legítimo que los integrantes de la Marcha Fifíprotesten contra la violencia que azota nuestra tierra, con sus miles de muertos, desaparecidos y desplazados; violencia que todos padecemos en diferentes niveles. Lo que es censurable es que en su discurso soslayan como la desigualdad económica impacta en la delincuencia, y el Docenio Sangriento de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, con la Guerra contra el Narco como punto de partida.
    Condenable, sí, que el presidente piense que la exigencia de paz es sólo de los conservadores, pero más condenable es que sectores que jamás se preocuparon del 2 de octubre de 1968, el jueves de Corpus del 71, Ayotzinapa y Tlatlaya, hoy vengan a espantarse por una violencia que no repudiaron antes.
    Reprochable que el presidente evoque el pasado para justificar el presente, sí, pero también reprochable que los mismos políticos del PRIAN que llevaron a la patria a esta debacle, hoy salgan de forma oportunista a querer capitalizar un descontento del que ellos fueron los mayores responsables.
    Cuestionable que una ultraderecha que siempre condenó las protestas sociales y que poco dijo de la Guardería ABC, hoy pretenda imponer que su rebelión es la única que importa. Muchos de los mismos que no exigieron la renuncia del presidente por Villas de Salvárcar o los dos estudiantes del Tec ejecutados en marzo de 2010, hoy exigen la renuncia de AMLO por Tlahuelilpan y Minatitlán.
    ¿Qué futuro le queda a la ultraderecha, luego del derrumbe de sus intelectuales como Enrique Krauze? De poco les ha servido refugiarse en Francisco Martín Moreno o Macario Schettino, apodado Mc Ario en redes sociales en octubre pasado, luego de que éste esbozara que la inteligencia es “diferente” según la etnia.
    ¿Qué decir de una derecha y ultraderecha tan cercanas a Felipe Calderón, Vicente Fox, a los impresentables Javier Lozano y Fernando Belaunzarán, a la desangelada Margarita Zavala, a las reaccionarias #HijasdelaMx, a un Gabriel Quadri que desea un partido como el Vox de España, o a su activista de cabecera, la macabra señora Wallace, de la que ya muy poco podemos agregar?
    ¿Qué decir de quienes usan como única fuente de información a periodistas como Ricardo Alemán, Martin Moreno, David Páramo y Pablo Hiriart? ¿Qué decir de una derecha que contempla a Slim, al presidente de la Coparmex y a Juan Pardinas como presidenciables, pero que ignoró completamente a María de Jesús Patricio, Marichuy? ¿Qué decir de una derecha que necesita recurrir a personajes caricaturescos como el insufrible Juanito, a pesar de que éste ha sido abucheado en varias ocasiones en la Ciudad de México?
    ¿Qué decir de un sector aún enfurecido por la cancelación del Aeropuerto Internacional de Texcoco por “los empleos y la derrama económica que traería”, pero indolente ante las implicaciones ecológicas que hubiéramos padecido, el discrecional uso de las Afores para su financiamiento, y ante la represión en San Salvador Atenco, que le precedió?
    Cierto, quienes nos sentimos más cercanos a la izquierda que a la ultraderecha, podemos respirar tranquilos. Los reyes del oscurantismo y enemigos de las libertades –como la equidad, el aborto, la eutanasia, el matrimonio gay, la adopción por parejas del mismo de sexo, la educación sexual y el Estado Laico– reposan en las sombras esperando captar cualquier atisbo de luz, para aferrarse al poder de nuevo.
    Los Juan Dabdoub y los Jorge Serrano Limón, que se escandalizan más por una mujer que aborta que por el deplorable estado de los orfanatos, están muy lejos de regresar a Palacio Nacional, al menos hasta el momento. No hay en el escenario una figura lo suficientemente fuerte en la derecha partidista.
    Pero, como me dijo un amigo, no hay que confiarse. Pueden recuperarse. Está en nosotros, los ciudadanos, hacer conciencia sobre lo que significaría regresar a ese pasado… Que la lamentable herencia que nos dejaron, nos sirva para no olvidar.

lunes, 8 de junio de 2020

Anticomunismo, enfermedad infantil del aspiracionismo social.

Los Claudio X. González, Peña Nieto y el sucesor presidencial ...
Estirpe maldita : Los Claudios X. González


El anticomunismo, un monstruo que recorre a México

Por Héctor Alejandro Quintanar | Lunes, 08 De Junio Del 2020.
En la historia de las izquierdas de América Latina el comunismo nunca ha sido un proyecto político que haya asentado sus reales en la región. Salvo acaso las excepciones de Cuba en 1959 y Nicaragua en 1979 (con sus respectivos matices), el ideario y estrategia comunistas han sido una óptica política con fuerte influjo en el campo intelectual y artístico; sin que necesariamente esa influencia se haya visto correspondida con la misma fuerza en amplios espacios de toma de decisiones colectivas en el subcontinente.
El comunismo ha sido un actor político menos protagónico de lo que se piensa. No ha sido la voz cantante sino más bien parte del coro en el concierto de las izquierdas en Latinoamérica y en el mejor de los casos ha fungido como compañero de ruta o de aliado coyuntural de otro tipo de proyectos políticos progresistas. En la historia de la izquierda latinoamericana la  presencia real en espacios de poder ha recaído más en proyectos nacionalistas-populares que han buscado integrar al desarrollo agrario-industrial a grandes sectores sociales –como el caso del cardenismo o el peronismo en México y Argentina en la primera mitad del Siglo XX– o en gobiernos como los del “Giro a la izquierda” del siglo XXI que han ponderado más que una reforma económica total, proyectos políticos soberanistas.  El Estado proletario, la colectivización de los medios de producción y el fin de la propiedad privada –base del comunismo–, no han sido en América Latina un proyecto político que realmente se haya concretado en regímenes de manera generalizada. A diferencia de Europa y Asia, en América el comunismo ha sido una fuerza política pocas veces dirigente y muchas veces testimonial o marginal.   
En cambio su contraparte ideológica más visceral: el anticomunismo conservador sí ha jugado un rol fundamental en América Latina en la constitución de marcos de conducta, desempeño de gobernantes, creación de instituciones, apuntalamiento de gobiernos y procesos políticos de larga duración. Y casi todos han sido intolerantes, lacerantes, destructivos, cuando no sanguinarios.
Desde la falta de libertad que supuso la persecución ciega contra comunistas antes de 1947 hasta la sistemática ilegalización de los partidos con ese rótulo durante todo el siglo XX, a nombre del anticomunismo se han perpetrado todo género de exclusiones golpeadoras que incluso han llevado al marco institucional esa restricción intolerante que tuvo una de sus expresiones más crudas en por ejemplo la “Ley maldita” chilena que en 1948 acosó y proscribió a las izquierdas en general de ese país.
La Guerra Fría empeoró la situación. En pos del anticomunismo de manera injusta se persiguió, encarceló, censuró, mutiló, torturó, desapareció y asesinó a miles. La “Guerra Fría” como plantea Lorenzo Meyer “No fue tan fría” en América Latina porque con el blasón contra la “Amenaza roja” millones de personas vieron sus vidas seriamente afectadas. Bajo ese mismo análisis Marcos Roitman ha demostrado otra tesis reveladora: en la historia de los Golpes de Estado en América Latina en los siglos XX y XXI el común denominador ha sido el anticomunismo. Salvo dos excepciones: donde sobresale el golpe perpetrado por el general progresista  Velasco Alvarado en Perú en 1968, la realidad es que las más de cien asonadas golpistas que han depuesto a gobiernos legítimos han sido ejecutadas por los sectores más conservadores y retardatarios del continente quienes con esos antecedentes delictivos han demostrado que las reglas del juego democrático no son práctica común en muchas derechas latinoamericanas.
El anticomunismo tuvo su máxima expresión en las dictaduras militares del Cono Sur y Centroamérica en la segunda mitad del siglo XX cuya violación a derechos humanos, perfil genocida, venalidad y corrupción las delató como un rostro turbio del fascismo. Si bien todas esas dictaduras aún duelen, sobresalen en ellas las de la Junta Militar argentina (1976-1983) y la tiranía de Pinochet en Chile (1973-1989), cuya brutalidad fue tal (más de cincuenta mil muertos y miles de desaparecidos, torturados, exiliados y perseguidos injustamente), que el propio gobierno estadunidense de James Carter trastrabilló su apoyo y desgastó al anticomunismo como bandera ideológica.
El caso mexicano en la región fue excepcional pues el anticomunismo fue más “discreto”, lo cual no impidió que ese anticomunismo se refugiara en espacios cuya sevicia violentaría la vida de muchos. El gobierno asesino de Díaz Ordaz –con la represión de Tlatelolco a la cabeza– y el anticomunismo de los “Órganos de inteligencia” y paramilitares de los años de la “Guerra sucia” son las manifestaciones más retorcidas y aún dolientes de esta delirante postura política.
En síntesis, mientras el comunismo ha sido un actor marginal  en América, su contraparte anticomunista sí construyó cotos de poder enormes y gobiernos dictatoriales constantes que representan lo más sangriento y brutal en la historia de nuestro continente. El anticomunismo en América Latina y en México no se ha ceñido nunca a los parámetros de la democracia. Por el contrario: dada su tradición golpista y por su desdén a los derechos humanos es uno de sus enemigos declarados.
Por eso resulta preocupante que exista hoy un grupúsculo opositor (llamado “FRENAAA”) contra López Obrador que haya salido a manifestarse en su contra en días recientes en diversas ciudades del país. El problema no radica en que se manifiesten (nadie debe conculcar a nadie ese derecho mientras sea pacífico), sino que al hacerlo hagan gala del peor rostro ideológico de América Latina: el anticomunismo, caracterizado –a diferencia de su variante europea liberal– por la antidemocracia y la exclusión de la otredad. 
 Las dos consignas fundamentales que proclamó ese grupo lo prueban: por un lado acusaban a AMLO de algo que no es (“comunista”) y por el otro sin mayor razón más que la animadversión personal –cuando no la invectiva racista y clasista– le exigieron “su renuncia” prematura a pesar de que el propio Presidente ha dado una herramienta a sus adversarios para deponerlo a la buena: la posibilidad de revocar su mandato en las urnas en 2021. 
Ambas consignas no son más que ecos vetustos del anticomunismo de la Guerra Fría cuya perversidad no debe repetirse y sus barbaridades deben denunciarse por cualquier espíritu demócrata. A final de cuentas en nuestro continente el comunismo fue más un fantasma en las cabezas de las derechas que una amenaza real. Sin embargo, el monstruo anticomunista en nuestra historia sí existió de forma concreta y cometió bajezas indecibles y heridas que aún no sanan.
En respeto a eso ojalá que todos los ideólogos que han abonado en esos ecos vetustos (los macartistas tropicales que acusaron a AMLO de ser marioneta rusa o los políticos y comentócratas que a la ligera acusan de “Comunismo” en toda intervención estatal, por necesaria que sea) se hagan responsables de sus dichos, depongan su beligerancia y aprendan a ser una oposición digna y leal. No leal al gobierno de López Obrador sino a los valores democráticos básicos.
De lo contrario abonarán en las ínfulas de “Líderes” como el organizador de “FRENAAA”, Gilberto Lozano quien sin pudor hace llamados a las Fuerzas armadas para un Golpe de Estado y blande invectivas xenófobas. El huevo de la serpiente anida en la actitud destructiva de muchos de los integrantes de ese grupúsculo. No sólo debe preocupar su existencia, también se debe exhibir a quienes les brindan insumos y cálido aliento.

Héctor Alejandro Quintanar – Académico en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Hradec Králové en la República Checa y en el Seminario Interdisciplinario de Comunicación e Información de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, donde también se ha desempeñado como profesor e investigador. Especialista en movimientos sociales e historia de las ideas políticas en el México contemporáneo. Autor de los libros Las raíces del Movimiento Regeneración Nacional y El origen de Morena. Twitter: @hectoralexx

martes, 31 de diciembre de 2019

Vergonzoso, ver a países de AL, incluido Brasil, sometidos a la voluntad de EU: Lula

Critica articulación profunda de la extrema derecha
El ex mandatario asegura que seguirá su lucha por la democracia
 
Periódico La Jornada
Martes 31 de diciembre de 2019, p. 17
Lo que ocurre en América Latina es una articulación profunda de la extrema derecha liderada por Estados Unidos, afirmó el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien en entrevista concedida en exclusiva a Telesur reafirmó: Voy a luchar hasta restablecer la democracia en Brasil, ante la situación actual que vive su país con el gobierno de Jair Bolsonaro.
Hace algunos días el líder del Partido de los Trabajadores criticó el papel de la Organización de Estados Americanos en la región y aseguró que es una vergüenza, ya que actualmente se observa a varios países latinoamericanos sometidos a la voluntad estadunidense, informó el portal de noticias www.nodal.am.
Entre estos países mencionó a Brasil y al gobierno de Bolsonaro, quien se ha convertido en aliado de aquellos gobiernos injerencistas que buscan desestabilizar al continente y que atacan a los sectores que demuestran estar en desacuerdo con sus políticas.
Acusó a Washington de liderar los intentos por destruir aquellos sistemas que defienden su democracia y la soberanía de sus recursos.
Acerca del golpe de Estado en Bolivia, criticó que las fuerzas armadas no respaldaran al presidente legítimo Evo Morales y que tomaran partido por quienes violentaron la democracia y atacaron a la población.
Sobre las elecciones del presidente Andrés Manuel López Obrador en México, y Alberto Fernández en Argentina, aseguró que representan una esperanza para la región, especialmente para el pueblo de la nación sudamericana, a quien reconoció su compromiso por regresar a la democracia luego del gobierno de Mauricio Macri.
Lula felicitó también al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y al pueblo de Venezuela por resistir el bloqueo económico y financiero impuesto por Estados Unidos, así como los intentos de la extrema derecha por regresar a la violencia y no participar en un diálogo para garantizar la paz.
El líder obrero recordó a los venezolanos que sólo ellos son responsables de resolver sus problemas y elegir a sus gobernantes sin caer en provocaciones de quienes no respetan la voluntad de las mayorías y de aquellos que buscan desestabilizar el país.
También recordó la época en que Latinoamérica contó con presidentes como Hugo Chávez (Venezuela), Rafael Correa (Ecuador), Evo Morales (Bolivia), Néstor Kirchner y Cristina Fernández (Argentina), Tabaré Vázquez (Uruguay) y él y Dilma Rousseff (Brasil), periodo en el que la región alcanzó logros populares y donde la democracia ejerció un papel fundamental.
Sobre el proceso judicial en su contra afirmó que éste poco a poco será desacreditado por la irregularidades que hubo detrás de su detención.
En cuanto a sus planes, reafirmó que Brasil “tiene todas las condiciones para recuperar un debate democrático y combatir el neoliberalismo que destruyó todo el patrimonio público.
Los días que estuve detenido en la prisión de Curitiba me fortalecieron políticamente y hoy tengo mayor voluntad de luchar hasta restablecer la democracia en Brasil, advirtió el dirigente izquierdista que enfrenta varios procesos por cargos de corrupción.

domingo, 3 de noviembre de 2019

Los peligros de Jair Bolsonaro

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L
a escalada contra los que son considerados por el ultraderechista presidente Jair Bolsonaro y su clan como enemigos, experimentó una aceleración muy fuerte en días recientes. A tal punto, que llegó a rozar los límites de los soportes básicos de la democracia.
Vale recordar que para el presidente y su trío de hijos, el senador Flavio, el diputado Eduardo y Carlos, concejal por Río, no existen adversarios: lo que existe son enemigos que deben ser abatidos.
Cada vez que se sienten presionados por algo, refuerzan su furia contra instituciones comenzando por el Supremo Tribunal Federal), partidos políticos, inclusive el suyo, organizaciones sociales, medios de comunicación, mandatarios extranjeros y el mundo en general.
¿Qué habrá despertado ahora en el clan la urgencia de avanzar contra enemigos dentro y fuera del país? ¿Cómo contener semejante explosión de furia?
¿No será que todo esto es una cortina de humo para desviar la atención de algo que ocurrió, pero aún no ha emergido? ¿Será una anticipación de defensa frente a alguna novedad grave relacionada a la cercanía del clan, presidente incluído, con los asesinos de Marielle Franco, concejala de Río?
Hace rato está confirmado que tanto el presidente Bolsonaro como Flavio, Eduardo y Carlos desconocen límites. Desde siempre, incluso antes de la victoria de Jair Bolsonaro en las elecciones del año pasado, han sido groseros, al borde del desequilibrio emocional, mintiendo de manera compulsiva y disparando amenazas por doquier.
También son harto conocidas sus vinculaciones con las milicias, grupos paramilitares que disputan áreas controladas por narcotraficantes en Río de Janeiro.
No que las integren, las respaldan y sobran pruebas de eso, para empezar están los pronunciamientos del entonces diputado Jair Bolsonaro.
La llegada del clan familiar al poder reforzó esas características y arrojó sobre el país una marea de odio que supera la que emanó entre 1964 y 1985. Aunque en aquel periodo, al menos, había una realidad indiscutible: el país vivía bajo una feroz dictadura militar.
Se supone que ahora vive bajo democracia: el Congreso funciona y ningún magistrado de la Corte Suprema fue defenestrado, ningún parlamentario perdió su mandato o vio suspendidos sus derechos civiles.
Tampoco fueron rotas las relaciones diplomáticas con alguna nación, no hay censura oficial ni exilios forzosos o tropas ocupando las calles.
No existen presos políticos, la tortura, la desaparición forzada y el asesinato de adversarios políticos no fueron institucionalizados: el ambiente es muy distinto al que se vivía luego de que se decretara, en diciembre de 1968, el AI-5 (léase: Acta Institucional número 5, el golpe dentro del golpe ocurrido cuatro años antes, y que desató una ola de represión sin freno).
Pero para que las cosas sigan como están, habrá que ponerle un alto al clan: en la tarde del jueves, Eduardo, que el padre presidente quería contemplar para la embajada en Washington, dijo que si sucede en Brasil lo que ocurrió en Ecuador y ahora en Chile habrá que buscar respuestas. Y agregó: una de las posibilidades sería reditar el AI-5.
La reacción vino de todas partes, para empezar por los presidentes de la Cámara de Diputados y del Senado.
Hasta en el partido de los Bolsonaro las críticas fueron duras, y la oposición propuso abrir un proceso para suspender el mandato de diputado al hijo del presidente.
En una primera reacción, Jair Bolsonaro dijo que su hijo había sido malinterpretado. No es cierto, pese a las muy duras reacciones iniciales, Eduardo reincidió en la amenaza en redes sociales. Luego, presionado por el padre, se excusó por la desafortunada expresión.
Hay que recordar la reacción del presidente frente a las manifestaciones populares chilenas: durante su viaje por Asia y Medio Oriente, manifestó que había llamado a su ministro de Defensa instruyéndole para que se preparara para sacar tropas a las calles en caso de que surgiera algo parecido en Brasil.
Acorde con el clan ultraderechista, estaría en marcha una conspiración de la izquierda para crear el caos en Améri-ca del Sur y abrir espacio para el retorno del comunismo en la región. Ecuador y Chile fueron sólo el inicio.
Todas las amenazas pueden sonar a delirio de una pandilla de mentecatos, y lo son, pero también son, y eso sí es grave, una secuencia de presiones contra las reglas básicas de la democracia.
El gran peligro está en que esos brotes de furia de Jair Bolsonaro escapen al control y el clan busque efectivamente una ruptura.
De momento, los militares que lo cercan están callados, con excepción del jefe del Gabinete de Seguridad Institucional, Augusto Heleno, general retirado.
Los que realmente importan, los que están en activo, aunque no se hayan pronunciado expresamente, dejaron claro su malestar.
Su gran preocupación es que la imagen de las fuerzas armadas se contamine de toda esa demencial escalada de autoritarismo.
Mientras tanto, no queda otro camino que esperar para ver qué motivó todo eso efectivamente.
Y claro, habrá que esperar para ver quién pondrá freno a toda esa locura, peligrosa locura.

jueves, 25 de julio de 2019

Investigación documenta indicios de un 'golpe de Estado blando' de la ultraderecha mexicana contra López Obrador

Un trabajo realizado por el Canal 6 de Julio señala, entre otros, la presencia de algunos tanques de pensamiento ligados a corporaciones muy poderosas en EE.UU.
Investigación documenta indicios de un 'golpe de Estado blando' de la ultraderecha mexicana contra López Obrador
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, durante su habitual conferencia de prensa el 23 de mayo de 2019.
lopezobrador.org.mx
Una investigación realizada por el Canal 6 de Julio, una productora de cine documental independiente que nació tras las elecciones presidenciales de 1988 en México –fecha de donde toma su nombre al considerar que marcaba un antes y un después en la democracia mexicana–, da cuenta de indicios de que la extrema derecha ha puesto en marcha una estrategia para intentar dar un 'golpe suave' –o golpe de Estado blando contra el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.
"Los indicios coinciden con el método del 'golpe suave' y permiten sostener esa hipótesis. Se trata de la presencia de algunos tanques de pensamiento ligados a corporaciones muy poderosas en EE.UU. que han estado actuando, por ejemplo, en apoyo de la oposición venezolana, en la parte más radical, más violenta, que están presentes en México y están auspiciando algunas expresiones que adoptan un discurso no tanto de crítica sino de desestabilización", explica Carlos Mendoza Aupetit, director del Canal 6 de Julio, en entrevista con RT.
Mendoza Aupetit refiere la difusión de campañas y mensajes en los medios de comunicación y las redes sociales, la organización de grupos opositores y la promoción de movilizaciones de protesta contra el presidente, así como la propagación de noticias falsas, que diariamente cualquier persona puede encontrar a través de distintos medios. Dice que con ello se busca "deslegitimizar y debilitar" a la actual Administración, "en una acción similar a lo que ha sucedido en la década reciente en otros países latinoamericanos, como Honduras, Argentina o Brasil".
En 2009 Manuel Zelaya fue destituido de la presidencia de Honduras con el apoyo de Washington; en 2015 la oposición argentina intentó que el asesinato de un fiscal le fuera imputado a la entonces presidenta, Cristina Fernández; en 2016 la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, fue destituida por presuntamente haber violado una ley presupuestaria; en ese mismo año el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva fue encarcelado acusado de corrupción, sin pruebas suficientes.
El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. / Rodolfo Buhrer / Reuters
Los tanques de pensamientos (think tanks) a los que Mendoza señala son la Red Atlas y el Instituto CATO, que a su vez recibe fondos de las Industrias Koch, el segundo conglomerado industrial de Estados Unidos. Todos tienen filiales en México o patrocinan organizaciones en el país.
"Casualmente están auspiciando la actuación de algunos grupos que están adoptando este discurso en torno a la idea de libertad. Hay otra actuación bastante notable de un grupo que se llama Students for Liberty, muy ligado a ellos está la politóloga guatemalteca Gloria Álvarez", abunda Mendoza.
Álvarez es coautora del libro 'El engaño populista', proyecto para el cual tuvo el apoyo de Enrique Krauze, un intelectual mexicano señalado por estar detrás de la llamada Operación Berlín, con la que grupos empresariales financiaron una campaña sucia contra López Obrador en la contienda presidencial pasada para vincularlo con el Gobierno de Rusia. Krauze ha negado su participación.
RT: ¿Cuáles son los indicios que han encontrado?
M.A.: Por ejemplo, estar llamando al presidente dictador desde el segundo mes que estaba gobernando cuando no hay algún elemento serio para afirmar cosas de ese tipo. Hay una serie de coincidencias y actuaciones que podrían cuadrar plenamente con este método que, por otra parte, se ha aplicado reiteradamente en Sudamérica con distinto éxito y que está plenamente explicado por expresidentes, como Correa, o el politólogo Gene Sharp, que explica con toda claridad 198 maneras de derrocar a gobiernos que ellos consideran dictatoriales.
[ACLARACIÓN: Mendoza alude al autor del polémico ensayo titulado 'De la dictadura a la democracia', que describe 198 métodos para derrocar Gobiernos mediante lo que se conoce como 'golpes suaves'. Esos golpes se llevarían a cabo mediante una serie de medidas que van desde el debilitamiento gubernamental hasta la fractura institucional en cinco etapas]

RT:¿En qué etapa estaríamos en México?
M.A.: Nosotros no podemos afirmar que esté a todo lo que da un intento de golpe de Estado, eso no sería responsable, lo que decimos es que hay actores políticos que parecería que están actuando en esa lógica, en las primeras etapas de crear un malestar a través de los medios, las redes, a través de la actuación de grupos en la calle, que llaman el 'calentamiento de la calle'. Luego en la desestabilización, la segunda etapa, que es empezar a ridiculizar, a colgarle más pecados de los que tenga el Gobierno. El nuestro ha tenido muchos errores y bienvenida la crítica, pero otra cosa es empezar a exacerbar el lenguaje, a señalar cosas que no están pasando y que son patrocinadas por estos tanques de pensamiento, por estas agencias. Estos temas no se pueden abordar mas que sistematizando la información que hay, encontrando y señalando indicios. Hay algunas pruebas pero no son concluyentes, no pueden serlo, ninguna agencia entrega tarjetas diciendo: 'Agenda fulanita, se dan golpes blandos a domicilio'. Nosotros no podemos afirmar eso.
RT: ¿Cuáles son esos errores que ven en los siete meses de Gobierno de López Obrador?
M.A.: Las consultas a mano alzada nos parecen un error, coincidimos en esto con gente que lo critica desde la derecha. La intención de darles canales de televisión a grupos religiosos nos parece un retroceso. Hacer asignaciones directas en contratos, en lugar de licitarlos, es un asunto delicado y es algo que también señala la derecha. Por supuesto, criticamos muchísimo la consulta para echar a andar la termoeléctrica de Huexca, en Morelos, que derivó en un asesinato. También está el tema de los recortes, que son un problema muy serio que no se ha explicado siquiera bien. Sin embargo, también creemos que es temprano para hacer juicios tan lapidarios como los que se están haciendo. También es un problema del Gobierno, que no ha sabido comunicar. La crítica es necesaria, pero debe ser responsable, hay críticos que no le aceptan ningún acierto al Gobierno y están todo el tiempo atizando a la polarización.
Carlos Mendoza Aupetit. / Cortesía Canal 6 de Julio.
RT. ¿Por qué hay temor si el presidente tampoco ha dado señales de romper con la política neoliberal; se ha reunido con empresarios, con la banca; hay proyectos como el Tren Maya que incentivan la inversión privada y no hay inflación?
M.A.: Creo que esa es una de las cuestiones clave. Desde la izquierda muchos criticamos al Gobierno porque sigue muy apegado a los ejes fundamentales de la economía neoliberal, pero también está esta idea muy distorsionada de lo que es el populismo. La derecha acierta cuando critica el modo personal de gobernar de López Obrador, lo que es curioso es que muchos detalles de esta manera de gobernar también estuvieron presentes con otros presidentes y no les pusieron tanto énfasis. Es un poco esta exacerbación del populismo, que es un fenómeno político, pero que ya se usa como estigma. Parece que el que se desvía tantito de la ortodoxia del modelo y que no reivindica en todo sus términos al neoliberalismo, parece suficiente para que se vaya de una manera que no es la que marca el sistema político. Hay un sistema que se jacta de que es democrático, pero no quieren jugar en esa cancha, están queriendo jugar a través de acciones de facto.
RT: ¿Cuál sería el principal riesgo de mantenerse estos indicios?
M.A.: El principal riesgo es que esta crispación llegue a otros extremos. Creo que ya lo hemos visto, sobre todo en el caso de Venezuela, que es un caso que no ha sido bien comunicado a la sociedad mexicana, donde hay una enorme violencia por parte de un sector de la oposición venezolana, hay una guerra económica en la que interviene EE.UU. y está traduciéndose en niveles altísimos de inflación. El riesgo es que nos quieran llevar para allá, pero esto no es una fatalidad: no quiere decir que quien nos quiera llevar para allá, lo vaya hacer, porque hay muchas maneras de contrarrestar este tipo de procesos.
RT: ¿Qué opinas de que se compare a México con Venezuela?
M.A.: Es la consecuencia de un trabajo propagandístico muy irresponsable, la analogía entre López Obrador, primero con Chávez y luego con Maduro, es una construcción que ya tiene cerca de dos décadas y que siempre fue infundada, pero que ha sido machacada a través de técnicas goebbelianas, la repetición ad nauseam de esta comparación.

En espera de exhibición

La investigación del Canal 6 de Julio sobre el 'golpe suave' de Estado que estaría fraguándose contra López Obrador está contenida en un documental que está a la espera de fechas y espacios de exhibición. "Estamos considerando el tiempo para el lanzamiento del documental, porque no queremos abonar a la crispación, ya nos están señalando algunos como porristas de López Obrador y no, en absoluto. Pero sí nos parece que a todos nos compete que alguien esté pensando en llevar al país a un escenario como el que documentamos", concluye.
Paola Morales

Green Go