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miércoles, 27 de abril de 2016

Mexichem, una empresa voraz .- ROSALÍA VERGARA


La planta Clorados III, de la empresa Petroquímica Mexicana de Vinilo (PMV), donde se produjo la explosión del miércoles 20, fue “desincorporada” el 30 de julio de 2013, días antes de que el presidente Enrique Peña Nieto anunciara su iniciativa de reforma energética para aceptar la participación de capital privado en Pemex.
Forma parte de los tres polígonos del predio que administra en comodato en el Complejo Petroquímico Pajaritos. Uno tiene 342 mil 675 metros cuadrados, otro 42 mil 240 y el tercero 91mil 471.
Hace tres años la Secretaría de la Función Pública (SFP) publicó en el Diario Oficial de la Federación “la desincorporación del régimen de dominio público de la federación de 476 mil 386 de los 990 mil 528 metros cuadrados del complejo ubicado en el municipio de Coatzacoalcos, Veracruz, a efecto de que el organismo público descentralizado Pemex Petroquímica lleve a cabo su enajenación a título oneroso”.
El acuerdo lo firmó el entonces subsecretario de Responsabilidades Administrativas y Contrataciones Públicas, Julián Alfonso Olivas, en ausencia del titular de la SFP.
“La venta de la mitad de la planta de Pajaritos, la más importante y rentable de Pemex –genera 4 mil 500 millones de pesos anuales–, es el último paso para concretar uno de los primeros compromisos asumidos por el actual Consejo de Administración de Pemex, encabezado por el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell” (Proceso 1923).
Según el reportaje publicado en este semanario el 8 de septiembre de 2013, ambas partes se comprometieron a aportar 556 millones de dólares para la modernización de la planta. La empresa Mexichem, a la que pertenece PVM, contribuiría con 325 millones y Pemex Petroquímica otros 231 millones, además de ceder casi la mitad del complejo Pajaritos en un supuesto arrendamiento.
Meses antes, el 16 de enero de 2013, se constituyó la empresa PVM, en sociedad de coinversión entre Pemex Petroquímica y el consorcio privado Mexichem, antes Camesa.
El artífice
Mexichem se creó el 30 de junio de 1978 y el 18 de septiembre de ese año se inscribió en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).
Mexichem se dedica a la elaboración de productos químicos, petroquímicos, ácido fluorhídrico y a la extracción de fluorita. Los productos que maneja la empresa, presidida por Juan Pablo del Valle Perochena, son cloro, sosa cáustica, hipoclorito de sodio y tubos de policloruro de vinilo (PVC).
Del Valle Perochena es el menor de los seis hijos del fundador del grupo de negocios familiares, Antonio del Valle Ruiz, quien nació en 1938, poco antes de la expropiación petrolera; asimismo, es asesor de los 10 mexicanos más acaudalados según la lista que cada año publica la revista Forbes.
Del Valle Ruiz fue expulsado del gremio de los banqueros cuando su institución, Bancrecer, pasó al gobierno en 1982. Pero no se retiró, sólo se cambió al mercado de la petroquímica.
El 20 de marzo de 2013 Forbes publicó una entrevista con Del Valle Ruiz, quien declaró que las decisiones estratégicas de sus empresas estaban en manos de sus descendientes y el equipo ejecutivo:
“Ni me considero el empresario del sexenio ni el empresario de nada. Yo ya cumplí con mi labor, que los jóvenes continúen y sanseacabó”, dijo el fundador de Mexichem, principal fabricante de tubos de PVC en el mundo. La empresa tenía un valor de 70 mil millones de pesos en el mercado. De 2006 a 2013 aumentó 15 veces sus ventas.
También relató que en noviembre de 2011 Mexichem informó al mercado que postergaba su alianza con Pemex para operar en el complejo Pajaritos una planta conjunta de etileno, la materia prima para producir cloruro de vinilo o fabricar tubos de PVC. Le había costado ocho años de negociación –desde el inicio del sexenio de Calderón y los tres primeros del de Peña Nieto– y 5 millones de dólares.
Del Valle Ruiz comenzó trabajando en El Asturiano, un negocio textil fundado por su familia cuando llegó a México procedente de España. En 1953 fundó junto con inversionistas mexicanos e ingleses la empresa Cables Mexicanos para fabricar cables de acero de alto carbono.
En 1960 Cables Mexicanos cambió el nombre por Aceros Camesa. En 1978 se creó Grupo Industrial Camesa y la compañía comenzó a cotizar en la BMV.
En 1997, Grupo Empresarial Privado Mexicano (GEPM), también creado por la familia Del Valle, adquirió Grupo Industrial Camesa. El 50.4% de participación era de Mexichem, mientras que la empresa química y Elf Arochem, de Francia,  tenía el 49.6% restante.
En 1999 GEPM se fusionó totalmente en Camesa, la cual aumentó su participación a 100% en Mexichem durante 2013 y entró en el negocio químico. Un año después obtuvo Química Flúor, una productora de ácido fluorhídrico, con lo que se convirtió en líder en el ramo de Latinoamérica. A la par, compró Grupo Primex, una empresa mexicana puntera en producción de resinas de PVC que se posicionó en el primer sitio en México y en tercer lugar en América Latina.
Reposicionamientos
En 2005 Del Valle Ruiz vendió Aceros Camesa y Grupo Industrial Camesa cambió su nombre a Mexichem, que ya existía. Al siguiente año se expandió a nivel internacional al comprar Bayshore Group, una empresa de composición que operaba en Estados Unidos.
En 2007 consiguió Amanco y sus filiales, productores de los sistemas y accesorios de tubería de PVC para la conducción de fluidos, principalmente agua. Captó también a Petroquímica Colombiana, empresa dedicada a producir resinas de PVC.
Ese mismo año Mexichem se quedó con 50% de las acciones de CI Geon Polímeros Andinos, también dedicada a los compuestos de PVC; adquirió DVG, Industria y Comercio de Plásticos, productora de tubos de PVC rígidos para transportar agua potable y residual.
Adquirió también la firma Fluorita de Río Verde, incluyendo sus plantas de producción, así como dos concesiones mineras de fluorita grado ácido; Quimir, una empresa de fosfatos de sodio; Geotextiles del Perú; la brasileña Fiberweb Bidim Industria y Comercio de Nao-Tecidos y Colpozos, líder en sistemas de riego y perforación en Colombia.
En 2009 se apoderó de tubos Flexibles, una empresa mexicana con cuatro plantas que producen tubos y conexiones de PVC. También se hizo del 50% de las acciones restantes de CI Geon Polímenos Andinos y compra Platisur, una empresa de PVC peruana.
Para 2010 obtuvo INEOS Group, un negocio de químicos fluorados con presencia en Estados Unidos, Reino Unido, Japón y Taiwán, convirtiéndose en líder mundial en la producción de refrigerante y gases medicinales. Otra compra fue Policyd, fabricante de resinas y Plásticos Rex, dedicada a la producción de tuberías y accesorios de PVC.
En 2011 se quedó con AlphaGary Group, productor de compuestos de PVC, TPE y TPO con instalaciones en Estados Unidos y Reino Unido. Al año siguiente compró Fluorita de México y Wavin, una firma europea líder en la producción de sistemas de tuberías plásticas.
Para 2013, Mexichem consiguió el negocio de resinas especiales de PVC de PolyOne, con dos plantas en Estados Unidos, así como un Centro de Investigación y Desarrollo.
De acuerdo con la propia página de la empresa –www.mexichem.com– ese año Mexichem y Pemex Petroquímica formalizaron una empresa conjunta: PMV, para producir monómero de cloruro de vinilo. Como resultado de esta alianza estratégica, se espera que la cadena de valor de etileno de Mexichem (a partir de sal-etileno para resinas de PVC y sistemas de conducción de fluidos) consolide “su estrategia de integración vertical”.
De manera paralela, compró Occidental Chemical Corporation (OxyChem), una subsidiaria de Occidental Petroleum Corporation; con Mexichem formaron Ingleside etileno para construir cracker de etileno.
En 2014 Mexichem, Enesa Energía, e Invenergy Clean Power formaron un consorcio que fue seleccionado por Pemex como ganador para el proyecto de cogeneración Cactus para la generación de electricidad y vapor. Conquistó Dura-Line, líder mundial en soluciones de conducto HDPE, conductos y tuberías de presión para las industrias de las comunicaciones de datos y telecomunicaciones, energía e infraestructura.
Además, adquirió Vestolit, el sexto mayor productor de resinas de PVC en Europa, único productor europeo de SU-PVC y el segundo mayor productor europeo de pasta de PVC.
Para 2015 Mexichem compró la licencia de distribución y venta para el HFC-227ea /P grado farmacéutico de DuPont Fluoroquímicos.
Pero el exitoso ascenso de Mexichem se detuvo el miércoles 20 con la explosión del complejo Clorados III en la planta de Pajaritos. Y sus acciones en bolsa se vinieron abajo.   l

lunes, 25 de abril de 2016

Rapiña, incertidumbre y más desaparecidos en Pajaritos a 5 días de la explosión

Entierro de un trabajador fallecido en explosión Coatzacoalcos. Foto: Yahir Ceballos

COATZACOALCOS, Ver. (proceso.com.mx).- Una treintena de obreros de Pemex y empleados de empresas contratistas de Petroquímica Mexicana de Vinilo se arremolinan alrededor de un tambo de tamales: “éntrenle, éntrenle, ahora que hay”, grita un coordinador de grupo, Javier, chaparrito, con el pelo cortado como si fuera militar, pero enfundado en el tradicional traje naranja de petrolero. Repara: “aquí nos agandallamos la papa, pero adentro ya está la rapiña”.
Por la explosión del pasado miércoles, en donde han muerto hasta el momento 28 personas, más de 160 resultaron heridas y hay cifras inexactas sobre las decenas de desaparecidos, administrativos foráneos de Pemex, militares y marinos mantienen el control del complejo Pajaritos.
En contraste, en oficinas de empresas subrogadas de la paraestatal como ICA, Gamsa, Welding y demás ya empezaron a “desaparecer” computadoras, herramienta industrial, mochilas con prendas y objetos personales y otros dispositivos electrónicos.
“Por la explosión vino mucha gente de (la ciudad de) México, entró mucha gente externa y varios administrativos de los contratistas ya se están quejando de robos, de saqueo de oficinas. La rapiña allá adentró está a todo lo que da”, explica Javier, quien presta sus servicios a Gamsa.
Y mientras varios empleados se arremolinan alrededor de la “tamaliza”, otros obreros rodean a los enviados de Proceso. Como desahogo, hacen ver su siguiente miedo: la incertidumbre.
“Seguimos llorando a nuestros amigos. Nos duele en el alma tener que ir ayer y antier a dos velorios por día, pero queremos ver, ¿Qué sigue?, la familia tiene que comer, de dónde va a salir la papa, hemos escuchado que la planta va a estar cerrada muchos meses, ¿de qué vamos a vivir?”.
La zozobra se multiplica, las empresas contratistas se están desentendiendo del reacomodo de sus empleados, en los murmullos y lamentos de los empleados petroleros apenas una empresa de nombre Welding está respaldando a sus empleados e incluso pudieron cobrar su semana el pasado viernes.
Del resto de las outsourcing del petróleo sólo hay quejas, mentadas y recriminaciones de sus empleados. Incluso, los trabajadores petroleros recriminan que muchas de ellas, ni siquiera pagaron los gastos funerarios de las víctimas.
Este domingo, dos unidades móviles de la Fiscalía General del Estado (FGE) acudieron para continuar con el trámite de identificación de cuerpos y de los exámenes de ADN y mapeo genético.
La primera camioneta tenía la siguiente leyenda: “laboratorio móvil de criminalística, de los servicios periciales” y la otra, “servicios pericial forense”, una vez que entraron las unidades, familiares de personas desaparecidas se concentraron para poder entrar al doloroso pase de lista y ver los cuerpos, la mayoría ya en avanzado estado de descomposición.
Sobre la tarde, había la promesa de que arribarían binomios caninos para recorrer el “sector 400” -sitio donde ocurrió la explosión- y así continuar con la búsqueda de más personas fallecidas.
Roberto, empleado de Welding, cuenta que en el caso de esta empresa hay 20 obreros que fueron contratados de municipios marginales del estado de Oaxaca y que hasta el momento no se habían apersonado para su búsqueda.
“Aquí a los locales vienen sus familiares, la hacen de pedo (sic), mientan madres a los militares y exigen al gobierno que les entregue sus difuntos, pero a estos chavos de Oaxaca, a sus familias no las hemos visto por aquí. El número de muertos podría ser mayor”.
Ayer, un centenar de manifestantes -la mayoría de la congregación de Mundo Nuevo- se arremolinaron en la entrada de Pajaritos para patear, aventar piedras y mentar madres, como medida de presión para que Petroquímica Mexicana de Vinilo abra por completo las compuertas del área de Clorados III y se pueda espulgar la zona afectada, en donde aún se continúa regando líquidos.
“Uno no quiere ser amarillista, pero de los compañeros que aún continúan en los hospitales y que la banda (sic) ya fue a visitar, nos han dicho que mientras salían de la zona de fuego, veían cuerpos colgados en arneses y en las torres. Hasta allá los aventó la explosión”, resume Joaquín, otro de los empleados de PMV.
Hasta ahora, el director general de Pemex, José Antonio González Anaya, suspendió el sábado y este domingo sus habituales ruedas de prensa, para dar avances del número de muertos y heridos. En el área de Pajaritos, los empleados administrativos piden a la prensa “ceñirse” a la información oficial y a los “comunicados puntuales” de la paraestatal.
Al final -resume Javier-, las dudas sobre las verdaderas causas del accidente continúan: “sólo sabemos que hubo un desfogue, algo explotó y después vino el diablo y sopló (sic)”.

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