Mostrando entradas con la etiqueta toma de rectoría. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta toma de rectoría. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de mayo de 2013

Hubo varios destrozos, robo y saqueo de oficinas, reportan empleados de rectoría


De la alegría pasaron al enojo al comprobar que los encapuchados se llevaron sus cosas
No creo que fueran estudiantes, señala un trabajador; revisan que no falten sellos de la UNAM
Emir Olivares Alonso
 
Periódico La Jornada
Viernes 3 de mayo de 2013, p. 15
En el regreso a las actividades cotidianas en la torre de la rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), algunos empleados transitaron de la alegría por recuperar su espacio de trabajo a la frustración y el enojo, al corroborar la ausencia de muchas de sus pertenencias, archivos de trabajo y otros materiales con los que contaban.
La mañana de ayer, el edificio principal de la máxima casa de estudios retomó la normalidad en sus labores, después de 12 días de que un grupo de jóvenes con los rostros cubiertos mantuvo tomado el edificio en demanda de la reinstalación de varios estudiantes expulsados del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Naucalpan, y en rechazo a la actualización de los planes y programas de estudio en ese subsistema de bachillerato.
Luego de que autoridades universitarias y los inconformes llegaran a un acuerdo –resolviendo que a partir del próximo 9 de mayo se instalará una mesa de diálogo sobre la reforma en el CCH–, la mañana del miércoles se logró la desocupación de rectoría, y ayer los trabajadores retornaron a sus actividades cotidianas.
Casi con el amanecer, los 800 empleados de rectoría empezaron a llegar a su espacio habitual de labores. El inicio de la jornada adentro del edificio era festivo: sonrisas y bromas entre algunos, aunque no faltaron los que iban retrasados.
El ambiente de camaradería transmutó para muchos al darse cuenta de que en sus oficinas había algunos destrozos y, para algunos, pérdidas materiales, monetarias o de algún artículo con historia personal que guardaban en sus cubículos. Los empleados reportaron ante algunos representantes de los medios de comunicación esas pérdidas, aunque por temor, en la mayoría de los casos pidieron que sus nombres no se den a conocer.
Un empleado del primer nivel de la torre, con más de 25 años de antigüedad laboral en la máxima casa de estudios, detalló que la medalla que recibió por más de cinco lustros de servicio a la UNAM no aparece, al igual que muchos documentos importantes de sus archivos.
“Tengo más de 25 años trabajando en la universidad y mi medalla (conmemorativa) se la llevaron. Saquearon la oficina de mi jefa; se llevaron planes de estudio y estamos revisando que no nos falten sellos, que son muy importantes para los estudiantes. Da mucho coraje, porque yo vine algunas veces y había gente que los defendía (a quienes mantuvieron la ocupación). Decían: ‘Compañeros, apoyemos’. ¿Pero, para esto, para saquear, para robar? Son una bola de rateros”, comentó.
Una empleada relató que una de sus compañeras dejó en una gaveta bajo llave varios objetos de aprecio personal, y este jueves al regresar habían desaparecido. No se vale; esos artículos eran muy importantes para ella, quizás no son tan costosos, pero significaban algo.
Algunos otros trabajadores prefirieron no emitir comentarios. ¿Qué tal si me meto en problemas? Lo que le puedo decir es que hay muchos destrozos y dejaron mucha suciedad. Reportaron que ayer había trabajos de limpieza y restauración en algunos pisos.
Otra trabajadora de la Dirección General de Administración Escolar afirmó: se llevaron computadoras y objetos personales. A mí me dejaron sin computadora, violaron una caja fuerte. Creo que quienes ocuparon las instalaciones actuaron con saña; no creo que sean estudiantes, porque si lo fueran no habrían actuado de esa manera.
Al mediodía, el rector de la UNAM, José Narro Robles, se reunió con los empleados de la torre para darles las gracias por el apoyo y por su compromiso con la casa de estudios al continuar con su trabajo en sedes alternas.

jueves, 2 de mayo de 2013

Dijeron ser anarquistas


Image
Octavio Rodríguez Araujo
F
ueron ellos los que quisieron ser identificados como anarquistas, tanto en sus pintas y banderas como en las entrevistas filmadas por el Colectivo Malatesta, todo en relación con la toma de la planta baja del edificio de rectoría de la UNAM (Errico Malatesta, para quienes no lo recuerdan, fue un teórico anarquista italiano fallecido en 1932).
Ayer desalojaron el edificio y aceptaron el diálogo abierto con las autoridades universitarias para el 9 de mayo. Quisieron presentarse como un movimiento social a partir de su centro escolar: el CCH Naucalpan, pero éste tiene 56 mil estudiantes y ellos no pasaron de 15. En el momento en que abandonaron rectoría eran 12. No lograron ser un movimiento social: muy pocos estudiantes de la UNAM se les unieron y algunas de las pocas muestras de apoyo que convocaron fueron del exterior. Resultaron ser unos cuantos activistas con poca claridad en sus propuestas o mal asesorados. De las entrevistas en video del Colectivo Malatesta me interesa resaltar un punto para mí interesante, y éste fue reivindicar su derecho a ser anarquistas en la UNAM. Quizá nunca se enteraron, pero nuestra universidad ha garantizado un absoluto respeto a todas las ideologías. Jamás, en los últimos 50 años, la universidad ha perseguido a alguien por su ideología y sus posiciones políticas. En ella han surgido movimientos fascistas como el MURO y organizaciones de izquierda radical, todas contemporizando más o menos respetuosamente con miembros de todos los partidos que han existido.
Los cecehacheros pidieron en carteles y pintas una universidad laica y gratuita, sin saber que reú­ne estas condiciones desde hace mucho tiempo, a pesar de que algunos rectores han querido imponer cuotas de inscripción y colegiatura. Quizá porque eran muy pequeños o porque no habían nacido, no se percataron de que los planes de estudio, tanto en licenciaturas como en posgrados, han sido modificados en diferentes momentos, a veces con orientaciones sectarias de izquierda (como eliminar economía matemática en la antigua Escuela de Economía por ser burguesa) y otras cercanas a los lineamientos de la OCDE, sobre todo bajo los rectorados de Carpizo, Sarukhán y Barnés. Sin embargo, y este es un dato para mí importante, siempre se han respetado las libertades de cátedra y de investigación, que son, juntas, uno de los pilares de la autonomía universitaria. Sólo para poner dos ejemplos significativos, nunca se estigmatizó a Adolfo Sánchez Vázquez o a Bolívar Echeverría por enseñar marxismo en la UNAM, al contrario: ambos fueron distinguidos y premiados por nuestra universidad, y no precisamente bajo un rectorado de izquierda.
La pluralidad, pues, ha sido garantizada en la UNAM desde hace varias décadas. Aun con las reformas mencionadas, no se puede decir, aunque sea por comparación con las principales universidades privadas del país, que la UNAM sea una fábrica de cuadros para atender las necesidades empresariales y de la burguesía en general. Tanto los rectores De la Fuente como Narro Robles han insistido en que la orientación de los planes de estudio no debe estar sujeta a los requerimientos del mercado, lo que no debe interpretarse que la UNAM le dé la espalda a dichos requerimientos, pues es obvio que debe preparar profesionales no sólo útiles, sino necesarios, para quienes tienen la posibilidad de contratarlos, y de acuerdo con los vertiginosos cambios científicos y tecnológicos. Así como la UNAM no debe ser una fábrica de cuadros para el mercado, tampoco debe ser una fábrica de desempleados. No parece difícil entender esto.
Anarquistas o no, los jóvenes que tomaron la planta baja de rectoría estaban obligados, por simple honestidad, a no exagerar en sus demandas, pues corrían el riesgo de perder la credibilidad que supuestamente deseaban y que, al parecer, no consiguieron. En ninguna parte de la propuesta de reforma al plan de estudios del CCH se dice, por ejemplo, que el nuevo perfil del egresado debe ser para gente de clase media y alta. Esto lo inventaron los jóvenes para, según ellos (supongo), ponerlo como un evidencia de los intentos de privatización de la UNAM. Será muy importante que para el diálogo del 9 de mayo se preparen bien y no exageren ni prejuzguen sobre las reformas que están en curso y sus propias demandas.
Otro punto que me parece importante de las entrevistas es cuando dijeron que se cubren el rostro para no ser criminalizados. Ciertamente los gobiernos tienden a criminalizar la protesta social; empero, ¿no les llamó la atención –como bien señalara Javier Flores el martes en estas páginas– que el primero de diciembre las autoridades dejaron actuar deliberadamente a algunos grupos violentos y terminaron reprimiendo a otros que no tenían que ver en esos actos? Y este dato, para supuestos seguidores de Malatesta, debería ser significativo, pues éste sugirió en alguno de sus escritos que una de las razones de existencia de la policía es que si no encuentra delitos que perseguir, los provocará o los inventará, para justificarse.
Otra de las demandas, que ayer retiraron para insistir que sumovimiento fue por las reformas a los planes de estudio, era que se levantaran las sanciones a los expulsados y suspendidos por el Tribunal Universitario. Ellos se dijeron anarquistas, pero no consideraron que ningún anarquista consecuente confronte a la autoridad para luego pedirle que lo perdone por haberla enfrentado. Es un contrasentido, pues un buen anarquista no sólo está en contra de la autoridad sino que no confía en ella. ¿Podríamos imaginar a Bakunin o a Malatesta pidiéndole clemencia al poder que los llevó a prisión varias veces?
A partir del ofrecimiento de diálogo presentado por el abogado general de la UNAM acordaron desalojar el edificio de rectoría; qué bueno, pero quizá también haya influido en el ánimo de los activistas que, contra lo que tal vez pensaron, el movimiento que quisieron hacer no prosperó ni fue secundado por sectores significativos de la universidad, se quedaron prácticamente solos durante 12 días.
La lección que quizá obtuvieron fue que la fortaleza de la UNAM está basada en el diálogo y la razón. Quizá también aprendieron que vale la pena defenderla, pues pocas universidades del país son gratuitas, laicas, plurales y autónomas. Deberán irse tranquilos a sus casas y a su CCH sabiendo que con su actitud, al final, evitaron que estos valores fueran quebrantados. Enhorabuena.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Entregan inconformes la sede de rectoría de la UNAM


Entregan inconformes la sede de rectoría de la UNAM

Al abandonar las instalaciones, luego de 12 días de toma, los jóvenes leyeron un comunicado en el que aseguran que su protesta no fue por la “expulsión” de compañeros, sino por la imposición de la reforma a los CCH. A las 13:00 horas, el rector José Narro Robles fijará su postura.
Emir Olivares Alonso y Fernando Camacho
Publicado: 01/05/2013 07:35
México, DF. Al entregar esta mañana las instalaciones de la torre de rectoría, los jóvenes que la mantuvieron ocupada por 12 días leyeron un comunicado en respuesta al que anoche enviaron las autoridades en el que aseguran que el motivo de esta acción no fue “la expulsión” de cinco de sus compañeros del CCH Naucalpan, sino la imposición de la reforma de los 12 puntos y la negativa de las autoridades para darles solución.
Señalaron que siempre vieron en el diálogo la resolución del conflicto “y siempre estuvimos abiertos a este”. Por ello, como muestra de disposición ahora que se ha abierto esa posibilidad “desocupamos” también para evitar la polarización de la comunidad.
Tras la salida de los jóvenes, personal universitario ingresó al inmueble y la UNAM anunció que a las 13:00 horas el rector José Narro Robles dará una conferencia de prensa para fijar su postura.
Los inconformes dijeron que sus demandas son “legítimas” y exhortaron a la comunidad universitaria a dar seguimiento a las mesas de diálogo que se instalarán entre los inconformes y las autoridades de la institución el próximo 9 de mayo, como lo propone el documento firmado por el abogado general de la UNAM, Luis Raúl González Pérez y que se entregó al filo de la medianoche.
Desde temprano, uno de los ocupantes de este edificio, quienes se mantienen con los rostros cubiertos, aseguró a pregunta de los reporteros en el sentido de que si entregarían las instalaciones: “Sí, ya nos vamos”.
Después, tres jóvenes retiraron las mantas y carteles que se habían colocado en el exterior del inmueble donde expresaban sus demandas.
Durante la madrugada se vio que varios jóvenes salían en pequeños grupos de rectoría.
Al momento de dar lectura al comunicado, se pudo ver a un total de 14 jóvenes abandonar el inmueble con pancartas y cobijas, entre otro, en mano.
A filo de la medianoche, la UNAM le hizo llegar los jóvenes un documento con la propuesta de iniciar el próximo 9 de mayo un diálogo para analizar la actualización de los planes de estudio de los Colegios de Ciencias y Humanidades, para que desocupen la sede.

‘Okupas’ dañan Rectoría UNAM; justifican “toma” en video comunicado


Este martes aparecieron pintas con aerosol en la base del asta bandera de la Torre de Rectoría, en CU. Académicos de la Facultad de Arquitectura denuncian que el humo de las fogatas que realiza el grupo que tomó el inmueble está dañando el mural monumental del artista David Alfaro Siqueiros.
'Okupas' dañan Rectoría UNAM; justifican "toma" en video comunicado
El asta bandera frente a la torre de Rectoría amaneció pintada (izq.), el mural de David Alfaro Siqueiros sufre daños por las fogatas señaló una académica (der.) (Foto: Cuartoscuro)

El grupo de encapuchados que mantiene tomada la torre de Rectoría de la UNAM desde el 19 de abril, en Ciudad Universitaria (CU), ha realizado “daños incalculables en las instalaciones”, denuncian académicos universitarios.
Este martes aparecieron pintas con grafitis en el asta bandera  ubicada frente a la Torre Rectoría.  Con pintura roja de aerosol fue escrita la consigna:  ”El enojo es un mal maquillaje para la tristeza… Vivan los estudiantes”.
El grupo de encapuchados que ocupa la Rectoría se deslindó de estos hechos, como reportó el diario  El Universal.
Atentan contra  Siqueiros
Pero no sólo son pintas en el inmueble y alrededores. El mural monumental del artista mexicano David Alfaro Siqueiros, en el tercer piso de la Torre Rectoría podría registrar daños, a causa del humo de las fogatas que han encendido los ‘Okupas’ que tomaron el edificio el 19 de abril.
María Rosa Alonso Florida, académica de la Facultad de Arquitectura, denunció que el humo de las  fogatas realizadas por el grupo de inconformes está generando daños en la  pintura del mural de Siqueiros.
Lo anterior “provoca que (la pintura) se desprenda con mayor facilidad y se manche”, y eso podría ocasionar “afectaciones irreparables a la obra”, dijo la especialista en declaraciones a  La Razón .
Defensores de los encapuchados afirmaron que si el muralista Siqueiros viviera, “apoyaría su causa”.
Las razones de los ‘Okupas’
El pasado 28 de abril el grupo que mantiene tomadas las instalaciones de Rectoría,difundió dos videos en los que informaron sobre sus demandas y la razón por la que ocuparon el edificio.
Primer comunicado sobre la toma de Rectoría de la UNAM por parte de encapuchados

Segundo comunicado sobre la toma de Rectoría de la UNAM por parte de encapuchado


Abandonan embozados Rectoría de la UNAM en la madrugada


Por: Ricardo Rocha
miércoles 01, de mayo de 2013 - 07:46 AM

Si bien el campamento ya fue levantado, en el lugar permanecen algunos jóvenes realizando labores de limpia.
Encapuchados desalojaron las instalaciones de la Rectoría de la UNAM.


De acuerdo con lo reportado por Ricardo Rocha, por iniciativa propia, los embozados decidieron abandonar el edificio en Ciudad Universitaria por la madrugada.
Si bien el campamento ya fue levantado, en el lugar permanecen algunos jóvenes realizando labores de limpia.
Hasta el momento se desconoce qué motivó a los jóvenes  a abandonar el inmueble.
La autoridad universitaria aún no se pronuncia por esta nueva postura adoptada por los manifestantes.

Alistan inconformes entrega de rectoría de la UNAM Concluye toma de rectoría



En estos momentos tres jóvenes retiran las mantas y carteles que se habían colocado en el exterior del inmueble, donde expresaban sus demandas.
Emir Olivares Alonso
Publicado: 01/05/2013 07:35

México, DF. Se espera que en breve los inconformes que mantiene la toma de rectoría de la UNAM desde hace 12 días entreguen las instalaciones, esto en respuesta al documento que el abogado general de institución Luis Raúl González Pérez, entregó ayer al filo de la medianoche.
Hace unos minutos unos de los ocupantes de este edificio, quienes se mantienen con los rostros cubiertos, aseguró a pregunta de los reporteros en el sentido de que si entregarían las instalaciones: “sí, ya nos vamos”.
Tres jóvenes en estos momentos retiran las mantas y carteles que se habían colocado donde expresaban sus demandas.



martes, 30 de abril de 2013

Chocan estudiantes y encapuchados en la UNAM; no hay plan para desalojar Rectoría



Uno de los encapuchados que mantienen tomada la torre de Rectoría. Foto: Youtube.com
Uno de los encapuchados que mantienen tomada la torre de Rectoría.
Foto: Youtube.com
MÉXICO, D.F. (apro).- Un grupo de estudiantes de la UNAM se enfrentó con alumnos del CCH Naucalpan que mantienen tomada la torre de la Rectoría desde hace 10 días.
Los alumnos se acercaron hasta el lugar donde mantienen su plantón los inconformes y les expresaron su molestia por el daño al patrimonio de la Universidad y por la mala imagen que generan a la institución, ya que ello podría incidir en su contra cuando concluyan sus estudios y salgan a buscar empleo.
Los inconformes y quienes los apoyan defendieron la toma al señalar que es producto de la falta de diálogo por parte de las autoridades y tildaron a sus detractores de “acarreados”.
También respondieron a los cuestionamientos sobre los daños al mural de David Alfaro Siqueiros. Respondieron que si el muralista y activista político viviera, estaría con ellos.
Los estudiantes encapuchados, quienes se identifican como Colectivo Malatesta, difundieron hoy dos videos en redes sociales en los que argumentan sus razones para tomar la torre de Rectoría.
Ataviado de negro, con un pasamontañas del mismo color que sólo permite ver sus ojos, uno de los estudiantes del CCH explicó que la toma de la torre fue el último recurso que encontraron ante la indiferencia de las autoridades del CCH Naucalpan.
En ese plantel, explica en el video, se empezaron a promover cambios que, desde su punto de vista, atentan contra la educación pública y gratuita.
Junto con sus compañeros, asegura, agotaron todas las instancias “legales y legítimas” para que los escucharan y los hicieran partícipes de las reformas al interior del plantel. Sin embargo, al no ser escuchados y ser reprimidos, implementaron otras acciones.
De los hechos violentos del pasado 1 de febrero, afirma que las autoridades “armaron un montaje” y mandaron a trabajadores para golpear estudiantes “políticamente activos”.
Como resultado de esa acción, seis alumnos fueros expulsados, según dice, con el fin de desarticular el movimiento estudiantil, y son los mismos que exigen sean reinstalados como una de las condiciones para devolver el edificio de la Rectoría.
En el segundo video otro de los inconformes habla del día en que tomaron la torre de Rectoría y afirma que, contrario a lo que afirman las autoridades, sólo se han ubicado en la recepción del edificio, ya que todas las oficinas fueron cerradas por las autoridades universitarias.
Añade que, desde el primer día de la toma, han exhortado a las autoridades a resolver el conflicto mediante el diálogo, pero en lugar de ello les han respondido con amenazas y represión.
Sobre el hecho de que se cubran el rostro, el activista argumenta que ello se debe a la criminalización de la protesta social y afirma que cualquiera que sea la ideología de una persona no debería ser criminalizada ni reprendida.
Justo este lunes, Manuel Mondragón y Kalb, titular de la Comisión Nacional de Seguridad, negó que exista un operativo listo para desalojar a los estudiantes del CCH Naucalpan que mantienen tomada la torre de la Rectoría de la UNAM desde el 19 de abril.
Se tiene, afirmó, toda la información de alto nivel sobre lo que está ocurriendo en Ciudad Universitaria, pero no existe operativo alguno previsto para desalojar, aclaró el funcionario federal.
Mondragón reiteró que tiene “toda la fuerza lista” para cualquier situación en la que se le pida intervenir, pero “por el momento no hay operativo preseñalado”, sostuvo en entrevista luego de poner en marcha el programa Cuadrantes Carreteros, en la caseta de Tepotzotlán sobre la autopista México-Querétaro

En rectoría, los debates con los ocupantes casi terminan a golpes


Estudiantes confrontan a los inconformes y éstos ratifican los objetivos de su ‘‘lucha’’
Alumnos, maestros y diversos colectivos critican el ‘‘doble discurso’’ de José Narro, ‘‘quien por un lado dice que el problema se resolverá con métodos inteligentes y por otro ratifica denuncia en PGR’’
Emir Olivares y Alonso Urrutia
 
Periódico La Jornada
Martes 30 de abril de 2013, p. 8
Una jornada más de la toma de rectoría. Al pie del edificio, la ‘‘tregua’’ del fin de semana concluyó, reanudándose los interminables debates sobre las formas de lucha universitarias. En momentos un intercambio de posturas; a ratos, la intensidad tornó en gritos su defensa y ayer las diferencias amenazaron con dirimirse a golpes, aunque no llegó a concretarse.
Casi con el amanecer, cuando los inconformes apenas habían salido de sus casas de campaña para una jornada más de ‘‘lucha’’, de nueva cuenta sobrevino una interminable defensa ideológica de su movimiento. Una defensa que no encuentra justificación para las decenas de universitarios que en el día se acercaron a interpelar lo que consideraron una desmesurada forma de protestar.
‘‘Acto antidemocrático’’
Cientos de alumnos y profesores de diversas facultades y miembros de varios colectivos suscribieron un documento en el que rechazan la toma de rectoría ‘‘por ser un acto antidemocrático y contrario a tradiciones históricas del movimiento estudiantil, basado en asambleas masivas y abiertas’’.
Expresaron también su oposición a que el conflicto se resuelva mediante el uso de la fuerza pública; criticaron el ‘‘doble discurso’’ del rector José Narro, ‘‘que por un lado asegura que el problema se resolverá con métodos ‘inteligentes y democráticos’, y al mismo tiempo ratifica su denuncia en PGR’’, y rechazaron la agresión a trabajadores del CCH Naucalpan.
El pronunciamiento, que fue distribuido en redes sociales, es suscrito por miembros de las comunidades de algunos CCH y de las facultades de Ciencias, Economía, Ciencias Políticas, Filosofía, Sicología, Derecho, Acatlán, entre otras, y por colectivos como el Estudiantil Cuceb del CCH Azcapotzalco, Partido Revolucionario de los Trabajadores, Comité Estudiantil Metropolitano, Movimiento de Aspirantes Excluidos de la Educación Superior, CGH-Ho Chi Minh, y algunos más.
‘‘Consideramos que el diálogo entre estudiantes, profesores y trabajadores es el mecanismo ideal para evitar una salida que favorezca a los sectores más conservadores del país y a quienes desde la burocracia pretenden reinstalar el autoritarismo, el porrismo y el clima de represión vividos en otros tiempos.
‘‘Convocamos a todos los alumnos a organizarse y a discutir en asambleas locales los principales problemas que afectan a nuestras comunidades, para posteriormente hacer pleno ejercicio de nuestra autonomía universitaria y encontrarnos en un espacio que nos incluya a todas y todos en un ambiente democrático, plural e incluyente’’, concluyen.
Este lunes se cumplieron 11 días desde que una marcha del Parque Hundido a Ciudad Universitaria derivó en que 15 jóvenes con rostros cubiertos se separaran del contingente y, tras romper a martillazos uno de los vidrios de la torre, lograran ocuparla. Su demanda: la reinstalación de estudiantes expulsados del CCH Naucalpan por agredir a trabajadores.
Las autoridades universitarias no han modificado su postura original de no dialogar hasta que se entreguen las instalaciones, así como no ceder a presiones basadas en la ‘‘violencia’’ y que el conflicto no se resolverá por la fuerza.
Al mediodía, tras horas de interminables e infructuosos intentos de convencimiento mutuo, el diálogo se tornó intenso y a gritos un estudiante de derecho confrontó a uno de los ocupantes de rectoría.
‘‘¿Eres universitario?’’, repetía como forma de cuestionar la toma. ‘‘Aquí la discusión es entre quienes defendemos la lucha y los asquerosos estudiantes reaccionarios que la condenan’’, contestó el otro. Aparecieron entonces jaloneos, golpes al aire y los llamados de quienes los rodeaban a retomar un ‘‘diálogo universitario’’.
‘‘Si Siqueiros viviera, con nosotros estuviera’’: inconformes
Una joven estudiante de Medicina rechazó las condiciones en que mantienen al edificio de la rectoría y apeló a que se trata de un patrimonio de la humanidad. ‘‘Lo dice la Unesco’’, reafirmó ante gritos que descalificaban su dicho, para expresar luego su preocupación por el mural de Siqueiros. La respuesta fue: ‘‘Si Siqueiros viviera, con nosotros estuviera’’. Al mismo tiempo, otro de los ocupantes del edificio descalificó la declaración de la Unesco por tratarse de un organismo internacional ‘‘de penetración de la oligarquía’’.
Momentos después, Primitivo Rodríguez, ex trabajador de la Dirección Cultural de la UNAM, quien dijo haber renunciado en 1995 por negarse a firmar una carta que pedía el ingreso de la policía al campus, pretendió mediar entre ambas posturas con una ‘‘carta abierta’’ que leyó frente a decenas de universitarios
‘‘Con la modestia del caso y con la solidaridad que ameritan sus justas demandas, los invito a trascender la coyuntura por la que atraviesan (…) Los invito a dejar pacíficamente la torre y sumarse con su generosidad e inteligencia a la construcción de movimientos que contengan el deterioro de México.’’
Por otra parte, en conferencia de prensa en una cafetería del Centro Histórico, profesores de los CCH Sur, Oriente y Vallejo criticaron la falta de consenso en la toma y las formas de lucha ‘‘que pintan un panorama político regresivo para la UNAM’’. Consideraron que sería lamentable que interviniera la fuerza pública y llamaron a las partes a no orientar el conflicto hacia un callejón sin salida, porque eso pondría en riesgo a la UNAM como espacio democrático.

lunes, 29 de abril de 2013

Liberar el edificio sería muestra de que quieren dialogar, señala AMLO

‘‘Actúen con prudencia y responsabilidad’’, pide a los jóvenes

Foto
Andrés Manuel López Obrador, durante la asamblea de Morena en Metepec, estado de MéxicoFoto La Jornada
Israel Dávila y Javier Salinas
Corresponsales
Periódico La Jornada
Lunes 29 de abril de 2013, p. 5
Andrés Manuel López Obrador pidió a los jóvenes que mantienen tomada la torre de rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) actuar ‘‘con prudencia y responsabilidad’’, y liberar las instalaciones como muestra de que están dispuestos al diálogo para solucionar el conflicto.
El ex candidato presidencial consideró ayer en el municipio de Metepec, estado de México, que las partes deben apostar por el diálogo y no por la intervención policiaca, para no vulnerar la autonomía de la UNAM.
‘‘Se debe apostar al diálogo de las partes, que los (jóvenes) que están en la rectoría actúen con prudencia y responsabilidad, que no den motivo para la represión y hagan una propuesta en el sentido de que van a dejar las instalaciones, si obtienen el compromiso de que van a ser recibidos por el rector para que le presenten sus demandas, y que al mismo tiempo se comprometa a escucharlos’’, afirmó.
Advirtió que si las partes se empecinan y sólo se apuesta a la confrontación y la violencia, no se va a llegar a ningún lado en este conflicto.
En Huixquilucan, donde tomó protesta a los comités del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) de cuatro municipios del estado de México, aseguró que la clase política gobernante de la entidad acumula una riqueza de 2 mil millones de dólares, mientras que en sus 30 años en el poder ha dejado 7 millones de pobres, 2.5 de ellos en extrema pobreza.
López Obrador afirmó que la actual política económica del país está diseñada para beneficiar sólo a uno por ciento de los mexicanos: ‘‘Hoy más que nunca se ve el agravamiento de la crisis económica. Si bien nos va, el crecimiento para este año será de 2.5 por ciento, cuando el país requiere de un crecimiento de 6 por ciento y que se cree un millón de empleos al año, pero sólo se van a poder generar 300 mil’’.
Recordó que antes de la conformación del Pacto por México fue invitado a participar. ‘‘Me dijeron ‘te vas a convertir en el dirigente más importante de México’, y yo les dije: ‘lo que diga mi dedito’, o sea no, porque era claro su intención de desaparecer a la oposición’’, sostuvo.

Restablecer la normalidad en la UNAM, piden cinco ex rectores


Exhortan a las autoridades competentes a evitar que se le inflijan severos daños

Guillermo Soberón, Octavio Rivero Serrano, José Sarukhán, Francisco Barnés y Juan Ramón de la Fuente son los autores del pronunciamiento
No lo firma Pablo González Casanova
Emir Olivares Alonso
 
Periódico La Jornada
Lunes 29 de abril de 2013, p. 3
Cinco ex rectores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) exhortaron ‘‘con todo respeto, pero con absoluta convicción’’, a las autoridades competentes a que ‘‘con sensibilidad’’ contribuyan a restablecer la normalidad en la casa de estudios y así evitar que se le inflijan, una vez más, ‘‘severos daños morales, físicos y económicos’’.
Guillermo Soberón Acevedo (quien ocupó el cargo de 1973 a 1981), Octavio Rivero Serrano (1981-1985), José Sarukhán Kermez (1989-1997), Francisco Barnés de Castro (1997-1999) y Juan Ramón de la Fuente (1999-2007) suscribieron un pronunciamiento en el que manifestaron su posición en torno a la toma del edificio de rectoría, el viernes 19 de abril, por un grupo de jóvenes encapuchados, quienes demandan la reinstalación de cinco estudiantes expulsados del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Naucalpan.
En el escrito, dirigido al gobierno federal, a la comunidad universitaria nacional y a la sociedad en su conjunto, los ex rectores repudiaron ‘‘firmemente la violenta e inaceptable agresión que se ejerce, una vez más, contra la universidad’’.
Esta acción –agregaron– ‘‘ofende profundamente a la sociedad mexicana y es causa de indignación para quienes pensamos que el futuro de nuestro país reside en quienes hemos tenido el privilegio de formarnos en la educación superior, que es el motor de cambio del país’’.
Los cinco académicos universitarios –el único ex rector que no firmó el pronunciamiento fue Pablo González Casanova– manifestaron su solidaridad con el rector de la máxima casa de estudios, José Narro Robles, ‘‘por su firme rechazo a dichos acontecimientos’’, así como por la denuncia de hechos que presentó y ratificó ante la Procuraduría General de la República (PGR) contra quienes resulten responsables de estos hechos.
‘‘El trabajo universitario tiene como propósito el bien de México y es, asimismo, uno de los más valiosos elementos para un futuro promisorio’’, concluyen en el documento distribuido por la UNAM.
El 19 de abril, tras una marcha que partió del Parque Hundido y llegó a Ciudad Universitaria, unas 15 personas se separaron del contingente y después de 45 minutos de golpes con un mazo rompieron uno de los vidrios de la rectoría (declarada en 2007 por la Unesco Patrimonio Cultural de la Humanidad) para ocuparla.
Desde el día en que se introdujeron al edificio demandaron a las autoridades de la institución diálogo ‘‘público y resolutivo’’, reinstalación de cinco estudiantes expulsados del CCH Naucalpan, quienes fueron dados de baja luego de un enfrentamiento con trabajadores, y que no haya represalias contra quienes participan en la ocupación.
Estas exigencias también fueron enarboladas por el grupo de encapuchados que el pasado 6 de febrero tomó de manera similar la dirección general del CCH.
Las autoridades universitarias han respondido que habrá diálogo hasta que se entregue la torre de rectoría, y que no se cederá a ninguna presión basada en actos ‘‘violentos’’. Además de que presentaron y ratificaron denuncias penales contra quienes participaron en esas acciones.
El rector Narro ha insistido ante diversas instancias universitarias que el conflicto no se resolverá mediante la violencia, sino mediante los canales institucionales y la inteligencia apegada al espíritu universitario.
Normales, las actividades en CU
Pese a la ocupación del edificio sede de la UNAM, las actividades sustantivas en la casa de estudios (docencia, investigación y difusión de la cultura) se desarrollan con normalidad.
Es de recordar que el pasado martes, el Tribunal Universitario resolvió expulsar de manera definitiva a los cinco jóvenes del CCH Naucalpan que participaron en los enfrentamientos con trabajadores el pasado primero de febrero, así como otro tipo de sanciones a seis estudiantes más de ese plantel, que se sumaron a los disturbios del 5 de febrero, donde se intentó prender fuego a la dirección y se usaron petardos.

sábado, 20 de abril de 2013

Marchan estudiantes de CCH a CU; divide la tomade rectoría


Autoridades levantaron la denuncia ante la PGR

Foto
Tras marchar desde el Parque Hundido sobre la avenida Insurgentes, la protesta de estudiantes devino en actos de violencia frente a las instalaciones de la rectoría de la UNAM, donde rompieron cristales para ingresar a las instalacionesFoto Carlos Ramos Mamahua
Foto
En diversos espacios estudiantiles se discutió la actualización de los planes y programas de estudio del CCH. En la imagen el plantel VallejoFoto Yazmín Ortega Cortés
Arturo Jiménez
 
Periódico La Jornada
Sábado 20 de abril de 2013, p. 37
En medio de la protesta de varios alumnos y otros miembros de la comunidad universitaria que pasaban por ahí, unos 15 estudiantes del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Naucalpan que participaron en una marcha del Parque Hundido a la rectoría,tomaron anoche ese edificio sede de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), luego de romper uno de los ventanales del lado norte, sitio por donde ingresaron.
Ante el hecho, las autoridades universitarias emitieron un breve comunicado en el que informaron quede inmediato la Universidad levantó ante la Procuraduría General de la República las denuncias correspondientes contra quienes resulten responsables de los daños. Bajo ningún concepto las conductas violentas pueden ser el camino por el que se conduzca hacia la solución de una demanda o diferendo.
Agregaron que la UNAM repudia categóricamente la violencia extrema en la que incurrió un grupo de personas, entre quienes figuraban varios de los expulsados del CCH, plantel Naucalpan, cuyos expedientes se encuentran en proceso en el Tribunal Universitario.
Después de haber realizado una marcha pacífica, vigilada por cientos de granaderos y que partió a las 15:45 horas del Parque Hundido y llegó a Ciudad Universitaria más de dos horas después –para luego dar un rodeo por el circuito universitario y arribar a la explanada de rectoría alrededor de las 6:30 de la tarde–, los estudiantes y varios grupos sociales que los acompañaban, como los normalistas rurales de Ayotzinapa e integrantes del Movimiento Unificado de Lucha Triqui, realizaron un mitin con varias participaciones.
Sin embargo, pasadas las 7 de la noche y cuando ya sólo quedaban unos 150 inconformes –los grupos solidarios se habían retirado–, un joven embozado se subió a la cornisa de la fachada de rectoría y con el codo y una piedra rompió una ventana. Después, con diversos instrumentos, golpearon sin éxito la puerta principal.
El camarógrafo Christopher Rogel, deEl Universal, grababa un video, pero algunos inconformes le dijeron que no lo hiciera, lo agredieron, le quitaron su cámara y se la llevaron, mientras estallaba un petardo a unos 30 metros de distancia. Más tarde interpondría una denuncia por robo, según dijo el propio periodista, quien además pidió ayuda a los tripulantes de un vehículo de Auxilio UNAM para recuperar su cámara, pero se negaron a apoyarlo.
Fue después de una reunión entre los manifestantes –quedaban menos de cien–, como a las 20:10 horas, que unos 15 manifestantes embozados saltaron hacia los ventanales del lado norte de rectoría, rompieron uno de los vidrios y, luego de varios minutos y en medio de la molestia de la comunidad universitaria, se introdujeron al vestíbulo del edificio.
Mientras unos transeúntes les gritaban¡No hagan eso, porros, vándalos!, otros también los criticaban, pero trataban de dialogar con ellos. Un chavo con rastas le decía desde abajo a uno de los adolescentes embozados: ¡Carnal, somos los mismos, güey, pero así no! ¡Vamos a hacer algo grande juntos, pero así no! La confusión, el griterío y la tensión de ambos lados era general.
Un grupo de cuatro estudiantes de la Facultad de Filosofía logró que unos tres inconformes –que se habían bajado a repartir volantes y a leer demandas, como la reinstalación de cinco jóvenes expulsados y la disolución del Tribunal Universitario– dialogaran con ellas.
–Es una toma simbólica –les decían los cecehacheros a las estudiantes.
–¿Cómo que simbólica?, no manches.
–¿Entonces qué hacemos?, se han agotado las pinches instancias de diálogo.
–Sí, pero las autoridades seguirán ahí y ustedes se irán al bote. Nos importan ustedes, son unos chavitos.
–Pero ya realizamos varios diálogos con las autoridades y nada. Usamos estos métodos porque sólo así ceden al diálogo, como cuando tomamos la Dirección General de los CCH.
–Estamos con ustedes, pero no así.
–No queremos la reforma educativa en los CCH ni que se criminalice la protesta social. Ustedes nada más ven el reflejo de estos vidrios rotos, pero no las cámaras que nos vigilan en el CCH Naucalpan, la represión en contra de nosotros.
–Pero, ¿por qué no piden el apoyo de la comunidad universitaria, de la gente en la calle, confrontarlos cara a cara?
--Ya lo hicimos y no nos apoyaron, los medios de comunicación masiva nos atacaron. A la gente no le interesa nada porque somos estudiantes.

Green Go