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sábado, 15 de noviembre de 2014

Revuelta social en Huitzilac por plagio


Rescate de funcionario cancela negociación
La víctima es sobrino de un regidor
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La autopista y la carretera federal México-Cuernava fueron bloquedas a la altura de Tres Marías. Los pobladores retuvieron al secretario general de Gobierno de Morelos, quien trato de escapar, pero fue alcanzado y golpeado junto con uno de sus guardaespaldasFoto Pablo Ramos
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La fila de vehículos atrapados superó los 10 kilómetrosFoto Pablo Ramos
Jaime L. Brito y Gustavo Castillo
La Jornada Morelos y enviado
Periódico La Jornada
Sábado 15 de noviembre de 2014, p. 2
Tres Marías, Huitzilac, Mor.
Desde las siete de la mañana y durante más de 12 horas, vecinos de esta localidad bloquearon este viernes ambos sentidos de la autopista México-Cuernavaca en el inicio del fin de semana largo con motivo del 104 aniversario de la Revolución Mexicana y el arranque de El Buen Fin, en protesta porque durante la madrugada un taxista de 25 años de edad fue secuestrado.
Los inconformes obstruyeron ambos sentidos de la vialidad, por lo que el tránsito quedó totalmente detenido a lo largo de más de 11 kilómetros. Personas que pensaban pasar el asueto en el triángulo del Sol (Acapulco, Taxco e Ixtapa-Zihuatanejo) esperaron durante horas y, resignados, tuvieron que regresar a sus puntos de origen o buscar rutas alternas, como la carretera México-Cuautla.
La población y parte del cabildo acudió al bloqueo en el que miles de automovilistas quedaron varados, incluido Eduardo Vázquez Martín, secretario de Cultura del Gobierno del Distrito Federal, quien se dirigía a la conclusión del foro Comunidad, Cultura y Paz, organizado en conjunto con la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.
Pese a que después de las 10 de la mañana se logró desbloquear parcialmente la vía más importante de comunicación entre el centro y el sur del país como resultado de las negociaciones del secretario de Gobierno, Matías Quiroz Medina, la incursión de policías del Mando Único para rescatar al funcionario dieron al traste con la negociación y a partir de las 19 horas el bloqueo se intensificó.
Tres horas duró el dialogo entre habitantes y el secretario de Gobierno, quien desde las 10 de la mañana fue retenido, pero alrededor de las 19 horas fue rescatado por policías del Mando Único.
Tres miembros de esta corporación fueron detenidos y bajados de una patrulla que estuvo a punto de atropellar a varios manifestantes, lo que culminó con una severa golpiza a los agentes, quienes, además, fueron retenidos por cierto tiempo.
En la cabecera municipal, a unos cinco kilómetros del bloqueo, las campanas de la parroquia repicaron y reunieron a población, que marchó hacia el sitio de la protesta para reforzarla.
A las 16 horas la Fiscalía General del Estado informó que tres personas fueron detenidas acusadas del secuestro del taxista y de robo a casa habitación. Sin embargo, no hubo más información.
Los vecinos de Tres Marías aseguraron que no dejarán el paso en la carretera en tanto no aparezca el taxista, Alonso Vázquez Hernández. Según denunciaron los familiares del trabajador del volante, a las dos de la mañana encontraron su vehículo abandonado en el libramiento de Huitzilac, donde lo buscaron sin éxito en los alrededdores.
La víctima, según la Policía Federal, es sobrino de Dimas García, regidor de Huitzilac y principal opositor del alcalde, el panista José Alfredo Mancilla Rojas, quien a raíz de lo ocurrido el 26 de septiembre en Iguala, Guerrero, fue desconocido como militante de Acción Nacional por sus posibles vínculos con la delincuencia organizada.
Hasta las 19 horas agentes antimotines del estado y fuerzas de la Policía Federal se mantenían a la espera de indicaciones para retirar a los manifestantes de la carretera. Sin embargo, a las 19:30 horas, los vecinos decidieron liberar los cuatro carriles de la autopista, pero advirtieron que regresarán este sábado si no obtienen una respuesta satisfactoria del gobierno, a quien demandan la presentación del taxista y el castigo para quienes lo secuestraron.
Habitantes del municipio de Huitzilac pidieron que el gobierno del estado de Morelos les brinde mayor seguridad.
De acuerdo con reportes de la Policía Federal, los pobladores reportaron que este año han sido raptados al menos cinco habitantes de la zona.
El municipio de Huitzilac y sus poblaciones, como Tres Marías, han sufrido los embates de grupos de secuestradores y extorsionadores, ya que no solo han sido plagiados paseantes y turistas, sino que también se han llevado a cabo liberaciones de víctimas y cobros de rescates.
El caso más reciente ocurrió hace unos días cuando siete ciclistas que entrenaban en la carretera al Ajusco fueron privados de su libertad y luego de varias horas liberados en la zona de Tres Marías.
La Policía Federal se mantuvo atenta a las negociaciones que se llevan a cabo entre representantes del gobierno morelense y los habitantes de Huitzilac.

martes, 28 de enero de 2014

En ascenso el descontento social


Las reformas de 2013 son una contundente derrota para la izquierda y para la sociedad. Son también el fin del pacto social y los equilibrios políticos emanados de la Revolución Mexicana. Pero la victoria de los neoliberales es relativa. Han desatado una reactivación de la lucha de clases y la efervescencia político-social irá en aumento. Las manifestaciones espontáneas que ya se viven serán cada vez más organizadas y masivas. Y ni todo el aparato de control social ejercido a través de los medios de comunicación podrán contener la rebeldía de quienes saben su futuro cancelado

 Imaginar las constelaciones no cambió las estrellas, por supuesto, ni el vacío negro que las circunda.
Lo que cambió fue la forma en que la gente leyó el cielo nocturno.
John Berger, Y nuestros rostros, mi vida, breves como fotos
A nadie deberá sorprender que a partir de este momento el malestar, el descontento, el rencor, la ira y la protesta cada vez menos temerosas y contenidas, aunque todavía ineficaces, tiendan a escalarse, a desbordarse; se modifique su dinámica espontánea, de simple resistencia instintiva y exigencia reparadora ante la injusticia y los abusos impunes cometidos por los grupos de poder, y las subsecuentes movilizaciones sociales se vuelvan más racionales, organizadas, audaces y creativas, en su desafío al autoritarismo del régimen y la manera de eludir o enfrentar a los aparatos represivos del Estado; se guíen por medio de programas más radicales, que trasciendan a la inmediatez peticionaria y contestataria, algunos de los cuales aspiren a derrocar el orden establecido, empleen métodos de lucha más efectivos y elijan atacar objetivos más sensibles y vulnerables, cuyos efectos realmente perturben y desestabilicen al sistema.
Las vistosas formas de acción y expresión política elegidas por algunos descontentos, entre ellos ciertos grupos anarquistas, desde el mismo día en que Enrique Peña Nieto asumió el trono, son los primeros escarceos del nuevo perfil que adquirirán los conflictos sociales y la lucha de clases, y que aspiran a un salto cualitativo de mayor trascendencia (para sobresalto de las buenas conciencias conservadoras, militantes del partido del orden y enaltecedoras de las supuestas virtudes de nuestra civilizada y tropical democracia representativa). Donde los representantes populares, señores de horca y cuchillo, deciden con pactos y traiciones palaciegas, tras bambalinas, lo que quiere y le conviene al pueblo autista; y al pueblo sólo le corresponde asumir el papel de silente o plañidero coro, de manso cordero propiciatorio en espera de ser destazado en canal y triturado en la maquinaria que maximiza la tasa de ganancia del capital nacional y trasnacional. Para irritación de las vísceras oligárquicas y de los dueños de los medios de manipulación colectiva, que han soltado a su jauría para linchar a los que califican como un hatajo de vándalos y terroristas, y exigen su crucifixión en la anchurosa Vía Apia que conduce a México a la modernización globalizada, como los esclavos y los gladiadores liberados de las cadenas imperiales romanas por el tracio Espartaco.
¿Cuál es el crimen cometido por los “radicales”?
Su decisión por sacudirse la pasividad del bovino suplicante y su conciencia y condición de esclavo del capitalismo por defender sus derechos constitucionales conculcados. Obviamente no se incluye entre éstos a los provocadores del Estado infiltrados entre los manifestantes. Por entorpecer el tránsito, atentar en contra de los bienes públicos y lasacrosanta propiedad privada, y afectar la respetable continuidad de la rentabilidad y especulación del capital, que valen más que cualquier libertad, entre ellas la de expresión, manifestación o la de cuestionar las políticas y las acciones de las elites. Por afrontar rudimentariamente, en desventaja material, de manera temeraria y casi suicida, y pagando con sus cuerpos apaleados y gaseados, o con sus osamentas abolladas y arrojadas en las cárceles como delincuentes del peor submundo el tributo de la ingenuidad del principiante que se decide por esta forma de lucha en contra del sistema, la persecución, la provocación, la salvaje violencia y el secuestro de las fuerzas parapoliciacas-paramilitares, dotadas con equipos represivos cada vez más letales.
Sin embargo, los aparatos humanos y los instrumentos represivos han sido empleados de manera generosa, indistinta, democráticamente, no sólo en contra de quienes responden a la espléndida brutalidad del sistema con púdicas escaramuzas; también han alcanzado a los cándidos bien portados que se manifiestan aferrados a las velas de las leyes inexistentes más allá del papel, dentro de una legalidad arbitraria y cuyos márgenes se estrechan cada vez más sobre el cuello de la sociedad, en virtud de las caprichosas tentaciones despóticas del cacique de Atlacomulco, las cuales reducen al mínimo el estado de los derechos civiles constitucionales, refrendadas por sus palafreneros del Congreso de la Unión que, a su vez, le tuercen el pescuezo a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para satisfacer los atropellos de su amo; y por el Poder Judicial, que dicta sentencias que ahorcan al estado de derecho para complacer la mano que sujeta su correa; a los que aún creen en las instituciones y en su capacidad regenerativa, y que tratan de desmarcarse, de inocular y aislar a los calificados como extremistas, propiciando el debilitamiento de los movimientos y la represión estatal. Bertolt Brecht dijo: “Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, los socialdemócratas, los sindicalistas, los judíos, guardé silencio, no protesté; cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar”.
Con un Congreso y un Poder Judicial como los mexicanos, los estadunidenses y las elites dominantes del Sur de los ríos Suchiate y Usumacinta nunca se hubieran visto obligados a fabricar recurrentemente a dictadores como el chileno Augusto Pinochet; Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera, Orlando Ramón Agosti y Roberto Eduardo Viola, de la junta militar argentina; o el hondureño Roberto Micheletti, por citar algunos de ellos. Nunca hubieran tenido necesidad de los golpes de Estado, de la mano autoritaria más que visible del Estado y de los baños de sangre para aplastar a sus pueblos, conditio sine qua non para imponer o mantener con vida la tiranía de la “mano invisible” del “mercado libre” neoliberal, y refrendar la condición de patio trasero de los estadunidenses de la región.
Gracias a la sumisión de dichos poderes al Ejecutivo, característica distintiva de nuestro autoritario sistema político presidencialista, Carlos Salinas, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto pudieron llevar a cabo sus higiénicos golpes de Estado “técnicos” y sus genocidios económicos neoliberales (como después aprendieron y aplicaron los gobiernos neoliberales, como los Carlos Menem o los Alberto Fujimori).
De paso, la violencia peñista y mancerista domesticadora se ha extendido hacia las personas ajenas a los descontentos, y cuya desgracia y cuyo único delito cometido ha sido encontrarse en el lugar y la hora equivocados (en el mundo clásico griego, el idiotés era el enfermo que se desinteresaba por la política).
El garrote, la fabricación de infracciones y el dolo de los jueces al momento de aplicar la injusticia eliminan las diferencias y, algunas veces, las uniforman en las cárceles, los centros de salud y bajo tierra, o en las cenizas de los crematorios.
Muchos de ellos han sido violentados por quienes eligieron como sus representantes, los que protegen a los delincuentes institucionales uniformados y disfrazados de paisanos encargados de la paz de los sepulcros. Por esos gobernantes, de la derecha neoliberal priísta-panista a la “izquierda” travestida e igualmente neoliberal, obsesionadas por mantener el orden, el de la miseria impúdicamente floreciente y las libertades a la sombra, encadenadas, que en el caso de Miguel Ángel Mancera –el comisario del pueblo defeño– llega hasta la esquizofrenia, pues ve radicales criollos e importados acechándolo por todos los rincones de la capital, mientras él asecha a los capitalinos.
Para consolidarse, los neoliberales, entre ellos los peñistas, no han reparado en los costos para imponer los intereses de la minoría oligárquica sobre los de las mayorías. Nada nuevo en la historia. Recuérdese, por ejemplo, el gobierno de los Treinta Tiranos impuesto por los espartanos a la Atenas antigua, en el 405 antes de nuestra era –poco después de la muerte de Pericles (429), el defensor e impulsor de la esplendorosa democracia de ese Estado-nación (por ello el siglo V fue llamado el “Siglo de Pericles”), por lo que algunos de sus críticos lo calificaron como “populista”–, que trataron de restaurar el viejo orden aristócrata y sólo contribuyeron acelerar la decadencia hegemónica y la ruina social de esa ciudad. Un curioso paralelismo histórico equiparable a la tiranía de los 30 y tantos miembros del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, que avasalla al país, a sus fámulos administradores neoliberales, arropados por el gobierno estadunidense, y que casi han concluido su laboriosa tarea por borrar las anomalías que les crispaban en su reescritura de su historia de su México: la Revolución Mexicana y la fase posrevolucionaria (1910-1982), el cardenismo y la docena trágica populista (1970-1982).
Dos contrarreformas trascendentales, que destruirán los vestigios de los últimos símbolos heredados por la Revolución Mexicana, acercarán sustancialmente a la derecha a su cara utopía: la energética, que culminará la destrucción de las industrias petrolera y eléctrica, su reprivatización y trasnacionalización; y la político-electoral, que restauró la reelección de congresistas y presidentes municipales, y, eso es lo mejor para los usufructuarios, sin el irritante imperativo legal de rendir cuentas de sus acciones a los fantasmalesrepresentados: la ficción de la democracia representativa mexicana sin ciudadanos.
Sólo les queda el obstáculo final para concretar el dilatado sueño, el cual puede ser allanado en lo que resta del peñismo: la reelección presidencial. Hasta el momento no hay nada visible que pueda impedirlo.
De logarlo, la mano aristocrática de la decimonónica “modernización” porfirista podrá asirse a la manoneoconservadora de la “modernización” del new age porfirista, del postrero siglo XX y el alba del XXI. La regresiva línea de continuidad del presente con el rancio pasado será armoniosa. El viejo orden porfiriano está a tiro de piedra.
Lógicamente, en tributo a su exitoso empeño, Peña Nieto podría ser investido como Enrique I, el Restaurador, aunque tendría que disputárselo a Manlio Fabio Beltrones y Luis Videgaray, entre otros, con las mismas ambiciones, que consideran que también tienen el derecho de apoltronarse en el trono como pago justo a su papel jugado en la implosión del sistema político postrevolucionario.
Todas las cosas cambian. Lo que se aferra a los corazones eventualmente parte de este mundo. Lo que alguna vez se rechazó por repugnante, se adapta como necesario. La polis es diálogo y es conflicto. Son la base de la política. Sin la primera el segundo se agudiza y se tensiona al máximo cuando tampoco hay democracia.
El descontento, el rencor y la protesta no han surgido de la nada. No están clasificados como un deporte. Tampoco como una patología colectiva. Sus huellas están talladas en los anales de la historia por los ofendidos, como respuesta a un suceso o a un orden económico-social que consideran injusto. Algunas veces se limitan a exigir una corrección al sistema para aliviar sus penurias. En otras, cuando consideran que las cosas son incorregibles, las ansias de cambio, bienestar y libertad, el potencial de los movimientos sociales se convierte en revoluciones, como la francesa, la estadunidense o la soviética.
El perfil de las renovadas movilizaciones en el país se ha caracterizado, hasta el momento, por la naturaleza intuitiva, defensiva, desordenada, intermitente. Han sido estimuladas por la injusticia social derivada del modelo económico neoliberal, el autoritarismo político y el desencanto ante una alternancia gatopardista que cambió todo para que no cambiara nada, ya que permanece la ausencia del diálogo, la intolerancia, la violencia institucional. El priísmo rescatado del basurerode la historia por los llamados “poderes fácticos”, luego del desastre de los teócratas panistas, robustecieron el malestar. Son las manifestaciones del rechazo al golpismo de Enrique Peña Nieto, a sus crímenes cometidos en contra de los atenquenses, la impunidad de los oligarcas de los medios, liderados por losneofachos Emilio Azcárraga y Ricardo Salinas Pliego, a las contrarreformas laboral, fiscal o energética.
Es cierto que las movilizaciones recientes se han desgastado, aletargado y disuelto en el aire, como ha sucedido en el pasado, debido a su propia espontaneidad e inmediatez; al linchamiento al que han sido sometidos por la reacción política e ideológica de los grupos dominantes, con el objeto de neutralizar su potencial desestabilizador; a la aniquilación montada por los medios para segar su eventual radicalismo emancipatorio; al temor a las políticas de amedrentamiento y represión instrumentadas por el Estado. Sin embargo, otros grupos, con la experiencia otorgada por el tiempo, con más organización, tienden a radicalizarse. Buscan funcionar programáticamente, con tácticas y estrategias de amplio horizonte; con medidas ofensivas más contundentes; en los confines de la legalidad-clandestinidad, merced a la criminalización de la protesta.
Los regímenes políticos cerrados, con problemas de legitimidad y credibilidad, que atraviesan por una crisis de representatividad en los procesos electorales y del sistema de partidos, con la ausencia del estado de derecho y la naturaleza excluyente de su proyecto económico, constituyen un escenario ideal para catalizar las convicciones extremas, revolucionarias, que aspiran a los procesos insurreccionales y el hundimiento del estatu quo. No será una sorpresa que próximamente se observen los intentos de huelgas generales o los sabotajes, entre otras expresiones de un descontento de mayores proporciones. Lascontrarreformas de 2013, debe reconocerse, representan una derrota para la sociedad y la izquierda –desde luego entre ellas no están las que se denominan como tales dentro del sistema de partidos–, que fueron incapaces de defender lo que consideran como suyo. También equivalen a un triunfo para quienes han apostado al neoliberalismo integrado a la economía capitalista mundial. Asimismo, implica la muerte del pacto social emanado de la Revolución Mexicana.
Pero el éxito de los neoliberales es relativo.
Un proyecto de nación despótico y excluyente es, por definición, endeble, ya que tenderá a amplificar las contradicciones y la lucha de clases, conflictos que redundarán en la estabilidad política del régimen, en la alteración de la acumulación de capital y el riesgo de la explosión social.
Asimismo, la eutanasia aplicada a la sombra de la Revolución Mexicana libera a la sociedad y a los grupos progresistas de su apego a viejas fórmulas construidas y empleadas por las propias elites dominantes, mientras fueron útiles para justificar ideológica y políticamente la necesidad del Estado-nación.

Sin duda, conceptos como nacionalismo, soberanía nacional o desarrollo autónomo mantienen su valor, pero tendrán que utilizarse en otra perspectiva.

viernes, 8 de noviembre de 2013

Protestan ante Hacienda locatarios de mercados públicos


Enviado por  en 08/11/2013 – 13:53
locatarios protestanMéxico, DF.- Los locatarios de mercados de la Ciudad de México se manifestaron en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en contra de la reforma fiscal, y posteriormente se dirigieron hacia la Secretaría de Gobernación.
Los manifestantes caminaban por Puente de Alvarado y Avenida Hidalgoen dirección hacia el Zócalo de la Ciudad de México para manifestarse en la plaza, sin embargo, la policía capitalina les cerró el paso a la altura de la calle Ángela Peralta, a un costado del Palacio de Bellas Artes.
Estuvieron varios minutos frente a la Secretaría de Hacienda, en Hidalgo y Valerio Trujano para, alrededor de las 12:00 horas tomar en dirección al Paseo de la Reforma y enfilarse hacia la Avenida Bucareli.
Los manifestantes intentan llegar a la Secretaría de Gobernación, sin embargo, ya se encuentra un cerco a la altura de la calle Ayuntamiento para impedirles el paso. Se prevé que una comisión pase el cerco para ingresar a la Segob y sostener una reunión con funcionarios de Gobernación.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Policía mata a menor y hiere a otro joven en Huehuetoca, reportan pobladores


Los hechos ocurrieron esta madrugada cuando un grupo de personas, la mayoría jóvenes, regresaba de un baile grupero. Presuntamente sostuvieron una riña con agentes durante la cual uno de los elementos accionó su arma.
.Javier Salinas, corresponsal
Publicado: 02/11/2013 09:07
Huehuetoca, Méx. Las instalaciones del palacio municipal de Huehuetoca, Estado de México, fueron incendiadas por decenas de pobladores, luego del asesinato de un menor de 13 años, presuntamente a manos de policías municipales durante una riña suscitada en las calles principales de la localidad. Además, dos patrullas municipales fueron volcadas y destrozadas.

Los hechos se registraron durante la madrugada de este sábado al filo de las 2:00 a.m., cuando un grupo de personas -la mayoría jóvenes- regresaba de un baile grupero al que había acudido y caminaba por las calles de la zona centro del municipio.
Presuntamente el grupo de jóvenes sostuvo una riña con elementos policíacos durante la cual uno de los elementos accionó su arma, causándole la muerte al menor Cristian Daniel Santillán Martínez, de 13 años, cuyo cuerpo quedó en la calle principal de la alcaldía, mientras que Rafael Martínez López, de 34 años, resultó lesionado por arma de fuego.
Según versiones de los propios vecinos, tras el asesinato los pobladores se reunieron y comenzaron a incendiar la presidencia municipal, arrojando bolas de fuego que prendieron de las velas de la ofrenda por el Día de Muertos, que el ayuntamiento había instalado en la explanada municipal.
El fuego se propagó rápidamente por el inmueble alcanzando la planta baja y primer piso.
El regidor Héctor Eloy Farfán informó que hubo daños severos en las instalaciones de la alcaldía, entre ellas totalmente en la oficina conciliadora, el área del registro civil, catastro, además del salón “Centenario del Ejército Mexicano”, la oficina del presidente municipal y salón de cabildos.
En el interior de la alcaldía se encontraban efectivos policíacos que lograron salir, además, algunas personas detenidos también fueron desalojadas.
A la zona arribaron unos 300 efectivos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, quienes mantienen en resguardo la alcaldía; en tanto, durante la mañana de hoy decenas de pobladores se congregaron a las afueras del palacio en donde colocaron cartulinas exigiendo justicia por la muerte del menor:“Los policías no cuidan, asesinan”, “Pedimos la destitución de toda la seguridad municipal”, se leía.
En la zona centro prevalece un clima de tensión entre los pobladores.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Anuncian el nacimiento del Frente Nacional por el Rescate de la Nación


Marchan miles contra la privatización de Pemex. Foto: Xinhua / Alejandro Ayala
Marchan miles contra la privatización de Pemex.
Foto: Xinhua / Alejandro Ayala
MÉXICO, D.F. (apro).- En respuesta a la convocatoria que lanzaron los excandidatos presidenciales, Andrés Manuel López Obrador y Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, para “evitar el despojo de la nación”, militantes del PRD y PT e integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), entre otros, anunciaron el nacimiento del Frente Nacional por el Rescate de la Nación, el próximo 3 de octubre.
“Estará presente el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y corrientes políticas simpatizantes con el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas”, afirmó el representante del SME, Humberto Montes de Oca.
El pasado domingo 22, organizaciones sindicales llamaron a la dirigencia y base de Morena para que convocara a la integración de un gran frente nacional de lucha contra la privatización del petróleo y la electricidad, como una unión de gremios que asuma la defensa legítima de la nación, los derechos sociales de los ciudadanos y las libertades políticas.
El SME y otras organizaciones que forman parte del Frente Sindical Mexicano indicaron que en estos momentos es necesaria la más amplia unidad de todas las fuerzas democráticas y revolucionarias de México para que sumen todos sus esfuerzos en la integración de un gran frente nacional de lucha.
“En ese afán compartido de defender la soberanía energética del país, diversas organizaciones estarían dispuestas a participar, máxime que el movimiento social, autónomo e independiente, es capaz de formular un programa político en contra del neoliberalismo y compartir con todas las formaciones políticas, sociales y ciudadanas, progresistas, democráticas y revolucionarias, objetivos comunes”, señaló el SME en el comunicado.
Añadió:
“Las intensas movilizaciones del movimiento social de las semanas recientes, encabezadas por el magisterio democrático y el movimiento estudiantil #YoSoy132, son muestras tangibles de que la lucha de masas va más allá de las reivindicaciones gremiales y sectoriales tradicionales”.
Asimismo, sostuvo que el llamado es a la unidad, al encuentro auténtico, y que extiende su mano para que, sin falsos protagonismos, se conforme un grupo que asuma la tarea inmediata de hacer frente común en contra de los enemigos del pueblo.

martes, 5 de enero de 2010

Crece el malestar de los mexicanos con el gobierno



México SA

Carlos Fernández-Vega
Una democracia sin resultados concretos (políticos, económicos y sociales) cada vez deja más descontentos a los ciudadanos, particularmente los mexicanos, quienes se muestran abiertamente insatisfechos con ese sistema y con aquellos que dicen representarlo”. En este contexto, a grado tal llega la decepción, que sólo 28 de cada 100 connacionales dicen estar a gusto con el modelo. Así, de 2006 a 2009 tal satisfacción se desplomó 13 puntos porcentuales y de 18 países latinoamericanos considerados en el balance, el nuestro ocupa el escalón número 17.

Lo anterior salta a la vista entre los abundantes resultados del Informe 2009 de la Corporación Latinobarómetro (recientemente divulgado por esta ONG con sede en Santiago de Chile), el cual presente el balance sobre la “satisfacción con la democracia”, resultante de 20 mil 204 entrevistas realizadas entre el 21 de septiembre y el 26 de octubre de 2009, con muestras representativas de 100 por ciento de la población de cada uno de los 18 países, representando a la población de la región, que alcanza más de 500 millones de habitantes, según su resumen.

En este sentido, ¿qué tan satisfechos se muestran los mexicanos con la democracia? El resultado de Latinobarómetro 2009 no es muy grato: sólo 28 por ciento de los entrevistados dijeron estar “muy satisfechos” o “satisfechos” a secas con los resultados de la democracia en el país, proporción muy por debajo del promedio latinoamericano (44 por ciento) y tres puntos abajo de sus más cercanos competidores (guatemaltecos y hondureños, con 31 por ciento de respuestas positivas, en cada caso), y brutalmente alejados de los uruguayos, en la primera posición regional, con 79 por ciento de aceptación. Así, 72 por ciento de los mexicanos se declararon “no muy satisfechos” o “nada satisfechos” con la democracia y sus resultados tangibles, de tal suerte que en este indicador de 18 países latinoamericanos considerados en el citado informe, México ocupa el escalón número 17, sólo arriba de Perú (22 por ciento).

Lo anterior contrasta con el Informe 2006 de la misma ONG, en el cual se subraya que en aquel año 41 por ciento de los mexicanos se dijeron “muy satisfechos” o “satisfechos” a secas con la democracia, proporción, si bien mucho mayor a la registrada en 2009, cuatro puntos porcentuales menor al reporte de 1997, cuando se observó el mejor resultado (45 por ciento). Tres años atrás, México ocupó el escalón número siete de 18 posibles, y su más cercano competidor fue Chile, con 42 por ciento. Ese año Uruguay reportó 66 por ciento, Guatemala 31 y Honduras 34, y el promedio latinoamericano fue de 38.

A partir de ese balance, el Informe 2009 de Latinobarómetro desarrolla una serie de consultas a la población, entre las que destaca la relativa a la probabilidad de que “haya un golpe de Estado” en México, concretamente. A pesar de la abierta insatisfacción con los resultados de la democracia, sólo 27 por ciento de los entrevistados consideraron que tal golpe “es probable”, y es destacable que 56 por ciento de ellos se pronunciaran abiertamente con contra de “un gobierno militar” (sin embargo, en este renglón el promedio latinoamericano es de 66 por ciento). A pesar de ello, 58 por ciento se mostraron favorables a que “los militares remuevan al Presidente de la República si éste viola la Constitución” (el promedio latinoamericano es de 42 por ciento).
Nada bien le fue al confiado inquilino de Los Pinos. En el citado Informe 2009, se detalla que a los entrevistados se les preguntó “¿qué tanto aprueba la manera en que el Presidente enfrenta la crisis económica?” Y los mexicanos respondieron así: 68 por ciento abiertamente en contra; 32 por ciento en favor, con lo que el país se ubica entre Guatemala (35 por ciento de respuestas positivas) y Nicaragua (30 por ciento), muy alejado de los mejor posicionados (Chile, 78 por ciento de respuestas favorables; Brasil, 75 por ciento, y Panamá, 72 por ciento). En este renglón, el promedio latinoamericano fue de 48 por ciento.

El mismo inquilino de Los Pinos insistentemente asegura que “lo peor de la crisis ya pasó” y que “la recesión quedó atrás”. Bien, pero ¿qué tanto comparten los mexicanos sus tesis? El Latinobarómetro 2009 obtuvo las siguientes respuestas a la pregunta “en una escala de uno a 10, donde uno significa que no le afecta en nada y 10 significa que le afecta en todo, ¿cuánto cree que está afectando a la economía de nuestro país la crisis, o cree que no hay crisis?” Los mexicanos calificaron con 8.4 el grado de afectación, primer lugar regional, contra 7.1 del promedio latinoamericano.

Y por lo que toca a “¿cuánto le está afectando la crisis?”, la calificación de los mexicanos fue de 8.1 en la misma escala de 10. Además, de acuerdo con el cuestionario de la citada ONG, 80 por ciento de los mexicanos consideran que la crisis “va para largo” y apenas 13 por ciento de ellos aseguran que “ya pasó la peor parte, vamos saliendo”. Sólo en Nicaragua son más pesimistas que aquí, con 83 y 10 por ciento de las respuestas en el orden anotado. Peligrosamente, a la pregunta “si usted tuviera que elegir entre la democracia y el desarrollo económico sin democracia, ¿qué diría que es más importante?” Sólo 30 por ciento de los mexicanos contestaron que la democracia es más importante, contra 44 por ciento como promedio latinoamericano.

Lo anterior se refuerza con lo siguiente: a duras penas, 15 por ciento de los mexicanos se dicen satisfechos con la economía; apenas 20 por ciento creen que la situación económica actual del país es “muy buena” o “buena”; sólo 31 por ciento (aquí el promedio latinoamericano es de 44 por ciento) consideran que “en los próximos 12 meses, en general, la situación económica del país será mucho mejor” y se reflejará en el aspecto personal y familiar (en 2006, 39 por ciento de los mexicanos entrevistados contestó en igual sentido), y 14 por ciento suponen que “el país está progresando” (en este aspecto México ocupa el escalón 17 de 18 posibles en la región). Como “problemas más importantes”, los mexicanos registran los económicos (59 por ciento de las respuestas) y los relativos a inseguridad (18 por ciento).

Entonces, nada mejorará el panorama mientras la democracia sea de discurso, como hasta ahora.

Las rebanadas del pastel

Todo lo anterior da sustento al primer gran discurso de Año Nuevo del inquilino de Los Pinos, quien, se supone, ya regresó de vacaciones y científicamente asegura que “2010 será un buen año para México”. ¿Por qué? Fácil: porque “es el año de la patria”.

cfvmexico_sa@hotmail.com • mexicosa@infinitum.com.mx

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