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miércoles, 8 de noviembre de 2017

Cuatro delegaciones concentran el 52% de quejas por construcciones irregulares

Cientos de vecinos de la delegación Benito Juárez se manifestaron en las explanada de la delegación en contra de las constructoras y funcionarios que permiten que se levante edificios riesgosos.

Antes de que el sismo del 19 de septiembre destapara las irregularidades en la construcción de edificios en Ciudad de México, vecinos de las 16 delegaciones ya habían denunciado inmuebles construidos con cambio de uso de suelo, construcciones sin permiso y devastación de áreas verdes en sus colonias.
En lo que va de 2017, la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) tiene registro de 3 mil 711 quejas de las 16 delegaciones en CDMX, 97% son denuncias vecinales y 3% investigaciones de oficio emprendidas por la institución.
Del total de quejas en la PAOT, 47% (mil 731) son denuncias por construcciones irregulares en dos modalidades: uso de suelo urbano y áreas verdes en suelo urbano. Más del 90% de estas quejas fueron emitidas por vecinos inconformes.
Pero las irregularidades en construcciones en CDMX están muy focalizadas. Cuatro delegaciones concentran el 52% del total de denuncias emitidas de enero a noviembre de 2017 ante la PAOT: Cuauhtémoc (344 denuncias), Benito Juárez (216), Álvaro Obregón (167) y Miguel Hidalgo (182).
La Benito Juárez es una de las delegaciones con más denuncias por edificios irregulares.
La PAOT es la es un organismo público, pero descentralizado que fue creado para defender los derechos de los habitantes de la Ciudad de México. Tiene facultades para investigar y pedir a las dependencias del gobierno capitalino, como la Procuraduría General de Justicia de la CDMX y las delegaciones, que emprendan acciones para resolver las quejas.
Las cifras coinciden con las delegaciones que tuvieron el mayor número de edificios dañados o derrumbados en Ciudad de México tras el sismo de magnitud 7.1 que azotó el 19 de septiembre.
La Benito Juárez es la delegación más afectada con 334 edificios dañados o derrumbados (68% de toda la CDMX), le sigue la Cuauhtémoc con 61 (12.4%). En menor medida están la Miguel Hidalgo con 14 (3%) y Álvaro Obregón con 6 (1.2%), según datos del Atlas de Riesgo Nacional elaborado por el Centro Nacional de Prevención de Desastres.
Pero los vecinos de las cuatro delegaciones no se quejan de las mismas irregularidades ni en las mismas colonias.

Cuauhtémoc


Los trabajadores reparan la escuela católica Instituto Renacimiento dañada por el sismo en la colonia Roma.

En la delegación Cuauhtémoc, ubicada en el centro de la CDMX, las quejas más frecuentes son por demolición de edificios protegidos por su valor artístico por el INBA, por cambiar el uso de suelo al inmueble de una oficina a departamento y viceversa, por daño a áreas naturales o árboles por instalación de luminarias, y por edificios con más niveles de los permitidos.
Las colonias con las mayores quejas por construcciones irregulares son: Condesa, Hipódromo Condesa, Juárez, San Rafael, Colonia Centro (Área 1), Roma Norte y Roma Sur.
Las quejas por irregularidades en construcciones representan el 50% del total de denuncias emitidas contra la delegación en la PAOT en lo que va del año.

Benito Juárez

Un edificio de condominios, construido en 2016, colapsó en la colonia Portales Sur de la delegación Benito Juárez.

En la delegación Benito Juárez, ubicada al norte de la CDMX, las quejas más frecuentes son por construcciones que rebasan el número de pisos permitidos, por derribar árboles para construir, invasión de áreas naturales, cambio de usos de suelo, contravención a la zonificación y por edificaciones sin los permisos reglamentarios.
Las colonias con las mayores quejas por construcciones irregulares son: Narvarte, Del Valle, Portales, San José Insurgentes y la Nápoles.
Las quejas por irregularidades en construcciones representan el 49% del total de denuncias emitidas contra la delegación en la PAOT en lo que va del año.

Álvaro Obregón


En la delegación Álvaro Obregón, ubicada al poniente de la capital, las quejas más frecuentes son por contravención a la zonificación, por invadir áreas naturales o dañarlas para la colocación de luminarias, edificios que rebasan el número de pisos permitidos y por cambio de uso de suelo.
Las colonias con las mayores quejas por construcciones irregulares son: San Ángel, Jardines del Pedregal, Pedregal, Guadalupe Inn, Los Alpes.
Las quejas por irregularidades en construcciones representan el 59% del total de denuncias emitidas contra la delegación en la PAOT en lo que va del año.

Miguel Hidalgo


En la delegación Miguel Hidalgo, ubicada al poniente de la capital, las quejas más frecuentes son por derribar árboles para construir, edificios que rebasan el número de niveles, contravención al uso de suelo y emisiones sonoras, cambio de uso de suelo y construcciones sin permisos.
Las colonias con las mayores quejas por construcciones irregulares son: Polanco Reforma, Polanco Chapultepec, Lomas de Chapultepec, Bosques de las Lomas y Escandón.
Las quejas por irregularidades en construcciones representan el 53% del total de denuncias emitidas contra la delegación en la PAOT en lo que va del año.

domingo, 19 de octubre de 2014

Levantan edificio en la Narvarte, pese a dictamen de que podría colapsarse

Denuncia vecino daños por las obras de la torre de ocho pisos

Rocío González Alvarado
 
Periódico La Jornada
Domingo 19 de octubre de 2014, p. 32
Con deficiencias, un edificio de ocho niveles es levantado sobre viaducto Miguel Alemán, a la altura de Petén, en la colonia Narvarte, el cual, de acuerdo con un dictamen emitido por Protección Civil de la delegación Benito Juárez, podría colapsar ante unevento sísmico de intensidad o por deterioro progresivo, sin que ninguna autoridad acuda a suspender los trabajos de construcción.
La edificación, que además no respetó la colindancia entre los predios, causó ya afectaciones en una vivienda aledaña, como fisuramientos, estrellamiento y abombamiento de los materiales de aplanado.
Ignacio Islas Sánchez, propietario del inmueble dañado, indicó que las autoridades delegacionales se limitaron a echarle la bolita al gobierno capitalino, pero ahí ni la Secretaría de Protección Civil ni el Instituto para la Seguridad de las Construcciones han revisado este caso.
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La vivienda aledaña al edificio presenta fisuras y abombamiento de los materiales de aplanadoFoto Francisco Olvera
Resaltó que personal de Protección Civil visitó el sitio el 25 de marzo del año en curso, constató las deficiencias en la construcción y se comprometió a hacer las diligencias para suspender los trabajos.
Sin embargo, un mes después, el 26 de mayo le hicieron llegar un oficio en el que se le hacía mención que ya se habían emitido recomendaciones a la desarrolladora para que se apegue a la normatividad y se había turnado el asunto al área de verificaciones para programar una visita.
Derivado de la carga de trabajo, la misma se encuentra en proceso de programación, concluye la misiva, y desde entonces no se han presentado, denuncia el afectado.

sábado, 5 de julio de 2014

Violan uso de suelo 250 construcciones en Benito Juárez

Rocío González Alvarado
 
Periódico La Jornada
Sábado 5 de julio de 2014, p. 31
De enero a la fecha, la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT) ha abierto 250 expedientes de construcciones en proceso, ubicadas en la delegación Benito Juárez, en las que las desarrolladoras inmobiliarias han violentado el uso de suelo o causado afectaciones a terceros.
Durante un recorrido por esta demarcación, junto con la diputada del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Dinorah Pizano, el subprocurador de Ordenamiento Territorial, José Luis Guerrero Mendoza, supervisó los daños ocasionados a diferentes viviendas aledañas a la construcción de un edificio de 10 niveles, que albergará 176 departamentos, en Pachuquilla número 55.
Cierran calle por construcción
El funcionario capitalino refirió que en este caso se han recibido 25 quejas por agrietamiento de muros y por hundimientos de parte de habitantes de los predios colindantes a esta edificación, que también provocó un socavón en medio de la calle, la cual se mantiene cerrada al tránsito vehicular, mientras se llevan a cabo los trabajos de reparación.
Indicó que la PAOT también investiga si es procedente la aplicación de un polígono de actuación en dicho predio, que permitió que la construcción de 10 pisos, en lugar de los seis que están permitidos en el programa delegacional de desarrollo urbano.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Inmobiliarias en BJ, impunes ante daños a edificios contiguos

Construyen sin medidas de seguridad y no hacen las reparaciones, denuncian vecinos
Los afectados deben dejar sus casas o vivir en la incertidumbre por el peligro de colapso
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Es facultad y obligación de la delegación Benito Juárez vigilar que se cumplan las medidas de seguridad en las obras, indicó el Invea-DFFoto La Jornada
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Las cuarteaduras ocasionadas por los trabajos de edificación ponen en riesgo de derrumbe las viviendas, señalaron los afectadosFoto La Jornada
Rocío González Alvarado
 
Periódico La Jornada
Miércoles 5 de marzo de 2014, p. 39
Con la anuencia de las autoridades de la delegación Benito Juárez, empresas inmobiliarias desarrollan conjuntos habitacionales sin las medidas de seguridad, lo que ha generado daños a viviendas aledañas, pero no responden por las afectaciones.
Como botón de muestra, en la calle de Cuicuilco, en la colonia Letrán Valle, la construcción de un edificio de seis niveles, autorizado bajo la norma 26, provocó el colapso de un muro de colindancia y el hundimiento de una parte de una casa unifamiliar, con distintas cuarteaduras, lo que obligó a sus moradores a desocupar el inmueble.
José Luis García, propietario del inmueble, explicó que los hechos ocurrieron el pasado 4 de diciembre, por lo que acudió al área de protección civil de la demarcación, cuyo personal, después de realizar una inspección técnica, dictaminó que ante los daños la vivienda era inhabitable.
Comenzó entonces su peregrinar para que los constructores repararan los daños. Ya cumplimos tres meses desde que de un día para otro tuvimos que dejar nuestra casa, rentar un departamento, y empezar un ir y venir entre un trámite y otro sin lograr nada, refirió.
De las autoridades delegacionales, abundó, sólo logró que suspendieran los trabajos durante unos días, pues para su sorpresa, un mes después del derrumbe, el mismo personal que evacuó su vivienda, le dijo que ya podía regresar, aun cuando no se han realizado las obras de mitigación del riesgo.
En un escrito, el jefe de la unidad departamental del área, Juan Manuel Carrillo, le hacía saber que no teníainconveniente en que reingresara a su casa.
Ayer, durante un recorrido con la diputada local Dinorah Pizano, del Partido de la Revolución Democrática, y funcionarios de distintas dependencias capitalinas, los inquilinos de un conjunto habitacional de tres niveles, ubicado en la calle Albert, expusieron una situación similar.
La construcción de un edificio aledaño a su predio ha provocado cuarteaduras en la mitad de los 21 departamentos, lo que para la autoridad delegacional no representa ningún riesgo. Sin recursos para una eventual reubicación, vivimos con el temor de que se nos caiga el techo encima, expresó Carlos González, uno de los afectados.
José Antonio Mendoza, subdirector de Medidas de Seguridad del Instituto de Verificación Administrativa del Distrito Federal (Invea-DF), indicó que es facultad y obligación de la delegación Benito Juárez intervenir para supervisar si cumplen con las normas de seguridad, y de advertir alguna irregularidad proceder a suspender los trabajos.
En estos casos, consideró que al estar ocasionando afectaciones las desarrolladoras inmobiliarias no están cumpliendo con la normatividad.

sábado, 6 de julio de 2013

Sigue la construcción de viviendas en BJ pese a órdenes de suspensión

De 100 edificaciones detenidas en 4 meses, 50% fueron reanudadas, dice Dinorah Pizano

Una burla, la amenaza de la delegación de incluso demoler obras irregulares: vecinos
Denuncian inmuebles con más pisos de los permitidos y afectaciones a casas aledañas
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La venta de departamentos fue reiniciada apenas una semana después de que la delegación Benito Juárez suspendió las obrasFoto La Jornada
Rocío González Alvarado
 
Periódico La Jornada
Sábado 6 de julio de 2013, p. 31
A pesar de las mantas colgadas que advierten que son obras suspendidas por diversas irregularidades, las desarrolladoras inmobiliarias reiniciaron los trabajos de construcción de varios inmuebles, así como las preventas de departamentos de lujo en colonias de la delegación Benito Juárez.
Para vecinos de General Anaya, del Valle y el pueblo de San Simón Ticumac, entre otros, la amenaza de las autoridades delegacionales, encabezadas por Jorge Romero, de frenar las construcciones irregulares incluso con la demolición, ha sido sólo una simulacióny una burla, ya que hasta se ha autorizado la ocupación de conjuntos habitacionales ya terminados, que durante su construcción no respetaron la ley.
En el pueblo de San Simón Ticumac, los habitantes han identificado por lo menos ocho obras en las que apenas trascurrió una semana de haber sido detenidas, cuando de nueva cuenta ingresaron cuadrillas de trabajadores para continuar con su edificación.
En algunos casos, como en Avenida 11, número 52, incluso, se puede observar que comenzaron a realizar los acabados y la fachada del inmueble, mientras que en Mario Rojas Avendaño 96, donde el uso de suelo sólo permite la construcción de tres pisos, el edificio crece más allá de lo autorizado.
Jesús Grande, vecino de Ticumac, indicó que en Antonio Rodríguez número 58, la construcción de cinco torres, donde se encontraron vestigios arqueológicos que fueron destruidos o saqueados, ha sido suspendida varias ocasiones, pero nada ha detenido a la inmobiliaria a pesar de violar la norma.
En la Del Valle, en San Francisco casi esquina con Félix Cuevas, desde que comenzaron a hacer las zanjas para una nueva construcción, los vecinos manifestaron con cartulinas en sus ventanas su rechazo a la obra, que fue suspendida como parte del programa integral de reordenamiento emprendido por la delegación, pero que actualmente continúa su edificación y ya cuenta con seis pisos.
En medio de dos nuevas construcciones, los vecinos de un condominio ubicado en Manuel Rincón 68, en la colonia General Anaya, se quejaron de afectaciones en sus viviendas, pero de las dos obras que los rodean, sólo han logrado detener una, pues en la ubicada en Uxmal continúan los trabajos.
La diputada local del PRD, Dinorah Pizano, consideró que en algunos casos las inmobiliarias pudieron haber subsanado las irregularidades, pero hay otros en los que no hay manera de solventarlas, como aquellas que construyen, al amparo de la norma 26, departamentos de lujo o las que han excedido el nivel de pisos permitidos, pero continúan los trabajos a pesar de la suspensión.
Detalló que de las más de 100 construcciones que fueron suspendidas en los últimos cuatro meses, por lo menos 50 por ciento han sido reabiertas.

lunes, 22 de abril de 2013

Por las buenas o por las malas #BJ


Rosa Olivares Albarrán ha sido amenazada de muerte, sus hermanas han sido golpeadas y su casa baleada en dos ocasiones; Jesús Grande Araus ha sido hostigado por policías preventivos y ha recibido advertencias de que su vida corre peligro; José Saldaña es continuamente hostigado, fue amagado con ser procesado por secuestro y chantaje, y su hermana Ana fue acosada sexualmente; en tanto que Patricia Díaz Martínez corre el riesgo de que la Secretaría de Protección Civil la desaloje de su casa.
Todos ellos tienen algo en común: Viven en la delegación Benito Juárez y han sido agraviados por inmobiliarias que han dañado sus propiedades sin que hasta ahora tengan respuesta a su favor por parte de las autoridades del gobierno central, del PRD, ni del delegacional, del PAN.
Han presentado quejas a las secretarías de la Contraloría General, Desarrollo Urbano y Vivienda, Protección Civil y Medio Ambiente; a la Procuraduría General de Justicia del DF (PGJDF); a la Procuraduría Ambiental y Ordenamiento Territorial, al Instituto de Verificación Administrativa, a la Comisión de Derechos Humanos del DF, a la Asamblea Legislativa del DF y a todas las oficinas delegacionales relacionadas con el otorgamiento de licencias de construcción.
Reunidos en la casa de las hermanas Olivares Albarrán, apoyados en escrituras de las empresas constructoras, solicitudes de información, planes de desarrollo, manifestaciones de construcción y de uso de suelo, cartas enviadas a distintas dependencias, entre otros documentos, los cuatro vecinos narran a Proceso sus historias.
A base de amenazas de muerte, aseguran, a doña Rosa Olivares se le pretende obligar a vender su casa, donde ha vivido 70 años, y a Jesús Grande y a José Saldaña los quieren despojar de las suyas. Responsabilizan a empresas que contemplan sus bienes inmuebles como parte de sus proyectos arquitectónicos, de acuerdo con la información que obtuvieron en distintas instancias gubernamentales.
La propiedad de Rosa Olivares, en el número 8 de la calle de Ceres, en la colonia Crédito Constructor, colinda con el 1524 de Insurgentes Sur. Actualmente en ese predio se desarrolla el proyecto Punta México, una torre de 10 pisos para 69 oficinas, con cinco sótanos para estacionamiento. Durante la construcción del centro de negocios –con locales cuyo valor va de 1.6 a 5.2 millones de pesos– el inmueble de Rosa y sus hermanas, Margarita y María de los Ángeles Olivares, fue afectado: tiraron la barda perimetral y dañaron los cimientos, sin que hasta ahora la inmobiliaria haya asumido los costos.
A los daños a su propiedad se suman presuntas irregularidades en la adquisición y la fusión de los tres predios (Insurgentes Sur 1524, 1522 y 1518) que comprende el proyecto, dirigido en distintos momentos por tres empresas: Hogaris, Insurgentes 1524 y Punta México. Esta última continuó la construcción con un permiso para hacer un edificio de tres pisos y dos sótanos.
A partir de que en 2009 ella y sus hermanas se negaron a vender su patrimonio empezaron a llegarles coronas de flores, y Margarita y María de los Ángeles fueron golpeadas por un desconocido cuando transitaban por la calle.
En 2011 las amenazas se agravaron. A finales de marzo se presentaron a la casa de las mujeres dos hombres, uno de ellos en silla de ruedas con la cabeza vendada, para advertirle a Rosa que si no vendía la propiedad, así quedaría, en tanto que el 29 y 30 de marzo la fachada de la vivienda fue baleada.
Entre abril y mayo a la casa de las mujeres llegaron cartas firmadas por Gente Nueva, nombre del grupo de sicarios del Chapo Guzmán, en las que ofrecían 1 millón de pesos más de lo que estuviese valuada su casa, los gastos y personal para mudanza, y les recomendaban no denunciar: “El gobierno no las puede cuidar 24 horas, evite (sic) la muerte de inocentes, ya estamos aquí y no nos vamos a ir, me llevo su vivienda o me llevo sus vidas”, se lee en una de las misivas.
Pese a que hay expedientes penales en la PGJDF por los daños a la estructura de la propiedad de las hermanas Olivares Albarrán, así como por las amenazas y agresiones, no sólo no hay avances en las investigaciones, sino que en el expediente por amenazas se integró un reporte de la Oficina de Atención a Víctimas del Delito en el que se asegura que Rosa es “agresiva y manipuladora”.

Constantes amenazas

Jesús Grande Araus, vecino de Tercera Privada de la Luz, número 6, en San Simón Ticumac, ha tenido que lidiar desde 2005 con cinco distintos dueños de un terreno ubicado en el número 35 de la calle Antonio Rodríguez, del que es colindante: José Tirso Hernández Jiménez, Casa Mía Inmobiliaria, Residencial López Rayón, Ren Lui Edificaciones y Más hogares, y a partir de 2012 se sumaron al negocio Banco Monex y Pumas Partner. “En el acta constitutiva del fideicomiso, creado en 2011, Pumas Partner aporta 900 pesos y Ren Lui 100 pesos; los fondos vienen de Estados Unidos”, detalla.
Las constructoras han pretendido alzar un edificio habitacional de 55 departamentos con 55 cajones de estacionamiento en seis niveles, semisótano, sótano y planta baja, en una zona donde sólo se permiten inmuebles de tres niveles, de acuerdo con el Decreto del Programa Parcial de Desarrollo Urbano para San Simón Ticumac, uno de los 145 pueblos originarios del DF.
“Mi casa ya estaba incluida en el proyecto, estaba considerada como el jardín y área de juegos para niños; nunca me han ofrecido nada por mi casa y en cambio me han amenazado y me hostigan continuamente para que la deje. Policías auxiliares del DF me han dicho que me van a desaparecer”, narra.
Durante los primeros cinco años Grande Araus logró contener a los primeros dos propietarios cuando logró identificar y denunciar irregularidades, como la falsificación de firmas, evasión fiscal y la presunta confabulación entre empleados de la constructora con jueces, ministerios públicos y funcionarios de la delegación. No ha habido sanciones para los responsables.
En 2010 Residencial López Rayón retomó los trabajos y dañó los cimientos de la propiedad de Grande, construyendo bajo ellos sin su autorización; en 2011 Ren Lui retomó el proyecto y causó el derrumbe de un muro, tres socavones en la zona y grietas en la calle Tercera Cerrada de la Luz.
La obra ha dejado por lo menos un albañil muerto, según documentó Jesús Grande en un video, que ni autoridades ni empresa han reconocido; en julio de 2012 la calle dañada fue reparada por la delegación, que también asumió los costos de la introducción de drenaje y agua al lote, obras que fueron vigiladas por personal de la Secretaría de Seguridad Pública y de Protección Civil del gobierno capitalino.
Con daños estructurales en su casa, en 2012 el exdirector de participación ciudadana de la delegación y actual diputado del PAN de la Asamblea Legislativa, Christian von Roehrich, ofreció a don Jesús 20 mil pesos a cambio de que cesaran sus denuncias contra la constructora Ren Lui.
Por los daños ocasionados a la comunidad, en mayo de 2012 Grande Araus pidió la intervención del entonces secretario de Protección Civil, Elías Moreno Brizuela, actualmente jefe de la Oficina de Gobierno con Miguel Mancera.
“Suspendieron los trabajos un tiempo, pero al mes volvieron a construir; me comuniqué con Moreno Brizuela y me dijo que había dado permiso de realizar trabajos de mitigación, pero en realidad seguían trabajando en la obra y comprobé a través de una solicitud de información que nunca tuvieron permisos.”
Jesús Grande fue demandado en diciembre del año pasado por la delegación por presuntamente entorpecer las obras de reparación de la calle en agosto, en tanto que una vecina afín a la constructora también lo demandó penalmente por difamación, en tanto que él presentó una queja ante la CDHDF, y además de la querella por daños a su propiedad interpuso dos contra servidores públicos de la misma PGJDF y la delegación.
En peligro de desalojo están Patricia Díaz Martínez y José Saldaña Cruz.
Vecina también de San Simón Ticumac, Díaz vive en una casa de más de 100 años que está dañada por obras de la constructora Laso. “Se metieron bajo mis cimientos, me quejé con Moreno Brizuela, me mandó a su personal para hacer un estudio y ahora resulta que mi casa está tan dañada que arreglo o me voy; cuando traté de denunciar por daños, me dijeron en el Ministerio Público que lo pensara, porque a lo mejor me contrademandaban”.
El miedo de los vecinos por demandar a las constructoras no es gratuito. Cuando José Saldaña logró que se presentara ante el Ministerio Público el representante legal de la constructora Residencial Vista del Real-Urbania, Isaac Memund Elías, para que respondiera por los daños causados a su casa y las amenazas que sus trabajadores profirieron contra él y su familia, los representantes de la PGJDF le formularon acusaciones de secuestro y extorsión a petición del empresario.
Desde abril del año pasado Urbania construye un complejo en Antonio Rodríguez 58, que colinda con la vivienda de la familia Saldaña, en Juan Escutia 301.
En cambio las tres demandas que él interpuso contra las constructoras y el representante legal por amenazas de muerte contra él y hostigamiento sexual a su hermana Ana, a quien trabajadores de la obra le advirtieron que la violarían y la desaparecerían si su familia insistía en su queja por daños, fueron concluidas por el Ministerio Público como no ejercicio de acción penal, según le informó a José la CDHDF, ante la que interpuso queja, aunque la PGJDF no se lo ha notificado oficialmente.
Saldaña, quien ha dejado su trabajo de comerciante por cuidar su propiedad, no sólo se ha quejado por irregularidades tales como que las constructoras no contaban con permiso de demolición cuando tumbaron el inmueble que estaba en el predio Antonio Rodríguez 58. Más grave aún es que el vecino denunció ante el INAH que las excavaciones dejaron al descubierto restos arqueológicos y osamentas, pero las obras no pararon.
“Hasta la obra fueron arqueólogos del INAH y en su dictamen concluyeron que los restos tenían más de mil años, era una estela del posclásico tardío; pensamos que eran elementos suficientes para clausurar la obra y recuperar los restos, pero no fue así. El INAH permitió que se construyera sobre restos arqueológicos”, apunta Saldaña Cruz.
Desde noviembre del año pasado la familia Saldaña está bajo amenaza de desalojo por parte de la delegación. “Recibimos una notificación de que la delegación inició un proceso administrativo con base en un dictamen que le pedimos a Moreno Brizuela de la Secretaría de Protección Civil que dice que mi casa está dañada y que por eso tengo que presentar un proyecto no sólo para reparar mis daños, sino los de toda la calle”.

El paraíso de las inmobiliarias #DF


La capital del país vive una efervescencia de construcciones. Gigantescas, la mayoría de ellas. La Ley de Desarrollo Urbano de 2010, herencia de Marcelo Ebrard, le abrió las puertas al desmedido mercado inmobiliario que no se detiene ante nada, ni siquiera ante los derechos de los ciudadanos. Quienes resultan afectados por los megaproyectos de las empresas inmobiliarias y quieren denunciar o quejarse son obligados a recorrer un laberinto burocrático que suele desembocar en ninguna parte.
Susana Kanahuati y Josefina MacGregor tienen intensa actividad en la red social de Twitter. Aconsejan qué hacer cuando una constructora derriba árboles sin permiso, dicen cómo explorar la página de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi) para verificar el uso de suelo aplicable para un predio u orientan a ciudadanos con viviendas dañadas por edificaciones vecinas…
Forman parte de un grupo multidisciplinario de 40 ciudadanos que a golpe de denuncias contra construcciones que alteran el entorno de sus colonias y su calidad de vida, adquirieron conocimientos de la normatividad urbana de la Ciudad de México.
Son ciudadanos que analizan leyes, reglamentos, normas, decretos… todo lo que tenga que ver con el desarrollo urbano de la capital. Quieren proponerle a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), presidida por Manuel Granados –quien fuera subalterno de Miguel Mancera en la Procuraduría General de Justicia– reformas que unifiquen criterios jurídicos. Buscan lo que diputados locales les han comentado que es “muy difícil”: Tener certeza jurídica.
Integrantes también del Patronato San Ángel, en entrevista con Proceso, Kanahuati y MacGregor coinciden en que la gran actividad de las redes sociales en la Ciudad de México para denunciar anomalías es el resultado de la falta de respuesta de las autoridades delegacionales y del gobierno central, ante lo que, afirma la segunda, es “un mercado inmobiliario de locura, con una Ley de Desarrollo Urbano que dejó Marcelo Ebrard en 2010 y que abrió las puertas para que las empresas inmobiliarias operen como ellas quieren. Es una ley a favor del inmobiliario, no del ciudadano”.
“La Seduvi dice: ‘Yo informo de cambios de uso de suelo y doy permisos de buena fe’. La delegación dice: ‘Yo doy manifestación pero no reviso la autenticidad de documentos’ y sólo actúa si hay una denuncia ciudadana. El Instituto de Verificación Administrativa (Invea) actúa si le avisa la delegación y si tiene verificadores y la Procuraduría de Ambiente y Ordenamiento Territorial (PAOT) no tiene facultades para implementar una sanción, y si pides información de alguna construcción, te la niegan alegando que es por protección de datos personales.”
Las redes sociales han dado algunos resultados satisfactorios, señalan las activistas. Recuerda Kanahuati: “Hubo una guerra de Twitter a finales del año pasado cuando nos enteramos de que la Asamblea tenía un paquete de más de 40 solicitudes que les envió la Seduvi para que les aprobaran el cambio de uso de suelo; al final evitamos que se aprobaran de un golpe”.
Vecinas de una zona clasificada como patrimonial, aprendieron la ruta de la denuncia recorriéndola: Dan seguimiento a 45 denuncias sólo en las colonias San Ángel, San Ángel Inn y Tlacopac, en la delegación Álvaro Obregón.
En el camino encontraron datos que justifican la inquietud de los habitantes de la ciudad frente a grandes construcciones: “De 100% de las construcciones que hay en la ciudad, solamente 3% están haciendo estudios de impacto urbano”.
Omar Karim de la Vega, presidente del Comité Condesa, otro recurrente usuario de las redes sociales y con amplia experiencia en litigar contra constructoras, se suma a la entrevista y pone un ejemplo concreto: “En julio de 2011 la constructora Baita, del secretario de Desarrollo Urbano, Simón Neumann, provocó un socavón en la calle de Zamora, donde construye un edificio de 15 niveles con 200 departamentos: Capital Condesa.
“La PAOT ya había advertido del riesgo porque la excavación era muy profunda, además de que su estudio de impacto urbano y el dictamen de vialidad estaban vencidos y tiene inconsistencias en materia de obras, y la delegación (Cuauhtémoc) protege esto, sólo suspendieron para que rellenaran el socavón.”

Triquiñuelas

Otro tipo de irregularidad frecuente en la ciudad es la entrega de certificados de zonificación por parte de la Seduvi a empresas o particulares que presentan documentos “apócrifos” para apropiarse de terrenos, que luego transforman en grandes edificaciones.
Explica MacGregor: “El empresario va a la Seduvi con testigos y todo, con boletas de predial, para pedir un certificado de zonificación alegando que durante el temblor su edificio de 10 pisos se cayó. La Seduvi entrega el certificado y con eso la inmobiliaria saca su manifestación de construcción; y mientras los vecinos van, alegan y demandan ante el Ministerio Público por falsificación de documentos, construyen el edificio y después la Asamblea lo regulariza. En Tizapán y en Las Águilas hay 27 averiguaciones previas por eso y no pasa nada”.
De la Vega agrega otro ejemplo: “Juan de la Barrera 25 es un inmueble expropiado por el Instituto de la Vivienda en 2000 a favor de los vecinos que ahí vivían, porque era un predio de un gringo que murió intestado en los setenta. En el gobierno de Marcelo Ebrard, ¡oh, sorpresa!, aparece un fulano que impugna la expropiación y dice que él es el dueño del predio y gana el juicio, desaloja a los vecinos, que son de bajos recursos y no tienen capacidad de defenderse”.
Ese predio, agrega, fue vendido al arquitecto Javier Sánchez Corral, que adquirió otros inmuebles en la misma manzana, de manera que “tiene un terreno de 6 mil metros cuadrados donde puede meter 600 viviendas, porque en la lista del programa delegacional le dan seis niveles”.
Sánchez Corral, apunta De la Vega, “compró un terreno en Pachuca 2, que fue incluido indebidamente en la Gaceta Oficial en una lista de 62 predios de la delegación Cuauhtémoc a los que se les permite hacer prácticamente lo que quieran; pero resulta que en la lista que Ebrard le dio a aprobar a los diputados en 2008, es sólo de 62, es decir, no estaba Pachuca 2.
“La obra se detuvo porque logramos demostrar el fraude, no sólo por la inclusión indebida en la Gaceta Oficial sino porque cuando demandamos en 2012 ante la PAOT, presentaron un documento firmado por Carlos Lazo y Cristina Margáin, quienes supuestamente habían vendido a Sánchez Corral; pero ambos están muertos, él en 1953 y ella años después. Presentamos las actas de defunción, pero la propiedad sigue siendo de Sánchez Corral.”
La Ley de Desarrollo Urbano impulsada por Marcelo Ebrard en 2010 causó el incremento de 70% en las denuncias recibidas por la PAOT. Mientras en 2009 ese organismo concentró mil 471 quejas, un año después fueron 2 mil 501.
De acuerdo con el Reporte de Gestión de la dependencia, en 2011 y 2012 la tendencia se mantuvo con 2 mil 373 y 2 mil 284 denuncias, respectivamente; en cuanto a este año, hasta el jueves 11 la PAOT tenía 967 investigaciones abiertas por denuncias ciudadanas y actuaciones de oficio por diversas irregularidades.
Las tres principales causas en los expedientes abiertos en 2013 son: violaciones al uso de suelo (353 casos), ruido y vibraciones (204) y afectaciones a áreas verdes en zona urbana (139).
Según las denuncias ciudadanas recabadas por la dependencia, este año prácticamente no hay delegación que se salve de las irregularidades en el ordenamiento ambiental y territorial. Los primeros cinco lugares de incidencia son Álvaro Obregón (115), Cuauhtémoc (98), Benito Juárez (81), Coyoacán (70) y Miguel Hidalgo (61).
Las señales de alarma por el crecimiento irregular tomaron fuerza en los últimos dos años. Por denuncias ciudadanas a principios de 2011 diputados del PAN en la ALDF lograron identificar obras ilegales en Benito Juárez (136), Cuajimalpa (162), Gustavo A. Madero (69) y Álvaro Obregón (15).
En una comparecencia ante la ALDF, en octubre de ese año, el entonces titular de la Seduvi Felipe Leal reveló que por un amparo obtenido por la empresa inmobiliaria Ciber México, la dependencia liberó 732 cambios de uso de suelo para la realización de obras de mayores dimensiones a las permitidas por los planes y programas delegacionales.
Ante medios, la organización de colonos de las Lomas de Chapultepec, Salve Lomas, revelaron que de 2009 a 2012 detectaron 200 construcciones irregulares y que de todo lo construido en esa delegación en ese periodo, 90% violó el Plan de Desarrollo Urbano en asuntos tan delicados como el cambio de uso de suelo.
Con el gobierno de Mancera la dinámica de las irregularidades continúa y también las denuncias por parte de ciudadanos que han exigido al mandatario despedir al titular de la Seduvi, Simón Neumann, por considerar que tiene un conflicto de intereses.
El pasado 28 de febrero Eloísa Alvarado, del Comité Vecinal de las Lomas de Chapultepec, denunció ante los medios que en noviembre de 2012 Neumann se reunió con vecinos que habían logrado que se mantuviera clausurado un proyecto de construcción de 29 pisos. Se presentó como dueño de la constructora Agri y ofreció a los vecinos una patrulla para que le permitieran continuar con la construcción sin modificarla.
Además de Agri, Neumann también ha tenido participación en otras inmobiliarias, Dekah y Baita, según indagatorias de vecinos.
La inconformidad ciudadana por el boom inmobiliario se manifestó el martes 9 con una concentración en la delegación Benito Juárez y un breve bloqueo de las avenidas Cuauhtémoc y Municipio Libre; los vecinos querían hablar con el delegado Jorge Romero Herrera, a quien reclaman su negativa a ejercer su facultad de clausurar y demoler obras que no cumplen con la normatividad.
Vecinos de colonias con vocación unifamiliar, como Del Valle, Nápoles, Mixcoac, Crédito Constructor, General Anaya, y de barrios originarios, como Santa Cruz Atoyac, San Simón Ticumac o Xoco, manifestaron su indignación porque su calidad de vida se ha visto mermada por la imposición de grandes desarrollos inmobiliarios.
Entre los inconformes estaba Oswaldo Santana Mendoza. Vecino del pueblo de Xoco, Santana ha visto dañado su patrimonio por la construcción del desarrollo Ciudad Progresiva Mitikah, un proyecto ubicado en lo que fue el Centro Bancomer y su estacionamiento, entre las avenidas Churubusco y Universidad.
El proyecto arquitectónico comprende siete torres, una de ellas de 60 pisos y que tendrá uso mixto: habitacional, comercial, oficinas y hotel; en otra se prevé una clínica de 12 pisos; las otras cinco de 21, 32, 11, 18 y 26 niveles serán para uso habitacional y comercial.
“El pueblo de Xoco tiene 3 mil 500 habitantes y en Mitikah calculamos que van a vivir unos 10 mil, porque se construirán más de 2 mil 500 departamentos; el proyecto dice que el edificio va a consumir casi 300 mil litros de agua al día y generar 12 toneladas de basura. ¿De dónde van a salir los servicios? ¿Nos van a quitar el agua para dársela a ellos?”
El megadesarrollo es propiedad de un fideicomiso bancario del que es fiduciario HSBC.
Anarquía urbana

Vecino de la colonia Del Valle desde hace 50 años, Jesús González Schmal se sumó a la manifestación ciudadana el martes 9, pues ha sido testigo de la “anarquía urbana que ha degradado la vida de los habitantes”.
González Schmal cuenta a Proceso: “Tenemos un inventario de 236 obras que están incumpliendo las normas de construcción, de uso de suelo, de exceso de altura, de insuficiencia de cajones de estacionamiento y la factibilidad del agua no se ha acreditado”.
Hay casos de falsificación de documentos para “acreditar” derechos adquiridos. Uno de ellos es el de Adolfo Prieto 1249 donde, explica el exdiputado federal, “había dos casas unifamiliares, se demuelen y se construye un taller para reparar autos Mercedes Benz, cuando el uso de la zona es habitacional para tres niveles máximo; ya clausuró PAOT, ya clausuró el Invea y la delegación levanta los sellos; cuando va uno a la delegación le dicen al ciudadano que apareció un certificado de derechos adquiridos, va uno a la Seduvi y dicen que el certificado no compagina con el expediente, aunque hay una denuncia por falsificación de documentos interpuesta por la PAOT, hay una parálisis absoluta de la PGJDF”.
En la revisión de esos casos identifica como las principales irregularidades la utilización de la norma 26, aplicable a la construcción de obras de interés social: “Llega el cliente, le dicen que el precio de interés social llega hasta la obra negra, pero como le pone baño, firmes en las paredes, contactos en las recámaras, pisos, esto triplica o cuadruplica el precio y la autoridad se hace tonta; autoriza la Seduvi y por tanto es legal, pero en rigor no lo es, porque se han sobrepasado los costos”.
En esa condición se encuentran las construcciones en Bruno Traven 93 y Uxmal 1112, en la colonia General Anaya, casos denunciados por Ángeles Rodríguez, María del Carmen Díaz y Alfonso Aceves, vecinos de la colonia donde el uso de suelo permite la construcción sólo de tres niveles.
Los documentos obtenido por los vecinos confirman que en Bruno Traven 93 la Seduvi dio permiso para edificar 14 viviendas en tres pisos, pero en realidad serán 30 departamentos en siete pisos; en Uxmal, el permiso que se tramitó es para construir 28 departamentos y se construyen 62 en seis niveles.
“Se supone que por la norma 26 las viviendas podrían costar menos de 709 mil pesos, pero las están vendiendo hasta en 3 millones”, dice Ángeles Rodríguez.
Alfonso Aceves hace un cálculo: “Sabemos que por el terreno de Uxmal se pagaron 18 millones de pesos; si vendieran cada departamento al precio de vivienda popular, la inmobiliaria obtendría menos de 50 millones, pero en venta de lujo, obtendrían 186 millones”.
En el caso de Uxmal 1112, propiedad de la inmobiliaria Camino Real a Xochimilco, además de estas irregularidades, explica Díaz, la excavación fue tan profunda que emana agua del subsuelo de forma constante desde el año pasado. “Cuando yo manifesté lo que ocurría a los funcionarios de la delegación, lo que me dijeron es que no me preocupara, que no era agua potable, pero la angustia es que van a edificar sobre barro”, apunta.
Asesor jurídico de la diputada perredista Dinorah Pizano, González Schmal advierte que la manifestación ciudadana es una expresión de la desesperación ante la falta de respuesta de las autoridades delegacionales y de la Seduvi no sólo para clausurar obras, sino para demoler.
Aunque sostiene que el desequilibrio urbano en la delegación Benito Juárez fue creciendo en los últimos tres trienios, reconoce que “hay una anarquía extendida, que a nivel central no hay nadie que supletoriamente intervenga cuando la delegación es incompetente, deshonesta o corrupta (…) pese a que en el DF ha habido gobiernos progresistas, no han cumplido con la sociedad de dar unas condiciones urbanas de desarrollo equilibrado, sensato y que no atropelle, como sucede en la ciudad”.

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