Mostrando entradas con la etiqueta The Economist. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta The Economist. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de marzo de 2018

México no ve con cariño a PRI y PAN: la ultraliberal "The Economist"

No se trata de un artículo amable con López Obrador. La revista, abiertamente promotora del neoliberalismo económico, se centra en las acusaciones formuladas por la PGR y la Secretaría de Hacienda en contra de Anaya. Se titula “Cómo puede ganar AMLO en México”. Ve, como lo ha hecho siempre, con reserva al izquierdista. Dice, como en el pasado, que su postulación y crecimiento “genera pánico en los mercados”. Lo llama “populista”.

Pero acepta que una serie de eventos, que van desde el pleito con Meade hasta el mal desempeño de PRI y PAN, hacen ver a López Obrador como el más encaminado hacia la Presidencia.

Ciudad de México, 28 de marzo (SinEmbargo).– La revista The Economistdice en su última edición que si bien es cierto que el escándalo de presunta corrupción de Ricardo Anaya, la intervención de la Procuraduría General de la República (PGR) y el enfrentamiento con José Antonio Meade apuntalan a Andrés Manuel López Obrador, también lo es que significa una ruptura con un pasado en donde el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN) no son recordados “con cariño”.
“Hay otras razones para su crecimiento [de López Obrador, candidato presidencial del Movimiento de Regeneración Nacional, en las encuestas]. Los mexicanos no recuerdan con más cariño a los anteriores gobiernos del PAN que a los del PRI. Solo López Obrador representa una ruptura con el pasado. Una elección con solo una ronda le da una ventaja sobre los rivales que desechan el voto anti-AMLO”.
El artículo –que no es amable con el candidato de izquierda– se centra, más bien, en las acusaciones formuladas por la PGR y la Secretaría de Hacienda en contra de Anaya. Se titula “Cómo puede ganar AMLO en México”. Ve con reserva al izquierdista y dice, como en el pasado, que su postulación y crecimiento “genera pánico en los mercados”. Lo llama “populista de izquierda”.
Pero el autor del artículo en The Economist –nunca van firmados– también ve esta elección con cierta resignación. Dice que los distintos factores, desde el escándalo de Anaya hasta el pleito con Meade, así como el mal desempeño de PRI y PAN en el pasado, ponen a López Obrador a la cabeza.
Según la revista, López Obrador será el claro favorito para la presidencia cuando inicien las campañas, este 30 de marzo. “Sus dos principales rivales son moderados políticos, pero su rivalidad no es menos amarga por eso. Uno está respaldado por el Gobierno [federal]. El otro está sintiendo el calor del Procurador federal. Para muchos mexicanos, eso huele a prejuicio político.
También aumenta las posibilidades de que López Obrador gane la presidencia, una perspectiva que aterroriza a los mercados y pone en riesgo las reformas económicas”.
Retoma cómo el 21 de febrero, el Procurador General interino, Alberto Elías Beltrán, confirmó que estaba investigando un acuerdo de propiedad que involucraba a Anaya. “Esto ha sacudido durante una campaña en la que los principales problemas son el crimen y la corrupción”.
“Pocos votantes piensan que José Antonio Meade, el candidato del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), es el mejor candidato para enfrentar estos males. Nadie ha acusado a Meade, un ex Secretario de Hacienda y de asuntos Exterioresl, un tecnocrática, de cometer un delito. Pero los votantes consideran que el PRI y el actual Presidente de México, Enrique Peña Nieto, son cómplices de la anarquía. El crimen se ha disparado.
El gobierno de Peña ha sido acusado de corrupción. En febrero, el auditor del gobierno dijo que mil 300 millones de pesos de dinero público habían desaparecido de dos secretarías administradAs por Rosario Robles, ahora Secretaria de Desarrollo Agrario. La reputación personal de Peña fue dañada en 2014 después de los informes de que su esposa había adquirido una casa con la ayuda de un hombre de negocios que tenía contratos con el gobierno”, dice la revista.
“El ex Alcalde izquierdista de la Ciudad de México tiene una carrera de décadas de insultos contra las élites corruptas y de promesas de limpiar México a través de la fuerza de su rectitud. Aunque los presidentes sirven por un solo período de seis años, López Obrador dice que los mexicanos tendrán la oportunidad de sacarlo de su cargo cada dos años, por referéndum. Anaya tiene una sugerencia más modesta para establecer el Estado de derecho. Él dice que haría que las instituciones como el Procurador General sean más independientes. Él es el único de los tres principales candidatos para enfatizar esto”, agrega The Economist.

 La publicación detalla las operaciones realizadas por Ricardo Anaya y por las que la Procuraduría lo señala. Habla, de hecho, con el panista, quien le ofrece documentos. La revista dice que “independientemente de si la defensa de Anaya se sostiene o no, la conducción del caso plantea preguntas sobre la independencia de las agencias encargadas de hacer cumplir la ley y su relación con el PRI”.
The Economist recuerda que en diciembre de 2016, ejecutivos de Odebrecht afirmaron haber pagado sobornos por valor de 10 millones de dólares a Emilio Lozoya, “amigo íntimo de Peña y asesor de su campaña presidencial en 2012. Se convirtió en el jefe de Pemex, la empresa petrolera estatal. Elías Beltrán despidió al investigador el año pasado, supuestamente por divulgar ilegalmente información sobre la investigación. Este mes, un juez federal suspendió la investigación indefinidamente”.
Todo esto “sugiere que la oficina del pocurador aún no ha logrado la independencia y la estatura que se supone que tiene como parte de un nuevo ‘sistema anticorrupción’ creado por Peña”, dice.
La revista inglesa, de gran penetración en el mundo de ls finanzas, los negocios y la economía a nivel global, dice que la ventaja de López Obrador “se ha ampliado desde que Elías Beltrán lanzó su investigación” contra Anaya.
“Hay otras razones para su crecimiento [en las encuestas]. Los mexicanos no recuerdan con más cariño a los anteriores gobiernos del PAN que a los del PRI. Solo López Obrador representa una ruptura con el pasado. Una elección con solo una ronda le da una ventaja sobre los rivales que desechan el voto anti-AMLO”.
“Sin el escándalo de su propiedad, ese voto habría sido más probable que se consolidara entorno a Anaya. La intervención del Procurador General significa que él y Meade son más parejos, y menos una amenaza para López Obrador. ‘Anaya y Meade deberían sostener un debate de dos hombres’, sugirió el populista descaradamente. Él obviamente está disfrutando del espectáculo”, concluye la publicación.

viernes, 13 de enero de 2017

La presidencia de Trump será sobre “golpear” a México, advierte The Economist

Trump en conferencia de prensa. Foto: AP / Seth Wenig
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- De nueva cuenta, la situación política y económica de México ocupó un espacio en la portada de la prestigiada revista británica The Economist, en el que advierte un escenario de golpeteo del próximo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al país, mientras que el gobierno mexicano da pasos “cortos” para prevenir sus efectos y, con ello, aumenta la posibilidad de que Andrés Manuel López Obrador gane la Presidencia en el 2018.
Titulado “La presidencia de Trump es sobre golpear a México”, el artículo asegura que llegada del republicano podría significar una guerra comercial en la que el país saldría devastado. Además, considera que el regreso de Luis Videgaray al gabinete presidencial, desde la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), “se queda corto” para defender al país.
El texto de The Economist compara el efecto que provocó un asteroide que golpeó la Tierra hace 66 millones de años –que eliminó a los dinosaurios y dañó 75% de las especies vegetales–, y cuyo primer impacto fue en México, con la situación “menos aterradora” que le espera al país con la llegada de Donald Trump a la presidencia estadunidense.
“La ira y el desconcierto en Puebla se siente en México. Las promesas de Trump de hacer que México pague por un muro fronterizo, deportar a millones de inmigrantes indocumentados y eliminar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) estuvieron entre las pocas políticas consistentes en su campaña electoral, en gran parte libre de sustancia”, asegura.
El reportaje afirma que Trump no ha perdido su gusto por golpear a México y que desde antes de asumir el cargo, ya ha causado problemas:
“La inflación (en México) ha comenzado a aumentar en respuesta a la devaluación del peso causada por su elección. El banco central (Banxico) elevó cinco veces las tasas de interés en 2016; probablemente tendrá que seguir apretando. Después de un fuerte aumento de la deuda pública como proporción del PIB en los últimos años, el gobierno debe frenar el gasto”.
El texto recuerda que en los últimos meses los economistas han reducido sus previsiones de crecimiento del PIB para 2017 de 2.3% a 1.4%. También da cuenta del gasolinazo y sus efectos sociales.
The Economist plantea que si Trump declara la “guerra económica”, la situación empeoraría y plantea el escenario:
“La economía podría caer en recesión, al tiempo que México se está preparando para una elección presidencial en 2018. El pugilismo de Trump aumenta las posibilidades de que Andrés Manuel López Obrador, un populista de izquierda, vaya a ganar.
“Probablemente contrarrestaría el proteccionismo estadunidense con el tipo de nacionalismo económico autodestructivo al que México ha recurrido desastrosamente en el pasado. Las reformas vitales de energía, telecomunicaciones y educación, promulgadas bajo el actual presidente de México, Enrique Peña Nieto, podrían ser revertidas”.
El texto incluye voces de funcionarios del gobierno mexicano que plantean dos peligros principales en la presidencia de Trump: que Estados Unidos renunciará al TLCAN, después de seis meses de aviso, o lo destrozará colocando barreras comerciales; y que para forzar a México a pagar por el muro fronterizo, el republicano cumplirá su amenaza de bloquear las remesas de los inmigrantes que representan unos 25 mil millones al año en la economía mexicana.
Sobre la advertencia de deportar a millones de inmigrantes indocumentados a la frontera norte de México, el reportaje lo menciona como una amenaza menor, pues asegura que si el gobierno de Barack Obama deportó unos 175 mil mexicanos al año, la administración de Trump “tendrá dificultades para aumentar ese número”.
Por otro lado, plantea que los planes republicanos de imponer las importaciones como parte de una reforma del impuesto sobre la renta corporativa golpearían duramente a México. Ese, agrega, es un problema que deben abordar los socios comerciales de ambos países.
Videgaray, regreso inteligente
Sobre el regreso de Luis Videgaray al gobierno de Peña Nieto, –tras renunciar a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, luego de invitar al entonces candidato Trump a México y ganarse el repudio de los mexicanos–, The Economist interpreta la acción como que el mandatario mexicano actúa como si el republicano fuera más razonable de lo que parece.
“Ahora Peña lo ha traído de vuelta (a Videgaray), como secretario de Relaciones Exteriores. Pero su tono se ha vuelto más duro. Peña rechaza ahora los intentos de Trump de influir en la inversión ‘sobre la base de temor o amenazas’”, asegura.
Según la publicación británica, para algunos la recontratación de Videgaray parece una jugada inteligente, pues se cree que tiene amistad con Jared Kushner, yerno de Trump, quien se convertirá en consejero en la Casa Blanca.
“Pero los mexicanos lo miran (a Videgaray) con desdén. Al dirigirse a un miembro de su círculo íntimo para gestionar la relación de México con Estados Unidos, Peña perdió la oportunidad de contratar a alguien con ideas frescas”, afirma.
Por ello, recomienda: “El gobierno debe hablar con congresistas, políticos estatales y líderes empresariales. También debe movilizar a los 35 millones de personas de origen mexicano que viven en los Estados Unidos”.
Y da cifras que respaldan el consejo: Unos cinco millones de empleos en Estados Unidos dependen del comercio con México; además, cuando éste envía mercancías al norte, 40% de su valor proviene de insumos comprados en Estados Unidos.
Luego, plantea: “Los funcionarios esperan que la nueva administración opte por las versiones más fluidas de trumpismo. En lugar de derogar el TLCAN, tal vez Trump lo renegocie, incorporando nuevas normas para proteger la propiedad intelectual y el medio ambiente. Otra táctica que se está considerando es impulsar las importaciones de los socios mexicanos del TLCAN. La idea es que la reducción del superávit comercial de México con Estados Unidos, alrededor de 59 mil millones el año pasado, daría a Trump una victoria que podría vender a sus partidarios proteccionistas”.
No obstante, advierte que si la conciliación falla, “México tiene pocas opciones atractivas. En una guerra comercial, sufriría horriblemente. Aumentar sus propias tarifas haría daño a sus propios consumidores”.
México no está indefenso
De acuerdo con la nota de dicho portal, el semanario The Economist asegura que pese a todo este panorama México no está indefenso. Entonces recuerda que en el año 2009 impuso aranceles a unos 100 productos estadunidenses, luego de que Estados Unidos prohibió a los camiones mexicanos circular por sus carreteras para proteger los empleos de los conductores de ese país. “Eso llamó la atención de los políticos estadunidenses: el lobby pro-comercio prevaleció”, dice.
Enseguida, cuenta que analistas mexicanos piensan en la manera en que el país podría afrontar esos retos. Y describe: “El maíz, cultivado principalmente en los estados que votaron por Trump, será un objetivo tentador. Los Estados Unidos vendieron cerca de dos mil 500 millones a México en 2016. Ante la pérdida de su mayor mercado, los agricultores estadunidenses de maíz podrían presionar a la Casa Blanca para que cediera”.
Y es que ya hay un antecedente, aclara: “el pasado 6 de enero, 16 grupos agrícolas estadunidenses advirtieron en una carta a Trump y Mike Pence, vicepresidente electo, que la interrupción del comercio con México y otros países tendría ‘consecuencias devastadoras’ para los agricultores, que ya sufren los bajos precios”.
Con ello, The Economist concluye, pesimista: “Por ahora, los mexicanos están rezando para que Trump se demuestre más moderado en el cargo que durante su ascenso meteórico. Hay poca evidencia de que sucederá”.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Crisis en la relación Peña-Trump catapultaría a AMLO a Los Pinos: The Economist

El líder de Morena, Andrés Manuel López Obrador. Foto: Benjamin Flores
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La prestigiada revista británica The Economist consideró hoy que la eventual crispación de la relación del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto con la próxima administración estadunidense de Donald Trump empujaría las posibilidades para que el líder opositor Andrés Manuel López Obrador se abriera paso para acceder a Los Pinos en el 2018.
The Economist titula hoy un adelanto de un reportaje que aparecerá en su edición impresa: “The wall that appalls (El muro que espanta)”, en el que plantea la idea de que el país debe hacer frente de alguna manera a su nuevo vecino, y recuerda que desde el momento en que el ahora presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, anunció su candidatura –en junio de 2015–, “la posibilidad de su victoria ha sido una pesadilla mexicana”.
La revista también subraya que Trump “dejó claro desde el principio que estaba corriendo contra México tanto como en contra de sus enemigos políticos. Llamó violadores a los mexicanos y amenazó con deportar a 11 millones de inmigrantes indocumentados (la mitad de ellos mexicanos) y hacer pedazos el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Él prometió repetidamente hacer que México pague por un muro que él va a construir, tal vez gravando las remesas que los migrantes mexicanos envían a casa”.
En este contexto, destaca el medio, Peña Nieto pasará “lo que ya habían prometido ser sus problemáticos dos últimos años en la oficina, manejando la relación de México con la administración de Trump”.
Luego advierte que Peña Nieto fue ampliamente criticado cuando invitó a Trump a Los Pinos durante la campaña electoral. “Ahora no puede permitirse presentarse sumiso ante el presidente electo, pero tampoco puede alienarlo”.
No obstante, considera The Economist, “Trump también enfrenta un difícil acto de equilibrismo entre mimar a su base antimexicana y llevarse bien con el vecino más importante de Estados Unidos”.
Y subraya que aunque su elección ha puesto fin a un periodo de creciente rispidez entre ambos países, podría no abrir una era de abierta hostilidad. “El cielo no se caerá”, dice a la revista David Shirk, profesor de la Universidad de San Diego, “pero estará más abajo”.
“Si las relaciones con Estados Unidos van mal, el sentimiento anti-Trump y los daños a la economía podrían determinar quién sucederá a Peña Nieto en 2018. Las encuestas han sugerido que el Partido de Acción Nacional, un partido de oposición de centro-derecha, tiene la mejor oportunidad de nombrar un candidato exitoso. Pero el chovinismo de Trump podría provocar una reacción nacionalista entre los votantes mexicanos. Si es así, el probable beneficiario es Andrés Manuel López Obrador, subcampeón de las dos últimas elecciones presidenciales. Su ideología es de extrema izquierda, pero su inclinación por las respuestas simplistas a problemas complicados le hacen sonar mucho como Trump”, plantea The Economist.
Peña y Trump estrechan la mano en Los Pinos. Foto: Octavio Gómez
Peña y Trump estrechan la mano en Los Pinos. Foto: Octavio Gómez
También destaca que cuando “la inesperada pesadilla” aconteció el martes 8 de noviembre, el ánimo en las calles de la Ciudad de México fue tenue, en lugar de ser enfurecido. Da cuenta de los titulares con los que amanecieron algunos diarios, como Reforma, que advertía: “¡A temblar!”, frase que se replicó también en Excélsior. Mientras algunos se refugiaron en el humor negro y bromearon con la construcción del muro, otros sonaron heridos con sus vecinos del norte por haber elegido a Trump.
“Para el débil e impopular presidente de México, Enrique Peña Nieto, quien tiene dos años en la oficina antes de que deba ceder el cargo, la victoria del señor Trump es un trauma y, posiblemente, una oportunidad”, plantea la revista.
Enseguida explica que debido a que el bienestar de México depende en gran parte de sus relaciones con su vecino del norte, “con quien está profundamente integrado por sus lazos familiares y a través del TLCAN”, toca ahora a Peña “defender enérgicamente” el interés del país sin provocar una ruptura con Estados Unidos.
El medio recuerda que incluso ayer el presidente mexicano ya hizo contacto con Trump y ambos acordaron una reunión para delinear una nueva agenda de trabajo.
“Si eso será posible no está claro. No se sabe aún cuánto de la retórica antimexicana de Trump fue fanfarronería de campaña y cuánto expresó de sus intenciones reales”, dice The Economist.
También alerta que los dos meses previos a su toma de posesión, cada discurso del magnate y el nombramiento de la nueva administración “serán examinados de manera excesiva al sur de la frontera”.
La publicación británica recuerda que, previo a las elecciones, el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, anunció que el gobierno de México tenía preparado planes de contingencia ante una victoria de Trump. Y dice que hasta ahora no han sido necesarios, pues aunque el peso se desplomó tras el anuncio de la victoria, también ha tenido una mejora. Pero, alerta, “el peligro no ha pasado todavía”, y está lejos de hacerlo.
The Economist recuerda que la debilidad del peso, un aumento de tasas y la inflación amenazan con afectar el gasto de los consumidores. Además, está latente la incertidumbre sobre el futuro del TLCAN, pues Trump lo llamó “el peor acuerdo comercial de la historia” y prometió renegociarlo o derogarlo.
Sin embargo, continúa el texto, puede que esto no suceda, pues Estados Unidos no se ha retirado de un acuerdo comercial en 150 años. Y dice además que las empresas estadunidenses ejercerán presión en contra del retiro del TLCAN, argumentando que seis millones de empleos en Estados Unidos dependen del comercio con México.
Pero hasta que Trump aclare sus intenciones, advierte al medio Andrew Stanners, de Aberdeen Asset Management en Londres, “los inversionistas serán cautelosos. Es probable que eso deprima la inversión extranjera, que alcanzó 2.6% del PIB en 2015. Los inversionistas mexicanos también serán cautelosos. Una pausa en las inversiones, unida a una mayor inflación y más altas tasas de interés, podrían causar una recesión”.
The Economist concluye que “el nuevo presidente estadunidense tiene buenas razones para evitar una ruptura total con México. La cooperación del gobierno mexicano es vital en la lucha contra las organizaciones de narcotraficantes y en el control de la migración, dos prioridades en la agenda anti-migratoria y de reforzamiento de la seguridad que Trump promovió en campaña”.

domingo, 25 de enero de 2015

The Economist: Peña Nieto y su gabinete no dimensionan crisis que enfrentan


López Obrador será quien capitalizará los problemas que aquejan al gobierno federal
El presidente Peña Nieto al presidir la presentación de un programa de impulso a la vivienda Foto: CUARTOSCURO | Archivo

El semanario británico The Economist advierte que tanto el presidente Enrique Peña Nieto como su gabinete no han entendido la dimensión de los problemas de corrupción y conflicto de interés que enfrenta su gobierno.

“Tanto el señor Peña como el señor (Luis) Videgaray insisten en que no hicieron nada ilegal. Están perdiendo el punto. En las democracias modernas, a las que México aspira incorporarse, este tipo de arreglos de mutuo beneficio, que aparentemente establecieron con Grupo Higa, es considerado un comportamiento inaceptable“, precisa el semanario británico en el artículo titulado El pantano mexicano (The mexican morass).

El texto publicado en su versión electrónica la noche de ayer y su edición impresa de hoy agrega que el principal beneficiario de las acciones que califica de “cinismo” oficial será Andrés Manuel López Obrador, líder del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), a quien el semanario señala como “un populista mesiánico que dos veces ha estado a punto de ganar la presidencia”.

“México merece algo mejor”, concluye el texto que añade como subtítulo “El Presidente no entiende que no entiende”.

Desde el caso de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en Iguala hace casi cuatro meses, la compra de la llamada casa blanca de Las Lomas que el contratista de Grupo Higa vendió a la esposa del mandatario, Angélica Rivera, así como la consiguiente cancelación de la licitación para la construcción del tren rápido México–Querétaro a este grupo, la publicación ennumera los hechos en que ha faltado responsabilidad política federal.
theeconomist_mexicanamorass
A decir de The Economist, la autoridad presidencial que usó Peña Nieto para impulsar las reformas estructurales aprobadas por el Congreso ha quedado socavada en meses pasados por escándalos de conflicto de interés.

Al respecto, el semanario cuestiona que por ese caso “nadie se ha hecho responsable y renunciado por las fallas de seguridad, el sórdido contrato del tren o los conflictos de interés. Nadie ha vetado a Grupo Higa de los contratos gubernamentales mientras es investigada de manera independiente, aunque fuera sólo para establecer su inocencia”.

El propio gobierno ha sido manchado por el escándalo, agrega el análisis del semanario británico.

La investigación del caso Iguala, por el que 43 estudiantes normalistas fueron secuestrados en septiembre pasado, agrega, parece estancada y la principal respuesta política de Peña Nieto a la masacre fue proponer una enmienda constitucional para abolir las policías municipales.

Destaca que el Congreso aún no la aprueba “entre otras cosas porque algunas corporaciones municipales están menos podridas que las fuerzas estatales que tomarían su lugar”.

La publicación precisa que si se toman en serio la lucha contra la corrupción y el conflicto de interés, los líderes políticos de México pueden tomar de ejemplo a Brasil donde los escándalos de corrupción en Petrobras serán investigados y castigados gracias a fiscales y cortes ferozmente independientes, y una nueva rigurosa ley antisobornos.

“No se han dado cuenta que no se dan cuenta”, cita a un ex funcionario de alto rango. Pero, añade, los mexicanos ya se dieron cuenta

lunes, 20 de octubre de 2014

Atrocidades en Iguala y Tlatlaya muestran a México como un país sin leyes: “The Economist”


Familiares de normalistas desaparecidos llegan a la Basílica. Foto: Miguel Dimayuga
Familiares de normalistas desaparecidos llegan a la Basílica.
Foto: Miguel Dimayuga
MÉXICO, D.F. (apro).- La ejecución de 22 personas en Tlatlaya, Estado de México, y la desaparición de 43 normalistas en Iguala, Guerrero, son dos “atrocidades” lo suficientemente serias para cambiar el rumbo del gobierno de dos años del presidente Enrique Peña Nieto, afirma la revista inglesa The Economist.
Por separado, los diarios estadunidenses USA Today, The New York Times y The Washington Post, cuestionaron las declaraciones que hizo el Ejecutivo sobre la supuesta disminución de la violencia en México.
En su nueva edición que empezó a circular el pasado viernes 17, The Economist asegura que Peña Nieto “ha priorizado las reformas económicas y subestimado la ley y el orden como manera de modernizar México, sin reconocer que ambas son igual de importantes”.
Las atrocidades registradas en Iguala, apunta, muestran lo lejos que está México de ser un país de leyes, y ponen de relieve que se necesita orden y normas, tanto como reformas económicas para modernizar al país.
En un artículo titulado “Cuando el crimen se sale de control”, resalta que a 200 años de haberse redactado la primera Constitución en Apatzingán, el área que rodea esa ciudad muestra la distancia que tiene que recorrer México para ser “un país de leyes”.
Tierra Caliente, sostiene, se ha vuelto la escena de secuestros masivos y masacres, ambos presuntamente cometidos por fuerzas de seguridad del Estado contra civiles no armados.
“México se ha convulsionado por el secuestro de 43 normalistas en Iguala, presuntamente por la policía municipal (…) El área es campo de asesinatos, con fosas masivas esparcidas y tensiones altas”.
Añade: “La absoluta anarquía del área, a unas cuantas horas de distancia de la capital por carretera, encuentra eco en una presunta masacre en junio en Tlatlaya, no lejos de Iguala, en la que soldados mataron a 22 personas sospechosos de ser delincuentes”.
Prosigue: “Al margen de los secuestros, lo que es especialmente aterrador son las afirmaciones de que el crimen organizado gobierna Iguala, al instalar a dos de los suyos –el alcalde (José Luis Abarca) y su esposa (María de los Ángeles Pineda)–, quienes usan a la policía municipal para saldar cuentas violentamente con escaso temor de ser aprendidos.
“La falta de confianza de los mexicanos en las autoridades a cargo de la procuración de justicia significa que el número de crímenes no investigados, así como el total de delitos, es apabullante”.
Para demostrarlo lo anterior, The Economist publica una gráfica titulada “Una Forma de Vida”, que muestra que los delitos no investigados o no reportados en México han aumentado de 92 a 93.8% entre 2010 y 2013.
“Tres cargadas palabras resumen el reto que ahora enfrenta Peña y México en su conjunto: impunidad, rendición de cuentas y gobernabilidad”, sostiene.
En Estados Unidos, el diario USA Today publicó, como lo han hecho otros medios impresos y electrónicos, que la desaparición de los 43 normalistas es un “recordatorio alarmante” de que la violencia delictiva persiste en México, pese a que Peña Nieto insiste en lo contrario al señalar que la situación de seguridad está mejorando.
En su edición de ayer, The New York Times difundió un artículo en primera plana en el que destacó los dichos de Peña Nieto, quien dijo que la búsqueda de los 43 estudiantes de la escuela Normal Rural de Ayotzinapa es la prioridad número 1 de su administración.
“Pero si de algo ha servido la búsqueda es para confirmar que la crisis del crimen organizado en México, donde se sabe fueron matadas decenas de miles en la guerra a las drogas de años recientes, podría ser peor de lo que han admitido las autoridades”, apuntó el diario en su nota titulada: “México halla muchos cadáveres, pero no a los estudiantes perdidos”.
El gobierno federal, añadió, ha celebrado estadísticas recientes sugiriendo un declive en los homicidios, “pero la proliferación de fosas en Guerrero –incluidos 28 cuerpos humanos calcinados que resultaron no ser los normalistas– arroja nuevas dudas sobre el conteo del gobierno, potencialmente apuntando hacia un número más grande de muertos que no han sido contados”.
En tanto, The Washington Post resaltó que a nadie debió sorprender que ninguno de los 28 cadáveres encontrados en las fosas fuera de los 43 normalistas, toda vez que la sierra arriba de Iguala es un conocido basurero humano.
“Mientras que la noticia de que no eran los normalistas alentó a sus familiares, para el resto de México fue una parada más en la rueda de la fortuna del horror, reforzando la creencia de que hay fosas clandestinas en todo el país donde se han esfumado un número incalculable de mexicanos”.
Las fosas no son las primeras y tampoco las más grandes que se descubren en años recientes. “No obstante, han destrozado la campaña de relaciones públicas de EPN para desviar la atención internacional de los fracasos en materia de seguridad”, concluyó el diario.

lunes, 7 de abril de 2014

Caso Cuauhtémoc Gutiérrez llega a… ¡’The Economist’!


En su edición más reciente, el semanario británico publica un artículo sobre el caso del dirigente del PRI capitalino -hoy con "licencia"- señalado como operador de una red de prostitución, después de que Noticias MVS presentó investigación especial sobre el tema.
ECONOMIST 01
El caso de Cuauhtémoc Gutiérrez, el ex dirigente del PRI-DF implicado en la operación de una red de prostitución, es un “cuento basura”, un historia de “sexo y política, que está causando un dolor de cabeza al PRI”, señala el semanario británico The Economist en su última edición para Norteamérica.
La publicación, especializada en temas internacionales de economía y política, publica el artículo “Scandal in México. A trashy tale. Sex polítics and a headache for the PRI”, sobre el escándalo al interior del PRI, después de las revelaciones de la investigación especial de Noticias MVS, presentada el miércoles 2 de abril.
Sobre lo publicado en The Economist,  Dolia Estévez, corresponsal de ese noticiario en Washington, DC, comentó esta mañana parte del contenido del artículo.  Citó:
“No pasó mucho tiempo para que el gobernante Partido Revolucionario Institucional de México (PRI) reaccionara ante la gravedad del escándalo sexual en erupción alrededor de ella el 2 de abril. Apenas unas horas después de que Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, presidente del partido en la Ciudad de México, negó públicamente un informe que mantenía una red de prostitutas en la nómina del partido para su uso personal, el PRI lo puso en licencia y pidió una investigación policial”.

jueves, 18 de julio de 2013

The Economist cuestiona participación de PAN y PRD en el Pacto por México


La revista británica reconoce la astucia del PRI para formar alianzas a su conveniencia desde que llegó al gobierno con miras a aprobar reformas importantes como la energética y fiscal.
The Economist cuestiona participación de PAN y PRD en el Pacto por México
(Foto:The Economist)

La influyente revista británica The Economistpublicó dos artículos donde cuestiona las razones por las que los partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD) han acompañado al Partido Revolucionario Institucional (PRI) en un pacto (Pacto por México) que es ventajoso para el partido en el poder y que podría representar un obstáculos para aprobar la reforma energética.
Para la publicación, los partidos opositores están debilitados tras la elección presidencial de 2012, sin embargo se han mantenido en el acuerdo encabezado por el presidente Enrique Peña Nieto en un clima de violencia por parte del narcotráfico y que se ha convertido en la razón principal para que todas las fuerzas políticas vayan juntas.
En sus textos, The Economist reconoce la astucia del PRI para formar alianzas a su conveniencia desde que llegaron al gobierno pero también destacan lo realizado cuando era oposición, pues, refiere el texto, fue capaz de bloquear reformas importantes en los sexenios de Vicente Fox y Felipe Calderón.
El rotativo se refirió al PAN como el partido que “fue echado de la presidencia en el tercer lugar en las elecciones del año pasado” y al PRD como un grupo que pretende presentarse como una alternativa moderada después de la renuncia de su ex candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador.
Tras los comicios del pasado 7 de julio, The Economist recordó que tanto PAN como PRD condicionaron su permanencia en el Pacto por México a cinco condiciones: remediar el incumplimiento al Adéndum del Pacto; promover las reformas energética y fiscal; impulsar la reforma política, aprobar leyes secundarias y hacer un periodo extraordinario para una reforma electoral.
La revista británica hizo énfasis en la reforma energética que afectaría por completo aPetróleos Mexicanos (Pemex), la principal empresa mexicana que ante cualquier propuesta de incorporar empresas privadas para su explotación es considerado un “ultraje” y destaca que el ex candidato presidencial de izquierda, Andrés Manuel López Obrador se dispone a tomar su batalla contra la reforma en las calles.
“La mina de oro nacional actualmente contribuye aproximadamente un tercio del ingreso del gobierno, abandonando poco para invertir. La pobreza de Pemex, y la ausencia de inversión extranjera, han impedido a México abrir su potencial enorme en aguas profundas, como Brasil ha hecho. De ser puesto en práctica correctamente, la reforma de energía podría añadir más que un porcentaje al crecimiento de PIB anual del México”, dice el texto.
The Economist sostiene que el presidente Peña Nieto debe ofrecer en el Pacto por México una reforma política a cambio de la energética, pues dicho acuerdo ha sido benéfico para encauzar reformas vitales y no se debe permitir algún obstáculo entre ellos.

Green Go