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sábado, 15 de agosto de 2015

Un caso difícil .- Bernardo Bátiz V.


E
n materia de investigación criminal nada es fácil, pero hay casos especialmente peliagudos, y si se trata de homicidios múltiples peor tantito. En la muerte intencional de las víctimas del departamento de la calle Luz Saviñón en la colonia Narvarte, las cosas están como paraSherlock Holmes o para el Padre Brown, con la agravante de que los medios de comunicación están atentos, a la caza de datos, pero también de pifias, resbalones o contradicciones.
¿Qué tendrían que analizar el regordete párroco Brown de la campiña inglesa o el espigado investigador londinense? ¿Cuáles son los puntos que especialmente hay que atender? ¿Cuáles los datos duros, las pistas, los descubrimientos inesperados? En un caso así, no se quedaría corto tampoco y se codearía con los personajes de Connan Doyle y Chesterton, nuestro Peter Pérez, el genial detective de Peralvillo, creación del no menos genial Pepe Martínez de la Vega.
Esto por una parte, pero hay otras caras de la investigación más allá de lo detectivesco o policiaco, las aristas a que me refiero son la política (dado que uno de los sospechosos es político) y la jurídica: el artículo 111 de la Constitución se refiere al juicio de procedibilidad, conocido como desafuero y en el caso de los homicidios de la Narvarte el asunto viene a cuento, porque el sospechoso político, es gobernador y tiene fuero. Su relación al caso no es gratuita, ha sido señalado por las redes sociales, algunos periodistas y ciudadanos diversos.
En buena hora y respondiendo a la lógica de la averiguación previa, y pudiera ser que a un reclamo de Morena, el procurador del Distrito Federal ordenó interrogar al gobernador; era indispensable, pero no fácil hacerlo. Sirvió un video que ha circulado mucho en el cual se ve al personaje, con cara dura y falso paternalismo, advirtiendo a los periodistas de su estado que se porten bien, que sabe quiénes de ellos andan en malas compañías.
Dos de las víctimas, un periodista y una activista social, son desterrados de Veracruz precisamente por temor a ese tipo de amenazas y por casos del mismo jaez, desapariciones, amenazas cumplidas, decomiso de ejemplares de publicaciones críticas y otras linduras aún peores, entre las que hay alrededor de una decena de periodistas muertos. No había más remedio, como se dice en la jerga forense, le resultó cita al gobernador.
También se justifica sentarlo en el banquillo, porque las víctimas habían señalado no hace mucho, que si algo malo les sucedía culpaban de antemano al citado político.
Sería interesante saber qué le preguntaron los fiscales que fueron a buscarlo previo aviso y licencia de él mismo, a la sede de su gobierno. Una batería de preguntas ineludibles debió enfocarse a que explicara los alcances de su amenazante recomendación a los periodistas. Y si no se portan bien, ¿qué? Había que haberle preguntado, ¿una paliza, una desaparición forzada, un balazo en la nuca?
Si la advertencia fingidamente paternal hubiera sido porque él, el gobernador de Veracruz, conocía de alguna liga de periodistas con bandas del crimen organizado o del tráfico de drogas, no es válida para nada la advertencia a los comunicadores; si tenía datos, como ciudadano y funcionario público, debió entregarlos a los fiscales, pero como no lo hizo así, sería perfectamente lógico que por ahí fueran las preguntas de los agentes de la Procuraduría capitalina.
El 111 Constitucional exige el desafuero para proceder penalmente, ejercer acción penal, pero no es necesario para interrogarlo, investigarlo, hurgar en sus llamadas telefónicas, en una palabra averiguar si hay elementos para iniciar un procedimiento más a fondo. El fuero no alcanza para evitar esto.
Desde luego hay otras pistas y como muy bien ha dicho el procurador del Distrito Federal, hay que seguirlas, pero parece ilógico que unos delincuentes menores, como el ya consignado, maten a tantas personas por un pequeño botín. Las conjeturas van por otros derroteros.

sábado, 8 de agosto de 2015

El Mustang rojo de la Narvarte

El mustang rojo en la colonia Narvarte. Foto: GDF
JESUSA CERVANTES. Proceso.com.mx
MÉXICO, D.F. (apro).- A pocas horas de la ejecución de cinco personas en la Ciudad de México y de haberse confirmado que entre las víctimas estaba el compañero fotoperiodista Rubén Espinosa, el automóvil Mustang, color rojo, se convirtió en elemento de atención de algunos portales informativos.
El auto empezó a ser el hilo que conducía a la ciudadana colombiana Mile Virginia Martín, lo que llevaba a sostener que los ejecutores del crimen conocían a las víctimas y a que el móvil había sido un simple robo, es decir, lo que hoy la autoridad capitalina consigna como “robo agravado en pandilla”. Del ataque a un periodista gráfico y una activista, entre otras personas, nada.
Mile Virginia, así como la joven activista Nadia Vera, la estudiante de origen michoacano Yesenia Quiroz, la empleada de casa Alejandra Negrete y el fotógrafo Rubén Espinosa recibieron el tiro de gracia, e incluso algunas de ellas fueron violadas.
Así, tres hombres perpetraron el crimen en tan sólo 43 minutos, pero además “se saqueó el departamento”.
Del hostigamiento, amenazas de muerte y advertencias veladas como allanamiento de domicilio y persecución que Rubén y Nadia fueron víctimas cuando radicaron en Veracruz, nada dijo la autoridad a través de la PGJDF que encabeza Rodolfo Ríos Garza.
Menos aún que ambos salieron de esa entidad en un intento por mantenerse con vida y no pasar a formar parte de la larga lista de asesinatos.
Desde el domingo pasado, las filtraciones, inconsistencias y contradicciones fueron alimentadas desde la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF). Cinco días después se detuvo a uno de los presuntos ejecutores del asesinato y se le acusó del delito de “robo agravado en pandilla”.
Volviendo al Mustang rojo, sin su aparición en escena el gobierno de Miguel Ángel Mancera no podría sostener su hipótesis de que fueron tres personas las que perpetraron el crimen, ni que conocían a la ciudadana colombiana y menos aún que el móvil fue un robo.
Del vehículo se dijo primero que tenía varias semanas estacionado cerca del departamento y que ello llamó la atención de los vecinos. Fue el primer dato extraño que deslizó la Procuraduría capitalina.
Ya como pieza de atención en el interés ciudadano, se filtró a medios de comunicación que la dueña del auto era una de las víctimas, la ciudadana de origen colombiano Mile Virginia.
Luego se informó que la tarjeta de circulación aparecía a nombre de otra persona quien, una vez localizada, reveló haber vendido el Mustang rojo a “una extranjera”, seis meses atrás.
Después se dijo que no, que hacía año y medio atrás cuando lo traspasó. Con esta información circulando en los medios desde el lunes, un día después, el martes 4, se filtró a un diario local un video tomado por el C4 de la Ciudad de México (centro de vigilancia que existe en toda gran ciudad), en donde se observa a tres hombres, uno de los cuales subía al Mustang rojo, otro cruzaba la calle jalando una maleta de tamaño mediano y uno más se dirigía a trote hacia la esquina.
La imagen bastó entonces para que el procurador Ríos Garza sostuviera que fueron tres quienes perpetraron el crimen y el robo.
Si el auto era, como sostiene la autoridad, propiedad de Mile Virginia, no tenía por qué ser extraño que estuviera ahí, pues ella, según las autoridades, vivía en el departamento.
De haber sido “robo agravado en pandilla”, como dice la autoridad, entonces los presuntos asesinos son primerizos, pues al menos uno decidió huir de la escena en un vehículo propiedad de una de las víctimas… dejando así sus huellas.
Y si fueron asesinos y rateros inexpertos, ¿cómo entonces lograron someter, violar y asesinar a cinco personas en tan sólo 43 minutos?
La imagen del Mustang no prueba que quienes ahí aparecen sean los asesinos, ni siquiera se les puede distinguir la cara. Menos aún hay prueba documental que confirme que el automóvil fue adquirido por la joven de origen colombiano.
Para enredar más el asunto, días atrás se destacó que el Mustang estaba vinculado en un caso de armas y trasiego de drogas, luego de que un hombre fuera detenido en 2012 junto con un ciudadano de Colombia en el Estado de México.
Y este viernes la propia PGJDF desmiente la especie: en un comunicado, “aclara que no existe registro alguno en la subsede de la PGR en Nezahualcóyotl, Estado de México, de la averiguación previa (PGR/MEX/NEZ-II/423A/2012) que mencionan diversos medios de comunicación que implica al Ford Mustang relacionado con el caso Narvarte con el trasiego de drogas”.
Por otra parte, se dijo que los ejecutores del crimen conocían a una de las víctimas: a Mile Virginia. Que estuvieron con ellas toda la madrugada, después que siempre no, que llegaron al mediodía.
Antes la autoridad filtró a otro diario que investigarían si la persona extranjera tenía relación con bandas dedicada al robo. Y así, con toda esta información a medias, se fue creando una versión de que los ejecutores del múltiple homicidio iban tras la joven colombiana, a quien supuestamente conocían y a quien “le robaron joyas y sus documentos”.
Los absurdos y enredos de la autoridad, sin dejar de mencionar al único detenido –un exconvicto por violación que al salir de la cárcel no tuvo el tino de cambiar de domicilio, pero sí de volver a violar–, hacen impensable suponer siquiera que el gobierno de Mancera está diciendo la verdad.
Por eso, yo no le creo.
Y exijo como cualquier ciudadana que se indague el crimen tomando como eje el ejercicio periodístico que realizaba Rubén Espinosa y el activismo que pese a amenazas del gobernador Javier Duarte realizó Nadia Vera en Veracruz.
Twitter: @jesusaproceso

miércoles, 5 de agosto de 2015

Bloquea PRI que la PGR atraiga investigación sobre multihomicidio en la Narvarte

 proceso.com

Exigen justicia en el Ángel para Rubén Espinosa y 4 mujeres. Foto: Germán Canseco
MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- El PRI y el Partido Verde salieron a defender la investigación de la Procuraduría capitalina sobre el multihomicidio en la colonia Narvarte y rechazaron la petición del PRD, PAN y PT para que los crímenes de Rubén Espinosa, Nadia Vera y cuatro mujeres más sean atraídos por la PGR, al tiempo que frenaron la solicitud de que comparezca el gobernador veracruzano Javier Duarte.
Tras poco más de dos horas de debate, donde salieron a relucir el “voto de confianza” del diputado federal priista de Veracruz, José Alejandro Montano, a la investigación realizada por la Procuraduría capitalina, y el senador priista David Penchyna se confrontó con los legisladores que criticaron a Duarte, la Comisión Permanente aprobó un tímido punto de acuerdo con cinco puntos.
En este punto de acuerdo la Comisión Permanente condenó “el trágico homicidio” de Rubén Espinosa y los “trágicos feminicidios” de las cuatro mujeres del pasado 31 de julio; se solidarizó con familiares, gremio periodístico y con la revista Proceso y la agencia Cuartoscuro; exhortó a la Procuraduría capitalina a investigar el desempeño de Espinosa como periodista y el de Nadia Vera como activista; e instó al gobierno de la Ciudad de México a llevar a cabo las indagatorias con “todas las líneas de investigación”.
Durante el debate, se expresaron varias críticas a la manipulación mediática que ha realizado la Procuraduría capitalina a la indagatoria y a las primeras hipótesis del multihomicidio del pasado 31 de julio, ocurrido en la colonia Narvarte, así como señalamientos claros contra el gobernador veracruzano Javier Duarte y a la administración federal de Enrique Peña Nieto, ya que en sus dos primeros años prácticamente se duplicó el número de asesinatos y agresiones a periodistas, en comparación con el sexenio anterior.
El senador del PAN, Roberto Gil Zuarth, advirtió que “nos hemos acostumbrado a debatir los casos en los medios de comunicación” y consideró que esta práctica “es también una causa de la impunidad”, ya que se establecen juicios paralelos.
“El asesinato de Rubén Espinosa es un problema político y también judicial. Es un tema político y una prueba de la crisis de derechos humanos”, sentenció Gil Zuarth, presidente de la Comisión de Justicia.
Advirtió que “no es un tema del Distrito Federal” sino del gobierno de Veracruz y de toda la federación porque los crímenes contra periodistas se han convertido “en un asunto del Estado mexicano”.
Gil Zuarth consideró como “profundamente desafortunadas y lamentables las primeras reacciones del procurador del Distrito Federal, diciendo que el móvil fue un robo cuando tenía un crimen de un periodista, en circunstancias agravadas de ejecución”.
El senador panista coincidió con los legisladores del PRD, Fernando Belauzarán y Armando Ríos Pitter, así como la diputada del PT, Lilia Aguilar, y el diputado del Movimiento Ciudadano, Danner González, para que la investigación de los multihomicidios sea atraída por la PGR.
El diputado federal del PRD, Fernando Belauzarán, criticó las declaraciones de Javier Duarte, cuando le exhortó a los periodistas que se “porten bien”, porque evade su responsabilidad y ha culpado a las víctimas de sus propios crímenes.
“¿Qué es eso de las filtraciones?” de la Procuraduría capitalina, se preguntó Belauzarán. “Esto se tiene que hacer con mucha responsabilidad. Pedimos que se maneje la información con responsabilidad”, sentenció el perredista.
El senador Armando Ríos Pitter reprochó que en los dos primeros años del gobierno de Peña Nieto el número de ataques a periodistas se ha elevado a 328 casos, en contraste con los 182 registrados en los dos primeros años de gobierno de Felipe Calderón.
“No es autorizable que Javier Duarte venga a hacer como que la virgen le habla”, afirmó Ríos Pitter y criticó que se ventilaran en medios de comunicación las “líneas de investigación” de la Procuraduría capitalina.
La defensa del PRI a Mancera y a Duarte
El primero en salir a defender la investigación de la Procuraduría capitalina fue el diputado federal del Verde, Tomás Torres. “Dejemos que sea la autoridad del Distrito Federal” la que resuelva estos crímenes y que “agote todas las líneas de investigación”.
Posteriormente, subió a tribuna el diputado federal priista José Alejandro Montano, exjefe de la policía en Veracruz, quien pidió un “voto de confianza” al gobierno de Mancera y reprochó: “no se vale juzgar a nadie sin sustento legal. No se puede acusar sin pruebas”, en clara referencia a los señalamientos en contra de Javier Duarte.
“No hagamos un botín del dolor”, sentenció Montano, quien alabó los “avances en la investigación” de la Procuraduría capitalina, pero evitó mencionar el ejercicio periodístico crítico de Rubén Espinosa y el activismo de Nadia Vera en contra del gobierno duartista.
El senador David Penchynna, del PRI, también salió en defensa de Duarte y del gobierno de Mancera. Fiel a su estilo antipático, el legislador de origen hidalguense señaló que el gobernador veracruzano ya ofreció su “total disposición y absoluta colaboración” en la investigación de los multihomicidios y destacó que “nadie ha cancelado ninguna línea de investigación”
En el colmo de su argumentación, Penchynna indicó que en Veracruz no hubo condiciones de inseguridad en contra de Rubén Espinosa, ya que el fotorreportero denunció amenazas en 2013 y vivió “dos años más” en la entidad gobernada por el PRI y “fue asesinado en 2015” en el Distrito Federal.
Penchynna “celebró” los avances en las investigaciones de la Procuraduría capitalina y defendió la versión de que había “una fiesta”, “una farándula de un día y una noche” en el departamento de la colonia Narvarte donde fueron asesinados el 31 de julio.

martes, 4 de agosto de 2015

Buscan a 3 por multihomicidio en la Narvarte; hay 2 testigos clave

Ya han declarado 20 personas y se han hecho 80 peritajes.

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La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal busca a tres hombres relacionados con el homicidio de cinco personas -entre ellas el fotoperiodista Rubén Espinosa- ocurrido el viernes pasado en un departamento de la colonia Narvarte, delegación Benito Juárez, informó el titular de la dependencia, Rodolfo Ríos Garza.
En conferencia de prensa, el funcionario precisó que luego de analizar las cámaras de video vigilancia instaladas en la zona, se pudo acreditar que uno de esos sujetos abordó el vehículo Ford Mustang propiedad de una de las víctimas, mientras que los otros dos huyeron a pie y continúan las indagatorias para dar con su paradero.
Detalló que hasta ahora se ha tomado declaración a 20 personas, se han hecho tres inspecciones ministeriales y 80 peritajes, sin que se hayan encontrado botellas de licor en el lugar, mientras que el resultado de los exámenes toxicológicos se conocerá en las próximas horas.
Ríos Garza precisó que existen dos testigos clave: una mujer que habitaba el departamento donde ocurrieron los hechos  y un amigo del fotoperiodista, quienes han aportado datos para esclarecer los hechos. Éste último estuvo con Rubén la noche del jueves, horas antes de lo ocurrido, mientras que la primera estuvo en el departamento antes de que ocurrieran los asesinatos y fue la primera que reportó lo sucedido, cuando encontró los cuerpos.
Refirió que de acuerdo con las investigaciones, en el homicidio de las cuatro mujeres y un hombre se utilizó la misma arma de fuego, la cual no se encuentra relacionada con ningún otro hecho delictivo y en el lugar se hallaron cinco casquillos.
Expuso que los vecinos no escucharon ruidos extraños ni las detonaciones de arma de fuego y en el citado inmueble sus habitantes solían hacer reuniones de manera esporádica. Lo anterior, no obstante que uno de los vecinos declaró que no había existido ninguna fiesta la noche del jueves.
El titular de la PGJDF comentó que los tres presuntos responsables sacaron del departamento una maleta con objetos hasta el momento no determinados y dentro del lugar se encontró desorden propio de un saqueo.
En ese sentido, el funcionario capitalino precisó que serán citadas a declarar todas las personas que puedan aportar datos para esclarecer lo sucedido, y reiteró que no se descarta línea de investigación alguna.
Respecto a que una de las víctimas es de nacionalidad extranjera, detalló que ya se enviaron sus huellas dactilares al consulado de Colombia en México para confirmar su identidad, así como para conocer su calidad migratoria.
Ríos Garza agregó que las indagatorias continúan para dar con los presuntos responsables, por lo que en breve se espera que haya novedades sobre el paradero de los presuntos homicidas. (Con información de Notimex)

Vecinos de la Narvarte desmienten versión de fiesta previa al multihomicidio

El edificio en Luz Saviñón 1909, colonia Narvarte. Foto: Google Maps

MÉXICO, D.F., (proceso.com.mx).- Vecinos del departamento 401 de la calle Luz Saviñón 1909, en la colonia Narvarte, donde ocurrió el homicidio múltiple de cinco personas, desmintieron que la noche del pasado jueves las víctimas hayan celebrado una fiesta, como filtró el gobierno del Distrito Federal.
Uno de los vecinos narró que aproximadamente a la una de la mañana del viernes salió de su departamento a ver la luna y observó a dos de las víctimas: “Estaban platicando en la terraza, me vieron y se metieron, pero fiesta no hubo”.
Otro vecino entrevistado por Grupo Fórmula relató más inconsistencias respecto a la versión brindada por las autoridades: “(una de las) chavas estaba ahí, salí, agarró su teléfono y veía para arriba y cuando regresé de traer mi comida, como 40 minutos después, ya no vi el carro, me metí pero lo que se me hace raro es que me fui como a las 7:30 de la noche del viernes y voltee y vi la ventana de la recámara en donde estaban los dos cuerpos, abierta y la persiana corrida que era como siempre la tenían”.
La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal ha filtrado versiones a distintos medios en las que señala que las víctimas organizaron una fiesta la noche del jueves, que continuó durante la mañana del viernes. También han dado a conocer que el móvil del crimen fue un robo.
El fin de semana pasado se reportó el homicidio del fotoperiodista Rubén Espinosa, quien colaboraba en Proceso y Cuartoscuro, así como de la activista Nadia Vera, originaria de Chiapas, y tres mujeres más.
Semanas previas, Espinosa y Vera fueron amenazados constantemente y responsabilizaron al gobernador de Veracruz, Javier Duarte, de cualquier posible atentado en su contra.

sábado, 1 de agosto de 2015

Hallan cinco muertos en departamento en la colonia Narvarte

MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Cinco personas –cuatro mujeres y un hombre– fueron encontradas muertas anoche en un departamento de la colonia Narvarte, en la delegación Benito Juárez.
Según un reporte de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF), el hallazgo se realizó aproximadamente a las 21:0 horas, luego de que una mujer pidió el apoyo de la Policía capitalina tras haber encontrado a las personas, entre ellas un par de compañeras con quienes compartía la vivienda.
Los cuerpos fueron hallados en un edificio ubicado en las calles de Zempola y Luz Saviñón; los primeros reportes indican que las víctimas estaban atadas.
Además, se encontraban desnudas, presentaban heridas de bala y de arma blanca, y huellas de tortura.
Una vez que el Ministerio Público tuvo conocimiento de los hechos, a través del reporte realizado por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, personal pericial e integrantes de la Policía de Investigación acudieron al lugar, en donde encontraron los cuerpos sin vida de dos mujeres en una recámara; el de un hombre y una mujer en otra, mientras que la mujer identificada como empleada doméstica fue localizada en el cuarto de baño.
El resultado de las primeras investigaciones permitió establecer que tres de las mujeres asesinadas residían en el departamento donde se hizo el hallazgo.
La investigación fue atraída por la Fiscalía Central de Investigación para la Atención del Delito de Homicidio, cuyo personal recaba testimonios y otros indicios.
Las autoridades esperan el resultado de las necropsias con el propósito de determinar las causas y hora de los decesos.
Alrededor de las 01:00 horas de este sábado, agentes de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) retiraron los cadáveres del departamento.

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