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sábado, 3 de octubre de 2015

Fernández de Ceballos golpeó a Hugo Gutiérrez Vega por "comunista"

Hugo Gutiérrez Vega y la política
Luis Hernández Navarro
H
ugo Gutiérrez Vega tenía apenas 17 años cuando ingresó al Partido Acción Nacional en 1951. La suya fue una opción política más o menos inevitable. Nacido en Guadalajara, Jalisco, creció en Lagos de Moreno, en el seno de una familia de fuertes lazos cristeros, que perdieron sus mejores tierras por culpa de la Revolución.
Su carrera en el panismo fue exitosa. Muy pronto se convirtió en su dirigente juvenil. Tribuno brillante (en 1955 ganó un concurso de oratoria), participó en las campañas presidenciales de Efraín González Luna en 1952 y de Luis H. Álvarez en 1958. Sin embargo, cuando intentó transformar al partido y acercarlo a la democracia cristiana de América Latina, que viraba hacia la izquierda, cayó en desgracia.
En 1963, el blanquiazul, presidido por Adolfo Christlieb Ibarrola, lo expulsó de sus filas por venderse a la revolución cubana y ser comunista. A finales de la década de los cincuenta del siglo pasado, Hugo y varios de sus compañeros habían cometido el grave pecado de solidarizarse con el movimiento ferrocarrilero encabezado por Demetrio Vallejo. De hecho, Gutiérrez Vega fue encarcelado, primero durante tres días y luego por otros 15, por apoyar a los rieleros.
Para no ser menos que su partido, en 1967, al salir de una representación teatral en San Juan del Río, Querétaro, Diego Fernández de Cevallos y sus hermanos lo interceptaron y le apuntaron con una escopeta, mientras Fernández de Cevallos lo agarraba a latigazos. El abogado le dijo perro ycomunista, y lo acusó de haberse burlado de su padre al llamarlo porfirista y reaccionario.
No fueron estos los únicos casos de persecución en su contra por parte de la derecha más rancia. Siendo rector de la Universidad de Querétaro, los cristeros le cobraron la factura de no permitir que ésta se convirtiera en una institución religiosa. El pretexto fue la recuperación para la universidad de un patio que el cura de la parroquia de Santiago había usufructuado para su beneficio personal. Alebrestados por el sacerdote y al grito de ¡Arriba Cristo Rey, abajo los comunistas!, los fieles forzaron su caída al frente del centro de educación superior y prácticamente lo obligaron a poner pies en polvorosa.
A pesar del dolor de las ofensas sufridas, Hugo, que siempre fue un extraordinario conversador, contaba esas historias con un extraordinario sentido del humor, sin dramatismo. Así se las gastaba. Retomando al filósofo Herbert Marcuse, recomendaba: Las cosas graves se dicen en voz baja y sin adjetivos.
Personaje de novela, protagonista de mil y una aventuras, Gutiérrez Vega siguió incursionando en política a lo largo de su vida, sin ser nunca un profesional de esta actividad. Intelectual crítico, para él la buena política pertenece a lo mejor de la vida cultural, y la cultura es, sobre todas las cosas, un diálogo humano.
Consciente de que la política puede tener en sí misma el germen del mal por su inclinación a prescindir de la ética, veía en Mahatma Gandhi, Salvador Allende y Nelson Mandela figuras que la dignificaban. El chileno fue, desde comienzos de la década de los setenta, su fuente de inspiración y guía de acción política.
En el seminario El pensamiento vivo de Allende: actualidad y perspectivas, organizado por la Universidad Complutense y La Jornada en El Escorial en 2008, Hugo hizo una sentida y amena narración sobre las repercusiones del ex presidente chileno en la cultura de Latinoamérica de su época, pero también de la actualidad, ya que –sostuvo– su germen ideológico y humano permanece intacto en buena parte del continente.
También narró allí su papel en el Comité de Solidaridad con Chile, del que fue director tres meses antes del golpe de Estado. Entró allí por convicción política, porque le parecía que era el camino para América Latina. Y, ante las criticas a ese proyecto, respondió una y otra vez:puede ser que lo maten. Puede ser que fracase la vía chilena al socialismo. Pero ese es el camino. Los caminos son accidentados, no están pavimentados, pero eso no le quita al camino su carácter de único y posible para Latinoamérica.
Según Gutiérrez Vega, el actual ciclo de gobiernos progresistas y la integración regional en América Latina ha continuado la senda trazada por Salvador Allende. En una entrevista que le hizo el periodista chileno Mario Casasús en abril de 2012, dijo: El presidente Hugo Chávez ha ganado los plebiscitos democráticamente; Luis Ignacio Lula y Dilma Rousseff refrendaron la vigencia de la izquierda en Brasil; Rafael Correa en Ecuador y Evo Morales en Bolivia representan el socialismo del siglo XXI. Estoy hablando de los discípulos de Salvador Allende; la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América sigue el camino de las reformas dentro de la legalidad. Aunque se piense ingenuo o candoroso ese camino, es el único posible.
Para Hugo, esa es también la ruta que en México ha seguido Andrés Manuel López Obrador y Morena. Él encontró en la obra y el quehacer del tabasqueño terreno para una esperanza basada en la sociedad civil, en el pueblo de este país humillado y ofendido, pero capaz, como nos lo dice la historia, de levantar la cabeza y de hacer los movimientos necesarios para recuperar la dignidad, enmendar el camino y escribir su propia historia sin que la mafia pergeñe el guión y lo difunda a través de los medios, especialmente los electrónicos. Su identificación con este proyecto fue tal, que Gutiérrez Vega dio el nombre a Morena.
Hoy que la Huesuda sigue en sus afanes por llevarse a nuestros mejores poetas e intelectuales, vale la pena recordar a Hugo Gutiérrez Vega con el fragmento de un poema suyo que dice:Caen las obras del hombre, / la muerte borra todas sus presencias, / pero mientras un vivo / piense en los antes vivos, / en los que construyeron esta ciudad caída, / por un momento la muerte no será, / y en esa compasión iluminada / hay la inmortalidad que es engañosa / y a la vez verdadera.
A Hugo, el poeta viajero que hacía sentir hasta a la gente más humilde que había la confianza para hablarle siempre de tú, lo seguiremos pensando.
Twitter: @lhan55

sábado, 26 de septiembre de 2015

Fallece el poeta y periodista Hugo Gutiérrez

Hugo Gutiérrez Vega. Foto: Carlos Cisneros /La Jornada

MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- El poeta, diplomático y editor Hugo Gutiérrez Vega, pero también abogado, profesor y hasta actor  (Guadalajara, 20 de febrero de 1934), quien actualmente dirigía el suplemento cultural La Jornada Semanal, dejó de existir este viernes 25 a los 81 años.
En 1975, cuando era director de Difusión Cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), obtuvo el entonces la novena edición del Premio Nacional de Poesía Aguascalientes con su obra Cuando el placer termine, luego de que lo merecieran Juan Bañuelos, José Emilio Pacheco, Uwe Frisch, Oscar Oliva, Desiderio Macías Silva, Alejandro Aura, Eduardo Lizalde y José de Jesús Sampedro.
Se desempeñó en el servicio diplomático de 1963 a 1998 en variar ciudades europeas como Roma, Londres, Madrid, que culminó de embajador en Grecia. En América estuvo en Washington y Río de Janeiro.
Su vasta obra poética (alrededor de 30 libros) se agrupó enPoesía reunida 1966-1985 (1987), y en Antología con dudas(2007).
Además fue actor, miembro de la compañía de repertorio de la UNAM, cuya Casa del Lago dirigió. Tuvo asimismo una trayectoria universitaria, y fue rector de la Universidad Autónoma de Querétaro.
Recibió otros premios, como el Iberoamericano de Poesía “Ramón López Velarde” en 2001 y el Xavier Villaurrutia en 2002, y hace dos años el Nacional de Ciencias y Artes, ya siendo miembro de la Academia Mexicana de la Lengua.

viernes, 17 de enero de 2014

Urge que intelectuales y políticos analicen modelo socioeconómico: Gutiérrez Vega

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México, DF. El poeta Hugo Gutiérrez Vega, Premio Nacional de Ciencias y Artes 2013, consideró que es imprescindible que los intelectuales establezcan un diálogo con el poder político ante la urgente necesidad de analizar las modificaciones al modelo socioeconómico, “ya que el neoliberalismo sólo ha favorecido a los barones dueños del país”.
Durante su intervención en la ceremonia por los 25 años del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes encabezada por el presidente Enrique Peña Nieto, el escritor agregó que “conviene que hablemos de las reformas constitucionales y de su impacto en la vida económica, en la sociedad civil y en la soberanía de la nación; de la situación de los indígenas que viven como extranjeros en su propia tierra, y de la violencia desatada en el sexenio sangriento que sigue destrozando el tejido social del país.
Son fundamentales los temas que debe abarcar ese diálogo imprescindible, con el cual trataremos de recuperar la tradición posrevolucionaria, que fue entendida no como una lápida sino como un capitel sobre el cual se construiría un futuro mejor”, pues “durante doce años el odio conservador a la cultura y al estado laico rompió con esa tradición posrevolucionaria, y se disfrazó con un gigantismo absurdo y contraproducente”.
En su turno, el presidente del Conaculta señaló que en breve se dará a conocer a detalle, a través del Diario Oficial de la Federación, el Programa Especial de Cultura y Arte 2013-2018, entre cuyos lineamientos destacan la creación de nuevos centros de fomento a la lectura en todo el país, el fomento a las industrias culturales y la implementación de nuevos canales de difusión de la cultura.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Hermann Bellinghausen y Hugo Gutiérrez Vega presentan: La Entrega [FIL]

Extensión Medios/FIL
El periodista y novelista mexicano Herman Bellinghausen presentó en el marco de la FIL su más reciente libro, titulado la entrega (editorial UACM, México 2010). En él, podemos encontrar una serie de cuentos mexicanos, posicionados desde abajo, desde un México distinto al que muestran los medios masivos de comunicación, un México que nada tiene que ver con el discurso oficial.

Dichos cuentos, provienen de los viajes realizados alrededor de todo el país, por el reconocido periodista entre los años del 2005 al 2008. “Ese es el contexto de los relatos. Aparecen la guerrilla pero no explícitamente, las protestas callejeras, muchos esfuerzos personales de la gente. Es el México que me tocó ver, y espero que esté bien reflejado. Es un México de abajo, donde la gente está encabronada y pasan cosas terribles. Ellos no hablan de un país que está bien” exclamó Bellinghausen.

El también columnista de La Jornada estuvo acompañado por el poeta y director de La Jornada Semanal Hugo Gutiérrez Vega, quien se refirió a él como “un periodista ejemplar. Con un compromiso moral muy claro, tal vez uno de los compromisos más serios y definitivos de la prensa mexicana”, además de calificarlo, como una “Wikipedia ambulante”.

Para Gutiérrez Vega “La entrega es un libro de relatos, en el que de repente asoma la cabeza la crónica y mueve los brazos el ensayo”. Para él, la atmosfera de una de las historias se parece mucho a la realidad del país, donde “la terrible violencia se entromete en el relato, como lo hace en nuestras vidas. La crueldad cotidiana, la guerra no declarada, la presencia terrible del ejército compartiendo la propiedad del país con los narcos”. Asimismo tratando de encontrar el rostro de Voltaire, una de las protagonistas de la novela, Gutiérrez Vega coloca un parecido con Hedy Lamarr, quien también podría parecerse a la actriz Ofelia Medina, ahí presente.

En las últimas palabras de la presentación Hugo Gutiérrez Vega exclamó “En el México actual es indispensable que hablemos, y que hablemos cada vez más, y en voz más alta. Quién nos contesta, no lo sé exactamente, pero tenemos que hablar, porque el país así lo urge”. Además “Los personajes se aferran a una esperanza. Todos los personajes están buscando, como decía Marx, lo que se busca en el arte: lo humano perdido”.


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