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martes, 27 de marzo de 2012

Visita del Papa incumple expectativas económicas

 

El Papa Benedicto XVI en Guanajuato. Foto: Miguel Dimayuga
El Papa Benedicto XVI en Guanajuato.
Foto: Miguel Dimayuga

LEÓN, Gto., (apro).- A pesar de las cuentas alegres con respecto a un acumulado de 3.4 millones de personas que habrían participado en los distintos eventos encabezados por el Papa Benedicto XVI, las autoridades admitieron que la derrama económica prevista por esta presencia se quedó a casi la mitad de lo esperado: de casi 900 millones de pesos del pronóstico, hoy se informó que la derrama no rebasa los 530 millones.
Hoteles que se quedaron con reservaciones canceladas y habitaciones disponibles; restaurantes que se quedaron con escasos clientes, campamentos previstos por las autoridades de los municipios de León, Guanajuato y Silao que se ocuparon en un mínimo porcentaje, son algunos de los rubros que surgen del balance que en términos de organización y derrama deja la visita de tres días que el jefe de la Iglesia católica realizó a Guanajuato.
La estimación de visitantes que ocuparon hoteles se quedó en 45 mil personas, así que la ocupación hotelera en León fue de 65% en promedio; en Guanajuato capital, apenas del 47%, y en Silao se elevó al 82%, de manera preliminar.
Unos días antes de que Benedicto XVI arribara a la entidad, el gobernador Juan Manuel Oliva Ramírez habló de una derrama económica de 888 millones de pesos, según las estimaciones de la Secretaría de Turismo del estado.
Hoy, en conferencia de prensa donde se informó que apenas se llegó a 524 millones en derrama, el gobernador Juan Manuel Oliva calificó de “un éxito total” la organización de la gira, que en gran parte de la logística se apoyó con recursos humanos, económicos y materiales del gobierno del estado.
Según el gobernador, además de que se logró la proyección internacional de Guanajuato, “hubo saldo blanco” y se recibieron 777 mil visitantes y turistas en siete de las principales ciudades de la entidad.
El gobernador resaltó la coordinación de las instancias de los gobiernos federal, estatal y municipal, así como con las instituciones de la Iglesia, como la Nunciatura y la Conferencia del Episcopado Mexicano.
“La suma de todos los eventos y los recorridos, dio la participación acumulada de 3.4 millones de personas”, reportó el gobernador.
Sin embargo, ante la realidad de una ocupación hotelera que no llegó al cien por ciento, y la ausencia de clientes en restaurantes y negocios en ciudades como León, los funcionarios estatales explicaron que esta situación obedeció a que la gran mayoría de los visitantes sólo viajaron a participar en los eventos de la gira de Benedicto XVI, particularmente en la misa efectuada en el Parque Bicentenario, para posteriormente volver a sus lugares de origen.
“No tuvieron la necesidad o la oportunidad de contratar un hotel, la salida facilitó que buscaran negocios en el camino a sus destinos”, señalaron.

lunes, 26 de marzo de 2012

Calderón, Vázquez Mota y otros panistas, únicos políticos que comulgaron en la misa

La fe debe profesarse de forma privada, señala Peña Nieto
 
Rezo por las víctimas de la violencia: aspirante panista
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El ex presidente Vicente Fox acudió a saludar a Andrés Manuel López Obrador durante la misa oficiada este domingo por el papa Benedicto XVI, en SilaoFoto German Orozco / Semanario Zeta de Tijuana
Claudia Herrera y Carolina Gómez
 
Enviadas
Periódico La Jornada
Lunes 26 de marzo de 2012, p. 3
Silao, 25 de marzo. El presidente Felipe Calderón se detuvo, inclinó la cabeza ante Benedicto XVI y recibió la comunión, con lo que se convirtió en el primer mandatario en hacerlo públicamente ante el Papa.
Sólo políticos panistas, incluida Josefina Vázquez Mota, participaron en este sacramento católico, lo que suscitó un comentario crítico de Enrique Peña Nieto, abanderado presidencial del PRI.
Tras reivindicarse como católico acotó: en el caso personal y en una responsabilidad pública como a la que aspiro, como lo he hecho en el pasado, voy a profesar mi fe de manera íntima y privada, como lo he hecho en otras ocasiones.
Al concluir la misa en el Parque Bicentenario, Peña, acompañado de su esposa, la actriz Angélica Rivera, comentó a la prensa: he hecho saber cuál es mi fe. Soy católico y creo que cada quien profesa en la manera que cada quien considere.
En la misa multitudinaria que ofició Joseph Ratzinger, Calderón y su familia encabezaron la larga fila que se hizo en los escalones rumbo al atrio, donde el jerarca católico entregó la hostia a un grupo reducido de los 150 mil que la recibieron.
Después sus hijos se hincaron frente al jefe del Estado Vaticano, lo mismo que su esposa, Margarita Zavala, para seguir el ritual.
Ningún presidente lo había hecho antes, aunque sus hijos sí, como ocurrió con Nilda Patricia, hija de Ernesto Zedillo. Los presidentes priístas no hicieron ostentación de su fe en público, mientras el panista Vicente Fox y su esposa Marta Sahagún asistieron a la misa de beatificación de Juan Diego en la Basílica de Guadalupe, pero no pudieron comulgar. Su matrimonio no era reconocido entonces, porque ambos eran divorciados, aunque después lograron anular sus uniones anteriores.
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El priísta Enrique Peña Nieto consideró inadecuado que un presidente profese su fe de manera pública. Lo acompañó al acto religioso su esposa, Angélica RiveraFoto Notimex
 
Vázquez Mota, la única candidata que comulgó, comentó haber aprovechado para pedir particularmente por las víctimas, toda clase de víctimas, las del crimen organizado y las de cualquier otro abuso.
Celebró la presencia de sus contrincantes Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador y Gabriel Quadri, porque hicieron un ejercicio de libertad.
López Obrador omite comentarios
Andrés Manuel López Obrador participó en la ceremonia junto con su esposa Beatriz Gutiérrez y el ministro en retiro Genaro Góngora Pimentel, pero ninguno de ellos comulgó.
Vázquez Mota y el Presidente no sólo comulgaron; también tuvieron la oportunidad de intercambiar unas breves palabras, lo que no ocurrió con los otros precandidatos.
Benedicto XVI se hincó ante el altar a la Virgen de Guadalupe para poner fin a la misa y hasta ahí lo acompañó el mandatario para despedirlo.
Él y su esposa bajaron juntos las escaleras y fue cuando ambos se acercaron a la aspirante presidencial de su partido y la besaron ante cientos de personas reunidas en la zona A1, que reunía a los invitados VIP, varios funcionarios y gobernadores como Marco Adame, quien fue otro panista que comulgó.
Calderón dedicó media hora para saludar a la gente apiñada detrás de vallas metálicas, mientras Vázquez Mota hizo lo mismo, como con una mujer que exclamaba: Qué Dios la bendiga.
Auxiliada por su esposo Sergio Ocampo, la candidata panista se agachó y pasó entre dos cuerdas metálicas luego de exclamar: por aquí voy a pasar. Y siguió despidiéndose de feligreses.

¡Josefina, Josefina!, gritaron los asistentes a la celebración religiosa

El Peje no comulgó, ¿verdad?”, cuestiona una mujer; Fox saluda a López Obrador
 
Cumple el líder católico su deseo de estar frente al Cristo Rey del Cubilete
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La aspirante presidencial panista Josefina Vázquez Mota, en el acto realizado en el Parque BicentenarioFoto Especial para La Jornada
 
Arturo Cano y Carlos García
Enviado y corresponsal
Periódico La Jornada
Lunes 26 de marzo de 2012, p. 4
Silao, Gto., 25 de marzo. Cincuenta escalones arriba, Benedicto XVI se apega estrictamente a los discursos y al folleto de la celebración eucarística que se reparte por miles. Por Jesucristo, nuestro Señor, lee el Papa y otra voz ordena: Arrodíllense. Margarita Zavala lo hace. Su esposo, el Presidente de la República, sólo inclina la cabeza.
A unos pasos, aunque nunca se saludan, Enrique Peña Nieto y su esposa se mantienen en pie. Desde hace unos instantes, unos grandotes güeros con chicharito en la oreja han comenzado a tomar el control, por un momento, sobre el Estado Mayor Presidencial. A la hora de la comunión parece mandar la Guardia Suiza.
Calderón es el primero en la fila para comulgar. Abandona su lugar con rostro entre contrito y reflexivo, avanza despacio, espera las instrucciones, sube despacio y comulga.
El Presidente se apersona poco antes del arribo de Benedicto XVI. Llega entre gritos de ¡esta es la juventud del Papa! y camino a su lugar saluda de mano a curas, monjas y voluntarios.
Su lugar está en la fila 20, detrás de un grupo de indígenas, hombres y mujeres de diversas partes del país, vestidos con trajes típicos. Durante la celebración, el titular del Ejecutivo lee el folletito de los rezos y de cuando en cuando repite con los demás fieles. Igual hace el candidato del PRI.
Las campañas van a misa
Previsora, Josefina Vázquez Mota se unta una capa gruesa de bloqueador solar. La acompañan su marido, Sergio Ocampo, sus padres, su coordinador de campaña, Roberto Gil, y su jefe de prensa Herminio Rebollo, quien respinga amablemente cuando a su candidata le hacen la pregunta incómoda sobre la pederastia y el Papa. Gracias, responde Vázquez Mota, y se escurre a saludar al siguiente admirador.
Estoy aquí por mi fe, ha dicho poco antes, y algo ha agregado sobre su apoyo sin reservas al Estado laico.
Todo, mientras recorre la primera fila dando la mano a curas, monjas y laicos, sonriendo, dejándose querer: Josefina, las mujeres de Guanajuato están contigo, le grita una señora.
En las filas del clero de infantería se halla un viejo cura que sólo quiere ser identificado como Héctor, el de Irapuato. Se alegra con la presencia de la candidata panista y no quiere saber de Peña Nieto ni de López Obrador, porque ellos son muy groseros con la religión.
Poco después, cuando el mexiquense hace el mismo paseíllo que la candidata del PAN, varios curas jóvenes al lado de Héctor estiran el cuerpo para tomarse fotos con el priísta.
Igual hace una señora joven, que grita de gusto por haber conseguido una foto con Peña y su esposa, la actriz Angélica Rivera –quien porta una medalla con una cruz– aunque después diga en voz baja: La verdad, no voy a votar por él, pero ya tengo la foto.
Antes de tomar su sitio, Peña Nieto camina entre el sillerío para acercarse a la candidata del PAN. Los dos matrimonios –sus cuatro integrantes vestidos de negro formal– intercambian besos y abrazos. El candidato y la candidata, unas cuantas frases.
Después el ex gobernador toma su sitio, entre tres monjas y una mujer en silla de ruedas que atesora en su regazo un libro titulado La agonía de Cristo.
Andrés Manuel López Obrador, a quien acompañan su esposa, Beatriz Gutiérrez, y el ex ministro en retiro Genaro Góngora, queda ubicado más allá, lejos de Calderón y cerca de Vicente Fox, quien se acerca a saludarlo.
Horas más tarde, en la ciudad de México, López Obrador diría que estaba sentado y de pronto vio una mano que no quiso dejar extendida.
También muy cerca está el candidato del Partido Nueva Alianza, Gabriel Quadri, quien llega acompañado de Luis Castro Obregón y las esposas de ambos. Como nadie parece reconocerlo, no hace ningún paseo para saludar. Aunque se declara proveniente de una familia católica, pero no practicante, Quadri agradece la visita papal porque, dice, puede ayudar mucho a la cohesión social, a unificar a México y a lanzar un mensaje de concordia en un país que ha estado dividido, polarizado.
Ni copete ni gaviota
A la tierra que fueres… sal rápido. La aglomeración causada por la deficiente organización retrasa la salida de las personas sentadas en el área VIP. A pesar de sus 12 escoltas visibles –el doble que la aspirante panista–, Peña Nieto no logra salir con rapidez. El dato imperdible de que en esta tierra Vázquez Mota aplastó a Ernesto Cordero por más de dos a uno hace previsible el siguiente suceso.
¡Josefina, Josefina!, comienzan el grito dos o tres, y se generaliza pronto.
Peña Nieto está atrapado por la cámaras cuando el grito muda: ¡Ni copete, ni gaviota, Josefina Vázquez Mota!
En medio de gritos, su equipo de seguridad logra parapetarlo en un pasillo y ahí ofrece unas declaraciones. Para empezar, se declara católico. Luego, a pregunta de este diario de si comulgaría igual que Calderón de ganar la Presidencia, responde: Evidentemente como lo he hecho en el pasado, habré de profesar mi fe de manera muy íntima y privada.
A la caza de candidatos, los reporteros obtienen unas palabras de López Obrador: Fue una buena ceremonia de reconciliación y unidad, la homilía fue en ese sentido.
Un sacerdote grita: “¡Arriba el Peje!”, y varias mujeres responden con la consigna: No al aborto, sí a la vida.
Nuestro movimiento, como lo he dicho siempre, está integrado por católicos, evangélicos, librepensadores y por eso nos dio gusto estar aquí, termina el candidato de las izquierdas.
Unos pasos adelante, una señora asegura, más que preguntar: “El Peje no comulgó, ¿verdad?”
Vicente Fox, bien recibido por la concurrencia, aprovecha el viaje para ofrecerse de mediador y pide a los candidatos presidenciales: “Que nos aseguren que tienen un plan para alcanzar la paz, quisiera hacer un puente ante la división…”
De la batalla de Silao a la batalla Tecos-Yunque
Benedicto XVI ha cumplido su deseo de estrechar la mano de todos los mexicanos en el majestuoso monumento a Cristo Rey, en el Cerro del Cubilete.
La misa, sin embargo, no tiene lugar allá arriba, donde cada año llegan miles de jóvenes católicos, sino en el llamado Parque Bicentenario, donde se alza la Victoria Alada, obra de 14 metros de altura de Ricardo Motilla, el escultor favorito de los gobernantes panistas.
El Papa puede pensar que es San Miguel Arcángel, pero no, es la representación de la victoria de los liberales sobre los conservadores, dice el historiador José Luis Lara Valdés.
Apenas termina, ya casi de noche, su encuentro con los obispos, Benedicto XVI enciende a distancia la nueva iluminación del Cristo Rey del Cerro del Cubilete, 95 luminarias con cambio de color y 12 más sobre el techo para alumbra la figura de cabeza a pies.
El lugar, santuario de los cristeros, es destino de una peregrinación anual y escenario de sucesos menos angelicales que el de hoy, como el que recuerda Fernando M. González, el acucioso investigador del caso Maciel, quien hace un par de días contaba que en 1975 el grupo de extrema derecha los Tecos quiso sabotear la peregrinación organizada por el Yunque, escisión de aquel. Con ese fin, los jefes enviaron diez pistoleros que fueron interceptados por dos vigías. Las contradicciones en el seno de la ultraderecha católica dejaron muertos a Juan Bosco Rosillo y César Fernando Calvillo. La investigación del crimen nunca concluyó y los asesinados no son oficialmente mártires, pero algunos de sus seguidores gobiernan hoy Guanajuato.

A qué vino el Papa


Ayer, en una misa realizada en Silao, Benedicto XVI congregó cientos de miles de feligreses y a los más prominentes miembros de todas las vertientes de la clase política, incluidos los titulares de los tres poderes de la unión, los tres principales candidatos presidenciales, gobernadores, legisladores, secretarios de Estado y otros.

En su homilía, el pontífice hizo una enumeración incompleta y parcial de las expresiones de la catastrófica situación nacional: “la pobreza, la corrupción, la violencia doméstica, el narcotráfico, la crisis de valores y la criminalidad”, dijo, eludiendo el hecho de que esos fenómenos han sido exponenciados por el modelo neoliberal implantado en México y América Latina en décadas pasadas, sin que la Iglesia que él preside haya asumido una posición clara de rechazo a esa orientación económica devastadora. Por el contrario, en la mayoría de los casos las jerarquías eclesiales nacionales –es el caso de la mexicana– hicieron sólidas alianzas con las oligarquías políticas, económicas y mediáticas que impusieron el llamado Consenso de Washington.

El mismo Joseph Ratzinger se encargó, desde su puesto de prefecto para la Congregación de la Doctrina de la Fe, de hostigar y perseguir a los religiosos católicos sensibles ante el sufrimiento social, que buscaron en la Teología de la Liberación una vía de resistencia al neoliberalismo y a sus expresiones concretas: la creciente desigualdad, el autoritarismo, la represión, la sobrexplotación de los trabajadores, el saqueo de tierras y de recursos naturales, entre otras.

Lejos de aliviar el sufrimiento de sus feligresías, sacrificadas en aras de un proyecto depredador y generador de pobreza y miseria, la Iglesia católica de Karol Wojtyla y de Joseph Ratzinger se ha atrincherado en la defensa de visiones medievales de la sociedad y de las personas, en una persistente colisión con la modernidad y en prédicas opresivas, oscurantistas y fóbicas contra los derechos de género y reproductivos, la soberanía de las personas sobre su propio cuerpo y las minorías sexuales.

El carácter elusivo del mensaje papal llegó el sábado a grados de burla, cuando llamó a “cuidar a los niños” del abandono, la violencia y el hambre, pero omitió cualquier mención a agresiones sexuales protagonizadas por religiosos católicos contra menores, fenómeno que tiene en México una de sus simas más oprobiosas: la trayectoria criminal del finado Marcial Maciel, fundador de la Legión de Cristo, cuyos delitos fueron del conocimiento del propio Ratzinger desde hace mucho tiempo. Sin embargo, el actual pontífice no hizo nada para procurar que cesaran los abusos, y menos aun para buscar el esclarecimiento y la sanción de los ya cometidos.
Otro motivo de desaliento, paralelo la cerrazón papal ante las circunstancias dramáticas y el sufrimiento social del México contemporáneo, es la obsecuencia de la clase política en su conjunto ante el poder fáctico del catolicismo institucional y su desembozado afán por recuperar, en nombre de una supuesta “libertad religiosa”, fueros y potestades nefastos para el país y abolidos hace mucho tiempo. Como han señalado diversos analistas, la presencia de Ratzinger tiene el propósito concreto de acelerar el desmantelamiento del Estado laico –proceso iniciado durante el gobierno de Carlos Salinas mediante diversas reformas constitucionales– y de respaldar las nunca negadas pretensiones clericales de expandir su presencia política, mediática y educativa forzando a nuevas modificaciones legales.

Lo que realmente reclama la Iglesia católica cuando reivindica el “derecho a la libertad religiosa” es el derecho a oprimir. Prueba son los casos de hostigamiento contra comunidades evangélicas en diversas poblaciones, los empeños clericales por privar a las mujeres de su potestad de decisión sobre su cuerpo, imponer maneras y estilos de vida basados en una moral antediluviana o remplazar la difusión de preceptos médicos y científicos por supersticiones y dogmas bíblicos. Y es deplorable y desalentador, por donde se le vea, que una clase política que debiera ser garante del Estado laico convalide, con su presencia en un acto religioso, semejantes pretensiones.

domingo, 25 de marzo de 2012

Tierra Santa en México


Fieles reciben a Benedicto XVI en Guanajuato. Foto: Miguel Dimayuga
Fieles reciben a Benedicto XVI en Guanajuato.
Foto: Miguel Dimayuga
MÉXICO, D.F. (Proceso).- La visita presurosa de S.S. Benedicto XVI a la montaña de Cristo Rey suscita recuerdos que desdoblan historias en lo que parece déjà vu. Se asocian leyes, relaciones de Iglesia y gobierno, laicismo y libertad, nombres y fechas.
En una crisis de la Iglesia católica hace mil años, hubo un monje llamado Hildebrando, conocedor de los problemas, quien aceptó el cargo en 1073 y en 12 años de gobierno, como Papa Gregorio VII, luchó primordialmente contra la lascivia de los clérigos y la intervención de los gobernantes laicos en el nombramiento de las dignidades eclesiales. Puso en juego su genio y una voluntad indomable, usando todos los recursos a su alcance, desde el perdón hasta la excomunión, y mereció elogios aun de sus enemigos.
Hildebrando es nombre emblemático en alguna empresa del actual presidente de México o de su familia.
En estos primeros años del pontificado del papa Benedicto XVI se advierte, a la manera del monje Hildebrando, una apertura y enfrentamiento al problema de la incontinencia de algunos clérigos que ha tenido resonancias en los medios de Estados Unidos, México y Europa. Ya sale a la luz lo que antes se manejaba con silencios, creyendo que sería peor el escándalo.
En febrero de 1917 entró en vigor la Constitución Política de México, que contenía varios artículos de imposible cumplimiento: en la instrucción escolar obligaba a un laicismo contrario a un modo de vida consuetudinario en un pueblo entonces 98% católico, impedía a la Iglesia tener bienes y despojaba a los ministros de su nacionalidad (arts. 3, 27 fr. II, y 33.) Faltaban aún los reglamentos de aplicación.
Entre 1920 y 1923 sucedieron alrededor del cerro del Cubilete varias cosas: El obispo de León, monseñor Emeterio Valverde y Téllez, en visita diocesana a Silao, contempla el “Cubilete” y decide celebrar una misa en la cumbre, lo que hace con asistencia de unas 20 mil personas. Exalumno del seminario de León, José Natividad Macías, quien redactó el proyecto de Constitución que Carranza presentó en Querétaro al Constituyente, era propietario del cerro y lo donó a la Iglesia.
Antes de un mes, jornaleros voluntarios levantaron un monumento con cuatro altares en la base, una pirámide octagonal truncada como basamento de un hemisferio en el que posaron una estatua de Cristo Rey. Se proyectó un santuario y el obispo invitó al delegado apostólico, monseñor Philippi, a que colocara la primera piedra. “Como cincuenta mil personas presenciaron el solemne acto” (El Universal, 11 de enero de 1923, desde Silao).
Trescientos dragones del 45 regimiento llegaron desde Celaya para evitar desórdenes. Su presencia fue innecesaria.
Monseñor Philippi celebró misa, predicó, fue fotografiado con un grupo de obispos y al segundo día se le notificó en León la orden de expulsión dictada por el presidente Obregón. Los dos siguientes delegados papales serían expulsados por el presidente Calles, quien al casarse su hija ni quiso entrar al templo y su amigo Obregón fue a entregarla.
Estaba en proceso la llamada Guerra Cristera (1926-1929), durante la que fueron cerrados todos los templos, las escuelas dirigidas por religiosos, expulsadas las monjas extranjeras, cientos de clérigos, algunos obispos, y fusilados o crucificados numerosos sacerdotes que no abandonaron a sus feligreses.
El gobierno no cambió ninguna ley, pero se volvió tolerante.
El monumento a Cristo Rey fue certeramente destruido por bombas que arrojó la aviación militar en ese tiempo.
El Papa Juan Pablo II elevó a unos pocos a los altares. Un ejemplo es el santuario que se construye en Totatiche, Jalisco, el Estado más cristero, en sus límites con Zacatecas, para honrar a los sacerdotes Magallanes y Caloca, fundador el primero, y primer egresado el segundo, del seminario del lugar.
Personas hay en la república que tienen devoción, y prenden veladoras en altarcitos domésticos o en una trastienda, frente a una fotografía del padre Miguel Agustín Pro, jesuita fusilado con público y prensa sin previo juicio, como lo fueron muchos otros. A veces, antes del fusilamiento se les desplantaban los pies y se les obligaba a caminar.
Los cristeros, por interpósitas personas, llegaron a comprar armas y parque del ejército que los combatía.
Celia Carranza, hija de quien promulgó la Constitución, dice en su diario el 12 de junio de 1929: “Hoy he sentido un dolor intenso en mi corazón, a pesar de haber llegado de la casa de una amiga donde ocultamente se celebraban dos misas diarias por haber cerrado las iglesias el Gobierno, que no he podido menos que desahogarme escribiendo”.
Las modificaciones a las leyes no modifican a ningún pueblo.
Cárdenas, en algún momento, dijo: “Ya estoy cansado de cerrar iglesias; voy a abrir escuelas.”
La obra del monumental conjunto actual se tardó ocho décadas. Creo que el presidente Calderón pudo hacer dentro de su primer año las modificaciones que acaba de lograr en el último, dejando, como parece ser, muchas de las obras prometidas en su campaña electoral en el olvido. l
*El autor ha escrito, entre otros libros, Un extraño en la tierra, biografía no autorizada de Juan Rulfo.

Duro con el pecado, indulgente con el pecador

 


El Papa Benedicto XVI y Felipe Calderón en Guanajuato. Foto: Miguel Dimayuga
El Papa Benedicto XVI y Felipe Calderón en Guanajuato.
Foto: Miguel Dimayuga

 
MÉXICO, D.F. (apro).- “Es desconcertante saber que el mafioso mientras dispara y mata invoca a Dios”, dice el historiador, político y estudioso de las mafias italianas, Isaia Sales, en su libro Los curas y la mafia.
La cita viene a colación por la visita del papa Benedicto XVI a México y, por supuesto, por el certero comentario del obispo de Saltillo, Raúl Vera, quien dijo que el presidente Felipe “Calderón acudirá a misa con una cola de 60 mil muertos”.
Durante la misa que oficiará el sumo pontífice, seguramente el principal responsable de los ríos de sangre y odio que corren por los poblados de casi todo el país, rezará y comulgará para “recibir el cuerpo de Cristo”.
Entonces Calderón se arrodillará ante el Papa, como lo ha hecho ante su secretario de Seguridad Pública que, como su jefe, violenta la ley, ordena montajes para cambiar la realidad y envía a jóvenes policías como carne de cañón para que se enfrenten al crimen organizado.
Calderón, con sus manos manchadas de sangre (literalmente hablando), se persignará ante el sucesor de San Pedro y hablará de “paz” cuando fue él quien mantiene esta guerra teniendo como estrategia al Ejército en las calles.
Previo a la llegada del Papa a Guanajuato, el obispo Vera López declaró lo que le provoca la figura de Calderón: “A mí me da vergüenza que tengamos al frente de México a una persona que se confiesa públicamente católica y que está llevando una estrategia con ausencia de procuración de justicia”.
Y sí, cómo puede Calderón confesarse públicamente católico cuando “trae una cola de 60 mil muertos”. Es como el mafioso del que habla Isaia Sales, “mientras dispara invoca a Dios”.
Sacerdotes católicos como Raúl Vera o el padre Alejandro Solalinde que pregonan y accionan en beneficio de los más necesitados, como los desplazados, los migrantes, los huérfanos de la guerra, los hambrientos, los desempleados, los abandonados del gobierno, son pocos, pues es bien sabido que la Iglesia católica forma hoy parte de esta complicidad para la expansión del crimen organizado.
¿Acaso podría el crimen organizado penetrar en las estructuras del municipio, de la sociedad con tanta fuerza sin la connivencia de las autoridades, pero también sin el silencio cómplice de la Iglesia?, seguramente no.
La Iglesia, con su silencio, ha sido cómplice del crimen organizado; la Iglesia, con la aceptación de las dádivas del crimen organizado, para la construcción de un templo, por ejemplo, es cómplice y lleva a sus fieles a aceptar el actuar del crimen organizado.
El escritor y político italiano sostiene que la Iglesia ha sido “dura con el pecado, tolerante con el pecador”, y como muestra de ello en México está el obispo Emilio Carlos Berlié que, encargado de la diócesis de Baja California, sirvió de vínculo para que los hermanos Arellano Félix pudieran hablar con el entonces nuncio apostólico Girolamo Prigione y entrevistarse con personeros del gobierno de Carlos Salinas de Gortari.
Las palabras del político italiano parecieran haberse concretado con el dicho del papa Benedicto XVI en su trayecto a México: “La Iglesia debe desenmascarar la idolatría del dinero, que esclaviza a los hombres; desenmascarar el mal y las falsas promesas; desenmascarar la mentira y estafa que están detrás de la droga”.
En otras palabras, sólo condena el pecado, mientras algunos de los miembros de la Iglesia católica son “tolerantes con el pecador”; es decir, con el mafioso, el narcotraficante, el que construye el templo, como lo hizo Joaquín El Chapo Guzmán cerca de Badiraguato, Sinaloa, quien edificó una iglesia para que su madre y sus amigas tuvieran un espacio donde hacer sus oraciones.
Por ética y por obligación, la Iglesia no puede seguir en el silencio ante el narcotráfico ni el actuar de Calderón, ya que su poder de influenza y persuasión entre las masas hace indispensable que se pronuncie contra “el pecado y el pecador”
En estos tiempos de odio y sangre que vive México, y de la gran estela de rencor que está dejando esta “guerra”, el representante de Dios en la Tierra ha llegado para ser recibido por quien en público se arrodillará ante él y, en privado, seguirá ordenando más muerte y sembrando más dolor.
Benedicto XVI será, sin duda, “duro con el pecado pero benévolo con el pecador”, en este caso Calderón Hinojosa. Y destacó pecador, pues él mismo se confiesa públicamente católico, aunque para algunos, como el obispo Raúl Vera, debiera ser motivo de vergüenza.
Y si Benedicto XVI quiere cumplir con su misión pastoral, bien hará en recibir a las víctimas de esta guerra y a las víctimas de su Iglesia, los abusados sexualmente por algunos sacerdotes. Un gesto así llevará a los creyentes, sin duda, un poco de paz a sus corazones llenos de dolor.
Pero mientras se hacen las cuentas sobre los beneficios espirituales que puede generar la visita del papa, ya hay quienes seguramente buscarán santificarlo, pues con su visita dará a Guanajuato una derrama económica de unos mil millones de pesos, el doble de lo que se genera en el Festival Cervantino; nada mal para un país donde año con año, desde la llegada de Felipe Calderón al poder, se pierden cerca de 500 mil empleos.
Comentarios: mjcervantes@proceso.com.mx

sábado, 24 de marzo de 2012

Pide Ratzinger cuidar a niños para que “vivan en paz”

En un mensaje nocturno en la Plaza de la Paz, en Guanajuato, requirió el cuidado de los infantes; previamente se reunió 30 minutos con el presidente, Felipe Calderón.

Notimex
Publicado: 24/03/2012 18:41

Guanajuato, Gto. Proteger y cuidar a los niños de México para que nunca se apague su sonrisa, puedan vivir en paz y mirar al futuro con confianza, fue el mensaje que emitió el papa Benedicto XVI en la Plaza de la Paz de Guanajuato.

Tras la reunión que sostuvo con el presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, en la Casa del Conde Rul, sede de la representación del gobierno de ese estado, Joseph Ratzinger dijo estar contento de "poderlos encontrar y ver sus rostros alegres llenando esta bella plaza. Ustedes ocupan un lugar muy importante en el corazón del Papa”, dijo el pontífice.

“En estos momentos quisiera que esto lo supieran todos los niños de México, particularmente los que soportan el peso del sufrimiento, el abandono, la violencia o el hambre, que en estos meses, a causa de la sequía, se ha dejado sentir fuertemente en algunas regiones”, agregó desde uno de los balcones de la Casa del Conde Rul entre gritos de algarabía de los presentes.

“Su familia, la iglesia, la escuela y quienes tienen responsabilidad en la sociedad han de trabajar unidos para que ustedes puedan recibir como herencia un mundo mejor, sin envidias ni divisiones”, dijo.

En medio de un ambiente de alegría, Joseph Ratzinger agradeció este encuentro de fe, la presencia festiva de los niños y el regocijo que expresaron con los cantos.

Más adelante el obispo de Roma evocó a los niños mártires de Tlaxcala, los beatos Cristóbal, Antonio y Juan, quienes conocieron a Jesús en tiempos de la primera evangelización de México y descubrieron que no había tesoro más grande que Él.

Recordó que eran niños como la mayoría de los presentes en la plaza y sostuvo que, de ellos, es posible aprender que no hay edad para amar y servir.

“Los bendigo de corazón y les pido que lleven el cariño y la bendición del Papa a sus padres y hermanos, así como a sus demás seres queridos”, indicó tras varias interrupciones por porras y vivas de los feligreses, y recordar a sus “pequeños amigos” que no están solos.

Llaves de la ciudad

Benedicto XVI recibió, por la tarde, las llaves de la capital guanajuatense de manos del alcalde Edgar Castro Cerrillo, durante una ceremonia atestiguada por el gobernador Juan Manuel Oliva Ramírez.

Al grito de “¡Benedicto, hermano!, ¡Benedicto, hermano!” y con el tradicional “Cielito Lindo”, el jefe de la Iglesia católica agradeció el detalle de los guanajuatenses.

La llave, la cual fue diseñada por el maestro oriundo de la entidad, Javier Hernández, mide 10 centímetros. Por un lado presenta el escudo del Vaticano y por el otro la Virgen de Guadalupe.

Esta pieza también presenta el escudo de la Santa Fe, que es la bandera de Guanajuato, así como un águila que representa al Escudo Nacional.

La ceremonia de entrega ocurrió en la Glorieta de la Fe, en el acceso a Guanajuato, cuando Joseph Ratzinger descendió del vehículo cerrado que lo trasladó de León a esta ciudad.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Benedicto XVI en tierras cristeras


Carlos Martínez García
La visita de Benedicto XVI es religiosa y política. Por la propia naturaleza de la Iglesia católica romana, quien la preside es a la vez máxima autoridad en asuntos de fe y cabeza del Estado Vaticano. Es imposible separar esa simbiosis de intereses supuestamente celestiales con los muy mundanos del poder terrenal.

El lugar elegido para el periplo mexicano del cardenal Joseph Ratzinger es Guanajuato, zona semillero de vocaciones sacerdotales y una de las regiones históricamente vinculadas a la guerra cristera. Ya se anunció en el Vaticano que Benedicto XVI eligió esas tierras en reconocimiento a quienes entre 1926 y 1929 combatieron heroicamente en defensa de la fe católica romana. En el discurso del Papa se exalta a los dizque perseguidos por un gobierno recalcitrantemente anticatólico y cuasi ateo. No hay referencia alguna a que en el bando de los “héroes de la fe” se llevaron a cabo sangrientos atentados, desorejamiento de maestros, asesinatos de los considerados enemigos de la “única y verdadera Iglesia”. Hubo una guerra, en la que ambos bandos cometieron excesos y barbaridades. Pero en la óptica católica romana se exalta el sacrificio de los cristeros que se enfrentaron a un nuevo Nerón ávido de sangre y perseguidor de inocentes ocultos en las catacumbas.

La historia de la Iglesia católica comprueba que se acomoda muy bien al poder político que coadyuva a proteger sus intereses, pero que le cuesta mucho trabajo desarrollarse en la arena pública, con los ciudadanos y ciudadanas, reconociendo que es un actor más en sociedades que caminan hacia una pluralización creciente. Podemos decir que Benedicto XVI es congruente con la milenaria historia de la institución que preside, consistente en presionar y negociar con los poderes políticos y gubernamentales en turno para preservar y/o incrementar sus prebendas y un trato privilegiado.

Lo que vamos a ver y escuchar en los tediosos actos que encabezará Benedicto XVI en Guanajuato es la reiteración de la fidelidad del pueblo mexicano a la Iglesia católica. Hecho que subrayará el visitante una y otra vez, para exaltar la reserva mundial del catolicismo que representa el país. Pero la realidad es otra: el catolicismo de la mayoría de la población es mucho más ritualista que identificado con la ortodoxia doctrinal reivindicada por Roma. Pero, además de esa lejanía doctrinal, todavía es mayor la brecha entre los valores practicados cotidianamente por los católicos mexicanos y la ética que quisiera Roma que vivieran a diario quienes se identifican como parte del rebaño encabezado por Benedicto XVI.

En la construcción de un México intensamente católico tienen un papel preponderante las televisoras más poderosas del país. Nos presentan imágenes que invisibilizan la real y creciente pluralización religiosa de México. En este sentido podemos afirmar que esos emporios de la comunicación masiva se comportan como acólitos y ceremonieros de Benedicto XVI, atentos a cualquier requerimiento de quien dice ser el vicario de Cristo. Esta última afirmación es aceptada sin más ni más por vociferantes comunicadores que luchan denodadamente por declaraciones exclusivas del Papa, o también por captar bendiciones que, dicen, son válidas para los televidentes que sigan las transmisiones en cualquier lugar del territorio nacional.
El conservadurismo mexicano, empezando por Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, está de fiesta por la visita de Benedicto XVI. En su obsequiosidad a quien reconoce como autoridad religiosa y política, se está comportando de forma exagerada al poner a disposición del Papa recursos presupuestales públicos. Y éste es el problema, porque se usa al servicio de una confesión el aparato estatal que no debiera partidizarse en favor de una opción religiosa, en detrimento de otras confesiones practicadas por millones de mexicanos.

Los datos comprobables van en sentido contrario de la parafernalia elaborada tanto por el visitante como por sus anfitriones, que ávidamente buscan sacar raja política de los pronunciamientos de Benedicto XVI. A 55 por ciento de la ciudadanía le emociona poco/nada la visita del obispo de Roma, según la encuesta efectuada por Covarrubias y Asociados, hecha pública en el sitio Animal Político. La cifra es reveladora, y contraria, al mito iniciado por Juan Pablo II, que con el lema “México siempre fiel” buscó sentar una premisa que suena bonita pero está lejos de la realidad.

El antecesor de Benedicto XVI, el muy mediático y telepredicador mayor Juan Pablo II, movilizó masas de católicos que el actual Papa no podrá aglutinar ni en sus mejores cálculos. Por la búsqueda de multitudes que lo aclamen es que fue elegido Guanajuato, el estado que porcentualmente tiene la mayor población que en el país se declara católica (94 por ciento). El escenario fue cuidadosamente seleccionado, para que la escenografía sea la idónea y favorable en la presentación mediática de ríos de gente que se agolpan al paso del Papa.

Además opino que la carta de Javier Sicilia dirigida a Benedicto XVI, en la cual dice que la escribió “para pedirte que en tu visita a México lo abraces, antes que a nadie, como el Padre abrazó el cuerpo adolorido y asesinado de Cristo”, es una quimera (“aquello que se propone a la imaginación como posible o verdadero, no siéndolo”, Diccionario de la lengua española). Y lo es porque en primera fila de los actos estarán los causantes de las heridas políticas y económicas a México: los nuevos fariseos, y además invitados por el propio Benedicto XVI.

martes, 20 de marzo de 2012

Descarta Nuncio encuentro del Papa con víctimas de sacerdotes pederastas

 


Cristophe Pierre, nuncio apostólico en México. Foto: Miguel Dimayuga
Cristophe Pierre, nuncio apostólico en México.
Foto: Miguel Dimayuga

 
LEÓN, Gto. (apro).- El nuncio del Vaticano en México, Christophe Pierre, descartó cualquier posibilidad de que Benedicto XVI se entreviste con víctimas de abusos sexuales cometidos por sacerdotes o miembros de la jerarquía católica, durante su visita al país.
En contraste, grupos católicos como los Legionarios de Cristo, –cuyo fundador Marcial Maciel, cometió un sinfín de abusos en contra de jóvenes seguidores, incluido uno de sus hijos–, formarán parte de las actividades y participarán en los distintos eventos que encabece el Papa en esta gira. “No veo por qué deben ser excluidos”, señaló el nuncio en conferencia de prensa en esta ciudad.
Sobre la participación de los Legionarios de Cristo, el nuncio admitió: “Son parte de la Iglesia mexicana y han participado en varios campos, y no veo por qué serían excluidos de la preparación, sea de la participación a esta gran fiesta que, como ya hemos dicho, es una fiesta mexicana.”
Christophe Pierre confía en que el viaje de Benedicto al país pueda contribuir para poner fin a la violencia imperante.
“Es evidente que el santo padre, como cada miembro de la Iglesia en México, pide que se termine la violencia. Eso es muy importante, y por qué no, si la venida del Papa puede ser una oportunidad para esta sociedad de encontrar un camino para que se termine esta violencia, eso sí yo lo deseo profundamente”, expresó el representante del Vaticano en México.
“Pero no hay que decir que porque el Papa viene vamos a tener una tregua”, aclaró.
El nuncio, además, se negó a dar detalles de los temas que tocarán el Papa y el presidente Felipe Calderón en su reunión del sábado 24 en Guanajuato capital, pues, según dijo, “será ante todo un encuentro privado” y ellos abordarán los asuntos que deseen.
El arzobispo de León, José Guadalupe Martín Rábago, atajó el tema al señalar que el Papa “no vendrá a dar las tácticas para acabar” con el clima de inseguridad y violencia, sino a conversar con el presidente Felipe Calderón sobre la situación del país “que preocupa a todos”; y a dar un mensaje que sirva “para la transformación de los corazones, que nos haga más fraternos”.
Incluso, el arzobispo Martín Rábago admitió que, en su opinión, el principal desafío de la visita papal es buscar que este acontecimiento “no sea efímero”, sino que deje resultados duraderos; “como lograr convertir un momento de euforia, de gran alegría, de expresión de nuestra cultura, que legítimamente vamos a tener, en un momento que cale en el corazón de la comunidad…”
Interrogado sobre agenda del líder religioso, el nuncio Christophe Pierre descartó que, como ha ocurrido en otras giras, Benedicto XVI pueda reunirse con quienes han sido víctimas de la pederastia o abusos sexuales cometidos por ministros de la Iglesia católica.
Sobre el líder del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, Javier Sicilia, quien anunció su viaje a Roma para entregar estee miércoles 21 de marzo una carta dirigida al Papa, el Nuncio comentó: “Se ha ofrecido a él la posibilidad de encontrar alguien que va a recibir esta carta para que sea conocida. No me toca hacer comentarios sobre el contenido de la carta, pero yo sé que el señor (Sicilia) lo va a entregar”.
El nuncio y el arzobispo Martín Rábago estuvieron acompañados en esta conferencia por el gobernador Juan Manuel Oliva Ramírez y por el secretario de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), el obispo Víctor René Rodríguez, quien confirmó la asistencia de todos los obispos y cardenales de México, y de representantes de toda América Latina, el Caribe, Estados Unidos y Canadá en un encuentro con Benedicto XVI el domingo 25 por la tarde en la Catedral de León.
Las autoridades eclesiásticas y el gobernador de Guanajuato se unieron para pedir a la población que participe en los recorridos que efectuará el papa en vehículo descubierto por León y la capital del estado, particularmente en la bienvenida del viernes 23 desde el Aeropuerto Internacional del Bajío hasta el Colegio Miraflores, donde pernoctará en las 3 noches en que permanecerá en territorio guanajuatense.
A sólo tres días de que arribe Benedicto XVI, aún no se logra reunir el número esperado de personas para conformar las vallas que se requieren para todos los recorridos que efectuará en el “papamóvil” que se encuentra en León, resguardado por el personal de seguridad del Vaticano y el Estado Mayor Presidencial.
“La verdadera acogida va a ser la del pueblo mexicano, particularmente el pueblo de Guanajuato, de Silao; es una oportunidad magnífica para invitar a la gente a ir en las vallas… estoy esperando con mucha ansiedad este primer recorrido que va a ser un poco la puerta de entrada del santo padre Benedicto XVI en Guanajuato, en México, en América Latina”, dijo el nuncio.

MacielLeaks, Archivos Ocultos del Vaticano sobre un Abusador Sexual


Jenaro Villamil


En vísperas de la visita de Benedicto XVI a México, una decena de documentos que acreditan cómo El Vaticano conoció desde finales de la década de los años cuarenta hasta el 2002 los excesos, abusos y corruptelas de Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, serán divulgados en el libro La Voluntad de no Saber, editado por Random House.


Los archivos revividos constituyen el expediente más claro de que la ropa sucia nunca se lavó en la casa de los sucesores de San Pedro. La impunidad con la que actuó Marcial Maciel fue consistente, consentida y permanente, incluyendo al actual papa que conoció de estos expedientes como responsable de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el sucedáneo histórico de la Santa Inquisición.


En su reciente edición, la revista Proceso divulga algunos fragmentos de esta serie de 212 legales que “hasta hace poco estaban resguardados en las entrañas del Vaticano y cuyo contenido pone de manifiesto la complicidad y simulación de las autoridades de la curia romana que protegieron a Maciel y encubrieron sus patologías”, advierte Bernardo Barranco, autor del prólogo del libro La Voluntad de Saber.


Sólo para tener alguna idea del Macieleaks que detonará esta semana, en el marco de la visita de Benedicto XVI, se reproducen aquí algunos fragmentos:


-El documento 114, ACIVSVA-RIII, del 1 de enero de 1956, firmado por el padre Callisto Lopinot, consultor de la Sagrada Congregación de Propaganda Fide, alude a la adicción de Marcial Maciel a la morfina.


Describe que un médico atendió a Maciel y le señaló que “es morfinómano y que ha tenido una fuerte crisis como efecto de la droga que ha utilizado y sigue tratando de procurársela”.


-El documento 171, fechado el 28 de mayo de 1962, alude a las andanzas de Marcial Maciel en España, digna de cualquier película de Pedro Almodóvar. Con la diferencia de que no se trató de una ficción sino del testimonio del doctor Manuel de Castro, integrante del Colegio Oficial Farmacéutico de Guipúzcoa:


“Ultimamente, durante los días 18 y 23 de marzo de 1962, han ocurrido nuevos hechos graves en la ciudad de San Sebastián, España, donde el padre Maciel ha pernoctado junto con algunos discípulos de su instituto. Tales hechos, que han sido señalados incluso a la policía local, deben ponerse en relación con la afanosa búsqueda de droga efectuada por el padre Maciel y sus condiscípulos en varias farmacias”.


-Juan José Vaca, en su carta de renuncia a la Legión de Cristo, describe la manera de Maciel para manipular a sus “discípulos”. El texto reitera que Vaca fue abusado sexualmente desde 1949 y refiere el nombre de, por lo menos, 20 jóvenes legionarios que vivieron los mismos abusos que él.


En 1956, cuando se presentaron los enviados de la Sagrada Congregación de Religiosos, Vaca le recordó a Maciel:


“Llega el mes de septiembre de 1956 y sale a la luz el escándalo de su adicción. Usted teme que se descubran también sus actividades homosexuales y manipula hábilmente nombrándonos asistentes de las comunidades del Colegio de Roma a los que más lo queríamos y mayor fidelidad le habíamos guardado…


“En febrero de 1958 usted es rehabilitado por la Santa Sede. No obstante, continúa nuestra angustia por sus renovados abusos sexuales contra nosotros (…) Cuántas veces nos obligó, no sólo ya a uno sino a dos religiosos a intercambiar mutuamente las aberraciones que usted nos hacía”.

viernes, 16 de marzo de 2012

Dialogarán Papa y Calderón sobre reforma a ley religiosa ... ¡ Hazme el favor !


El representante diplomático mexicano en El Vaticano, Héctor Federico Ling, informó que temas de la agenda “no negociable”, como la familia, el aborto, eutanasia o la píldora de emergencia, se tratarán después, “de forma suave”.

Notimex
Publicado: 16/03/2012 11:02



Ciudad del Vaticano. El papa Benedicto XVI y el presidente de México, Felipe Calderón, dialogarán sobre la reforma legal que reconocerá la libertad religiosa en ese país durante el encuentro privado que sostendrán el próximo 24 de marzo.

En entrevista, el embajador mexicano ante la Santa Sede, Héctor Federico Ling Altamirano, anticipó que la propuesta de cambio al Artículo 24 de la Constitución mexicana centrará parte de la audiencia prevista en la Casa del Conde Rul, en la ciudad de Guanajuato.

Adicionalmente, consideró posible que, durante el cara a cara, surjan otros asuntos como la lucha del Estado mexicano por hacer cumplir la ley en materia de seguridad o la inmigración.

“Seguramente algo relacionado con la agenda no negociable, es decir la vida, la familia, el aborto, la eutanasia, la investigación con células estaminales, la píldora del día después. Todos estos temas, de forma suave, en algún momento se van tratar”, dijo.

“Tal vez en la entrevista con el presidente o en la medida en que Su Santidad lo crea prudente en público. Sin meterse en honduras, por supuesto”, aclaró.

A pocos días de la llegada del obispo de Roma a México, prevista para el próximo jueves 23 de marzo, el diplomático estableció que la expectativa popular “es impresionante”, y añadió que “todo hace pensar que la visita provocará una gran sacudida de almas”.

Explicó que, a nivel institucional, existe “el deseo de hacer las cosas bien”, y por ello en los preparativos intervinieron la Conferencia Episcopal, la Nunciatura Apostólica, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Presidencia de la República, la cancillería y las autoridades de Guanajuato.

En cuanto a la organización, precisó que “el margen de los imponderables es reducido”, y pronosticó que unas 500 mil personas podrían llegar a León para los días de la estancia papal, las cuales se sumarán al millón y medio de habitantes que tiene la ciudad.

“Hemos podido trabajar de manera muy positiva (con los representantes del Vaticano), sin incidentes ni exigencias inútiles”, señaló.

“Pudimos hablar con los personajes más importantes de la Curia Romana para tratar de construir un mensaje sobre los temas de interés de ambas partes, en especial pensando en la entrevista de Benedicto XVI con el presidente Felipe Calderón Hinojosa”, apuntó.

Según Ling Altamirano, la Presidencia de México sabe que el papa llevará un mensaje de aliento a los pueblos de América Latina, evangelizados hace ya mucho tiempo y que, pese a las dificultades, siguen luchando para conservar la fe católica.

Dejó en claro que la seguridad de Joseph Ratzinger estará garantizada porque se han tomado todas las medidas del caso: se adiestraron a los muchachos que formarán las vallas al paso del papamóvil y se espera un operativo de seguridad con agentes en lugares estratégicos.

“El 90 por ciento del peligro potencial de un acto indebido contra el papa se elimina poniéndose a pensar quién ganaría atentando contra él. Si alguien se propusiera matar al líder católico y lo lograra ¿qué ganaría?”, se cuestionó.

“El crimen organizado quiere sus rutas libres para que transite la droga, otros simplemente aunque no quieren al papa, tampoco lo odian. Cualquiera sabe que ponerse contra la Iglesia católica es un paquete muy pesado, eso reduce muchísimo las amenazas”, sostuvo.

Dijo asimismo estar esperanzado en una gran repercusión de la visita de Benedicto XVI a México en el contexto social, porque será un acontecimiento que “va a traer mucho qué decir y aportar”.

En su primer viaje a la región de habla hispana en América Latina, el líder religioso estará del 23 al 26 de marzo en México y después se trasladará a Cuba, donde permanecerá hasta el 28 de este mes.

jueves, 23 de febrero de 2012

El Vatileaks de Benedicto XVI

Escrito por el 21 febrero 2012 a las 10:47 am en Destacadas, Sociedad


A través de una carta confidencial, el arzobispo Carlo María Vigano acusó al Vaticano de corrupción. Foto: CNS. Fuente: http://www.catholicherald.co.uk
A toda institución cerrada le llega su escándalo de filtraciones, al estilo del Cablegate de Wikileaks. En El Vaticano, la serie de revelaciones divulgadas en la televisión y en los medios impresos en los últimos dos meses han acelerado dos procesos: el de la sucesión del papa Benedicto XVI que cumplirá en abril 85 años, siete al frente del cetro de San Pedro y con dos viajes en puerta (Cuba y México en marzo); y el de las cuentas bancarias de la Santa Sede que, de acuerdo a una carta confidencial del arzobispo Carlo María Vigano, nuncio de Estados Unidos, han sido utilizada para lavar dinero.
“El Papa morirá en 12 meses”. Esta frase fue pronunciada por el cardenal italiano Paolo Romero, arzobispo de Palermo (Sicilia, la cuna de la mafia), durante un viaje a China. Esto se desprende de una extensa carta “estrictamente confidencial” que le envió el cardenal colombiano Darío Castrillón Hoyos al propio Benedicto XVI para contarle el chisme de Romero. Y la carta llegó a la redacción de Il Fatto Quotidiano.
El chisme es en grande. Según Darío Castrillón, Paolo Romero no sólo pronosticó la muerte del Papa sino planteó que la sucesión de Ratzinger se dirimirá entre éste y el poco popular secretario de Estado de la Santa Sede, Tarcisio Bertone. Este salesiano de 77 años tiene en su cajón innumerables “secretos de Estado” que pueden ser utilizados en cualquier momento. Algunos de esos secretos tienen que ver con Enrique Peña Nieto y su esposa Angélica Rivero, por ejemplo.
De acuerdo con la carta de Castrillón, el cardenal Romero pronosticó que el sucesor de Benedicto XVI sería el actual arzobispo de Milán, el cardenal Angelo Scola. Si así fuera, Scola sería el primer italiano en más de tres décadas que recuperaría el poder después del papado del polaco Karol Wojtyla y del alemán Joseph Ratzinger.
Verdad o mentira, lo cierto es que estas revelaciones han cimbrado los muros de El Vaticano gobernado por octogenarios cardenales que se dedican a la piadosa labor de la intriga.
L’ Osservatore Romano, periódico oficial de la Santa Sede, tituló su reportaje sobre esta serie de escándalos: “Un pastor rodeado por lobos”. Son los mismos lobos que lograron con Juan XXIII dar un viraje a lo estipulado en el Concilio Vaticano II, de los años sesenta, el último intento real por el aggiornamiento de la doctrina y el gobierno de la Iglesia católica.
El otro escándalo se desató en la televisión italiana. No se trataba de un talk show con un guión prestablecido. Era la denuncia de Carlo María Vigano, nuncio de Estados Unidos, quien le contó a Benedicto XVI diversos casos de corrupción, entre ellos, el de cuatro sacerdotes investigados por utilizar cuentas bancarias de la Santa Sede para lavar dinero.
La mala fama de las cuentas financieras de El Vaticano, tan vinculada en otros años a la quiebra del Banco Ambrosiano y a la red de corrupción entre políticos y la mafia italiana, ha despertado el morbo y la especulación.
Ante este panorama, el pasado 18 de febrero, Benedicto XVI ordenó a 16 nuevos cardenales. El número de “electores” para su propia sucesión, al estilo de las gerontocracias del mundo, se eleva. Habrán 125 cardenales menores a los 80 años que podrían definir la sucesión del Papa de origen alemán.

sábado, 28 de enero de 2012

Alcalde panista de León quiere cobrar por ver al Papa

• Estar parado en la banqueta no tendrá costo, pero estar sentado en gradas sí, dijo.

León - El gobierno municipal panista de León, Guanajuato, cobrará un pago "de recuperación" a quienes vayan a ver al Papa Benedicto XVI durante la visita que hará en marzo próximo.

De acuerdo con El Universal, el cobro de "recuperación" pagaría por los gastos de las gradas que se piensan montar en las calles, dijo el edil panista Ricardo Sheffield Padilla.

Dijo que las gradas sólo se colocarán en algunas zonas de las tres rutas donde pasará el Papa y se habilitarán estacionamientos también con costo de recuperación.

Agregó que "habrá muchas banquetas donde las personas podrán estar parados sin ningún costo".

También dijo que se usarán 3 millones de pesos de los cuales la mitad serán para pago de tiempos extras de personal de policía y de aseo, y la otra mitad para acciones de imagen de la ciudad, aunque no dijo de qué acciones se trata.

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