lunes, 24 de octubre de 2011

México y EU negocian explotar yacimientos transfronterizos

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El empresario Miguel Alemán, y el gobernador de Querétaro, José Calzada Rovirosa, observan el video de inauguración de la Cumbre de Negocios que se celebra en la capital de ese estado Foto Marco Peláez
 A fines de año podría estar terminado el acuerdo, anunció el embajador Sarukhán
Romper el tabú” de impedir la inversión privada en la industria petrolera, pidió Davidow, ex embajador de EU en México
El país puede conformar un punto de seguridad estratégico”, dijo
Roberto González Amador
Enviado
Periódico La Jornada
Lunes 24 de octubre de 2011, p. 24
Querétaro, Qro., 23 de octubre. Los gobiernos de Estados Unidos y México llegaron a la fase final de negociación de un acuerdo para explotar yacimientos petroleros ubicados en los límites marinos de ambas naciones en el Golfo de México, anunció aquí Arturo Sarukhán, embajador mexicano en Washington.

“Esperamos tener concluido el acuerdo a finales de este año”, anticipó Sarukhán al participar en una de las mesas de discusión del foro México, Cumbre de Negocios, que comenzó este domingo.

Los yacimientos transfronterizos son estructuras geológicas cargadas con hidrocarburos, que geográficamente se localizan entre dos o más países y que atraviesan sus fronteras.

Petróleos Mexicanos (Pemex) tiene identificados en la parte mexicana del Golfo de México hidrocarburos que están a ambos lados de la frontera. En el lado estadunidense la exploración empezó hace 15 años. En la última década, de aquel lado se han perforado en promedio 100 pozos anuales, según información de Pemex.

Varios de los yacimientos petroleros que se han descubierto se encuentran cercanos a la frontera con México, en un área conocida como Cinturón Plegado Perdido. “La existencia de estructuras geológicas con esas características ya verificadas hace urgente realizar acciones inmediatas para establecer reglas claras acerca de la explotación de dichos campos”, de acuerdo con información de Pemex.

Desde hace varios años los gobiernos de Estados Unidos y México han negociado la forma en que esos yacimientos transfronterizos –donde el hidrocarburo se encuentra a gran profundidad– pueden ser explotados, negociación que, de acuerdo con lo anunciado aquí por el embajador Sarukhán, está cerca de concluir.

El diplomático explicó que el gobierno mexicano trabaja en varias áreas que considera indispensables para construir una relación estratégica con Estados Unidos, que van más allá de los temas migratorio y de seguridad, los más visibles ahora de la agenda bilateral.

Uno de esos vectores, expuso, se relaciona con la seguridad energética. Explicó que este punto tiene que ver con la forma en que se puede mejorar la seguridad energética de América del Norte, “entendida como seguridad pura, pero también de procesos de explotación y exploración de energía”.

Agregó: “No queremos otro Macondo (en alusión a la plataforma petrolera que en 2008 se hundió en el Golfo de México). Por eso los dos países negociamos un acuerdo para la explotación de yacimientos transfronterizos en el Golfo de México y esperamos que a final de este año esté concluido”, abundó el embajador Sarukhán.
En la misma mesa de discusión, Jeffrey Davidow, ex embajador de Estados Unidos en México, llamó a “romper el tabú” de impedir la inversión privada en la industria petrolera mexicana. “Este foro –dijo, dirigiéndose a los asistentes– tiene una responsabilidad enorme, porque hay que montar un entendimiento nacional de que México ya es un país más maduro, que podría progresar al estilo de Noruega, para dar la bienvenida al sector privado en el sector de hidrocarburos, para que este país pueda seguir avanzando ya roto ese tabú”.

Es importante que se firme un acuerdo para explotar yacimientos transfronterizos, consideró. Es importante la energía renovable, pero esta fuente de generación sólo se añadirá marginalmente a la energía actualmente disponible. “Vamos a hablar francamente”, propuso, para a continuación lanzar la idea de “romper el tabú” sobre la propiedad nacional de los hidrocarburos, consagrada en la Constitución y ratificada en la reforma petrolera de hace tres años.

Los mexicanos, reconoció, “no aprecian mucho los consejos o ideas que vienen del norte”. Sin embargo, recomendó que México se sume a Estados Unidos y Canadá para crear “un punto de seguridad energético” que garantice el suministro de petróleo crudo en la región (Estados Unidos es el mayor consumidor del mundo y México uno de sus tres principales proveedores) y bajar la dependencia respecto de otras fuentes de abasto.

Con México, los principales proveedores de Estados Unidos son Arabia Saudita y Venezuela.

“Vamos a bajar la dependencia que tenemos en cuanto al petróleo de otras partes del mundo. Esto quiere decir que nosotros, los tres países, tenemos la oportunidad de mejorar nuestra competitividad por el mero hecho de que vamos a poder invertir más y más, no sólo en energía, sino en el resto de nuestras economías de América del Norte, en vez de mandar el dinero al exterior para comprar la energía”, propuso Davidow, quien actualmente es consejero senior del Cohen Group, que tiene entre sus directivos a ex importantes mandos del aparato militar y de seguridad estadunidense.

“Por demasiados años México ha hablado de su soberanía respecto de la energía. Tengo que decir que esto es una muestra de inseguridad; más de 50 países han logrado entendimiento para tratar con el sector privado doméstico e internacional con la energía, y México podría hacerlo también”, declaró. “Lo primero que veo es que es un tema que los políticos mencionan de vez en cuando, pero al llegar al poder no quieren empujar la idea porque temen ser llamados entreguistas, malinchistas y todo lo que sabemos”, sostuvo.

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