jueves, 20 de marzo de 2014

Personajes de turbio pasado llegan al gabinete de Javier Duarte


Javier Duarte con parte de su gabinete el 20 de febrero de 2014. Foto: Rubén Espinosa
Javier Duarte con parte de su gabinete el 20 de febrero de 2014.
Foto: Rubén Espinosa
XALAPA, Ver. (apro).- El gobernador Javier Duarte realizó un nuevo ajuste en su gabinete, el tercero en lo que va del año, ahora en las áreas de educación, desarrollo social y tesorería, donde designó a cuatro nuevos funcionarios con turbios antecedentes.
En la Oficialía Mayor de la Secretaría de Educación, el mandatario acomodó a Vicente Benítez González, quien saltó a la fama pública en enero del 2012 por ser el artífice de transportar 25 millones de pesos en efectivo que la Procuraduría General de la República (PGR) aseguró al gobierno de Veracruz en el aeropuerto de Toluca, Estado de México.
Ese dinero era, justificó la administración priista, para un supuesto pago de campañas publicitarias de la Cumbre Tajín en Papantla, el Carnaval de Veracruz y las fiestas de la Candelaria en Tlacotalpan.
Sin embargo, siempre quedó la duda si en realidad ese dinero fue a parar a la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto, como acusó la oposición en aquel entonces. La Procuraduría General de la República (PGR) devolvió el dinero al gobierno estatal.
José Ruiz Carmona, exdirector del Sistema de Agua y Saneamiento (SAS), fue nombrado subsecretario y encargado de los programas sociales de la Secretaría de Desarrollo Social estatal (Sedesol).
En su paso por el SAS, Ruiz fue acusado por el entonces alcalde de Boca del Río, Miguel Ángel Yunes Márquez, de destinar 8 millones de pesos mensuales a la nómina del organismo, pese a que el 40% del personal era “aviador”.
Yunes también recriminó al funcionario una deuda millonaria que tiene el organismo hidráulico con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), José Ruiz, exdiputado local inició su trayectoria política en el 2004 como chofer y “multiusos” de los hijos del exgobernador Fidel Herrera.
En la Dirección General de Espacios Educativos, Duarte nombró a la excandidata del PAN a la diputación federal de Acayucan y a la alcaldía de San Juan Evangélista, Xochilt Tress Rodríguez.
Tress Rodríguez se volvió escándalo nacional, pues el 19 de abril del 2012  fue exhibida, desnuda, en Internet, presuntamente como parte de una campaña sucia en su contra orquestada por el PRI.
En un paquete fotográfico, Tress –viuda del panista Gregorio Barradas, alcalde electo de Rodríguez Clara, ejecutado en noviembre del 2010– aparece en actitud romántica al lado del legislador priista Rafael Rodríguez. Este personaje es esposo de Amanda Gasperín, exalcaldesa del municipio de Rodríguez Clara y a quien la hoy directora de Espacios Educativos acusó de ser autora intelectual del asesinato de su esposo. El homicidio del panista Barradas continúa impune y las acusaciones de Tress Rodríguez nunca fueron motivo de investigación para la Fiscalía de Veracruz.
En la Subsecretaría de Ingresos y Administración de la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan), el gobernador priista nombró a Sergio de la Llave Migoni.
Padres de familia del jardín de niños Gastón Melo cerraron por varias horas las calles de la avenida Xalapa para recriminar que Sergio de la Llave, exdirector de Espacios Educativos, nunca hizo nada por remozar la infraestructura de ese plantel educativo.
En el cierre de la vialidad, los paterfamilias reprocharon que la obra prometida desde hace un año, lleva más de tres meses parada.
En los enroques que hizo el gobernador Duarte, los funcionarios estatales Édgar Spinoso y Gabriel Deantes, quienes fungían como oficial mayor de la Secretaría de Educación (SEV) y subsecretario de Administración y Finanzas (Sefiplan), respectivamente, fueron cesados de sus cargos.
En un boletín circulado sólo a medios afines, la administración priista justificó el pasado martes que ambos funcionarios (Spinoso y Deantes) “defraudaron la confianza del gobernador” Javier Duarte de Ochoa, de ahí –repara el comunicado– que haya sido ordenada su destitución y una investigación sobre sus bienes muebles e inmuebles.
En su discurso de este miércoles, el gobernador Duarte aseguró que los “cambios son para bien de Veracruz” y que los nuevos servidores públicos son gente de “capacidad probada”, de “experiencia” y de “compromiso” con el servicio público.
“El compromiso de mi gobierno es seguir adelante con nuevos logros, hacerlo en la ley, hacerlo de cara a la gente y en su beneficio. En mi gobierno sólo hay espacio para servidores públicos que se conduzcan con eficiencia, lealtad, compromiso y transparencia”, presumió el ejecutivo priista.

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Plutocracia nacional


Ahorcar con Horcasitas Julio Hernández López

Astillero
 Navarrete dice que no declinará
 Interino ajeno a Chuchos
 Cuauhtémoc, simbólico
 Ahorcar con Horcasitas
Julio Hernández López
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DIÁLOGO ENTRE PARTIDOS. Los coordinadores de los diputados del PRD, Silvano Aureoles, y del PRI, Manlio Fabio Beltrones, durante la sesión de ayer en el Palacio Legislativo de San LázaroFoto José Antonio López
S
i Cuauhtémoc Cárdenas y Carlos Navarrete cumplen su palabra (y todo hace suponer que así lo harán), el próximo presidente del comité nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD) será el menos chucho de los Chuchos, el guanajuatense josealfredino Navarrete, quien ha asegurado tajantemente que no declinará bajo ninguna circunstancia a la candidatura para dirigir al sol azteca, lo que en los hechos cierra la puerta (para estos propósitos directivos, pero no para un rol de primer nivel en el futuro inmediato) al michoacano, que ha puesto como condición ajena a negociaciones el ser candidato único, sin contrincante al frente.
En caso de triunfar, Carlos Navarrete no recibiría el mando de su partido de manos de otro Chucho, pues Nueva Izquierda decidió que no pertenezca a su corriente el próximo presidente interino, que ocupará el asiento directivo desde este viernes 21, cuando Jesús Zambrano entregará el mando conforme al periodo estatutario que le correspondió, hasta la elección del siguiente, dentro de unos cuatro meses. Al menos como propósito, el grupo dominante del sol azteca pretende que el dirigente interino sea alguien con mucha autoridad políticapara que garantice comicios internos ajenos a sospechas. Eso daría oportunidad para el propio Cárdenas, quien podría ser nombrado presidente interino por aclamación, en plena unidad, en el consejo político nacional que se realizará durante 21 y 22 del presente mes. O a otro personaje que ayude a salvar el duro escollo de las elecciones internas que siempre se les han convertido en problema grave a los perredistas. O a un arreglo de última hora que dé esa posición al más reciente aliado de los Chuchos, la mexiquense Alternativa Democrática Nacional. Esta vez, incluso se solicitará al venidero Instituto Nacional Electoral que organice esos comicios internos, con pago de honorarios por parte del PRD.
La decisión de Nueva Izquierda de sostener a Navarrete en la candidatura, lo que en los hechos es negarse a cumplirle a Cárdenas la condición básica que había puesto para regresar al timón perredista, tiene como telón de fondo el hecho de que el ex candidato presidencial fue rodeándose y haciéndose empujar por corrientes y personajes adversos o no cercanos a los Chuchos, especialmente el bejaranismo, una parte del ínfimo grupo de Marcelo Ebrard y algunos políticos sin vigencia que creen posible reaparecer, sobre todo en candidaturas, como parte de la corriente del ingeniero michoacano.
Sin embargo, el no a Cárdenas para la presidencia partidista no significa de ninguna manera una exclusión. Se le mantendrá como figura central del perredismo, la única con fuerza simbólica para enfrentar a AMLO-Morena y para encabezar el peculiar proceso de defensa de la riqueza energética nacional, con la vista electoralmente puesta en la consulta popular que se realizará junto con los comicios federales de 2015. Y una parte de sus propuestas para diputaciones federales serán colocadas en posiciones de viabilidad (se hablaba de una cuota de 12 candidaturas en lugares seguros), en un lance de apertura a candidatos externos que incluirá personajes de relevancia nacional, regional y local. Un borrador para discusión de colaboradores de Navarrete plantea que el PRD podría ceder alrededor de 40 por ciento de sus candidaturas en general a ciudadanos ajenos al partido, pero con posiciones progresistas.
Otros planes de Navarrete, en caso de ganar, consideran la intención de dar nueva focalización al poder de las corrientes, colocando a sus principales dirigentes en secretarías del comité nacional perredista y asignándoles tareas institucionales, de tal manera que las discusiones y acuerdos se tomen adentro de ese comité y no afuera, en recesos de consejos y congresos, como sucede hasta ahora. Jesús Ortega, por ejemplo, sería invitado a ocupar una cartera y le encargarían que sacara adelante alguna elección difícil, como Michoacán, mientras Guerrero, en esos juegos de imaginación de los asesores del guanajuatense, sería encargado a Marcelo Ebrard, a quien también se le ofrecería una secretaría, en caso de que aceptara seguir en el sol azteca y no, como todo hacía suponer antes del escándalo de la línea 12, pasar al Movimiento Ciudadano para ser diputado federal.
Otro punto en cartera es la promoción de una discusión sobre el papel de la izquierda, que se realizará en los últimos días de abril y primeros de mayo, en un encuentro internacional auspiciado por universidades (como la de Guadalajara), fundaciones y el propio PRD y que se realizará en diversas ciudades del país. En esta columna se ha hablado hasta aquí de la inminencia del triunfo de Navarrete (quien ya sólo tendría dos actos fuertes por delante, y luego un paréntesis de meses en los que preparará estrategias electorales por estados) porque virtualmente quedaría sin contrincantes de peligro si el ingeniero Cárdenas sostiene su advertencia de que no irá a ninguna competencia interna y si el asunto de la línea dorada del Metro termina retirando a Ebrard de su aspiración de presidir al sol azteca.
Hablando del Metro, la decisión mancerista de destituir a Enrique Horcasitas de la oficina encargada de la construcción de la línea dorada es una amenaza mayor para el anterior jefe de gobierno, Marcelo Ebrard. Tomar el control de los archivos de Proyecto Metro significa hacerse de una carga de pruebas manejables a voluntad política de las actuales autoridades para amagar y someter cualquier tipo de rebeldía de Ebrard, quien ha pasado a un bajo perfil en espera de que bajen las aguas que, a como se ve, más bien tenderán a seguir subiendo. De la manera como Miguel Ángel Mancera resuelva este delicado asunto del transporte público masivo de la capital del país dependerán los resultados electorales del sol azteca en las elecciones del año próximo y la viabilidad de la candidatura presidencial del propio ex procurador de justicia, expectativa que sus allegados aseguran que se mantiene.
Y, mientras el PAN sigue inmerso en el escándalo de los moches, ¡hasta mañana, con Enrique Peña Nieto enviando a www.sdpnoticias.com, que dirige Federico Arreola, un artículo personal para la serie de colaboraciones en las que amigos y políticos han recordado lo que hacían 20 años atrás, cuando Luis Donaldo Colosio fue asesinado!
Twitter: @julioastillero
Facebook: Julio Astillero

De revista-Hernández


Muy elevado


La ruta de los sacrificios


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