viernes, 28 de octubre de 2011

Gasolinazos hasta el 2014, pero ¿todos pagamos impuestos?

Encarcelan a Javier Villarreal, exfuncionario de Moreira, por megadeuda de Coahuila

Javier Villarreal.
Javier Villarreal, cómplice de Humberto Moreira
Arturo Rodríguez García
28 de octubre de 2011 · Sin comentarios
Destacado
MÉXICO, D.F. (apro).- El extitular del Servicio de Administración Tributaria de Coahuila (SATEC), Javier Villarreal, fue detenido hoy por elementos de la Fiscalía General del Estado (FGE).

De acuerdo con información preliminar, Villarreal habría sido ingresado esta tarde al Centro de Readaptación Social (Cereso) de Saltillo, luego de ser presentado ante un juez local.

El exfuncionario ha sido señalado como responsable de la contratación de una deuda de 3 mil millones de pesos, mediante el falseo de información, falsificación de firmas y otras acciones ilegales.

El escándalo de la deuda de Coahuila, inició durante la campaña electoral realizada el primer semestre del año, cuando se dio a conocer un presunto enriquecimiento ilícito de Villarreal y de varios funcionarios de la administración de Humberto Moreira Valdés, gobernador con licencia de Coahuila y actual presidente nacional del PRI.

Al parecer, el operativo de la FGE implica a otros exfuncionarios que podrían estar vinculados con el caso de la deuda, entre otros, se menciona al exsecretario de Seguridad Pública y titular de la Comisión Estatal de Aguas y Saneamiento en la entidad, Fausto Destenave Kuri.

La deuda del gobierno de Coahuila asciende a casi 34 mil millones de pesos, lo que ha motivado una andanada de críticas contra el dirigente priista, cuyo hermano Rubén Moreira, es el gobernador electo en la entidad y asumirá el cargo el próximo 1 de diciembre.

Hasta el momento, ha trascendido que fue la FGE y no la Procuraduría General de la República (PGR) la que realizó la detención de los exfuncionarios.

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Tiene México el peor promedio de pobreza en América Latina: ONU

Una mujer mixteca en Cochoapa, Guerrero. Foto: Hugo Cruz
Una mujer mixteca en Cochoapa, Guerrero.
Foto: Hugo Cruz
 OAXACA, Oax. (apro).- Si el promedio de pobreza en América Latina está mal, el de México está peor, sintetizó el asesor principal de la dirección regional para América Latina y el Caribe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Bernardo Kilksberg.
“México tiene un problema muy grave. El hecho de que acá (en Oaxaca) haya un 70% de pobres, una cifra muy mal en términos mundiales, de las peores, significa que México tiene que innovar en materia de políticas públicas más centradas en la gente”, puntualizó Kilksberg.
No obstante, dijo, ello no significa que los programas como Progresa u Oportunidades hayan fracasado, al contrario, “son excelentes y han sido referentes para América Latina”, incluso Brasil, con Luiz Inácio Lula da Silva –añadió–, tomó como uno de sus referentes a esos esquemas, sin embargo, apuntó, tiene que haber una combinación entre política social y políticas económicas.
De acuerdo con el asesor de Naciones Unidas, “la política económica tiene que ser a favor de la gente, generar trabajo, y los programas sociales son para tratar de devolver derechos como la educación y la salud”.
De visita en esta ciudad, detalló que el promedio de pobreza de América Latina es de 33% y la de México es mucho más alta, lo cual quiere decir que “América Latina está mal, pero México está peor”, subrayó.
Sin embargo, dijo, “está claro que se puede bajar la pobreza si se toman las políticas económicas adecuadas y si la sociedad colabora. Prueba de ello son Argentina, Brasil y Uruguay”.
Al término de su participación en el Encuentro Empresarial Nacional 2011 “Más exigencia ciudadana, mejor democracia”, Kilksberg reforzó su dicho al resaltar que “en los últimos ocho años, Argentina bajó la pobreza de 58% –que dejó Carlos Menem con políticas ortodoxas– a 20%; Lula sacó a 40 millones de brasileños de la pobreza y los convirtió en clase media, y en Uruguay la pobreza bajo a la mitad, de 30% a 15%”.
Consideró que el mérito de esos gobiernos es que se aplicaron políticas donde la educación y salud es la prioridad, se apoyó a la pequeña y mediana empresa, se dio crédito y se garantizó trabajo para jóvenes, es decir, se aplicaron políticas de cambio y de reforma social avanzada.
El autor de más de 50 libros mencionó que para abatir la pobreza es importante invertir un importante porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) en educación y salud.
Luego añadió que Argentina pasó de 1.3% a 6.5% del PIB, y es el país que más invierte en educación. Brasil subió a cerca de 6% del PIB, mientras que el promedio de América Latina no llega a 4.5%. Y si bien México ha mejorado, aún le falta mucho, precisó.
El funcionario de la ONU hizo hincapié en que gran parte de América Latina ha tomado el rumbo de economías con rostro humano, y la gente está apoyando electoralmente esas políticas para que no se repitan las recetas que están destruyendo las economías de Estados Unidos y de la Unión Europea.
Esto significa que “la gente quiere algo distinto al modelo neoliberal ortodoxo, porque fracasó en todos los lugares donde se aplicó y ahora está destruyendo Grecia, España, Italia, Irlanda, contrario a las economías con rostro humano como la de Suecia, Noruega, Dinamarca, Finlandia, en el sureste asiático y ahora en América Latina”.
Donde ha fracasado el modelo neoliberal, dijo, ha emergido el movimiento de los indignados, y “un pionero de la indignación en México fue su mayor escritor, Carlos Fuentes, en los 90, cuando cuestionó las políticas neoliberales que agudizaron la desigualdad en México, donde 17 mexicanos tenían más que 17 millones de mexicanos”, recalcó.
Asimismo, mencionó que “hoy los indignados están en el mundo”. La jornada mundial de indignados, añadió, se vivió en 82 países y 952 ciudades, y ahora están en 60 ciudades de Estados Unidos con dos tipos de consignas: una económica y la otra política, “y lo que están diciendo es que los partidos políticos tradicionales han perdido legitimidad”.
Ahora, agregó, los partidos políticos latinoamericanos “tienen que entender que el cuestionamiento es de fondo. Puede demorarse un poco más o un poco menos, pero esto es mundial, están pidiendo otro tipo de política y que los partidos rindan cuentas y escuchen a la ciudadanía”.
Finalmente, Kilksberg destacó que investigaciones de la UNAM y de El Colegio de la Frontera han comprobado científicamente que “la base social de apoyo del narcotráfico está en los jóvenes expulsados del sistema. Y en cuanto cortemos la expulsión social del sistema estaremos debilitando la posibilidad de reclutar jóvenes del narcotráfico”.
Entonces, dijo, “al mismo tiempo que hay que darle la pelea al narcotráfico en todas la áreas –jurídica, legal, policial–, hay que crear la inclusión social. Cuanto más se democratice México, más las políticas van a responder a las verdaderas necesidades”.
Sobre la terminología de “ninis” que se le ha dado a los jóvenes que no trabajan ni estudian, señaló que eso es “perverso”, debido a que parece que ellos hubieran decidido no trabajar ni estudiar, cuando es al revés, porque ellos son las víctimas.

Marcha atrás, ni para tomar vuelo, pide Calderón luego de oír a Cárdenas

Las fuerzas armadas sí inhiben la delincuencia, asegura en Nafin

Claudia Herrera y Víctor Cardoso

Periódico La Jornada
Viernes 28 de octubre de 2011, p. 13
Unas horas después de escuchar severas críticas de Cuauhtémoc Cárdenas, el presidente Felipe Calderón llamó a no dar marcha atrás en seguridad ni en economía, “ni para tomar vuelo”, y recomendó evitar “tropezar con la misma piedra” que causó crisis financieras en el pasado.

Reiteró que el Ejército se mantendrá en las calles el tiempo que deba estar, después de quejarse de que mucha gente “cuestiona que el gobierno tenga que combatir a los criminales. Parten de la premisa de que eso es un error. Por supuesto que hay que combatir a los criminales, y con todo”.

Al recibir la medalla Belisario Domínguez en presencia de Calderón, el ex candidato presidencial perredista consideró “inadmisible e insoportable” la situación económica y de inseguridad que prevalece en el país.

Por tanto, planteó cambios en la estrategia de combate al crimen organizado, entre ellos liberar al Ejército de la responsabilidad que le han asignado en materia de inseguridad.

Calderón, quien por protocolo no toma la palabra en la ceremonia realizada en el Senado, dado que acude en calidad de testigo, habló después en una comida con consejeros de Nacional Financiera (Nafin) y el Banco Mexicano de Comercio Exterior.

Prometió que México será la nación que anhelamos “en la medida en que sigamos por ese camino, en que perseveremos en ese esfuerzo y en que no cedamos a la tentación de detenernos o de dar marcha atrás; para atrás en seguridad y en competitividad, ni para tomar vuelo. Necesitamos seguir y perseverar, hasta que ese México tenga lugar”.

“Aunque a los extranjeros les suene muy raro, aquí tenemos que reiterarlo una y otra vez: tenemos que combatir a los criminales”, refirió después de que diarios como The New York Times han cuestionado recientemente los resultados de su lucha contra la delincuencia.
Señaló que si le preguntan cuánto tiempo tienen que seguir las fuerzas federales apoyando problemas de inseguridad en regiones específicas (la Policía Federal, el Ejército y la Marina), como Chihuahua, Monterrey o Tamaulipas, y ahora en Veracruz, en Guerrero o en La Laguna, “yo digo, amigas y amigos, el tiempo que tienen que estar es el que se necesite para que ahí se construyan nuevas instituciones policiacas y ministeriales”, externó en las oficinas de Nafin, al sur de la ciudad de México.

Argumentó que la presencia de las fuerzas federales sí inhibe la acción de los delincuentes, pero nunca se va a poder completar ese ciclo si localmente no hay instituciones sólidas que permitan reconstruir y enfrentar a los criminales. Destacó que si suman las policías locales y municipales del país, hay 430 mil elementos, más que toda la Policía Federal, el Ejército y la Marina juntos.

Pero este esfuerzo debe “cargarse” en elementos federales, porque –añadió– se necesita limpiar la casa, ponerla en orden y contar en cada rincón del país, llámese Tijuana, Juárez, Monterrey, Veracruz, Acapulco, Torreón, donde sea, con gente confiable al servicio de la ciudadanía.

Al inicio de su discurso también hizo referencia a la crisis en Europa; señaló que los mexicanos debemos asumir una lección, que consiste en “no tropezar con la misma piedra, no caernos en el mismo bache” de Grecia, Italia, Portugal, España o Francia.

Pero “también no tropezar con la piedra que ya tropezamos nosotros. A veces damos por hecho que los problemas que hemos sufrido no existieron, o no van a volver a venir. Sí es posible volverlos a sufrir”, advirtió.

Manzanas terroristas. Astillero

Irak, Afganistán, México
Cárdenas y la historia
Clientela panamericana
Julio Hernández López
Foto
ACORDEÓN LEGISLATIVO. En sesión solemne se entregó ayer la medalla al mérito cívico Eduardo Neri Legisladores 1913 al investigador, científico, ambientalista y ex rector de la UNAM, José Sarukhán, en la Cámara de Diputados. A los legisladores les colocan una hoja con la letra del Himno Nacional (en la imagen)Foto Cristina Rodríguez
La ruta de la intervención en México fue trazada con pinceles presupuestales desde 2008 por George W. Bush, cuando logró que el Congreso aprobara en paquete fondos para acciones en tres países y una región: Irak, Afganistán, México y Centroamérica. En los dos primeros países los dólares eran evidentemente destinados a tareas bélicas, mientras en los dos últimos casos el objetivo era el combate al narcotráfico, al tenor de la llamada Iniciativa Mérida.
Ha sido lineal el curso seguido desde aquella significativa manera de englobar a nuestro país en el portafolio de financiamiento de acciones guerreras estadunidenses: México ha sido sumido en una guerra civil que ha ido cercenando libertades, garantías y expectativas cívicas y políticas de mejoría, y la imparable descomposición institucional ha colocado a la nación en una fragilidad que permite la injerencia de poderes externos para definir su impreciso rumbo.
Al empeoramiento progresivo de la situación mexicana se ha sumado el despliegue de una línea argumental constante: México es un peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos. Como si no obedecieran a un diseño específico, casi como ocurrencias soltadas al aire, algunos funcionarios estadunidenses comenzaron hace pocos años a opinar que México es un Estado fallido, que se ha perdido el control territorial frente al narco y, a partir del segundo semestre de 2010, la tesis de que la incapacidad del gobierno mexicano podría provocar consecuencias graves en materia de atentados terroristas.
Ayer, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, redondeó lo que ella misma ya había advertido respecto al giro del narcotráfico mexicano hacia formas de terrorismo. Dijo a un comité legislativo estadunidense que la administración calderonista se niega a que se comparen manzanas con naranjas, pero aún así recordó que ella ha “expresado mi preocupación sobre eso en el pasado, y somos sensibles a las características que estos cárteles de las drogas han adoptado, que ciertamente se asemejan a actividades terroristas”.
La asignación de ese peligroso rol ha sido consolidada con la historieta de presuntas alianzas entre terroristas islámicos y zetas mexicanos para asesinar a un diplomático árabe en Washington y cometer otros atentados. Tal guión ha sido abundantemente puesto en duda, incluso por medios y analistas del primer nivel del tinglado estadunidense, pero aún así ha sido declarado verdad oficial de la Casa Blanca y el Pentágono para efectos de caracterización del vecino poroso.
Y en estos días, como oportunamente se había informado aquí, México ha ocupado primeras planas de dos de los principales medios estadunidenses, The Washington Post y The New York Times. En el primero se puntualizó que México ha duplicado su producción de mariguana y que ya es el segundo productor mundial de heroína, a partir de sus altas marcas en cultivo de amapola de opio. En el segundo se asegura que agentes estadunidenses han infiltrado cárteles mexicanos y que las estaciones de trabajo de esos extranjeros en suelo mexicano cada vez tripulan más las acciones de policías y soldados de nuestro país.
Frente a esas clarísimas evidencias de lo que la potencia vecina viene haciendo contra México no se han levantado voces ni protestas. Décadas atrás, las personalidades y organizaciones de corte progresista solían hacer a un lado sus firmes desavenencias para presentar frente común cuando advertían peligros de intervencionismo estadunidense. Una de las figuras destacadas de esa defensa nacionalista fue el general Lázaro Cárdenas.
Ayer, también, el hijo de aquel ex presidente patriota recibió del Senado la medalla Belisario Domínguez y en un discurso cuidadoso de las formas dijo ante Felipe Calderón Hinojosa que la violencia y la desigualdad son insoportables e inadmisibles en México. El diagnóstico nacional hecho frente a quien ocupa Los Pinos fue altamente desfavorable para éste y, en general, para quienes han mantenido al país en un tobogán durante tres decenios recientes.
La izquierda electoral mexicana, por desgracia, está profundamente dividida. Luego de la ruptura clave con el priísmo de corte neoliberal que encabezaba Miguel de la Madrid con Carlos Salinas ya como principal motor, y por la cual ganó un lugar en la historia, el ingeniero Cárdenas ha estado en el centro de discusiones profundas que han mellado su liderazgo y capacidad de influencia, sobre todo a partir de su reticencia a apoyar a Andrés Manuel López Obrador y de la aceptación de un encargo laboral bicentenario durante el gobierno de Vicente Fox.
De frente a esa misma historia, de la que ya forma parte indiscutible, Cárdenas aún tiene una responsabilidad importante, no sólo en materia de política interna, donde pareciera ganarle la preferencia por las opciones electorales correspondientes a los Chuchos y Ebrard rumbo a 2012, y los intereses familiares largamente sostenidos en Michoacán sino, en especial, en la cada vez más necesaria atención y denuncia del acecho estadunidense a México y la necesaria conformación de frentes unitarios de defensa ante el intervencionismo tan anunciado.
Astillas
Los Juegos Panamericanos se han desarrollado sin incidentes importantes y en un ambiente de normalidad que contrasta con el resto del país. A pesar de las fundamentadas dudas que había respecto al cumplimiento en tiempo y forma de compromisos de construcción de instalaciones deportivas, y los litigios sobre terrenos y concesiones que aún se mantienen, las competencias han transcurrido en paz, con una inauguración que para muchos resultó deslumbrante y con una recolección de medallas de oro que ayer ya había superado la marca histórica. Uno de los puntos oscuros ha sido la manera clientelar como el gobierno de Emilio González Márquez repartió los boletos de entrada tanto a las contiendas cotidianas como a las principales ceremonias, la inicial y la postrera. Así fue posible ver estadios semivacíos aunque en las taquillas no hubiera boletos y mucho menos en los sistemas electrónicos de venta... ¡Feliz fin de semana!
Twitter: @julioastillero
Facebook: Julio Astillero

Con permiso-Ahumada



Gracias por la aclaración-Fisgón


 

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