lunes, 9 de septiembre de 2019

Retroceso democrático en el Congreso

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L
a llegada de Laura Rojas y Mónica Fernández a las presidencias de la Cámara de Diputados y el Senado implica un retroceso en materia democrática. Si bien se cumplen con los importantes principios de no relección y paridad de género en ambos recintos parlamentarios, en el fondo estos relevos obstaculizan la consolidación de la nueva hegemonía democrática que requiere la nación.
México no ha alcanzado aún una situación de normalidad democrática. Lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no termina de nacer. El ascenso a la presidencia de la Cámara de Diputados de una representante de la derecha más retrógrada del país, censora, autoritaria y golpista, le otorga una importante plataforma institucional desde donde articular las estrategias de golpe blando en contra del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Es falso que Rojas no tendrá poder en su nuevo cargo. La presidenta de la Cámara de Diputados funge como su representante legal y tiene la responsabilidad de conducir las sesiones, garantizar la seguridad del recinto y llevar las relaciones con los otros poderes.Desde su posición, Rojas podría sabotear los trabajos del Congreso o incluso encabezar un intento de destitución de López Obrador, al estilo de la autoproclamación de Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, a quien Rojas dice admirar y apoyar.
Quienes defienden la llegada de Rojas a la presidencia de la Cámara de Diputados dicen que la ley ordena la rotación en este cargo y celebran el supuesto espíritu democrático de abrir espacios institucionales a la oposición.
Pero, ¿por qué debe la nueva mayoría democrática del Congreso de la Unión seguir las reglas escritas por el viejo régimen autoritario?
La avalancha electoral del 1º de julio de 2018 no fue para que todo siguiera igual sino para que se cambiaran las coordenadas del poder político. La rotación en la Presidencia de la Cámara fue un logro de la oposición democrática con lo cual se garantizaba un mínimo espacio de poder institucional frente al control absoluto que ejercía el PRIAN en el Congreso.
Pero hoy que las fuerzas democráticas son la mayoría no existe razón para ceder lugares claves de la Cámara de Diputados a la oposición golpista. La fracción parlamentaria de Morena tendría que utilizar su mayoría ganada legítimamente en las urnas para modificar la Ley Orgánica del Congreso con el fin de permitir que un miembro de su partido ocupe la Presidencia durante los tres años de la actual legislatura.
En el Senado el tema es distinto. Allí Morena sí logró mantener el control so­bre la presidencia del recinto. Sin embargo, lo hizo de una manera que permitió la consolidación de un caciquismo interno sumamente nocivo. Ricardo Monreal primero manipuló el proceso de votación con respecto a la permanencia de Martí Batres como presidente del Senado y después desacató y retó públicamente a la Comisión de Honor y Justicia de Morena, encabezada por Héctor Díaz Polanco, que había ordenado la reposición del procedimiento electoral.
El respaldo de 44 de los 59 miembros de la bancada de Morena a estas artimañas propias del viejo régimen evidenció la enorme debilidad institucional del nuevo partido gobernante.La ausencia de contrapesos al poder de Monreal genera un caldo de cultivo para la reproducción de las peores prácticas autoritarias. La unidad se debe construir a partir del debate, la discusión y el respeto a la pluralidad, no la imposición de una sola visión.
No se trata de defender a ultranza a Batres o a Porfirio Muñoz Ledo, o de atacar a Rojas o a Fernández de manera personal, sino de ejercer una crítica estructural sobre lo que implican los más recientes relevos en ambos recintos legislativos. Tampoco se cuestionan los importantes principios de equidad de género y de no relección, sino la manera en que se utilizaron estos principios para lograr otros fines.
Había otras formas para garantizar la rotación de cargos y la presencia de las mujeres. Imaginemos, sólo para dar un ejemplo, que las nuevas presidentas del Senado y la Cámara de Diputados fueran más bien Jesusa Rodríguez y Tatiana Clouthier, dos mujeres sumamente preparadas que podrían utilizar estas posiciones para empujar con fuerza el proyecto de la Cuarta Transformación.Tanto el caciquismo de Monreal como la ingenuidad de Mario Delgado no permitieron que se pudiera desarrollar un escenario de este tipo.
Ambos líderes de bancada prefirieron seguir las viejas y conocidas rutas de negociación política en lugar de arriesgarse a algo nuevo y transformador. Pero en momentos tan álgidos como el que hoy está viviendo la nación, la inercia implica retroceso. La Cuarta Transformación debe avanzar a pasos agigantados o se quedará atrapada en el pantano del pasado.
Twitter: @JohnMAckerman

QUEREMOS MOCHES-Helguera

domingo, 8 de septiembre de 2019

MAL Y DE MALAS-Hernández

¿Bolsonaro en la ONU? Ojalá que no...

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A
menos que ocurra algún imprevisto, algo que con él es rutinario, y el ultraderechista presidente brasileño Jair Bolsonaro desista de cumplir lo previsto, le tocará pronunciar, el 24 de septiembre, el discurso inaugural de la nueva sesión de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas.
Se trata de una tradición no establecida por ninguna regla específica, pero respetada desde siempre: ese discurso le toca al mandatario brasileño.
Nunca antes, ni siquiera en tiempos de la dictadura militar, de 1964 a 1985, que representaron largos y tenebrosos 21 años –Brasil tuvo como mandatario a semejante figura, desequilibrada en todos los sentidos.
Comentario al margen: hace poco un duro crítico de Bolsonaro declaró con todas sus letras que la situación vivida por el país dejó en evidencia que es urgente requerir una intervención para alejarlo del sillón presidencial, aclarando que no se refería a intervención política o militar, sino siquiátrica. No tengo cómo divergir de él.
Desde que ganó las elecciones del año pasado, y antes aún de asumir la presidencia el primer día de 2019, Bolsonaro ya había dado generosas muestras de ser un prodigio en provocar desastres y anunciar desmantelamientos no sólo internamente, sino también en el complejo campo de las relaciones exteriores.
Al menos en ese aspecto, semejante primate viene cumpliendo exactamente lo que de él se podría esperar con temor por los que siguen manteniendo vestigios de lucidez y, con euforia, por los descerebrados que lo respaldan de manera incondicional.
En semanas recientes –gracias a su desprecio por la defensa del medioambiente y a sus duras críticas a las políticas de preservación tanto de la Amazonia como de los derechos de los pueblos originarios– se multiplicaron críticas y denuncias alrededor del planeta sobre sus actitudes que, más que irresponsables, son criminales.
Las reacciones de Bolsonaro fueron típicas de quienes no mantienen relación alguna con la realidad: en lugar de presentar argumentos, atacó a gobiernos que contribuían con proyectos de comprobada eficiencia en defensa de la sustentabilidad de la mayor floresta del planeta, lanzó ataques feroces e indelicados a mandatarios de varios países, fue especialmente grosero con la primera dama francesa, Brigitte Macron, y definitivamente abyecto y cobarde con la ex mandataria chilena y actual comisionada de Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet.
Pero, volviendo al principio: está previsto que el 24 de septiembre Bolsonaro pronuncie un discurso en la ONU.
Como aún quedan en el ministerio brasileño de Relaciones Exteriores contingentes de una diplomacia que a lo largo de más de un siglo mereció el respeto de toda la comunidad global, sus integrantes tratan de lanzar advertencias. ¿Alguien las oirá?
Al frente de ese ministerio está una nulidad grotesca llamada Ernesto Fraga Araújo. Pero bajo sus órdenes, o bajo su silencio, existen amplias docenas de profesionales altamente capacitados.
Y entre ese contingente se observa, en las semanas recientes una palpable –y muy justa– tensión: si efectivamente Bolsonaro va a hablar el 24 de septiembre, ¿cuál será la reacción del pleno de la ONU?
Queda claro que no resultan descabelladas las posibilidades de un boicot. Es decir, que mientras el ultraderechista emita su discurso en defensa de la ‘soberanía patria’ y distribuya estupideces a diestra y siniestra, diversos jefes de gobierno y de Estado ostensiblemente abandonen el pleno de las Naciones Unidas, o peor todavía, que deleguen a funcionarios de tercer nivel para representarlos, y ni siquiera aparezcan.
Más aún, se sabe que en el trayecto que lleva a la sede de la ONU, entre las calles 42 y 45, habrá manifestaciones de protesto contra la política de Jair Bolsonaro para la Amazonia. Y que acciones simultáneas están previstas en varias ciudades del mundo, todas contrarias al gobernante brasileño.
Resumiendo: se da por seguro que la presencia y el eventual discurso de Bolsonaro podrá ser un desastre para lo poco que resta de la imagen y del espacio de Brasil en el escenario global.
Claro que todo podría empeorar, según lo que él dispare al micrófono del pleno de la ONU.
La única oportunidad de que semejante desastre sea evitado reposa en la esperanza de que Bolsonaro desista del viaje y de ofrecer su discurso.
Habría una excusa razonable: está previsto que hoy se someta a una intervención quirúrgica para corregir una hernia abdominal, y que exigirá un reposo de 10 días.
Realizar un viaje tan largo luego de salir de 10 días internado en un hospital suena arriesgado. Por lo tanto, no ir –y evitar el desastre previsible y ampliamente previsto– sería más que comprensible y razonable.
El problema es que nada relacionado con Jair Bolsonaro es razonable. Es todo al revés, lo que se relaciona con él suena siempre a absurdo, tenebroso, ilimitado, incontrolable e insoluble, además de muy peligroso.

sábado, 7 de septiembre de 2019

Porque odiamos al comunismo y los comunistas

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uestro mundo gira en torno a los valores culturales del capitalismo. Nada es neutral ni equidistante. Se nos inculca la competitividad, tener éxito y acumular riquezas, no importa la manera de lograrlo. La propiedad privada cala hasta los huesos. Deseamos ser Rico McPato, el personaje de Walt Disney nadando en un mar de oro, monedas y brillantes. ¿Ficción? Nuestro mundo es caricatura del cómic. Nos moldean individualistas, avaros, calculadores, mentirosos. Es adoctrinamiento y socialización cultural. Despreciamos al pobre, lo degradamos, lo deshumanizamos. Tienen lo que se merecen. La pobreza siempre ha existido, se afirma. Luchar contra ella es ir contra natura. Por eso reivindicar la democracia es un asunto de pobres. Mejor ser socios de ONG y apoyar causas humanitarias, ser solidarios, practicar la piedad. Las avenidas, edificios, toman el nombre de mecenas, filántropos y héroes. Prohombres que donan millones de dólares para investigaciones científicas, otorgan becas, financian maquinaria para diagnósticos médicos y sus obras de arte se exhiben en museos. La lista es interminable, pero logran su objetivo: el reconocimiento de las mayorías sociales. No nos preguntamos sobre el origen de sus fortunas. Lo remitimos a la suerte. Son personas visionarias, han comenzado de cero y aprovechado sus oportunidades. Todos podemos ser Rockefeller, Amancio Ortega, Slim o Bill Gates. Es cuestión de ser emprendedores, luego vendrá el éxito. ¿Alguien menciona las relaciones sociales de explotación? La respuesta es simple, la explotación no existe. Dicha afirmación se graba a fuego en nuestras mentes. Con trabajar duro, ahorrar y estar en el sitio adecuado en el momento oportuno es suficiente. Cómo no desear coches de lujo, yates, un avión privado, servicio doméstico, casas principescas, en fin, todo lo que ofrece el mundo de las mercancías. Sean cosas o personas. Vivir a cuerpo de rey es lícito, rechazarlo es hipocresía. Tener y no exponerlo es de tontos, hay que ostentar. Pasar a la historia con el nombre escrito en oro no menos que construir un panteón donde nuestros huesos sean venerados y visitados en procesión es comprar la eternidad.
Pensamos que la pobreza y el fracaso es una inadecuación al mercado. Incluso la sociología y la biología se han unido en un matrimonio de conveniencia para crear la sociobiología. Genes egoístas capaces de someter a sus alelos altruistas en un mundo donde el más listo se lleva el gato al agua. Está en los genes y no hay posibilidad de alterar el ADN. El mundo al revés. Se impone la visión hobbesiana predadora, donde el hombre es un lobo para el otro hombre. Pero las manadas de lobos, como especie social cooperan, no se explotan, mantienen una división social del trabajo, de lo contrario se extinguirían. No hay especie social competitiva inter pares. Es la mayor mentira atribuida a Darwin.
Nada está exento de significado político. Arte, literatura, cine, lenguaje, moda, estética, sexo, familia, el hambre, los gustos, las emociones, las maneras de amar y odiar. Pero es la producción del miedo la base para fomentar el anticomunismo. Desde que nacemos se inculca y adoctrina para reconocer al enemigo: el comunismo, que se presenta con diferentes caretas. Demócratas, socialistas, marxistas, en definitiva comunistas. Se cuelan en la escuela, el trabajo, incluso se presentan como amigos. Pero tienen un objetivo: convertirnos en autómatas, quitarnos nuestras propiedades y esclavizarnos. Ideología disolvente de la familia, la propiedad privada y la moral católica. Para los comunistas somos un número, de allí su identificación con el nazismo y la solución final. Todos los miedos se engloban en el comunismo.
Ser anticomunista no es problema, es lo propio de un sistema educativo para aborrecerlo. En los medios de comunicación social, en la literatura, el cine, los dibujos animados podemos preguntarnos: ¿Quiénes salvan la civilización? ¿Qué espías tienen licencia para matar? La raíz del mal, el comunismo camuflado en los deseos de justicia social, igualdad y dignidad. Incluso los extraterrestres, cuando atacan la tierra siempre eligen la Casa Blanca y Estados Unidos como objetivo. El resto del planeta no existe, Su GPS está conectado a Google Maps.
Los comunistas son despiadados, manipuladores, no sienten ni padecen. Ser anticomunista no requiere pensar, sólo practicar lo aprendido machaconamente durante años. Por el contrario, ser demócrata, comunista, socialista o marxista requiere pensar, nadar contracorriente. Es un acto de conciencia y reflexión crítica. Justamente lo que esta sociedad persigue y criminaliza. Vivir en la ignorancia es conseguir el nirvana. Sea positivo. Mañana será millonario. No cuestione el orden natural de las cosas. La tierra es plana y el capitalismo justo y equitativo. No se deje seducir por falsos ídolos. Trump, Bolsonaro, Macri, Piñera, Pinochet, Thatcher, Videla y Somoza, entre otros, son buena gente, tienen en común ser anticomunistas. ¡Entregue su alma y si le piden el voto, también!

EL JUEZ Y EL PÁJARO DE CUENTA-Fisgón

viernes, 6 de septiembre de 2019

De los 2 despachos que Rosario Robles tenía, ya nomás le queda un abogado.

Ciudad de México, 6 de septiembre (SinEmbargo).– Rosario Robles no se queda sin abogado, pero los despachos Oléa y Oléa y Hernández Barros Abogados, que la representaban, confirmaron que se retirarán por falta de pago. Su abogado, Julio Hernández Barros, dijo que se mantiene por un tiempo en tanto ella consiga representante legal, Y negó que se trate de una estrategia de medios para tratar de aparentar que la ex Secretaria de Estado se encuentra en la indigencia.
“Por medio del presente hacemos del conocimiento de la opinión pública que, después de haber sostenido el día de hoy una reunión con la Maestra María del Rosario Robles Berlanga, en las instalaciones del Centro Femenil de Readaptación Social ‘Santa Martha Acatitla’ de la Ciudad de México, ésta nos informó que por la precaria situación económica por la que atraviesa, no será posible cubrir el pago de nuestros Honorarios Profesionales, los cuales a la fecha han sido debidamente devengados bajo la más estricta ética profesional, por lo tanto, de manera conjunta, los miembros de los despachos ‘Bufete Hernández Barros Abogados’ y ‘Oléa & Oléa Abogados’ y, la Maestra Robles Berlanga, hemos decidido finiquitar la relación profesional que nos une con la antes mencionada, renuncia, que será efectiva hasta en tanto la señora María del Rosario Robles Berlanga designe nuevos defensores particulares; ello, conforme a lo establecido en el Código Nacional de Procedimiento Penales y la Ley de Amparo”, se lee en la carta dada a conocer por los abogados que defendieron a la ex Secretaria de Estado.
A través de este documento comunicamos a la opinión pública que a partir del día de hoy dejamos la representación legal de @Rosario_Robles_
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El ahora ex abogado de Rosario Robles dijo al periodista Julio Hernández, en el 97.7 de Grupo Radio Centro, que la renuncia fue por falta de pagos.

–¿Es mucho lo que se necesita para esa defensa? ¿Muchos millones de pesos? –preguntó el periodista conocido como “Astillero”.
 –No muchos millones de pesos –respondió Julio Hernandez Barros–. Somos un despacho consciente de la situación, además de que hay envuelta una situación de amistad con ella.

El abogado dijo que ha viajado, ha sacado miles de copias. “Por lo pronto yo me quedo al frente de la defensa todo el tiempo que sea necesario hasta que ella pueda encontrar a alguien; imagino que será pronto, ella no tiene prisa. […] Yo seguiré tramitando los recursos, y haciendo todas las labores de la defensa”.

El periodista le dijo que la haría de “mal pensado”. Pareciera, dijo, “que quieren dar la imagen que no tienen dinero, que está casi en la indigencia económica, pero ustedes seguirán teniendo la misma atención jurídica ya sin que se diga que hay un pago”.
El abogado le respondió: “Yo te puedo decir que el despacho deja de conocer desde hoy este asunto […]. Dijo que Oléa y Oléa se retira pero que él en lo personal se quedará “al frente de esto por tiempo indefinido”. No es un “asunto mediático”, le dijo a Julio Hernández “Astillero”.

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