martes, 12 de marzo de 2019

Señalan al abasto de medicinas como lo peor del sector salud

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Periódico La Jornada
Martes 12 de marzo de 2019, p. 4
Herencia del pasado gobierno, el abasto de medicinas constituye lo peor en el sector salud, no sólo por su carencia en hospitales pese a la inversión de 93 mil millones de pesos sino por la concentración de empresas que los suministraban, sostuvo el presidente Andrés Manuel López Obrador. En 2018, los institutos Mexicano del Seguro Social y el de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado gastaron 54 mil 940 millones de pesos, 64 por ciento de los cuales fueron sólo para tres proveedores.
En su informe de 100 días de gobierno, el mandatario calificó de pésima calidad el servicio que se ofrece en los centros de salud públicos. Estoy consciente que es uno de los problemas más importantes que tenemos y que vamos a resolver más temprano que tarde, dijo López Obrador.
Como parte del capítulo social, destacó la importancia de alcanzar la justicia social en el país sobre la base de que hay un ideal compartido en todos los sectores de atender la pobreza como prioridad. Criterio que se expresa en destinar 300 mil millones de pesos del presupuesto público a mejorar las condiciones de vida de la gente más humilde.
Bajo esta lógica, en 2019, en 70 por ciento de los hogares del país llegará, “cuando menos, un apoyo para el bienestar y en las comunidades indígenas la ayuda llegara a todas las familias. Detalló la asignación presupuestal y los alcances de cada uno de los programas que ha instrumentado desde su llegada, señalando que 62 de los 100 compromisos que hizo con la sociedad en su toma de protesta ya se han cumplido.
Ratificó su disposición a consultar la revocación de su mandato a la mitad de su sexenio y anunció que rendirá informes trimestrales para dar cuenta de la instrumentación de sus programas y del incremento en la población beneficiada como el caso de los adultos mayores que en los primeros 100 días ya suman 13 millones, pero con la proyección de que en el próximo trimestre sumarán 18 millones de beneficiarios.
Aseveró que ante la corrupción detectada en la operación de los programas sociales se determinó cancelar la intermediación de las organizaciones para asignarlo directamente para evitar “simulaciones, los llamados moches, el piquete de ojo o cualquier otra forma de transas o desvíos de recursos destinados a la gente.

HABLAN LOS NEOLIBERALES-Fisgón

Cien días // Cambios y errores

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T
ranscurrido el primer centenar de días de gobierno efectivo con Andrés Manuel López Obrador como presidente, una cosa es indiscutible: el país no podía seguir igual en el terreno del mercado enloquecido, de la corrupción, del neoliberalismo.
Claro que los nostálgicos de la transa, los que prefieren el mercado voraz como gobierno, han encontrado en este ejercicio –el de hacer un informe de los primeros 100 días– otro pretexto para lloriquear por lo que pueden perder –y por lo que han perdido–, y en su inalienable derecho al pataleo buscan minimizar su fracaso, porque no aceptan que por fin el país empieza a cambiar.
Esto de ninguna manera pretende ignorar que el cambio es un camino que no está exento de errores. Hoy los ojos de todos están más que abiertos porque las expectativas por dejar atrás el largo periodo en el que se difuminó el gobierno tiene que concluir, y es por eso que los errores, las fallas, por pequeñas que sean, se engrandecen. No hay lugar para el yerro.
Hoy hay muchos arrepentidos. La cantidad de gente que ahora tiene que afrontar las decisiones desfavorables del gobierno por el que votó es considerable. Los desempleados por el cierre de proyectos tan importantes como el aeropuerto, y en general quienes no entendieron que vivían dentro de un tumor, se quejan y tienen razón.
Frente al combate a la corrupción que deja a muchas personas sin empleo no hay un plan de reasignación de puestos de trabajo, y esto ha lastimado a muchas más personas de las que supone el gobierno, que de pronto parece cerrar los ojos a los errores que comete, y esto, los errores, también son parte de los 100 días.
Claro que habrá quienes aseguren que después de los ataques de los nostálgicos no tiene ningún caso el autoflagelo, pero el reconocimiento de las fallas también es política, porque entre otras cosas admite la posibilidad de remediarlas, y se mejora para hacer un gobierno más favorable a la gente.
El aviso ya está aquí; éste no será la continuación del gobierno del mercado. La autoridad que dio el voto se hará valer para darle dirección al país que bordea el abismo. Definir gobierno es definir mandato, y en las urnas no se votó por repartir el poder entre estos o aquellos. Se votó por una forma de gobierno quizá hasta más radical que lo que ahora hemos visto, y el sufragio fue aplastante.
Se trata de devolverle a México la idea de la justicia. Que nadie se espante, este gobierno nada tiene que ver con el socialismo, pero busca, eso sí, terminar con las desigualdades, y eso es lo que en muchos sectores de la población no se soporta o no se entiende. Navegar por el derrotero que se impuso en los pasados 30 años era tomar el rumbo del abismo, y sólo los nostálgicos de la transa pueden suponer que el suicidio es el camino.
De pasadita
El próximo domingo, en el Auditorio Nacional, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, informará de la primera centena de días comandando esta ciudad. De Claudia se esperan muchas cosas, pero una de ellas, tal vez la más ansiada, es la de la franqueza, y con ella la de la autocrítica.
Claudia debe enfrentar a Sheinbaum porque requiere ofrecer certeza en la conducción de un ciudad que está muy dañada y que hoy no admite una evaluación de gobierno a fondo porque aún no se termina de limpiar el escenario que dejó la administración pasada. Son tiempos de reconstrucción, de iniciar un proyecto realista que ponga cada caso en su lugar. Los anuncios de la desgracia que vengan todos los que sean necesarios, pero los remedios ya son urgentes. Más acciones, más resultados de las investigaciones.

El Estado dio 27 mil millones en 14 años a OSC de Salinas Pliego, Fox, Azcárraga, Beltrones, partidos…

De 2004 a 2018, el Estado mexicano le entregó en donativos casi 27 mil millones de pesos a las Organizaciones Sociales Civiles a través de los programas de las dependencias federales. Los beneficiarios no siempre fueron activistas o defensores de derechos humanos. El dinero también le llegó a las agrupaciones fundadas por el ex Presidente Vicente Fox Quesada (2000-2006) y parte de su familia, el ex dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Manlio Fabio Beltrones, así como los empresarios dueños del oligopolio televisivo en México, Emilio Azcárraga Jean de Televisa y Ricardo Salinas Pliego de TV Azteca. También a los partidos políticos a través de decenas de organizaciones campesinas.

Ciudad de México, 12 de marzo (SinEmbargo).– Con el mérito innegable de visibilizar algunas causas sepultadas en un olvido histórico, las Organizaciones Sociales Civiles (OSC) se convirtieron en un aparato que acaparó buena parte de los recursos que el Estado mexicano tenía para cumplir sus responsabilidades a través de programas sociales.
De 2004 a 2018, le entregó en donativos 26 mil 391 millones 338 mil 283 pesos través de los programas de las dependencias federales. El Gobierno que otorgó más fue el de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) con 12 mil 719 millones 740 mil 858 pesos. El de Enrique Peña Nieto dio 9 mil 934 millones 598 mil 126 pesos y el de Vicente Fox (considerados sólo tres años) 3 mil 727 millones 999 mil 298 pesos.
En otras palabras: cada año, las OSC recibieron en conjunto mil 759 millones 422 mil 552 pesos, una cantidad que equivale a 43.9 por ciento de todo el dinero que tuvo la Cruzada Nacional contra el Hambre, de la Secretaría de Desarrollo Social (hoy de Bienestar), que la administración de Enrique Peña Nieto (2012-2018) lanzó para combatir la crisis alimentaria en México.

 De los donativos de los gobiernos a las causas sociales, los beneficiarios no siempre fueron activistas o defensores de derechos humanos.
El dinero también le llegó a las agrupaciones fundadas por el ex Presidente Vicente Fox Quesada y parte de su familia, el ex dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Manlio Fabio Beltrones, así como los empresarios dueños del oligopolio televisivo en México, Emilio Azcárraga Jean de Televisa y Ricardo Salinas Pliego de TV Azteca. También a los partidos políticos a través de decenas de organizaciones campesinas.
Lo anterior es resultado de la revisión de la contraloría pública, el registro federal de OSC del Instituto de Desarrollo Social (Indesol), los reportes de donatarias autorizadas ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, así como los informes sobre la situación económica, las finanzas públicas y la deuda pública a través de los 14 años durante los cuales, la Ley de Fomento a las Actividades de las OSC ha estado vigente.


El ex Presidente Vicente Fox y el empresario Emilio Azcárraga han sido de los beneficiados por donativos del Gobierno para sus organizaciones. En esta imagen de noviembre de 2006 se observa a ambos personajes durante la entrega del premio Nacional de Comunicación. Foto: Nelly Salas, Cuartoscuro.

La Cuenta Pública señala que los recursos otorgados a estas organizaciones se han canalizado más a través de las Secretarías de Hacienda, Agricultura, Economía, Educación Pública, Salud, Medio Ambiente, Desarrollo Social (hoy del Bienestar), Cultura, así como del IMSS, ISSSTE, Pemex, CFE y Conacyt.
La historia parece haber concluido.
El Presidente Andrés Manuel López Obrador anunció en su rueda de prensa de la mañana del pasado 18 de febrero, que no habrá más recursos públicos para las OSC. “Di a conocer hace dos días un memorándum, una circular para que no se transfieran recursos del Presupuesto a organizaciones sociales, a sindicatos, a organizaciones de la llamada sociedad civil, ONG, a asociaciones filantrópicas, ya nada de eso se va a permitir. El apoyo del Gobierno se va a entregar directamente a los beneficiarios”, fueron sus palabras.
LA LLEGADA DE LAS OSC
La apertura de la llave del dinero público para las agrupaciones que representan a la sociedad civil ocurrió en Los Pinos en 2004, cuando el entonces Presidente Vicente Fox Quesada firmó el decreto de la Ley Federal de Fomento a las Actividades realizadas por las OSC.
La medida amplió el marco jurídico que ya existía. El Sistema de Administración Tributaria a través de su título III de la Ley de Impuesto sobre la Renta avalaba que las Asociaciones Civiles, Organizaciones no Gubernamentales y Fundaciones recibieran de particulares donativos en especie y efectivo de particulares del país, así como del extranjero. La compensación para el apoyo de estas agrupaciones era -aún lo es- la deducibilidad de impuestos.
Esta mesa puesta detonó un boom en el registro de OSC. Si en 2004, había tres, el año siguiente había dos mil 956. En el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) se sumaron otras 16 mil 870 con lo que la cifra acumulada llegó a 19 mil 826. Ello, no obstante que en 2008 -cuando la guerra en contra de los grupos organizados explotó con una crisis de delitos relacionados con el lavado de dinero- el entonces Jefe del Ejecutivo decretó que el sector filantrópico debía pagar el impuesto (CETU, luego IETU, hoy extinto) además, entregar un reporte a la Secretaría de Hacienda de sus donativos provenientes del extranjero y del país.
En el siguiente sexenio, de Enrique Peña Nieto (2006-2012), el número se disparó. En cuatro años obtuvieron permiso para recibir donativos 17 mil 430 más para llegar a 37 mil 254, un incremento de 87.9 por ciento, de acuerdo con la revisión histórica del Registro Federal de las OSC a cargo del Instituto Nacional de Desarrollo Social.
El abanico de causas incluyó la seguridad pública, la equidad de género, la desprotección de niños y niñas, el abandono de ancianos, la protección de animales, la trata de personas, los padres de familia, la educación, la enseñanza de instrumentos musicales, la defensa de los derechos humanos, diversos tipos de cáncer, VIH.SIDA o la defensa del bebé no nato.
VICENTE FOX Y SUS SEIS MILLONES
Cuando en 2004, Vicente Fox Quesada firmó la Ley de Fomento a las Actividades de las OSC, en la residencia oficial de Los Pinos estaba rodeado de Legisladores, algunos miembros del Gabinete y representantes de OSC. Era el primer Jefe del Ejecutivo que no había emanado del Partido Revolucionario Institucional (PRI); pero habían pasado cuatro años de su triunfo en las urnas y la encuestadora Parametría advertía que su aceptación iba en picada por una desilusión en su forma de gobernar.
Aquella vez, Fox se aferró al discurso de la campaña, al del cambio. Dijo: “En el pasado, el poder ciudadano vivió atado por el viejo corporativismo. Ayer existía un gobierno intervencionista y controlador; hoy el gobierno hace alianza con la sociedad civil para promover el bien común”.
Una década después, Fox Quesada usa Twitter para manifestar su oposición al Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Cada día publica un mensaje en contra de AMLO; pero la decisión de suspender las ayudas a las OSC lo inquietó de manera particular.
“Necio, necio, mil veces necio … Esto es lo más cercano a una dictadura!!! Sólo mis chicharrones truenan. Ahua! Viva México !!! Cabezones (sic)”, escribió Fox el 18 de febrero, el mismo día del anuncio del Presidente de recortar los donativos a las agrupaciones civiles.
Los ex presidentes Vicente Fox y Felipe Calderón también han recibido dinero del erario para sus organizaciones civiles. Foto: Cuartoscuro.
Su eufórica expresión parece tener sustento. Él mismo fundó el Centro de Estudios, Biblioteca y Museo Vicente Fox en 2007 con lo que rompió la tradición de los ex presidentes priistas que, disciplinados en una regla no escrita, al finalizar su mandato, se retiraban a contemplar los vaivenes de la política nacional desde lejos y en silencio.
El ex Presidente Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) -sucesor de Fox y postulado también por el PAN- también fundó en 2014, Desarrollo Humano Sustentable (FDHS), una organización a través de la cual, ha estado presente en la escena pública. De hecho, desde esta organización apoyó la candidatura a la Presidencia de la República de su esposa, Margarita Zavala, en las elecciones de julio de 2018.
Pero en filantropía Vicente Fox Quesada ha resultado más exitoso que Felipe Calderón Hinojosa. Los documentos revisados no arrojan un solo donativo del gobierno para la asociación calderonista y en cuanto a donativos de particulares, la FDHS ha recibido 37.4 millones de pesos, un promedio de 12 millones al año, la cuarta parte de lo que recibe el Centro Fox que al año le llegan 40 millones de pesos en donativos.
Parte del florecimiento del Centro Fox es su área cultural. Si entre 2012 y 2017, ese ámbito fue castigado con un recorte presupuestal de 60 por ciento, lo que impactó al Sistema Nacional de Fomento Musical, el Gobierno de Peña Nieto le donó al ex Presidente a través de la Secretaría de Cultura:
– En 2015, dos millones de pesos para orquestas, coros y ensambles comunitarios.
– En 2016, dos millones de pesos para ofrecer a la población especialmente niñas, niños y adolescentes, la oportunidad de acceder a un programa de orquesta y programas especiales de promoción para la formación musical a través de un proyecto socio-cultural y educativo llevado en ambientes comunitarios cuyo eje principal era generar en los alumnos un deseo y gusto por la música, asimismo consolidar la agrupación musical comunitaria mediante un programa cuya estructura era sólida en lo humano, “generando así” un ambiente de inclusión, respeto, diálogo y promoción de los valores que generen comunidades sanas, sensibles y libres de violencia bajo contexto de una cultura de paz a través de la música.
– En 2017, dos millones de pesos para capacitar y preparar musicalmente a más de 250 niñas, niños y adolescentes en su conocimiento, desarrollo y crecimiento instrumental.
En este apogeo de defensa de causas sociales, surgieron también Promoción y Acción Comunitarias, cuya representante original fue María del Carmen Fuentes Quesada, prima del ex Presidente que si bien apenas tuvo 177 mil pesos de dinero público, de particulares sumó 64 millones 431 mil 375 pesos. También Amigos de María, de María Inés Quesada Reynoso, otra prima del ex Primer Mandatario.
Esta organización -un albergue para niños desprotegidos- tuvo, entre donativos del gobierno y otros aportantes unos 10 millones de pesos.
BELTRONES: LUCHA CONTRA EL CÁNCER
Cuando le preguntan a Manlio Fabio Beltrones de por qué lleva el apellido materno, responde que su madre era soltera y aunque después se casó, prefirió no modificar su nombre. El político nació el 30 de agosto de 1952 en Villa Juárez, del municipio de Etchojoa, Sonora, el corazón de una de las regiones más pobres de México. Es la fecha en que ese municipio norteño no ha superado sus indicadores de pobreza y vulnerabilidad. Según la Secretaría del Bienestar, el 57. 6 por ciento de la población en su mayoría indígena, tiene carencias sociales. La principal es el hambre.
Su abuela era una indígena yaqui que había perdido un ojo cuando cortaba leña en Cananea, según narra el propio Beltrones Rivera en su libro “La vida y la Política”. De modo que él le leía los periódicos y a fuerza de hojear, llegó a preguntarle: ¿Qué hacen los políticos, abuela”. Ella contestó que los políticos lograban acuerdos entre los demás. Después, su madre, Beatriz Beltrones, le enseñó lecciones bíblicas. El mismo Beltrones adjudica su pasión por la política al pasado con estas dos mujeres.
Manlio Fabio Beltrones registró la “Fundación Beatriz Beltrones AC” en Sonora con él como presidente y Sylvana Beltrones, su hija, como vicepresidenta. Foto: Moisés Pablo, Cuartoscuro.
Pero Beltrones Rivera perdió a su madre en 2004 debido a un cáncer de mama. El siguiente año, el sonorense registró la “Fundación Beatriz Beltrones AC” en Sonora con él como presidente y Sylvana Beltrones, su hija, como vicepresidenta. En los 14 años revisados en este ejercicio de la Unidad de Datos de SinEmbargo, la fundación de Beltrones obtuvo casi un millón de pesos de donativos del Estado y 62 millones 73 mil 810 pesos.
En octubre de 2012, Sylvana Beltrones organizó un desfile para recaudar fondos. Entre sus invitados, estaban el empresario Carlos Slim Domit, Arturo Elías Ayub con su esposa, Johanna Slim; Emilio Gamboa, Alberto Cinta y Silvia Rojo. En la ocasión, Manlio Fabio Beltrones dijo: “Mi hija, mi mujer y yo sufrimos con el cáncer de mi madre que la llevó a la muerte… Cuando se tiene esa enfermedad, la agonía no es sólo de quien la padece, sino de la familia completa; queremos seguir trabajando con el propósito de que menos mujeres en Sonora tengan este problema”.
TELEVISORAS EN CRISIS, FILANTROPÍA INTACTA
Si en el ámbito de los negocios, las televisoras TV Azteca y Televisa han mantenido un oligopolio, en filantropía también. Juntas, para sus fundaciones han obtenido del gobierno mil 715 millones 800 mil 350 pesos. Así, Televisa ha financiado programas como “Tienes el Valor o Te Vale” y TV Azteca, la campaña “Vive sin Drogas”; pero también han conseguido dinero público fresco en sus peores años de desempeño ante la Bolsa Mexicana de Valores.
Los años 2015 y 2016 fueron difíciles para los dos consorcios. En las dos televisoras privadas de México olía a crisis. Las acciones de Televisa tuvieron una caída histórica en la Bolsa Mexicana de Valores y tuvo que prescindir de algunos de sus viejos programas. TV Azteca vivía lo suyo y deshizo su área de novelas. La televisora que hasta 1993 perteneció al Estado mexicano con el nombre de Imevisión y cuyas instalaciones y señal fueron vendidas al empresario Ricardo Salinas Pliego, disminuyó su patrimonio en 49 por ciento.
Pero el dinero a sus causas no cesó en ningún momento. Para esos años, Fundación Azteca había recibió unos mil 707 millones 630 mil pesos y Fundación Televisa, ocho millones 170 mil 350 pesos. Brazo de la primera, la Asociación Azteca Amigos de la Cultura y las Artes de la que se desprenden decenas de orquestas en varias comunidades del país, tuvo en poco más de una década mil 700 millones de pesos. A su vez, el Teletón, ramificación de la segunda tuvo un millón 170 mil 350 pesos.
El reportaje “La falsa filantropía de Salinas Pliego: la cultura se asfixia, las orquestas Azteca florecen” de Carmen García Bermejo para Quinto Elemento Lab reveló en junio de 2018 que la Asociación Azteca Amigos de la Cultura y las Artes se convirtió en una gran beneficiaria del dinero del gobierno al acaparar los fondos que el gobierno disponía para redes de librerías u otras orquestas del Sistema Nacional de Fomento Musical del que dependen las orquestas sinfónicas del país.
Si bien las orquestas de Azteca captaron más dinero público, en donativos particulares Fundación Televisa y el Teletón tuvieron más. A la primera le llegó dos mil 858 millones de pesos mientras que al segundo, mil 478 millones de pesos. TV Azteca tuvo dos mil 80 millones y sus orquestas poco más de 688 millones de pesos.
Fundación Azteca había recibió unos mil 707 millones 630 mil pesos y Fundación Televisa, ocho millones 170 mil 350 pesos. Foto: Saúl López, Cuartoscuro.
PARTIDOS POLÍTICOS
No hay partido político mayoritario que no aparezca bajo la faz de una OSC como beneficiario del pastel de dinero público que los gobiernos destinaron en donativos para la filantropía. PRI, PAN, PRD y Morena se llevaron entre todas cientos de millones de pesos de subsidios federales de programas de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Una muestra de 15 de estas agrupaciones suma 68 millones 619 mil 862 pesos. Destacan Unimoss, que apoyó la candidatura de Josefina Vázquez Mota a la gubernatura del Estado de México en 2017 y fue fundada por Javier Eduardo López Macías, quien dirigió Operación Regional del Fondo Nacional de Apoyo para las Empresas de Solidaridad (Fonaes) en el gobierno de Vicente Fox.

 También el Congreso Agrario Permanente Nacional, la A.C. surgido en 1989 para brindarle legitimidad al entonces Presidente Carlos Salinas de Gortari con 14 millones 528 mil 736 pesos. O la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo A.C., dirigida por Víctor Suárez Carrera, vocero de “El Campo no Aguanta Más” y que apoyó a Morena en las pasadas elecciones de julio de 2018.
Entre las OSC, hay otro grupo más discreto: las organizaciones de seguridad surgidas durante la guerra en contra de los grupos del crimen organizado, iniciada en diciembre de 2006 por el entonces Presidente Felipe Calderón Hinojosa. De sur a norte, en México se crispó la violencia y dejó 101 mil 201 muertos y 25 mil personas desaparecidas. Estas cifras negras no cesaron en el siguiente gobierno, el de Enrique Peña Nieto, cuando ocurrieron 121 mil 940 asesinatos y 37 mil 435 hombres y mujeres se volvieron ilocalizables.
Entre 2008 y 2010, surgieron asociaciones como Causa en Común, fundada por la activista María Elena Morera, sin embargo, no aparece como receptoras del gobierno. En la imagen se observa al ex Presidente Enrique Peña Nieto y Morera durante el 6 Foro Nacional Sumemos Causa, en el Alcázar del Castillo de Chapultepec. Foto: Galo Cañas, Cuartoscuro.
Entre 2008 y 2010, surgieron las asociaciones Causa en Común, fundada por la activista María Elena Morera, y la Comisión Unidos vs la Trata, fundada por la ex Senadora por el Partido Verde, Rosa María Orozco. Ninguna de las dos organizaciones -las más visibles en la defensa de ciudadanos frente a la violencia- aparecen como receptoras del gobierno en los informes de donativos del gobierno ante el Congreso de la Unión, pero sí como beneficiarias de donativos de particulares.
La Legislación no las obliga a decir quiénes son sus aportantes; de modo que se desconoce su identidad. Ciudadanos por una Causa en Común obtuvo 25 millones 821 mil 988 pesos y Comisión Unidos vs la Trata, un millón 597 mil 345.

lunes, 11 de marzo de 2019

Canallas Fox y Calderón molestos por la pensión a adultos mayores.

El video que la marcha fifi no quieres que veas

Fracasa marcha de chalecos amarillos a la mexicana

Cien días de la 4T
Reportero y Corresponsales
Periódico La Jornada
Lunes 11 de marzo de 2019, p. 6
La movilización nacional convocada por la organización chalecos amarillos MX desde hace más de un mes en redes sociales tuvo escasa participación. A 100 días del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, fueron pocos los seguidores del colectivo que marcharon en algunas ciudades. En la capital partieron del Ángel de la Independencia al Monumento a la Revolución en rechazo a las propuestas de políticas públicas y recortes en el presupuesto federal.
Entre sus reclamos al gobierno destacaron la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), obra clave, dijeron, para el desarrollo del país que dejará a los mexicanos una deuda de más de 200 mil millones de pesos. También se oponen a los despidos de miles de empleados del gobierno federal y la suspensión o reducción de presupuestos a programas sociales como estancias infantiles, comedores comunitarios, combate al cáncer y VIH, por mencionar algunos.
Los policías capitalinos que acompañaron a los manifestantes reportaron la presencia de 500 personas, aunque los organizadores aseguraron que acudieron más de mil. Algunos asistentes vestían tenis y lentes de marca, así como ropa de diseñador y avanzaron sobre Paseo de la Reforma, pero la marcha perdió fuerza en el camino. No todos llegaron al final.
Alejandra Morán, una de las organizadoras, aseguró que en el trayecto policías capitalinos detuvieron a medio contingente sobre Reforma, pero otra persona respondió: yo me quedé con Luz hasta el final y no vi que detuvieran a nadie.
La respuesta a escala nacional fue aún más desairada en la capital de Oaxaca. Se citó a manifestarse en el atrio del templo de Santo Domingo de Guzmán para presentar una postura sobre los 100 días de la administración federal, pero no hubo quien asistiera.
En el centro de Aguascalientes unas 30 personas se congregaron en la Plaza de la Patria. A nombre de chalecos amarillos de Aguascalientes, la activista Jeanett Pedroza señaló que su movimiento es totalmente ciudadano y ajeno a los partidos políticos, a quienes no considera un contrapeso para el Ejecutivo federal.
Pretendemos ser un contrapeso ciudadano y lo que queremos es ser escuchados, alzar la voz y generar esa conciencia en la población. Somos pocos por la falta de difusión y la apatía de la sociedad hidrocálida, por muchos factores.
La marcha efectuada en Ciudad de México agrupó a varias personas que ya habían participado con anterioridad en otras movilizaciones en favor de la construcción del NAIM y que en su momento fueron convocadas por grupos ligados a los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional.

Green Go