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lunes, 14 de octubre de 2013

Uno-dos contra Pemex: primero, el golpe fiscal; después, la reforma energética

Una propuesta tributaria de la Secretaría de Hacienda acaba de prender las alarmas entre diversos actores políticos, toda vez que “debilitaría” a Pemex, además de que busca incorporar los “contratos de utilidad compartida” en beneficio del sector privado. Por lo demás, en foros organizados por la Comisión de Energía del Senado y por la bancada perredista hubo coincidencia en advertir acerca de los peligros de una reforma energética completa, es decir, que implique modificaciones a los artículos 27 y 28 constitucionales.

La reforma energética del gobierno de Enrique Peña Nieto quedó amarrada al futuro de la reforma fiscal que deberá aprobarse en los próximos días en el Congreso. Por la vía de una nueva Ley de Ingresos de Hidrocarburos, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) pretende crear un régimen tributario que debilitaría a Pemex e incorpora la figura de los “contratos de utilidad compartida” aun antes de que se aprueben las reformas constitucionales a los artículos 27 y 28 y sin que se conozcan los detalles de la legislación secundaria.
La propuesta ya generó fuertes críticas dentro de la bancada del PRD en el Senado, así como en la Cámara de Diputados. También la fustiga el exdirector de Pemex Adrián Lajous Vargas, quien propone suspender la aprobación de un nuevo régimen tributario en materia de hidrocarburos basado en los contratos de utilidad compartida porque “aún no se conocen el contenido y los alcances de esos contratos”.
Por su parte, el constitucionalista Diego Valadés Ríos considera que las reformas a los artículos 27 y 28 “darían a los particulares derechos reales; es decir, de posesión o propiedad sobre la parte de los recursos que hayan sido objeto de la contratación”.
La nueva Ley de Ingresos de Hidrocarburos propuesta en el paquete fiscal por la SHCP establece dos regímenes fiscales de operación simultánea: uno para Pemex Exploración y Producción, y otro para las empresas privadas operando al lado de la paraestatal o compitiendo con ésta.
La iniciativa de Hacienda modifica la naturaleza de Pemex y las instituciones que giran en torno a ella, como la Secretaría de Energía (Sener), que adquirirá mayor poder de decisión. Esta dependencia se encargaría de asignar a la paraestatal los bloques en explotación directa.
Al mismo tiempo se crearía una empresa para comercializar los hidrocarburos –gas natural o petróleo– obtenidos mediante los contratos de utilidad compartida. El dinero generado se entregaría a la SHCP para su reparto.
Así lo establece la iniciativa en su exposición de motivos:
“El comercializador del Estado entregará al fideicomiso todos los ingresos derivados de la producción, una vez descontado el pago por los servicios de aquél, de conformidad con lo establecido en el contrato de recolección y venta que formalicen con la Secretaría de Energía”.
La iniciativa fue criticada por Lajous, quien participó tanto en los foros de debate organizados por la bancada del PRD como en los de la Comisión de Energía que preside el priista David Penchyna.
“El Poder Ejecutivo difícilmente podrá hacer públicas las legislaciones secundarias a la reforma energética sin que antes se apruebe su paquete fiscal; pero sin conocer los contenidos que se implementarán, ¿cómo quieren aprobar la forma de tasarlos? ¿Aplicarán estos cobros para Pemex o para todas las empresas? Los legisladores no pueden aprobar leyes basándose en conjeturas”, afirmó quien fuera director de Pemex durante el sexenio de Ernesto Zedillo.
Asimismo, propuso que en lugar de los contratos de utilidad compartida se explore la figura de un “régimen de permisos y de licencias”, similar al que hoy rige en materia de gasoductos, transporte y distribución, “y que tiene una larga tradición jurídica en el país”.
El régimen de licencias, abundó, es más fácil de diseñar y administrar porque sus términos y condiciones se fijan por ley, no caso por caso, como ocurre con las concesiones y con los contratos de riesgo, como sería en la figura de los “contratos de utilidad compartida”.
También aseguró que si se adopta el régimen de licencias, la Comisión Nacional de Hidrocarburos deberá tener “amplios poderes regulatorios y una autonomía para proponer áreas geográficas a explorar y desarrollar; definir con el gobierno los bloques que se liquidarán, las ventajas de su adjudicación y abandono, así como el tamaño y frecuencia de las rondas de licitación”.
En el debate organizado por el PRD participó Valadés Ríos, quien se opone a las reformas al 27 y 28 constitucionales porque éstas, dice, darían a los particulares “derechos reales, esto es, de posesión o de propiedad, sobre la parte de los recursos que hayan sido objeto de la contratación”.
La reforma propuesta por el gobierno de Enrique Peña Nieto, planteó el también extitular de la PGR, “fortalece las capacidades decisorias y discrecionales del gobierno, lo cual agrava la situación”.
Y añadió: “Lo que no se ha explicado todavía, desde el punto de vista técnico, ni administrativo y económico es por qué un monopolio petrolero fracasa. Es un caso único en el planeta. No es porque el país no tenga capacidad técnica de gestión, administración o exploración y explotación. Lo que ha hecho fracasar a la industria petrolera es el régimen político”.

Trampas

Un análisis elaborado por la bancada perredista en el Senado, el cual Proceso pudo conocer, advierte que se pretende amarrar la reforma hacendaria a la energética mediante la Ley de Ingresos sobre Hidrocarburos, lo que implicará “el desmantelamiento” y el “fin de la autonomía de gestión” de Pemex.
En esta iniciativa se otorgan facilidades para la explotación de hidrocarburos realizada por medio de asignación. La Sener podrá contratar a un comercializador del Estado: una nueva entidad paraestatal que prestará los servicios de recolección y venta de hidrocarburos.
La SHCP creará un “fideicomiso de administración y pago” en una institución de banca de desarrollo para el manejo de los ingresos derivados de los contratos de utilidad compartida, así como del pago de contraprestación a Pemex, eliminando el Fondo de Estabilización para la Inversión en Infraestructura de la paraestatal “y, con ello, toda autonomía presupuestal y de gestión”.
Se abriría así la posibilidad de que Pemex bursatilice y se endeude, pues se “reitera la potestad para que la paraestatal realice negociaciones oficiales, gestiones sobre la posibilidad de acudir al mercado externo de dinero y capitales, así como contratar financiamientos externos y contratar obligaciones de deuda en moneda extranjera, pese a las experiencias negativas que se han reportado (caso Repsol)”, plantea el análisis.
El nuevo esquema fiscal –a partir de la figura de los contratos de utilidad compartida– establece que el comercializador entregará al fideicomiso los ingresos derivados de la venta de la producción de petróleo, conforme a los contratos de venta y recolección que las empresas privadas firmen con la Sener.
Pemex pagará mensualmente al Estado, vía el fideicomiso, una cuota por la parte del área contractual donde no haya comenzado la producción: de 2 mil 650 pesos por kilómetro cuadrado o fracción los primeros 60 meses del contrato, y de 4 mil 250 pesos a partir del mes 61, actualizables anualmente. Cada periodo contractual –un mes o más– el fideicomiso entregará al Estado mexicano un porcentaje del valor de cada tipo de hidrocarburo extraído en cada área.
Este fideicomiso determinará la “utilidad operativa”, restando al valor contractual diversos valores relacionados con la acreditación de pagos de Pemex al Estado, los gastos del propio fideicomiso y los costos, gastos e inversiones de Pemex. De los ingresos que reciba el gobierno federal por la cuota de área contractual y por la utilidad compartida, se destinarán anualmente 2 millones y medio de pesos a la Comisión Nacional de Hidrocarburos.
“Resulta claro que las propuestas planteadas para el caso de la modificación del régimen fiscal en materia de hidrocarburos no tienen como fin asegurar una mejor salud financiera de Pemex, sino garantizar un mercado más atractivo para las inversiones privadas que se pretenden lograr de la reforma a los artículos 27 y 28 constitucionales”, establece el análisis del PRD.
En conferencia de prensa la senadora perredista Dolores Padierna advirtió que el Ejecutivo federal mandó “una reforma tributaria y por atrás mete la reforma energética”. Sentenció: “Es altamente criticable y lo que debe hacerse en este caso es llamar las cosas por su nombre: retirar el tema energético de la política fiscal porque no tiene uno que ver con el otro; ciertamente, el régimen fiscal de Pemex forma parte de la política tributaria y es la parte nodal, fundamental, del presupuesto”.
La legisladora planteó que no habrá tanta urgencia por aprobar lo planteado en materia energética en la reforma tributaria porque entrará en acción en 2015, “aunque quieren aprobar los contratos de utilidad compartida de inmediato, y con ello empezar a trabajar para luego dar por hecho, pues, una reforma constitucional que no se ha dado”.

Una propuesta

En el marco de los foros de consulta organizados por la Comisión de Energía del Senado, el gobernador perredista de Morelos, Graco Ramírez Garrido, lanzó una propuesta que supone una negociación entre un sector del perredismo y el gobierno federal: aprobar la reforma al 27 constitucional para incorporar la figura de los contratos de utilidad compartida, a cambio de no reformar el 28 constitucional, que cambiaría de estratégico a prioritario varios rubros, incluyendo el de los hidrocarburos.
Ramírez, cercano a Nueva Izquierda y quien tiene interlocución con Cuauhtémoc Cárdenas, afirmó que los peligros no radican en la reforma al 27 sino al 28, “porque entonces sí se desmantela el carácter estratégico de Petróleos Mexicanos y de la Comisión Federal de Electricidad”.
El mandatario estatal advirtió que por esta propuesta podría “ser crucificado” por sus correligionarios, pero enfatizó que es pertinente reformar el artículo 27 y aprobar el nuevo esquema tributario para Pemex porque reduce 10% la carga fiscal de la paraestatal.
–¿Es posible el escenario de que sólo se reforme el 27 y no el 28? ¿Lo aceptaría el PRD? –se le pregunta.
Responde:
–Si el 27 se reforma y el 28 no, todo el supuesto de la propuesta de izquierda es viable. Se va a fortalecer a Pemex, en mi opinión. Esta es mi única discrepancia con la posición del PRD. Simplemente esa es la diferencia que tengo con mis compañeros, de atrevernos a decir que hay que ir con la reforma al 27 y dejemos atrás los tabúes.
–¿Es viable entonces la negociación de modificar el 27 a cambio de mantener invariable el 28?
–Absolutamente, siempre y cuando procuremos que Pemex tenga la capacidad financiera suficiente para que no sean los privados quienes lo muevan, sino el Estado.
Una de las perredistas convencidas de la propuesta de Ramírez es la economista Ifigenia Martínez, quien ya se había rechazado los contratos de utilidad compartida. “Me convenciste”, le dijo al gobernador de Morelos en el salón de la Comisión Permanente, donde se realizó el foro.
Por su parte, el gobernador de Campeche, el priista Fernando Ortega Bernés, apoyó la reforma constitucional propuesta por el Ejecutivo federal, pero criticó que el Fondo de Extracción de Hidrocarburos se excluya del nuevo esquema y afecte a los estados petroleros:
“Con el nuevo régimen fiscal al que migraría Pemex como renovada empresa de la nación, con un sistema tributario asimilable a cualquier empresa; es decir, pagando impuestos sobre la renta en lugar de derechos, esto significará la disminución gradual, hasta su extinción, del citado derecho que alimenta el Fondo de Extracción de Hidrocarburos, mediante el cual se compensa a los estados petroleros”.

domingo, 25 de agosto de 2013

Piratería financierista: booking del petróleo mexicano en el casino de Wall Street

Bajo la lupa

Alfredo Jalife-Rahme
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Diputados en la sede alterna del Centro BanamexFoto Marco Peláez
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ientras en forma insólita el Congreso mexicanosesiona en el centro financiero estadunidense Citigroup/Banamex –que evadió impuestos vía bolsa por 2 mil 500 millones de dólares y uno de cuyos principales ex propietarios, Roberto Hernández, posee un importante paquete en Televisa–, debido al cerco de los maestros disidentes en sus respectivas sedes nacionales, la entreguista/neoliberal/antiambientalista “reforma Peña/Videgaray/Aspe entró en una extraña fase de disquisición bizantina sobre el booking de las reservas del petróleo mexicano en favor de las trasnacionales anglosajonas (Bajo la Lupa, 21/8/13).
Para que no quede duda sobre elbooking –que ya suena a operación de vulgar casino– la agencia Bloomberg (22/8/13) afirma que México planea un edulcorante de sus reservas petroleras para seducir a Exxon y Chevron. ¿Dónde dejan a BP y a Shell?
Bloomberg cita al polémico Enrique Ochoa Reza, subsecretario de Energía –con una biografía notablemente entreguista/neoliberal (https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=9&cad=rja&ved=0CHkQFjAI&url=http%3A%2F%2Fwww.oas.org%2Felectoralmissions%2FPortals%2F4%2FRed_Expertos_Democracia%2F_CV%2FCV%2520Enrique%2520Ochoa_Mexico.doc&ei=nd0XUsytKsqT2QWrvYFI&usg=AFQjCNHp9FMV9ot61XOlBqBzc74I0tp3QA&sig2=7C3JnyGuzFB_GDgU_b6PDw&bvm=bv.51156542,d.b2I) desde su asesoría con el cordobista/zedillista Téllez Kuenzler, ex miembro del bushiano grupo Carlyle –quien sentenció que el gobierno de Peñaplanea levantar las restricciones (¡supersic!) al registro del valor de los contratos de las empresas con la reguladora bursátil de Nueva York (SEC, por sus siglas en inglés).
Ochoa Reza luego negó en México lo que espetó a Bloomberg, quien interpreta que tales valores (sic) pueden entonces ser convertidos en volumen y ser reconocidos en las hojas contables. ¡Una enajenación pirata de las reservas petroleras de México!
Bloomberg comenta que al permitir a las trasnacionales anglosajonas el famosobooking de “algunas (¡supersic!) reservas incrementaría el atractivo del modelo de reparto de utilidades ( profit sharing), lo que haría más fácil (sic) conseguir financiamiento (¡supersic!)”, de acuerdo con Citigroup (hoy sede inusitada del Congreso mexicano).
Mejor que las grotescas piruetas bizantinas de Ochoa Reza más vale la hermenéutica del Olimpo bursátil de Julio Zamora, estratega bursátil de Citigroup:Es muy significativo (sic) que elbooking de las reservas sea una manera para que las trasnacionales las coloquen en sus hojas contables y permitan a sus usuarios en sus declaraciones financieras entender (sic) dónde están gastando e invirtiendo y dónde están buscando su producción futura.
Las petroleras anglosajonas realizan lo que saben hacer: apalancar su financiamiento de inversiones mediante sus bancos asociados que forman parte de sus consejos de administración, como demostré en Bajo la Lupa (La interconectividad bidireccional del petróleo/gas con los bancos trasnacionales anglosajones, 6/3/13): Lee R. Raymond (director de Exxon Mobil y ex director de JP Morgan Chase); Lord Browne de Madingley (director de British Petroleum y miembro del consejo de administración de Goldman Sachs); Willian Rhodes (miembro del consejo de administración de Conoco Philips y vicepresidente de Citigroup); David O’Reilly (miembro de Chevron Texaco y del consejo de administración de JP Morgan Chase) y sir Mark Moody-Stuart (ex presidente de Royal Dutch/Shell y director de HSBC Holding).
Lo que quedaría de la sepultura del cascarón de Pemex en tierra firme y/o aguas someras sería otorgado a 10 empresas locales (http://www.elfinanciero.com.mx/no-te-lo-pierdas/139-no-te-pierdas/29535-10-empresarios-del-petroleo.html ).
La inversión total de los 10 empresarios locales sería mayor a 3 mil 316.5 millones de dólares en su totalidad, para una reserva en declive que ya alcanzó su pico, mientras las trasnacionales anglosajonas solamente invertirán la bicoca de 10 mil millones de dólares al año (Lozoya dixit) para unas reservas pletóricas –el famoso tesoroen aguas profundas, sin contar el shale gas (gas esquisto/lutitas)–, lo cual hace lógico el manejo del booking mediante la entrega del gobierno de Peña a la SEC de las reservas petroleras de México para conseguir financiamientos expeditos y baratos (prácticamente internos, ya que provienen de su propia banca de inversiones). ¿Peña empeña las reservas a la SEC?
Resulta desproporcionado que las trasnacionales aporten en el pletórico petróleo de aguas profundas –cifras de Pemex: 27 mil millones de barriles que contrastan con los entre 50 mil/100 mil millones de barriles de Kessel (empleada de Iberdrola)/Reyes Heroles (cabildero de trasnacionales texanas)/Calderón (fallido director de Repsol)– una bicoca tres veces mayor a la inversión de los 10 empresarios locales en el petróleo declinante en tierra firme/aguas someras (13 mil 870 millones de barriles).
La reforma Peña/Videgaray/Aspebus­ca el booking de las reservas del petróleo mexicano para seducir a las trasnacionales anglosajonas: punto intermedio entre el reparto de utilidades (profit sharing), que desdeñan los anglosajones (con la advertencia tácita de devaluación del peso, salida de capitales y desplome de la bolsa), y el reparto de la producción ( production sharing), el ideal de Wall Street –lo cual es avalado por Tim Samples, profesor de leyes en la Universidad de Georgia: “Las grandes trasnacionales petroleras se preocupan realmente de las reservas vía booking” y constituye la segunda (¡supersic!) mejor cosa después de los contratos al reparto de la producción ( production sharing). ¡Obvio!
Bloomberg volvió a sacudir la espada de Damocles bursátil que pende sobre el gobierno de Peña al sentenciar que las declaraciones de Ochoa Reza habían detenido la devaluación del peso (Bajo la Lupa, ¿Amenaza Bloomberg con caída de la bolsa, devaluación del peso y fuga de capitales si no privatizan Pemex?, 24/7/13).
Bloomberg explica la guía de la SEC: permite a las empresas registrar los equivalentes (sic) de reservas al declarar que bajo el método del interés económico (sic), la participación de la empresa en el costo de recuperación de los ingresos del petróleo y de las ganancias es dividido por el precio del petróleo a final del año que representa la garantía del volumen.
Traducido al castizo: este tecnicismo de contabilidad financierista neoliberal de Wall Street (reservas booking en la SEC) es lo mismo en última instancia que el “reparto de la producción (production sharing)” con la sola diferencia del tiempo: en la primera, la propiedad se contabiliza a final del año, mientras en la segunda es perentoria; en las dos, con todo y los sofismas vulgares de Ochoa Reza, diseñados para oligofrénicos/cándidos/neófitos,México pierde la propiedad y/o el control de sus reservas de petróleo en beneficio unilateral de las trasnacionales mediante el truco contable financierista del booking pirata. Si no: ¿cuál es la necesidad de acudir a la SEC en lo oscurito a empeñar humillantemente el petróleo mexicano?
Twitter: @AlfredoJalife
Facebook: AlfredoJalife

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