Mostrando entradas con la etiqueta ferguson. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ferguson. Mostrar todas las entradas

miércoles, 20 de agosto de 2014

Conoce ¿Por qué el caso Ferguson podría desatar una guerra civil en EEUU?

0bf55b5d0f08546ed2552538d3b0176a_article

RT/La Radio del Sur
Los disturbios en la ciudad estadounidense de Ferguson y la constante violencia policial contra la población negra podrían llevar a EE.UU. al borde de la guerra civil, según opinan varios expertos.
El presidente del Comité Islámico de Rusia, Geydar Jemal, señaló en una entrevista a la agencia de noticias IslamNews que los actuales acontecimientos en Ferguson ya tienen precedentes. Todo el siglo XX el país fue escenario de violentos disturbios raciales. Unos de los ejemplos más destacados se registró en 1992 en Los Angeles.
Según Jemal, las agencias federales de seguridad “están destartalando” a EE.UU. “Anualmente en el país se registran 4,5 millones de crímenes policiales contra la población civil. Además, jueces y fiscales casi nunca castigan a la Policía, incluso si mata a personas indefensas en presencia de testigos”, afirmó el experto.
Jemal advirtió de que en la sociedad estadounidense hoy en día “están madurando uvas de la ira”, y el propio país “está al borde de una nueva guerra civil”.
“Numerosas personas están francamente cansadas de la dominación de la burocracia federal, de la anarquía de las fuerzas de seguridad, así como de la pura arbitrariedad en la promulgación de leyes por parte del Senado”, destacó el experto.

“Ferguson es un rotundo punto y final a la idea de la sociedad estadounidense de bienestar para todos”

Por su parte, Vladímir Shapoválov, director del Instituto de Política, Derecho y Desarrollo Social de la Universidad Estatal de Moscú de Humanidades, opina que “la sociedad estadounidense es un polvorín que podría explotar en cualquier momento”, ya que casos parecidos al de Ferguson se producen “con asombrosa regularidad” últimamente.
La política de Washington para superar las fronteras entre razas está desapareciendo gradualmente, recordó Shapoválov al portal Pravda. “Una de las razones para que se iniciara este proceso fue el colapso de la URSS, que siempre jugaba el papel de censor externo que llamaba la atención sobre la opresión de la población negra, sobre la discriminación”, señaló el experto. Esa supervisión soviética, según sus palabras, provocó intentos de EE.UU. de emprender ciertos cambios en el país.
La sociedad estadounidense es un polvorín que podría explotar en cualquier momento
Sin embargo, con la disolución de la URSS, la necesidad de controlar esos procesos internos despareció con la ausencia de una fuerza externa. EE.UU. se convirtió en el llamado “estándar de la democracia”, algo que causó un grave problema del mundo moderno: falta de críticas respecto a EE.UU.
Según Shapoválov, la tensión en Ferguson es el comienzo de un proceso negativo general en el país. “Ferguson es un eslabón en la cadena. Todo comenzó hace 10 a 15 años y una gran batalla entre distintas partes de EE.UU. está por venir. Sin duda, el volante no ha hecho más que empezar a girar. El conflicto irá en aumento”, afirmó.
“En realidad, el caso Ferguson tiene un significado simbólico: pone un rotundo punto y final a la idea de la sociedad estadounidense de bienestar para todos”, añadió.
A partir de ahora, los procesos abiertos solo empeorarán, opina el experto. La comunidad blanca reforzará su control sobre los mecanismos de opresión de la comunidad negra que, a su vez, se está expandiendo. El experto recordó que, pese a que Ferguson es una ciudad con mayoría de habitantes de raza negra, la mayoría aplastante de los agentes policiales son de raza blanca.

“El caso Ferguson revela la esencia de la hipocresía y doble moral de EE.UU.”

En una entrevista al portal Pravda, el historiador y publicista Andréi Fúrsov afirmó que los disturbios raciales en EE.UU. pueden dar lugar a una “reestructuración sangrienta” de la sociedad provocada por las contradicciones raciales y étnicas. Fúrsov aseguró que, poco a poco, los ciudadanos blancos se convierten en una minoría en el país norteamericano.
“La situación en Ferguson revela la esencia de la hipocresía y doble moral de los estadounidenses. Obama puede enseñar a otros cómo actuar, pero debajo de su nariz se llevan a cabo numerosos crímenes de los cuales, según dice, no se debe hacer tragedia”, recordó Fúrsov.

martes, 19 de agosto de 2014

El problema en Ferguson .- Pedro Miguel


E
l problema no es que el cadáver de Michael Brown tenga vestigios de mariguana, como lo afirman las autoridades de Ferguson, Misuri, sino que tiene dos balazos en la cabeza. El problema no es que el joven negro tenga antecedentes penales o no los tenga, sino que tales antecedentes, reales o supuestos, han sido esgrimidos por la policía local como argumento exculpatorio del policía que lo mató. El problema no es que Brown haya sido ejecutado a distancia, cuando intentaba rendirse, como lo indican los resultados de la segunda autopsia realizada por Michael Baden a petición de la familia del difunto, sino la versión oficial de que el victimario disparó sobre la víctima a corta distancia durante un forjeceo en el que el muchacho intentaba despojar de su arma al agente del orden.
El abuso policial, la extralimitación de un uniformado en sus labores, son cosas inevitables que ocurren y que seguirán ocurriendo en todas las corporaciones policiales del mundo. No hay exámenes de admisión ni protocolos de actuación ni leyes lo suficientemente estrictas para eliminar del todo la posibilidad que, de cuando en cuando, un policía actúe en forma indebida y viole los derechos humanos de la ciudadanía, incluso en el grado de asesinato. Y como no hay manera de garantizar que hechos de esa naturaleza no ocurrirán nunca, con todo y sus secuelas dolorosas e indignantes, es necesario disponer, al interior de las corporaciones policiales y fuera de ellas, de mecanismos institucionales de investigación, procuración e impartición de justicia para asegurar que el abuso policial sea excepción y no regla, y que los empleados públicos encargados de hacer cumplir las leyes no se dediquen a violarlas en forma sistemática.
Si ante los primeros indicios de que un muchacho había sido asesinado sin motivo por un policía las autoridades de Ferguson hubiesen iniciado de inmediato el esclarecimiento de los hechos, si hubieran actuado con transparencia y no hubiesen intentado escamotear a la sociedad hasta el nombre del presunto culpable, esa localidad de Misuri de 20 mil habitantes no se habría visto sacudida por una rebelión sorda que ha dejado ya una estela de destrucción y heridas y que ha escalado hasta el punto de que el gobernador de Misuri ha debido establecer el toque de queda y movilizar a la Guardia Nacional para contener los desmanes. Simplemente, los familiares del difunto Michael Brown estarían viviendo días de duelo y desesperanza, el presunto culpable de su muerte, el policía Darren Wilson, estaría sujeto a un proceso penal por homicidio –y no, como ahora, en libertad y suspensión laboral con salario– y las calles de Ferguson estarían en paz.
Pero el cuerpo de Michael Brown tiene cuatro heridas de bala en el brazo, una más en el cuello y otras dos, las últimas, en la cara y en la cabeza, y la secuencia de las lesiones parece indicar que el muchacho, ya herido, sufrió dos tiros de gracia; es decir, que fue ejecutado por su agresor, y los superiores de éste han realizado todos los esfuerzos posibles por encubrirlo.
El problema de Ferguson no es un muchacho muerto a manos de la policía, sino la sucesión de muertos, lesionados, pateados y agredidos sin necesidad ni justificación reglamentaria por agentes del orden a lo largo y a lo ancho de Estados Unidos, así como la alta prevalencia de total impunidad en tales sucesos.
Y el problema de Ferguson no es nada más la impunidad, sino el hecho de que ésta se encuentre tan estrechamente asociada a una discriminación estructural. El que Michael Brown fuera negro y su agresor sea blanco no es, por sí mismo, indicativo de nada. Pero esas condiciones se inscriben en un patrón sistemático confirmado por la estadística. El problema no es una sociedad formada por blancos y negros –además de todas las otras categorías empleadas por el sistema racista estadunidense para clasificar a su población–, sino una sociedad que pone a sus integrantes blancos a trabajar en la policía y a sus negros, a operar en la delincuencia: de los 56 elementos policiales de la revuelta localidad de Misuri, sólo tres son negros. Pero a escala nacional dos de cada tres negros estadunidenses van a la cárcel en algún momento de su vida.
Y el problema no es únicamente la persistencia del racismo en Estados Unidos sino que el régimen político realice tantos esfuerzos por ocultar esa realidad –como los desplegados por las autoridades de Ferguson para engañar a la sociedad y para darle impunidad al presunto policía de la localidad–, incluso el de poner a un negro en la presidencia del país. Y ese pobre hombre, el señor presidente, tiene ahora el cadáver de Michael Brown sobre su escritorio de la oficinal oval y, evidentemente, no tiene la menor idea de qué hacer con él.
Twitter: @Navegaciones

EU: Otra noche de protestas en Ferguson deja 31 detenidos

El pasado 9 de agosto un oficial de policía detuvo y dio muerte a un afroamericano de 18 años, presunto autor del robo de una caja de puros con 49 dólares de precio, el cual se encontraba desarmado pero recibió seis disparos, dos de ellos en la cabeza, según una autopsia ordenada por la familia.
EU
(Foto: Xinhua)
La policía de Ferguson, Missouri, arrestó la noche de lunes a 31 personas en las protestas en ese suburbio de la ciudad de San Luis, que de nueva cuenta registró el lanzamiento de bombas molotov.
Ron Johnson, capitán de la Patrulla de Caminos de Missouri, en conferencia de prensa la madrugada de este martes, sugirió que las protestas se hagan durante el día, a fin de que “la pequeña minoría de instigadores” de los disturbios no puedan ocultarse entre los manifestantes pacíficos.
En respuesta a las bombas incendiarias de fabricación casera, la policía desplegó artefactos de ruido aturdidor y disparó granadas de destellos y gas lacrimógeno hacia las 23:00 horas (4:00 GMT), informó uno de los reporteros de la televisora local KMOV.
A la media noche los reporteros que cubrían los hechos recibieron la orden de la policía dedejar el lugar donde se realizaban los arrestos y dirigirse al punto de mando.
En la conferencia de prensa, precedida por una plegaria, Johnson habló frente a una mesa donde había bolsas de plástico transparente que permitían apreciar una bomba molotov ydos pistolas decomisadas.
La televisora entrevistó a un manifestante procedente de Austin, Texas, identificado solo como Billy, quien dijo que llegó al suburbio de San Luis para ayudar tras ver como eran tratados quienes protestaban.
Precisó que su apoyo consistía en ayudar a los jóvenes a canalizar sus emociones, y hay que hablar con ellos, ayudarlos, insistió tras descartar que hubiera algún grupo incitando a la protesta. De acuerdo a KMOV, Billy fue arrestado poco después.
Johnson añadió que dos personas fueron heridas de bala aunque dijo desconocer su condición, mientras cuatro policías resultados con heridas por golpes de piedras o botellas lanzadas por los manifestantes, y aseguró que la policía no hizo un solo disparo.
Afirmó que varios de los detenidos procedían de lugares tan distantes como Nueva York o California, y señaló que la prensa se había puesto en riesgo y a los oficiales también, al no abandonar las áreas cuando se les solicitaba. “No den glamour a los criminales“, pidió también a los medios.
De acuerdo a un reporte de Fox News, durante la tarde del  lunes se estimó que había un centenar de manifestantes, menos que el número de reporteros, fotógrafos y camarógrafos que informaban sobre su actuación.
El pasado 9 de agosto un oficial de policía detuvo y dio muerte a un afroamericano de 18 años, presunto autor del robo de una caja de puros con 49 dólares de precio, el cual se encontraba desarmado pero recibió seis disparos, dos de ellos en la cabeza, según una autopsia ordenada por la familia.
(Con información de Notimex)

Green Go