Mostrando entradas con la etiqueta despojo energético. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta despojo energético. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de junio de 2014

Señalan a Romero Deschamps como contratista que vende servicios a Pemex

La delincuencia en el sindicato daña al país: alianza petrolera
Patricia Muñoz Ríos
 
Periódico La Jornada
Lunes 16 de junio de 2014, p. 12
El actual secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, Carlos Romero Deschamps, es socio inversionista de diversas empresas contratistas que venden servicios a Pemex y es beneficiario de millonarios contratos de la paraestatal
Igualmente, otros integrantes del comité ejecutivo nacional de ese sindicato, como Ricardo Aldana Prieto, Manuel Limón y Héctor Sosa, son socios de dichas empresas. Ellos mismos sugieren a los funcionarios de la paraestatal los contratos de distintas obras y logran su adjudicación, denunció la Gran Alianza Nacional Petrolera.
La organización que aglutina a opositores del sindicato petrolero envió un escrito al presidente Enrique Peña y el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, a quien anexaron información y comprobantes sobre los referidos contratos.
En el documento señalan que las compañías fueron creadas con prestanombres, pero en el consejo de administración de las mismas aparece Carlos Antonio Romero Deschamps y otros integrantes del sindicato, y esta información es conocida por los altos funcionarios de la paestatal.
Además, indica que las empresas están adheridas al Sindicato de Trabajadores de la Construcción y Excavación (Sitrace), que fue creado y operado subrepticiamente por Romero Deschamps.
En la información entregada a la Presidencia señalan que de 2004 a 2014 Pemex ha otorgado contratos de servicios por miles de millones de dólares, sin ser licitados públicamente y que se han ocultado a la Secretaría de la Función Pública.
Asimismo, la paraestatal ha generado una serie de contratos de invitación restringida, en los que se simula licitación sin haberla y con los que fueron favorecidas compañías como Oceanografía, y empresas internacionales como Halliburton, Schlumberger, Repsol, Dowell, Phoenix Enviromental, IPC, Nabors, Protexa, Bosnor, Drilling Internacional, Consolidated Preassure Control y otras dedicadas a la perforación, según apunta esta organización encabezada por Jorge Fuentes.
Entre las empresas mexicanas que también se han beneficiado delcontratismo de la paraestatal están Swecomex, Servicios Petroleros Ribereños, Saint Martin Construcciones, Rimsa, Flour Daniel, Pasa, Sur Petrol Inc, dedicadas a mantenimiento, y la propia Oceanografía y otras propiedad de los hijos de Martha Sahagún que prestaron servicios de alquiler de transporte marítimo, y cuyo otorgamiento de contratos nunca se hizo en forma transparente.
También indica que algunas contratistas y subcontratistas han saqueado materiales y activos de Pemex, y que la Secretaría de la Función Pública ha comprobado que Pemex también ha contratado empresas fantasma donde usan prestranombres, en complicidad con una red de funcionarios de alto nivel”.
La Gran Alianza Nacional Petrolera demanda al gobierno que como ha asegurado que seguirá una política de no impunidad, ni solapamientos de delitos, compadrazgos ni mucho menos delincuentes intocables, y que mantiene un frontal combate al crimen, también combata la delincuencia que ha permeado en el sindicato petrolero y que tanto daño está haciendo a la paraestatal y a las finanzas públicas.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Morena equipara a un golpe de Estado la aprobación de la reforma energética

Es el acontecimiento más oscuro desde el asesinato de Francisco I. Madero

El movimiento cerca la Cámara de Diputados en repudio a los cambios constitucionales
Alma E. Muñoz
 
Periódico La Jornada
Jueves 12 de diciembre de 2013, p. 8
Desde las primeras horas de ayer, integrantes del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) cercaron la Cámara de Diputados, en un intento por impedir la discusión de la reforma energética aprobada en la mañana por el Senado, lo que provocó el ingreso a cuentagotas de legisladores al recinto.
Durante todo el día y toda la noche –ya que los integrantes de Morena acordaron permanecer en San Lázaro hasta que concluya la discusión de la reforma energética– bloquearon al menos ocho puntos de acceso, y en algunos casos protagonizaron empujones y jaloneos con policías federales, del estado de México y granaderos que ayudaron a diputados y empleados de la cámara a entrar al Palacio Legislativo.
La movilización de Morena –así lo afirmó cerca de las 20 horas su presidente nacional, Martí Batres– permitió que legisladores de los partidos de la Revolución Democrática (PRD), del Trabajo (PT) y Movimiento Ciudadano tomaran por la tarde la tribuna y clausuraran los accesos al salón de sesiones para tratar de frenar la reforma.
Pero eso sólo desencadenó que los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN), Verde Ecologista de México y Nueva Alianza trasladaran la sesión al auditorio del edificio E de la cámara para su pronta aprobación, sin que la minuta del Senado se enviara a las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Energía, como se esperaba.
Por la mañana, tras levantar el cerco al Senado, Batres equiparó la aprobación de la reforma en esa cámara con ungolpe de Estado y con una invasión extranjera, al ceder una parte de nuestro territorio y de la riqueza nacional.
Desde el cruce de Insurgentes y Reforma, aseveró que los mexicanosatestiguamos una de las páginas más tristes de nuestra historia; lo que ha ocurrido es el acontecimiento más oscuro desde el asesinato de Francisco I. Madero.
Más tarde se trasladó a las inmediaciones de San Lázaro, donde en cada uno de los bloqueos realizados por Morena participaron decenas de personas que expresaron, en algunos puntos, su inconformidad con el proceso legislativo golpeando con piedras, varillas, palos y pies, de manera incesante, las vallas metálicas que se instalaron en torno a San Lázaro o arrojando agua a elementos policiacos que las resguardaban.
Lo anterior suscitó, por la mañana, afuera del Metro San Lázaro, un primer conato de enfrentamiento, después de que jóvenes aventaron bolsas de agua a policías mexiquenses, quienes respondieron lanzando granadas de gases lacrimógenos.
Camuflaje
Morena se preparó inicialmente para bloquear cinco accesos al recinto, hasta que descubrió que se habían habilitado tres más para que ingresaran los legisladores: a un costado del jardín Chiapas –por el agrupamiento de granaderos– y por el puente de Candelaria.
En reducidos grupos ampliaron el cerco, unos sentándose en el piso, sin que eso impidiera que elementos de seguridad capitalina los empujaran varios metros, como ocurrió con Andrés Manuel López Beltrán, hijo del ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, cerca del jardín Chiapas, a unos pasos de la avenida Congreso de la Unión.
Pese al bloqueo, diputados lograron el acceso camuflados con credenciales de sus empleados, o en ropa deportiva, o con chamarras y cascos de granaderos, en motopatrullas y hasta en un camión de basura se metieron, reveló Batres.
Por la noche, en asamblea informativa, el dirigente lamentó que pese al rechazo a la reforma, PRI y PAN aprobaran, como hace 15 años hicieron con el Fobaproa, uno de los mayores atracos al país.
En 1998 las deudas privadas de banqueros corruptos le cargaron a la nación un costo de 700 mil millones de pesos de aquel momento, mismos que ya pagamos, pero todavía debemos otro tanto por intereses y hoy entregan precisamente a las trasnacionales extranjeras una riqueza de cien mil millones de dólares anuales. Por eso es el robo del siglo, recordó.
Nos da coraje, nos da rabia que se esté dando esta situación, admitió, pero la lucha continúa con los cercos a los congresos estatales; viene la denuncia penal contra Enrique Peña Nieto portraición a la patria, entre otros recursos legales, así como la difusión de los nombres de los legisladores traidores que aprobaron esta reforma.

domingo, 4 de agosto de 2013

La derecha y el petróleo

Arnaldo Córdova
L
a derecha es persistente en sus exigencias: toda la riqueza debe concentrarse en las pocas manos que la hacen producir de verdad, con eficiencia y eficacia. La riqueza, entendida como patrimonio de la sociedad, no tiene, para ella, ningún sentido. Dar la riqueza a los muchos (las mayorías sociales) es un verdadero desperdicio. Nunca la ha convencido la hipótesis central de la economía política clásica en el sentido de que cuando hay una buena distribución de la producción se ponen las bases para que se dé un aumento en la misma.
La riqueza, para ser productiva, debe estar concentrada. Por eso, para los derechistas, el que exista un aparato económico del Estado con la finalidad de apoyar los procesos productivos de la sociedad resulta ya obsoleto y, de hecho, una aberración, porque esa parte de la riqueza nacional que representa se sustrae a la eficiencia productiva de la riqueza concentrada. Nadie pone en duda que el nacionalismo es un mito y que nuestra historia está llena de mitos. Eso asusta a la derecha, que aún teme a la reacción popular. Por eso combina su objetivo central, que es la concentración de la riqueza, con una falsa adherencia al mito.
No estamos en contra de la propiedad de la Nación, claman los derechistas. No queremos privatizar el petróleo ni la electricidad, afirman.Sólo queremos que esa propiedad sea más eficiente, rematan. Lo que proponen es muy sencillo: que se les permita entrar a la casa de la Nación y a ésta ponerla a la puerta para que se hagan cargo de su funcionamiento, administración y manejo. Ya fuera de la puerta de su casa, la Nación puede jurar que sigue siendo propietaria de la misma y que goza de su usufructo, aunque se la haya echado a la calle y se la obligue, además, a aceptarlo como hecho consumado.
La iniciativa de reforma constitucional (a los artículos 25, 27 y 28) que la dirigencia del PAN y sus grupos parlamentarios presentaron a la Comisión Permanente del Congreso el pasado miércoles 31 de julio, es un ejemplo emblemático de ese modo de proceder de la derecha. Los mitos son obsoletos si es que algún significado histórico pueden tener. La expropiación petrolera es el mito por excelencia que define el nacionalismo mexicano (para afirmarlo, citan a Carlos Fuentes). Pudo haber tenido sentido en su momento, pero hoy ya no.
Se dan cuenta de que tienen que hacer las cuentas con esa tradición nacionalista. Dicen en su iniciativa: Una reforma en el sector energético mexicano conlleva la necesidad de definir correctamente cuáles son los valores, conceptos, concepciones, normas y mitos que conforman las raíces cognitivas [sic] del imaginario popular [sic]. Todo eso no se puede obviar, pero ya es hora de romper con ello: “… sin olvidar la memoria histórica que nos ha forjado como nación independiente y democrática, proponemos romper los viejos tabúes que, con el pretexto de una defensa a [sic] la soberanía mal entendida [sic], han frenado el desarrollo económico del país”.
Después, el texto de la iniciativa panista se extiende prolijamente en un recuento histórico de la industria petrolera y de los esfuerzos legislativos que la acompañaron, centrándose en el periodo que siguió a la expropiación de 1938. No aparece por ningún lado la explicación del sentido de la memoria histórica que nos ha forjado como nación independiente y democrática, según sus propias palabras; más bien, se trata de una continua tentativa de mostrar cómo todo lo que se hizo se hizo mal o, en todo caso, no tuvo los resultados positivos que se buscaban. El nacionalismo fue un total y completo fracaso histórico.
Simple y sencillamente, nun-ca funcionó. Hay una declaración casi al principio del texto que parecería aceptar que hubo algo positivo: El modelo actual llegó a su límite y se encuentra en franco agotamiento puesto que no responde a las necesidades presentes de la sociedad mexicana y es incapaz de adecuarse a los constantes cambios endógenos y exógenos que ponen en riesgo la seguridad energética, las finanzas públicas, los programas sociales y la calidad de vida de la sociedad mexicana. Pero no hay tal. Su punto de partida es que la expropiación fue un error histórico.
El problema es que los panistas no tienen el valor de decirlo con todas sus letras, por miedo evidente a ese imaginario popular del que no entienden ni nunca han entendido nada, pero al que siguen temiendo como al demonio, almas santiguadas como son. Cada reforma constitucional y legal (sobre todo a la Ley de Expropiación de 1936) que se llevó a efecto después de la expropiación de 1938 les resulta abominable, sobre todo porque es para ellos una continua violación del derecho de propiedad privada y una constante negación de lo que para ellos es sagrado, la iniciativa y la libertad de empresa.
Su propuesta esencial es echar a la Nación (así, con mayúscula, como está inscrito en la Constitución) de lo que queda de su casa en el sector energético, Pemex y CFE, dejándola como propietaria nominal y entregando todos los procesos productivos y distributivos a los privados, llamados operadores en la iniciativa. ¡Oh, por supuesto!, ni el petróleo ni los demás energéticos se entregarán a los privados. Irán, finalmente, a Pemex y a la CFE.
No se dice en qué forma, pero se entiende que después de haberlos pagado en todo su valor a los mismos privados que los exploraron, extrajeron, generaron o refinaron.
Lo que no se entiende es qué diablos harán las empresas nacionales en unas cadenas productiva y distributiva en las que no tienen ningún pito que tocar. Ya ni siquiera es posible entender su muy posible papel como simples administradoras de contratos con los operadores. Si, además, se dice que se compartirán los beneficios, entonces ya no se entiende nada. ¿Qué más harán Pemex y CFE, además de pagar los servicios de los privados?
Los panistas no se andan por las ramas: proponen modificar radicalmente el párrafo sexto del 27 constitucional como quedó después de la reforma de 1960 y que dice: “Tratándose del petróleo y de los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos o de minerales radioactivos, no se otorgarán concesiones ni contratos, ni subsistirán los que en su caso se hayan otorgado y la Nación llevará a cabo la explotación de esos productos (…) Corresponde a la Nación generar, conducir, transformar, distribuir y abastecer energía eléctrica”. En su lugar, proponen la siguiente parrafada:
Tratándose del petróleo y de los hidrocarburos provenientes de formaciones geológicas, el Estado deberá garantizar el máximo beneficio de la renta petrolera para la Nación por conducto de operadores que realicen las actividades de exploración y producción conforme al artículo 28 de esta Constitución. Asimismo, para asegurar el uso eficiente y sustentable de los recursos energéticos, el Estado desarrollará estrategias y programas integrales de mitigación y adaptación al cambio climático.
Es probable que los panistas no hayan hecho sino adelantar lo que los priístas se proponen. Lo muestra el que los que más satisfechos se vieron con la propuesta blanquiazul fueron los propios priístas.

Green Go