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martes, 19 de noviembre de 2019

La economía no se reduce solamente al crecimiento


Estamos en el inicio de revivir cosas que antes eran anatema
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▲ Las transferencias de orden social, redistributivo, están compensando de manera imperfecta la falta de esfuerzo inversor, considera David Ibarra.Foto Guillermo Sologuren
 
Periódico La Jornada
Martes 19 de noviembre de 2019, p. 22
El mundo económico no se reduce sólo al crecimiento, suelta David Ibarra Muñoz. Ex secretario de Hacienda durante tiempos convulsos, plantea: Tenemos que quitarnos las telarañas de la cabeza. Agrega: Estamos en el inicio de revivir cosas que antes eran anatema. Es momento, y se refiere a la gestión de la política económica, de tomar riesgos.
Ibarra Muñoz fue titular de Hacienda entre 1977 y 1982. Antes dirigió Nacional Financiera y se ha desempeñado entre la academia, los organismos internacionales y el servicio público. Actualmente preside el comité editorial de Economía UNAM, revista académica.
El desempeño de la economía en años recientes, de tasas decrecientes de crecimiento, como las describe en entrevista con La Jornada, hace patente la necesidad de introducir cambios.
Los problemas económicos cambian, dice. Hoy, en el mundo, la inflación –cuyo control fue el eje de las políticas en varios países, México incluido– ya no es el problema terrible de hace 15 o 20 años, ejemplifica. Eso cambió y, ante ello, tenemos que cambiar nuestra política económica y prelaciones. ¿Seremos capaces de modificar nuestro cerebro y prejuicios, que fueron alimentados por la historia, que tuvieron sustento?
El crecimiento económico de México, dice, ha sido declinante en décadas recientes, debido a que fue abandonada una política económica desarrollista con esto de la libertad de comercio y la supresión de las fronteras.
En la práctica, agrega, fueron suprimidas buena parte de las instituciones que favorecían el crecimiento. Un caso, menciona, fue que la banca de desarrollo dejó de dedicarse a financiar grandes proyectos de transformación productiva para dedicarse a apoyar a la banca privada. Cita uno más: el Banco de México, dotado de autonomía en 1993, dejó de ser una institución de apoyo al desarrollo nacional para sólo ocuparse de la estabilidad de precios. El banco central se dedicó a extraer liquidez del sistema financiero nacional. Entre 2008 y 2018 ha extraído liquidez por aproximadamente 5 por ciento del producto interno bruto. Eso representa alrededor de 20 a 25 por ciento de la inversión del país.
Ibarra Muñoz considera que es momento de modificar la Ley del Banco de México, para que la institución emprenda políticas explícitas de apoyo al crecimiento de la economía y para que la banca de desarrollo financie a productores y emprendedores mexicanos.
Esto que digo parece simple, pero no lo es. México necesita un sector exportador más dinámico y, al mismo tiempo, limitar importaciones. Tenemos que revisar toda nuestra política de vinculación con el exterior y los tratados de libre comercio que hemos firmado y que, en general, salvo con Estados Unidos, nos causan déficits.
Política de comercio exterior más activa
Una complicación tiene que ver, precisamente, con el cambio de visión que prevalece en el mundo. Explica: Tenemos necesidad de una política mucho más activa de comercio exterior, en circunstancias muy difíciles, porque Estados Unidos, que era el campeón del libre cambio, ahora se está volviendo proteccionista, y al hacerse proteccionista va a limitar sus transacciones comerciales y déficits, que fluctúan entre 400 mil millones y 800 mil millones de dólares anuales, y eso nos afecta directamente. Tenemos la espada de Damocles encima.
Redondea: Para poder regenerar el desarrollo económico nacional es necesario transformar el sector financiero del país con un sentido desarrollista y modificar buena parte de la política de vinculación con el exterior. No es tan sencillo, es complejo y nos vamos a enfrentar a intereses enormes que van a resultar afectados.
–¿Cuáles son esos intereses?
–Si se reduce o acomoda el superávit con Estados Unidos, van a resultar afectadas empresas estadunidenses, porque el sector exportador mexicano está fundamentalmente extranjerizado. En el orden financiero, si la banca de desarrollo empieza a complementar a la banca privada y comienza a dar crédito a la producción, va a tener que competir con la banca privada, va a afectar los intereses de la banca privada. Pero eso hay que hacerlo, porque el país necesita restructurar su base productiva. Lo que tenemos encima no es un problema sencillo, es uno en el que hay que atreverse a tomar riesgos y a cometer errores.
–¿A qué riesgos se refiere?
–Por ejemplo, toda nuestra política está volcada a procurar la estabilidad de precios. Nos podemos arriesgar, aunque la estabilidad de precios se deteriore en alguna medida debidamente programada.
–¿Que hubiera un poco más de inflación?
–Que hubiera un poco más de desarrollo. La restricción en materia de desarrollo ha sido enorme. En las décadas de los 50 a 70 del siglo pasado crecimos entre 5 y 6 por ciento anual. Ahora lo hacemos con dificultad a dos. Si admitimos que la productividad del país crece año tras año alrededor de uno a 1.5 por ciento y que la tasa de crecimiento demográfica alrededor de 1.5, el mínimo para que no se deteriore el nivel de vida en este país es de tres por ciento. Necesitamos, con riesgos, con la posibilidad de cometer errores, avanzar hacia un crecimiento mínimo de 4 por ciento al año.
Los problemas cambian, agrega. La independencia de los bancos centrales se extendió en el planeta para combatir presiones inflacionarias que se daban en todos los países y para ordenar el comercio mundial. Pero, insiste, la inflación ha dejado de ser el terrible problema mundial, en parte porque debido al comercio ya no es un solo país el que fija los costos y por la disminución en los costos laborales. Entonces, al cambiar, tenemos que modificar nuestra política económica, soltar nuestros prejuicios. Lo que hay que hacer en México, apunta, no es sencillo, es complejo, pero se tienen que atrever y se tiene que admitir que, sobre todo el nuevo gobierno, se cometan errores. Y los va a cometer.
Cambiar la manera de percibir las cosas
–En los últimos años ha predominado la idea, en México y en buena parte del mundo, de que no hay muchas opciones de política económica. ¿Cree que en las actuales circunstancias se pueden tomar estos riesgos a un costo manejable?
–Esa idea es una de las cosas que está cambiando. La que impulsó Estados Unidos prácticamente desde la gran crisis de los años 30 fue la libertad de comercio. Hoy, ese país, con los déficits enormes que tiene, empieza a no tolerar la libertad de comercio. Buena parte de los países están dando mayor peso a los intereses nacionales frente a los de carácter global. Estamos en el inicio de revivir cosas que antes eran anatema. El mundo ya cambió. Antes se decía que el petróleo y el gas eran la fuente fundamental de generación de oferta energética. Actualmente, ya no. Las fuentes de energía limpia comienzan a predominar. Eso implica un cambio en nuestra manera de percibir las cosas y uno enorme para países petroleros, como nosotros. El mundo cambia, no es estático y el éxito de una política económica es tratar de anticipar en lo posible el cambio y hacer el ajuste ex ante y no ex post.
–¿Considera que el gobierno ve esos cambios y hace los ajustes para anticiparse a ellos?
–Es una mezcla. En algunos casos sí y en otros los ahogan los problemas presentes, que se hacen más agudos. Por ejemplo, este gobierno, al menos en sus manifestaciones visibles, no expresa preocupación por alentar la inversión pública y dar incentivos a la privada. ¿Cómo lo compensa? Haciendo transferencias de ingreso a los segmentos más pobres de la sociedad: a niños, a viejos, etcétera. Entonces, crece la demanda de productos que fundamentalmente elabora el país. Las transferencias de orden social, redistributivo de este gobierno, están compensando imperfectamente la falta de esfuerzo inversor. Desde el punto de vista social lo completan, pero desde el de futuro del país hay duda. Se necesita acrecentar la inversión. Eso nos lleva a otro problema: se necesita que el gobierno tenga finanzas menos restringidas, y eso nos lleva a una reforma fiscal que este gobierno no ha admitido, al menos por ahora. Esos problemas se revuelven entre sí.
–Los programas aumentan la capacidad de consumo de los estratos de menor ingreso, pero no sacan a la economía del estancamiento.
–¿Hacia dónde está dirigido lo que ofrecen? Hacia bienes de consumo popular. A los sectores que elaboran bienes de consumo popular esta política los está alentando y, en consecuencia, la inversión de esos sectores puede crecer. No es claramente suficiente, porque necesitamos infraestructura, proyectos de envergadura, transformadores de la estructura productiva nacional. Pero también hay un estímulo inversor pequeño, modesto, pero ahí está.
–¿Cómo se debería interpretar la situación por la que pasa la economía?
–Para empezar, debemos quitarnos las telarañas de la cabeza. Decir que el mundo económico no se reduce simplemente al crecimiento, sino tiene otras dimensiones y tiene una clarísima: la social. En un país como México, donde 10 por ciento de las familias ricas se llevan 60 por ciento del producto, donde tenemos 45 por ciento de la población en la pobreza, donde tenemos un sector informal que absorbe 60 por ciento de la fuerza de trabajo, la relación social tiene que ser decisiva. ¿Cómo se instrumenta? Es difícil, porque para cubrir la dimensión social van a descobijar a otros sectores y hay críticas. Pero no hay otra forma de andar. Hay que atender ese problema, porque de otra forma la sociedad se nos acaba de descomponer.
–Mencionó la parte fiscal.
–La reforma fiscal es una necesidad que va a venir tarde o temprano, y va a tener que instrumentarse. ¿En qué consiste? Cobrar un poquito más a los que más tienen y un poquito menos a los que menos poseen. Eso es una reforma fiscal. Se tiene que revisar el régimen de financiamiento con recursos fiscales a los estados, modificar el impuesto predial; quizá, a futuro, una contribución pequeña a las transacciones financieras, para ordenarlas; de acuerdo a como camine el mundo, un pequeño impuesto a la riqueza. Todo eso afecta enormemente intereses creados. ¿Cuáles son los pleitos que llegan a la Suprema Corte? Alrededor de 60 o 70 por ciento tiene que ver con cuestiones fiscales. Es una manifestación de que eso toca intereses.
Posponer una reforma fiscal hasta el inicio de la segunda mitad del gobierno, como ha planteado el Presidente, tiene evidentemente un costo, apunta Ibarra Muñoz. Pero un gobierno nuevo como este no puede echarse encima todos los problemas. Y los relacionados con una reforma fiscal son especialmente sensibles. En términos políticos, decidieron no meterse a eso, por lo pronto. Eso tiene un costo, porque restringe la capacidad de acción del gobierno.
–¿Cuáles son los cambios que advierte en la relación entre el gobierno y los grupos económicos?
–Las cifras de inversión son muy claras. Hay una retracción de la inversión privada, que no sólo es económica, sino también política. Todavía no se aflojan las cosas por entero con el sector privado, y esto puede tomar más tiempo.

viernes, 2 de agosto de 2019

La economía aún sufre el efecto Peña: Jonathan Heath, de Banxico; PIB no llegará a la meta 2019, dice

Ciudad de México, 1 de agosto (SinEmbargo).– La economía mexicana lleva cinco trimestres con un crecimiento promedio anual de 0.04 por ciento, es decir, tres de ellos corresponden al sexenio del ex Presidente Enrique Peña Nieto, quien dejó su último año con una desaceleración importante, dice Jonathan Heath Constable, subgobernador del Banco de México(Banxico), en entrevista con SinEmbargo.
“Definitivamente hay una debilidad en la economía mexicana, sin embargo, tres de esos cinco trimestres hay que achacarlos al sexenio de (Enrique) Peña Nieto, quien deja su último año con una desaceleración importante”, asegura Heath Constable, quien desde enero forma parte de los cinco integrantes del Banxico.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) publicó el miércoles el dato del Producto Interno Bruto (PIB), el cual aumentó 0.1 por ciento en términos reales en el trimestre abril-junio frente al trimestre previo.
Jonathan Heath (derecha) y Gerardo Esquivel Hernández (izquierda), subgobernadores del Banco de México. Foto: Cuartoscuro.
La estimación oportuna del PIB mexicano en el segundo trimestre de 2019 sorprendió con un ligero avance. En semanas previas, JP Morgan, Goldman Sachs, Citibanamex, Banorte, Oxford Economics y Pantheon Macroeconomics adelantaban una contracción de la economía mexicana que podría rondar entre el 0.2 y el 0.5 por ciento.
Los analistas dejaban poco espacio al optimismo y ya hablaban de una recesión si el PIB mexicano hubiera caído este segundo trimestre, pues se cumpliría la regla de dos trimestres de caídas consecutivos, sin embargo no ocurrió así.
Jonathan Heath, de 64 años, considera que el debilitamiento de la economía mexicana no es responsabilidad total del nuevo Gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador. “Lo primero que hay que destacar es que la economía está estancada, no ha crecido en los cinco trimestres, pero no es como lo dicen muchos analistas, que lo quieren rápidamente achacar al nuevo Gobierno, eso no es justo”, explica.

 Esta semana, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anunció un plan que movilizará 485 mil millones de pesos para apoyar la economía. El titular de la dependencia, Arturo Herrera, señaló en conferencia de prensa que actualmente se vive “un proceso general de desaceleración de la economía a nivel global”.
Para Heath, quien es doctor en Economía por la Universidad de Pennsylvania, estas medidas pueden ayudar a la economía porque van dirigidas a tratar de corregir el subejercicio del Gasto Público, sin embargo, ve poco probable que el Gobierno logré alcanzar su meta de crecimiento para este año, que es de entre 1.1-2.1, según las previsiones de Hacienda.
“Lo primero que hay que hacer es echar a andar el Gasto Público y esperar a ver si Estados Unidos aprueba el tratado comercial, si eso ocurre entonces pudiéramos encontrar algo de crecimiento para fines de este año”, expone. “Ya con lo que hemos visto en los primeros dos trimestres del año se ve difícil tener un crecimiento arriba del 1 por ciento”, considera el economista.
Sobre la relación que mantiene el Banxico con el Presidente López Obrador, el Subgobernador del Banco Central del país afirma que “es buena y hay una relación de respeto total”.
Jonathan Heath, quien desde enero forma parte de los cinco integrantes del Banxico, dice que la economía mexicana lleva cinco trimestres con un crecimiento promedio de 0.04 por ciento. Foto: Cuartoscuro.

***

–El Inegi publicó hoy el dato del crecimiento del PIB en el segundo trimestre de 2019, el cual mostró un avance de 0.1 por ciento, contrario a lo que habían pronosticado las corredurías. ¿Cree que es suficiente este crecimiento?
–Primero, no creo que se hayan equivocado demasiado las corredurías porque el crecimiento promedio anual de los últimos cinco trimestres es 0.04 por ciento, que si lo redondeamos a un solo decimal es de 0.0 por ciento, entonces hemos crecido en promedio 0 por ciento en los últimos cinco trimestres.
Definitivamente hay una debilidad en la economía mexicana, sin embargo, tres de esos cinco trimestres hay que achacarlos al sexenio de (Enrique) Peña Nieto, quien deja su último año con una desaceleración importante.
Yo creo que lo primero que hay que decir aquí es que no todo lo podemos achacar al nuevo Gobierno, este estancamiento de la economía viene desde el año pasado y tiene que ver con muchos factores que se estaban gestionando desde entonces y que no es simplemente la llegada de un nuevo Gobierno.
El estancamiento (de la economía) viene por el hecho de que está (Donald) Trump en Estados Unidos, por el acuerdo del libre comercio en el aire, que no sabemos si se va a actualizar o no, y esto ha hecho que la inversión privada se encuentre estancada desde hace varios años.
Lo primero que hay que destacar es que la economía está estancada, no ha crecido en los cinco trimestres, pero no es como lo dicen muchos analistas, que lo quieren rápidamente achacar al nuevo Gobierno, eso no es justo.
Si bien hay una definición mediática de dos trimestres negativos para que haya una recesión y mucha gente está diciendo eso, pues simplemente es una regla de aproximación y no define el cuadro de una recesión. El hecho de que si hubo recesión o no es un debate que todavía sigue e el aire, sin embargo, creo que al final de cuentas no importa la etiqueta que le queramos poner, definitivamente es una economía que no ha crecido en cinco trimestres.
–Esta semana, el martes pasado, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anunció un plan para movilizar 485 mil millones de pesos para apoyar la economía. ¿Considera que este apoyo es suficiente?
–Hay varias cosas que explican el bajo desempeño de la economía, uno de ellos es el subejercicio del Gasto Público que hemos visto al inicio de este sexenio, y este paquete de medidas está dirigido precisamente a tratar de corregir este subejercicio, pero no es lo único que explica el mal desempeño: uno es el hecho de que la inversión privada está estancada y otro es una desaceleración muy marcada en las exportaciones, incluso a una desaceleración en el consumo de los hogares.
Lo primero que hay que hacer es echar a andar el Gasto Público y esperar a ver si Estados Unidos aprueba el tratado comercial y si eso ocurre entonces pudiéramos encontrar algo de crecimiento para fines de este año.
–El Presidente dijo en una entrevista con Bloomberg que le gustaría que el Banxico bajara las tasas de interés y se mostró respetuoso de su autonomía. ¿Cómo ha sido la relación del organismo con el Ejecutivo federal?
–La relación con el Jefe del Ejecutivo federal es buena, no hay duda que el Presidente ha respetado la autonomía, nada ha cambiado…. hay una relación de respeto total tanto del Banco de México hacia el Presidente como de él a la institución, y eso no ha cambiado en absoluto.

 –¿Cómo ve el panorama de la economía mexicana actualmente?, ¿considera que el Gobierno federal podrá llegar a su meta de crecimiento este año?
–Ya con lo que hemos visto en los primeros dos trimestres del año se ve difícil tener un crecimiento arriba del 1 por ciento. Creo que todavía hay posibilidad de que la economía pueda repuntar en el cuarto trimestre, sin embargo, no nos van a dar los números para poder tener una cifra más respetable. Es un hecho que empezamos la primera mitad del año con un estancamiento que se venía observando desde el año anterior y aunque la economía se recupere en la segunda mitad del año, pues la aritmética no le va a permitir un crecimiento mayor.

miércoles, 29 de julio de 2015

Economía por los suelos: reduce Cepal a 2.4% pronóstico de crecimiento para México


Videgaray y Carstens, titulares de Hacienda y del Banco de México, respectivamente. Foto: Especial

Videgaray y Carstens, titulares de Hacienda y del Banco de México, respectivamente.
Foto: Especial






MÉXICO, D.F. (apro).- Por segunda vez en el año, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) redujo su pronóstico de crecimiento económico de México para el 2015, que fijó hoy en 2.4%.
El 7 de abril pasado bajó su proyección a 3%, desde el 3.2% que había establecido desde finales del año pasado.
La Cepal, dirigida por la mexicana Alicia Bárcena, presentó hoy en su sede en Santiago de Chile el “Estudio económico de América Latina y el Caribe”, con sus nuevas proyecciones. El análisis pronostica un mediocre crecimiento económico de 0.5%, en promedio, para toda la región en este año.
Dicho crecimiento es producto de la desaceleración económica generalizada en la región, dice la Cepal, pero también prevé un crecimiento heterogéneo entre subregiones y países: América del Sur mostraría una contracción de -0.4%; Centroamérica y México, un crecimiento de 2.8% promedio y el Caribe, de 1.7%.
El organismo dice: “A nivel de países Panamá liderará la expansión regional con un alza de 6%, seguido de Antigua y Barbuda (5.4%), República Dominicana y Nicaragua (ambos con 4.8%).
“México alcanzará un Producto Interno Bruto (PIB) de 2.4% y Argentina de 0.7%. Brasil anotará una contracción de -1,5%, mientras que Venezuela tendrá una disminución aún mayor, de -5.5%.”
Según el estudio, la desaceleración económica se debe a factores tanto externos como internos.
“En el ámbito externo, se destaca el lento crecimiento de la economía mundial durante 2015, en particular la desaceleración de China y las otras economías emergentes, con excepción de India”.
También señala que “el comercio mundial se mantendrá estancado en lo que ya se ha transformado en un problema estructural de la economía mundial y que a la menor demanda externa se suma, por un lado, la tendencia a la baja de los precios de los productos básicos, y por otro, la mayor volatilidad e incertidumbre en los mercados financieros internacionales”.
En el ámbito interno de los países, el estudio señala como factores que han contribuido a la desaceleración económica la contracción de la inversión que, junto con la desaceleración del crecimiento del consumo, “explica entre otros factores la reducción de la demanda interna, factor principal tras el crecimiento en los últimos años”.
A la Cepal, de acuerdo con el estudio, le parecen “preocupantes” la caída de la tasa de inversión y la menor contribución de la formación bruta de capital al crecimiento, pues “no solo afectan el ciclo económico, sino también la capacidad y calidad del crecimiento de mediano y largo plazo”.
Es por ello que –dice el organismo– “uno de los principales desafíos para retomar un crecimiento vigoroso es dinamizar el proceso de formación bruta de capital”.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Hasta 2.1% bajó Hacienda la previsión de crecimiento este año

Descarta Aportela que el descontento social haya pesado en el ánimo de inversionistas
Efecto negativo por menor volumen de explotación de crudo y no por descenso de precios, dice
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El subsecretario de Hacienda, Fernando Aportela (izquierda), junto al titular de la Unidad de Planeación Económica de la Hacienda Pública, Ernesto Revilla, este viernes en conferencia de prensaFoto Notimex
Israel Rodríguez
 
Periódico La Jornada
Sábado 22 de noviembre de 2014, p. 27
Por segunda ocasión en el año, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ajustó a la baja su previsión de crecimiento para la economía mexicana para 2014 de 2.7 por ciento previo, ahora a un rango de entre 2.1 y 2.6 por ciento. A principios de año la expectativa era de un crecimiento de 3.5 por ciento. Para 2015 la previsión es que el dinamismo económico de México oscile entre 3.2 a 4.2 por ciento contra el último pronóstico puntual de 3.7 por ciento.
Fernando Aportela, subsecretario de Hacienda, descartó que el bajo crecimiento de la economía y el creciente descontento social haya pesado en el ánimo de los inversionistas y dijo que en los hechos la reciente emisión de un bono global por 2 mil millones de dólares, recursos que se utilizarán para refinanciamiento de deuda y pre fondeo para 2015, estuvo sobre-demandada y esto permitió reducir el premio ofrecido a los inversionistas, lo que es una señal de la confianza en el país.
Aportela Rodríguez indicó que la baja en la plataforma de producción petrolera tuvo un efecto negativo en el producto interno bruto (PIB) de 0.4 puntos porcentuales, reducción significativa, refirió.
El potencial de la economía es mayor
Fernando Aportela reconoció: No estamos satisfechos con la cifra de crecimiento porque el potencial de la economía es mayor.
Explicó que el efecto negativo fue por el menor volumen de explotación de crudo y no por el descenso de los precios internacionales del petróleo. La actividad petrolera estuvo por debajo de los esperado debido a una menor plataforma de producción de Petróleos Mexicanos de 2 millones 398 mil barriles diarios, nivel que contrasta con un estimado de 2 millones 520 mil barriles.
Estimó que la menor producción petrolera durante este año le restará 0.4 puntos porcentuales al crecimiento del PIB de 2014.
Por la mañana, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó que el PIB al tercer trimestre de 2014 se ubicó en 2.2 por ciento con respecto del mismo periodo del año anterior. Con base en cifras ajustadas por estacionalidad, el PIB creció sólo 0.5 por ciento contra el trimestre anterior.
El funcionario señaló que la dependencia gubernamental realizó un cambio en la metodología de medición de expectativas de crecimiento mediante el establecimiento de rangos para otorgar una mayor transparencia y certidumbre.
Precisó que para efectos de proyecciones de finanzas públicas se seguirán presentando al Congreso de la Unión estimaciones puntuales de crecimiento en los documentos de pre-criterios generales de política económica.
Aseguró que en el tercer trimestre de 2014 la evolución económica está en línea con las expectativas de la SHCP de mayor aceleración en la segunda mitad del año, a pesar de haber sido afectada por diversos factores.
Fernando Aportela estuvo acompañado de Ernesto Revilla, titular de la Unidad de planeación económica de la SHCP, quienes aseguraron que las expectativas es que la aceleración económica se mantendrá en el último trimestre del año.
Ernesto Revilla afirmó: se está viendo una evolución más balanceada entre todos los sectores y vemos este dato del PIB del Inegi al tercer trimestre esencialmente como una buena noticia porque muestra un mejor comportamiento al interior de los componentes del PIB a lo que veíamos en el primero y segundo trimestres y vemos buenos datos en el cuarto trimestre para una evolución positiva al cierre del año y de 2015.
Los componentes que requieren dinamizarse más, dijo, es que se estabilice la parte petrolera y vemos al sector servicios en agosto y septiembre ligeramente con menor dinamismo del que esperamos que va a tener al cierre del año.
Respecto del sector externo, las estimaciones actuales para el PIB anual de Estados Unidos en 2014 implican un crecimiento anualizado de 2.7 por ciento para el cuarto trimestre del año.
Aportela Rodríguez se mostró optimista en que en el futuro cuando las reformas estructurales empiecen a tener resultados la economía mexicana mostrará mejores tasas de crecimiento.
Destacó que el empleo formal se está acelerando. Mencionó que en octubre, el número de asegurados en el Instituto Mexicano del Seguro Social tuvo un crecimiento mensual de 172 mil 134 personas, el mayor en la historia del indicador. En términos anuales, el empleo formal aumentó a una tasa de 4.2 por ciento, el mayor crecimiento desde febrero de 2013. Subrayó que de estos empleos formales 80 por ciento perciben un equivalente a dos salarios mínimos.
Enumeró una serie de indicadores como el consumo privado, el empleo, el dinamismo de las exportaciones no petroleras, la mayor inversión realizada por el gobierno, que se reflejó en la recuperación del sector de la construcción, las manufacturas, entre otros.
Por separado los principales grupos financieros que operan en el país consideraron que el crecimiento al tercer trimestre fue inferior a lo que esperaba el consenso, de ahí que los resultados implican un riesgo a la baja, aunque moderado, por lo que los pronósticos del crecimiento del PIB para el cierre del año oscilan entre 2.2 y 2.4 por ciento.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Cae otra vez el pronóstico de crecimiento

La previsión pasó de 2.47 a 2.30% por las preocupaciones sobre el problema, dice BdeM
En la encuesta del banco se destacan la debilidad del mercado interno y la política fiscal como otros factores que interfieren en la economía
Para 2015 el avance retrocede de 3.83 a 3.72%
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Parte frontal del edificio del banco central en el Distrito FederalFoto Reuters
Roberto González Amador
 
Periódico La Jornada
Viernes 7 de noviembre de 2014, p. 31
La previsión sobre el crecimiento de la economía mexicana en éste y el próximo año se ha reducido, mientras creció la preocupación por el efecto de la inseguridad pública en el desempeño de la actividad productiva en los siguientes meses, reveló una encuesta mensual que levanta el Banco de México (BdeM) entre analistas del sector privado nacional y extranjero.
En la encuesta correspondiente a octubre, realizada prácticamente un mes después del asesinato de tres estudiantes y la desaparición forzada de otros 43 en Iguala, Guerrero, los analistas consideraron que los principales factores que pueden lastrar el crecimiento son, en orden de importancia, los problemas de inseguridad pública, con 26 por ciento de las respuestas y el de mayor frecuencia por décimo mes consecutivo; la debilidad del mercado interno, 16 por ciento, y la política fiscal del gobierno, con 13 por ciento de las respuestas.
Así, los tres principales factores que podrían obstaculizar el crecimiento tienen que ver con temas internos, y sólo en el cuarto sitio figuran la inestabilidad financiera internacional y la debilidad del mercado externo y la economía mundial, con 11 por ciento de las respuestas en cada caso.
Hace un año, en la encuesta correspondiente a octubre de 2013, el principal factor identificado por los analistas como potencial obstáculo al crecimiento fue la debilidad del mercado externo y de la economía mundial, que recibió 22 por ciento de las respuestas; seguido por la política fiscal del gobierno, con 17 por ciento, y la debilidad del mercado interno, con 14 por ciento. La inseguridad pública, en aquella muestra, sólo recibió 6 por ciento de las respuestas, 20 puntos porcentuales menos que en la de 2014.
El 26 de septiembre pasado fueron asesinados, presumiblemente por policías, tres estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa, Guerrero, así como otras tres personas víctimas del fuego cruzado; desde aquella fecha, otros 43 alumnos de ese plantel están desaparecidos. La encuesta del Banco de México entre analistas del sector privado nacional y extranjero fue levantada entre el 23 y el 30 de octubre y recoge la opinión de especialistas de 38 grupos de análisis y consultoría económica del sector privado, tanto nacionales como extranjeros.
La previsión de crecimiento económico, que se había mantenido sin variación en las encuestas de agosto y septiembre, fue reducida por los analistas de una media de 2.47 por ciento a 2.30 por ciento para este año, y de 3.83 a 3.72 por ciento para 2015, de acuerdo con los resultados de la muestra dados a conocer ayer por el banco central.
El gobierno federal anticipa para este año un crecimiento de 2.7 por ciento y de 3.7 para 2015. En tanto, el Banco de México mantiene un pronóstico entre 2 y 2.8 por ciento para 2014, y de entre 3.2 y 4.2 por ciento en 2015.
A la par de la baja en la previsión de crecimiento, los analistas elevaron su pronóstico de inflación para este año, de 3.97 a 4.02 por ciento y de 3.47 a 3.51 en 2015.
Sin embargo, el pronóstico de la inflación subyacente –en la que se eliminan los precios de combustibles y agropecuarios, que tienen variaciones dependiendo la estación– fue ajustado a la baja: de 3.47 a 3.41 por ciento este año, y de 3.25 a 3.21 por ciento en 2015.
El impacto en los mercados de este cambio en las expectativas se ha observado a lo largo de este mes, comentó José Isaac Velasco, analista de Ve por Más, respecto del resultado de la encuesta del banco central. La depreciación del peso corresponde a una fortaleza del dólar y a la caída de los precios del crudo, que generan preocupaciones sobre la fortaleza de las economías petroleras. Por otra parte, el consumo privado y el sector de servicios continúan presentando cifras poco alentadoras, dijo.

martes, 2 de septiembre de 2014

Analistas bajan a 2.47% pronóstico de crecimiento económico para 2014


México, DF. Analistas privados bajaron a 2.47 por ciento su expectativa de crecimiento económico para México en 2014, desde un dato previo de 2.56 por ciento, de acuerdo con un sondeo del Banco de México (central) divulgado este martes.
El pronóstico de inflación, por su parte, se aceleró a 3.82 por ciento, desde 3.78 por ciento visto en la consulta previa.
El Banco de México tiene un objetivo de inflación de 3 por ciento +/- un punto porcentual.

lunes, 4 de agosto de 2014

Reduce Cepal a 2.5% proyección de crecimiento para México


México crecería 2.5 por ciento en 2014, por debajo de un pronóstico anterior de 3.0 por ciento realizado en abril, de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
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De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), México crecería 2.5 por ciento este año, por debajo de un pronóstico anterior de 3.0 por ciento realizado en abril.
Además, la Comisión redujo su proyección de crecimiento para la región en 2014.
América Latina y el Caribe crecerá este año un 2.2 por ciento en promedio, 0.5 puntos porcentuales menos que la proyección de abril pasado.
En su Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2014, divulgado este lunes, el organismo de Naciones Unidas precisó que la expansión de 2.2 por ciento se vincula con ladebilidad de la demanda externa y un bajo dinamismo de la demanda interna.
Además, incidirá en la expansión económica regional una insuficiente inversión y un limitado espacio para la implementación de políticas que impulsen la reactivación económica.
El reporte aseveró que la desaceleración económica regional del último trimestre de 2013 se mantuvo en los primeros meses de 2014, razón por la cual “la región anotará un crecimiento inferior al del año pasado”, cuando llegó a 2.5 por ciento.
El crecimiento regional de este año estará encabezado por Panamá, con una tasa proyectada de 6.7 por ciento, seguida de Bolivia (5.5 por ciento) y Colombia, República Dominicana, Ecuador y Nicaragua, estos últimos con expansiones de 5.0 por ciento.
Pese a que redujo la proyección anual de crecimiento del 2.7 por ciento de abril pasado a 2.2 por ciento, el organismo puntualizó que “la gradual mejora de algunas de las principales economías del mundo debería permitir un cambio de tendencia hacia fines de 2014”.
La secretaria ejecutiva de la Cepal, la mexicana Alicia Bárcena, aseveró en la presentación del documento que “las políticas macroeconómicas tienen que tomar en cuenta las vulnerabilidades específicas de los países”.
Añadió que “en todos los casos es importante aumentar la inversión y la productividad para garantizar, en el mediano plazo, un cambio estructural con igualdad. Ambas determinantes son retos claves para la sostenibilidad económica del desarrollo”.
El reporte divulgado este lunes previó que el menor crecimiento de China previsto para 2014 será el principal riesgo que enfrentarán los países de América Latina y el Caribe.
Subrayó que “las economías de la región más especializadas en la exportación de materias primas a ese país (China) podrían verse afectadas si el gigante asiático no logra mantener su crecimiento por sobre el siete por ciento”.
Pronosticó que, en el mediano plazo, “se espera que la región enfrente una demanda menos dinámica de sus principales bienes de exportación y un encarecimiento del financiamiento externo”. (Con información de Notimex)

lunes, 28 de julio de 2014

La IP recorta el pronóstico de crecimiento a 2.5%

Recorta el Ceesp de 2.8 a 2.5% su pronóstico del crecimiento del país para este año
Consumo interno débil, por bajos salarios y escaso poder de compra
No hay indicios de que mejore el gasto de los hogares ni de que las reformas aprobadas tengan un efecto importante, afirma
La inversión, la gran ausente en la economía nacional, advierte
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La industria de la construcción del país ha sido la más afectada durante el actual proceso de desaceleración económicaFoto Alfredo Domínguez
Susana González
 
Periódico La Jornada
Lunes 28 de julio de 2014, p. 23
Bajos salarios en los nuevos empleos y pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores inciden en que el consumo interno, motor de la economía, se mantenga débil, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp) al recortar de 2.8 a 2.5 por ciento su pronóstico de crecimiento económico para este año.
Además de que no se perciben indicios de que el consumo mejore y de que las reformas aprobadas tengan un efecto importante este año, la posibilidad de que la economía logre una tasa de crecimiento cercana a 3 por ciento es muy limitada, indicó.
A través de su análisis semanal, el organismo previó que también el Banco de México corregirá a la baja su pronóstico de crecimiento económico, una vez que se conozca la encuesta entre especialistas privados que aplica a finales de este mes. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ya se anticipó a recortar de 3 a 2.4 por ciento su pronóstico de crecimiento para México. Apenas en mayo pasado la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ajustó a 2.7 por ciento su pronóstico de crecimiento para este año.
El Ceesp acusó que la inversión sigue siendo la gran ausente en la economía nacional, porque aunque la aplicada por el gobierno federal muestra tasas de crecimiento real de dos dígitos, su efecto sobre la actividad económica no se ha reflejado y las cifras sobre infraestructura mantienen variaciones negativas.
La debilidad que mantiene el consumo se puede relacionar con dos factores: por una parte al hecho de que la capacidad adquisitiva del salario mínimo real sigue perdiendo fuerza. De enero a junio del presente año acumuló una pérdida real de 0.2 por ciento, la cual podría elevarse si se toma en cuenta que la inflación ya volvió a colocarse en la línea de 0.4 por ciento en la primera quincena de julio, explicó .
El segundo factor que ha incidido en la debilidad del consumo se relaciona con los bajos salarios que se ofrecen en las nuevas contrataciones. Un ejemplo se desprende de los resultados que muestran los establecimientos comerciales al menudeo, donde se aprecia que mientras el personal ocupado sigue creciendo, las remuneraciones por persona ocupada acumularon cuatro meses seguidos con variaciones negativas, afirmó el organismo.
El Ceesp recurrió a los resultados más recientes sobre la inflación, las ventas minoristas y el indicador global de la actividad económica (IGAE) divulgados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía en los últimos días para sustentar su decisión de recortar su pronóstico económico.
Recordó que el IGAE, al que se considera una aproximación del producto interno bruto (PIB), tuvo un crecimiento de 1.4 por ciento en mayo pasado en comparación con igual mes de 2013. Incluso consideró que dicho comportamiento está en línea con la expectativa de que su ritmo de avance mejoraría a partir del quinto mes, después de la debilidad que tuvo en los primeros meses y los efectos estacionales del periodo vacacional de Semana Santa en marzo y abril.
Sin embargo, advirtió que tal ritmo de avance está muy alejado de las expectativas de especialistas consultados por el Banco de México a principios de mes, ya que anticiparon un crecimiento de 2.14 por ciento del PIB en el segundo trimestre de 2014.
Para que tal crecimiento se alcance, el IGAE tendría que haber registrado un crecimiento mensual de 3 por ciento en promedio en mayo y también en junio. Así que dado que en mayo sólo reportó un avance de 1.4 por ciento, sería necesario que en junio aumentara 4.3 por ciento para que se cumpliera la expectativa de los especialistas.
Estado de derecho ausente
Sin embargo, la posibilidad de que esto suceda es limitada, sobre todo cuando el consumo, que debería ser el principal motor del crecimiento, sigue mostrando una importante debilidad, dijo.
Aunado al desempeño del IGAE, destacó que las ventas al menudeo en su ajuste por estacionalidad mostraron una disminución mensual de 0.6 por ciento, aunque en términos anuales crecieron 1.6 por ciento. Abundó que reportes de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio indican que en junio las ventas siguieron debilitándose.
En contraste, ponderó que las señales de recuperación económica en Estados Unidos pueden generar un mayor beneficio para el aparato productivo del país. Prueba de ello es que, en contraste con los otros indicadores referidos, las exportaciones mexicanas crecieron 7.7 por ciento durante junio. Con todo, insistió en que la debilidad del mercado interno seguirá siendo un factor importante que limite un mayor avance, mientras no crezca la inversión, que al final de cuentas es el origen de más empleos.
A todos los argumentos económicos anteriores, el CEESP agregó una queja sobre lo que consideró ausencia del estado de derecho, al señalar que prevalece la incertidumbre sobre proyectos en los que podría participar el capital privado o en los que se mantiene restringido su acceso.

jueves, 24 de julio de 2014

FMI reduce expectativa de crecimiento de México, a 2.4 por ciento

También redujo su pronóstico de crecimiento mundial, de 3.7 a 3.4 por ciento. La nueva estimación para 2014 está por debajo de la meta de la Secretaría de Hacienda de 2.7 por ciento.
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El Fondo Monetario Internacional ajustó a la baja su pronóstico de crecimiento económico en México este año, que pronosticó sea de 2.4 por ciento, desde 3.0 por ciento en su reporte de abril pasado, pero mantuvo en 3.5 por ciento su estimación para 2015.
Milesi-Ferretti resaltó que las perspectivas de la economía mexicana han mejorado mucho por las “muy ambiciosas” reformas estructurales que han sido aprobadas, junto con sus legislaciones secundarias.
Aclaró que aunque es difícil estimar el efecto a largo plazo de esto cambios, “vemos de manera conservativa un crecimiento potencial que suba cerca de 4.0 por ciento en un horizonte como de cinco años”.
El FMI también redujo su proyección del crecimiento mundial para 2014a 3.4 por ciento, del 3.7 por ciento que indicó previamente, debido a las secuelas de un primer trimestre flojo, particularmente en Estados Unidos, y a las perspectivas menos optimistas en varios mercados emergentes.
Señaló que dado que en ciertas economías avanzadas se prevé un crecimiento algo más fuerte el próximo año, para 2015 se sigue proyectando un crecimiento mundial de 4.0 por ciento, sin variación respecto a su expectativa abril pasado.
En su reporte, el organismo internacional precisó que los riesgos a la baja siguen siendo motivo de preocupación, y la agudización de los riesgos geopolíticos podría provocar una fuerte escalada de los precios del petróleo.
Indicó que entre los riesgos de los mercados financieros están las tasas de interés a largo plazo y la posibilidad de que se revierta la reciente tendencia a la baja de las primas de riesgo y la volatilidad.
El periodo de débil crecimiento mundial podría prolongarse, dado que no se observa un ímpetu robusto en las economías avanzadas pese a las tasas de interés muy bajas y a la moderación de otros factores que frenan la recuperación, añadió.
Aseveró que en algunas de las principales economías de mercados emergentes podrían prolongarse los efectos negativos sobre el crecimiento, que se derivan de las restricciones del lado de la oferta y del endurecimiento de las condiciones financieras de 2013.
En ese sentido, el FMI consideró que en muchas economías avanzadas y de mercados emergentes se requiere con urgencia reformas estructurales para cerrar las brechas de infraestructura, reforzar la productividad y elevar el crecimiento potencial.
Las expectativas actualizadas del organismo consideran que en Estados Unidos se está registrando un repunte del crecimiento conforme se disipan los factores temporales, pero dada la recuperación más moderada de la inversión se prevé que el repunte no bastará para compensar completamente el resultado del primer trimestre en términos de crecimiento anual.
Así, ahora el FMI proyecta que en 2014 el crecimiento de Estados Unidos será de 1.7 por ciento, menor al de 2.8 por ciento estimado en abril pasado, y que aumentará a 3.0 por ciento en 2015, desde 2.9 por ciento calculado previamente.
(Con información de Notimex)

miércoles, 11 de junio de 2014

Hacienda se quedó corta: Banco Mundial prevé que México crezca no más de 2.3% este año


Carstens y Videgaray, titulares del Banco de México y Hacienda, respectivamente. Foto: Eduardo Miranda
Carstens y Videgaray, titulares del Banco de México y Hacienda, respectivamente.
Foto: Eduardo Miranda
MÉXICO, D.F. (apro).- La economía mexicana no crecerá este año más de 2.3% –por debajo del 2.7% estimado por la Secretaría de Hacienda–, vaticinó hoy el Banco Mundial (BM).
Así lo expuso en su informe Perspectivas de la economía mundial, que difundió esta tarde desde su sede en Washington, y en el que revisa sus pronósticos de crecimiento económico para el mundo y para cada región y país.
En el caso de América Latina y el Caribe, señala que los datos del primer trimestre apuntan a una “actividad económica floja”, sobre todo en Brasil, México y Perú, “debido a una variedad de razones, tales como la disminución del PIB de Estados Unidos, relacionada con las condiciones climáticas, la desaceleración de China y el reciente aumento tributario en México”.
El recorte del Banco Mundial en su previsión de crecimiento económico de México, a 2.3%, es el segundo en el año. En enero, el organismo financiero internacional planteó un estimado de 3.9% del PIB de México para todo el 2014. Y se sostuvo en ese pronóstico hasta fines de abril, cuando lo recortó de manera drástica a 3%.
Y ahora, 10 de junio, lo hace a 2.3%. Es decir, una reducción de 41% en el pronóstico original de crecimiento para nuestro país.
Para darle significado a esta última cifra, valdría la pena decir que, si en términos monetarios, el Producto Interno Bruto del país en 2013 fue de 13.4 billones de pesos (pesos de 2008), el pronóstico original del Banco Mundial, de un crecimiento de 3.9%, significaría un aumento de 522 mil 600 millones de pesos.
Al bajar la estimación a 2.3%, el aumento en el valor del PIB sería de 308 mil 200 millones de pesos. Es decir, 214 mil 400 millones de pesos menos, o 41% por debajo de la estimación original.
En sus Perspectivas, el Banco Mundial plantea un crecimiento de la economía mundial para 2014 de 2.8%; para el total de países en desarrollo, de 4.8%, y para América Latina y el Caribe, de 1.9%.
El 2.3% para México es, ciertamente, superior a este último promedio, y es también mucho mejor al 1.5% que el organismo estima para Brasil.
Pero en la lista de los 23 principales países de América Latina, México queda en un mediocre lugar 13, es decir, “a media tabla”, muy por debajo de Panamá que, según el BM, crecerá este año en 6.8%.
O de Bolivia (5.2%), Paraguay (4.8%), Colombia (4.6%), Nicaragua (4.5%), Ecuador (4.3%), Perú (4%), Costa Rica (3.7%), entre otros, y aun de Haití, el país más pobre del subcontinente, y para el que el Banco Mundial pronostica un crecimiento, este año, de 3.6%.

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