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jueves, 18 de octubre de 2018

Presidencia y sindicatos: nuevas reglas

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or primera vez en la historia, los afiliados al Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) eligieron ayer a sus líderes seccionales mediante votaciones secretas, aunque el proceso se vio afectado por lo que grupos disidentes de la dirigencia consideraron un albazo operado para favorecer la permanencia de Carlos Romero Deschamps a la cabeza de la organización: la convocatoria se dio a conocer el lunes y al día siguiente se cerró el plazo para registrar planillas, lo que constituye a todas luces una maniobra antidemocrática y excluyente. Pero en caso de que este proceso amañado favorezca al actual liderazgo, será una victoria pírrica, por cuanto el próximo gobierno ha reiterado que respetará la democracia interna de los sindicatos por medio de diversas medidas, tales como la obligatoriedad para los líderes de presentar sus declaraciones patrimoniales y de transparentar las finanzas gremiales.
Ayer mismo, en el curso de su visita a Tamaulipas, el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, advirtió que su gobierno extenderá a las organizaciones laborales el combate a la corrupción y que cesará la añeja protección desde el Ejecutivo federal a las llamadas dirigencias charras, las cuales han sido piezas fundamentales de la opacidad en el manejo de presupuestos, mecanismos de control político del régimen sobre los trabajadores y fuente de abultadas fortunas personales y familiares.
El próximo mandatario plantea, en suma, cortar los viejos y viciados nexos entre la Presidencia y las cúpulas sindicales, una promesa que, de mantenerse, implicará un cambio de gran calado en el funcionamiento institucional del país. Hasta ahora ha existido un pacto no escrito entre gobernantes y líderes sindicales: a cambio de asegurar la sumisión electoral de la organización o central sindical, los primeros han otorgado a los segundos una completa impunidad y fondos ilimitados sin fiscalización alguna. Esa connivencia se ha roto sólo por excepción y no necesariamente para aplicar la ley, sino como resultado de discordancias políticas, como ocurrió entre Carlos Salinas de Gortari y el ex líder petrolero Joaquín Hernández Galicia, La Quina, y, más recientemente, entre el actual titular del Ejecutivo federal, Enrique Peña Nieto, y Elba Esther Gordillo, ex presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Tales rupturas no dieron lugar a procesos de democratización en las organizaciones respectivas sino que, por el contrario, fortalecieron su supeditación a la Presidencia.
Por otra parte, los gobernantes han sometido a persecución a los dirigentes laborales que les han resultado incómodos e insumisos, como ocurrió con Napoleón Gómez Urrutia, líder del sindicato de mineros y metalúrgicos y hoy senador de la República, quien debió exiliarse en Canadá por largo tiempo para evitar los afanes de sucesivas administraciones de someterlo a proceso con base en delitos inventados.
A la legislatura actual corresponde realizar las modificaciones legales necesarias para garantizar que los trabajadores puedan hacer de sus sindicatos organizaciones democráticas y transparentes. A los próximos gobernantes tocará honrar la promesa de no interferir en la vida interna de esas organizaciones ni para encubrir ni para perseguir a nadie. En esas circunstancias, será tarea de los propios agremiados conformar dirigencias honestas y comprometidas con sus bases y concretar el viejo anhelo de democratización de los sindicatos, empezando por los de petroleros, trabajadores de la educación, ferroviarios y electricistas. Si lo hacen, contribuirán en forma sustancial a un cambio importantísimo en la política nacional.

sábado, 28 de julio de 2018

Advierte Nahle fin a lujos en sindicatos

Octavio Romero dirigirá Pemex; Bartlett, la CFE
Fabiola Martínez y Alma E. Muñoz
 
Periódico La Jornada
Sábado 28 de julio de 2018, p. 3
Una vez que Andrés Manuel López Obrador, virtual presidente electo, anunció que Octavio Romero Oropeza será director general de Petróleos Mexicanos (Pemex) y Manuel Bartlett Díaz de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Rocío Nahle, próxima titular de la Secretaría de Energía (Sener), advirtió el fin de los excesos y lujos en los sindicatos de esas dos empresas, para el siguiente sexenio. También ratificó que se revisarán 105 contratos del sector con la iniciativa privada.
Vamos a respetar la organización sindical, hasta ahí. Los excesos, los lujos que iban hacia los sindicatos, los cientos de comisionados, eso no puede seguir así, respondió ayer la senadora electa en conferencia de prensa, después de que López Obrador ratificó que ella estará al frente de la Sener.
Desde la casa de transición, el virtual presidente electo también anunció que Alberto Montoya, académico e integrante del Centro de Estudios Estratégicos Nacionales, será subsecretario de Energía; Carlos Morales Mar, ingeniero mecánico y presidente del consejo estatal de Morena en Veracruz, será subdirector de la CFE; mientras Luis Abelardo González, ex director de la empresa Econoenergiza, será coordinador de Políticas de Energías Renovables.
Nahle subrayó por su parte que en el próximo gobierno habrá redirección y austeridad presupuestal para invertir más en hidroeléctricas, así como en exploración y producción petrolera.
–¿Se reducirían las partidas al Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana y al sindicato petrolero? – se le cuestionó.
–Por supuesto, si se van a reducir (los recursos) a la alta burocracia, aquí debe haber una revisión en gastos superfluos –respondió.
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▲ Rocío Nahle, ratificada como titular de Energía, dijo que se analizarán gastos superfluos en sindicatos de electricistas y petroleros.Foto Carlos Ramos Mamahua
Los sindicatos en este país y en el mundo se formaron para organizarse; los trabajadores van a cuidar sus derechos, así debe ser y nosotros vamos a ser respetuosos. Nada más que se acabaron los usos y costumbres del dinero que va y que viene sin ninguna justificación, señaló.
Puso de ejemplo que ninguno de los trabajadores de las seis refinerías en el país gana 108 mil pesos al mes –lo que será el salario de López Obrador como Presidente–; los que ganan más son los que están sentados aquí en la administración, dijo.
En cuanto a la refinería que se construirá en Dos Bocas, Paraíso, en Tabasco, recordó que ese lugar posee una infraestructura de carga y descarga de productos y almacenaje, lo que representa un avance.
A su vez, Romero Oropeza –ingeniero agrónomo de profesión, oficial mayor con López Obrador en el gobierno capitalino y ex candidato de Centro, Tabasco– indicó que en el análisis que hacen sobre Pemex está incluido el robo de combustible.
En tanto, el senador Manuel Bartlett –ex secretario de Gobernación y Educación Pública, así como ex gobernador de Puebla– indicó que en el caso de la CFE el propósito es revisar las deudas y las finanzas de la empresa y darle energía barata a la población mexicana. Es un compromiso ineludible, sostuvo.
La CFE sigue siendo una empresa nacional poderosa, lo que decía el (virtual) presidente electo es que hay que revisar toda la capacidad que tiene para impulsarla, no para que se adormezca, sino para que se fortalezca, resaltó.

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