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jueves, 5 de septiembre de 2013

Bloquean barzonistas Marina Nacional

Bloquean barzonistas Marina Nacional

La Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF) dio como alternativas de circulación la calle Laguna de Términos, así como Ejército Nacional.
Notimex
Publicado: 05/09/2013 09:02

México. La avenida Marina Nacional se encuentra cerrada a la circulación por una marcha de integrantes de El Barzón y jubilados de la empresa Mexicana de Aviación, quienes se dirigen a la torre de Petróleos Mexicanos (Pemex).
De acuerdo con la red social Twitter, los manifestantes iniciaron su movilización poco antes de las 7:00 horas desde la glorieta del Ángel de la Independencia, por lo que el tránsito tanto en Paseo de la Reforma como en Marina Nacional está afectado.
La Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF) dio como alternativas de circulación la calle Laguna de Términos, así como Ejército Nacional.

martes, 18 de junio de 2013

Pemex desaloja al menos a 1,000 personas de su torre ejecutiva en el DF

Publicado el  Martes 18 de junio de 2013 CNN 
(21:32) Fuentes de Protección Civil informaron que al menos 1,000 personas fueron desalojadas de la torre de Pemex, ubicada en la Ciudad de México.
(20:55) La paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex) anunció la aplicación de un protocolo de seguridad tras una amenaza de la que no dio detalles.
A través de su cuenta de Twitter, Pemex anunció “ante amenaza, aplicamos protocolo de seguridad en la torre ejecutiva Pemex en la Ciudad de México”.
En un momento más información

martes, 12 de febrero de 2013

Ahora dicen que no saben cuál gas causó explosión en torre de Pemex



El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Foto: Octavio Gómez
El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.
Foto: Octavio Gómez
MÉXICO, D.F. (apro).- Después de que había afirmado reiteradamente que una concentración de gas metano fue la causante de la explosión en el edificio B-2 del Complejo Administrativo de Pemex, la mañana de este lunes el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dio marcha atrás: señaló que aún no se ha determinado qué tipo de gas causó la explosión del 31 de enero y que cobró la vida de 38 personas.
Dijo que en lo único que el gobierno federal tiene certeza, es que no se trató de un evento ocasionado por explosivos.
Durante un desayuno del titular de la Segob con reporteros, pidió tiempo para que los peritos de la UNAM, el IPN, la Policía Federal y la Procuraduría General de la República (PGR) concluyan la investigación. Afirmó, que será el procurador Jesús Murillo Karam quien dará a conocer, en su momento, el avance y, en su caso, responsabilidades al respecto.
Sin embargo, el mismo Osorio Chong acompañó al titular de la Procuraduría General de la República (PGR), Jesús Murillo Karam, el lunes 4, cuando aseguraron que la explosión fue ocasionada por gas metano. Posteriormente, en la conferencia del jueves 7, acompañado por directivos de Pemex, Brian Dunagan, perito de la empresa británica, afirmó que los expertos que participaban en la investigación, coincidían en que se trataba de metano.
Osorio Chong abundó en el proceso de revisión: “Hay, digamos, dos sótanos, el sótano normal de este edificio y el sótano que le llamaban ellos uno, algunos hasta dos, donde estaban los cimientos abiertos, o sea, donde inician los pilares, que ahí hacían revisiones cotidianas. No en muchos edificios en el país, pero en éste sí, hay entradas a los cimientos. Esa es una parte donde estaban los trabajadores que fueron encontrados hasta el final.”
Precisó que para llegar a ese lugar, donde están los cimientos, que de por si medían alrededor de 1.60 –en la conferencia del día 4 de febrero, el procurador Murillo Karam afirmó que eran de 1.20–, la dificultad para entrar era mucha y hoy lo sigue siendo con todo el escombro que está ahí.
Dijo que el gas buscó una salida, por eso es que hoy se piensa que no fue en un solo lugar lo que se vio en videos de algunas televisoras: “recordarán, que da pegado al busto, pensamos que no es el único lugar por donde salió el gas, hay otro  lugar donde está con las mismas circunstancias y creemos que también por ahí pudo haber salido otra parte del gas y por eso generó dos eventos”.
Por eso hay que ver toda la tubería, por eso hay que ver lo que está alrededor, por eso hay que ver si es también parte de un problema de subsuelo. Lo que se diga hoy son especulaciones, todavía no se ha determinado, no se puede determinar el gas.
“Me dirán ustedes: ¿Y qué no pueden entrar y medir a partir de un aparato, que sí existe, respecto al tipo de gas?, pues no, no hay forma, porque al salir, obviamente con todo ello salió el gas. Entonces no hay oportunidad de saberlo, si no es hasta en cuanto se tenga todo lo que hay en el subsuelo, lo que va poder determinar el tipo de gas”, explicó.
En cuanto a que la explosión se registró en el horario de mayor afluencia de los trabajadores por la zona de mayor impacto, dijo que pero fue una “real coincidencia”, porque ni siquiera hoy se puede decir que hay responsabilidad de los trabajadores que estuvieron ahí en ese momento, porque no se sabe.
“Lo digo así, porque si bien, el primer día de rescate, no se podía entrar, sí se tomó cualquier cantidad de videos, para dejar plasmada toda la información de lo ocurrido y que no hubiera duda de lo que ahí sucedió. Llegamos hasta el lunes a informarles porque queríamos que todos los peritos, de todas estas instituciones, que trabajaron cada uno por su lado, pudieran verter su información”, aseguró.
El titular de la Segob indicó que se revisaron las paredes y estaban completas. Después del siniestro, en donde se da el lugar del evento, las paredes están íntegras, los mosaicos están en su lugar y exactamente ahí las paredes están enteras. Y la losa de los dos pisos que cayeron no se hizo pedazos, también cae por el mismo evento.
Osorio Chong, aseguró que estas consideraciones, así como el levantamiento de pruebas, fueron tomadas en cuenta por los peritos que participaron en la investigación: “Todos determinaron que no había explosivos, pues el explosivo es aquél que se logra con la manipulación de las personas…”.

jueves, 7 de febrero de 2013

Expertos de la UAM rechazan que el gas metano haya causado el estallido en Pemex


Es una sustancia flamable y explosiva y en el siniestro no se registró ningún flamazo
Se hubiera producido un incendio monumental y las víctimas habrían ardido, explican
Foto
Personal operativo de la Torre de Pemex fue desalojado ayer por una falsa alarma de ‘‘gas’’Foto Francisco Olvera
Ariane Díaz
 
Periódico La Jornada
Jueves 7 de febrero de 2013, p. 5
Académicos de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), expertos en seguridad, ingeniería y protección civil, pusieron en entredicho que el estallido en el edificio B-2 de la Torre de Petróleos Mexicanos se haya debido a una concentración de gas metano, como afirman las autoridades.
‘‘Basta conocer las propiedades de dicho gas para descartar que se trate de la causa. Lo único que podemos afirmar sin mayor dificultad es que no se trata de gas metano; no sabemos qué sustancia es, pero ese gas, no’’, sostuvo Guillermo Garduño, experto en seguridad.
Explicó que el gas metano es resultado de un proceso de descomposición de materia orgánica, que no tiene color ni olor, y que cuando se emplea comercialmente se debe añadir cierto hedor, que es el que conocemos, a fin de advertir si hubiera alguna fuga. Es una sustancia flamable y explosiva, precisó.
En lo ocurrido en la Torre de Pemex ‘‘no hubo flamazo; si el gas metano hubiera sido la causa se hubiera producido un incendio monumental; la humareda producida hubiera sido enorme y las víctimas hubieran ardido, pero ningún herido está quemado”, expuso el académico.
Agregó que las versiones oficiales ‘‘terminan siendo una ofensa para la inteligencia de cualquiera’’ y que ‘‘más que respuestas, dejan muchas, pero muchas dudas”.
Por su parte, Raúl Lugo Leyte, investigador de la división de Ciencias Básicas e Ingeniería de la unidad Iztapalapa de la UAM, explicó que debió tratarse de unos 6 mil metros cúbicos de gas metano para causar esa explosión, y descartó que éste pudiera acumularse sin que nadie se diera cuenta.
‘‘No conozco las instalaciones de Pemex, pero podemos estimar que para una explosión de esa magnitud debió concentrarse demasiado gas, y eso tarda varios meses’’, explicó.
El experto no consideró probable que ello hubiera ocurrido sin que se percatara la gente, principalmente el personal de mantenimiento. ‘‘El personal de mantenimiento conoce bien los olores; con los analizadores de gases que existen, ya sea portátiles o fijos, lo debieron haber detectado’’, señaló.
Sobre el argumento de autoridades de la Procuraduría General de la República (PGR), de que la acumulación de agua y basura dio pie al exceso de gas, apuntó que tendría que ser bastante basura para que se diera un proceso de lixiviación y se formara el biogás. ‘‘Estamos hablando de toneladas, prácticamente de un relleno sanitario’’, y en consecuencia los malos olores se hubieran detectado.
En tanto, Delfino Hernández, geólogo especialista en protección civil, afirmó que no se debe descartar la posibilidad de un atentado, pues ‘‘los edificios se truenan de esta manera, aunque digan lo contrario, cuando hay ondas expansivas, las cuales se dan a través de explosiones por dinamita, pero según ellos no hay evidencia’’, cuestionó el académico.
Para el especialista, resulta extraño que, partiendo de que se trate de una acumulación de gas metano, la empresa que venía haciendo los trabajos de mantenimiento no se hubiera percatado que abajo había tal cantidad de la sustancia. “La expansión de la explosión fue considerable y para ello debió haber una concentración masiva de gas con mucha presión y eso debió tener meses de estarse acumulando.’

martes, 5 de febrero de 2013

Pemex: La verdad sospechosa



Explosión en la Torre de Pemex; 37 muertos y más de 100 heridos. Foto: Eduardo Miranda
Explosión en la Torre de Pemex; 37 muertos y más de 100 heridos.
Foto: Eduardo Miranda
MÉXICO, D.F. (apro).- La más reciente tragedia en Petróleos Mexicanos (Pemex) exhibió la insensibilidad de Enrique Peña Nieto ante el luto, el descontrol gubernamental ante el acontecimiento y la corrupción sistémica en la paraestatal, pero también consolidó una certeza: La verdad, ain si es la verdadera, está bajo sospecha.
Pese a que el gobierno de Peña concluyó que la explosión en el área administrativa de Pemex que mató a 37 personas no obedeció a un atentado, sino a la acumulación de gas, un informe que se rindió con relativa rapidez el lunes 4 –cinco días después del estallido–, la duda se instaló entre un sector de mexicanos.
El recelo no es sólo porque los priistas están ahora al frente del gobierno federal, que sólo por eso se justifica, ni porque se trata de la empresa estatal que ha sido sometida a un saqueo impune que no sabe de límites –al que se sumó con entusiasmo el panismo–, sino porque la verdad en México ha sido tantas veces escamoteada, manipulada, ocultada y traicionada.
Hay en México una crisis estructural de credibilidad en las instituciones del Estado que se fortalece permanentemente, como en dos recientes ejemplos: La liberación de la francesa Florence Cassez por orden de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y la exoneración que el Instituto Federal Electoral (IFE) hizo de los gastos de campaña de Peña.
La impunidad se ha instalado en México como sistema: El que la hace, es bien sabido, no la paga. Y la confianza está rota.
Ejemplos hay muchos y los hay desde hace décadas, aun antes de la Revolución institucionalizada.
El asesinato del general Francisco Serrano y sus 13 acompañantes, en 1927, se inscribe en esa consistente línea de impunidad. Plutarco Elías Calles, identificado como el autor intelectual, en vez de recibir castigo, creó el PRI que gobernó siete décadas ininterrumpidamente.
La verdad sobre los que tramaron la matanza de 1968 ha sido escamoteada por décadas y sólo por la persistencia periodística ha sido posible saber que comparten la culpa Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría, aquel que también sembró el engaño sobre la matanza del Jueves de Corpus, en junio de 1971.
Los mexicanos jamás conocieron la lista de los ‘sacadólares’ que ofreció José López Portillo que, según él, provocaron la crisis de 1982 que resquebrajó la confianza de los mexicanos en las autoridades, acrecentada por el pasmo de Miguel de la Madrid en los terremotos de 1985, y que dieron origen al derrumbe priista de 1988.
Pero parte fundamental de la verdad del 88 se convirtió en cenizas gracias a la complicidad del PAN, tripulado por Diego Fernández de Cevallos, el candidato presidencial en 1994 cuando ocurrieron los asesinatos de Luis Donaldo Colosio y José Francisco Ruiz Massieu, a cual más de oscuros.
La sospecha se extendió en los sexenios de la alternancia por acontecimientos análogos: La muerte del secretario de Seguridad Pública, Ramón Martín Huerta, quedó en mero accidente aéreo, lo mismo que la de Juan Camilo Mouriño, secretario de Gobernación, pese a que Felipe Calderón le rindió homenaje de Estado.
En medio de la bruma, en una tercera muerte de aviación, pereció Francisco Blake, el tercer secretario de Gobernación de Calderón, el individuo que llegó al cargo, en 2006, escamoteando la verdad de lo que verdaderamente ocurrió…
Apuntes
Este martes 5 de febrero, cuando se conmemora el aniversario de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, quedarán perfiladas sólo dos fuerzas: Los que defienden la vigencia del artículo 27 y la propiedad de la nación sobre los recursos naturales, el petróleo incluido, y los que por ambición, ignorancia, dejadez o antipatriotismo dejarán que se entreguen a inversionistas privados, nacionales y extranjeros a los que representa el director de Pemex, Emilio Lozoya Austin, quien manejaba, hasta agosto, la constructora OHL, una de las empresas españolas más favorecidas en el Estado de México por Peña…
Comentarios: delgado@proceso.com.mx y Twitter: @alvaro_delgado

Acumulación de gas, causa de la explosión: PGR



Castillo, Osorio, Murillo, Coldwell y Lozoya. Tras la hipótesis del gas. Foto: Germán Canseco
Castillo, Osorio, Murillo, Coldwell y Lozoya. Tras la hipótesis del gas.
Foto: Germán Canseco
MÉXICO, D.F. (apro).- La explosión en el edificio B2 de la Torre de Petróleos Mexicanos (Pemex), que causó la muerte de 37 personas y mantiene a 30 más hospitalizadas, fue ocasionada por una acumulación de gas metano en los sótanos de esta unidad administrativa, reveló Jesús Murillo Karam, titular de la Procuraduría General de la República (PGR).
Murillo Karam explico “que esto, en su momento álgido, propició un efecto en la estructura de las lozas del edificio, que generó el impulso hacia arriba y, posteriormente, la caída”. Con ello, el funcionario eliminó la posibilidad de que el desastre haya sido ocasionado por un artefacto explosivo.
El funcionario federal adelantó este reporte en rueda de prensa, en la que también estuvieron el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; Pedro Joaquín Coldwel, de la Secretaría de Energía (Sener), y el director de Pemex, Emilio Lozoya Austin.
El procurador general de la República señaló que peritos expertos en bombas y estructuras determinaron que esta explosión fue “difusa, es decir, lenta, horizontal y perfectamente definida, ya que en la zona de desastre no existe el cráter característico que dejan las detonaciones de explosivos”.
Para desestimar la especie de que el siniestro del edificio B2 fue ocasionado por explosivos, explicó que en una detonación fortuita las vigas de acero no se fracturan; mientras que en un percance por artefacto explosivo sí fracturas las estructuras.
Además, indicó que otra prueba de que no se trató de un artefacto explosivo es que los cuerpos de las víctimas no se desmembraron.
Las víctimas, abundó, no presentaron daños en oídos ni existe rastro de fuego, con excepción de tres cuerpos que correspondían a quienes trabajaban en la zona de la explosión, los cuales se encontraron quemados, aunque aquí la causa de la muerte fue traumatismo craneoencefálico, igual que en el caso de muchos de los otros fallecidos.
Según el titular de la PGR, en pruebas de laboratorio no se encontró rastros de explosivos, y si hubiese existido un artefacto explosivo en la zona afectada, se hubieran roto todos los vidrios del edificio.
De acuerdo con el funcionario, el siniestro fue producto de una explosión de gas inflamable que, al hacer contacto con una chispa, detonó.
Acerca de dónde provino este gas, dijo que se investigan algunas hipótesis, como filtración directa del subsuelo o a través de tubería vieja –con más de 30 ó 40 años– que aún se encontraba en el lugar.
Además, explicó que días después del accidente –no precisó la fecha–, el jefe de la cuadrilla que laboraba en la zona del percance, al ver que no aparecían sus compañeros, acudió al Ministerio Público a denunciar que instantes antes del accidente había dejado a sus trabajadores en la zona de la que provino el estallido, explosión que incluso lo impactó contra la pared.
La PGR mostró fotografías tanto del edificio como de los cuerpos que se encontraron quemados; incluso, uno de ellos aparecía con un cable incrustado en el cuerpo.
Murillo Karam indicó que, una vez que se concluya el resto de la investigación, se determinará si la filtración de gas se debió a una negligencia.
En torno a si existen fallas de seguridad en el edificio de la paraestatal, respondió que aún no concluye la investigación y, si aquéllas existieran, se deslindarán responsabilidades.
Otras imágenes que también mostró corresponden a una maleta que se encontró en el lugar del siniestro y que posteriormente se dijo que contenía explosivos. Las tomas exhibidas esta noche muestran su interior con artículos personales.
Por otra parte, Emilio Lozoya, director de Pemex, anunció que, con excepción del edificio B2, en el resto de las instalaciones de la paraestatal se reanudarán labores el miércoles 6, ya que no existen daños que comprometan la estructura.
Y aseguró que se garantizarán todos los servicios básicos, como agua, luz, aire acondicionado y energía eléctrica; además de que los elevadores funcionarán con normalidad.
En cuanto a la serie de percances que se registraron en los edificios de Pemex durante el 2011, conforme lo muestra un reporte publicado por Proceso en el número que circula esta semana, Lozoya Austin admitió que en ese año e incluso en el siguiente, en 2012, se han reportado muchas fallas, sin embargo, se negó a profundizar en el tema.

lunes, 4 de febrero de 2013

EPN intentó irse de ‘puente’ tras declarar luto nacional


El presidente Enrique Peña Nieto estuvo unas horas en Punta Mita, Nayarit, para descansar durante el 'puente' de la Constitución. Ante las críticas en redes sociales, regresó al DF, y el sábado 2 realizó un nuevo recorrido nocturno en la Torre de Pemex.
El presidente Peña Nieto y su equipo de trabajo durante el recorrido del sábado que inició cerca de las 22:30 horas. (Foto: Francisco Rodríguez/Cuartoscuro)
Unas horas después de que decretó el duelo nacional de tres días por las víctimas de la explosión en uno de los edificios del complejo Torre de Pemex, y cuando los trabajos de rescate e investigación aún no habían concluido, el presidente Enrique Peña Nieto habría viajado a “descansar” a Punta Mita, Nayarit.
El mandatario pretendía pasar allí el “puente” o primer fin de semana largo del año, con motivo del 96 aniversario de la Constitución, los días 2, 3 y 4 de febrero. Los mismos del luto nacional.
México está de luto. Ante la tragedia ocurrida, he decidido decretar tres días de duelo
Su viaje al hotel St Regis, de Punta Mita  –confirmado por empleados del hotel y por el secretario de gobierno de Nayarit, José Trinidad Espinoza Vargas, según notas de prensa de Reforma y La Jornada- generó una crítica intensa en redes sociales.
Ante esto, Peña Nieto regresó a la Ciudad de México la noche del sábado 2 para realizar un nuevo recorrido en la zona de la explosión ocurrida dos días antes.
El Presidente arribó a las 22:20 del sábado a las oficinas centrales de Pemex.
Lo acompañaron el secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong; el titular de la Procuraduría General de la República, Jesús Murillo Karam; y el director general de Pemex, Emilio Lozoya Austin.


Presidencia cancela nueva visita a Torre Pemex
El domingo 3 de febrero, la Presidencia de la República informó la cancelación de una nueva visita de Peña Nieto a la Torre de Pemex, programada para las 11:00 horas.
“El presidente supervisó los trabajos de rescate e investigación la noche del sábado, sostuvo una reunión de trabajo e hizo declaraciones a la prensa y se retiró a la 1:45 de la mañana, por lo que se cancela la visita originalmente programada”, informó Presidencia.
(Con información de Proceso, La Jornada y Reforma)

SSPDF halló entre los escombros una posible bomba, revela mando


Ese equipo localizó una maleta que contenía un artefacto negro con varios cilindros
Foto
Retiro de materiales por elementos de la Marina Armada de MéxicoFoto Cristina Rodríguez
Alfredo Méndez
 
Periódico La Jornada
Lunes 4 de febrero de 2013, p. 3
Un mando de la policía capitalina, que fue de los primeros en llegar a las instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex), siniestradas el pasado jueves por la tarde tras un estallido en el edificio B-2, contó a La Jornada un dato revelador: ‘‘El equipo antibombas de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF), que llegó al lugar de los hechos antes que las autoridades federales, logró sacar de los escombros una maleta que en su interior contenía un artefacto color negro con varios cilindros’’.
Aún sorprendido por el elevado número de muertos que observó ese día, y por las decenas de personas heridas, pero sin quemaduras, que vio salir corriendo despavoridas tras la explosión, el policía de la SSPDF –adscrito al sector Tacuba– narra que los expertos que participaron en la recolección de evidencias estuvieron comentando entre sí que era muy probable que la tragedia hubiera sido un atentado.
El informante, de quien se omite el nombre a petición suya, añadió: ‘‘Me queda claro que las autoridades federales y del Distrito Federal están ocultando información; no están dando a conocer qué se encontró esta maleta negra que yo vi. Claro que hasta que se hagan los peritajes correspondientes se podrá dictaminar con certeza qué contenía esa maleta. Pero de que había una caja negra con cilindros, de eso no hay duda; yo la vi’’.
Este diario cuenta con la grabación de la entrevista con el policía del sector Tacuba, de la que a continuación se transcriben algunos extractos.
–¿Puede describir cómo era el artefacto al que se refiere y en qué lugar de los escombros lo encontraron exactamente?
–Lo que pasa es, que por las condiciones del lugar en el que nos encontrábamos, los que sí ingresaron directamente al área más afectada fueron los bomberos, paramédicos y el equipo antibombas de la SSPDF.
–¿En qué momento vio la maleta?
–(La vi) cuando la empiezan a sacar del sótano. Yo ingresé sólo hasta el área en que creo se encontraba la recepción del edificio (B-2 de Pemex), donde había unos 20 o 30 cadáveres desmembrados. Ahí me quedé todo el tiempo, porque yo no traía equipo de seguridad para poder trabajar con ellos (en el sótano). Ellos traían guantes de carnaza, porque había vidrios rotos por todos lados; contaban con palas, picos, barretas, en fin, traían bastante equipo para poder hacer algo. Entonces la vi (la maleta), cuando el equipo antibombas sale por un espacio que tenían a un lado de lo que fue la recepción; no sé si fuera pasillo, no sé si fueran escaleras, no sé si era un elevador, pero sé que era un hueco por donde se podía acceder del sótano a la superficie.
–¿En qué trasladaron ese artefacto?
–Lo llevaban encima de una pequeña base. Era una maleta color negro. Al momento en que le muestran a un mando la maleta le abren un poco el cierre y es cuando alcanzo a observar un artefacto negro, del tamaño de una caja de zapatos, como de unos 30 centímetros cuadrados, con por lo menos 8 cilindros de 5 centímetros de diámetro (cada uno) que estaban alrededor y que pudieron contener algún tipo de explosivo. Todo era de color negro o pintado de negro.
–¿Qué le dijo el personal antibombas a su jefe inmediato cuando le mostraron el artefacto?
–Vi que hablaron, pero no alcancé a escuchar de que hablaban; pero entre mis compañeros, los del equipo antibombas y todos los que estuvimos colaborando, se comentó que se trataba de una bomba. ¡Fue una bomba!, se decía.
–¿Una bomba sin detonar y otra que detonó?
 –Efectivamente.
 –¿Quién se llevó esa maleta?
 –Hasta ahora no sé qué hicieron con esa evidencia: no sé si se la entregaron al Ejército o si se la llevó el equipo antibombas de la SSPDF o no sé quién, pero eso es algo que hasta el momento están ocultando las autoridades federales y del Gobierno del Distrito Federal.
–¿Qué es lo que se decía entre ustedes tras el hallazgo de la maleta?
–Todos coincidimos en que esto no fue nada de lo que se ha informado hasta ahora de parte de las autoridades; por supuesto que no fue un simple accidente. Entre nosotros decíamos: es imposible que haya sido una fuga de gas o un cortocircuito o un fallo en las calderas. Nada de eso es cierto. Fue una explosión provocada.

domingo, 3 de febrero de 2013

Suspende Segob labores de rescate en Pemex





[Explosión Pemex]
Por Milenio
03/02/2013 - 09:27 PM



Ciudad de México.- La Secretaría de Gobernación, a través de la Dirección de Protección Civil, notificó a la Cruz Roja que se han suspendido las labores de rescate en el edificio administrativo B2 de la Torre de Pemex, una vez que se rescató el cuerpo de Mario Luis Ojeda, a quien sus familiares ya reconocieron como la persona número 36 que falleció en el estallido del pasado jueves.

 En entrevista, el coordinador general de Socorro de la Cruz Roja, Isaac Oxenhaut, dijo que la última persona rescatada este domingo fue la de un hombre y la Segob, a través de su área de Protección Civil, le informó que se dan por cerradas las labores de rescate.

 Asimismo, hay un cuerpo en calidad de desconocido en la Semefo de la PGR al que se le realizan exámenes de ADN para determinar si se trata de la señora María de la Cruz Canales. De no confirmarse su identidad, se reanudaría la búsqueda en los escombros del edificio B2 de la Torre de Pemex.

sábado, 2 de febrero de 2013

Vulnerabilidad a los accidentes... y a los atentados #TorreDePemex



En su estreno como gerente de Seguridad de Pemex, uno de los militares consentidos del presidente Enrique Peña Nieto, el general brigadier Eduardo León Trauwitz quedó muy mal con su protector, con la empresa paraestatal más importante del país y con sus empleados y visitantes, con la sociedad mexicana, con el Estado, con el Ejército… Ya sea que se confirmen o no las fuertes versiones recabadas por Proceso en el sentido de que la explosión en las oficinas centrales de Pemex se debió a un atentado urdido por Los Zetas, lo que queda al descubierto en la tragedia es la vulnerabilidad de las instalaciones estratégicas del país y de la población civil.
La explosión en el edificio B-2 del complejo administrativo de Petróleos Mexicanos (Pemex) en la Ciudad de México acabó con los días de gracia del gobierno de Enrique Peña Nieto. Empeñado en desaparecer de la opinión pública el tema de la narcoviolencia, a pesar de los casi 2 mil muertos registrados en su naciente administración, quedó atrapado en su propio silencio.
La explosión del 31 de enero no sólo tomó por sorpresa al gabinete y a los servicios de seguridad mexicanos. También puso al descubierto las divisiones y deficiencias en la seguridad corporativa de la principal empresa del país. Uno de sus protagonistas es hombre cercano a Peña Nieto, el general brigadier Eduardo León Trauwitz, actual gerente de Servicios de Seguridad Física de Pemex.
Se trata de quien fue escolta y jefe de seguridad del político priista cuando era gobernador del Estado de México y que apenas el 20 de noviembre pasado fue ascendido de coronel a su actual grado. Su nombramiento en Pemex rompió con la tradición de que sean militares, en activo o en retiro pero con experiencia operativa, los que estén a cargo de la seguridad de la paraestatal.
Fuentes militares y de seguridad comentaron a Proceso la falta de control en la materia en instalaciones de esa empresa estratégica, la debilidad de los servicios de seguridad e inteligencia civiles y militares, y la carencia de instancias de gobierno capaces de afrontar actos terroristas en México, incluso si sus autores son miembros de la delincuencia organizada.
Más de 24 horas después de la tragedia, el gobierno de Peña Nieto se limitaba a actualizar la cifra de fallecidos –33 al cierre de esta edición– y a pedir que no se especulara, pero sin ofrecer siquiera datos para apuntalar su interés de que se trató de un accidente.
Intentó llenar el vacío de información con versiones oficiosas acerca de “una implosión”, y no una explosión, como resultado de una alta concentración de gas halón, el que se utiliza para controlar incendios.
La versión pretende contrarrestar aquellas que desde la noche del jueves se refirieron a un atentado en el que se habría hecho uso de explosivos C4 y que adjudicaron al cártel de Los Zetas en su supuesta confrontación con el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong.
Responsable de la seguridad de todas las instalaciones y personal de Pemex, el general brigadier León Trauwitz fue puesto en ese cargo al inicio del actual gobierno en compensación por no haber ocupado el cargo de jefe del Estado Mayor Presidencial, al que aspiró por su cercanía con Peña Nieto.
El directorio del corporativo de la paraestatal se encuentra en “actualización”, pero este semanario pudo corroborar el nuevo cargo del general brigadier a través de personal de Pemex. El edificio siniestrado está apenas a 50 metros de las oficinas de la gerencia donde despacha el exjefe de seguridad de Peña Nieto.
Ahora en el centro del escrutinio, el militar no se le despegó a Peña Nieto en los dos últimos años de su gobierno en el Estado de México y durante su campaña presidencial. Era su sombra. Estuvo adscrito a la coordinación de la ayudantía de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de esa entidad desde marzo de 2010, y cuando Peña Nieto fue candidato a la Presidencia siguió siendo el responsable de su seguridad; su sueldo era cubierto por el gobierno mexiquense.
Según la información oficial consultada por Proceso, en septiembre de 2012, ya con Peña como presidente electo, entró a la nómina de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en el área del Estado Mayor Presidencial, al que aspiraba llegar el 1 de diciembre pasado.
El nombre de León Trauwitz saltó a la luz pública en noviembre pasado por su rápido ascenso, que fue visto con molestia al interior del Ejército Mexicano por su falta de experiencia operativa; aunque no fue el único caso. Entonces tenía el grado de coronel y, sin estar en la lista preliminar de ascensos propuestos por la Sedena, la presidencia de Felipe Calderón lo incluyó en la lista de ascensos que solicitó al Senado.
El 20 de noviembre de 2012 se convirtió en general brigadier pese a no haber estado adscrito a la Defensa Nacional durante tres años y no haber cumplido el periodo mínimo de servicio de cuatro años en el grado de coronel. El súbito ascenso ocurrió a petición del presidente electo por la gran cercanía y confianza en su escolta, pero ello le acarreó animadversiones en el Estado Mayor Presidencial; en vez de él se quedó como jefe de ese poderoso cuerpo el general de brigada Roberto Miranda.
El cargo de gerente de Servicios de Seguridad Física (GSSF) de Pemex ha sido ocupado por experimentados militares en situación de retiro. La mayoría eran generales de división. Al puesto se le considera una de las posiciones que el secretario de la Defensa en turno decide para sus allegados. El general brigadier León Trauwitz fue la excepción y su llegada se vio en el Ejército como una imposición directa desde Los Pinos.
Cuando asumió la GSSF, exigió las renuncias inmediatas de todos los funcionarios de mayor nivel. Su antecesor fue el general Salvador Leonardo Bejarano Gómez, quien, molesto por estas formas, no concluyó su cargo en buenos términos, al punto de que el proceso de entrega-recepción no se completó, dijeron fuentes militares a Proceso. León Trauwitz habría amenazado a su antecesor con iniciarle un procedimiento administrativo.
El manual de organización interna de la paraestatal establece que la GSSF depende directamente de la Dirección Corporativa de Administración y es la responsable de “dirigir y controlar la ejecución de acciones que permitan detectar riesgos y prevenir la realización de actos de terrorismo, sabotaje, atentados, agresiones o intriga, que pongan en peligro el orden laboral, la integridad del personal, bienes muebles e inmuebles y valores de Petróleos Mexicanos y organismos subsidiarios”.
El exescolta de Peña Nieto es el principal responsable de la seguridad física de Pemex, tanto del personal como de las instalaciones, bienes y valores de la paraestatal, sus organismos subsidiarios y sus empresas filiales.
El manual especifica que debe “coordinar las acciones necesarias para la seguridad física de directivos y trabajadores de la industria petrolera y en su caso externos”, además de coordinar sus tareas de resguardo con otras instituciones.
De acuerdo con los registros de la Secretaría de la Función Pública, León Trauwitz es egresado de la Escuela Superior de Guerra y de la carrera de relaciones internacionales de la UNAM. De 1997 a 1999 fue jefe de departamento del Estado Mayor de la Sedena, en donde su tarea consistía en realizar análisis de prensa y producir publicaciones.
En 1999 fue coordinador de operaciones de la VIII Región Militar con sede en Oaxaca. Sólo duró en el puesto siete meses. Un año fue profesor en la Escuela Superior de Guerra hasta que, en enero de 2001, se inició en el cargo de subjefe de la Sección V del EMP con funciones de “cuerpo de seguridad”. Permaneció en el Estado Mayor Presidencial hasta el 1 de marzo de 2010, cuando renunció para irse a trabajar con Peña Nieto.

El fantasma del atentado

La afectación física de las oficinas administrativas de Pemex en la capital del país congregó a los servicios de seguridad e inteligencia del Estado. Al lugar corrieron agentes y elementos del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), Procuraduría General de la República (PGR), Policía Federal (PF), Ejército, Marina y de las agencias de seguridad y justicia del Distrito Federal.
Todos acudieron a recabar información; los militares pusieron en marcha el plan DN III de ayuda a la población civil. También llegaron Peña Nieto, su supersecretario de Gobernación –encargado político y operativo de la seguridad del país–, Miguel Ángel Osorio Chong, y el titular de la PGR, Jesús Murillo Karam.
Participantes en esos encuentros aseguraron a Proceso que desde los primeros momentos de la destrucción de los tres niveles de la edificio B-2 elementos del Cisen y peritos de la PGR sostuvieron la idea de un atentado.
Los expertos consultados refirieron rastros de explosivo Composite 4 (C4), una potente carga formada por explosivo químico y un aglomerante plástico que es de uso militar y ha sido empleado en varios atentados terroristas. Mencionaron incluso que algunas cargas no detonaron; de lo contrario, el número de víctimas hubiera sido mayor. Los datos oficiales contabilizaron 33 personas muertas y 101 heridas, algunas de gravedad.
De acuerdo con esa versión, los peritos en explosivos del Ejército y de la Marina recogieron los restos del material y lo llevaron al Campo Militar número 1, donde confirmaron que es C4. Estiman que el explosivo se colocó en pequeñas cantidades en áreas cerradas, como aire acondicionado, cuartos de servicio y botes de intendencia, y que habría sido ingresado en mochilas o portafolios.
Los expertos estadunidenses llegaron al complejo administrativo hacia las 10 de la noche en un vuelo privado. Lo primero que hicieron fue rastrear las llamadas realizadas desde esas oficinas y las efectuadas a éstas.
En especial, se rastreó una llamada desde Veracruz, donde el Ejército ha asegurado varias cargas de explosivo C4, dijeron.
Los peritos estadunidenses también recogieron audios de Pemex, revisaron los autos de la zona y pidieron los videos del aeropuerto de la Ciudad de México, pues no descartaron la presencia de extranjeros sospechosos.
Más inquietante, esa versión sostiene que en el lugar se habría encontrado información relacionada con Los Zetas, quienes entre otras actividades delictivas se dedican a la “ordeña” de ductos de Pemex para revender el combustible que ellos llaman huachicol.
El supuesto indicio de la presencia del narcotráfico sería un reclamo de ese cártel a Osorio Chong porque la Policía Federal y la DEA realizan operaciones en Veracruz con uniformes y vehículos de Pemex. Personal especializado de la Sedena habría viajado esa misma noche a aquel estado, bastión zeta.
Las fuentes dijeron que el 12 de enero pasado aparecieron mantas en Hidalgo y Zacatecas en contra del secretario de Gobernación: “Osorio Chong no estás respetando el acuerdo con nuestro jefe máximo. No por muerto te valga madre porque nos dejó órdenes precisas”. El mensaje habría aludido a Heriberto Lazcano, El Lazca, ejecutado de manera fortuita por la Marina en octubre último.
Ni el Cisen ni el Ejército ni nadie advirtió de una tragedia como la del jueves. Sea accidente o atentado, es producto de la negligencia del aparato de seguridad del Estado, asegura Erubiel Tirado, coordinador del Programa de Seguridad Nacional de la Universidad Iberoamericana y consultor académico del Royal United Services Institute for Defense and Security Studies (RUSI), de Londres.
“Trátese de un accidente o, peor aún, de un atentado, la explosión constituye un primer desafío al gobierno de Peña Nieto sobre sus concepciones de seguridad y manejo de riesgos”, asegura.
La cerrazón informativa que ha mostrado su gobierno abona toda clase de hipótesis: Desde que el avejentado equipo de las instalaciones administrativas de Pemex potenció una alta concentración de gas, hasta la de un supuesto atentado que se habría realizado para producir miedo o terror entre la población y poner en evidencia la vulnerabilidad gubernamental justo al inicio de la gestión de Peña Nieto y precisamente en torno de un organismo estratégico del Estado.
Tirado pondera, sin embargo, el hecho de que el edificio principal no haya sido afectado, además de la falta de reivindicación del ataque, como cuando el Ejército Popular Revolucionario (EPR) admitió haber provocado ocho explosiones en ductos de Pemex en Guanajuato en julio de 2007, al inicio del gobierno de Felipe Calderón.
“Si bien el gobierno de Peña Nieto respondió con presencia y acciones para la atención inmediata del problema, en el fondo lo que ha hecho es negarse a informar. Una vez que tomó el control de la información desde el momento mismo de la explosión, el cerco y la ausencia de datos ha generado incertidumbre y alimentado todo tipo de explicaciones”, dice el especialista.
Añade que después de los atentados terroristas de septiembre de 2011 en Estados Unidos, en lugares donde se han registrado ataques de ese tipo, como en Madrid en 2004, y Londres en 2005 y 2012, se ha reconocido la naturaleza de los hechos, lo que ha permitido un mejor manejo de control de daños. Lo mismo se ha hecho en Colombia. Aquí, dice Erubiel Tirado, la apuesta gubernamental se ha basado hasta ahora en la experiencia política de los operadores y en el control de la información.

De repente el techo se nos cayó encima; no oí nada ni olía a gas #TorreDePemex


Había una larga fila de empleados para checar, narra un afectado

Ángeles Cruz Martínez
 
Periódico La Jornada
Sábado 2 de febrero de 2013, p. 7
Todo fue de momento; algo que no puedo describir, sólo que de repente el techo se nos cayó encima. No escuché nada ni había olor a gas ni a nada, aseguró Alfonso Caballero, uno de los trabajadores de Pemex que el pasado jueves se encontraba en el edificio B2 del complejo administrativo de la paraestatal.
Aún con el shock por lo que le tocó ver y vivir, recordó que a la hora del percance había una fila larga de empleados sindicalizados que se disponían a checar su salida, y otros de confianza que iban llegando.
Alfonso trabaja en el área de boletos de avión en la planta baja del inmueble. Dijo que no escuchó ninguna explosión ni se sintió nada, pero que todo se originó en el sótano. A pesar del derrumbe, él tuvo la suerte de poder salir por su propio pie e incluso ayudar a algunos de sus compañeros que habían quedado atrapados bajo los escombros.
Ayer, Alfonso, con 10 años de antigüedad en la empresa, fue dado de alta del Hospital Central Sur. También de ahí salió por su propio pie. Sufrió un esguince en el brazo izquierdo y lesiones que requirieron sutura en la mano derecha.
El de Noemí Martínez Herrera es otro caso. Es secretaria y a las 15:50 del jueves estaba en la planta baja de la torre B2, a punto de checar su salida. Su esposo ya la esperaba afuera, como a una cuadra del edificio donde se registró el accidente. Él comentó que fue como cuando hay un temblor; se hizo un caos muy grande, pero nadie nos imaginamos la magnitud de lo que había pasado. Su esposa, de 40 años, no salió y él ya no pudo entrar. La encontró dos horas después en el Hospital Central Sur.
Luego de la intensa actividad que registró esta unidad médica de alta especialidad desde la tarde del jueves, ayer ya estuvo en calma, aunque hubo necesidad de concentrar los esfuerzos del personal médico en las víctimas de la explosión. Otros pacientes que tenían citas para consulta y estudios clínicos fueron informados que a causa de la emergencia se les atenderá en fecha posterior.
Algunos aplazamientos son hasta marzo, como es el caso de una señora que ayer le iban a realizar unos exámenes previos a la cirugía oftalmológica que necesita. Salió conforme, porque para ellos (los lesionados) es urgente que los atiendan. Yo puedo esperar.
Durante la mañana, antes de la visita del presidente Enrique Peña Nieto al hospital, varios de de los familiares de los heridos se encontraban en la calle. Luego fueron invitados a pasar y permanecer dentro, cerca de los pacientes. Por disposición de las autoridades del nosocomio, se les asignó una habitación cercana a sus parientes, donde podrán quedarse y les darán de comer, además de información continua sobre la evolución de las víctimas de la explosión.

viernes, 1 de febrero de 2013

Evacuación en Torre de Pemex: versiones de amenaza de bomba y de nueva fuga de gas…



Soldados acordonaron los alrededores de las oficinas de Pemex. Foto: Xinhua / Pedro Mera
Soldados acordonaron los alrededores de las oficinas de Pemex.
Foto: Xinhua / Pedro Mera
MÉXICO, D.F. (apro).- Una amenaza de bomba desató una veloz evacuación de cuerpos de rescate y familias de trabajadores que no han sido localizados.
A las 22:12 de esta noche, los accesos del complejo administrativo de Pemex, registraron un estruendo que desató la breve estampida.
Policías capitalinos que acordonan el area de Puerta 14, ubicada en la parte posterior del inmueble, replegaron a reporteros unos cuentos metros pidiendo que liberaran la salida de vehículos.
Momentos después, con nerviosismo, explicaron que habia una amenaza de bomba y sólo estaban autorizados para dejar pasar al escuadrón antibombas.
Esta es la primera expresión que anuncia la posibilidad de un incidente provocado en la Torre B2 de Pemex.
Sin embargo, en el acceso de Marina Nacional, los rescatistas dijeron que hubo una nueva fuga de gas que provocó un estruendo y el desprendimiento de una estructura, lo que devino en la evacuacion.
Una conferencia de prensa con el secretario de Gobernación, Migual Angel Osorio Chonng estaba programada para las 22:15. Tras el incidente, fue postergada.
Hasta el momento, no existe una version oficial sobre la evacuación y el origen del estallido.

Gritan "asesino" a @EPN al salir de hospital de Pemex #torredepemex


Unas 40 personas reunidas afuera del Hospital Regional de Pemex en Azcapotzalco le gritaron "asesino" a Enrique Peña Nieto cuando salía su camioneta del lugar.

De acuerdo con El Norte, Peña Nieto llegó al hospital a las 21:15 horas y estuvo ahí 15 minutos para luego marcharse. En el lugar se recibieron a 75 heridos por la explosión en la Torre de Pemex.

Peña Nieto saludó a la muchedumbre que protestaba en su contra y se fue.

Cabe señalar que previo a esto, en Colima, un estudiante increpó a Peña Nieto y le gritó "¡Pemex no se vende!" mientras le mostraba una pancarta en la que le dijo que no es su presidente.

jueves, 31 de enero de 2013

#TorreDePemex: 14 muertos y más de 80 heridos hasta ahora confirmados



Escrito por  el 31 enero 2013 a las 7:32 pm en DestacadasInternet y redes socialesSociedad

Torre de PemexDe acuerdo al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, hasta el momento van confirmadas 13 personas muertas y 80 heridos tras la explosión registrada a las 15:55 horas en el edificio B3 de la Torre de Pemex. Sin embargo, en la cuenta oficial de Twitter de Pemex se reportan 14 fallecidos.
Los heridos han sido trasladados a diversos hospitales localizados en las zonas cercanas al edificio administrativo de Pemex, ubicado en Bahía de Ballenas y Bahía de Todos los Santos, en la colonia Anzures en el Distrito Federal.
Pemex informó que al menos 3 mil 500 personas fueron evacuadas del edificio.
A las instalaciones del siniestro llegaron el jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera y el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, así como el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell; el subsecretario de Planeación y Protección Institucional, Manuel Mondragón y Kalb y el procurador General de la República, Jesús Murillo Karam.
Osorio Chong ha dicho que aún se desconocen las causas de la explosión, misma que ocurrió en el sótano del edificio y que Francisco Montaño, vocero de Pemex, confirmó había dañado la planta baja y el mezannine.
Todas las labores de este centro administrativo se han suspendido hasta nuevo aviso.
El jefe de gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, confirmó a través de su cuenta de Twitter que al lugar del siniestro llegaron unidades del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM), Cruz Roja, personal del cuerpo de bomberos y Protección Civil.
Equipo especial de extracción arribó al lugar pues se teme que aún haya personas atrapadas en el sótano y el mezannine de la torre.
La circulación permanece cerrada en ambos sentidos de Marina Nacional entre Circuito Interior y Mariano Escobedo.
Por su parte, Eruviel Ávila, gobernador del Estado de México, ha puesto a disposición del Gobierno del Distrito Federal equipo especializado para ayudar en las labores de rescate.
Las redes sociales reaccionan
Desde que ocurrió la explosión, las redes sociales, particularmente Twitter, han reaccionado ante el desastre.
Por un lado, se han convertido en uno de los primeros medios de información por el que medios tradicionales pudieron obtener los primeros detalles del suceso; pero por el otro, ha sido el medio por el cual las autoridades han podido informar las acciones que se están tomando.

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